Capitulo 13

La leve luz matinal anunciaba el comienzo de un nuevo día, colándose indiscreta por una ventana de la masión Johnsson e iluminando suavemente la silueta de dos cuerpos abrazados. ¿Cómo paso? No tenía ni idea, sólo supo que al despertar se encontró cómoda y tranquilamente recostada en el pecho del hombre y rodeada por sus fuertes y musculosos brazos. Una nueva sensación tan relajante como prohibida la invadió porque el calor que le transmitía no tenía nada de inocente.

Levantarse por las mañanas generalmente era un suplicio, pero esta vez el día y la realidad la golpearon de lleno gritándole a sus sentidos que debía deshacer ese abrazo lo antes posible ya que era muy probable que los agitados y sonoros latidos de su corazón despertaran a Albert antes de tiempo … ¡demonios! … y tan bien que se sentía.

Con sumo cuidado se desprendió de sus brazos y vio su rostro sereno y relajado. Se veía tan guapo dormido, sus pestañas velando esos maravillosos ojos azules, la perfecta nariz llevando oxígeno pausadamente a sus pulmones y esa deliciosa boca que la invitaba a ser besada. La ligera sombra de la barba que se destacaba en su rostro le sentaba de maravilla y entonces la realidad la sacudió: ¡Había compartido la cama con Albert! No había pasado nada entre ellos pero definitivamente una gran barrera se había roto. Lo que aún no sabía es si sería para bien o para mal. Y el condenado era tan atractivo … había imaginado tantas veces estar en sus brazos, disfrutar de su aliento y sus caricias, ser suya y ... moría por acariciarlo, por pasar sus manos por la sedosa cabellera ¿Se daría cuenta si lo tocaba, si le daba un beso? ¿Despertaría al sentirla? ¿Le correspondería? ¡Claro que le correspondería! Albert ante todo era hombre y seguro lo dominarían sus hormonas.

Sacudió la cabeza para desvanecer sus pensamientos. Las alarmas comenzaron a sonar a diestra y siniestra, así que lo mejor era alejarse de él antes de que cometiera una tontería. ¡Diablos! Lo sabía perfecto y sólo bastaba tenerlo cerca para dejarse llevar por Albert Andrey. Parecía novata, pero no era su culpa, los labios de Albert eran adictivos y después de haberlos probado sólo podía pensar en saborearlos de nuevo.

Se levantó de la cama sin apartar la vista del durmiente y dando por terminada su batalla mental. Lo último que deseaba es que despertara mientras ella casi desnuda se ponía en pie para tomar su vestido, así que rezando mentalmente para que no lo hiciera, corrió por su ropa y a toda prisa se dirigió al baño. Cuando hubo llegado respiró aliviada. Terminó de desnudarse y optó por una ducha rápida ya que no era muy lindo aparecerse en el comedor con el maquillaje corrido y el cabello desarreglado así que sin otra solución secó su cabello con la toalla, lo peinó y sin una gota de maquillaje, portando su vestido de la noche anterior salió del baño. Se sentía sumamente ridícula pero no tenía más ropa así que …

Ni bien había puesto un pie fuera del baño cuando una voz bastante conocida la sobresaltó.

-Veo que ya estás lista – le dijo Albert al pie de la cama acabando de abotonarse los pantalones y a punto de tomar la camisa.

Candy fijo sus ojos en él con sorpresa. El sol estaba a su espalda y lo rodeaba enmarcando deliciosamente sus ya de sobra conocidos atributos físicos. Vio nuevamente esos bíceps y ese abdomen que le habían ocasionado algunas noches de insomnio y pensó que simplemente era injusto … era injusto que alguien se viera tan exageradamente bien acabando de levantarse: guapo, irresistible y enloquecedoramente tentador … como siempre. Para su desgracia … ese era Albert Andrey.

-Sí … buen día – murmuró sintiendo su rostro enrojecer.

