Definitivamente elegí el peor momento para ponerme al día con el manga T^T
Perdón mi enorme retraso, pero depresión e inspiración en mi vida no van de la mano :c Gracias a sus lindos comentarios y me disculpo de antemano si el capítulo resulta aburrido. Con eso dicho, espero disfruten su lectura ^^
Día cinco.
Se abrochó el ultimó botón de aquella camisa lavanda, para luego atar la cinta de tela roja en torno al cuello de esta, observando cada uno de sus movimientos en aquel enorme espejo que se hallaba en uno de los rincones del vestidor.
Los miembros del equipo observaban las acciones de su capitán, aún incrédulos de aquello que estaba frente a sus ojos. Y cuando Oikawa deslizó la falda marrón hasta su cadera, supieron que llegaron al límite de mirar en absoluto silencio.
- Ni siquiera puedo reírme de esto - el primero en hablar fue Makki, quién se cubría los ojos con una mano negando lentamente - tendré pesadillas - el resto sólo pudo asentir ya que aún estaban asimilando todo eso.
- No seas exagerado y dame la caja rosa de ahí - le pidió señalando dicho objeto.
- Sé que sueles ser bastante intrépido, pero jamás pensé que tuvieras las agallas para comprar maquillaje - Tooru sólo abrió la caja en silencio, sintiéndose desorientado al ver todo el contenido.
- No seas ridículo, aún conservo mi dignidad.
- "Lo dice el que viste de chica" - pensaron todos viendo a su capitán decidir con que maquillarse primero.
- Le pedí a Takeru que me diera las de mi hermana.
- No sé qué tan digno pueda ser utilizar a su sobrino para robar, pero no soy quien para juzgar a un idiota sin cerebro y enamorado – Kunimi se sentó a su lado arrebatándole la caja – ahora deja que yo haga esto, porque de solo verlo me desespera – declaró comenzando a aplicar la base, procurando no exagerar.
- Lo haces bastante bien… - comentó asombrado Matsukawa de lo bien que se manejaba con el maquillaje – no me digas que también tienes este tipo de pasatiempos.
- Ni loco haría la estupidez que hace nuestro descerebrado y desesperado capitán – aseguró aplicando un poco de brillo en los labios del mayor, por lo cual no pudo reprochar nada – pero mi mamá suele molestarme con que la ayude ya que su vista no la acompaña – explicó terminando su labor – intente no hacerlo muy notorio, ya que se vería forzado en alguien que supongo yo, no suele maquillarse… ¿Qué opinan ustedes?
- Pides nuestra opinión con respecto a una aberración de-
- Se ve bien – le cortó Kindaichi a Makki, ganándose las miradas de desconcierto de todos – se ve mejor que muchas chicas de aquí – Kunimi arrugó el entrecejo, era consciente de su buen trabajo, pero no le gustó para nada que el otro de primero lo halagara tanto.
- Ese es un insulto para las mujeres, además solo conseguirás subirle el ego a ese…
No pudo terminar ya que Oikawa, luego de una larga inspección a su recién maquillado rostro, comenzó a dar pequeños brincos, orgulloso y satisfecho de su nueva apariencia. Si no supiera que era hombre y no estuviera perdidamente enamorado de su mejor amigo, no le molestaría salir consigo mismo en una humilde y para nada narcisista opinión con respecto a su aspecto.
Dio unos últimos retoques, colocándose el chaleco color crema y un pequeño adorno de una flor calipso en su desordenado cabello castaño. Una vez listo, tomó sus cosas y salió para ir en busca de su objetivo, con su equipo siguiéndolo a una distancia prudente para admirar el desastre que seguramente se formaría cuando diera con Hajime.
Los estudiantes no se molestaron en disimular su incredulidad y desconcierto al ver a la "chica" de casi 1,85 de altura, caminando con un aire de seguridad y sensualidad. Muchos tuvieron que mirar nuevamente para percatarse de que se trataba de un hombre, y una vez más para notar que dicho individuo era nadie más que el famoso y popular Oikawa Tooru.
