Shingeki no Kyojin no me pertenece, pertenece a su creador Hajime Isayama, porque me consta que de ser mío, ya hubiera dejado que a "mikasita" se la comiera un titán… :P
Capítulo 15
Tuvo que esperar mucho tiempo para que todo quedara en calma en el hospital, habiendo recuperado las fuerzas suficientes Eren se dispuso a escapar de su habitación y encontrar a su pareja fuera como fuera, no permitiría que nadie se lo arrebatara, era la hora de pelear por algo más que sobrevivir, era la hora de pelear por la persona que amaba.
Escabulléndose entre pasillos y camillas Eren logró eficazmente burlar la guardia del hospital, escapando de enfermeras y doctores, era un hospital pequeño a pesar de todo, por lo tanto no estaba tan vigilado, no como el orfanato del que había escapado. Seguramente también se debía a que todos daban por sentado que todos los enfermos de ahí no intentarían huir, gran error.
Eren salió por la puerta de atrás de hospital y empezó su misión, según las instrucciones de Hanji, Rivaille se encontraba en los calabozos secretos debajo de la alcaldía, bien, así tuviera que deshacerse del propio Erwin él iría por su pareja. Se escabulló entre las calles oscuras hasta llegar a la alcaldía, buscó la puerta trasera que iba al sótano, Hanji había escrito que se aseguraría de dejar la puerta abierta esa noche.
Escuchó un ruido y vio a un guardia, afortunadamente el hombre pasó de largo, seguramente no era un shifter o de lo contrario lo hubiera olido, estaba a punto de moverse cuando escuchó el sonido de un arma y sintió una presencia detrás suyo.
-no te muevas o disparo- Eren sudó frío, pensaba en que haría, si obedecía todo acabaría, estaba a punto de moverse cuando de repente el arma se retiró de su espalda, escuchó un sonido ahogado y un cuerpo cayó al piso, se dio la vuelta y vio a una chica con bufanda roja, a su lado un pequeño rubio.
-Mikasa, Armin- se sorprendió
-No deberías estar aquí Eren, es peligroso- dijo Mikasa
-pero yo…- iba a replicar pero Armin lo interrumpió
-Sabemos porque has venido- dijo el rubio –estamos preocupados Eren, sabemos que él es tu pareja, pero sigue siendo peligroso-
-sobre todo si los guardias te atrapan-dijo Mikasa
Eren los miró seriamente – ¿entonces qué? ¿Lo dejo en ese estado para que a la larga Erwin lo sacrifique? Eso sí que no, él es mi pareja y lo amo, haré lo que sea para salvarlo, una y otra vez, ¡no me rendiré!-
-Eren- Armin lo miró con preocupación, Mikasa solo lo miraba fijamente
-De acuerdo- dijo la chica de la bufanda –inténtalo, cubriremos tus espaldas-
Eren se sorprendió – ¿no los castigará Erwin por esto?-
Armin asintió –pero no queremos que te quedes sin tu pareja, somos amigos ¿recuerdas? Te cubriremos las espaldas – le sonríe amigablemente –ve Eren-
Eren lo pensó un momento, no quería que ellos hicieran eso por él a riesgo de ser castigados por Erwin, sin embargo ellos dijeron que eran amigos y por ello no dejaría que sus esfuerzos fueran en vano, recuperaría a Rivaille y podían arreglarlo todo después.
-ok, se los encargo chicos, volveré con mi pareja- aseguró y luego corrió a la puerta del sótano, como Hanji le prometió, estaba abierta, entró cerrando la puerta detrás de él, se encontró en una angosta escalera que descendía hasta… no lo sabía, estaba todo muy oscuro, sin embargo sus sentidos de inmediato lo alertaron del olor de su pareja, Rivaille estaba cerca.
Siguiendo a sus sentidos avanzó lentamente por la escalera, no quería tropezar y caer, cuando por fin llegó al final de la escalera se encontró con el calabozo, había muchos pasillos y bifurcaciones, seguro para que los prisioneros no tuvieran fácil el escape. Los ladrillos estaban cubiertos con moho y el aire estaba denso y asfixiante, hacía mucho calor y podías sentir la desesperación de los presos, sin duda era un infierno.
Erwin podía llegar a ser realmente cruel.
