Advertencias: algo de LokexGray y LyonxJuvia
…
Parte II: "Wild Lions"
Juvia observó atentamente a su "novio". Durante las últimas semanas había intentado descifrar por qué Lyon se había negado a romper su falsa relación. Además del pequeño detalle de que esquivaba por completo a su amado Gray-sama y a Lucy Heartfilia. Aunque Juvia sospechaba que trataba en realidad del Espíritu Celestial del León, el que había sido el compañero de Gray-sama durante los exámenes en la Isla Tenrou, con quien Lyon estaba realmente disgustado.
Pero la pregunta era… ¿por qué?
Juvia estaba en todo su derecho de enojarse contra el Espíritu León. ¡Le había robado a Gray-sama! Pero aun así, Juvia no estaba molesta. No podía enojarse si a Gray-sama le gustaban los hombres más que las mujeres. Diferente sería si a Gray-sama le gustara Lucy o Erza o Lisanna o…
Pero a Lyon no le gustaban Gray-sama o Loke-san. Y era por eso que Juvia no entendía por qué estaba tan molesto con ambos. ¿Acaso había algo que ella no sabía?
Ahora estaban paseando por las calles de la ciudad, completamente rebalsada de gente por culpa del Torneo que se celebraría en unos días. Juvia era participante del Equipo B de Fairy Tail, así que no había tenido la oportunidad aún de hablar con Gray-sama sobre el asunto.
A la distancia, observó a su Gray-sama dialogando con Lucy, aunque lucía algo triste. Juvia sintió sus cabellos erizarse cuando su rubia rival en el amor posó ambas manos sobre las mejillas de Gray, murmurándole algo con una sonrisa. El mago de hielo solo apartó la mirada, agachando la cabeza, y haciendo el intento de apartarse. La maga estelar simplemente le peinó un poco los cabellos, para gritarle algo sobre "no regresen demasiado tarde", para desvanecerse en la multitud, dejando a Gray-sama solo. Ahí estaba la oportunidad perfecta para acercarse y hablar sobre…
La charla tendría que esperar un poco.
Loke-san acababa de acercarse a Gray-sama, y con una sonrisa capaz de hacer temblar a cualquier chica, le susurró algo al oído, mientras colocaba su brazo alrededor de la cintura de su "amigo", y lo guiaba por entre las personas, quién sabe a dónde.
Juvia miró de reojo a Lyon, sin sorprenderse realmente al verle apretar los puños. Este se giró, y tomándola de un brazo, la arrastró en dirección contraria, mientras murmuraba por lo bajo cosas incomprensibles.
Con un suspiro, se dejó guiar, prometiéndose que averiguaría lo que ocurría entre ellos tres.
Aunque algo en ella le gritaba que ya sabía la respuesta.
OoOoOoOo Wild Lions oOoOoOoO
Gray y Loke caminaban en silencio, y quien los viera creería que realmente eran una pareja sentimental.
Por un lado, Gray se sentía bastante reconfortado. Era bonito pasear por una ciudad tan llena de personas, admirando las estatuas y fuentes que había en esa calle particular, acompañado por alguien de confianza. Últimamente se sentía pésimo, así que la agradable presencia de Loke, quien debía estar esforzándose mucho en no acercarse a la preciosa castaña que caminaba unos metros delante de ellos, le era un bálsamo para el dolor.
Pero por otro, sentía que estaba utilizando a su amigo. Loke no debería perder el tiempo con una causa perdida como Gray. Y usar a Loke como una especie de "sustituto" (por más que nunca haya tenido en primer lugar una relación con Lyon, o nunca haya pasado de abrazos con Loke), lo hacía sentir aún más basura de lo que ya era. Quizá ya había tocado fondo.
Apoyó su cabeza contra el hombro del león, y este sopló sus cabellos. Ambos rieron levemente al ver como una mujer los observaba completamente sonrojada y con una pequeña sonrisa en los labios. Sin consultarlo, ambos se dirigieron a una coqueta heladería, donde un gran cartel anunciaba la promoción 2x1 para los participantes del Torneo Mágico.
