Fate 3: Camino a Moria

El atardecer estaba despuntando en el horizonte, un hermoso panorama para los que habitaban en la altura de Erebor, un viento suave soplo algunas hojas de aquel jardín que adornaba la base de dos estatuas conmemorativas... pero ahí dos figuras seguían en silencio, uno incomodo cabe decir.

Kiritsugu se mantuvo firme aun a pesar del pesado gesto de su recibidor, pues para el mago negro le era ajeno cualquier desplante, todo sentimiento era inútil cuando se esta en medio de una misión... era lo básico que había aprendido durante sus años de entrenamiento.

Thorin seguía enfrente de este con sus brazos cruzados y una mirada dura, no se había movido de su posición, casi podía confundirse con una estatua si no fuera por la diferencia de tamaño de las que escoltaban la puerta de Erebor y el color vivo de las pieles que vestía... el enano rey pasaría a ser uno de ellos por su falta de movimiento y pestañeo.

-Saludos... Thorin rey debajo de la montaña- aseguro el negro con educación pero una frialdad en esa cortesía que hacia escalofríos para cualquiera que pudiera ser testigo de ese intercambio.

-Emiya...- corto el rey con su voz haciendo eco, firme aun a pesar de los años, observando con crueldad al mago para notar lo que traía cargado -Ella espera- aseguro al dar la espalda en una silenciosa invitación para entrar.

-Debo estar halagado que el mismo rey venga a recibirme- indico con ausencia el mago negro, metiendo una de sus manos en los bolsillos de su gabardina para darle una mirada apreciativa al rey.

Una poblada ceja de Thorin se arqueo ante el comentario, solo volteando a verlo por encima de su hombro y sin detener el paso -No estoy para tus palabras- gruño, no entrando al discurso por el cual también había cambiado con Glorfindel en Rivendel en el pasado.

Emiya no parecía intrigado por el evidente cambio de actitud, pues a pesar que sentía la adversidad del hombre, también notaba que al parecer estaba en apoyo a la idea de reconquista... bueno podía haber reaccionado peor... pensó con gracia para si mismo.

El silencio tenso se instalo en los dos mientras atravesaban las grandes puertas de la ciudad después de saludar a los centinelas de seguridad que estaban por encima de las cabezas de las estatuas, donde una gran sala se abría paso en lo que fue un mercader que seguía operando activamente... ahí miles de miradas curiosas se posicionaron en los que entraban... susurros evidentes eran intercambiados entre la multitud de enanos ansiosos por lo que esto era preludio.

Para el Mago negro este era un lugar bastante hermoso, la caverna era adornada por un sinfín de pasadizos donde seguramente se encontraban colonias de enanos... pilares tallados con historias pasadas o recientes de reconquistas, salieron del área publica para llegar a un pasillo custodiado por guardias -este es el área del rey- pregunto después de tiempo, este estaba vacío solo miles de estatuas de antepasados engalanaban las orillas.

-Juana se encuentra en su lugar de oración- dijo cortante Thorin, no contestando la pregunta lanzada por el peregrino.

Kiritsugu simplemente mantuvo el silencio, no dando importancia al ser desechado en su cuestión, regresando a solo escuchar el resonar de sus pisadas y el chocar de su báculo en la piedra... llegando a una sala amplia donde al fondo un tapiz engalanaba en recuerdo de la marcha de la compañía, 5 puertas eran visibles entre la roca en lo costados mientras una solitaria justo debajo de la historia grabada en tela.

Otra comitiva de guardias se inclinaron en respeto a su rey, continuando por una de la izquierda, otro pasillo pero al final de este era una entrada diferente... carecía de puerta, solo era un arco con una cruz encima de esta.

Mientras todo el viaje ocurría, ausentemente el peregrino negro pensaba en lo que el arribó de Joan trajo consigo... ella era devota, fiel religiosa si se lo preguntaban... solo explico un poco el termino religión y lo que esto conllevaba para el que preguntara en Arda (que especialmente eran los elfos curiosos) pero nunca tuvo la intención de imponerla, aunque se lo enseño a los herederos de durin que son sus hijos.

