NOTA: Los personajes de South Park no me pertenecen, son propiedad de Trey Parker y Matt Stone.
No lo vieron venir, simplemente el tiempo hizo de las suyas y cómo en un abrir y cerrar de ojos ya estaban en sexto grado. Si cursar el cuarto y quinto grado fue difícil en sus primeras etapas no querían ni pensar lo que les esperaba en este nuevo año escolar. Tenían más que claro que les sería difícil adaptarse, las cosas ya no serían tan sencillas y lo peor de todo, ya no eran unos niños.
Lo que no sabían aún era el simple hecho de que cursar sexto grado no era el gran problema, una nueva pesadilla se acercaba.
Todo comenzó una tarde de domingo, los adultos habían organizado un almuerzo en casa de kyle. Los padres beberían cerveza, las madres tomarían el té y el cuarteto de amigos haría de las suyas, nada fuera de lo común
Detrás de la puerta que daba pie a la cocina se encontraba escabullido un rubio cenizo, el cual rara vez dejaba su rostro al descubierto gracias a la capucha anaranjada que solo permitía que se vieran sus ojos. El susodicho oía atentamente la conversación que mantenían los adultos, la cual involucraba a cada uno de ellos…
_ ¡Carajo Kenny! – Exclamó el obeso del grupo con su peculiar desagrado. Se había tropezado gracias al mencionado rubio que bloqueaba el paso a la cocina - ¿Qué haces ahí, pobretón? – Le preguntó mientras se colocaba en pie
_ No es de tu incumbencia – Respondió y al igual que él, se colocó en pie y sacudió sus prendas – Sal de aquí, no me dejas oír
_ ¡Oh vaya! – Exclamó el obeso llevándose ambas manos al rostro – Kenny es un marica, ahora se interesa por las conversaciones de las viejas y es tan marica, que no es capaz de unírseles
_Te daré un dólar si te marchas
Este abrió sus ojos como platos, si el pobretón de la escuela le ofrecía dinero eso solo significaba una cosa: algo andaba mal, muy mal
_ Okey Kenny – Comenzó a decir retrocediendo unos pasos - ¿Querías asustarme? Pues felicidades, lo lograste. ¡Ahora explícame que carajo está pasando!
El susodicho rubio resopló hastiado y volteó en dirección a este para mirarle de frente – Allí dentro los adultos están en una especie de reunión – Le respondió – Planean algo y no estoy del todo informado porque cuando llegué ya era tarde, ya había comenzado la reunión
_ ¿Y ese algo me involucra a mí? – Le preguntó – Porque si solo los involucra a ustedes, no me importa en lo absoluto
_ A los cuatro
_ ¡Demonios! – Exclamó cerrando fuertemente sus parpados – Se los diré a Stan y Kyle, tú quédate aquí y que no se te escape ni una sola palabra que esos bastardos hayan dicho de nosotros – Le advirtió antes de dar media vuelta y huir despavorido
( (…) )
_ ¿Patea al bebé? – Kyle retrocedió unos centímetros y estiró uno de sus piernas, sonrió de medio lado y repitió – ¿Patea al bebé?
_ No, no patee al bebé – Respondió el canadiense
_ ¡Patea al be….!
_ ¡Chicos, chicos, chicos! – Eric interrumpió lo anterior y fue directo hacia Stan y Kyle que le observaban con total serenidad – Allí dentro, los adultos, Kenny, esos bastardos – Decía de forma agitada, moviendo exageradamente sus brazos
_ ¿Qué? – Preguntó Stan
El obeso cogió aire durante unos segundos y prosiguió - ¡Allí dentro! ¡Kenny! ¡La cocina! ¡Esos bastardos! – Continuó con incoherencias, por lo que ambos personajes anteriores compartieron miradas entre sí y alzaron una ceja
_ ¿Qué te pasa, culón? – Espetó Kyle - ¿Te has estado drogando con las sustancias de tu mamá?
_ ¡Mi mamá no se droga, judío!
