Capitulo 14

La noche pasó lenta. No podía conciliar el sueño y cuando finalmente lo logró fue presa de pesadillas en las que Eliza vestida de novia la la perseguía con una maleta con su ropa y la aventaba por una de las ventanas de la casa de Albert gritándole que ya no pertenecía a ese lugar. Después ella y Annie se abrazaban y riéndose la contemplaban desde el balcón mientras ella recogía todas sus pertenencias tiradas en la acera y parte del jardín.

Igual no estaba muy alejada de la realidad, pero sería Annie quien la correría de la casa. Aún recordaba la mirada de la despampanante morena cuando fue a ver a Albert el día que ella llegó a Londres y estaba llena de todo, menos simpatía.

Ciertamente el hecho de que compartiera el mismo espacio que Albert había alterado a más de dos, incluyéndola a ella misma. Albert … Albert Andrey. Habían quedado tantas cosas pendientes de aclarar, tal vez demasiadas y el que su madre fuera a pasar la noche en casa ciertamente las simplificaba porque cualquier intención de la chica de tener un acercamiento de otro tipo se veía simple y sencillamente frustrado.

Por la mañana se levantó temprano, después de todo no tenía caso seguir en la cama sin poder realmente descansar o dormir, así que se giró a apagar el despertador con cuidado, se puso sus zapatos de levantarse y fue directo a tomar un baño que necesitaba de manera urgente.

Su mente la traicionaba, lo mismo que los nervios de reencontrarse con Albert y peor aún era el pensar en lo que pasaría en esa semana restante. Tenía que poner distancia, hacerse a un lado y dejar que cada quien siguiera su camino … y cuanto más separados mejor pero ... ¿cómo?

Lavó su cara lo mejor que pudo y se contempló al espejo desanimada. Sus ojos se veían apagados, su piel lucía pálida y su corazón estaba roto.

-A quien quiero engañar … me veo fatal.

Suspiró resignada. Se maquilló con sumo cuidado, arregló su cabello y se enfundó en un precioso traje blanco con azul que le resaltaba divinamente los ojos. Ojalá con eso pudiera desviar la atención de su demacrado semblante.

Salió de la habitación y no escuchó movimiento alguno. Sabía que ambos estaban cansados y pensó acertadamente que Albert llegaría tarde a la oficina. En fin, eso sería mil veces mejor. Le daría tiempo para pensar sobre lo que haría durante la siguiente semana porque no tenía ni idea. Albert Andrey la afectaba demasiado y eso era una desventaja para ella porque habían llegado a un punto en el que hubiera dado todo por estar con él … y eso no era nada sensato.

No tenía mucho apetito, así que un pan con mermelada y café fueron su grandioso desayuno antes de partir rumbo al consorcio Johnsson.

Entró por la enorme puerta y saludó amablemente a todas las chicas que encontraba en su camino al asensor, mismas que le dirigieron una sonrisa y especulaban sobre lo sucedido en la fiesta de retiro. Albert se había portado con la rubia como con ninguna otra mujer y eso sí que era una sorpresa sólo que … ¿Por qué se veía tan distinta?

Avanzó desganada, con el rostro bajo y la mente perdida en toda la revoltura de ideas que le agobiaban. El elevador parecía tardarse una eternidad en llegar y por más que intentaba no podía alejarlo de su mente... Albert parecía tatuado en su memoria.

Caminó hacia el despacho, abrió con suma lentitud la puerta de la oficina y entonces se llevó la sorpresa de su vida. Se encontró frente a frente con quien menos esperaba y abrió los ojos con incredulidad.

-¡Candy, que gusto verte!

No es que le disgustara, pero sabía lo que su presencia significaba.

-Pero … ¿qué haces aquí? - preguntó acercándose al escritorio confundida y tratando de sonreir – pensé que estarías fuera dos semanas Bárbara.

Bárbara le regresó la sonrisa.

-La visita tuvo que acortarse – comentó dejando una carpeta sobre el escritorio y recogiendo unos folders en la sección de pendientes - Mi hermano tuvo que regresar a Japón antes de lo previsto y no había ningún motivo para esperar más. Prácticamente la reunión terminó en cuanto ellos abordaron el avión, así que no tenía caso quemar una semana haciendo nada y decidí venir.

