Alaaa, cómo mola son como 11 reviews por capi, me siento feliiiis
Gracias pues a Liebre-shindo, carolina, kat-black, kiitah, thunderlara-boomslang, S.Okita, Rouch, JulesRichards, Calafandra (gracias por animarme, ya suponía que esta trama ya estaba muy usada pero me alegra de que te guste ), Girl-Potter, Sara de Black y Iamalonefordanny-19 por sus reviews del útimo capi, y a los demás que lo leyeron pero no tengo reviews suyo también gracias!!!
Espero que este capi también os guste. La venganza de Hermione no es para tanto... :( y bueno, no es un capi demasiado animado, yo que sé, el siguiente será mejor
Gracias a JK Rowling por la inspiración y los personajes!!!
Y sin más dilación...
Capítulo 4:
Cuidados cabelludos
- ¡Hola chicos¿Qué tal estáis?
- …
- ¿Qué pasa¿Se os ha comido la lengua el gato? Bueno, no pasa nada¡ya hablaré yo¿No os importa que me siente aquí a cenar, verdad?
- …
- Interpreto por vuestro silencio que no.¡Muchas gracias!
Y con una flagrante sonrisa, Draco Malfoy, cabecilla de Slytherin, reconocido odiasangresucias y archienemigo junior de Harry Potter, se sentó en la mesa Gryffindor ante él y su amigo Weasley a cenar, con toda la tranquilidad del mundo.
- ¡Mmmm¡Esto está riquísimo! Tendré que bajar luego a las cocinas para felicitar a los elfos…¡Mmmmmmm!
El Gran comedor no cabía en su asombro. Todos los miembros de todas las casas se hallaban prácticamente en silencio contemplando aquella escena sacada de un texto de Kafka. Los murmullos sustituían a los acostumbrados sonidos de cubiertos y bocas masticando, mientras la única persona que parecía no haberse dado cuenta de lo que ocurría seguía comiendo sin apartar la vista del plato con cara de felicidad.
Harry Potter y Ron Weasley se hallaban con sus respectivos tenedores llenos de comida a la altura de sus barbillas, con la boca abierta de par en par y los ojos como platos.
No daban crédito.
Miraban a Malfoy, miraba su sonrisa, su semblante relajado.
Se miraban entre ellos.
¿No están soñando verdad?
Volvían a mirar al rubio.
Pestañeaban.
Y como si sus mentes no pudieran asimilar lo que estaba ocurriendo ante sus narices, sin bajar los tenedores aún petrificados por la sorpresa, buscaron con la mirada a su amiga Hermione, pues sabían que ella tenía mucho más cerebro y sabía que decir o hacer situaciones críticas, como que Voldemort se presentase en Hogwarts, que los dementotes se metieran entre sus sábanas, o que Draco Malfoy cenara amistosamente con ellos.
De modo que lentamente volvieron sus cabezas a la izquierda, donde hacía ya un buen rato Hermione había bajado a cenar con ellos, con el semblante ceñudo, un poco de mala leche (que suponían era porque los de Slytherin casi se la comen al parar por su mesa) y una falda excesivamente corta que no se les había pasado desapercibida.
Cuando sus ojos se posaron en la castaña, sus tenedores cayeron ruidosamente contra sus platos.
Su amiga parecía estar a punto de matar a alguien.
Su suave rostro estaba contraído por una ira incontenible. Tenía en la mano derecha una cuchara tan fuertemente agarrada que los nudillos se le estaban volviendo blancos y casi esperaban que empezase a echar espuma por la boca. Miraba a Malfoy como si le fuese a morder el cuello en plan Rottweiler.
Draco levantó su cabeza del plato con ojos brillantes y una media sonrisa en el rostro.
Cuando vio que la castaña la miraba de esa forma, no izo más que sonreír aún más. Tragó lo que llevaba en la boca discretamente y enseñó todos sus relucientes dientes en una sonrisa socarrona.