Siguiendo a su olfato se aventuró por los pasillos en penumbra, había antorchas cada 5 metros por lo que veía un poco, afortunadamente su lobo no parecía necesitarlo, seguía naturalmente el camino hacia su pareja. Escuchó un gruñido al final del pasillo y se dio cuenta de que estaba en un pasillo ligeramente más iluminado, seguro ahí estaba Rivaille, con el corazón corriendo acelerado se acercó y el shock lo conmocionó.
No había estado preparado para ver a su pareja en esas condiciones, era prácticamente un animal salvaje, atrapado a medio cambio entre su tigre y su halcón, sus brazos estaban restringidos a su espalda con unos gruesos grilletes y cadenas especiales para cambiaformas, sus tobillos y cuello tenían grilletes atados con cortas cadenas a la pared del fondo, sus ropas estaban maltratadas y gastadas pero misteriosamente estaba limpio, su mirada blanca, perdida, su boca deformada en una mueca salvaje mostrando sus colmillos más largos de lo normal, listos para desgarrar carne.
Eren se acercó a los barrotes de la celda con sus ojos llenos de lágrimas, no había esperado nada de esto. Su guapa pareja, su bien parecido Rivaille no se parecía en nada a lo que él había conocido. Y sin embargo sabía que no podía dejarlo, porque quería verlo una vez más, su actitud fría, su mal carácter, su deseo… quería tenerlo a su lado, ser una pareja de verdad.
-Rivaille- susurró buscando como entrar en la celda, al no encontrar como miró sus manos, parecía una misión imposible ¿verdad? Sin embargo él había escapado del orfanato, podía abrir cerraduras, sin embargo necesitaba unas ganzúas, algo… garras… se concentró en sus manos y dejó fluir un poco a su lobo transformando sus manos en patas peludas, sacó sus afiladas uñas y se acercó a la cerradura trabajando con ella hasta que escuchó un chasquido y la puerta se abrió, no era tan sutil como las ganzúas, pero funcionaba para él. Deshizo el cambio parcial e ingresó con cuidado a la celda.
-Rivaille… pareja…- se acercó lentamente a la criatura que le gruñía, sin embargo cuando mencionó su nombre la criatura paró de amenazarlo, levantando la nariz empezó a olfatear el aire. Eren se detuvo a una distancia bastante cercana, por ello cuando Rivaille se le lanzó encima no pudo hacer nada y terminó tendido de espaldas en el frío suelo de la celda con Rivaille encima de él –Ri…Rivaille- dijo con algo de miedo al principio, pero después se tranquilizó, Rivaille nunca le haría daño, lo sabía, aún en esa forma.
Rivaille acercó su rostro al suyo olfateándolo.
-Me reconoces ¿verdad? Soy tu pareja, soy tu Eren- dijo en voz baja levantando una mano para acariciar la mejilla de Rivaille, éste al principio se hizo para atrás pero lentamente se acercó dejándose tocar –Rivaille… estoy aquí, no me pasó nada… vuelve conmigo por favor-
Rivaille siguió olfateándolo hasta llegar a su cuello el cual lamió, Eren se estremeció ante la sensación –Ri…Rivaille- se quejó un poco el omega, pero no pudo haber previsto la mordida que Rivaille le dio en el hombro -¡Aahhhh!- gritó de dolor, sin embargo éste se desvaneció con rapidez dejándole una sensación cálida bañando su cuerpo, lo necesitaba, necesitaba estar cerca de su pareja, ahora más que nunca.
-Rivaille- gimió mientras una lágrima salía y bajaba por una de sus mejillas –Te amo… por favor vuelve a mí- levantó sus brazos y lo abrazó contra si –vuelve, te necesito- sollozó.
Por un momento Rivaille gruñó al sentir el abrazo sosteniéndolo, pero el sabor de la sangre de su pareja inundaba su boca, era real, sabía y olía a él, todo él, estaba tan cerca de su alcance, diciéndole esas palabras tan llenas de sentimientos, sintiendo su calidez, estaba ahí, su pareja, no lo había perdido… Eren estaba ahí, con él, vivo… y lo amaba, Eren lo amaba con la misma intensidad que él.
"Eren… Eren"
Los gruñidos pararon y la agresividad se detuvo, los colmillos se retrajeron y una lengua lamió la herida sellándola. Eren se sintió aliviado de que ya no lo estuviera mordiendo y lentamente empezó a sentir como los rasgos animales de Rivaille retrocedían.
-Eren- esa voz, gruesa y profunda, algo ronca por tanto gruñir… Era Rivaille.
-Rivaille… - apenas dijo mientras sentía que no podía estar más feliz que en ese momento.