-¡Vaya! – exclamó la chica dando un suspiro. Realmente no podía saber si era de alivio o de resignación. Avanzó lentamente y se sentó en una de las sillas frente al escritorio. Al parecer alguien en el cielo le estaba marcando el camino a seguir.

-¿Y cómo fueron las cosas con la Sra Johnsson en mi ausencia? ¿Qué tal les fue en la fiesta?

Y ahí estaba Bárbara obligándola a recordar lo que había intentado olvidar durante horas. ¡Genial! ¿Acaso se había levantado del lado izquierdo de la cama o era la racha que la venía siguiendo desde hacía unos días? A respirar profundo otra vez.

-Digamos que todo estuvo bajo control – contestó diplomática y sin dar detalles – sólo que George tuvo que ser hospitalizado por una recaída.

Bárbara dejó sobre el escritorio lo que traía en las manos y su ojos mostraron geniuna y total preocupación. No le dio tiempo de decirle que ya estaba bien.

-¿Cómo se encuentra? - preguntó escrutando el rostro de la rubia en un intento por adivinar la respuesta.

-Fuera de peligro afortunadamente – dijo Candy con un suspiro - Respondió muy bien al tratamiento.

-Manos mal … - el alivio pintado en Bárbara.

-Sí, nos asustó a todos no creas …

-Me alegra saber que todo está bien, y es triste pensar que gracias a eso las cosas serán más ligeras por aquí. La Sra Eliza ya no tendrá motivos para venir a la empresa.

-Si supieras – pensó la rubia - Sí, tienes razón.

Pero eso a ella ya no debía importarle. ¿Cuántas veces tenía que repetírselo?

-Candy, me tomé la libertad de hacer una revisión de lo que lo se hizo durante la semana y fue sencillamente perfecto. Anotaste todo y me será muy fácil seguir con las cosas inconclusas. Debo decirte que no creo que nadie pudiera haberlo hecho mejor – dijo tomando en sus manos nuevamente el folder que había depositado en el escritorio - Justo acabo de colgar con la señorita Annie. Se escuchaba muy emocionada. Ha regresado de su viaje y me pidió que le dijera al señor Andrey que …

No pudo escuchar nada más. Las palabras de Bárbara dieron un tropezón en su cabeza: Annie estaba de vuelta. Al parecer su viaje tampoco llegó a término y regresaba por Albert. Ahora sentía que estaba de sobra porque no tenía ningún caso quedarse más tiempo en una oficina que no le pertenecía, al pendiente de un hombre que tampoco le pertenecía.

Si quería una respuesta a sus temores … ahí estaba: VETE INMEDIATAMENTE. Todo había terminado y comprendió que era lo mejor. La señal que tanto pidiera le fue concedida y sabía que cuanto antes emprendiera la retirada sería mucho mejor. Saldría dignamente y menos lastimada.

El timbre del teléfono la sacó de sus cavilaciones y la regresó a la realidad contestando en automático la llamada. Reconoció de inmediato la voz al otro lado de la línea y el corazón le dio un vuelco en el pecho. ¿Por qué tenía que haberse involucrado con Albert? Todo era tan sencillo hacía sólo una semana …

-Suponía que estarías en la oficina – comentó interrumpiendo los pensamientos de la rubia - Voy a llegar un poco tarde.

-No te preocupes – contestó sin ninguna emoción en la voz. De hecho prefería no sentir nada en ese momento - no tienes ningún pendiente y después de todo, tú eres el jefe.

Se hizo un breve silencio.

-¿Ha habido algo nuevo? - preguntó serio.

-Sí, Bárbara está de regreso, parece que mi tiempo en la oficina será más corto de lo previsto.

-¿Cómo? - ahora sí notó el cambio de expresión … una total sorpresa también para él.

-Sí, deja te la comunico … ella te dirá.

No le dio tiempo de nada. Pasó el teléfono a Bárbara, tomó su bolsa y despidiéndose con la mano salió de ahí. No se permitió una última mirada, no se permitió sentir nada al alejarse. No quería estar cuando le dijera que Annie había vuelto. Eran demasiadas cosas juntas y sabía que no tendría las fuerzas suficientes para verlo regresar al lado de su novia. Sí, era una cobarde y no le importaba aceptarlo. ¿Huir? ¡Claro! … no veía mejor opción. Cuanto antes mejor.