-Buen día Candy – añadió con una sonrisa – me parece que ya es momento de bajar al comedor. Estoy seguro que no tardarán en aparecer los invitados a desayunar.

La voz era cálida, con un toque de dulzura al dirigirse a ella y eso le agradó.

-Tienes razón – contestó sonriendo.

-¿Me acompañas?

-Claro.

Bajaron despacio, caminado el uno al lado del otro. No hablaron ni mencionaron nada de lo sucedido. Cada quien iba sumido en sus propios pensamientos, pero al llegar al hall que daba hacia la terraza del comedor, Albert la detuvo por el brazo y la miró a los ojos.

Tenía unos ojos divinos y lo habían hechizado porque los recordaba en sus sueños cada noche. Ella era la cuplable de sus sueños húmedos y de las interminables horas del día perdido en adivinar su cuerpo desnudo. Se había convertido en pocos días en su prohibida obsesión y eso le preocupaba.

Recordaba lo sucedido el día anterior. Por mucho que la parte física lo atormentaba, también era cierto que la parte emocional estaba siendo sanada. Eran muchas las cosas que le gustaría haberle dicho, demasiadas las confesiones personales que hubiera deseado compartir pero la que en ese momento concentraba todo aquello era simplemente:

-Gracias por lo de anoche … - sabía que haber compartido con ella cosas que le habían carcomido el alma durante años había sido una catarsis para su corazón.

La muchacha soltó una pequeña risita.

-Albert … cualquiera que te oyera – dijo la chica sin dejar de sonreir.

-Lo se – contestó de igual manera – tu reputación quedaría arruinada.

-Ciertamente.

Sonrieron cómplices, como lo venían haciendo en los últimos días, sin fingir, sin pretender, sólo mostrándose ellos tal cual eran.

-¡Caray! no recordaba que había que venir de gala al desayuno – se escuchó la voz burlona de Eliza y ambos voltearon a verla al tiempo que ella escrutaba con los ojos el vestuario y el rostro de la muchacha. Obviamente la pelirroja estaba perfectamente arreglada, con un vestido azul exageradamente escotado y tan ajustado que le podían haber contado todas las costillas. Los zapatos eran simplemente preciosos y el cabello y maquillaje impecable … todo lo contrario a Candy.

La rubia se sintió intimidada por un momento, pero sólo duró la fracción de un segundo ya que Albert intervino al instante.

-Lo siento – contestó por los dos – no tuvimos tiempo de ir a casa por otra ropa … incluso para dormir tuvimos que improvisar pero valió la pena – agregó sonriendo divertido - … después de saber que George estaba fuera de peligro, festejamos pasando una noche realmente estupenda. Quizá estemos algo cansados pero nada que un buen desayuno no pueda remediar – terminó tomando a Candy por la cintura y acercándosela descaradamente dando a entender que todo en ella le pertenecía – ¿tú gustas?

Si lo que quería lograr era nuevamente la furia de Eliza … lo consiguió enseguida. Si las miradas mataran, Candy habría caido muerta en ese instante. Se estaba conteniendo de responderle como merecía y no pudo hacer nada más porque en ese momento el Capitán después de saludar a lo lejos se acercaba a ella.

-Sra Johnsson, buenos días … Albert, Candy … buenos días.¿Qué noticias me tiene de la salud de George? - preguntó sinceramente interesado. Se puso entre ellos y con eso quedó por terminada la conversacion anterior.

El rostro de Eliza cambió repentinamente de furia a una sincera tristeza … ¿sincera? ... bueno, sólo tristeza.

-Los médicos dicen que va a recuperarse. Afortunadamente se le atendió a tiempo. Yo sólo vine a cambiarme y a encargarle a Albert todo. Me apena mucho tener que dejarlos pero ustedes comprenden que mi lugar es al lado de mi esposo – una lágrima resbaló por su rostro para hacer más creíbles sus palabras.

