Fate 4: Un relato en el libro de Mazarbul I
La gran sala abandonada que lograron ubicar al entrar, después de bajar escalones y cruzar un puente suspendido en el vació... pasando una estancia donde las llamas subían por las grietas signo de su conexión al candente corazón de esa montaña, llegando a un abandonado y saqueado cámara de mazarbul.
-Entonces quien escribirá el libro de registro- Oin cuestiono curioso, sacando entre sus ropas un libro donde había estado escribiendo todo el viaje desde la partida de Erebor.
Emiya solo negó con la cabeza ante la idea inútil de documentación, pero suponiendo que todo fuera un fracaso... alguien lo podía encontrar para narrar en lo que fallaron... ante este pensamiento el mago ya no le importaba si escribían o no en ese libro.
Para Kiritsugu esto solo era la promesa de un relato de terror, aunque tanta tranquilidad solo le hacia tener mas precaución.
-Yo escribiré primero- aseguro Balin, comenzando el día a día entre la oscuridad de la mina cuyo destino y deseo es ser conquistado.
XXXXX
1 año:
Las cosas no son como lo había pensado el mago negro, el constantemente esta en vigilia y esperando un ataque que nunca llego... mientras otros de nosotros buscamos la forma de levantar la sala en la que estamos acampando... la cámara de Mazarbul hace función de los aposentos de nuestra reina de Erebor.
Oin cuenta que hay ocasiones en que Emiya no tiene gratos sueños, Ori lo apoya y Kili también mostró la angustia que en ocasiones se despierta el negro... cuando alguno de nosotros cuestiona, nunca recibimos respuesta y desprecia algún sentimiento de lastima... nuestra amada reina nos sugiere nunca empujarlo a hablar cuando no quiere, ese hombre es lejano pero nunca para nuestra reina.
Tranquilamente podemos salir y visitar el lago espejo donde nuestro antepasado mas famoso se asomo alguna vez viéndose coronado por las estrellas... pero esto solo me hace preguntar, hasta cuando tendremos noticias de los invasores de nuestras tierras... cuanto tiempo durara este silencio que carcome... cuanto tiempo tomara hasta que el panorama que presenciamos durante el intento de Thrain II se haga presente en este tiempo... solo nos queda rezar a Aule o Durin que nuestras fuerzas sean suficientes.
Que el mago y la reina sean suficientes.
Balin
XXXXX
Emiya estaba recargado en ese gran pilar, mientras observaba el fuego salir entre las grietas del piso, el trabajo que se realiza en esa sala era mas complicado pero no imposible para maestros enanos que trabajaban arduosamente para que el calor no llegue hasta donde ellos acampan -esto no es nada bueno- aseguro con seriedad, mirando entre la negrura en la cual las llamas no alcanzaba a iluminar.
-Lo se... trasgos o orcos no son tan... - Juana trato de buscar la palabra indicada para referirse de esta tranquilidad -quietos- concluyo sin convicción.
-Es cuestión de tiempo para que den algún indicio de movimiento- aseguro, apretando con fuerza el báculo que había dejado olvidado en el suelo y sutilmente la antes heroína le señalo entre burlas.
Para nadie era extraño saber que no importaba la situación, el mago siempre cargaba con sus armas de acero en su cintura o espalda... era mas probable que olvidara la espada o el báculo.
-Pero es algo por lo cual ya estas preparado... he de suponer- adivino Joan con un suspiro, pues aquel costal que traía en algún momento comenzó a disminuir de volumen... le intrigaba que es lo que iba a hacer y como lo activaría si fuera necesario.
-Este lugar es un laberinto si no se esta preparado... pero soy yo del que hablamos- aclaro confiado en esa voz monótona al abrirse paso para perderse otro día, asegurando la plantación de sus granadas en lugares estratégicos para un mejor funcionamiento y largo alcance.
Joan no se esforzó por seguirlo, en todo ese tiempo el hombre simplemente desaparece durante días... hay ocasiones en que Kili, Oin, Ori o Balin preguntarían por su paradero, pero no sabia como contestar... ella era estratega, pero el pensamiento futurista del asesino era un misterio que le aburría desentrañar, ella se dedicaba solo a tratarlo... solo eso.
-Nuestra señora... - llamo Kili con una grata sonrisa, luego frunció el ceño al no ver al peregrino.
-El acaba de marchar- contesto la pregunta silenciosa Juana, viendo el suspiro del enano que se esforzaba por ser amistoso.
-Creo que soy un poco como un hobbit...- aseguro en burla de si mismo -querer a un tipo como el de amigo- arqueo la ceja, recordando a Bilbo por una extraña razón... ahora que lo pensaba, nadie le dio un aviso al pequeño de este intento de reconquista.
-No te puedo juzgar... pero son buenos tus intentos- sonrió alegremente Juana, empujando al enano hacia el grupo, que ya terminaron los deberes por ese día... era necesario la guardia y el descanso.