Ahí terminaba todo. No tendría que analizar ni pensar en cómo convivir con él por otra semana porque simplemente no habría otra semana. Respiró profundo y caminó durante horas por lugares cercanos. Fue a comprar un bocadillo al pequeño restaurant en el que Albert la convenciera de hacerse pasar por su novia. ¡Qué días aquellos! … inocentemente se había metido en la boca del lobo.

Una semana llena de estragos y lindos momentos, porque aunque tratara de borrarlos había pasado los instantes más increíbles e impensables al lado de un hombre que podía ser sencillamente maravilloso. Se dirigió sonriendo a comprar un helado en el mismo lugar donde comenzaran a conocerse más profundamente. Recordaba perfectamente ese día. Era masoquismo puro … pero era también su manera de cerrar el ciclo. Regresar sola a los lugares que más la habían acercado a él … y alejarse después.

-Candy entiende que es mejor así … te evitas una semana de incertidumbre – se dijo.

Ahora sólo faltaba desaparecer de la vida personal de Albert y eso sería más doloroso. Con paso lento se dirigió a su casa y entró con cuidado.

-Candy … que temprano regresas – le dijo la madre de Albert tan pronto la vio.

-Sí - masculló nerviosa - lo que pasa es que Bárbara está de regreso y …

No fue necesario que dijera nada más. La madre de Albert comprendió.

-Entiendo.

-Si no te incomoda voy por mis cosas.

-¿Te vas de la casa? - preguntó sorprendida.

-Es lo mejor … no quiero dar problemas.

Sin más palabras de por medio subió a preparar su equipaje. Lo hizo rápido y sin deternerse a pensar o permitirse recordar nada.

-Hasta luego – le dijo cariñosamente a la madre de Albert cuando estuvo lista para partir – si algún día voy a Henley pasaré a saludarte.

-Cuando quieras Candy, sabes que me alegra mucho tu compañía – hizo una breve pausa observando las maletas de la joven - ¿Segura que no esperas a Albert?

-Le hablaré para despedirme y darle las gracias – contestó resuelta. No era el momento para cambiar de opinión.

-Pero Candy …

-No te preocupes – le contestó sonriendo - hablé con Tom hace unas horas y me mudaré con él.

-Como tú decidas Candy – aceptó desistiendo de su idea de retenerla.

No sabía a ciencia cierta lo que pasaba entre los dos muchachos, pero decidió que lo mejor era que ellos mismos arreglaran sus problemas. Después de todo ya eran adultos y suponía que no eran ciegos.

Por la tarde Albert llegó y se encontró con la desagradable sorpresa de que Candy se había marchado.

-¿Por qué no la detuviste? - preguntó caminando como león enjaulado con pasos apresurados sacando de quicio a su madre. Estaba molesto ¡furioso! … y no acababa de asimilar si con él, por no haberlo previsto o con ella por ser tan estúpidamente impulsiva ¡carajo!.

-Soy tu madre, no tu celadora – replicó en el mismo tono y parándose enfrente de él.

-¡Sabes a lo que me refiero mamá! – contestó irritado.

-Pues hasta donde tengo entendido no era tu prisionera, sino tu invitada. Y no me culpes a mi, porque si se te ha olvidado yo también soy una visita.

¡Diablos! Que idiota había sido al pensar que ella estaría en casa cuando él apareciera. Se sintió y con razón el más estúpido de los hombres.

Despidió a su madre y entonces la realidad lo golpeó de lleno. Un horrible y lúgubre silencio invadio su "hogar" que se sentía de por sí vacío. Lo peor era que no podía sacarla de su mente, dejar de recordarla en cada rincón de la casa y en el peor de sus momentos de desvarío abría como un autómata la puerta de la habitación en la que había estado la rubia y aspiraba como un enfermo el aroma de la mujer que aún llenaba el ambiente ¡Hasta donde había llegado!.

Después de torturse salía del cuarto cerrando violentamente la puerta que lo había mantenido separado de ella durante 7 maravillosos días y su mente pensaba en lo ilógico que era lo que le pasaba, porque el que una mujer volteara así su mundo era inconcebible y el que él se hubiera negado el placer de hacerla suya lo era aún más.

La semana fue un total y completo infierno, tanto para Albert como para los que le rodeaban. Estaba irreconocible: irritable, de un humor de perros, enfadado, en fin … parecía otra persona. Nadie preguntaba qué había pasado entre él y Candy, pero a juzgar por las apariencias lo suponían ¡y vaya que esta vez había ocasionado estragos!. Todos estaban sorprendidos porque hasta su impecable apariencia se veía afectada. El que fuera un icono de la moda llegó a media semana con la barba de un día y la corbata fuera de lugar. El mundo se estaba volviendo loco y lo encabezaba el guapo rubio.

