Siento la tardanza! Aqui el capitulo 8, espero que os guste.


Ahora todo parece tratar sobre ti


Los rayos del sol atravesaban los pequeños agujeros de la persiana del nuevo cuarto de Natsuki.

"¿Cuánto tiempo llevo mirando hacia el techo?" Probablemente toda la noche

¿Cómo iba a dormir? Después de todo, ¿no era éste el caso más importante (y difícil, aunque más que nada por cierta persona...) que se le había encomendado hasta ahora? Sí lo era, ¡cómo no iba a... estar tan nerviosa!

Y esa mujer... no dejaba de crearle desconfianza e inquietud. Querían matarla, igual que a su padre, no había duda. ¿Dinero? Probable. ¿Odio? Mucho más probable.

"Lista mental, Natsuki: tenemos dos muertos, el tal Tate, de un tiro, y en la misma comisaría. Kanzaki, ese es culpa mía, en defensa personal, claro." Sintió cómo el corazón le daba un vuelco. Respiró profundamente y se obligó a ignorar esa incómoda sensación de culpabilidad. "Claramente han sido enviados por alguien, pagados por ello... espera. No, tenemos el testimonio de Mikoto Kanzaki, hermana de Kanzaki. Según el informe - y mientras pensaba esto último echó una mirada a la carpeta que había estado leyendo la noche anterior antes de dormir - no tienen padres que cuiden de ellos, fallecidos hace cuatro años por un accidente de tráfico - ¡demonios con los accidentes de tráfico! - así que... el dinero parace encajar bien en ese punto. Un hermano que estudia y cuida de su hermana, sin el apoyo de una familia... . Es admirable. Pero aceptar dinero tan suciamente... no le pega a alguien tan... leal, como su hermana le describe... ."

- Vaya mierda...- murmuró, mientras seguía mirando al techo - no estamos yendo a ninguna parte. Es como si lo único que nos quedara es esperar a que esos desgraciados den el siguiente paso.

¿Por qué eran ellos los que siempre iban un paso por delante? ¿Los que se reían de la autoridad? Después de todo, ¿qué ocurriría si los atrapasen alguna vez? ¿un puñado de años de cárcel? y entonces respirarían de nuevo el aire de la calle... y entonces... ¿qué?

Pero mucho peor era quedarse ahí tumbada. Natsuki se levantó y empezó a vestirse en lo que sería a partir de entonces su vestimenta habitual. Nao (muy para su sorpresa) le había facilitado muchisima ropa para este tipo de situaciones.

Así pues, el armario de su austera habitación estaba lleno de faldas y pantalones de tela fina, en diferentes gamas de grises y azules. Por supuesto el negro no faltaba, al igual que las chaquetas y las camisas, bien planchadas y colgadas de las perchas. Por no hablar de los diferentes pares de tacones de diferentes alturas que descansaban en el zapatero.

En los cajones del armario, sin embargo, la joven agente había colocado su ropa más habitual. Después de todo, no resultaba cómodo en absoluto vestir todo el día al más puro estilo Fujino.

"Hablando del diablo, ¿estará ya despierta?" El reloj marcaba las siete.

Ignorando finalmente este hecho, Natsuki bajó a la cocina para tomar algo de desayuno.

Al entrar a la habitación, se sorprendió igualmente.

Vacía.

"Esta mujer... Si sigue así llegaremos tarde otra vez"

Sintiendo el estómago muy vacío, decidió dedicarse a la tarea más importante del momento: encontrar comida.

Después de una búsqueda inetensiva de mayonesa sin éxito, Natsuki se decidió por un café y unas tostadas. Al terminar su desayuno, se decantó por matar el tiempo leyendo el periódico del día anterior, lo cual no la entretuvo en absoluto.

A las siete y veinte más que pasadas, decidió subir al baño, donde tenía todo su material de aseo, para lavarse los dientes. Al entrar, sintió cómo un vapor intenso la cubría, y el espejo empañado.

"Parece que acaba de usar la ducha. Menos mal que he llegado ahora. Si no, podría haberla visto..."La morena no pudo reprimir su sonrojo ante aquellos pensamientos, y con un bufido, limpió parte del espejo con una toalla para poder verse, mejillas rojas incluídas.

"Estúpida imaginación" Pensó "Ahora me parace incluso verla a través del espejo"

Ante eso, parpadeó duramente

"A través del..."

-¡Ah!

Ahí estaba Shizuru, rodeada por una toalla azul, mirándola desde la puerta con una pequeña sonrisa... no menos pícara.

