Hi hi =D aqui Mimi con el segundo capitulo de esta historia.
Siendo sinceramente honesta xD, jamas espere que me fuera bien con ella, por eso agradezco mucho mucho a toda la gente que le dio una oportunidad e incluso me dejo sus lindos reviews, me hicieron muy feliz ^^, ahora puedo quedarme tranquila ya que no tendre que tirarme a un pozo(?)
Intentare actualizar cada dos o tres dias, ya que los capitulos no creo que me salgan muy largos. Y tratare de cumplir sus peticiones y/o sugerencias, ya que siéntanse en la libertad de escribirme XD
En fin, disfruten el capitulo y primera fase del plan de Oikawa y los chicos ^^
Día uno.
Hajime caminaba por los pasillos medio decaído, no había dormido nada la noche anterior, el asunto con su idiota amigo le había afectado más de lo que hubiese querido e imaginado, pero lo hecho, hecho estaba. No quería verse como un perro idiota y cínico pidiéndole volver, no cuando había sido el quien terminó la relación.
- ¿Cómo mierda lo voy a enfrentar después de lo de ayer? – como vice capitán del equipo, tenía responsabilidades y no podía darse el lujo de ignorar al castaño brillante.
A unos cuántos pasillos del melancólico rematador, se hallaban los muchachos arreglando los últimos detalles de la sorpresa preparada para Iwaizumi, la que consistía en la 1°Fase del "grandioso" plan para que estuvieran juntos nuevamente.
- Todo en su lugar Oikawa-san - reportó Kindaichi.
- Excelente, ahora debemos esperar a que-
- Iwaizumi-san viene cruzando por el pasillo de los de primero - informó Watari despegándose de su celular.
- Bien muchachos, es hora de irnos y dar comienza a la fase uno: Demostrarle mi gran amor a Iwa-chan - espetó con entusiasmo y aura demasiado brillante.
- Lo que digas, larguémonos antes que llegue y nos mate a todos - declaró Hanamaki arrastrando a Tooru fuera del salón.
Pese a que los chicos se habían asegurado de que nadie entrase mientras ellos alistaban todo, no habían contemplado dos pequeños detalles. Uno era que el N°4 podría haberse distraído con algo, tardando su arribada al lugar, lo que llevaba a lo segundo, no sería el primero en ver lo que ellos con tanto esmero hicieron.
Al pararse enfrente de la puerta del salón, oyó varias risas burlescas provenientes de este, así que algo extrañado, Hajime la abrió con algo de prisa para ver qué era lo que les causaba tanta gracia. Apenas puso un pie en la estancia, todos guardaron silencio, incómodos y temerosos ya que el humor de este era bastante conocido. El moreno alzó una ceja aún más confundido del extraño actuar de sus compañeros, mas cuando se fijó en la gran pizarra de adelante, y específicamente en lo que en ella había, comprendió todo inmediatamente.
- ¡VOY A MATARLO! - declaró hecho una furia precipitándose a esta con un notorio sonrojo, aunque no se podía asegurar sí de la irá o la vergüenza por el contenido.
Habían dibujados varios Ai Ai Gasa (*) con el nombre completo del setter al lado izquierdo y el del mismo al derecho. Pero lo peor de todo era el enorme corazón ROJO hecho en el centro con un pequeño escrito en el:
Oikawa-san
E
Iwa-chan
4ever
Borraba aquellos torpes dibujos y letras como sí su vida dependiera de ello, imaginando en el proceso como asesinaría lenta y dolorosamente a su amigo de la infancia. No sólo había expuesto que estaban, bueno, que tuvieron una relación, sino que ahora iba y lo ridiculizaba enfrente de todo el salón.
- Definitivamente de está no te salvas Kusokawa - gruño audiblemente haciendo desaparecer los últimos trazos.
Al terminar, se dio media vuelta, topándose con las miradas aún desconcertadas, confusas y una que otra molesta de las chicas (fans de Oikawa) sin embargo sólo bastó que arrugara aún más el ceño y los fulminara con la mirada, para que todos volvieran a lo suyo, o fingieran hacer algo que no fuera prestarle atención al As y la pizarra.