No notaron que uno de los reporteros de "BeautyMagic", una revista para mujeres y adolescentes, les acababa de fotografiar, mientras sus ojos brillaban ante el inminente éxito que tendría con la noticia, que planeaba publicar en la edición especial que saldría al día siguiente.
OoOoOoOo Wild Lions oOoOoOoO
Juvia abrió los ojos sorprendida al ver la imagen, entendiendo por qué Cana lucía tan emocionada esa mañana. Mirajane posó una mano sobre el hombro de Juvia, dispuesta a consolarla, pero realmente no era necesario.
Allí, en la página doce de la revista semanal para magas, había una gran imagen de Gray-sama y Loke-san, caminando, tomando unos grandes helados, riendo, lanzándose bolitas de servilletas, abrazándose… incluso una bonita imagen de Gray-sama besando la mejilla de Loke-san, mientras el espíritu celestial del león se acomodaba las gafas, con una sonrisa victoriosa tras haber ganado la guerra de papeles.
Un escalofrío recorrió su espalda.
Sería mejor si Lyon no se enteraba de esto. Aunque Chelia era una fanática de la revista, y seguramente ya habría comprado la edición de esa mañana.
OoOoOoOo Wild Lions oOoOoOoO
Gray apretó los labios, lleno de vergüenza, pero con sus ojos completamente determinados a exterminar al idiota que le había sacado esas fotografías con Loke. Oh, por eso odiaba tanto esa revista…
Lucy y Erza susurraban entre ellas, mirándolo de vez en cuando totalmente sonrojadas y con sonrisas bobas. Natsu lo miraba extrañamente desilusionado, mientras que Elfman lo observaba como quien acaba de conocer a una persona. Una situación totalmente incómoda.
-¡Es mentira! – Exclamó, ya cansado de tanta estupidez – Yo y Loke no estamos saliendo, ni somos amantes, novios, amigos "especiales", o cualquier otra expresión que quieran usar. ¡Así que no digan tonterías! ¡Loke es un espíritu celestial, por amor a Mavis!-
Solo causó más risitas.
-Está bien, Gray. Te creemos. Una relación sentimental entre tú y Loke sería imposible. Pero… las fotografías no mienten. ¡Ambos se ven terriblemente bien juntos!-
Con un suspiro, y ya listo para marcharse, les encaró.
-Simplemente estoy en una especie de fase depresiva, y Loke, quien es solamente mi mejor amigo, me ha estado acompañando y apoyando. Solo buscaba levantarme el ánimo. Ahora, si me disculpan, iré a encerrarme en mi habitación y saldré solo para cuando el Torneo inicie. O hasta que toda la gente se olvide de esa mierda.-
Ignoró las disculpas de Elfman y Lucy, al igual que el pedido de Erza de regresar. Solamente se echó a correr, encapuchado para no ser reconocido, sin mirar realmente por donde iba.
Solo se detuvo cuando chocó contra alguien.
-¡Qué demonios…!-
-Disculpe, señ…-
Era Lyon. Lyon Vastia.
La persona a la que había estado evitando desde que declaró que Juvia y él eran novios.
El destino lo odiaba.
-¿Gray?-
Sin molestarse en responder, solo se puso de pie e intentó seguir corriendo, siendo detenido por el mago de Lamia Scale, que lo sujetó con dureza.
-¿De qué huyes, Fullbuster?-
Algo de alivio calmó sus nervios. Quizá, Lyon no sabía nada. ¡Por supuesto! Lyon no era esa clase de hombre que leía revistas para niñas. Solo Loke era capaz de eso…
-¿O acaso tu novio se ha enojado por el artículo de la revista y huyes de él? Que extraño. Ese pequeño león parece quererte mucho. Claro, como a todas las mujeres con las que sale. ¿Te gustan los mujeriegos rompecorazones, Gray?-
No hicieron falta palabras.
El puñetazo que le arrojó a Lyon justo en la nariz tendría que bastar para hacerle saber lo mucho que le estaban lastimando sus palabras.
