Wolaaaa!
Sigo escribiendo por esos 20 reviews que tengo ( 10 por capítulo, no está mal XD) Muchas gracias de verdad!
No es que tenga demasiado tiempo para escribir, a decir verdad casi nada. Acabo de empezar en el mundillo laboral y la verdad es que voy fatal, acabo agotada y eso, pero wenooo!
Recomendación: a todas las que les vaya la literatura romántica, la saga "El beso del Highlander". No hay nada como un guerrero escocés moreno, musculoso de metro noventa de altura para alegrarte la vida y algo más xD
Gracias a JK Rowling por la inspiración y los personajes!!!
¡Disfrutad:D
Capítulo 3
De mantas y batas color rosa
-¡Dracoooooooooo!
"Ahhhhhhhhhh" pensó Hermione sin levantar la voz.
Hacia ya casi tres cuartos de hora que llevaba encerrada en el lavabo de los chicos Slytherins, curioseando sin descanso por ese nuevo cuerpo Malfoy en el que se hallaba transformada hasta o mucho más tiempo.
Había que aprovecharlo.
Precisamente ese vozarrón llamando al rubio la había interrumpido justo cuando definitivamente había decidido, que por echar un ojo (y quizás un par de manos) a los… "atributos" que Dios le había otorgado a ese engreído con cuerpo de infarto, no iba a pasar nada malo. "Es en pro del conocimiento" se había auto convencido la castaña.
Pero apenas sí había llegado a rozar el pequeño nudo con el que sujetaba la fina sábana de lino blanco a la cintura para revelar lo que su mente llevaba ya rato deseando ver, cuando ese grito irrumpió al otro lado de la puerta, como si alguien supiese lo que había estado a punto de hacer.
Hermione se ruborizó. "¡¿Estás paranoica?!" pensó, sacudiéndose la cabeza. "¡No te pueden ver! Además llaman a Draco, no a ti"
"¡Ah, claro, ella es Draco ahora!"
Golpes ansiosos en la puerta. ¡Pom, pom, pom!
- ¡Draco, sal de ahí , te estás perdiendo el espectáculo!
Hermione se miró otra vez al espejo, inclinada como se había quedado a punto de echar un vistazo, muy muy de cerca por debajo de la sábana. Se miró, y pensó que debería hacer el papel de Malfoy aunque sea a través de la puerta, no se fuesen a pensar que estaba muerto.
Carraspeó un segundo, hizo un par de pruebas de tono.
- Ejm, ejm… Ohhhh- "Más grave" - Oooohm- "Así, a ver…"- Ejmm… Potter..sangresucia…- "Sí, así"
Dirigió la voz hacia la puerta.
- ¿Qué coño quieres?- dijo Hermione. "Sí, perfecto, todo un Malfoy" rió para sí misma. Se rió por lo bajo de lo divertido que era imitar a aquella serpiente.
- ¡¡¡Tienes que venir al Gran Comedor!!!¡¡¡Granger se está paseando por el castillo…EN PELOTA PICADA!!!
Draco estaba en su salsa: todo el mundo mirándole, boquiabierto, tanto chicas como chicos, la gente quedaba paralizada a su paso, acallaban sus conversaciones y se quedaban atónitos hasta rato después de haber desaparecido él de su vista.
Era su sueño, el centro TOTAL de atención.
Lástima que fuese el cuerpo desnudo de la sangre-sucia Granger lo que consiguiera ese sueño. Aún así, estaba disfrutando.
No es que tuviera el lado femenino de su ser muy desarrollado, ni que le gustara ponerse tetas postizas o relleno en el trasero, pero si iba a interpretar el papel de mujer fatale, tendría que creerse bien el papel ¿no? Movía las caderas danzarinamente, caminaba con un pie delante del otro, erguido y con la cara de guarrilla más exagerada que había podido hacer después de unos cuantos minutos de ensayos en el espejo. "Realmente imito muy bien a una auténtica zorra" rió Draco. Lo disfrutaba, pero no había peligro. Nadie sabría que era Draco Malfoy en realidad, pues la chismosa esa que había entrado en el cuarto creía realmente que era Hermione Granger, y había sido la misma profesora la que la había mandado a despertarla.
Un grupo de chicos de Ravenclaw se había quedado con las bocas abiertas al verla pasar. Juraría que le estaban dando un repaso de los buenos…
No pudo evitar que una leve mueca de desprecio arrugara el rostro suave de Hermione, que hasta entonces había sido la vivaa imagen de la lujuria.
¿Realmente estaba la Granger tan buena como para que todo el colegio Hogwarts (de 14 años para arriba sobre todo) se quedase embobado viéndola?
