Wola otra vez!!!

Uyyy casi llegamos a los 11 reviews por capi xD pero da igual porque parece que lla tengo incondicionales!!:D

Graciaaas Kiitah, JulesRichards, Sybelle Malfoy, Liebre Shindo, Bea Black, beautifly92 y Girl-Potter por incondicionaleeees!!! ( espero que no se me olvide ninguno jouu) y a MissPotter1004, Charris y abygate69 por sus reviews del último capítulo :)

Por cierto no os había preguntado: no os haréis un lío con tanto Hermione-Malfoy sabiendo que no están en sus cuerpos no? Lo digo por mejorar la redacción, porque si no me explico bien informadme ok? Zenkiu!

Anuncio: durante el mes de Agosto desde este Sábado cerraré por vacaciones :( pero no os desaniméis mis incondicionales, porque me pasaré ese mes si no escribiendo ( porque en el pueblo no tengo ordenador) ordenando mis ideas para que los siguientes capítulos sean de lo mejoouurrr!!!! Juas juas juas . Bueno… es un consuelo aunque pequeño, nu?

Gracias a JK Rowling por la inspiración y los personajes!!!

Y redoble de tambor….


Capítulo 5:

Posesión por espectro oscuro


Llevaban más de media hora sin dirigirse la palabra.

Hermione había abandonado ya la idea de ahorcarse y se había sumergido en la búsqueda desesperada de un libro que le diese alguna esperanza de que quizás no tendría por qué pasar el resto de su vida en el cuerpo de ese adorador a Voldemort. Y aunque en el fondo de su ser sabía que los libros nunca mentían, podría jurar por el mismísimo Merlín que aquel libro NO podía ir en serio.

Mientras, Malfoy se dedicaba a investigar su propio cuerpo. (tip tip tip)

Irritada por no encontrar nada de nada en el décimo noveno tomo que devoraba, Hermione cerró las tapas del libro sonoramente, provocando que una densa humareda se esparciera a su alrededor y dejó caer la cabeza entre sus brazos.

Malfoy se miraba una vez más la trenza del pelo de Hermione.

-Emmm¿Granger?

- ¿Sí?- respondió la leve vocecita de la Gryffindor sin levantar la cabeza.

- Dime, si fuiste tú la que bebió la poción contaminada por mi loción de pelo de unicornio…¿cómo es que yo también estoy dentro de tu cuerpo original? Mi poción no estaba contaminada ¿no?

- Pues… porque como decía el libro ese del demoniooo- escupió esas últimas palabras llenas de ira hacia ese tomo en particular, todavía sin levantar la cabeza- al tratarse de una sustitución doble del cuerpo debió de actuar de esa manera. Yo que sé- sacudió su cabeza entre los brazos- esto me viene grande Malfoy, todavía no entiendo cómo no conocen todavía los efectos reales del pelo de unicornio en las pociones…

- Ni yo que hubiese algo de alguna asignatura que te viniese grande, sabelotodo.

- Si les viene grande hasta para los Estudiosos de la Orden del Wizangamot quienes escribieron este libro, supongo que no pasará nada porque yo no lo sepa – Hermione seguía sin levantar la cabeza, ignorando que Malfoy había empezado a jugar con sus pezones por encima de la ropa, investigando las mil y una maneras en las que lograba que se le marcasen bajo la blusa.

No es que el Slytherin no estuviese también cabreado por lo irritable del problema. En realidad su situación (según él) tenía más de precario que la de Hermione: ella podía disfrutar de tener el cuerpo más deseado por todo Hogwarts ( por el sexo tanto femenino como masculino) mientras que él tenía que cargar con esa masa de carne sangresucia de apenas metro y medio de alto y coronada por lo que se podría denominar "El nido de cigüeñas más grande del Mundo por el libro Guiness de los Récords" ya que eso era más paja que pelo dado su tacto y consistencia.