- ¿Qué te ocurre… Hermione? – "Que raro llamarme a mí misma" pensó- ¿Acaso no puedo pasar un buen rato con el trío dorado de Gryffindor?- cerró los ojos e izo un gesto con la mano como que lo dejase correr - Si te preocupa, te diré que no me importa lo que mis compañeros piensen, la reputación no es algo TAN importante- en ese momento miraba a Harry y Ron como pidiéndoles que afirmasen lo que él (ella) decía, los cuales seguían sin salir de su asombro.
Continuó.
- Lo verdaderamente importante es la colaboración entre casas y la unión entre ellas ¿no es así? No entiendo porqué deberíamos seguir siendo enemigos si podríamos teneeeeeerrggggggggghhhhhhhhhhh
No llegó terminar su frase porque una mano tras él le agarró el cuello de su camisa y le tiró del banco hacia atrás.
- ¡Ahhh! – se quejó desde el suelo. Cuando abrió los ojos cerrados por el susto, se vio a sí misma boca abajo mirándola con los brazos cruzados y el semblante mortalmente tranquilo.
- Ven conmigo… Draco -"Que raro llamarme a mí mismo" pensó- Me muero por que te metas en la cama conmigo y me tengas despierte toda la noche- y diciendo esto hizo un puchero con los labios y se alejó contoneándose.
Las mandíbulas de todo Gryffindor se hallaban en el suelo. Las de Harry y Ron ya habían llegado hasta las mazmorras.
Draco se levantó rápidamente escandalizado y cuando llegó corriendo hasta Hermione la empujó femeninamente, pero con tanta fuerza que la castaña casi se cae al suelo del impulso. Salieron juntos por la puerta del comedor y desaparecieron de la vista de los demás.
Silencio.
Harry y Ron se miraron mutuamente, y cuando se levantaron para saber QUE DIABLOS ocurría con su amiga y ese hurón, una nube blanca brillante se formó en el techo de la sala y lentamente bajó hasta el suelo, rodeando todo y a todos, despareciendo una vez que tocó el piso.
Los amigos pestañearon se miraron confusos, y cuando vieron sus platos repletos de comida, siguieron con su festín nocturno. El Gran Comedor volvió a su bullicio habitual.
Nada parecía haber pasado.
- Mmmm… ¿profesor Snape?- dijo McGonagall bajando la varita y guardándosela en la túnica.
- Dígame Profesora.
- ¿Qué ha ocurrido hace unos instantes?- la situación era como para alarmarse.
- No estoy seguro…- observaba la puerta del Gran Comedor por donde habían desaparecido los protagonistas de la escenita con inquietud-.. aunque no parece que vaya a haber trágicas consecuencias, su nube de olvviate ha funcionado a la perfección- apuntó mirándola- Les buscaré más tarde para asegurarme.
- Más le vale- dijo McGonagall fijando sus ojos en él- porque aunque estoy de acuerdo con la cooperación entre las casas, estoy más que segura de que mi alumna predilecta de Gryffindor sería incapaz de querer ese tipo de… cooperación con el señor Malfoy.
Una Hermione caminaba erguida y con paso firme por el pasillo, con los puños apretados balanceándose mientras caminaba. Y un Draco le seguía dos pasos por detrás, balanceando los hombros y con el semblante tranquilo.
Cruzaron dos pasillos más hasta dar de frente con la puerta de la sala de los menesteres, que apareció nada más aparecer Hermione por ese camino. Entró con paso decidido seguido de un Draco no muy sorprendido.
Una vez cerrada la puerta y habiendo entrado hasta en medio de la sala, Hermione se giró y le miró a la cara a su acompañante. Respiró profundamente.
- ¿Cómo te has atrevido Granger?
Hermione Granger, dentro del cuerpo del rubio sonrió con satisfacción.
"Lo sabía" pensó para sus adentros.
Acababa de tener la oportunidad perfecta para dejar a Draco Malfoy en evidencia delante de odo Hogwarts, y no sólo lo había conseguido, sino que además había lanzado su vendetta personal en el punto débil del rubio: su reputación y su honor a Slytherin y la sangre limpia.