- Creo que la primera fase fue un fracaso - informó Makki observando el salón con unos binoculares desde un árbol junto al resto - será mejor que no vayas a clases hasta después del tercer período - le aconsejó al armador que estaba en una rama más abajo temblando aterrado de lo que le haría sí lo capturaba.
- Soy hombre muerto - masculló hundiéndose en penumbra.
- Te advertimos que fueras más discreto - regaño Kunimi - pero como siempre, tienes que exagerar todo - resopló agitando suavemente su cabeza.
- Yo sólo quería demostrarle mi gran amor por él - replicó el de orbes chocolate.
- Mas no era necesario informárselo a toda la clase - afirmó exasperado Matsukawa - ¿crees que a Iwaizumi le gustara ser el centro de atención y de crítica de tus admiradoras? - puntualizó haciendo reconsiderar a Tooru su anterior movimiento.
- Quiero rosas blancas en mi funeral - sollozó bajándose del árbol.
- Hubieras escrito la carta como te dije en un principio - volvió a sermonearle el azabache de primero, bajando al igual que el resto a excepción del N°3, quién seguía observando a Hajime con los binoculares.
- Le escribí la cursi carta - admitió levemente ruborizado al rememorar las horas que pasó confeccionándola - pero después de esto no creo que la lea.
- Yo no estaría tan seguro - sonrió de lado, dejando la vigilancia y saltando del árbol para unirse a sus compañeros.
- ¿Por qué lo dices? - cuestionó el capitán desconfiado de aquella oración.
- Simple intuición - decidió guardarse para sí lo que había visto, quería disfrutar un poco más las extrañas y entretenidas circunstancias que atravesaba el castaño - mejor vayamos a clases antes que suene el timbre - todos confusos decidieron obedecer al colorín a excepción de Oikawa que se encaminó a la azotea para refugiarse hecho bolita en el más recóndito rincón, esperando que la ira del más bajo se apaciguara al menos lo necesario para que no destrozase su rostro con su puño de acero o algún balón de vóley.
Se estarán preguntando que fue exactamente lo que Makki-chan vio y calló, ¿cierto?
Cuando Iwaizumi se dirigió a su puesto, hallo un sobre sin nada escrito además de su nombre, junto a una rosa roja. Teniendo claras sospechas del autor de dicha nota, quiso en un primer instante hacerla pedazos, incendiarla y arrojar las cenizas al mar, pero porque sabía que era de él, no fue capaz ni de arrugarla, por lo que con inusual precaución la abrió y se dispuso a leer el dichoso contenido.
"Para Iwa-chan:
Sé muy bien que en este momento debes estar furioso por lo que hice en la pizarra, que incluso podrías considerar comprarte un muñeco y hacer vudú con él para verme sufrir lenta y dolorosamente-"
Iwaizumi dejó escapar una ligera risa, definitivamente después de todo, el chico brillante y molesto lo conocía tan bien como vice versa. No le dio más vueltas y prosiguió la lectura.
"Sólo quiero que sepas que aquello fue una pequeña muestra de lo que siento por ti y un ejemplo de lo que haré de ahora en adelante para demostrarlo, ya que como vez o mejor dicho lees, soy un cobarde orgulloso que no se atreve a decírtelo a la cara. Prometo hacer hasta lo imposible para recuperarte, porque como decía el corazón, Tú y Yo Por Siempre Juntos.
Always yours
Oikawa".
- "Siempre tomando el camino largo y difícil" - pensó divertido, metiendo la carta devuelta al sobre y guardándolo en su bolso - "bueno, sí es lo que quiere le pondré alguno que otro obstáculo" - miró a las chicas que lo contemplaban de reojo con mala cara - "después de todo también quiero que aprendas una o dos cosas" - se acomodó en su lugar ya con sus ánimos recompuestos, inclusive podría decirse que mejorados.
Si llegaron hasta aqui nuevamente, muchas gracias por leer :D y espero sinceramente verlos en la proxima actua.
bye bye ^^
