Una mirada y todos los ecos de las batallas libradas entre ellos.

El puño cerrado, remanente de todos los retos e intentos de superarse.

La energia acumulada, el llanto de mil aves se vuelve también el llanto de los amigos perdidos.

Los cuerpos volando por la energía del contrario, el ojo rojo en el ojo azul.

"Al mirarte solo como yo, ya no me sentía desdichado, me daba alegría el mirarte, pensar que podía ser tan bueno como tu, que podía medirme contigo"-Piensan los ojos azules.

"No entenderías, perderlo todo, es peor que nunca haberlo tenido, como si hubiera probado delicias que se volvían fuego quemando mi lengua, no has visto lo corrupto que es el mundo que intentas defender?"-Los ojos rojos reclaman.

No se dicen nada, pero lo entienden todo, porque sus técnicas y su nivel les permiten leer esas expresiones en los ojos, en el lugar no hay agua, pero los sonidos de golpes de energía contra el rio y la roca resuenan poderosos.

-Tienes dos opciones.-dice el joven vestido de blanco y morado.-Asesinas a tu amigo o renuncias a tu sueño permitiendo que te mate.

Entre sus palabras el chico de desgarradas ropas naranjas escucha otras "Te has convertido en mi mejor amigo, por eso debo acabar contigo, eres mi mas fuerte nexo a mi pasado."

-Es mentira, no son dos opciones, yo tomare la tercera, la próxima vez que nos veamos yo tomare todo tu odio y moriré con el por ti, y tu morirás conmigo.

"Voy a morir junto a ti porque eres mi amigo, porque sino puedo salvarte no vale la pena andar el camino hasta mi sueño ¿No crees?"

Debiera ser de otro modo pero aquellos dos son muy tercos. La siguiente vez la tierra del fuego llorara a sus hijos, hermanos entregandose al odio uno la impotencia otro.