Podría haber hecho multitud de cosas: pasearse en ropa interior femenina, coquetear con compañeros masculinos de su propia casa, destrozar su habitación, o su ropa, o llamar a su padre y decir que se había cansado de ser fiel a Voldemort y que iba a irse a abril un chiringuito en la playa para servir cocolocos a turistas muggle rojos como cangrejos…
Pero sabía que tarde o temprano saldría impune de todas aquellas jugarretas. Es más, no sabía exactamente si Draco no le daba a la acera de enfrente, había rumores que apuntaban a ello…
De modo que su mente genial le había dado con una salida fácil, sencilla, y que, oh Dios sabría que haría arder de ira al Slytherin como nunca nadie se habría atrevido.
"Mira que eres mala" pensó Hermione. Rió
- No me jodas, sangresucia. En cuanto vuelva a mi cuerpo voy a mataros a ti y a esos dos gilipollas que tienes de amigos. Encargarme del resto que han visto tu numerito me costará más tiempo, pero con ver tu horrible cara de un bonito color blanco-cadáver bastará para olvidarme de lo que acabas de hacer…
Escuchar cómo se escupían esas diabólicas palabras a través de sus propios labios bastó para que toda la alegría de Hermione se esfumara en un instante. Había hecho enfadar a Malfoy. Y cómo…
En ese momento, por un segundo, se arrepintió.
Intentando dejar de lado la amenaza de muerte, tragó saliva y comentó como quien comenta la hora.
- Bueno, vale¿pero qué hacemos aquí? No creo que pienses en asesinarme ahora mismo, no veo por aquí instrumentos mortales…
Hermione giró sobre sus pies para observar detenidamente la sala. En ese momento en la Sala de los Menesteres no había más que ingredientes e instrumentos de pociones y docenas, cientos de libros en numerosas estanterías.
- No Granger, en este momento en lo único que puedo pensar es en librarme de este asqueroso cuerpo insultante a la sangre lo antes posible.
Y sin mirarla más, Hermione vio cómo su cuerpo se alejaba de ella y se dirigía la estantería más cercana a observar los libros.
"Jaja, parece más yo que yo misma" pensó la castaña viendo cómo su cuerpo se sumergía dentro de un par de libros que había sacado de sus aranqueles sagrados.
Tomó conciencia del asunto, y decidió al igual que Draco, que ya era hora de que el efecto de la poción hubiera hecho efecto y de librarse de ese aspecto de una vez, de modo que cogió tres gruesos libros de una estantería diferente y se sentó en el banco de una mesa de estudio que allí había a la vez que Draco se disponía a hacer lo mismo.
- Apártarte de mí, Granger.
- Valeee, tranquilo, entre dos encontraremos antes una solución.
- ¿Siempre crees tener la razón? Yo me valgo muy bien solo, gracias- le espetó socarronamente.
- Dios…- Hermione se levantó del banco y acercó una silla que apareció en ese momento hasta la otra punta de la mesa.
- ¿Esto es lo suficientemente lejos para ti?
- Con tal de que ni te huela…
- En ese caso olería a ti mismo¿no te parece?
Draco pareció meditarlo. Hermione sonrió triunfal.
- Tendré que cambiar de colonia- susurró finalmente Draco con la voz suave de Hermione.
Sin seguir discutiendo, se enfrascaron los dos en el estudio de los libros, en búsqueda de un remedio eficaz para la poción Multijugos que habían sido obligados a tomar.
Pasaron en silencio casi una hora, interrumpida únicamente por el ruido de las hojas de los libros, el chirriar de los asientos y el frote de las manos de Hermione contra su pelo, ahora el lacio cabello rubio de Draco.
- ¿Joder Graner, quieres parar?
- Ahhh¿Qué pasa, que he hecho pues?
- Deja de rascarte el pelo con ese ímpetu, despertarías a un muerto con el ruido que haces!
- Oye, me pica horrores, además no es mi culpa. Por si te habías olvidado es TÚ pelo, así que si tienes problemas de piojos tengo todo el derecho a rascarme. Creía que eras una persona más limpia…
- ¡¡¡YO NO TENGO PIOJOS IMBÉCIL!!! Además es imposible, sólo eres una copia de mi persona, si llevas piojos es porque los has cogido tú solita.