Muchos chicos quisieron suicidarse al darse cuenta de ese pequeño hecho, sintiéndose completamente homosexuales, ya que habían pensado por una fracción de segundo que la joven era sexy; por otra parte las chicas no sabían exactamente que sentir ni pensar al ver a su idol de esa manera tan… ni siquiera podían encontrar una palabra para describirlo.
- ¡¿Pero qué mierda?! – e Iwaizumi no fue la excepción.
No es que considerara al castaño como un macho pecho peludo, pero si un galán que siempre estaba rodeado de chicas, y verlo con falda definitivamente provocaba un corto circuito en su cerebro, terminando de desvanecer la imagen no tan masculina que tenia de su amigo como apreciación inicial.
- Iwa-chan, me alegra verte-
- Dame un solo motivo para no matarte y salir corriendo de aquí – le interrumpió masajeando su entrecejo, negándose a mirar al… no sabía si podía seguir llamándolo chico; que estaba enfrente suyo – de todas las estupideces y locuras que pueden cruzar por tu poca lucida y racional cabeza, ¿Qué te llevó a cometer tal barbaridad contra la naturaleza y quererle causar pesadillas de por vida a todo aquel que tenga la valentía de mirarte?
- Primero, eres cruel Iwa-chan – aseguró sin ninguna expresión – segundo, no deje a nadie con trauma ni secuelas porque vi a muchos babeando por mí – espetó con indignación, girando el rostro levemente – y tercero, en verdad eres muy cruel.
- Ya lo dijiste – recalcó un poco molesto ante la doble acusación.
- Bueno, es porque quiero dejar en claro que eres un hombre cruel.
- Que vistas de chica no me impedirá darte una paliza frente a todos – tronó sus nudillos de manera amenazante – así que elige con cuidado tus siguientes palabras ya que pueden ser las últimas, y espero una explicación a tu travestismo.
- Creí que tendría alguna oportunidad si te lo pedía vestido así – murmuró observando sus manos inquietas, no se sentía con la confianza para mantener el contacto visual con el moreno.
- ¿P-pedirme qué? – su voz tembló ligeramente, fallando en el intento de sonar mordaz.
- Una cita – dijo en un hilo de voz apenas levantando el rostro para mirar finalmente al ahora silencioso Iwaizumi.
Tooru se sorprendió al ver como el rostro del As del equipo se tornaba levemente rojo, desviando sus orbes momentáneamente del setter, acción que obviamente el castaño encontró de lo más adorable, ciertamente atrapar al mayor con la guardia baja era y será uno de sus mayores placeres, aunque el ahora estuviera igual o más avergonzado que él.
- ¿Qué di-
- No – negó moviendo fervientemente la cabeza, deprimiendo totalmente a Oikawa.
- Podrías haberlo pensado un poco más antes de rechazarme tan enérgicamente – reprochó derrotado con intenciones de irse, pero la voz de Hajime detuvo sus pasos nuevamente.
- ¿Cómo esperas que lo piense y te tome en serio si me lo preguntas con ese aspecto? – resopló cubriendo su rostro con una mano, negándose a seguir viendo al chico con esa apariencia.
- Eso significa que si me cambio y vuelvo a ser el chico sexy ¿Me dirás que si? – preguntó emocionado, lleno de renovada energía e ilusión.
- Lo pensa-
- ¡Regreso en un momento! – no pudo terminar, ya que el armador comenzó a correr desesperadamente a los vestuarios, dejando solo una estela tras él.
- Idiota – farfulló entre dientes divertido, sin embargo aún avergonzado de todo eso. Se percató de que sus kohais y los cómplices del capitán estaban a unos cuantos pasos – ¡Hey! – se sobresaltaron al oír al N°4 llamándolos.