Pero había decidido en esos últimos 5 minutos que un poco de investigación del cuerpo de Granger (ahora que sabía que era el verdadero, el REAL) no le vendría mal. "Hay que conocer bien al enemigo" le decía su padre. Pues bien, ahora era el momento perfecto. Aunque bien sabía que su padre nunca se hubiera referido al conocimiento fisiológico, y mucho menos al conocimiento de la fisiología de los pezones de Hermione Granger.

Pero él se lo estaba pasando en grande.

"Mmm, son más sensibles que los míos" pensó.

Notó como nuevamente Hermione se levantaba apresurada a coger otro par de libros.

Resopló.

- Oye, quieres parar, estás agotando mi paciencia aparte de las energías de MÍ cuerpo. Tranquila ¿vale? Ahora mismo iremos a por Severus que seguro nos saca del apuro – dijo tranquilamente sin abandonar su tarea de investigación.

Hermione se le quedó mirando con los ojos desorbitados una vez sentada otra vez.

- ¿No lo dirás en serio?

- ¿El qué? – preguntó Malfoy subiendo su cabeza, sin darse cuenta de que su mano todavía de hallaba toqueteando su pezón.

La Gryffindor por supuesto, se dio cuenta.

- ¿QUÉ…QUÉ TE CREES QUE HACES?- gritó desde su lado de la mesa roja como un tomate.

- Alaaa otra vez, Granger no te pongas así, sólo estropeas mi bello rostro con tus continuos rubores.

- ¡¡Y qué me dices de MÍ cuerpo!! Deja ahora mismo se tocarme los… los…

- ¿Los… qué, Granger?- preguntó Draco con sorna inclinándose sobre la mesa hacia ella. – Venga… dilo y paro- amenazó acercando ambas manos hacia los pechos que colgaban ante él.

- ¡Ya sabes el qué¡Para!

- Oh, si… para….para….- Draco comenzó a estrujarse las tetas lo que él creía seductoramente (demasiadas películas "MagicX para hombres" en un cerebro tan joven) gimiendo ante una Hermione horrorizada - Venga dilo Granger¿que no te toque qué? A tu cuerpo parece gustarle…

"Hasta aquí hemos llegado"

- AAHhhhh!!!- la Gryffindor prácticamente saltó por encima de la mesa empujando los libros hasta llegar a Malfoy y, sin importarle que estuviese agrediendo a su propio cuerpo, agarró por el cuello al Slytherin y lo arrojó de la silla al suelo, con ella a horcajadas. Quería que Draco Malfoy sintiera dolor… mucho dolor… y aunque, si alguna vez recuperaba su cuerpo, tendría que cuidarse esas marcas en la yugular durante el resto de su vida habría merecido la pena por ver a Malfoy sufrir una experiencia cercana a la muerte.

Él tenía la culpa de todo¡TODO! Y ahora mismo que dentro del cuerpo de ella no tenía la suficiente fuerza para defenderse, era su oportunidad de vengarse por todos esos años de maltrato psicológico por parte de ese criminal.

El cuerpo de Hermione con Draco en su interior se retorcía bajo las fuertes piernas que tenía ahora la Gryffindor, su rostro comenzaba a ponerse blanco e intentaba gritar. Hermione comenzaba a preguntarse hasta que punto aguantaría su cuerpo ese apretón en el cuello cuando un ¡Puf! en la sala la hizo girar la cabeza hacia el lugar de donde había provenido el sonido, aflojando un poco sus manos asesinas.

Allí, en la sala de los menesteres se había aparecido Severus Snape, y la escena que estaba contemplando no era nada halagüeña: Draco Malfoy a horcajadas sobre Hermione Granger, ahogándola con sus propias manos sobre el suelo.

"Bueno, al menos ésta era la excusa para comportarse de esa forma tan repugnantemente amable con los amigos de Granger: cometer un asesinato" pensó, y sin saber bien si eso era un alivio o algo muy preocupante, les separó con un vago gesto de varita.