- Eso es imposible…- dijo Hermione tocando el cuero cabelludo con los dedos por entre el pelo rubio- Ajjj…- dijo viéndose luego las manos- Así que es un problema de caspa…- se dirigió a Draco sin mirarle.
- ¿¡Caspa!?- preguntó alarmado el rubio. El cuerpo de Hermione se acercó hasta ella y empezó a rebuscar por entre su pelo ahora el de Draco- Tampoco es posible, siempre he cuidado muchísimo mi pelo.
- Pues parece que no lo suficiente.- rió Hermione mientras Draco seguía rebuscando por entre su pelo.
Éste se detuvo un momento y olisqueó las partículas blancas que se habían quedado adheridas a su mano.
- Eres idiota Granger. Esto no es caspa, es poción fijadora, que has convertido en polvo gracias a tus contínuos refroteos.
- ¿Eso que picaba era tu poción fijadora?- se giró horrorizada Hermione- Que horror de poción¿y eso te lo pones tú todos los días?
- Estoy acostumbrado, Granger. Y por cierto, esta poción está hecha con cabello de unicornio, es de lo mejor para cabellos delicados y huele a manzana combinada con mi propio aroma natural ¿tú sabes lo cara y lo difícil de conseguir que es?
Hermione se encogió de hombros.
Draco ( con el cuerpo de Hermione) se alejó hacia su sitio en la mesa, limpiando sus manos en la minifalda.
- Espero que no hayas gastado mucha e tu penoso intento de parecer yo.
- ¿Gastar el qué?
- Qué coño va a ser, poción fijadora, anormal. No te habrás puesto mucha…
- ¡Yo no me he puesto poción fijadora Malfoy, no he llegado a esos extremos para cotillear en tu seguramente increíble variedad de productos capilares.
- ¿Cómo?
- Que esta gomina tiene que ser de la que hayas puesto tú, porque yo no…
La castaña enmideció, con los ojos como platos. Había caído en algo.
Hermione abrió un poco la boca y luego al cerró, pillando su labio inferior en un gesto de concentración. Ese gesto en la cara de Draco Malfoy era todo un espectáculo :p Rápidamente abrió un libro que había dejado abandonado antes, buscando algo entre sus páginas finales.
- ¿Qué haces loca?
- Malfoy, si esta gomina es la que tú te habías puesto antes de tomar la poción, significa que este cuerpo que ahora mismo ocupo no es una copia genética del tuyo¡sino que es TU MISMO CUERPO!
- ¿QUÉEEE?
Hermione seguía pasando hojas.
- Hazme un favor, busca en la baste de la nuca de mi pelo una pequeña trenza.
- ¿En tu pelo?
- Sí, en lo que ahora está cobre tu cabeza- dijo sin apartar la vista del libro- Ayer por la mañana me hice una trenza, búscala en mira a ver si sigue ahí.
Draco resopló y empezó a rebuscar entre su maraña de pelo marrón.
- Joder Granger, no sé cómo te las apañas con este pelo pero…
- ¡Tú busca! Dios, qué tiquismiquis con el pelo…
- Es una seña de identidad…- dijo mientras toqueteaba su nuca buscando la trenza-… y la tuya indica que eres literalmente una rata de biblioteca. ¡Granger!
Hermione levantó la vista del libro. Vio cómo ella misma con cara de hastío le enseñaba una fina y encrespada trenza mal hecha que surgía se su nuca. Ambos suspiraron.
- Así que es oficial¿no? - Preguntó Draco observando la trenza en su mano.
- Cuida mi cuerpo y yo cuidaré el tuyo, Malfoy- advirtió Hermione otra vez sumergida en el libro.
- Tranquila, yo respeto el aspecto externo de las personas, no como tú con el tuyo propio al perecer- dijo observando las uñas de Hermione en su propia mano, las cuales estaban destrozaras de mordérselas en los ratos de estudio.