-Mañana iremos mas lejos- pregunto Balin al ver a su reina cerca, mientras cerraba la bitácora en donde relataba el día a día de esa incursión.
Joan miro a ambos enanos, luego al resto de curiosos que estaban tensos por los que fueran a adentrarse -me temo... que es lo justo... aunque solo sera una excursión corta- informo de una forma tan casual, que alegraba corazones y quitaba la verdad del asunto... pues mañana podría ser el contacto definitivo con los invasores... ¿o no?.
XXXXX
Por su parte Emiya caminaba entre la oscuridad, su báculo brillaba como única utilidad a la cual le tomo gusto en esas cavernas... aunque seguía olvidandolo si se descuidaba.
Esa mañana fue en verdad un dolor de cabeza para el sobrio hombre, pues no había detenido sus murmullos entre sueños de sus malditas pesadillas... que solo aumentaban en realismo cuando abría sus ojos y estaba sumergido en la oscuridad de la mina.
Ahora había sido el rostro de suplica de una Saber sometida a sus comando, obligandola a destruir la oportunidad de un sueño gracias al grial... el grito de angustia podía hacer vibrar sus oídos como si fuera la vivencia tan real... que cuando despertó se imaginaba excalibur teñido de su propia sangre.
Kili trato de ser simpático, pero al peregrino eso no le agradaba... odiaba las muestras de lastima a su persona, odiaba esos ojos que trataban de levantar sus ánimos cuando suponían el mal sueño por el cual se levantaba sudando o buscando enemigos entre la oscuridad... dio su mejor mirada vacía a esos enanos entrometidos, para ponerse en pie y no permitir algún acercamiento amigable.
Shirou nunca tuvo la suerte de observarlo en ese estado lamentable a su amable padre, siempre era su fortaleza cuando despertaba esos días y miraba al único ser que pudo salvar... hasta ahora también podía tratar de esperar ver a Aragorn, el también había sido su salvavidas en noches tormentosas de pesadillas.
Ahora entre la oscuridad, tenia la costumbre de alumbrar sus pies... con el temor que el liquido rojizo del grial apareciera y tratara de tragarlo... pero no tenia alcance ahora... entonces su miedo irracional era parte de el mismo, aumentado con la oscuridad del reino enano.
-Espero que aparezcan- aseguro para consolarse, necesitaba quitarse esos pensamientos de su vida pasada... su tortura seguía y continuaba con su existencia... eso le amargaba aun mas su segunda oportunidad.
Su consuelo seria eliminar la plaga que estaba oculta entre las sombras, el no tenia miedo a orcos, trasgos o hasta al Balrog... su temor estaba en el subconsciente... con el rostro de su esposa y la maldad de un grial contaminado.
Emiya era su propio enemigo en ese mundo... ni Saruman o amenazas de Thorin lo perturbaban... los lamentos de las personas que fallo, en sus sueños regresaban una y otra vez.
Kiritsugu paso su mano por el oscuro cabello, tratando de mitigar esos pensamientos... alumbro sus pies, luego siguió adelante... pues el área que quería llegar era mas adentro de las tinieblas del reino ... su plantación de minas toxicas podía llevarse a cabo.
XXXXX
Eran unos de esos días en que Emiya decidió tomarse el dia fuera de la mina, vago un poco hasta la laguna larga y ovalada que tiene como nombre "lago espejo", en la orilla la gran roca que fue llamada "Piedra de Durin".
El mago se sentó en esa roca, sin tacto y ausente de que fuera considerado una falta de respeto para cualquiera que lo viera, se asomo con curiosidad para ver su reflejo entre el silencio de la soledad y el viento soplando con un sol bañador.
No vio nada fuera de lo normal, sus ojeras remarcadas por sus noches de insomnio que superaban la resistencia de Istari, su cabello estaba un poco mas largo haciendo nota mental de pedir que sea cortado... una ligera barba que también desaparecería ese mismo día, buscando la navaja necesaria para el trabajo.
-Necesitas ayuda- pidió Joan al ver al peregrino fruncir el ceño, como si estuviera pensando en algo seriamente.
-Podrías- pidió dándole la navaja y señalando el cabello, era algo que le molestaba aun mas que la media barba.
La antes héroe solo sonrió, pues ella alegremente tomo el trabajo... rara vez alguien le pedía dicha acción, siendo que son pocos los que mantienen su cabello muy por encima de sus hombros.
El silencio vino mientras las hebras negras comenzaban a adornar las orillas de ese lago mítico, que según cuentan la corona espera dentro para el regreso de Durin.
La reina adoraba a los enanos, pero siempre le gusta el aire fresco de un campo abierto... le gustaba el panorama de ese pequeño bosque a las afueras de Moria... por algo tenia un jardín a los pies de las estatuas de Erebor.
-Espero que te guste el corte- aseguro bromista la reina, concluyendo su trabajo para invitarle a verse en el lago.