Ambos alumnos fueron dispuestos mágicamente a una distancia de varios metros entre ellos. Según veía Snape, Granger miraba con una ira homicida a Draco mientras se frotaba el duello agredido, y Malfoy simplemente miraba a Snape con la culpa en la cara.

Y la expresión de Snape era inescrutable.

- Señor Malfoy¿puede decirme qué estaba haciendo?- dijo dirigiéndose al cuerpo de Draco.

- Esta…ejmmm….esta loca….- comenzó a decir Malfoy débilmente dentro del casi estrangulado cuerpo de Hermione, cuando ésta se acercó a él de repente y le empujó fuertemente.

- ¡Tu calla sangresucia, nadie se ha dirigido a tí!- le gritó.

- ¿Pero qué … haces?- preguntó con dificultad Draco.

- Disimula…- le contestó Hermione por lo bajo.

Snape seguía delante de los dos, con los brazos cruzados y cara de impaciencia.

-… ¿y bien?

Hermione le echó una mirada de advertencia a Draco y se dirigió al profesor.

- Verá Profesor Snape esta… esta…- "vamos dilo, lo hará más creíble" la Gryffindor tragó saliva- esta… sangresucia- Ya le dolía la boca sólo de haber pronunciado esas palabras - estaba bajo un potente hechizo de posesión mental, y yo sólo estaba intentando… defenderme a la vez que… ayudarla a volver en si- " Toma ya, dos pájaros de un tiro"

- Y me quiere decir señor Malfoy que la manera de liberar a Granger de cualquier hechizo ¿era estrangulándola?

- Ehhh…- Herms dudó.

- Bueno, Señor…- comenzó Draco, una vez recuperada la voz. Hermione se griró hacia él "Ayyy... qu ehaces desgraciauu" - … todo el mundo sabe que si se trata de una posesión temporal por parte de cualquier espectro oscuro invocado quién sabe por qué alumno (posiblemente odia sangre-sucias), uno de los métodos más efectivos para expulsarlo del cuerpo del huésped es llevarlo cerca de la muerte- concluyó Draco con un tono marisabidillo y pedante digno de la mismísima Hermione.

Ésta estaba anonadada "No se me había ocurrido…" Se quedó mirando un momento a Draco quién se apartaba el voluminoso pelo marrón de la cara con una expresión de suficiencia en el rostro "Pero si casi parezco yo… ¿Así de idiota me veo cuando respondo las preguntas en clase" Se horrorizó y volvió su cara al profesor.

Snape los miraba arqueando una ceja de escepticismo.

- ¿De modo que solo ha sido eso¿Una… posesión temporal?

Ambos asintieron al unísono. No querían hablar más de lo estrictamente necesario.

- ¿Y ya ha sido expulsado ese…espectro?

Ambos volvieron a asentir. "Que se largue…"pensó Hermione.

- Ya…- Snape cruzó las manos por detrás de su cuerpo y se acercó un poco más a los alumnos – Por cierto, después del incidente de ayer ambos…¿se encuentran bien¿Nada raro?- se inclinó ligeramente hacia ellos y les miró a los ojos excrutadoramente.

"Legeremancia no, legeremancia no" Hermione se concentró en no pensar en nada y negó con la cabeza a la vez que lo hacía Draco.

Snape se quedó unos instantes mirándolos mientras éstos tragaban saliva disimuladamente, hasta que pareció medianamente convencido, y con un elegante giro de su capa se volvió dirigiéndose a la puerta.

- Yo que ustedes no me quedaría mucho tiempo aquí dentro… Hay una larga fila de alumnos escondidos en los pasillos esperando utilizarla… y al igual que ustedes son parejas ansiosas de colocarse el uno sobre el otro para… expulsar espectros oscuros.- Hermione al oír esto enrojeció violentamente. El profesor atravesó la puerta rápidamente y la cerró de un portazo.