-Ara, Natsuki, no esperaba encontrarte aqui

-¡¿Que no lo esperabas? - preguntó atónita, dándole la espalda a la empresaria para ser respetuosa - ¡Compartimos el mismo ba-!

- Voy a vestirme - dijo de repente, con una voz neutral - Cuando termines, te estaré esperando en la cocina.

Natsuki escuchó la puerta del baño cerrarse con un pequeño "click". Y dejó escapar una gran bocanada de aire.

"¿Qué le pasa? Primero quiere bromear conmigo, y al segundo se comporta como una pared"

Tras lavarse los dientes y atusarse un poco el pelo, al bajar las escaleras captó el olor a té verde que sin duda venía de la cocina.

Y allí estaba, sentada a la mesa con su taza en la mano, su expresión serena e imperturbable, sus ojos inexpresivos mirando hacia... ninguna parte.

Al sentir la nueva presencia en el cuarto, Shizuru levantó la vista. Y Natsuki sintió en esos ojos rojos algo extraño. No era indiferencia, no era ni siquiera un juego de la castaña.

Parecía una plegaria silenciosa.

"Debo de estar imaginando cosas" Se dijo la morena apartando la vista, y mirando por la ventana el cielo del nuevo día.

Y mientras la morena caminaba hacia el alféizar, la castaña sentía algo derritiéndose lentamente dentro de sí. Por un momento, al mirar a Natsuki directamente, se habia sentido totalmente desnuda. "Al igual que hace un rato" meditó con una pequeña sonrisa.


El primer día de Natsuki como "secretaria" fue tranquilo y aburrido. El no haber nadie a quien interrogar, algo a lo que disparar, o tiempo para hacer algo de ejercicio, era mucho más difícil de lo que Natsuki había pensado.

Casi nueve horas encerrada en un despacho demasiado grande para ella, tan poco acostumbrada como estaba a ello, sentada delante de un ordenador, bien buscando páginas en internet sobre motos (cómo no), o jugando al buscaminas.

"Jamás pensé que llegaría a caer tan bajo" pensó mientras empezaba la trigésima partida de la mañana.

Por su parte, Shizuru a penas se movía de su silla. Su teléfono sonaba cada pocos minutos y no paraba de escribir y firmar papeles. Natsuki seguía pensando que no era muy normal para nadie utilizar papel y bolígrafo en lugar de un ordenador, mucho más rápido y eficaz. También le extrañaba que no hubiese tenido que pasarle ninguna llamada a la castaña, ya que si no recordaba mal, una de sus funciones habría sido ésta última.

A pesar de todo el trabajo que Shizuru parecía llevar encima, su expresión nunca mostraba cansancio o agotamiento. Cuando hablaba por teléfono su voz era amable y neutral, y siempre cruzaba las piernas cuando se ponía a escribir.

Sí, Natsuki tuvo todo el tiempo del mundo para observar todos estos detalles... ¡tampoco es que tuviese muchas más cosas que hacer!

Tampoco se había dado ninguna otra novedad en el caso, lo cual la irritaba todavía más.

- ¿Te aburrías tanto como para llamarme, Kuga? - dijo la voz burlona de Nao a través del móvil.

- Me duele admitirlo - dijo Natsuki molesta.

Las risas de Nao por el auricular eran tan fuertes que Shizuru consiguió escucharlas. Sus ojos curiosos se dirigieron a la morena que, por alguna razón estaba algo sonrojada.

"Y no sé por qué," pensó "eso no me hace ninguna gracia"

- ¿Y qué puedo hacer por ti? - dijo la pelirroja tras frenar su ataque de risa

- Realmente llamaba por si sabíais algo nuevo, pero si no me habéis llamado me imagino que no, ¿verdad?

- Muy astuta, pequeña - la joven agente podía imaginarse a su compañera sonriendo burlonamente en aquel momento

- Eres insufrible

- Mira quién habla

- Imbécil

- Gruñona

- Entrometida

- ¿No me has llamado tú?

Un bufido de derrota escapó de los labios de la secretaria, y Shizuru no podía evitar preguntarse con quién demonios estaría hablando.

Y no fue hasta entonces el momento en que Shizuru se planteó por primera vez si Natsuki podría tener pareja. ¿Pero por qué debía planteárselo? ¿Qué tenía eso de importancia? Y aún así no dejaba de sentir una sensación incómoda al contemplar esa posibilidad, mientras fijaba sus ojos en la morena.

- Oye, luego te llamo. Al contrario que tú probablemente, tengo cosas que hacer.