-Satisfecho- contesto secamente, suspirando pues ahora seguía su barba... recordando que varios enanos estaran molestos porque no opto por una apariencia mas conveniente para su titulo (habia escuchado comentarios de esto, fue la decisión primordial por la que salio ese día).
XXXXX
2 año:
El ataque fue repentino, no supimos en que momento nos rodearon... miles de trasgos grotescos reían cuando alguna de nuestra gente comenzó a caer bajo sus armas oxidadas y flechas envenenadas... cuando comenzaron a cazarnos como viles insectos que no eran bienvenidos en ese lugar.
Nuestra señora lucho valientemente, opacando a cualquier enano guerrero... con agilidad y mando nos dirigió con maestría, orgullo nacía cuando ella nos comandaba de una forma que podía rivalizar con la de un mismo elfo o rey enano... todos supimos porque era nuestra reina... la elegida por Thorin... mostrando esa habilidad que nadie habia visto por los tiempos de paz.
Estábamos ganando, aunque el numero de enemigos simplemente suplían a sus caídos para tratar de superarnos... fue cuando algo repentino vino de la retaguardia, miles de trasgos u orcos gritaban por sus vidas, incendiándose al vivo mientras un Troll corría esparciendo el fuego inclemente a sus propios aliados.
Entonces una sombra se levanto entre la linea de seres oscuros, toda la gloria del Istari Negro que se paseaba sin ninguna expresión... sus profundos ojos negros viendo como seres inferiores a cualquiera que quiso tomarlo, no uso sus armas de acero... ni otro artefacto... solo su espada y báculo... impresionando, pues nadie era consciente de la agilidad que mostraba cuando siempre estaba olvidando alguna de las dos... eso solo nos hace pensar que en verdad ese mago nunca sera comprendido... menos cuando el mismo alza una barrera para que nadie entre.
Lo siguiente que supimos, es que nos tenían en atenta vigilia... el enemigo comenzó a acecharnos, fue cuando escuchamos... un tambor... o un martilleo... pero fue silenciada al poco tiempo.
Emiya nos susurro... "hemos despertado el pecado de Durin".
Ori
XXXXX
Los pocos registros que sobrevivieron en Mazarbul eran vacíos de información util, solo un mapa donde se mostraban lo extenso que era Moria.
-Todo podría ser un nido de trasgos u orcos- razono Joan el papel, por aquella rendija de luz que iluminaba esa improvisada mesa.
Balin se acaricio la barba con pesar -podría llevarnos años antes de asegurarnos que nada este habitando el lugar- suspiro.
-No sera problema... solo mientras el pecado de Durin caiga- Emiya explico con paciencia, mientras estaba revisando los papeles que tenían años olvidados y que era milagroso que con la invasión todavía fueran un poco fácil de leer... en idioma enano... o elfico... hasta en oestron... pero entendible.
Kili se removió incomodo ante ese mal al cual por momentos olvidaba -puede que haya sido solo rumores-
-La mina se abandono por esa razón... no son solo rumores- corto el positivismo Emiya sin siquiera dirigir mirada hacia el grupo en la improvisada mesa.
Un silencio tenso se formo entre el grupo, Joan suspiro ante lo negativo que era su compañero... aunque era realista, no quitaba que pudiera levantar los ánimos de unos enanos desesperados por buenas noticias ante tanto silencio.
-Por lo menos miénteme para hacerme sentir bien- gruño por lo bajo Kili, pero Oin solo negó con la cabeza y Ori trago grueso pues el también quería tener esperanzas de que solo fueran rumores que con los años se exageran.
Emiya no se tomo la molestia de contraatacar, el no tenia el tiempo ni la paciencia para adentrarse en discursos inútiles... ni Saruman lograba alguna respuesta cuando este no quería hablar.
Joan sonrió para aligerar el ambiente, tratando de que la atención volviera al cause y continuar con la planeacion -pero estaremos preparados... con el tiempo eso no sera el problema- aseguro con confianza brillando en sus ojos.
El resto de enanos solo sintió un soplo de alguna esperanza cuando veían los ojos azules decididos de su señora, que aunque el señor de Moria sea Balin... la gracia de Juana era superior... algunas veces se preguntaban como seria con Saber... una idea que espantaban rápidamente, pues no cambiarían las cosas por nada del mundo.
XXXXX
Kiritsugu fumaba con paz mientras observaba esa sala que podía haber sido utilizada para grandes fiestas en un pasado donde sus ocupantes vivian.
El polvo o telarañas eso sin contar las grietas disminuían la grandeza del lugar, era amplio y estaba muy bien iluminado gracias a esas rocas que los enanos utilizan... no recordaba el nombre por el cual ellos lo conocen... no importaba en ese momento, pues el mago acababa de despertar de un buen descanso de esos que tenia tiempo de no disfrutar.
No queria sentirse como un niño, pero posiblemente la luminosidad había influido para por primera vez, no tener pesadillas... cerro sus ojos para exhalar el humo, tratando de vaciar todo pensamiento que quisiera opacarlo y alargar esa paz por mas tiempo del necesario.