Ahí era una sala, donde un altar hecho de piedra estaba en el fondo... una alfombra azul era el camino al altar... por algún tipo de artimaña enana, una ventana iluminada con cristales preciosos alumbraban por los costados mientras 4 figuras hincadas justo enfrente del cristo, aunque algunas alusiones a valares también descansaban como agradecimiento de la reina por su vida nueva (aunque este solo era de conocimiento de la familia real).

Emiya se abstuvo de sonreír, si fuera de vuelta en su mundo... estaba segura que tacharían a Joan como hereje por poner figuras ajenas al dios que se adoraba ahí, pero como pensó con anterioridad... este era una acción que realizaban por amor a la reina de Erebor, aquí no había vaticano para imponerse y corregir algo que se hiso solo por ella.

-Juana... ha llegado Emiya- Thorin hablo al acercarse con suavidad para interrumpir los suaves rezos de su familia, por momentos la dureza de sus gestos se suavizo para tocar el hombro de su pareja.

La rubia con una trenza larga volteo para ofrecer una sonrisa deslumbrante al rey, luego dirigió su mirada de un azul al recién llegado que inclino en reconocimiento a la mujer, vestía digno de su rango noble aunque de una manera humilde que la hacia lucir imponente -EY EMIYA- dijo con felicidad al ponerse de pie, dando un beso en la frente del austero hombre que era su compañero de vida... para ir directo hacia el mago, ofreciendo su mano en un saludo que fue aceptado.

El mago juzgo las pocas canas que el cabello rubio del antes espíritu tenia, donde se demostraba su mortalidad, Thorin suspiro a sus espaldas para acercarse seguido de sus hijos que aun con la seriedad se notaba el brillo curioso.

-Bienvenido... Istari Emiya- saludo el mayor de los hijos, ya con la complexión de un hombre pero para los estándares de un enano todavía era demasiado joven... con solo 17 primaveras.

Thrain III en honor al padre del ahora líder, con los rasgos de Thorin y su propia personalidad seria, aunque los ojos de su madre y la altura un poco mayor que esta (podía pasar como de la raza de los hombres, por su falta de cabello facial pues tenia una barba menor y altura superior), digno heredero de reyes pues ya era un maestro en estrategia como su progenitora y líder nato como su padre.

-Hola- saludaron al unísono las princesas gemelas, ganándose una mirada recriminatoria de su padre por su jovialidad y falta de educación... aunque tuvo que suspirar pues su mujer solo sonrió en aprobación al saludo amistoso... ellas eran tan solo 15 primaveras.

Miguel y Gabriel, podrían ser nombres masculinos... pero en el estándar de Arda, ni siquiera existen, en honor a arcángeles. Jóvenes hermosas con un gran parecido a su madre, la diferencia era su cabello oscuro y ojos de su padre, al igual que el mayor podría confundirse como parte de la raza de los hombres.

Los principes lanzaban miradas admiradas a las armas que traía consigo el mago negro, además del báculo y su espada que hubiera sido suficiente para Gandalf... este traía extrañezas como las historias cuentan.

-Podemos hablar en la sala del trono- aseguro Thorin, indicando la retirada de sus hijos de manera silenciosa que obedecieron en instantes.

El silencio en el trio se llevo a cabo para hacer su camino por los pasillos de piedra, Emiya tuvo la oportunidad de apreciar nuevamente el camino hacia la sala principal donde ya no había mercaderes, la noche se podía observar en las grandes puertas... optando por uno de los pasillos que llevaban al área donde el trono de piedra descansaba.

-Todo esta listo para partir Kiritsugu- aseguro con una seriedad que no era característica la reina de Erebor, siendo la única que lo llamaba por su nombre de pila cuando solo el sonido de sus pasos por aquel extenso pasillo.

-Esto será un viaje peligroso Joan- aseguro el peregrino negro, optando por usar su nombre ingles -me han dicho que tu descuido trajo problemas con el rey- acuso de manera severa.