-Eren- Rivaille se hizo para atrás para poder observarlo, si, ese era su Eren, con los hermosos ojos verdes llenos de lágrimas.
-Gracias a dios volviste- le sonrió Eren entre lágrimas lanzándose a besarlo, esto tomó por sorpresa a Rivaille pero luego sonrió un poco devolviéndole el beso con todo el sentimiento que tenía para su pareja.
Después de unos momentos se separaron, Eren no podía dejar de sonreír y de llorar al mismo tiempo mientras acariciaba sus mejillas limpiando un poco de suciedad en ellas.
-volviste, volviste- lloraba el omega, Rivaille se dejó hacer, de todas maneras todavía estaba encadenado, luego miró a esos ojos verdes que tanto le gustaban.
-no te perdí después de todo- murmuró Rivaille aliviado, sentía que podía seguir a su omega y llorar de felicidad, pero Eren ya parecía estarse deshidratando por los dos.
-sí, no me pasó nada –sonrió Eren –y no me iré, no te desharás de mi tan fácil- dijo antes de volver a abrazarlo.
-Eren- dijo Rivaille cerrándolo los ojos absorbiendo la sensación de su pareja ahí con él.
-Te amo Rivaille, te amo mucho-
-Y yo a ti Eren-
Eren se separó riendo de felicidad mientras se limpiaba las lágrimas.
-Eso me hace inmensamente feliz- se rio el omega
-Eren-
-Pero no me gustan mucho este tipo de lugares, me recuerdan al orfanato, así que será mejor que nos vallamos de aquí- dijo apartándose y poniéndose de pie
-Eren-
-Además Mikasa y Armin pueden meterse en problemas, también Hanji-san-
-¡Eren!- le gritó ya un poco irritado
-uh?- Eren por fin dejó de hablar tanto y lo miró, Rivaille le devolvió la mirada moviendo sus brazos haciendo sonar las cadenas. Eren quiso golpearse contra la pared, había olvidado que su pareja aún seguía atado – ¡ah sí! Eje jejeje –una risa nerviosa.
-Apúrate- ordenó, no quería sonar como un idiota o hablarle de esa manera pero necesitaba con urgencia liberarse, sus dos criaturas internas arañaban dentro de él por todo el tiempo que estuvieron encerrados en ese calabozo, además se morían por abalanzarse sobre Eren y poder por fin marcar lo que era suyo.
-ah si- Eren se puso detrás suyo y haciendo el mismo cambio parcial que utilizo para abrir la cerradura de la celda logró abrir los grilletes de sus brazos –lo logré- no tuvo tiempo para celebrar su logro cuando Rivaille rompió de un tirón las cadenas del grillete en su cuello y luego las de sus pies, después empujó a Eren contra el piso, colocándose encima suyo. Lo capturó entonces con un beso desesperado, lleno de pasión y dolor, dolor por la separación y por el encierro, dolor por el sentimiento que lo ató a su demencia al pensar que su pareja estaba muerta.
Eren no se resistió demasiado al tener los mismos sentimientos atrapados en su interior, él también extrañó mucho a Levi, aun cuando estaba en estado de coma su mente le recordó una y otra vez que tenía que volver, tenía una razón para despertar y ese era Rivaille.
-Te necesito Eren- susurró el mercenario contra los llenos labios del muchacho –te necesito desesperadamente-
Eren asintió sintiendo la pasión quemando muy dentro suyo –Rivaille… reclámame como tuyo-
Y fue como encender una llama en medio de un cuarto lleno de pólvora, Rivaille se lanzó devorando sus labios con inmensa pasión y desespero, había querido tanto esto, desde que conoció a Eren, sin embargo ahora estaba seguro de que podía tocarlo, Eren ya había atravesado su primer cambio y también había cumplido su mayoría de edad, tendría que comprarle algo luego.
Eren gimió, excitándose con demasiada rapidez, esto era que tu pareja te tocara, pasión y adrenalina, fuego corriendo por sus venas y el deseo insaciable de tocar y ser tocado.
Demasiado pronto las ropas de Eren fueron quitadas de su cuerpo y por fin Rivaille pudo disfrutar de ese cuerpo esbelto pero fuerte, bien formado, con piel ligeramente bronceada y sumamente suave, la piel suave de un jovencito, de un omega, por fin podía deleitarse con la dicha de hacer suyo a su omega.