Recordó sus pocos inviernos con su hija, su sonrisa inocente mientras lo llamaba papa... Illyasviel con sus ojos rojos curiosos que expresaban tanto y su cabello que podia confundirse con la nieve... una sonrisa se deslizo por su boca, podia sentir el uso de musculos que nunca ejercitaba al ser casi carente ese tipo de gestos sinceros.
-Como sera ella- pregunto a la nada al abrir sus oscuros ojos que demostraban un brillo que nunca se ven para cualquiera que lo hubiera visto... vería vida en ellos por primera vez.
Fue cuando todo cayo, la tranquilidad que celebraba se daño al escuchar el sonido de trompetas de guerra... con rapidez se puso de pie tomando su baculo, espada y sus armas largas que descansaban en su espalda agradeciendo nunca dejarlas atrás pues estaba seguro que era el unico capaz de manejarlas, manteniéndose silencioso para poder deslizarse sin ser notado.
Sabia que era cuestión de tiempo, todo el primer año fue puro silencio... solo esperaba que el montón de enanos se defendieran, con el mando de Joan era imaginable que lo superarian con facilidad... aunque con leves bajas, pues no todo podia ser miel sobre hojuelas.
Al acercarse al pasillo principal, ocultándose en un pilar donde se subio para poder ver el numero de enemigos que se iluminaban por antorchas para verse aun mas espantosos de lo que en verdad son, estos estaban con sonrisas sádicas como si estuvieran formados para tomar su turno de entrar donde sus presas estaban instaladas... escuchaba los gritos de guerra, sobre todo el de Joan que ordenaba a diestra y siniestra mitigando un poco las bajas que podía diferenciar de su posición.
Analizo sus opciones de manera calmada, ignorando la guerra que resonaba pues perder la calma a causa de esto solo lo entorpecería... agradeció que algunas de sus minas estaban posicionadas, justo donde trolls de montaña estaban esperando su entrada para la sala, donde el conocia estaba el campamento del resto de enanos.
Una sonrisa torcida se dibujo en el rostro austero mago calculador y frio, cuando trono sus dedos para que su mana fuera identificada por esas granadas o minas... la lluvia de liquido que reacciono aun mas con las antorchas que usaban para alumbrarse... el grito ensordecedor de miles de trasgos u orcos ademas de los trolls llegaron a sus oídos... bañados por su creación, algo similar al fuego griego que los quemaba vivos logrando una cruel escena donde el era el testigo.
Un brillo de satisfacción por sus ojos oscuros, que no llego a expresarse en el gesto del hombre cuando los trolls desesperados por el dolor comenzaron a salir fuera de control de su posición... bañando de la sustancia a sus aliados que estaban atacando a los enanos, rompiendo las filas de orcos y trasgos... ese fue el momento de su entrada.
Caminando casualmente entre los gritos de los que se quemaban vivos en el pasillo, se abrio paso en la gran sala donde ahora era alumbrado por antorchas vivas, el temor de los pocos trasgos intactos al verlo pasar indiferente al liquido... señalándose como el responsable de esa "brujería"... ignoro las miradas de asombro de sus aliados enanos al otro lado, también la de orgullo por parte de Joan pues el mago estaba entre la linea enemiga como si fuera normal.
Pero el sabia que su mirada se habia vaciado, llenándolo de pensamientos de aquel dia infernal donde el grial incendio la ciudad... pero no era momento para eso... el pasado esta bien donde esta... en el pasado.
-Maldito- un mal uso del oestron de un orco, suponiendo que era el lider dando un grito en idioma oscuro para abalanzar a sus intimidadas lineas hacia el solitario mago... enojado porque solo una figura habia logrado acobardar a su gente, tenia planeado que fuera lo contrario... asustar a los que no eran bienvenidos en su morada (aunque ellos fueran los parásitos de Moria).
Pero el gesto inexpresivo de Emiya no titubeo... se agacho para apuñalar a un orco que vio su oportunidad -Time alter: Double accel- siseo cuando todo se volvio lento a sus ojos, fueron solo segundos pero a su alrededor cuerpos cercenados eran la evidencia de lo efectivo de su tecnica.
El terror en las criaturas oscuras solo aumento, las mandíbulas de los enanos estaban abiertas... pues el borrón que se convirtió su guia negro, habia despachado a una cantidad considerable de enemigos en un parpadeo.
Kiritsugu volvio al ataque, con su báculo lanzo a otros tantos cobardes trasgos a la lejania para ser tocados por su liquido de fuego... podía escuchar sus pies que se arrastraban por la roca en una danza mortal solo con sus armas que nunca penso utilizar... pero no estaba dispuesto a gastar sus preciadas balas u otros objetos en este primer encuentro.
Sus habilidades fueron suficientes, no tuvo que realizar de nuevo su técnica, con un aire ausente y viendo que los enemigos sobrevivientes eran perseguidos por los enanos... saco su pipa y se dispuso a fumar, ignorando el olor nauseabundo que comenzaba a flotar en el área a causa de su juego de química.