Candy no sabía si reirse, llorar o aplaudirle. Esa mujer era el colmo, así que por su propio bien y salud mental se dio la vuelta desprendiéndose del abrazo de Albert que la estaba poniendo nerviosa y abandonó el lugar.

Llegando al comedor y después de desayunar con algunos de los invitados Albert se acercó a Candy.

-Candy, todo esto ya terminó, he llamado un taxi para que te lleve a casa.

-¿Cómo? - exclamó sorprendida y volteando a verlo incrédula – ¿un taxi? – pensó – ¿a casa? … realmente creyó que regresarían juntos.

-Los últimos invitados están por irse y no tiene ningún caso que estemos aquí más tiempo.

-Pero ¿y tú? ¿y Eliza?

-Eliza estará en el hospital … y yo tengo unas cosas pendientes que arreglar. Mi madre llegará en algunas horas y …

-Entiendo – dijo la chica interrumpiéndolo – no necesitas darme más explicaciones.

Sin más palabras de por medio se limitó a esperar la llegada del taxi.

Albert hubiera querido tenerla más tiempo junto a él pero le pareció injusto. Si se hubiera tratado de una chica cualquiera habría aprovechado el momento, pero era Candy la que había estado con él, era Candy la que lo tenía al borde de la locura y el deseo … y sabía que a ella no podría dañarla. A ella quería evitarle sufrimiento y por eso había decidido que lo mejor era poner distancia entre ellos. El no podía ser la pareja correcta para ninguna mujer y mucho menos para alguien a quien realmente quisiera. Ambos buscaban cosas que no podrían compaginar. El no era un hombre que deseara una familia … aunque la deseara a ella con toda el alma.

Por su parte Candy había hecho el camino a casa de Albert en absoluto silencio. Veía a la gente caminar de un lado a otro, los edificios quedaban atrás, las risas de algunas personas, ladridos de perros y ella ajena a todo lo que no fueran sus recuerdos y miedos. Lo había sabido y lo presentía. No quería seguir engañándose, no tenía caso. Era increíble pensar que sólo unas horas antes había pasado unos momentos imborrables con el hombre que ella quería. Se había portado tan lindo, tan caballeroso, tan irresistible … y ahora … lo sentía tan lejano, tan inalcanzable.

Llegaron a su destino y ella despertó violentamente a la realidad.

-¿Cuánto le debo? - preguntó al llegar y pensando en ir por dinero al interior.

-No es nada – respondió amablemente el hombre – ya está pagado.

Ese fue el golpe de gracia. Le habían pagado por sus servicios.

Quizá era una tontería, pero sintió que algo acababa de terminar. No sabría explicarlo, pero simplemente supo que su increíble y loca aventura con Albert había entrado a la curva final de su carrera y trataba de convencer a su corazón de que era lo mejor.

Entró despacio, se dirigió a su habitación y con inexplicables lágrimas en los ojos se sumergió en la tina de baño para torturarse por última vez con todo lo que había descubierto de Albert en esos pocos días … ¿Qué hacía Albert con solo mirarla? ¿Qué había despertado en ella al tocarla?. Le había arruinado parte de su vida, porque a pesar de saber cómo era … conoció una parte distinta de él, que era la que permanecería tatuada en su memoria mientras viviera. Tenía la titánica tarea de olvidar y erradicar lo que sentía … sólo que era más fácil decirlo que hacerlo.

Era culpa de ella, jamás debió aceptar ayudarlo, jamás debió aceptar vivir bajo el mismo techo y mucho menos hacerse pasar por su novia … ¡diablos! … estaba ahora condenada por sus propias decisiones y acciones, y todo lo que lucharía por sacar ese sentimiento de su pecho, de su mente y de su alma se lo tenía merecido por estupida. ¡Maldito Tom, maldito Albert y maldita suerte que la arrastró hasta esa situación!

Se quedó horas metida en la bañera, deseando que el agua se llevara de una vez por todas sus lágrimas y limpiara el dolor de su alma.