Daba vueltas por la oficina, por su casa y no se concentraba. Quería una explicación lógica a lo que le pasaba, quería saber por qué había estado casi una semana sin saber de ella, sin apetito, sin poder dormir, desesperado por saber cómo se encontraba … ¡demonios! … ¡claro que merecía una explicación!. Se le estaban secando las neuronas de tanto pensar en ella … y eso lo tenía en el borde. ¿Qué le había hecho Candy? ¿Por qué le pasaba esto? ¿No había una manera menos cruel de hacerle pagar por sus errores pasados?

Aventó todo lo que estaba sobre el escritorio, se pasó una mano por el cabello completamente frustrado y tomó el teléfono.

-¿Tom?

-o0o-

-¿Estás segura?

-Sí.

-Sabes que no es necesario.

-Necesito también mi espacio Tom - respondió cómodamente sentada en el sofá, encendiendo el televisor.

Su hermano le sonrió. Sabía que era inútil insistir.

-Candy … ¿qué pasó entre tú y Albert? - preguntó mirándola de forma inquisitiva.

-Nada.

-No has contestado sus llamadas.

-No he tenido tiempo, he estado muy ocupada con el trabajo y …

Más excusas y no conseguiría que se sincerara. Conocía demasiado bien a su hermana.

-Está bien, no te voy a preguntar más … es cuestión de ustedes – dijo caminando hacia la puerta y dando por concluído el tema - Voy a comprar algo de cenar … ¿quieres algo?

-Sí.

Se pusieron de acuerdo y Candy se quedó en el departamento. Afortunadamente y en menos de una semana le habían llamado de un trabajo y estaba feliz. Tom le iba a prestar dinero para que rentara un apartamento y comenzara a independizarse. Al menos sus perspectivas comenzaban a mejorar.

Estaba concentrada viendo una película cuando escuchó que giraban la perilla de la puerta.

-No tardaste casi nada – dijo la chica desde su lugar – ¿no había gente esperando?

-Sí … yo he estado esperando.

El control remoto se le cayó de la mano y se quedó helada al escuchar esa voz. No podía ser … no era posible. El corazón le dio un brinco y comenzó a latir apresurado. Se estaba volviendo loca, finalmente había sucedido... estaba enloqueciendo y por culpa de él.

-Me quedé esperando en la oficina, en la casa y jamás te dignaste llamarme.

Continuará ...


Hola preciosas aquí esta por fiiiiiiiiiin! Listo, entregado y con miles de gracias por sus comentarios y paciencia, de verdad que no tienen idea de cuanto se los agradezco pero aquí les dejo una idea:

Jenny: Hola amiga! ya mero! ya merito se van a dejar de remilgos jijiji! se acerca la fecha! por separadito si se nota que se quieren no? bueno … yo digo que si … falta ver que deciden ellos juar juar juar! Besitos!

Claridad: Ay amiga es que ese Albert incluso sin proponerselo es todo un seductor! pero mira que ya lo puse a sufrir … para que pague todas las que hizo jijiji! que mala verdad? y siiii necesito ideas de que hacer con esa bruja de Eliza … charros … a ver si se me ocurre algo. Besoooooooooos!

Roni de Andrew: Jajajajajaja! sip! creo que el sue;o de varias es tener a Albert desabotonadose los pantalones jijiji! Amiguis … ahora si voy a intentar pasearme por la guerra florida y dejar mi chirrisfic jijijiji! y bueno … a ver que tanto alcanzo a leer de los miiiiiiiles de trabajos por Albert que me imagino han dejado por alla! Besitos!

Cotapese: Si Cota, asi es la vida a veces. Uno es terco y testarudo y no entiende que muchas veces lo que mas miedo nos da puede ser lo mejor para nosotros … y hay que tomar el riesgo. Muchos dicen que nadie escarmienta en cabeza ajena y yo creo firmemente que aunque todo mundo te prediga algo … si tu estas convencido de que puedes cambiar ese algo y modificarlo por algo positivo o a favor .. si se puede! Ahora falta que Albert tambien lo crea jijijiji! Beeeeeeeeesos!