- ¿Qué te he dicho Granger¡¡¡Nada de rubores!!!- le gritó Malfoy en cuanto Snape se fué.

Ésta se giró.

¿- Y tú qué? Menuda excusa más patética, una posesión… pffff- dijo esto para herirle, aunque en el fondo había pensado antes que había sido una excusa brillante- Ahora ese grasiento de Snape cree que estábamos aquí para.. para…

- Tranquila Granger no vayas a poner roja otra vez mi suave tez. Ahora sólo tengo una pregunta.- dijo seriamente sentándose sobre la mesa con las piernas separadas.

- Suelta lo que tengas que decir de una vez...¡¡¡y cierra las piernas por Dios!!!...

OO ¡¡¡¡¿¿¿De dónde has sacado esas bragas???!!!- gritó escandalizada.

Al haberse sentado en esa postura tan varonil, Draco había dejado ver que entre las piernas de su cuerpo no estaban unas de sus típicas bragas de algodón blanco que llenaban su cajón de la ropa interior, sino un fino tanga casi transparente de color rosa claro.

Tanga, que desgraciadamente, le pertenecía a ella.

- ¿Qué¿Éstas bragas?- dijo inclinándose entre sus piernas

-¡¡¡No mires!!!- gritó Hermione

- No sé- draco se encogió de hombros. Las encontré en uno de los cajones de un armario. No iba a ser tan estúpido como para ponerme alguna de las fajas color carne que debes usar tú, Granger…

- ¿No sólo te has vestido con ropa mía o de mis compañeras ( dijo disimulando) sino que encima has rebuscado entre todos los armarios y baúles?- Hermione no daba crédito. Escondía esas bragas desconocidas hasta para su madre dentro de un burullo de calcetines dentro de un acaja de zapatos en el fondo de su bahú. Al parecer el no sabía que era SU baúl. Aunque esa falda enana sabía que no era suya"¿Qué?¿Había estado buscando en TOOODA la habitación a ver que camisa le pegaba más con los calcetines?"

- Al contrario que tú, tengo gusto para vestir…- dijo con aires de superioridad.

"Lo que yo decía. Seguro que todas las mañanas levanta cielo y tierra para ver que ponerse. Se parece más a Parvati que a un chico" pensó la Gryffindor divertida.

- De modo que…- le preguntó riéndose por dentro- … en el fondo…¿te gusta vestirte de mujer?

Draco saltó de la mesa y se acercó a Hermione. Apenas se quedó a unos centímetros de ella, y su mirada marrón pero fría como sólo lo era él se clavó en la de ella.

- No tienes ni idea de lo que yo he hecho en mi vida… - le susurró, dejando en la chica una expresión de sorpresa, pensando a lo que se podía referir y a lo serio que lo había dicho. "Todos esos rumores sobre Slytherin, sobre Draco Malfoy…¿quizás son verdad?" pensó.

Draco cambió la expresión misteriosa a una de puro asco.

- Joder, parezco todo un mariquita cuando pones esa cara, idiota- le soltó a Hermione todavía pegado a ella.

- ¡Aysss!- resopló Hermione empujándole lejos de ella. Todavía sin controlar su actual fuerza (la real de Draco), mandó a Draco y a su cuerpo al suelo.

- ¡JODER Granger, deja de tocarme y mucho menos de mandarme al suelo, al final pensaré que te gusta!- le escupió desde las baldosas de suelo.

- ¿El qué¿Hacerte daño?¡ Sí me gusta¡Me gusta desde que tengo poder sobre ti, Draco Malfoy, dentro de tu propio cuerpo¡Ahora ves cómo me he sentido yo todos estos años de humillación!- explotó la chica. No soportaba más esa situación, a ese engreído, a estar cerca de él y mucho menos dentro de su cuerpo. Lamentaba explotar delante de él, delante de su enemigo, del que le había hecho la vida imposible y el que era el causante de toda esa catástrofe. No pudo evitar que lágrimas de rabia asomaran por sus ojos ahora grises, mientras apretaba sus puños firmemente delante de Malfoy, que seguía tumbado en el suelo con expresión aburrida.