Tuvo que contener la risa amarga. No, a Gray Fullbuster no le gustaban los mujeriegos rompecorazones. Le gustaban los bastardos imposibles de conquistar porque tenían una novia perfecta, le guardaban rencor, y manejaban la magia de hielo mejor que él.
No iba a llorar. No iba a llora al frente de Lyon. Jamás.
Pero las lágrimas ya se escapaban. Y congelarlas solo sería un problema. Así salió corriendo de nuevo, sintiendo como todo el avance que había hecho, ayudado por Loke, se iba al demonio. Maldito Lyon. Maldita Juvia. Los odiaba. Los odiaba. Y no tenía derecho a hacerlo. Pero los odiaba. Y se odiaba a si mismo por eso.
Salió corriendo, en dirección a la nada, sin escuchar como Lyon lo llamaba, con los ojos sorprendidos y culpables.
Solo quería perderse un rato. Desaparecer unas horas.
Quizá así su dolor se desvanecería.
OoOoOoOo Wild Lions oOoOoOoO
Lyon sintió que su corazón se rompía cuando contempló los ojos cobalto de Gray llenarse de lágrimas. ¿Tanto le habían afectado sus palabras? ¿Tanto daño le hacía?
Intentó disculparse, pero Gray escapó antes de que tuviera la oportunidad de hacerlo. Apretó una mano contra su pecho, como queriendo arrancar su corazón, que se rompía al ver lo devastado que el mago de Fairy Tail había lucido.
No había figurado en sus planes para el día chocarse contra él. Solo deseaba ir a buscar a Juvia, besarla para acallar las voces en su cabeza que se burlaban de su mala fortuna, olvidarse de las malditas fotografías que prácticamente le gritaban que Gray estaba enamorado de ese estúpido espíritu celestial…
-¿Has visto a Gray, Vastia?-
Ah, hablando del diablo…
Con una expresión altanera y esos malditos lentes, Loke lo observaba con desdén a cierta distancia, haciendo que el dolor por Gray se transformara en odio por el mujeriego.
-Por tu nariz rota, me imagino que sí. ¿Sabes hacia donde se fue, o es que tu cerebro se ha congelado y no puedes hablar?-
Necesitaba golpearlo. Necesitaba romperle ese bonito rostro suyo. Necesitaba borrar esa mueca arrogante de su rostro. ¿Qué veía Gray en él? ¿Por qué salía con ese intento de galán? ¿Por qué no se fijaba en Lyon, al que conocía desde niño? Anhelaba tanto darle aunque sea un puñetazo en el rostro, semejante al que Gray le había dado…
-¿Por qué lo buscas, espíritu? ¿Quieres romperle el corazón diciéndole que el artículo arruinará tu reputación de casanovas, de triunfador con las mujeres? ¿Quieres decirle que prefieres más a las chicas bonitas que a él?-
-Es gracioso que me hables tú a mí de corazones rotos, Vastia. Pero como soy alguien relativamente pacífico, pasaré por alto todos tus insultos y volveré a preguntarte una vez más: ¿Por dónde se ha ido Gray?-
-¿Qué te hace pensar que voy a decírtelo, gatito grande?-
Ahora no tenía tiempo para analizar lo que ese bastardo le había dicho.
-Agotas mi paciencia, Vastia.-
-Y tu agotas la mía, espíritu. ¿Qué se supone que vio Gray en ti? Ni siquiera eres humano. Solo un patético galán incapaz de pensar en otra cosa que no sean mujeres. ¿Has decidido que Gray tiene una cara bonita y que merecía ser follado por ti, ser agregado a la lista de tus conquistas? Me compadezco de él. Menudo imbécil tiene por novio.-
Loke le regaló una sonrisa muy desagradable.
