Me descubrieron! - se tira por la ventana xD
Artemisa Cipriano descubriste a mis otros infiltrados, pensé que habían pasado desapercibidos ¬w¬; Efectivamente son Kise y Kasamatsu, a quienes adoro tanto como Oikawa e Iwa y espero alguna vez escribir de ellos.
En fin, dejare de desvariar y proseguiré con lo que les es relevante, el nuevo capitulo de la humillación, digo plan de Oikawa para recuperar al bello Iwaizumi *-*
Nuevamente gracias a alguienquemira por la idea; y obviamente a todos los demas por darse el tiempo de leerlo y dejarme sus hermosos reviews, los aprecio enormemente ^^
Bueno, dejare la charla barata y los dejare leer en paz
disfruten la lectura.
Día tres.
- ¿Lo trajiste? – cuestionó Matsukawa, mientras el castaño rebuscaba algo en su bolso.
- Qué clase de pregunta absurda es esa– dejó sobre la mesa una pequeña caja envuelta por un paño de color rosa intenso – sin esto, la Fase Tres: Conquistando el estómago de Iwa-chan; no tendría sentido.
- Claro, lo que digas – Makki decidió ignorar el puchero del setter.
- Entonces... ¿qué es lo que haremos? – preguntó Kindaichi señalando la caja de almuerzo.
- Bueno, esta vez Oikawa-san tendrá que hacerlo por su cuenta – aseveró Shinji – el problema será...
- Cómo logrará que acepte el bento – espetaron todos al mismo tiempo, para luego largar un enorme suspiro.
- Lo peor sería que Iwaizumi-san te lo arrojara a la cara, que también es lo más probable que ocurra – afirmó Kunimi a lo que los otros asintieron repetidas veces en concordancia.
- ¿Tienen alguna idea para que mi rostro no termine golpeado y cubierto de comida? - preguntó con demasiado miedo, mientras imaginaba dicha situación.
- Que tal si pruebas con un estilo tsundere - propuso Kindaichi obteniendo expresiones de confusión del resto.
- ¿Tsundere?
- Ya saben, la chica fuerte de los mangas que nunca acepta su amor, y que si hace algo para llamar su atención, inventa una excusa tonta - explicó con simpleza, logrando iluminar los cerebros de todos.
- Si vamos a usar a las chicas de mangas Shoujo como referencia, a Oikawa definitivamente le quedaría la que llama la atención a consciencia, molesta y exageradamente brillante - siseó burlesco Matsukawa.
- ¡Hey!
- No creo que sirva - intervino Akira, cortando el reclamo del mayor - después de todo, Oikawa-san es así usualmente.
- ¡No ayudas Kunimi-chan!
- Sería mejor algo más sencillo y que no implique abrir la boca - está vez fue el líbero quién interrumpió el berrinche del castaño - que sea algo tímido e inocente, una actitud que incluso Iwaizumi-san pueda encontrar adorable.
- Supongo que algo distinto tampoco es mala idea - Hanamaki golpeó amistosamente la espalda del armador - te dejamos a ti la elección - Tooru resopló molesto e indignado.
- Técnicamente tendré que comportarme como las chicas de esos mangas rosas - aceptó resignado.
- Esperamos una gran actuación de usted, capitán - este rodó los ojos ante el evidente sarcasmo.
Se encaminaron a sus respectivos salones. Oikawa en su trayecto intentaba decidir por cual proposición inclinarse, sinceramente ninguna le convencía y las tres eran igual de humillantes, pero le aliviaba tener ideas innovadoras... y que no tuviese que vestirse de chica para llevarlas a cabo.
Las clases de la mañana transcurrieron más rápido de lo esperado, por lo que ahora los alumnos se disponían a dejar la sala para ir en busca de comida. Tooru repasó su plan una última vez antes de darse el valor de dejar su puesto e ir al de Iwaizumi. Este dejó de guardar sus cosas al notar la presencia y silueta del mayor, algo confuso de lo que sea que cruzase por la cabeza de aquel excéntrico setter; al igual que el resto de los chicos, que de alguna manera habían llegado a tiempo para observar desde una distancia segura en la puerta, aquella escena.
- ¿Creen que lo hará? – cuestionó Yuutaro aun incrédulo.
- Bueno, eso es lo que parece – dijo con sorna Issei al ver que Oikawa dejaba caer la caja sobre el escritorio del rematador.
- ¿Y esto? – contempló curioso el paquete sobre su mesa.