Éste la miró un momento.

- Por poco Granger, sólo te sobraban esas lágrimas y esa expresión de chiquilla enrabietada. Por lo demás, era ira es todo Malfoy…

- ¿Qué cojones dices?¡¿Qué quieres de mí?!- le interrumpió la Gryffindor secándose las lágrimas y adquiriendo un semblante más frío.

- Mucho mejor así- respondió Malfoy, apuntándola con el dedo y levantándose del suelo. Comenzó a sacudirse a minifalda y la capa Gryffindor- Si quieres hacerte pasar por mí hasta que logremos salir de esta situación ( porque saldremos) tendrás que empezar a comportarte como lo haría yo realmente, ya que ha quedado claro que tu no quieres pedirle ayuda al único profesor que podría hacerlo- y dirigió una mueca de desprecio a la chica.

- ¡Pues claro que no! Esto es… vergonzoso…

- ¿Vergonzoso¿Para ti? Mírame sangresucia, - dijo señalándose -estoy dentro de un cuerpo que no merece ni que lo incineren…

- ¡Basta¿Insinúas que hemos de interpretar un papel hasta a saber cuánto tiempo?

- No, Granger, he dicho que TÚ has de interpretar mi papel. Tengo una reputación que mantener como ya te he dicho hace ya un buen rato.

- ¡¡¡Y ya te he dicho que yo también tengo una reputación!!!- gritó Hermione. No había olvidado las andanzas de Draco paseándola por Hogwarts completamente desnuda. Había tenido suerte de que Snape se hubiera creído lo de la posesión, si no, no podría mirar a todos sus compañeros a la cara durante un bueeen tiempo.

Draco volvió a sentarse sobre la mesa, esta vez con las piernas bien juntas, se bajó todo lo que pudo la falda para tapar sus muslos y se puso serio. Cuando habló, lo hizo con voz chillona:

- ¡Ya te lo he dicho Ronald¡No te voy a ayudar a hacer la poción!- dijo el chico, con los brazos en jarras.

- ¡¡¡Así que realmente me observabas ayer en clase de pociones!!!- Hermione recordaba perfectamente lo paranoica que se había puesto al ver al rubio mirándola cada dos por tres por encima del caldero.

Draco esbozó una media sonrisa.

- Pues claro, estaba seguro de que Snape te haría probar la poción Multijugos si lograbas realizarla con éxito, y estaba seguro de que lo lograrías… - su sonrisa se esfumó- … con lo que no contaba era con que te haría sustituirte conmigo… maldito…

- Gracias por alabar mis dotes para pociones.

Draco se sorprendió.

¿Realmente lo había hecho? Bueno, había supuesto que ella lograría realizar la poción con éxito ¿no? Demonios…

- Sólo alabo tu capacidad para lamerle el culo a cualquier profesor- dijo, intentando salir del apuro – ¿Y ahora me vas a decir que no hago bien de ti?

- No soy tan marimandona, pero tendrías muchísimo que aprender.

- No tanto como tú de mí.

- ¿Ah no? – Hermione separó las piernas, se cruzó de brazos, bajó la cabeza, le miró gélidamente, carraspeó y dijo con voz grave - Aparta de mi camino pobretón…

Draco rió.

- Ni de lejos chata…

Hermione suspiró

- ¿Qué dices? Pero si lo hago igual.

- Si claro¿quién te crees que soy¿Un matón de poca monta? Parecía que me ibas a robar el bocadillo.

- Pues eso pareces exactamente cuando nos amenazas.

- Ya claro- Draco miró hacia otro lado dudando.