Sabía que tenía que sobreponerse y decidirse a continuar su vida sin él … aunque se le partiera el corazón en dos de sólo pensarlo.

La madre de Albert llegó a casa después de varias horas. Había ido a ver a George al hospital y al saberlo bien se dirigió a casa de su hijo con premura. Candy la recibió y conversaban desde hacía una hora.

-¿Quieres algo de tomar? - ofreció la pecosa despues de un rato de estar ambas sentadas en la sala de estar.

-Te diría que un té, pero realmente necesito algo más fuerte.

-Déjame revisar qué tiene Albert.

-Si encontraras jerez te lo agradecería

Candy había observado a la madre de Albert en silencio. Ella conocía ahora lo que la unía a George … si es que las sospechas de Albert eran ciertas. Le daba lástima hasta cierto punto que hubiera que tenido que renunciar al padre de su hijo y vivir en una mentira. Realmente no comprendía cómo pudo aceptarlo y sobreponerse, porque ante todo, la madre de Albert era una roca.

Estaba buscando en la cava cuando escuchó la voz de Albert saludando a su madre.

Trató de controlar sus nervios y con sumo cuidado vertió un poco del vino en una copa. Salió de la cocina y vio a Albert sentado enfrente de su madre. Platicaban y se notaban cansados, lo cual no era de extrañar, el día anterior había sido realmente tenso.

-Aquí tienes – dijo acercándose a la madre del rubio y entregando la copa en su mano.

-Gracias Candy. Veo que si encontraste Jerez.

-Sí.

-¿Quieres algo de tomar Albert?

El rubio volteó a verla.

-No quiero molestarte Candy … yo ahorita me sirvo.

-Si me molestara no te habría ofrecido ... ¿Whisky?

-Sí, gracias – contestó en un murmullo.

-Ya te lo traigo.

Se fue a la cocina nuevamente y lo vertió en una copa. Después acercó el cristal a sus labios y depositó un beso deseando que los labios de Albert en algún momento se posaran en el mismo lugar y de alguna manera sintiera su sabor. Eso sería lo más cercano a un último beso …

-Aquí tienes.

-Gracias.

Se hizo un incomodo silencio y Candy decidió que ya había sido suficiente.

-Me retiro. Me siento bastante cansada. Buenas noches.

-Descansa Candy – respondió la madre de Albert con voz dulce y una sonrisa.

-Buenas noches y … gracias – dijo Albert.

Candy apenas volteó a verlo. Sabía lo que ese gracias significaba. Alcanzó a ver sus irritados y cansados ojos … y los sintió clavarse en su espalda mientras ella desaparecía por la escalera.

Se negaba a aceptarlo, pero la fantasía de ser la princesa del cuento se acercaba increíble y rápidamente a su fin. No podía estar eternamente compartiendo su espacio con él … y mucho menos pensar en compartir algo más, así que cuanto antes terminara el período de convivencia, más fácil le sería poder intentar sanar su corazón.

Una semana más de trabajo estaba por comenzar y sentía que su tiempo en esa oficina sería sumamente difícil ... las cosas habían cambiado ... y le aterrorizaba confirmarlo.

Continuará ...


Hola chicas!!! pues aqui esta otro capitulo!!! sorry si hay errores pero mis ojitos han estado muy pero muy irritados en estos ultimos dias y la verdad no puedo fijar mas la vista para revisar ... snif!!

Bueno ... la intencion es lo que cuenta ok??? hoy en la noche me pongo mis rodajas de pepino a ver si se me relajan en fin.

GRACIAAAAAAAAAs por seguir leyendo y dejarme sus reviews!!! recuerden que sugerencias son bien aceptadas (siiiiiiii porque a veces me falla la imaginacion o la inspiracion =( ) y bueno ahora los agradecimientos individuales!!