-Bueno... yo...- se rasco la cabeza con algo de nerviosismo, pues la mirada helada de su pareja era la evidencia de lo acertado de la acusación.

-Ella solo pidió la ayuda... pero se le "olvido" decirme para que- gruño Thorin al llegar a la sala del trono, donde una comitiva ya esperaba... al parecer conscientes de que dicha reunión se llevaría acabo en la llegada del mago -me entere de los verdaderos motivos hace apenas 3 semanas- indico al sentarse en el trono de roca, que ahora era acompañado por otro similar para su señora.

-Bien... estamos presentes los que estaremos en la reconquista de Moria- cambio el tema Juana nerviosamente, pues el aura de su rey estaba de una forma que le hacia recordar un padre regañando a su hijo de la manera silenciosa.

Kiritsugu no mostro interés en ver quienes eran los presentes, pero tenia una leve sospecha de los involucrados... obligatoriamente están todos los que conformaban la antigua compañía de Thorin, aunque pocos irían en verdad.

-Entonces esta seguro de lo que vamos a hacer- pidió una voz a espaldas del peregrino, pues este se encontraba justo enfrente de donde descansaba la realeza de Erebor.

-Por su puesto... Señora Tauriel- contesto escuetamente Emiya, sin dirigirle la mirada a la elfo ahora noble entre los enanos por su matrimonio con Kili, que se encontraba a su lado... este a comparación de su mujer, tenia los pasos de los años que lo habían madurado.

-Tenemos que ser prudentes- una voz cansada aseguro con sabiduría.

-Lo seremos, señor Balin... es la razón por la cual necesito la ayuda de su reina- indico Emiya, pudo notar que se tenso Thorin ante la mención al parecer no cómodo con la elección.

Juana noto esto, tomando la mano de su señor para calmarlo -esto lo haremos para tomar algo que perteneció a ustedes...- indico con confianza, dando una mirada a todo su alrededor -no importa cuanto nos tome, reconquistaremos ese lugar para tener un futuro para nuestras jóvenes generaciones- sonrió suavemente para sus súbditos.

Thorin le aligeraba el corazón las palabras de su señora, pero aun el recuerdo de su intento donde perdió a su padre y gano su titulo de escudo de roble seguían plagando sus sueños... el había dicho su miedo, temía que su amada no regresara.

-Tendremos un plan para cuando llegue el momento de la reconquista- aseguro Juana para lanzarle una mirada a Emiya, que afirmo silenciosamente.

-Hasta el momento... tengo materiales necesarios- informo Emiya, algunas miradas interesadas fueron lanzadas a sus armas de acero y adivinando que traería otras artimañas dignas de un Istari cuya leyenda en Dale era sonada.

Emiya se mantuvo en silencio, adivinando el problema que tenia escudo de roble para la misión... pero nuevamente tenia que admitir la habilidad que tenia esa mujer para levantar corazones y convencer a la gente a ceder ante el plan... que para muchos era suicida.

-Marcharan en el amanecer dentro de dos días... preparen lo necesario- pidió Thorin como orden para su gente -este reino será conquistado... para ser gobernados por Balin junto a Kili como heredero- informo para concluir esta breve reunión.

Kiritsugu estaba asombrado, el estaba preparado para una lucha de voluntades contra el rey... Legolas le había advertido de una forma en que pensaba seria un infierno para que soltaran a Joan para esta misión... suspiro al ser guiado para una habitación donde descansar, ahora le pesaba sus armas que había cargado mucho tiempo, aunque satisfecho de no haber abandonado su signo de Istari en algún desconocido lugar de Erebor... pronto seria la marcha para ir a Moria.

XXXXX

Una brisa fresca ofrecía el día siguiente de la reunión, dentro de Erebor era un hervidero de emoción por la aventura ya confirmada ha realizar dentro de pocos días, para alguien que disfrutaba de la soledad no era un lugar bueno para pensar... saliendo de la montaña ignorando preguntas de enanos curiosos.