Ya la había visto bastante en el espejo, aunque la verdad estaba más distraído con sus maquinaciones diabólicas como para darse cuenta de mucho más, y no le parecía más que otra del montón, aunque, sinceramente, había pensado muchas veces que bajo esos uniformes holgados no había más que hueso y pellejo: una sangre impura no podía aspirar a más.
Pero las dos glándulas mamarias, redondas y pesadas, perfectas en suavidad y tamaño, le habían empezado a hacer cambiar de opinión.
Y al parecer también hacían cambiar de opinión al colegio entero.
El rostro de Hermione se contrajo de diversión. "Bueno…" pensó Draco "Si así no puedo humillarla de la manera en la que pretendía ( hay que reconocer que sólo parecía estar avivando una nueva y muy mejorada imagen de la Granger, al menos a su parecer) tendré que pasar a medidas un poco más… extremas"
Paró su paseo sensual en medio del pasillo que daba a la escalera principal. Cómo no, todos los que allí estaban (o que la habían estado siguiendo, o los que llegaban corriendo a ver qué sucedía) se quedaron petrificados.
Muchos pensaban que, aunque la imagen no tenía desperdicio ( las chicas más bien bufaban), Hermione Granger estaba sufriendo un grave trastorno mental probablemente ocasionado por el estrés del estudio o haber sacado sólo un 9 en algún trabajo o examen, y que en un momento u otro, explotaría de rabia en plan Carrie, matándolos a todos.
Al parecer la expresión facial que Draco consideraba seductora daba más miedo que otra cosa…
Aún así ningún chico se alejaba.
Draco estaba tramando un plan, oh sí, pero no un plan homicicida.
En realidad se debatía entre su hombría innata, su virilidad profundamente arraigada a la cual no podía faltarle más el respeto de lo que ya lo había hecho contoneándose por Hogwarts con un culo y unas tetas que no le pertenecían. Se debatía entre ése Draco Malfoy macho-men, o la tentación de insinuarse muy descaradamente con algún chico realmente despreciable… "Mmmm… ¿dónde está Longottom?"
Se puso de puntillas intentando divisarlo. "Bah..." se dijo "No es tan hombre como para ver a su amiguita desnuda"
Tampoco sabía de los chicos que la miraban a través de las paredes gracias a hechizos prohibidos en Hogwarts.
"Uhm.. y qué tal un profesor.." La imagen de Granger desnuda intentando follarse a Dumbledore fue mortal, pero el recordar que era ÉL quién tendría que colocarse a horcajadas sobre esa barba blanca le dio escalofríos…
Mientras se le acababan las ideas, un par de manos le atraparon por detrás de el con una manta, haciendo que se inclinara hacia delante.
- ¡¡¡Ahhhhg!!!- rugió, pero chillido de nnea que salió de su boca no pareció tan amenazante como hubiese querido. - ¿Qué coño…?- volvió a chillar.
- ¡¡¡No hay nada que ver, largaos ahora antes de que os lance una maldición!!!!
- ¡Eso, y que no se os ocurra volver a pensar o recordar lo que acabáis de ver¿Me habéis entendido?... ¡¡¡Te he oído, so guarro!!!
Draco reconoció aquel par de voces. "Oh… mis salvadores Potty y Weasel" pensó. Levantó la cabeza suavemente con una ligera sonrisa de diversión, mientras veía a través de la manta cómo esos dos inútiles espantaban a su público amenazando con las varitas.
Harry Potter se volvió hacia él, mientras el otro, rojo como un tomate, se alejaba para echar de puntapiés a un par de alumnos de séptimo que pedían más espectáculo.
- Herms¿estás bien? – preguntó el moreno, con una expresión de incredulidad y preocupación.
Draco carraspeó
- Ejmmm, estoy bien Harry, pero no sé cómo he llegado hasta aquí…. ¿qué ha pasado? Oh, Dios mío….¿estoy desnuda! Que vergüenza…
"Doy las gracias a la academia…"
- No pasa nada Hermione, ya estamos aquí- el moreno le acarició suavemente la espalda.
"Joder, que sobón el cara rajada" Draco se apartó. -No pasa nada, estoy bien, pero debería irme a mi cuarto, a descansar…
- Nosotros te acompañamos- se acercó Ron, todavía rojo de furia.
- No, no no, tranquilos, ya me las apaño- Draco se quitó la manta de encima, dejando por un momento los pechos de Hermione al aire, momento durante el cual ambos amigos se giraron colorados ( si, Ron aún más si cabe) muy apurados por ver a su amiga desnuda tan de cerca. Lo habían evitado incluso cuando se acercaron a ella de espaldas. ¡Era su amiga!