-Qué curioso. Yo también me compadezco de él. Desde hace años se tortura con la culpa de haber "arruinado" tu vida, de haber matado a su maestra… Pero a ti no te importa, por supuesto. Nunca te importó Gray. No tuviste reparos en intentar asesinarle en Isla Galuna. Y solamente empezaste a frecuentar Fairy Tail para ver a tu noviecita. Nunca te preocupaste por Gray. Nunca le visitaste, ni le hablaste, ni le preguntaste nada. ¿Le guardas rencor, cachorro? Me siento ofendido de que alguien como tú se llame Lyon (león). Un león siempre cuida de los suyos. No les atraviesa una espada de hielo por el vientre, o les hunde aún más en la culpa. ¿Por qué no te marchas con tu novia y dejas a Gray en paz? No necesita que un bastardo le esté recordando siempre la muerte de maestra.-
Un minuto completo transcurrió, silencioso y tenso.
Y la batalla se desató, con ambas partes dispuestas a arrancarle la garganta al otro.
OoOoOoOo Wild Lions oOoOoOoO
Gray solamente se dejó caer en su cama, deseando que Loke estuviera allí con un par de botellas de vodka para escaparse de todo. No quería pensar. No quería sentir.
Se hubiera quedado allí mismo, contando cada cuadradito empapelado en la pared, si no hubiera escuchado los gritos de una mujer en la calle.
-¡Lyon Vastia de Lamia Scale está luchando contra Loke, el de la revista!-
Gray permaneció quieto, mientras el horror comenzaba a correrle por las venas. ¿Por qué esos dos estaban luchando? ¿Loke le había dicho algo a Lyon sobre él?
Como si no hubiera corrido lo suficiente a lo largo de la mañana, salió a toda velocidad por el pasillo y casi tropezando en las escaleras. Tenía que llegar hacia esos dos idiotas y detenerlos.
OoOoOoOo Wild Lions oOoOoOoO
Loke rugió, usando su Rayo Regulus para golpear en el pecho a su oponente. Casi podía saborear la victoria. El siempre sería leal a sus amigos. Y no perdonaría a la basura que lastimaba a Gray.
-Parece que Karen Lilica te concedió demasiadas libertades, espíritu.-
Las palabras no servirían para nada.
Iba a matarlo.
-¡¿Qué demonios están haciendo?!-
Antes de hacer nada, Gray ya les había congelado a ambos hasta el cuello. Loke no necesitó mirarlo para saber que estaba furioso. Bueno, peor para Vastia.
-¿Te sientes orgulloso de hacer tu tarea, cachorro? ¿Crees que solo con mencionar a Karen, me vencerás? ¡Si tengo que matarte, lo haré! ¡Y no en el nombre de Karen ni de Fairy Tail! ¡Sino en el nombre de Gray!-
-¡Qué patético eres! ¡Como si Gray necesitara de alguien más para defenderle! ¡Si debes ser tu quien más daño le hace!-
-¡¿Me culpas a mí por hacerle sufrir, cuando tu…?!-
El hielo se extendió por todo su cuerpo, antes de que alcanzara a terminar la frase.
OoOoOoOo Wild Lions oOoOoOoO
Sin dejar de apretar los puños, Gray explicó "pacientemente" a todas las fuerzas de seguridad que habían acudido, un poco tarde, a solucionar el revuelo ocasionado por los dos idiotas, que solo se había tratado de una tonta lucha sin sentido y que no era necesario tomar medidas disciplinarias o algo así. Que todo era culpa de las tensiones provocadas por el torneo.
Cómo consiguió que nadie resultara castigado, seguía sin saberlo. Tampoco importaba mucho, mientras arrastraba a un herido Lyon al hotel donde este se alojaba. Loke ya había regresado al mundo de los espíritus, tras disculparse con él, y enviarle una extraña advertencia al mago de Lamia Scale.
"Yo no interferiré si tú haces bien las cosas".
Sacudiendo la cabeza, se negó a pensar más de la cuenta. Estaba exhausto, y solo deseaba ir a su habitación y beber hasta la inconsciencia.
-¿Te encuentras bien, Gray?-
No iba a responder a eso. Porque si fuera sincero, tendría que golpearle de nuevo en la nariz y decirle todo lo que pasaba por su cabeza.