-Eres muy atractivo Eren- dijo Rivaille admirando su cuerpo haciendo que Eren se sonrojara
-Gracias- dijo el muchacho desviando la mirada por unos momentos, luego volteo a mirar a Rivaille, un puchero asomando de sus labios –no es justo, quiero verlo también- se quejó
Rivaille sonrió de lado, Eren era adorable, todavía era un niño. Con lentitud se fue despojando de sus ropas mirando como los preciosos ojos verdes oscurecían ante la excitación que le causaba mirarlo, no era por presumir pero Rivaille sabía lo bien dotado que estaba en todos los aspectos, excepto claro por su estatura.
Eren no podía creer lo afortunado que era al tener como pareja a ese espécimen, cierto era que Rivaille había sido un imbécil al principio pero lo amaba y su masculina apariencia solo era un plus, pero maldito fuera si se quejaba por eso. Lentamente comenzó a acariciar ese cuerpo bien formado, de músculos fuertes y bien marcados, Eren solo quería lamerlos, besarlos, que lo envolvieran como una capa protectora. Levi se deleitaba ante el suave toque de su pareja, parecía casi con miedo de tocarlo, pero en realidad se trataba de una inmensa fascinación y dicha.
-Rivaille- dijo Eren siendo sus labios tomados de inmediato en otro beso abrazador
-No digas más nada, quiero reclamarte ahora Eren- dijo Rivaille, su voz ronca por la pasión.
Con ambos cuerpos ahora desnudos las manos no tardaron en recorrer toda la piel expuesta sintiéndose uno al otro, pero no por mucho tiempo, la necesidad quemaba en ellos desde el interior, Eren se encontró en sus manos y rodillas gimiendo placenteramente mientras Rivaille detrás de él abría sus montículos posteriores lamiendo el valle entre ellos tentando la entrada rosada que llamaba su atención.
-ahh aahh Ri-Rivaille- gimió Eren mientras su cuerpo se estremecía
-Esto será rápido Eren, quizás te duela un poco- dijo Rivaille ensalivando sus dedos, en estos momentos odiaba no traer lubricante consigo, pero de nuevo, no era su culpa estar encerrado en ese sitio.
-S-si, date prisa por favor- pidió Eren sintiendo pronto los dedos de su pareja presionando su cálida entrada, uno de ellos ingresó, sintió la reticencia de su cuerpo por unos momentos pero poco a poco se relajó, su cuerpo parecía reconocer a su pareja porque pronto se encontró deseoso de más –más Rivaille… pronto-
Rivaille sonrió, su pareja era muy caliente y gemía de una manera muy excitante, era bueno saberlo, de esa manera el sexo nunca sería aburrido. Metió un segundo dedo frotando esas sedosas paredes internas buscando el punto de placer de su pareja, cuando Eren chillo y se retorció debajo suyo supo que lo había encontrado. Acariciando ese dulce punto un par de veces distrajo a Eren lo suficiente para permitir el ingreso de un tercer dedo estirándolo más de ser posible.
Eren se estaba desesperando entre el placer el dolor y la lujuria, quería más pero sabía que tenía que ser adecuadamente preparado, quería que Rivaille lo tomara pero también quería disfrutarlo.
-de prisa ahh, es suficiente mmh… hazlo ya- gimió Eren separando más las piernas y dejando caer su pecho contra el suelo levantando más su trasero.
-Eren- Rivaille besó su espalda para luego sacar sus dedos y posicionarse para entrar –te amo mi pareja, mi hermoso omega-
-También te amo Rivaille- dijo Eren con la voz algo afectada por la emoción y el temblor de expectación recorriendo su cuerpo –Reclámame ahora por favor-
Rivaille asintió, no iba a perder ni un minuto más, se empujó dentro del cuerpo de su pareja entrando centímetro a centímetro dentro de esa apretada y cálida apertura, Eren era obviamente virgen pues apretaba con fuerza su miembro, era una presión exquisita que estremecía todo su cuerpo con placer.
-ghaaa- Eren gimió sintiendo como ese gran miembro viril lo llenaba estirando sus paredes estremeciendo su cuerpo entre el dolor y el placer, el dolor era intenso pero lentamente su cuerpo se estaba acostumbrando volviéndose más y más soportable la intensa presión en sus entrañas –ahh-
-Shh, pasará pronto haa- jadeó Rivaille –eres muy estrecho Eren mmh pero se siente muy bien haa-
Eren se estremeció de nuevo al oír la ronca voz de su pareja, nada era más satisfactorio que saber que le estaba causando un gran placer con su cuerpo.