"Siempre tan puritanos" Draco entornó los ojos.
- ¡Uy¡Pero que pastosa soy!- exclamó la boca de Hermione, poniéndose bien la manta alrededor del pecho cual toalla, y se volvió andando hacia las escaleras, dejando a los dos chicos colorados y preocupados.
- ¿Seguro que estás bien, Herms?
- Que sí pesaooooo…- dijo sin volverse. Draco ya estaba harto de tanto mimo.
"Joe, si que la cuidan bien…¿Granger les hará favores especiales a estos dos?" Draco contuvo la risa mientras subía los escalones hacia el primer piso "No, imposible, es demasiado frígida para eso" El rubio se dirigía inconscientemente hacia la torre Slytherin.
"Mmmm…quizá pueda divertirme un poco más, a lo mejor, si me dejo caer por la sala común de cada casa esta noche, parecerá que la sangre sucia pelo de rata se ha follado a medio colegio…" Jajajajajajaja, Draco rió con una diabólica risa femenina.
- Jajajajajajajaaa .. a ...h ... ahhhhhhhhggggg!!!!
Algo le había agarrado del cuello y empujado hacia un corredor cercano del pasillo por el que caminaba.
- ¿¿¿TÚ ERES IDIOTA O QUÉ TE PASA¿ACASO QUIERES HACERME CAER TAN BAJO QUE NADIE EN ESTE COLEGIO ME DIRIJA NUNCA LA PALABRA??
Draco se encontraba acorralado contra la pared, doblado en dos con las manos en el cuello luchando por volver a respirar, sin prestar atención a los gritos "Joder, que fuerza…" Hacía tiempo que nadie le hacía daño. No por eso se había mazado tanto en los entrenamientos de Quiddich y presumía de una fortaleza Hercúlea. "Bueno claro, el cuerpo de Granger es demasiado blandengue" pensó mientras se incorporaba "… no hay de qué preocup…"
El pensamiento se le atragantó junto con la poca saliba que le quedaba en la boca.
Frente a él, y con una cara de ira homicida, se hallaba su propio rostro, su propio cuerpo, su propia….¿bata color rosa?
- ¿Granger…?
- ¡ESO ES ESTÚPIDO, QUÉ TE CREES QUE HACES PASEÁNDOTE POR AHÍ CON MI CUERPO DESNUDO, ACASO…!
Draco pasó de ella.
Tendría que haberse imaginado que ella se encontraría en la misma situación que él. Aunque con muchísima más suerte, dónde iba a parar. En cambio él tenía que soportar la lacra de ese cuerpo blandengue y de sangre impura.
Un Draco de modales un poco afeminados aunque con rugidos graves seguí hachándole la bronca.
- ¡…..Y AHORA MISMO ESTARÁN CREYENDO QUE QUIERO SEDUCIR A TODO HOGWARTS!¿ESQUE NO TIENES RESPETO POR LOS DEMÁS?
- ¿Ya has terminado?
Hermione se enfureció todavía más.
Se apretó por enésima vez el cordón de la bata a la cintura, intentando por enésima vez que aquella…cosa que colgaba entre sus piernas no le rozase demasiado los muslos mientras se movía. No había llegado a echarle un vistazo, se había colocado encima lo primero que vio que le pareció adecuado con la vista puesta en el techo, pero la carrera en busca de su cuerpo había provocado numerosos bamboleos de aquel apéndice extraño. "Dios¿cuánto pesa esto?" había pensado.
Por enésima vez, intentó no volver a pensar en ello.
Por enésima vez, volvió a apartarse en cabello de la cara, aquellos mechones rubios y finos eran insufribles, no sabía cómo aguantaba Malfoy el pelo en la cara, y recordaba los suspiros de enamoradas que lanzaban las alumnas próximas a él (y las no próximas) cada vez que éste retiraba el pelo de su cara tal y como lo hacía Hermione en ese momento.
- No se te dá mal hacer de mí…- dijo Draco viéndose a sí mismo. Aquel gesto de apartarse el pelo había sido muy estudiado y ensayado frente al espejo, y Hermione lo ejecutaba a la perfección. - ¿Te dedicas a mirarme en clase, no es así?
- ¡Déja de hacerte el engreído, no le pega nada a mi cara que hagas eso¿Pero cómo por el amor de Dios se te ha ocurrido hacerme esto?
- Oye, que no te he hecho nada que tú tampoco hayas hecho.
- ¿QUÉ?