- Ja, se podría decir que estás de vacaciones. El caso de Fujino no es el único que tenemos ¿sabes?, muy a nuestro pesar, hay más desgraciados por ahí tratando de hacer aún más desgracias de las que hay... - tras una pausa, con algo más de cariño en su voz, Nao se despidió -oye, si... ya sabes quién te saca demasado de tus casillas, siempre podremos quedar para tomar algo y pasar el rato jugando al muss, ¿eh?

Nao sabía de las primeras impresiones de Natsuki hacia Fujino, por tanto intentaba ser comprensiva con su compañera y amiga desde que coincidieron en el cuerpo.

Al colgar, la joven agente sintió cómo el humor relajado y tranquilo de la castaña había cambiado, pero no supo adivinar por qué. De cualquier modo, ella seguía con la misma expresión neutral.


El día seguiente en la oficina no parecía que fuese a ser demasiado diferente al anterior. Sin embargo, un hecho... curioso tuvo lugar en el despacho de Shizuru Fujino.

La empresaria y la inflitrada llevaban alrededor de una hora en la sala, una de ellas entretenida con su trabajo, la otra con los codos sobre su mesa, sujetando la barbilla sobre sus dos manos entrelazadas.

Un suave toc-toc en la puerta sacó a la morena de su trance, y por instinto, fue a posar la mano sobre su pistola. La llevaba siempre encima, atada al cuerpo sobre la camisa y bajo la chaqueta, enfundada y cargada.

Fue entonces cuando Alyssa Searrs irrumpió en el despacho.

- Buenos días, señoritas - dijo alegremente tras cerrar la puerta.

Natsuki se sintió aliviada. Por un instante creyó que realmente tendría que utilizar su arma.

- Ara, Alyssa - dijo Shizuru en un tono que sonaba sorprendido - ¿qué haces aquí? sé muy bien que nuestra próxima reunión no es hasta la semana que viene.

La rubia, vestida con un traje negro de chaqueta y pantalón entallado, formó un puchero con los labios.

- Aah, Shizuruuu - gimoteó - ¿no puedo venir a visitarte de vez en cuando? Además... - y en esto volvió la vista hacia la morena, que no le había quitado ojo desde que había entrado - parece que las cosas se están volviendo muy interesantes por aquí - y le dirigió a la joven secretaria una sonrisa de... ¿de qué? ¿por qué esa picardía de repente?

Natsuki estaría mintiendo si dijese que no se sentía gravemente intimidada por la descarada mirada de la presidenta de la empresa Searrs. Fingió utiliza el ordenador para que no pareciese que no estaba haciendo nada. Lo cual por otro lado era cierto.

Algo extraño atravesó la ´serena expresión de Shizuru ante ese intercambio de miradas de defensa, por un lado, y profundo interés, por otro.

- Alyssa - probó otra vez Shizuru - no deberías interrumpir así nuestro trabajo. Sabes muy bien que tienes que avisar primero por teléfono, incluso si se trata de ti.

- Bah, al carajo con todo eso - dijo despreocupada - sabes que no es mi estilo.

- Con todo lo que... ha pasado últimamente - continuó la castaña - es muy necesario tomar esas medidas

- Ah... - Alyssa pareció comprender en ese momento que, efectivamente, lo que acababa de hacer no había sido muy inteligente, y se disculpó ante la castaña, por la que, se veía a leguas, parecía sentir un gran cariño.

Este evento transcurría ante una irritada Natsuki por: 1 - las miradas nada discretas de flirteo que la rubia le dirigía cada poco tiempo y sobre todo, el flirteo en sí y 2 - el ensombrecimiento de la mirada de Fujino cada vez que esto se producía.

El flirteo era algo parecido a lo siguiente:

Alyssa sentada al borde de la mesa de Shizuru.

Alyssa mira a Natsuki, que no dejaba de vigilarla por si acaso

Alyssa parece malinterpretar la actitud de la morena, o simplemente la incita a cortejarla todavía más.

Y entonces, cada mirada seductora venía acompañada de "¿tengo algo en la cara que te guste, Kuga?" o "además de tener una secretaria que no habla mucho y no da dolor de cabeza, no deja de agradarme con su... apariencia, Shizuru. Tienes muy buen gusto"

Y por supuesto, todo eso venía acompañado de los sonrojos de la joven agente.

La morena evitaba no decir nada, pues sabía que si habría la boca ya no podría cerrarla, así que se limitaba a lanzar miradas con el ceño fruncido y a bufar con aprensión.