-Lamento el incidente. Simplemente… no lo entiendo.-
-No hay nada que entender.-
-¿Por qué él, Gray?-
-¿Y a ti qué te importa? Nunca te importé, Lyon. Así que solo céntrate en Juvia y tus asuntos, y no te metas en mi vida personal.-
-Pensé que éramos amigos, Gray.-
-Nunca lo fuimos. Desde la muerte de Ur… somos dos simples conocidos. Tú me odias y yo hago de cuenta que no existes. Así de simple.-
Decir esas palabras, tan falsas como su supuesta relación con Loke, le estaban martilleando el corazón.
-¿De verdad crees que te odio, Gray? ¿De verdad crees que aún te culpo?-
-Lo haces, aunque no quieras darte cuenta de ello. Lo sé, Lyon. Lo veo en tu mirada todo el tiempo.-
-Pues estás paranoico. Malditamente paranoico. Eres tú quien se odia, quien se culpa. Yo ya he dejado atrás todo eso. Fueron siete largos años para pensar, Gray. Siete años. No sabes nada. No tienes idea de nada.-
Gray se negó a mirarle. Siguió observando el suelo, entretenido con el extraño patrón de las maderas. La habitación era cálida y bastante espaciosa. Claro, Lamia Scale había conseguido alojamiento en uno de los mejores hoteles de la ciudad.
-No te das cuenta de nada de lo que pasa a tu alrededor, porque solamente te encierras en la maldita autocompasión, lamentándote de las cosas que siquiera nunca nadie te ha culpado. Vives en el pasado, Gray. Ya debes dejarlo ir, o nunca avanzaras. Podrías ser más fuerte que yo. Pero te matas a ti mismo.-
-¿Y tú me conoces tan bien?-
-Lo suficiente. Y lo que te estoy diciendo, lo digo por mi experiencia. Solo tienes que dejarlo ir. Solo tienes que perdonarte. A todos nos duele verte así, Gray. Aunque tú creas lo contrario, me importas. Y no quiero ver cómo te destruyes a ti mismo.-
Ya le era imposible contener las lágrimas, pero al menos podría ahogar los sollozos. No iba a responder a eso. ¿Quién se creía Lyon para decirle todo eso? Simplemente, tenía que darse la vuelta y marcharse por donde había venido. Ya había vendado las heridas del mago, así que estaría bien.
Fue entonces cuando Lyon lo abrazó.
Y Gray rompió en llanto.
OoOoOoOo Wild Lions oOoOoOoO
Cuando sintió las lágrimas calientes de Gray deslizándose por su cuello, supo que estaba haciendo las cosas bien, tal y como Loke le había dicho.
Gray, a pesar de lo que la mayoría de la gente creía, solo lloraba cuando la situación le sobrepasaba, cuando el peso se hacía demasiado, cuando se empezaba a derrumbar. Y era una buena señal, porque así Gray dejaría libre todo ese dolor acumulado. Así, completamente vulnerable y sin máscaras que ocultaran la verdad, Lyon sería capaz de alcanzar su corazón de una vez por todas.
Lo apretó contra su pecho, perdiéndose en el momento. Para él, acostumbrado a las temperaturas más bajas, esa calidez que le provocaba abrazarlo era euforia. Nunca había esperado tanto. Si ya se sentía extasiado con un mero abrazo amistoso, ¿cómo sería besarle, recorrer su cuerpo, ser uno con él? Su alma ya temblaba de expectación. Lo necesitaba tanto…
Pero no debía apresurarse. Porque podría equivocarse, y perder a Gray para siempre. Y no podía arriesgarse.
Lento. Debía ir lento. Gray era demasiado frágil. Una decisión errónea, y se derrumbaría.
-¿Por qué te peleaste con Loke?-
-Porque no quiero verte sufrir. Él no es adecuado para ti.-
-No hay nada entre Loke y yo. No soy tan estúpido. Solo somos amigos.-
Eso espero, resopló Lyon en su mente, sin romper el abrazo aún.
-Aunque es algo curioso. Loke es el espíritu celestial del león, y tu nombre significa algo así como león. ¿Fue una pelea de gatitos?-
-Por supuesto que no.-