Cuando todo termino en un cementerio de criaturas oscuras, el olor a carne quemada estaba impregnando cada roca de esa sala mientras algunos cuerpos seguían ardiendo a causa de la combustion... sabiamente debían esperar hasta que el fuego se hubiera extinguido... Kiritsugu se acerco a Joan, mientras algunos enanos levantaban a las pocas bajas que tuvieron, para darle los respectivos honores por su valor en la lucha.
-Por Durin... fue espectacular su lucha- alardeo Kili que traia un rasguño en su mejilla, sonriendo orgulloso de ser testigo de un enfrentamiento de ese istari, aunque tuvo que parpadear varias veces para asegurarse que no era un sueño.
Emiya dibujaba solo mugre o sangre ajena, pero gracias a sus ropas negras eso casi no era visible... solo su piel era la unica testigo de esas leves capas que lo adornaban, el camino del sudor seco también era uno de los puntos a considerar.
-También nuestra reina- Oin indico para señalar a una apenada Joan, que desestimo su papel pues para ella era natural ese tipo de acciones.
Juana sonreía con suavidad para cada elogio dado por sus súbditos, pues a comparación de otros reyes... o mejor dicho... reinas... esta era la primera vez en la historia que se tiene papel en pleno campo de batalla y de manera asombrosa.
Kiritsugu no vacilo en su gesto de mármol sin expresiones cuando algún valiente enano le elogio sus acciones... tampoco respondió sobre esa "brujeria" que no era mas que química gracias a sus años de vagancia por la tierra media.
-Agradezco que seas aliado- Balin dijo con sabiduría, pues el terror que vio en los ojos de todos los orcos y trasgos sobrevivientes le recitarían canciones enanas de por vida.
-Debo decir... que seria un terror estar contra ti- Kili fingió un escalofrió, aunque el simple pensamiento le provocaría pesadillas.
Todo sonido de fiesta se detuvo cuando un estruendo removió todo escombro y cuerpo quemado, cada enano miro en la oscuridad del pasillo donde los cuerpos de seres oscuros estaban en cenizas como esperando que el culpable del ruido saltara de repente.
-Tambores... o martillos- cuestiono Ori al momento en que el silencio fue devuelto entre la incertidumbre.
Emiya negó mientras daba una mirada preocupada a Joan, que su sonrisa había desaparecido en el momento en que se encontró con los oscuros ojos -hemos despertado El pecado de Durin- explico con gesto ensombrecido.
Una brisa fría hiso temblar a todos los enanos, pues el eco de la sala había logrado que esas palabras se escucharan como un juicio de muerte... su muerte.
XXXXX
Kiritsugu se adentro mas a la mina, sin importar no ir con alguien de apoyo pues era mas fácil la infiltración con alguien que sabia sobre eso... y los enanos no eran especializados, ademas que necesitaba que Joan mantuviera un ojo en el grupo.
En cada momento en que se adentraba fijaba alguna de sus minas ya sea en la profundidad de un pozo estratégico o hasta fijarlas en el techo... esos principalmente eran sobre el fuego griego.
Escaleras sin fin rodeados del silencioso vació, viento que soplaba como signo de una profundidad que no podía imaginarse caer sobre... tuvo que saltar varias veces para evitar un vació por la falta de algún escalón, rodeo pilares que cayeron por las edades y analizo las grietas que brillaban signo de riqueza del mithril.
No tenia noción del tiempo cuando se trataba de sus incursiones en la oscuridad de la mina, el centraba toda su atención en un trabajo efectivo y en provocar el mayor daño para las criaturas que gobernaban la oscuridad... muchas veces se topo con breves patrullas de orcos, que tuvieron la mala suerte de toparselo... una silenciosa muerte fue su destino.
Internamente el mago negro agradecía el movimiento que hicieron las criaturas o hasta bendecía el despertar del pecado, pues eso evitaba pensar en sus propias culpas que habían tomado fuerza desde el momento en que estaban en Moria... ahora que lo pensaba, debía estar analizando los posibles pasos a seguir después de esta reconquista.
No era confiado... solo era que debía pensar en sus miles de opciones a seguir cuando todo esto termine... no era su ego... era que el sabia que si fallaba, posiblemente otro vendría en su lugar... ¿no?
XXXXX
Año 3:
La tranquilidad que disfrutábamos en momentos era quebrada por la tensión que estaba entre nuestra gente, poco a poco un ataque hacia nuestro orgullo titubeara, estos se llevaron a cabo entre la oscuridad del lugar que para algunos ya se convirtió en tumba.
Las risas de orcos, trasgos o gritos de Trolls eran en cada momento, como burla y un intento de doblegarnos al temor dejando este territorio para su mando eterno... pero no se los daremos... por la sangre de Durin que corre por mis venas... lucharemos hasta que el ultimo de nosotros caiga... veré por el mundo, como ese mago huraño me hiso cambiar.