Las miradas y el silencio de la morena también parecían ser malinterpretados por la castaña. ¿Estaban flirteando las dos? Ya conocía a Alyssa, y no había duda de que ella lo estaba intentando. Pero... ¿y Natsuki?

Por su lado, y por sorprendente que pudiera parecer para aquellos que sí conociesen a fondo a Natsuki, ésta no decía ni una palabra para reprender el comportamiento de la presidenta de la empresa Searrs. En serio, ¿cómo iba a ponerse a gritar allí delante de Fujino y parecer una neurótica?

Al día siguiente,la rubia apareció incluso más temprano que el anterior. Y la joven agente ya estaba empezando a hartarse de verdad. Era una verdadera pesadilla. ¡Se sentía casi... violada!

- Kuga... - dijo con una inusual frialdad su secretamente protegida, interrumpiendo de repente uno de los piropos de Alyssa - tráiganos a mi y a Alyssa té y café, por favor.

Natsuki se levantó en seguida para cumplir su tarea. Pero entonces se dio cuenta de algo. "¡No puedo dejarla sola!"

- ¿Está segura de que quiere que la deje sola... - dijo dando énfasis a su tono de prudencia - con todo este papeleo, señorita Fujino? - y señaló oportunamente la montaña de papeles sobre la mesa de la ojirubí.

- Necesito un té para mantener mi nivel de atención, y la señorita Alyssa no querrá tampoco negarse a mi ofrcimiento, ¿no?

- En absoluto. Sobretodo si me lo va a servir la señorita Kuga - y guiñó un ojo en la dirección de Natsuki.

Sin aguantar ni un segundo más, la joven agente abandonó el despacho casi dando un portazo.

Con pasos agigantados y echando humo salió disparada a la pequeña cafetería del piso donde se encontraba. Cada uno poseía una. Era en la planta de abajo donde había un restaurante reservado solo para los trabajadores del edificio.

Estaba dispuesta a hacer su tarea deprisa para no dejar mucho tiempo sola a Shizuru. Dejarla desprotegida le creaba angustia en el pecho, por mucho que aquello significase enfrentarse a la loca pervertida de Alyssa Searrs.

El pasillo estaba prácticamente vacío, y la cafetería estaba al final. Y en la barra, un hombre de fuerte constitución física, rapado, y con un tatuaje en el cuello la miraba atento con una pequeña sonrisa.

Ambos cruzaron sus miradas cuando Natsuki estaba a penas cinco pasos del... hombre de aquella foto.

El desconocido se inclinó sobre la barra y preguntó

-¿Qué te pongo?

"Es él..."

Podía escuchar el latir de su corazón en su oido. Los dos se miraban mutuamente con miedo a mover un solo músculo, a respirar. Ella sabía quién era él. Él intuía que ella lo sabía. "Va a por ella" El corazón le latía todavía más fuerte con esa premisa. Incluso le dolía. "Va a por Shizuru"

El sonido de "click" de una pistola preparada para disparar tras el mostrador alcanzó sus oídos. El cuerpo de la morena respondió por sí solo, y en un rápido movimiento, saltó la barra y dió con la suela de sus zapatos sobre el pecho del sospechoso, escuchándose en la caída un sonido sordo y un quejido ronco.

Natsuki estudió el escenario en el que se encontraba en pocos segundos: "Planta vacía; tengo tiempo para alejarlo de aquí y que no dañe a nadie más, pero ¿cómo...?" Y entonces vio la puerta que había tras la barra que acababa de saltar, y sin más dilación, aprovechando que el hombre se levantaba del suelo, le dió un cabezazo que le hizo tambalearse hacia atrás y abrir la puerta con su propio peso.

Estaba claro que no había esperado en absoluto el golpe. Y mientras se levantaba de nuevo la miraba con odio y ganas de empezar el juego.

Estaban en un almacén, oportunamente situado tras la pequeña cafetería para un fácil acceso a los productos agotados en la barra. Las cajas se apilaban a su alrededor junto con otras cosas a las cuales Natsuki no estaba en situación de prestar atención.

Tenía que actuar ya. Si moría ella, lo haría también Shizuru.


Corto, si... pero necesario para qel buen desarrollo de la historia, :)

Podeis visitar mi profile, hay una pequeña encuesta sobre esta historia, y el link para hacerme preguntas sobre la misma en mi formspring

Los reviews son muy agradecidos, gracias por vuestra paciencia y perder el tiempo en ir descubriendo los secretos de esta pequeña trama!