- Ho-hola Iwaizumi – saludó temeroso Issei al ver que el entrecejo del moreno seguía fruncido – las idioteces que se le ocurren a nuestro capitán, ¿no lo crees?
- Se perfectamente que ustedes están metidos en esto tanto como él – aseguró arqueando una ceja malicioso.
- Esta vez le damos todo el crédito al idiota desesperado – interrumpió Hanamaki con exasperación – jamás apoyaría algo que sé, me dejara secuela y pesadillas por una muy larga temporada – apenas terminó, salieron corriendo tras su capitán.
Hajime solo rodó los ojos, dejando escapar de sus labios un enorme suspiro de cansancio, decidiendo ir a dar una vuelta para despejar su mente y prepararse emocionalmente para lo que venía, además las miradas de todos los estudiantes quienes habían presenciado aquello lo tenían de los nervios.
~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~
- ¿Volviste a ser hombre? – cuestionó con sorna, viendo al castaño apoyado en sus rodillas para recuperar el aire que perdió tras la carrera que hizo por el edificio buscándolo.
- Iwa-chan ya deja eso, entendí y no volveré a hacerlo – espetó con el poco aliento que había reunido, todavía algo jadeante.
- Espero que sea así y le dejes el travestismo a los profesionales.
- ¿Y-y bien?
- ¿Y bien qué?
- Mi respuesta.
- ¿Respuesta a qué? – dijo con una sonrisa socarrona, fastidiando y causando un mohín en el setter.
- No te hagas el idiota conmigo Iwa-chan, sabes perfectamente de que hablo – replicó con un puchero, haciendo reír silenciosamente al otro.
- No tengo la menor idea de que hablas Kusokawa.
- Me insultas, me rechazas, me ilusionas, me haces correr por todas partes buscándote, para finalmente encontrarte recostado cómodamente en la azotea y ahora que quiero mi respuesta, tú me haces parecer un idiota.
- Sabes que hubiese sido más sencillo repetir tu pregunta, en vez de hacer todo este berrinche – refutó con malicia, comenzando a desesperar a Tooru.
- Ten una cita conmigo – soltó sin rodeos, tomando nuevamente al atacante lateral desprevenido, quien cerró sus ojos unos instantes, para luego enfrentar la seria del de orbes color chocolate.
- Y si te dijera que no puedo aceptar tu petición porque ya estoy saliendo con alguien más ¿Qué harías? – apenas pronunció la última palabra, Oikawa estampó una de sus manos en la reja tras Iwaizumi (esas que colocan alrededor de la azotea para evitar que los estudiantes suicidas o descuidados caigan) acorralándolo y cambiando su expresión nerviosa e infantil a una más seria y tétrica.
- ¿Con quién? ¿Es acaso la niña rubia de ayer? – interrogó intimidando a Hajime con aquellas irises que carecían de ese cegador brillo – vamos, dime Iwa-chan, porque no importa quién sea… - acercó su rostro peligrosamente al ajeno – me aseguraré de sacarla del camino – sonrió sin pizca de gracia, dándoles escalofríos al mayor.
- No-no estoy con nadie – declaró empujando al castaño – así que deja de actuar como un psicópata que en verdad me estas asustando – la sonrisa y ojos de Tooru regresaron a su usual estado, permitiéndole al otro relajarse al ver que era liberado.
- Vaya Iwa-chan, no me preocupes así – su suave y alegre risa, irritaron de alguna forma a la estrella del equipo – mira que en verdad creía que hablabas en serio, y no sabría que hubiera hecho de ser así – su mirada se ensombreció unos segundos, para volver a ser la deslumbrante.
- "Y yo no quiero saberlo" – pensó aun con su piel erizada y sudor frio recorriendo su columna.
- ¿Entonces saldrás conmigo mañana? –cuestionó emocionado, moviéndose inquieto y expectante.