La puerta principal fue azotada con brusquedad, ahí venía Kenny. Quizá él podría explicarles lo que el chico anterior trataba de decirles…
_ Que pasa Kenny
_ Estamos jodidos – Respondió sin más
Segundos después los chicos ingresaron a la casa al oír el llamado de sus padres, supusieron que ya era hora de comer e ingresaron ansiosamente a excepción de cierto rubio, que tenía más que claro de que trataba todo. El llamado por parte de sus parentescos le impidió informarles a sus amigos del ´´plan´´ que tenían preparado para ellos.
Tomaron asiento en la mesa, uno frente del otro. Mientras los adultos permanecieron de pie a la cabecera en pose de brazos cruzados, sus expresiones faciales dejaban mucho que decir, pero los chicos ni se percataron de ello
_ ¿Vamos a comer ya? – El judío finalmente rompió el incomodo silencio
Tanto padres como madres compartieron miradas, lo que estaban a punto de informarles no era sencillo de decir, no podían escupirlo así nada más. Debían meditar cuidadosamente las palabras que saldrían de sus labios, era bastante complicado...
_ Carajo, no me digan que han quemado la comida – Comento el obeso del grupo – Ah ya veo, tengo una teoría de lo que pudo haber ocurrido – Comenzó a decir, entrecerrando sus ojos - ¿¡Fueron los padres de Kenny, verdad?! – Mencionó señalándoles - ¡Ellos se robaron toda la comida!
_ No calabacín – Respondió su madre – Sé paciente, les serviremos la comida en cuanto hablemos con ustedes. Hay algo muy importante que debemos decirles
_ ¿Más importante que comer? – Preguntó kyle, mirando a cada uno de los adultos
_ Aunque no lo creas, sí – Asintió su padre
_ ¡Ah, carajo! – Exclamó cartman - ¿¡No pueden esperar después de la comida?! – Preguntó dirigiendo una mirada fulminante a cada adulto - ¡Morimos de hambre!
_ Cálmate culón, ya estás muy gordo – Comentó aquel personaje que detestaba desde el fondo de su alma – Ya ahorraste suficiente comida para todo el invierno, podrás hibernar a gusto
_ ¡Te voy a patear el culo, kyle!
_ ¡Chicos, por favor! – Exclamó la señora Marsh en un intento por detener a ambos – ¡Dios santo, que malcriados tienen a sus hijos!
_ Eric es un buen chico – Respondió Liane - Solo tiene déficit atencional y un leve retraso mental, sin mencionar sus problemas para controlar esfínter
_ ¡Mamá!
_ ¿Y qué nos dices de tu hijo, Sharon? – Mencionó Gerald Broflovski mirándole de arriba a abajo – Se le ve muy afeminado, sentado allí de piernas cruzadas, la muy nena
_ ¡Hey! – Exclamó el pequeño pelinegro
_ Oye, oye, oye – Comenzó a decir Randy, claramente molesto – Detén tu caballo amigo mío. Stan podrá ser tonto y estúpido pero él no es ningún afeminado
_ ¡Papá!
_ Y no olvidemos mencionar a tu hija, Randy – Continuó el señor Broflovski – Con esa dentadura de fierro, esos ojos virolos y su boca enchuecada, cómo si hubiese sufrido una especie de parálisis facial
_ ¡Gerald! – Le reprochó su esposa
_ Sí, bueno – Este mantuvo la calma esta vez – Shelly heredó la fealdad de su madre
_ ¡Randy! – Exclamó la señora Marsh -¿¡Cómo te atreves a insultarme de esa manera frente a todos?!
_ Vamos Sharon, no lo tomes a mal – El mencionado giró y rodeó los hombros de su esposa con uno de sus brazos – No eres fea, solo eres difícil de ver. No hay nada que un poco de maquillaje y cirugía plástica no pueda reparar. Digo cirugía plástica para tus senos caídos – Mencionó segundos después
_ ¿Me das consejos de belleza, Randy? – Le reprochó su mujer, deshaciéndose con brusquedad del agarre - ¿¡Te has visto en un maldito espejo?!
_ Oh mierda – Stan se llevó una mano al rostro
_ ¿Ya ves lo que haces, Gerald? – Comenzó a decir la señora Bruflovski – ¡Discúlpate con los Marsh para que podamos continuar y hablar con los chicos!