Kiritsugu regreso después de semanas de ausencia... lo habíamos creído muerto, estaba herido y cansado, pero vivo... ese rostro de piedra que no expresaba nada, aquellos ojos oscuros que eran un vació de perdición... brillaron con temor por lo que pudo relatar, su primer enfrentamiento con el pecado de Durin antes de caer de fatiga.
En estos momentos nuestro mago negro esta inconsciente bajo el cuidado de nuestra reina, que a pesar de los golpes que tratan de hacernos para quitarnos nuestro valor... ella sigue erguida y orgullosa... un aire fresco que necesitamos en estos días de oscuridad en los que nos sentimos sitiados.
El horror de ser vigilados y acechados en el lugar de nuestros antepasados... la muerte que vuela por encima de nuestras cabezas... ya hemos perdido a Balin... no podemos perder a alguien de nuestro liderazgo otra vez.
Que despierte el Istari Negro... para que apoye a nuestra reina, nuestra fuerza no es suficiente.
Kili
XXXXX
Kiritsugu miraba por la oscuridad del lugar donde la luz de sus fogatas no alumbraba, el podia escucharlos... podia oir los pasos y risas de los orcos como burla a los que esperaban en la luz -hemos perdido nuestra guardia- dijo secamente, pues ese sonido de arrastrar podía jurar era el cuerpo de un enano que había estado vigilando.
El resto del grupo se tenso, algunos gestos tristes se dibujaron pues ahí iba otro cuerpo al cual no podrían darle un entierro digno... no era porque no quisieran ir en búsqueda de sus muertos y vengarlos... eran ordenes del negro cuyo dialogo de "quieren mas muertes inútiles" les había golpeado duro en el corazón.
Joan se arrodillo con tristeza, comenzando un rezo hacia la dirección donde el negro había señalado el arrastrar de un buen enano -que el descanso este contigo- indico con una pequeña lagrima derramándose entre sus ojos.
Eso solo aumentaba el dolor para todos sus servidores, su reina humilde siempre lloraba cada uno de sus perdidas... el gran corazón de su reina que querían proteger vanamente de la tristeza.
Balin negó con la cabeza -que Aule lo tenga en su gloria... descanso en Mandos mi hermano- dijo con un nudo en la garganta, pues esa era la segunda vez que perdían gente joven por esos ataques.
Un coro de risas se escuchaba en las sombras, burla evidente del enemigo para empujarlos a adentrarse en la oscuridad en un ataque de cólera... el cual Emiya puso final la primera vez que lo hicieron, aunque con un toque cruel y duro, algo que algunos todavía no perdonaban aunque entendían la razón.
-Como podemos permitir que se burlen de nosotros- Kili exploto, dirigiéndose donde el mago negro descansaba -no podemos solo dejarlos así- gruño con la mirada ardiente mientras las risas parecían avivar por ese arranque.
Emiya le dio una mirada vacía, nada de emoción típica de su rostro -que sugieres... que vayamos a una muerte en vano solo para salvar a alguien que ya esta muerto- aseguro con frialdad, el enano lo tomo de sus ropas para acercarlo a su rostro cuando la ira pedía que rompiera a golpes ese gesto del mago.
-Kili...- llamo Balin pero fue detenido por Joan, con una mirada "déjalo que se exprese" en sus ojos que brindaban una sabiduría mayor que la del propio anciano.
-Somos hermanos... no abandonamos a nuestra gente...- siseo Kili dando muestra de su temperamento, apretando con fuerza su puño donde se contenía de ir directo a la violencia.
-Entonces... anda... ve y sacrificate en vano- alentó adusto el istari, clavando con una intensidad helada sus ojos en aquellos ardientes por deseo de venganza -tu reino estará agradecido- concluyo con acidez.
-Tu... no tienes corazón- dijo con dientes apretados Kili ante la mirada un poco preocupada de los testigos... sobretodo por la calma del amenazado por el linaje de Durin.
Un fantasma de sonrisa se dibujo en el rostro de Kiritsugu, perturbando un poco por lo triste de ese simple gesto a un Kili que sentía su ira fugarse -de que sirve el corazón... si salvamos a algunos por culpa de esto... pero perdemos al mundo a su causa- indico al golpear la mano que lo seguía sosteniendo, para apartarse y desaparecer en las puertas de los aposentos de Joan... en un silencioso pedimento para quedarse ahí hasta que todo se calmara.
Oin, Ori miraron interrogante a Kili y Balin, pues desde su posición no observaron la primera emoción que mostraba el mago frió... pero el resto que si lo presencio no creían lo que vieron... por un momento sintieron su corazón congelarse por esas palabras... aunque mas por la siempre mirada vacía que celebraba tanto desconsuelo para alguien que no tenia sentimientos.
-No podemos mas que orar por el descanso de nuestros muertos... Kili- la voz compasiva de Joan lleno el silencio de shock del grupo de enanos que algunos murmuraban entre si.