- Estas ciego Iwa-chan, es un bento – el moreno frunció el entrecejo – no me sorprende que no los conozcas ya que supongo que ninguna chica te ha hecho-
- Se exactamente lo que es Kusokawa, solo quiero saber por qué diablos me estás dando esto Bakakawa – gruñó, insultándolo con naturalidad.
- Iwa-chan, no acortes los insultos.
- Estúpido Oikawa – corrió divertido, mas intentó no mostrarlo en su rostro.
- Olvídalo – decidió dejarlo pasar y proseguir con el plan – acepta lo que el Gran Oikawa te ofrece.
- ¿Y por qué Oikawa-san me está dando almuerzo? – Tooru desvío la mirada, tratando de lucir indiferente.
- No es que lo haya hecho para ti ni nada por el estilo, sólo dio la casualidad de que hice demasiado – lo miró de rojo con un ligero tinte camín en sus mejillas – y recordé que siempre comes en la cafetería, y yo, como el amable capitán que soy, decidí darte esto.
- Ya veo – soltó un largo suspiro – pues, no lo necesito – se levantó y lo arrojó a las manos del armador.
- Espe-
- ¿Tienes algo más que decir? – Se detuvo con aura desafiante – además, dijiste que no lo hiciste por mí, ¿por qué debería querer algo así? – concluyó para dejar en el salón a un desconcertado Oikawa.
- Wow... nunca pensé que vería a Oikawa-san perder en lo tsundere – espetó un asombrado Kunimi.
- Eso demuestra que Iwaizumi-san no se queda atrás en actitud – acotó Kindaichi.
- A mí me sorprende que realmente hicieras eso – se mofó indiscriminadamente Matsukawa, golpeando suavemente la espalda del castaño.
- Es una pena que haya fallado, supongo que te falto exageración – agregó Hanamaki imitando a Issei.
- Esto no se acaba hasta que se termine el descanso – declaró con una sonrisa, antes de salir corriendo tras el moreno.
- ¡Tú puedes capitán! – animaron los chicos viendo como este repudiaba la idea de una derrota, mas siguiéndolo de cerca, de ninguna manera se perderían de la posible humillación de su capitán, y más ahora que estaba en el pasillo, frente a las miradas de todos los alumnos que transitaran por ahí.
- ¡Iwa-chan espera! – le gritó, logrando que se detuviera para darle alcance.
- Te dije idiota que no aceptaría-
- Recién te mentí – le cortó cambiando drásticamente a un tono más alegre y melodioso, perturbando al atacante lateral – la verdad es que si lo hice para ti – le sonrió brillando más de lo normal y de lo que estaba acostumbrado el más bajo – vaya Iwa-chan, no puedes tolerar ni una pequeña broma.
-…- Hajime continuó observando al chico en silencio y sin cambiar su expresión fruncida, poniendo a Oikawa nervioso.
- Y ya que contiene el gran amor que siento por ti, no te queda de otra más que aceptarlo – le tendió la caja sonriendo aún más amplia y brillantemente, sin conseguir aun una reacción del vice capitán.
- Repugnante – masculló en un bufido, pasando por el lado del ya no tan brillante setter, para perderse en el pasillo.
Sabía que era el centro de atención de todas las miradas, si bien antes hubiera amado aquello, ahora le importaba bien poco. Se mordió el labio inferior, definitivamente no esperaba ni quería utilizar la idea del líbero, pero situaciones críticas requerían medidas extremas… pero definitivamente no se vestiría de chica, al menos no ahora ya que no contaba con la vestimenta adecuada.
Iwaizumi por su parte no sabía exactamente como sentirse, si irritado por las ocurrencias del castaño que cada vez eran más vergonzosas y no le importaba hacerlas frente a tanta gente, o divertido de estas mismas, después de todo no era común verlo comportarse así, y sinceramente el saber que era por él que hacia estas cosas le hacía feliz.
Al llegar a la entrada de la cafetería, visualizo al armador apoyado en la pared con la cabeza gacha y bastante tranquilo, demasiado como para significar algo bueno. Hajime dejó escapar un resoplido de cansancio antes de plantarse enfrente de su capitán, captando así su atención y que se dignara a mirarlo.
- No sabes cuándo rendirte ¿eh? – cuestiono con algo de sorna, mas al ver el semblante serio y un poco melancólico de este, decidió callar y darle una última y extraordinaria oportunidad para que lo convenciera de aceptar la comida radioactiva del castaño.