_ Disculparme por qué – Respondió cruzándose de brazos - ¿Por decir la verdad?
_ ¡Por dios, Gerald!
_ Oh carajo – Kyle resopló hastiado
_ Los ricos son bastante mal educados, ¿no es así, Carol? – Stuart le dio un codazo a su mujer, esta solo frunció los labios y asintió con la cabeza
_ Ah genial – Comentó el resto – Ahora los pobres del vecindario se creen superiores a nosotros
Los adultos continuaron discutiendo entre sí, los descalificativos y las groserías se salían cada vez más de tono. Los chicos solo observaban las ofensas verbales cómo si estuviesen disfrutando de un partido de futbol, moviendo sus ojos de un lado a otro a la par de cada quién tomaba la palabra
_ Nos enviarán a un internado educativo – Finalmente Kenny confesó aquello que los adultos tanto temían decirles – Ya saben, ese internado de las afueras de la ciudad para delincuentes juveniles – Agregó segundos después
_ ¡¿QUE?! – Exclamaron Stan y kyle al unísono a pesar de haber oído perfectamente – No enserio, no jodas… -¿¡Qué?!
_ ¡Ah lo sabía, hijos de puta! – Cartman golpeó la mesa con un puño - ¡Sabía que se traían algo entre manos! ¡Van a deshacerse de nosotros!
_ Papá, mamá, ¿eso es cierto? – Kyle prefirió oírlo de la propia boca de sus padres – Digan algo, no me dejen así
_ Y ustedes, mamá y papá. ¿Están de acuerdo?– Era el turno de Stan de continuar con el interrogatorio - ¡Respondan! – Exclamó, su paciencia había trazado los límites - ¡Carajo!
_ Chicos tranquilos, por favor conserven la calma – Los adultos intentaron tranquilizarles a través de dichas palabras, no parecía estar dando resultado al ver los ceños fruncidos y miradas fulminantes por parte de ellos – Estuvimos hablando sobre sus futuros y el internado educativo situado en las afueras de la ciudad es la mejor opción para ustedes
_ ¡Ese internado es de maricas! – Exclamó el obeso, escupiendo aquellas palabras con alevosía – A un chico que estudió allí se lo cogieron por atrás, de veras, le sucedió al amigo de un amigo mío
_ No seas mentiroso, cartman – Espetó el pellirrojo – Tú no tienes amigos, gordo de mierda
_ ¡Cállate judío!
_ Chicos por favor, traten de entender – Los adultos continuaron con la conversación anterior, los chicos les miraron atentamente – Estuvimos hablando y debido a todas las travesuras que han cometido, llegamos al acuerdo que necesitan disciplina, mucha disciplina
_ ¡Disciplina mis bolas! – Exclamó el cuarteto al unísono
_ Esto les será útil, será una nueva experiencia para sus jóvenes vidas – Comenzó a decir el señor Bruflovski – Conocerán nuevas personas y harán nuevas amistades
_ Aprenderán mucho más de lo que ya han aprendido en su antigua escuela – La señora Marsh continuó con el dialogo – Cuando salgan de allí podrán ir a la universidad que quieran
_ También tendrán muy buena comida – Agregó la señora Cartman – Su amigo el chef trabajará allí, podrán deleitarse a diario con sus manjares y delicias
_ Y lo mejor de todo, no es una institución pagada – Agregó el señor McCormick
A los chicos se les cayó la quijada, permanecieron sentados sin decir una sola palabra con sus ojos abiertos de par en par, no era posible lo que acababan de oír, esto no podía estar pasándoles, no a ellos. Esto era un sueño, no, una pesadilla, una cruel y perturbadora pesadilla…
_ Empaquen todas sus pertenencias, mañana serán internados
( (…..) )
Nota de autor: Hola amantes de South Park, díganme ¿Qué les ha parecido? Tuve esta idea en mi cabeza durante mucho tiempo y me decidí a traspasarla en papel, espero que les haya gustado.
Nota 2: Los chicos cursan sexto grado, eso quiere decir que cada uno de ellos ya tiene doce años. En el próximo capítulo incluiré al resto de la clase, no pueden quedar fuera de esto ;)