-Ri…Rivaille- murmuró Eren sintiendo por fin a su pareja completamente dentro de su cuerpo –umm muévete… onegai- pidió, quería sentir más placer, quería sentir lo que era gozar con su pareja, quería llegar a la cúspide del placer como uno solo con su otra mitad.
Rivaille no dijo nada sabiendo lo que Eren le pedía empezó de a poco las embestidas aumentando lentamente el ritmo, Eren se estaba relajando, pudo ver como poco a poco el placer se formaba en su expresión, para su deleite los gemidos de Eren se elevaron por todo lo alto, estaba complaciendo de verdad a su omega, como su alpha se aseguraría de tenerlo siempre contento y satisfecho.
Teniendo esto en mente aumento el ritmo y la profundidad haciendo que los gemidos de Eren se elevaran aún más, el dolor se había ido por completo ahora Eren lo disfrutaba por completo entregándose a su pareja.
-haa aahh Rivaaahhille umm –gemía Eren descontrolado, eso era el éxtasis, el paraíso acercándose cada vez más a su cuerpo inexperto –umm-
-haa Eren- gemía roncamente Rivaille buscando el punto dulce de su pareja atacándolo con cada poderosa estocada provocando que Eren chillara y se estremeciera debajo suyo –haa-
-haaa! Sii haa m-más Rivaille… más –pidió Eren, se estaba consumiendo junto con su pareja, más pronto de lo que pensaba su cuerpo se estaba preparando para estallar en el más intenso de los orgasmos –m-más- rogó.
Y Rivaille lo complació penetrándolo sin piedad, su orgasmo también estaba cerca gracias al placer que le otorgaba Eren. Yendo un poco más lejos tomo con una de sus manos el miembro de Eren masturbándolo al ritmo de sus salvajes estocadas volviendo loco a Eren que solo pudo chillar y gemir por unos minutos más hasta que el placer exploto por todo su cuerpo.
-AAAHH!- gritó Eren sintiendo el placer inundarlo.
Rivaille observó fascinado como el cuerpo de Eren se paralizaba por un momento y luego se estremecía, sus paredes internas lo aferraron con fuerza mientras la esencia de Eren salía de su miembro en erupción. Rivaille no pudo resistirlo entonces, la necesidad de reclamar a su pareja, sus ojos cambiaron, sus caninos descendieron mordiendo el hombro de Eren y bebiendo un poco de sus sangre. Sintió entonces la esencia de sus vidas entrelazarse, ya no eran dos personas, ahora eran uno solo.
Eren gritó de nuevo ante el placer de la mordida corriéndose de nuevo, el placer siendo extraído de cada célula de su cuerpo por su experta y habilidosa pareja.
Solo fueron unos instantes los que se necesitaron, unas embestidas profundas y Rivaille se encontró siguiendo a su pareja al abismo de la pasión, el éxtasis de placer puro. Se encontró entonces vaciando su semilla en el interior de su pareja quemándolo por dentro, marcándolo como suyo de nuevo. Eren gimió al sentir la esencia de su pareja dentro suyo pero estaba empezando a bajar de la bruma del placer, encontrando como respirar, se encontró sin fuerzas para decir algo al respecto.
Jadeando mientras recuperaban el aire Rivaille salió de Eren y se tiró en el suelo, dejando a Eren sobre de él, recostado en su pecho, besó su frente sintiendo la satisfacción de lo que habían hecho, por fin tenía a Eren, su omega, su pareja, suyo para protegerlo y para amarlo.
Eren sonrió muy satisfecho y feliz. Se levantó un poco besando a Rivaille en los labios.
-Te amo Rivaille-
-Y yo ti mi Eren-
Eren soltó una suave risita y se recargó en el pecho de Rivaille de nuevo, por primera vez en su vida podía asegurar que era inmensamente feliz.
RxERxERxE
N/A: ¡Buenas noches! Bueno, acá son noches, espero no haber tardado demasiado, bueno ¿a quién engaño? Siempre tardo mucho :P
Espero que les haya gustado el lemon porque me costó escribirlo, no suelo escribirlos n.n
Emm gracias a los que se tomaron la molestia de dejarme un review, y de llegar hasta aquí, creo que el siguiente capítulo será el final ¡amor para todo mundo! 3
Y eso es todo lo que quería decir, nos leemos pronto, no se olviden de dejar un review para esta autora tan tardona :3