Roni de Andrew ... si con besos se me reanimara Albert ... yo tambien me apuntaba pero mas rapido que inmediatamente! gracias por tu comentario amiga y espero leer algo tuyo pronto (la guerra florida ya vieneeeeeeeeeeeee)

Akire: gracias preciosa ... sip pobrecito Albert pero bueno ... es parte de la vida pasar por momentos dificiles y parte del crecimiento personal aprender a superarlos. Si se queda estacionado en su pasado ... no tiene muchas posibilidades en su futuro y eso lo tiene que analizar el solito!!! Besitos!!!! No me tarde tanto verdad????

Abi: Amiga siiiiiiiiiii!!!! tenia que hacer afianzar lazos porque la parte fisica y la emocion de un ratito se acaba. Yo creo firmemente que las relaciones duraderas son aquellas en las que la comunicacion y la confianza tienen el numero 1 en la relacion, asi nada de malos entendidos o andar adivinando lo que le pasa a tu pareja =) Besitos!!!

Elena: Si preciosa ... aqui estoy de nuevo vivita y dando guerra ... no por mucho tiempo lamentablemente porque ando again con mil cositas por hacer ... pero bueno ...una escapada para colgar el fic si tuve =)

Anttealb: Amiga intentare ponerlos en una situacion comprometedora pero no prometo mucho jijiji!!! mi cerebro esta medio exprimido y no mas no veo la luz al final del tunel. Espero en estos proximos dias tener un trancazo de imaginacion y ver que puedo hacer =) Besitos y tks por escribirme!!!

Tamborcita:Ya llegare a la parte de George ... sip ... eso es algo que si tengo que hacer ... y tengo que darle un castigo a Eliza no mas que aun no se me ocurre que .... mmmmm ..... en fin!!! Besitos linda y cuidate!!!!

Aimee: Hola aimee!!! mil gracias por dejarme un review!!!! te agradezco infinitamente y aqui tienes la continuacion ... espero que te guste y mil gracias por tomarte tiempo para leer!!! besos linda!!!! =)

Claridad: Siiii ese es mi lema amiga!!! las cosas faciles luego ni se valoran ... pero lo que te cuesta ... ah como lo cuidas!!! jajajajajaja!!! y pues tendre al pobre de Albert a puros ba;os frios pero ni modo ... que aguante jejejeje!!! Besos preciosa ...

Incoip: Si ya dije que lo termino porque lo termino ... mientras tenga vida por aqui me tendran y sin dejar nada inconcluso porque no es mi estilo (aunque me cueste pero he de llegar a la meta pues!) ... asi que con eso ... si puedes contar!!! Besitos!!!

Jenny: Jajajajajajaja!!! si pobre Albert ... se le va a torcer algo mas que el cuello pero en fin jajajaja!!! al rato lo va a disfrutar jijijiji!!! bueno ... eso espera el ... y si se porta bien lo complazco =) Besitos linda!!!

cfth: Gracias!!! gracias y mil gracias por comentar y leer mi fic!!! soy feliz cuando me escriben y me dan su opinion y sugerencias porque eso me anima a seguir y sobre todo ... ver por cual rumbo continuar!!! Besos preciosa!!!

Admiradora: Preciosa no te preocupes ... como dicen por ahi lo importante es la calidad, no la cantidad asi que te agradezco tu mail y tu tiempo para mi fic!!! Besos y nos leemos en el siguiente!!!

Chepy: Siiiii de que hay brujas interesadas ... las hay por montones ... ahora solo estoy quebrandome la cabeza pensando en que castigo ponerle a esta mujer ... a ver que se me ocurre jijiji Besos!!!

Gracias a todas y cada una por leer mi fic ... ya saben: sugerencias, opiniones, rega;os ... todo es bien recibido y tomado muy muy muy en cuenta y sobre todo:

VIVAN CADA DIA INTENSAMENTE!!!! no sabemos cuando puede ser nuestro ultimo dia en este hermoso mundo ... asi que no se preocupen por nimiedades ... y vivan felicies cada instante!!!

Un beso enorme!!!

Scarleth =)