Emiya miraba con ausencia el paisaje que conformaba el jardín de la reina, saco su pipa para empezar a razonar en uno de los banquillos de piedra, a sus espaldas la estatua de Saber... podían pasar nuevamente por la casa de Radagast y recoger otras armas además de sus granadas, pues aunque portaba consigo dos de sus armas largas... había dejado la mayoría en el hogar del pardo... pues eran cosas que no traería paseando.

-Esto podría ser un viaje sin regreso- una voz cansada vino a interrumpir su soledad, Emiya no tuvo la necesidad de voltear para encararlo sabiendo quien era.

-Cree que no lo se...- dijo indiferente, exhalando un poco de su humo con parsimonia... su vista perdida en el paisaje que ofrecía Dale desde ese punto.

Balin suspiro, para sentarse al lado del mago negro -solo me da lastima para aquellos que no han vivido los años que yo- informo con pesar el anciano enano, pues a pesar del cansansio de la edad aun estaba mostrando fortaleza.

-De que sirve vivir tantos años... a veces eso no es vida- dijo cortante el negro, sin voltear a ver el gesto lamentable del anciano por dicho comentario.

-Supongo que lo dice por vivencias- indico con suavidad el enano, exhalando un aire que no sabia que contenía... ese peregrino negro siempre era un misterio, era tan distante y ajeno a mostrar algún sentimiento humilde... un Istari por completo diferente a Gandalf.

Emiya no contesto ese ultimo comentario, seria doloroso replicar... porque para su desgracia, fue este su verdadera amargura... no importara los años que viviera, eso no era vida.

-Solo desearía que Dain también viniera- indico al ver el cielo, pues dicho enano había regresado a su hogar... negó vivir en Erebor, pero mantuvo el pueblo enano que habían desarrollado durante su exilió cuando el Dragón ataco.

-Como le fue durante su viaje a la comarca- pidió el mago negro, no dispuesto a entrar en platicas sentimentales, donde un viejo añoraba la juventud o lamentaba sacrificios futuros de dichos jóvenes -He de suponer que viven en la dulce ignorancia de ser hobbits- dijo de manera acida, con un brillo de burla en sus oscuros ojos al recordar dichas criaturas.

Balin compartió una sonrisa -Bilbo esta feliz con su vida actual, tiene bajo su cuidado a un sobrino que adopto como propio- recordó con cariño su reciente visita, donde se pusieron al corriente con sus vidas... aunque no le dijo el nombre de la actual reina, como castigo por sus años de abandono a la compañía.

XXXXX

Kiritsugu apretaba con fuerza su báculo, dando la espalda a la comitiva de despedida del reino enano con ausencia a la deriva en el aire limpio de un amanecer, opaco cada risa o llanto que provenía de los familiares... sumergiéndose en un silencio inducido por sus habilidades envidiables de concentración.

Los sueños nuevamente lo persiguieron la noche anterior pero ahora era el lamento de un lancer atravesado por su propia arma, aquellos nobles gestos deformados por el dolor e infinito odio por ser victima de un acto sin honor... por su culpa.

Imperdonable… ¡que mi sangre manche sus sueños!… ¡Que tu deseo se convierta en desastre! ¡Al caer en la sartén del infierno, no olvides la furia de Diarmuid!

Cerro sus ojos, el viento nuevamente era su modo de consuelo silencioso mientras buscaba su pipa para calmarse esos nervios al recordar los ojos sangrantes de un espíritu heroico que lo maldijo.

Lamentarse de actos pasados no era su forma de ser, pero a pesar de esa nueva vida... aquellos recuerdos lo seguían persiguiendo y lo perseguirán hasta que su existencia descanse en un mundo en paz, pues no estaba seguro que había mas allá de la muerte... esperaba que no fuera otro mundo como le sucedió al final de su antigua vida, no soportaría otro largo periodo con sus recuerdos.