- Pues que esa bata rosa es de Blaise, no mía. Y espero que no te haya visto nadie, si no, en cuanto salgas de mi cuerpo deformaré el tuyo. No es por que no me quede bien, sino que el rosa suele significar otras cosas que prefiero no piensen de mí.
- ¡Nooooo, tranquilo, no había nadie en tu sala común, puedes estar tranquilo al contrario que yo!
- Me lo imaginaba, todos los de mi casa se encontraban mirándome a mí…- dijo Draco burlonamente.
Hermione parecía a punto de llorar de la rabia.
No había llegado a ver nada, le había pillado por el corredor cuando ella salía, pero saber que su cuerpo desnudo estaba siendo expuesto por el colegio significaron dos cosas en su cerebro: Malfoy y asesinato.
¿Qué habrán pensado todos?¿Qué habrán pensado Harry y Ron?¿Qué habrán pensado los chicos de su culo respingón y sus senos ya desarrollados?¿Les habrán gustado?
Hermione sacudió la cabeza "¿Cómo puedes interesarte por lo que habrán pensado?"
Las lágrimas comenzaron a descolgarse de sus pestañas inferiores.
- Ey, ey ey eyyyy no llores Granger, yo no lloro desde los 5 años.
- ¡Pues aguántate, esto es culpa tuya!
Cualquiera que hubiera pasado por aquel corredor en eses momentos hubiera necesitado un par de bofetadas para despertar de la conmoción por ver a Draco Malfoy rompiendo a llorar desconsoladamente frente a una Hermione Granger que miraba hacia otro lado con expresión insufrible.
- ¡Joder, deja de llorar!
- Pero es que no puedo creer…
- No, yo tampoco creer cuánta agua llevas dentro. Merlín, pareces un camello…
- ¡Que te jodan, Malfoy!
- ¡¡¡Así si que soy más yo!!! Escucha, tengo un hambre atroz, voy a irme a cenar, tú te quedas en mi habitación encerrada, calladita hasta que vuelva.- y con toda la cara del mundo Draco, moviendo las caderas de Hermione, se dio media vuelta y comenzó a alejarse del pasillo.
- ¿¿¿CÓMO???
Draco suspiró, y miró hacia atrás.
- No voy a dejar que nadie te vea así. ME vea así.
- ¿Así cómo?
- Granger, tengo una reputación que mantener, tú no estás a la altura de intentar siquiera ser yo.
- ¿Acaso no tengo yo una reputación?
Draco rió.
- Supongo que sí, pero ya no la que tenías antes… nena.
Hermione se sonrojó furiosamente por ese comentario. A la mierda. Su reputación se había ido a la mierda.
"...¿nena?"
Una cara de una ya satisfecha Hermione se volvió hacia atrás y siguió caminando.
- De modo que quédate bien encerradita hasta que termine de cenar. Luego ya veremos.
- ¿Cómo, y vas a ir así vestido?
- Tranquila sangre-sucia, pasaré antes por tu armario- dijo Draco sin volverse.
Hermione vio, paralizada por la caradura de su enemigo, cómo su cuerpo se alejaba por el pasillo con la manta puesta encima del cuerpo.
- ¡¡¡Y yo qué Draco, también tendré que cenar!!!
- ¡Te traeré un mendrugo de pan!- gritó desde lejos con la voz cantarina de la garganta de la Gryffindor.
Hermione suspiró.
De todos modos no podría bajar al Gran Comedor. Después de lo que Malfoy había hecho con su cuerpo, no podría aguantar la mirada de sus amigos…
Un momento…
Pero no es ella en estos momentos, ahora mismo ella era Él, podría hacer lo que quisiera con el cuerpo de Malfoy…
Una media sonrisa típica de esa cara de ojos grises y pelo rubio apareció, articulada por una Hermione muy contenta.
Ya sabía lo que haría con el cuerpo de Draco, ese cuerpo deseado por las mujeres y envidiado por los hombres.
Ese cuerpo sueño de modelos y pesadilla de sus rivales de Quiddich.
Ese cuerpo que en estos momentos se erguía bajo su cabeza.
Me las pagarás, Malfoy.
¡Wolaaaa!
Como siempre un placer.
¿Os ha gustado¡¡¡Espero que sí!!!
Quizás voy un poco lenta, pero necesito desarrollar este comienzo de la historia, es como la parte de la peli en la que los protagonistas descubren que tienen poderes ¡la parte más divertida!
Espero actualizar pronto.
¡Dame una R, dame una E, dame una V, dame una I, dame una E, dame una W!
R.E.V.I.E.W.!!!!!