- ¿Tengo otra alternativa además de decir si? – inquirió con sarcasmo, ensanchando la sonrisa del más alto.
- Perfecto, te mandare un mensaje más tarde con la hora y el lugar – se encaminó a la puerta entreabierta – estoy ansioso por que llegue mañana – y salió dejando solo a un desconcertado Iwaizumi.
Al terminar de bajar las escaleras se encontró con sus fieles compañeros de equipo y actuales cómplices, esperándolo con impaciencia, ya que en verdad querían saber cómo había ido todo.
- Me sorprende verte aun de una pieza después del numerito que montaste minutos antes – largó Makki con cierta incredulidad.
- ¿Y cómo le fue? ¿Un rotundo y doloroso fracaso? – cuestionó con nerviosismo el líbero.
- La Fase cinco: conseguir una cita; fue todo un éxito – aseguró alzando la mano derecha y haciendo una V con dos dedos en declaración de victoria.
- Seguramente no le dejaste de otra – siseó mordaz el colorín.
- Cállate, un si es un si – argumentó infantilmente.
- ¿Tiene pensado el lugar a donde irán? – preguntó algo emocionado Kindaichi.
- Ni la menor idea – declaró con completa seguridad y tranquilidad – la verdad esperaba que me golpeara hasta quedar inconsciente, nunca pensé obtener una afirmativa.
- Supongo que no tenemos de otra más que ayudarte a decidir un lugar.
- Esta vez no chicos – rechazó con una tímida sonrisa, asombrando al grupo – es una ocasión especial y muy importante, así que quiero planear algo por mí mismo.
- Nos sentiremos orgullosos si no nos llamas en la madrugada pidiéndonos consejo.
- No exageres Matsun, eso solo pasó una sola vez – todos rodaron los ojos ya que no había sido una sola vez.
- En fin, esperamos que se te ocurra algo bueno para no ser asesinado y que termine bien para ustedes – uno a uno palmearon la espalda de su capitán al ir retirándose, dejando nuevamente a Tooru solo.
- Yo también espero que salga bien – esbozó una retraída y ladina sonrisa, deseando que las cosas concluyeran mejor de lo que habían resultado las demás fases.
~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~
Al día siguiente.
Iwaizumi miró su teléfono como por séptima vez con cada vez menos paciencia. Prácticamente tuvo que volar para ir a casa, bañarse, cambiarse y salir a toda prisa para llegar a tiempo a la dichosa cita, la cual el mismo castaño, quien ya llevaba 15 minutos de retraso, había propuesto. Definitivamente pensaba en que debía de matar al idiota de Oikawa con sus propias manos.
- ¡Iwa-chan! – Escuchó la voz de la persona a quien justamente imaginaba matar de mil y una maneras distintas, llamarlo mientras corría en su dirección – lamento el retra-
- Cierra la boca y subámonos antes que se vaya el maldito tren – espetó cortante.
- Creo que alguien está de mal humor para un día tan magnifico y en compañía de mi gran presencia – canturreó caminando a su lado hasta el andén.
- Una palabra más maldito imbécil, y juro que te empujaré personalmente a las vías – amenazó haciendo temblar al menor por la posibilidad de que efectivamente cumpliera sus palabras.
Oikawa prefirió obedecer al chico y seguirlo en silencio. Repasó una y otra vez lo que haría aquel día tan importante, tenía que asegurarse que todo resultase perfecto, para que la fase seis: el día de la cita; fuera un rotundo éxito, y así finalmente poder obtener nuevamente el corazón de su amado moreno.
Me siento malita, porque se que quedaron con las ganas de saber que sucederá en la tan esperada cita :3
Si llegaron hasta aquí, muchas gracias por leer y espero verlos en próxima actua, la cual quizás tarde un poquito mas de lo normal ya que volveré a la uni (extrañare mis vacaciones TT^TT)
Cualquier opinión sera recibida con los brazos abiertos (positivas y negativas)
Bye bye ^^