Se rasco el cabello oscuro que se esforzaba por mantener corto, a pesar que en Arda la moda era tenerlo largo o algo por el estilo, negó fervientemente mientras sus gestos no mostraban los miles de pensamientos que pasaban por su cabeza... cualquiera que lo viera solo vería tranquilidad y ausencia de algún sentimiento.

-Espero que la traigas de regreso- una voz ruda vino a sus espaldas, Emiya solo volteo a verlo por encima de su hombro sin molestarse en voltearse.

-Yo no hago promesas- corto cruelmente el mago negro a Thorin Escudo de roble, que endureció su gesto ante la respuesta que no quería escuchar.

-Yo no rogare nada de ti...- contraataco con ira contenida el rey enano, mientras a su espalda su esposa se despedía de sus hijos -pero si ella no regresa... no te molestes en poner un pie en este lugar- amenazo seriamente.

Una hueca sonrisa adorno el gesto sin expresión del hombre de negro -Es hora de irnos- alzo la voz, para comenzar su caminata para pasar por Dale... iniciando su peregrinaje a las minas del enano, dejando a un rey enano hirviendo de ira.

Kiritsugu no sabia que decir, entendía los sentimientos protectores del rey debajo de la montaña... pero era idiota pensar que todos regresarían con bien, no era inocente pensando que todo terminaría con un final feliz... esos no existen... esto llevaría un sacrificio, aunque todavía desconocía el futuro pago para deshacerse de un nido de la oscuridad.

-Entiendo que esa promesa es imposible de sostener- la voz seria de Juana le vino por un lado, al ponerse al corriente para liderar aquel grupo... ahora con su traje de guerra de su antiguo puesto como lider del ejercito real frances, que era un vestido azul blindado de algunas partes, con guanteletes de acero hasta los codos, sus pisadas eran pesadas por las protecciones que tenia, coronada como reina... espada en la cintura y un estandarte que traía el escudo del linaje de Durin consigo.

-Es bueno saber que por lo menos entiendes los peligros que enfrentaremos- aseguro Kiritsugu con sequedad, la brisa trajo miles de pétalos como despedida de su reina.

-Fui un mártir... estoy dispuesta a sacrificarme- respondió en susurro la antes santa, para asegurarse que ninguno de sus súbditos escucharan... pues estaba segura que ellos pensaban de diferente forma -no me engaño con falsas posibilidades- indico con ojos calculadores.

-Por algo lideraste un ejercito en el pasado... Doncella de Orleans- expreso su titulo que gano en el antiguo mundo, observando el brillo decidido que extrañamente mostraba... solo en tiempo de necesidad esos ojos brillaban tan fríamente como en Arturia Pendragon.

-Por supuesto... asesino de magos- contesto con frialdad la reina de Erebor, ambos compartirían el juego de burlas de sus vidas pasadas que pocos conocen.

XXXXX

Un fuerte viento traía consigo la advertencia de una noche fría, moviendo de manera oscura los arboles del bosque negro, los enanos cruzaban sin temor pues desde el nombramiento de Juana como reina los lazos con dichos elfos eran excelentes... aunque los recuerdos para aquellos que estuvieron en la compañía eran difíciles de olvidar.

-Esto es emocionante- alardeo Kili con una gran sonrisa, siendo parte de dicha comitiva... por fin tenia la oportunidad de una aventura, que contara a su primogénito a su regreso.

-Fili adorara las historias- reconoció Ori, recordando a dicho niño de su colega... con 5 primaveras, un enano pelirrojo que promete ser mas alto que su padre por sus genes elficos, aunque tenia los rasgos enanos.

-También Tauriel- Joan entro a la conversación, incluyendo a su amiga de armas -no olvidemos a mis hijos- hiso un puchero, pues sus hijos adoraran sus historias.

-Quien olvidaría a nuestros prometedores príncipes- alardeo Dori con orgullo, pues esos jóvenes eran la siguiente generación.

Emiya ignoro las conversaciones ruidosas de su compañía, Ori, Dori, Balin y Kili conversaban de los príncipes e hijo del ultimo con Joan... que si no fuera por saber su pasado, el mago estaba seguro que podía confundirse con un enano por lo alborotadora que se comportaba.