- Déjalo Malf….¡¡¡Ahhhh!!! Aquí está aquí está…- Hermione se acomodó en el asiento y empezó a leer en voz baja. Draco se inclinó hacia delante, pero sólo podía oír a Hermione murmurando por lo bajo con su propia voz.
Al cabo de unso momentos la castaña levantó la cabeza repentinamente, sobresaltando a Draco que resbaló una de sus manos sobre la mesa y cayó con su cuerpo a un lado.
- ¿Dijiste pelo de unicornio¿En la poción?
- Eh….- dudó Draco aún recostado sobre un brazo mirando el libro de Hermione.- Sí, su ingrediente principal es ése. ¿Por qué?
Draco vio como su cuerpo se dejaba caer sobre la mesa, escondiendo la cabeza entre los brazos, negando silenciosamente.
- Joder Malfoy¿eres imbécil? Cómo se te ocurre utilizar su propio pelo para una poción sin saber que estaba limpio…¿Acaso no limpias todos los ingredientes antes de añadirlos al caldero?
- Sí. Pero Snape me pilló por sorpresa Granger, estaba más preocupado por la cantidad de pelo del que iba a tener que desprenderme. No tengo tanto como tú.- dijo haciendo énfasis en la palabra tanto, y rodeando con sus brazos la maraña de pero marrón que coronaba su cabeza.
- ¿Pero es que no piensas¿Acaso no tienes idea de pociones¿No sabes lo que el pelo de unicornio puede afectar a una poción tan complicada como la multijugos? No sabes lo que has hecho, Dios…
- Tú tampoco lo sabías hasta que has leído eso. Dime que cosa tan horrible he hecho aparte de querer cuidar mi aspecto…
Hermione le arrojó el libro hasta el sitio de la mesa donde estaba él y se levantó.
Draco cogió el libro y leyó el titular de la doble página que estaba leyendo la castaña. "Poción Multijugos: lo que no se debe hacer"
Venía seguido de distintos titulares más pequeños en orden alfabético. Leyéndolos uno por uno dio con el titulo "Pelo de unicornio".
Se acercó un poco más el libro y leyó en voz alta.
"NUNCA, y en ningún caso se debe añadir ilícita o accidentalmente ni la más mínima cantidad de pelo de unicornio en ningún estado en la Poción Multijugos. Dicha acción provocaría no la transformación en una copia genética del propietario del cabello añadido a la poción, sino la transformación en el propio cuerpo del propietario, hecho que dadas las leyes físicas de la magia es un hecho imposible, lo que acarrearía la autodestrucción de uno de los dos cuerpos. Independientemente de esta consecuencia mortal, también provocaría un efecto secundario que, mientras que la poción realizada correctamente tiene un tiempo de duración de minutos, los efectos de la poción con cabello de unicornio se multiplicarían durante un tiempo indefinido, llegando hasta el extremo de efectos perpetuos (…)"
Draco, dentro del rostro mortalmente pálido de Hermione levantó lentamente la vista del libro con la boca entreabierta, intentando siquiera llegar a pensar en lo que acababan de leer sus ojos.
Con la vista perdida en la pared del fondo de la Sala, podía ver cómo las estanterías y los instrumentos de pociones habían desaparecido, dejando únicamente colgando del techo dos sogas anudadas de modo idéntico a las que se usaban antiguamente en la horca, las cuales miraba Hermione con una banqueta entre las manos.
Uhhh, ahora que me fijo, es un final un poco aterrador... pero ya sabéis, la Sala de los Menesteres siempre dando a la gente lo que necesita en ese momento y lo que ambos desean en ese momento es... ¿suicidarse? xDD Supongo que lo habéis pillado, pero es que yo me partí cualdo se me ocurrió, y a lo mejor no he descrito la situación correctamente :S bueno que me rayo...
Gracias también a los que siguen Gravity of Love, y a quienes han dejado un review en Nueva literatura GRAZIAAAZ!!!
Besitos y...¡¡¡dejad un review!!! Contadme que os parece lo que ocurrirá a partir de ahora.. ¿un pacto entre ellos?¿se harán la vida imposible? Y lo peor..¿se enterarán los demás?