Sin decir nada, Tooru le ofreció nuevamente el bento, mirándolo tímidamente, luciendo casi inocente, solo apariencia ya que Iwaizumi sabía perfectamente que esa no era una característica innata de su amigo. El más bajo tampoco dijo nada mientras tomaba la caja de almuerzo, aunque conociera perfectamente al setter, aquella actitud había logrado doblegarlo e incluso enternecerlo levemente… pero muy poco.
Oikawa se cubrió la boca con ambas manos, perplejo de que "eso" resultara de manera tan sencilla, si hubiera sabido que acabaría así, lo hubiera hecho en un principio y ni le hubiese molestado ponerse una falda. Se percató que Hajime aun lo contemplaba, y después de unos segundos, este sonrió de lado, terminando de fundir el cerebro del ojichocolate.
No pudiendo aguantar más la situación, se alejó corriendo de allí, sintiendo su cara aun ardiendo. Necesitaba encontrar un lugar para ocultarse, calmarse y bajar la temperatura de su rostro, sin embargo su confiable equipo y cómplices, lo habían seguido de cerca, refugiándose todos en la azotea.
- ¿Estas bien Oikawa? – preguntó Makki luciendo preocupado, al igual que el resto.
- Resultó bien, por lo que no debería angustiarse capitán – añadió Akira intentando calmarlo.
- Eso fue…- cayó de rodillas al piso mientras se sujetaba la cabeza - ¡tan vergonzoso! – exclamó en un alarido haciéndose ovillo.
Todos suspiraron exhaustos, preocupándose por absolutamente nada, pero era mejor eso a tenerlo llorando.
- Ahora solo debemos esperar que Iwaizumi dé su visto… bueno – Issei se sujetó el mentón unos segundos pensativos antes de atreverse a proseguir – sé que esto puede sonar estúpido pero ¿alguien probó la comida? – todos se miraron entre si esperando una afirmativa, mas nadie la dio.
- Como nadie menciono nada del sabor, creí que ya habían dado el pase para que lo entregara – se excusó Kindaichi a lo que todos se masajearon la sien.
-Bueno, el peor escenario seria que Iwaizumi terminara con indigestión y Oikawa en el hospital por causárselo – acotó despreocupado el colorín – por lo que no es nada grave.
- Que cruel Makki, deberías preocuparte más por la integridad física de tu capitán – solo rodaron los ojos y decidieron dejarlo solo.
Por otra parte, Iwaizumi se atragantó al dar el primer bocado al bento repleto de amor de Oikawa. Sí bien tenía buen aspecto, aunque la palabra love confeccionada con algo rosa era de muy mal gusto, el sabor era totalmente lo opuesto. El arroz seco y duro, la cosa rosa que en verdad tenía una procedencia extraña, estaba salado; las verduras del salteado estaban mal cocidas, la carne insípida y a los salchipulpos se les desprendieron algunos tentáculos y estaban demasiado fritos.
- Sabe horrible pero le daré unos puntos por el aspecto y el intento – resopló dando el último bocado.
Cuando cerró la caja y se dispuso a envolverla nuevamente, una nota cayó de la llamativa manta rosa. Volvió a suspirar antes de cogerla y atreverse a leerla.
"Querido Iwa-chan:
Sabes tan bien como yo que mi cocina es tan mala o incluso peor que la de Misa-chan de Kaichou, por eso sé que esto es un riesgo, uno, porque lo más probable es que termines con indigestión y dos porque me mataras luego de mejorarte…. Sin embargo es algo que vale la pena, porque tú lo vales Iwa-chan y sé que esto te lo he dicho muchas veces, pero en verdad te amo y quiero demostrártelo de todas las maneras posibles… si no me matas en el intento.
Always yours
Oikawa."
- Ese idiota, quién pensaría que con su atrevimiento, se conocería tan bien – se levantó y se encaminó a su salón para devolver la caja del bento, golpear al chico, y terminar una vez por todas el día, pensando ansioso en que haría el setter y con qué tontería saldría en su próximo intento.
Me pregunto con que estupidez saldrá el capitán... aunque en verdad me hubiera gustado que vistiera falda... supongo que sera para la proxima ¬w¬
Espero de corazón que hayan disfrutado el cap que intente con todo mi cerebro hacerlo algo mas largo; y como siempre gracias por leer y cualquier opinión es mas que bienvenida, al igual que si tienen alguna sugerencia.
Aclaración: La Misa-chan que nombra Oikawa es Ayuzawa Misaki, de Kaichou wa Maid-sama, un manga extremadamente shoujo *-* y es una pésima cocinera que ni un simple plato de arroz blanco puede hacer.
Espero nos veamos la proxima
Bye bye