Tenían consigo un grupo considerable de enanos preparados para la lucha, algo que tenia que admitir era bueno... pues era a lo que iban, a reconquistar.

-Aman*- una voz llamo dentro de las sombras deteniendo cualquier conversación, pues el brillo de los ojos de la rubia era felicidad pura.

-LEGOLAS- grito con emoción al lanzarse a una figura entre las sombras -porque no fuiste a reportarte cuando regresaste- regaño al soltarlo, dándole una mirada lastimada.

-Bueno... tenia cosas que hacer- aseguro el príncipe del bosque negro con una sonrisa divertida a la mujer que todavía colgaba de su cuello.

-Y Ada- cuestiono Juana al soltar al príncipe, sentándose en una raíz ante las miradas aburridas del resto de los enanos... pues una cosa eran las alianzas, otra muy distinta que apreciaran la compañía de un elfo... algunos rencores no se olvidan fácilmente (o sentimientos de competitividad).

Kiritsugu suspiro, pues ahí iban los hermanos adoptivos a conversar animadamente , aunque se preguntaba ¿Los elfos se dan libertades de bautizar a toda la gente indiscriminadamente? Por todos los nombres que reparten independientemente si ya tenían uno-tomen un descanso- ordeno secamente, al recargarse en un árbol para sacar su pipa... recargo su báculo y armas largas a su lado, ignorando las risas de su co-lider.

Emiya se perdió en sus pensamientos, mientras un plato de guiso le era ofrecido por parte de Balín que compartió su silencio... era entendible que la mujer se sintiera tan apegada a los elfos, pues había pasado su tiempo con los silvanos y Dunadan antes de asentarse en Erebor.

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Radagast los despedía animosamente, pues el peregrino solitario siempre le alegraba las visitas a su casa... algunos enanos estaban extrañados por la decisión del negro de guardar sus armas con alguien que inspira desconfianza, pero nadie se atrevió a cuestionar sus maneras de actuar.

Un grupo de Beornidas los habían ubicado y por petición del peregrino pardo los estaban escoltando hasta la frontera suroeste de sus terrenos... criaturas de mayor tamaño que los hombres, que eran liderados por el hijo de Beorn.

-Peregrino Negro- reconoció el joven Grimbeorn con extrañeza, pues no se lo habían topado cuando entro al bosque negro... siendo que tenían que pagar para usar su camino por cuestión que ellos protegían y mantenían libre para viajeros.

-Grimbeorn hijo de Beorn- saludo con educación tanto Juana como Emiya, dando sus respetos para dicho ejemplar que mantenía el carácter salvaje de su padre.

-Mi señora- saludo con respeto el joven cambia pieles, reconociendo el noble que estaba enfrente de este... por respeto a ella se mantendría las preguntas para el negro del como burlo su guardia.

Lo enanos nuevamente agradecian a su reina, pues los lazos interminables que hiso durante sus viajes antes de establecerse les habían abierto infinitas puertas... siendo escoltados en silencio (bueno solo los enanos platicaban).

-Sus armas de acero son curiosas- aseguro Kili con interés despues de un rato para el mago, pues no solo traía las largas sino que unas mas pequeñas acompañaban la espada en la cintura del mago negro debajo de su ropa oscura extraña eso sin contar el misterioso costal que ahora cargaba en su hombro, sonaba con cada paso como si cosas metálicas chocaran.

-Curiosas pero efectivas- contesto Juana con un guiño, pues ella a comparación del resto estaba familiarizada con dichos artefactos... aunque no eran de la época de su vida, ella tenia conocimientos como servant.

-Peligrosas también... si no se saben manejar- interrumpió con un tono aburrido Emiya, con una amenaza oculta en ese simple comentario.

Miradas incomodas se intercambiaron los enanos, captando dicha advertencia oculta de manera maestra... optando por pasar la voz de que nadie tocara las pertenencias del mago negro por pura curiosidad.