El susodicho miro a su reina, pero interiormente se sentía avergonzado y con ganas de pedir disculpas por dejarse llevar por su pesar... por no ver mas alla de la perdida, el miraba por uno solo... cuando ese mago miraba por el mundo... lo hacia sentir egoísta.
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Kiritsugu se alerto por el grito de los enanos a las afueras, salio del lugar donde miraba de nuevo el mapa de moria solo para ver la conmoción.
Ahí en medio del grupo, el cuerpo sin vida del que fue el mas sabio entre los enanos... Balin había caído -que sucedió- cuestiono intrigado aunque internamente se lamentaba la perdida, pues eso significaría mas trabajo para los lideres que quedaban ¿no?
Kili se limpio las lagrimas -fuimos al lago espejo... nos atacaron por la espalda- siseo con furia contenida, tratando de mantenerse al margen de hacer alguna estupidez pues el recuerdo era tan vivido que estaba seguro se había hecho daño con sus uñas clavadas en sus palmas.
Joan se inclino, cepillando el rostro del fallecido con una calma que dolía ver -gracias por tu trabajo... Balin señor de Moria- indico al dar un leve beso en la frente para comenzar una oración.
El mago suspiro... era momento de hacer un movimiento, estaban perdiendo gente en una velocidad lenta pero segura, tomo sus cosas necesarias para salir -a donde va- cuestiono Oin al verlo apartarse del grupo que comenzaban su movimiento para el entierro del señor de Moria.
-A un paseo divertido- Emiya le dio una leve mirada para desaparecer entre la oscuridad, con esa burla oscura para un preocupado enano -a terminar esto- susurro para que nadie escuchara.
XXXXX
Kiritsugu dormitaba en un rincón, después de haber golpeado en un ataque sorpresa a un grupo considerable de orcos... al parecer era un colonia que estaba anidando en el este, justo en la oscuridad de una gran sala que antes hubiera sido magnifica.
El olor a quemado podía palparse y comenzaba a mezclar con el propio a encerrado que ofrecían las minas siendo un lugar sin ninguna corriente fresca de aire de manera constante... no sabia si era de día o noche... pero el cansancio ya lo tenia pidiendo un descanso merecido.
Cuanto tiempo llevaba solo, no recordaba en absoluto... podrían ser días o semanas, pero la satisfacción de sus ataques planeados con las minas que había dispersado le daban un poco de orgullo... pues el numero comenzaba a disminuir, o eso esperaba sino tendría que usar sus otras minas... y eso no seria bueno para nadie.
Le preocupaba un poco que dichas instalaciones donde se agrupaba el enemigo eran cercanas a donde ellos mismos acampaban... estaba seguro que se movieron por una despiadada razón, al parecer les gustaba jugar con ellos y disfrutaban de la angustia que algunos enanos expresaban abiertamente cada vez que un guardia "desaparecía".
Abrazo su báculo con fuerza, bostezando un poco antes de sumergirse en la oscuridad... pudieron ser minutos o horas... pero un rugido lo despertó de golpe de su ensoñación (que agradecía era tan oscuro como lo había sido su lugar de descanso).
Se movió de manera felina, amortiguando sus pasos y su vista acostumbrada a la oscuridad, se movió entre la pequeña sala que había tomado como escondite... para asomarse en una esquina y ver un pasillo solitario, continuando su arrastre hasta donde la presencia se escuchaba entre resoplidos bestiales.
Tuk... tuk... tuk...
Tambores removían el polvo, provocando una nube grisasea entre la oscuridad... Emiya entrecerró sus ojos, arrastrándose mas cerca del problema... podía sentirlo, aun lejano pero fuerte... entre los sonidos que solo servían para señalarlo... para que le temiera.
Tuk... tuk... tuk
Tambores nuevamente, rellenaban el silencio al cual el cazador se habia sometido para vigilar a su poderosa presa... Kiritsugu ahora lo podia ver, la criatura alumbraba lo que fue un campamento orco... el dichoso campamento que cayo bajo su fuego.
Tuk... tuk... tuk
La criatura mas grande que podía imaginar, piel como de lava casi fría donde ranuras mostraban el calor sofocante que aun en distancias el mago podía sentir... cuernos lo coronaban como alguna criatura bíblica salida para asustar a los buenos samaritanos... sus alas ocultas por el espacio reducido, fue cuando lo detecto... Emiya encrudeció su gesto cuando sus ojos se encontraron.
El vació de una vida difícil... con la crueldad de una criatura creada para destruir... había sido encontrado, no podía ser retrasado mas... tomo por primera vez en esa misión su arma larga para apuntar al ahora rugiente ser, con la rudeza pero el frió calculo plasmado en su rostro mientras apuntaba.
El mago negro iría contra un Balrog... esperaba que no tendría que sacrificarse como lo fue Glorfindel en un arranque heroico de estupidez (como se lo dijo en su cara).