Abi:Ya llegue! tarde pero sin sue;o y sin ojos irritados (bueno … no es totalmente cierto porque ayer escribi hasta la una de la ma;ana! lo iba a subir a esa hora pero estaba mortalmente cansada asi que mejor me fui a dormir jijiji). Y es muy cierto Abi … muchas veces por no perder una amistad se pueden tomar decisiones que no necesariamente son las mejores. Esperemos que estos dos se arriesguen .. si no … que chasco se llevarian todas no? ayyyyyyyy! no Diosito quita esos pensamientos de mi cabeza! jejejejeje! Besos amiga!

Akire: Sooooorry Akire pero bueno … mi Albert tiene que sentarse a pensar que es lo que realmente quiere y si es lo mismo que Candy desea. No se vale estar jugando con los sentimientos de alguien y mucho menos entrar en una relacion en la que no estas dispuesto a luchar por ella no? Cuando no has tomado el amor y las relaciones en serio … esta muy dificil tomar la decision de cambiar … porque el amor significa muchas veces sacrificio, honestidad y compromiso … y eso es algo que Albert nunca ha dado =( Besitos!

Tamborsita: Es correcto! los dos quieren cosas muy distintas y uno de ellos tiene que cambiar y pensar en que hacer si es que quieren estar juntos … sera Candy o Albert el que lo haga? mmmmm ya veremos! Besitos linda!

Cinzia: Hola Cinzia, mil gracias por leer mi historia … si hablas ingles y quieres seguir escribiendome adelante … yo leo bastante bien el ingles, me defiendo al hablarlo pero siento que no soy tan buena escribiendolo jijiji! pero de entender … tengo que porque mi esposo habla ingles jijijiji! Me da muchisisisisisimo gusto que te haya gustado esta loquita historia y mas por la paciencia porque si me tarde mucho en subir este capitulo sooorry! Besitos preciosa!

Incoip: Lo mas increible es que ya me brinque toda otra semana pero bueno … según yo despues de la separacion necesitaban tiempo para meditar y ver que quieren hacer … y un poco de soledad a Albert no le cae mal … que vea lo que perdio no? Besoooooos!

Admiradora: Hola preciosa! Pues yo tambien espero que tenga un final bonito si no me asesinan entre todas jijijiji! Y bueeeeeeeno como podran adivinar ya no falta tanto asi que …. esten pendientes y yo intentare hacer algo pronto para que no se enfrie la emocion jejjejeje! lo prometo en serio vale? Besos y tks por escribirme =)

Moni Gzz:Jijijijiji! me perdonas por haberme saltado toda la semana? es que en serio creo que necesitaban un tiempo separados para valorar y ver (sobre todo albert) lo que tenia, tuvo o puede llegar a tener si deja sus miedos de lado … creo que va a funcionar pero … ya veremos jejejeje! Besitos!

Lady Karen: jajajaja! parece que tuviste que leer muchos capitulos atrasados … y luego yo que me he tardado eternidades en subir este pues! a ver si el que sigue es mas pronto verdad? Tengo que pensar en como deshacerme de Eliza … mmmm …. Beeeeesitos!

LadyGV: Hooooola! ya por fin subi otro capitulo … ahora solo me falta pensar en unas cuantas cosas porque ya tengo la mayor parte del sig. capitulo tambien escrita … solo son detallitos e ideas que quiero aclarar o afianzar … sigo pensando en que pinky castigo darle a Eliza pero no salgo del mismo … a ver que sale al rato … en fin! Besos guapa y bueeeeno por aquí o por mail nos seguimos leyendo sale?

Krandix: Gracias guapa! que bien que te guste y mil gracias por escribir. No dejare este fic inconcluso … esa fue mi promesa y la pienso cumplir … esperen noticias mias pronto porque segurito, seguro nos estaremos leyendo again!

Jazmine21: aquí esta! Al lector lo que pida … listo y actualizado el fic y en proceso de terminar el siguiente capitulo! espero en serio no tardarme tanto =)

Chicas … como se podran dar cuenta este fic ya esta llegando a su final (gracias a Dios porque pense que nunca lo terminaria). Mil gracias por su ayuda porque en serio lo empece hace a;os y el pobre no mas no veia para cuando y yo no tenia ganas de continuarlo pero gracias a todas … aquí esta! a punto de llegar a la meta y yo de suspirar de alivio jejejeje!

Besos y mas besos y por aquí nos seguiremos leyendo.

Scarleth =)