Balin lanzo miradas preocupadas al par de lideres que platicaban (aunque este intercambio solo era por parte de su reina, el hombre solo se limitaba a escuchar y hasta eso dudaba)-no pondrán en peligro la mina... verdad- cuestiono con temor, pues recordaba esas explosiones que engalanaron aquella vez que fue su llegada salvando Dale de la lucha de los 5 ejércitos.

Emiya le respondió el gesto, pero este solo mostro blancura... carente de un significado real -es acaso que usted duda de mis propios planes...- pregunto con voz peligrosa deteniendo su caminata para enfrentar el grupo de enanos, que si no fuera por terquedad temblarían ante la mirada oscura hueca de alguna emoción.

-El debió de haber pensado en eso desde el principio... Balin- la voz tranquilizadora de Juana lleno aquel tenso silencio, dando palmadas al hombre de negro que se volteo para continuar la caminata constante.

Un suspiro de alivio por parte del anciano enano, que al ser victima directa de la mirada pudo conocer y sentir la frialdad... prometiendo internamente no provocar nuevamente la molestia de dicho Istari, pues si esto era con eso... no quería imaginárselo enojado por completo.

XXXXX

Los dias pasaron con rapidez, la tensión del peligro que espera su llegada se podía sentir en cada enano presente con cada paso que daban a su destino, ni siquiera los Beornidas parecían confiados cuando se enteraron del motivo, o mejor dicho aclararon el rumor de la reconquista de Moria.

-Suerte mis amigos- aseguro Grimbeorn al despedirlos en sus fronteras suroestes, con un gesto de pesar al pensar que muchos de esos que partían no regresarían.

-Gracias Grimbeorn- aseguro Juana con humildad, dando una sonrisa sincera al cambia pieles que acepto confiado antes de ordenar a su gente el regreso al norte.

Emiya nunca trato de conversar, a menos que fuera sobre la misión o que Joan platicara, pues el no regresaba la atención debidamente... dedicándose a la preparación de sus armas, afilando pequeñas navajas que ocultaba entre sus ropas hasta su propia espada elfica, claro que en cada parada alguien recordaba al mago que su báculo lo había dejado olvidado.

-Como es que siempre se le olvida- se quejo Kili al haber sido el que obtuvo aquel pedazo de madera salvándolo del olvido de su dueño.

-El no funcionaba con uno de estos...- respondió con misterio Juana, disfrutando de la incertidumbre de los enanos que escucharon la platica -es por eso que siempre lo olvida... se lo entregaron como símbolo de su raza... pero el es tan útil con este o sin el- informo con diversión.

Un misterio mas resuelto, pensó Balin para si mismo mientras Kili y Ori intentaban sacar mas información de su reina de aquel mago que los custodiaba hacia la mina del enano.

Emiya lanzo una mirada aburrida a la reina de Erebor, como una amenaza fría de que si continuaba por ese rumbo... el también se vengaría diciendo algunos detalles de su vida... pues dos pueden jugar el mismo juego.

Juana entendió que era preferible mantenerse callada, si no quería que algo quedara expuesto... tuvo que aceptar que su acompañante le gustaba amenazar y tenia con que para su mala suerte -esta bien- levanto sus manos en signo de rendición, hasta ese momento los dos interrogadores se dieron cuenta de la mirada a muerte que eran dirigidos no solo a su reina... si no a ellos mismos, tragando sus preguntas sin responder.

XXXXX

El viento daba escalofríos, pero esto solo acompañaba el aire melancólico de Kiritsugu que observaba ausente las diferentes luna conforme los días avanzaban, silente apreciación de algo que era un vigilante de arda... un satélite que no se preocupaba por lo que estuviera pasando con los habitantes de esa tierra.

Emiya aspiro el aroma a tierra, el sabia que pronto podrían ver la piedra trabajada... pronto estarían en aquel reino abandonado de los enanos... y aunque Galadriel trato de alivianar el hecho de un Balrog, el sabia que era una probabilidad alta... después de todo el daño de Durin habita ese lugar y es probable que sea una de esas criaturas.