Las balas dieron con el blanco en un ensordecedor detonación, que para cualquiera no acostumbrado a ese tipo de ruidos se asustarían... sin quitar la vista de un furioso Balrog, siguió con la refriega sin detenerse... vaciando casquillos de su mana en el interior del adolorido pecado, que sabia estaría dañado.
Se movia rodeando a su presa, sin detener sus detonaciones constantes para no permitir que se recuperara, cuando termino la carga tiro el arma en el suelo para no perder tiempo y removió su otra arma de la espalda para continuar con los disparos múltiples... el balrog rugió, provocando un temblor que no intimido para nada al hombre que seguía imperturbable decidido a vaciar su arma por ver a ese ser de rodillas ante el.
Algo lo saco de su concentración, el dolor en el hombro lo hiso darse cuenta de su alrededor perdiendo la concentración pero sin dar algún grito de dolor, lo único que lo delataba es haber apretado a mandíbula -maldición- siseo al ver la flecha clavada y los orcos que parecían satisfechos con haberle dado.
El balrog cayo de rodillas, llamando la atención nuevamente al ser por parte de sus aliados... oportunidad que aprovecho Emiya consciente de que estaba rodeado y no tenia tiempo ni oportunidad estratégica... con chasquido de dedos detonando minas, para emprender una corrida rápida hasta donde el pensaba era seguro dejando los gritos de los que se creían victoriosos por haberlo herido.
Pero algo tomo su tobillo, ardió al contacto de su piel... sintió que era lanzado con fuerza hacia una de las paredes de piedra, derrumbando esta por ese fuerte golpe... su báculo se resbalo ante su descuido, trato de ponerse de pie... volteándose para ver a su alrededor un poco aturdido, una linea de sangre se dibujaba por su ceja izquierda.
El tambor volvió y con este el rugido nuevamente del Balrog, el mago sabia que debía moverse, apoyándose en sus manos y tragándose su dolor... tanteo el terreno para localizar su báculo, acomodo su única arma larga en la espalda... apretó los dientes para aguantar su daño físico, emprendiendo nuevamente su retirada, pues su misión estaba comprometida... detonando las minas necesarias para impedir su seguimiento y sea lo que sea que tomo su tobillo no volviera a tomarlo por sorpresa.
Jadeaba de dolor, maldecía con su poco aliento la intervención de esos orcos por haber llegado justo cuando creía que podía terminarlo todo... pero ahora su plan estaba arruinado, corrió hasta que sus pies ardieron no se podía dar el lujo de caer en cualquier rincón ahora que era objetivo del balrog... días sin parar al punto que su visión comenzó borrosa, la sangre seca había logrado llegar a sus labios... saboreando el metálico de su propio liquido carmesí... faltaba poco... eso esperaba.
Se tambaleo un poco, apoyo en la pared con cansancio cuando por fin vio el pasillo donde la luz de su campamento se podía ver... parpadeo un poco por lo borroso, con sus fuerzas escapándose como si su cuerpo supiera que pronto llegaría su descanso... se obligo a continuar aunque en pasos pesados, se sentía de plomo en estos momentos.
-POR DIOS- Joan fue la primera en verlo en esa luz que era su campamento, todos tenían un rostro de alivio probablemente lo creyeron muerto... pero que cambio a preocupación al ver su lamentable estado.
La flecha seguía alojada en su hombro, aunque mas profunda a causa de ser azotado contra un muro... sabia que mostraba una imagen deplorable a causa de su descuido... estuvo tan cerca y fallo... era lo único que registraba, ignorando los pedidos de razones por parte de los enanos y la misma Joan.
Emiya se detuvo para caer de rodillas ante la reina de Erebor, no tenia la fuerza para guardarse el sentimiento de temor de sus ojos para esa gente... miro el rostro de Joan -eh encontrado el pecado de durin- fue lo único que logro decir antes de dejarse envolver por la oscuridad de la inconsciencia.
XXXXX
Fin del capitulo.
Bueno aqui un capitulo mas de esta entrega.
Como sabran, duraron 5 años como resistencia... aunque no se como fueron en verdad los primeros años, le tuve que meter un poco de imaginacion (mi cerebro muere)... bueno no se si durara los 5 completos, pero mate a Balin antes de tiempo.
Ustedes diran... porque escapo del Balrog cuando ya lo tenia, bueno el es de estrategia... si su posicion se ve comprometida, el no actuara heroicamente solo para lograr su meta... aunque estuvo cerca pero con orcos, trolls y lo que fuera que se acercara era imposible salir impune de todo a la vez... el no es estupido.
Solo dos capitulos mas para el final... claro que el ultimo es un epilogo asi que no cuenta.
Espero que les haya gustado, sobretodo los resumenes que daban ciertos enanos del año que habian pasado para despues seguir con el relato un poco detallado de algunas vivencias de nuestro padre adoptivo favorito.
Bien... Shirou, un capitulo tardio... esperare tu review...
Proximo Fate 5: Un relato en el libro de Mazarbul II