Juana se sentó a su lado, para compartir un poco de silencio que al poco tiempo rompió -estamos a un día de nuestro destino- atino a decir con seriedad.

-Un destino que nos espera entre la oscura piedra- afirmo Emiya, pues era algo que no le gustaba del reino enano... el que estuviera bajo piedra.

La reina abrazo sus propias piernas, para descansar la barbilla en sus rodillas... mirando a los enanos que trataban de alivianar el propio ambiente, conscientes de la montaña que se acercaba conforme avanzaron.

-Tu sabes que esto podías evitarlo- Emiya cerro sus ojos, para recargarse en la roca que ahora funcionaria como su respaldo.

Joan negó levemente -y tu sabes que no podría quedarme fuera de esto... no solo regrese para una vida... lo sabes- aseguro ausente de su carisma, inclinando su cabeza un poco cuando Kili se cayo por culpa de otro enano.

-Pero eso no se lo dijiste a tu rey- acuso irónico sin molestarse en cumplir con el rostro de la acusada.

-El no necesitaba saber eso- suspiro la reina de Erebor, pues no podía decirle a su pareja de que su obligación no solo era por los enanos... si no por arda.

-En verdad eres toda una mártir- aseguro burlón el de negro, recordando lo que le dijo al salir de Erebor.

Juana volteo los ojos ante lo dicho, maldiciendo en lo bajo para sumergirse en un silencio donde el festejo de los enanos era lo único que se escuchaba.

XXXXX

Cuando por fin pudieron ver los tallados de la piedra trabajada de los enanos, aquella gran puerta que conectaba ambos lados de la montaña en una construcción subterránea... el antiguo arco del este, ahora acabado por la antigua guerra orco... el olvido de las miles de lenguas que protegían el terreno ahora violado, escalones de piedra acabados con el tiempo y la violencia.

Cada enano aguanto la respiración durante el accenso, como si esta tranquilidad con la que llegaban era un mal presentimiento... admirando la entrada con recelo y algunos haciendo planes para remodelarlo cuando se hagan del territorio y expulsen toda alimaña de este.

-Estamos aquí... en Khazad-dum- indico Juana con una voz oscura, carente de su alegría sabiendo de los habitantes no deseados que estaban en las entrañas del reino.

Emiya sintió que entre mas rápido terminaban esto, mas rápido podría descansar... no era momento de temblar... no era momento de dudar, el era un antiguo mercenario y los sentimientos incomodos no tenían cabida, con una mirada sombría miro a sus espaldas -es momento de la reconquista- indico con ausencia de sentimiento.

Todos se miraron, este no era un dragón... era lo desconocido para la mayoría, son pocos los que recuerdan el primer intento a manos de Thrain II, pero otros estaban conscientes... del pecado que los rumores dicen habita.

XXXXX

FIN DEL CAPITULO

Para Kiritsugu fue un alivio no tener que pelear con la terquedad legendaria de Thorin, ahí también se nota el amor por su reina como para crear el jardín y su propia capilla.

Fili es el nombre del hijo de Kili, obviamente en honor al caido.

Lo siento para aquellos que querian ver mas Thorin y su relacion con Juana, pero bueno espero haber expresado lo suficiente... recuerden que es Kiritsugu el importante XD aunque a veces me duele mi protagonista.

Como pudieron notar, Legolas es muy cercano a Juana y al pueblo elfico del bosque negro que le pusieron un nombre.

Aman: Bendecida, libre de mal

Entraron por el lado este, eso quiere decir que no tuvieron que ver las puertas con las decoraciones y protecciones a manos de Celebrimbor... que lastima.

Ahora si... proximo Moria, dependiendo de la inspiracion... podre dividirla en dos... aunque todavia no se.

Para Shirou, no te preocupes... ya estoy con caminos cruzados, solo que no podia abandonar el escribir la idea de este capitulo... soy olvidadiza y todo eso.

Neah20 fuera...