Hermione suspiró otra vez. Sólo quería irse a la cama. Irse corriendo a sumergirse entre las cómodas sábanas a esperar que llegase el nuevo día, y encontrarse de nuevo en su propio cuerpo…abandonar esa pesadilla.

- Oye Malfoy- dijo rascándose la frente- no pienso quedarme aquí esperando un alabanza sobre lo bien que hago de adora Voldemort…

- No, porque no la conseguirás –Draco había recuperado su postura sentado en la mesa con las piernas abiertas.

- ..DE MODO…de modo que me voy a la cama.

- Ok- dijo el chico levantándose de la mesa- ya sabes por donde están las mazmorras.

- ¿QUÉ?

Draco se encogió de hombros

- ¿No querrás que tus amigas crean que has dormido conmigo? Porque eso pensarán cuando se despierten y te vean, bueno, ME vean en tu cama.

- ¿Quieres que duerma en Slytherin rodeada de futuros mortífagos y con Pansy Parkinson refrotándose en mi cama?

- (jajajaja) Si no al logras espantar, creo que así será, pero tranquila. Allí me respetan, no como en esta habitación, en este momento.

- No te debo ningún respeto Malfoy¿y cómo piensas que me haga respetar durante el tiempo que vayamos a estar así?- Hermione empezó a acercarse a él, gesticulando exageradamente como intentando hacerle entrar en razón. Comenzaba a creer que el Slytherin había perdido la cabeza- ¿Cómo voy a hacerme pasar por ti con tus compañeros¿Y tú con los míos¿Cómo no vamos a levantar sospechas¡¡¡Es imposible que tú y yo logremos comportarnos como el otro!!!¡¡¡Serían necesarias enciclopedias de Granger y Malfoy!!!

Justo cuando acababa de decir esta última frase y se encontraba a menos de un metro del chico, hubo un apequeña explosión dentro de la habitación en la que desaparecieron la mesa, las sillas, los libros, las estanterías ( las dos sogas de ahorcado) y de pronto un par de gruesos libros cayeron entre ellos, haciéndolos retroceder de un salto y levantando una densa humareda de polvo a su alrededor.

- Cof cof- tosió Draco- ¿Qué cojones ha sido eso?- preguntó tapándose la boca y la nariz con su capa y acercándose a los libros.

Hermione no respondió. Se acercó a los dos tomos que habían caído a sus pies entre los dos y levantó uno de ellos.

Era enorme, casi de medio metro aunque más alto que ancho, pero eso sí, de muchísimas páginas, encuadernado en piel negra muy brillante, lo que comprobó una vez le quitó la fina capa de polvo que le quedaba encima.

La encuadernación estaba rematada en sus esquinas con láminas plateadas, y en medio de la portada, se podía vez una serpiente labrada en plata con piedras preciosas verdes como ojos. No se leía ningún título.

Sin mirar a Malfoy el cual no se había dignado a tocar el otro libro y la miraba interrogante, sopesó el libro en sus manos. Era sorprendentemente ligero para lo grueso y valioso que parecía.

Muerta de curiosidad, abrió el libro por la primera página en blanco. Las hojas eran de pergamino exquisitamente pulido y cortado, pero al contrario de lo que ella pensaba, no habían sido blanqueadas y lustradas, sino que todavía conservaban las manchas e imperfecciones propias de la piel con la que estaban hechas.

Parecía como si no hubieran escatimado detalle en cuanto a su apariencia exterior, mientras que el interior se mantenía poco cuidado y abandonado.

- ¿Qué es? – preguntó Malfoy todavía con la capa en la nariz.

Hermione negó con la cabeza aún extasiada por la belleza de aquel libro. No sabía por qué pero, aquella lectura, aun sin saber qué relataba, le atraía más que cualquier otro libro que hubiera tenido nunca en las manos. Más que "Historia de Hogwarts".

Lo que le esperaba en su interior la dejó petrificada.

Cuando pasó la página en blanco deseosa de leer el título de aquel magnífico tomo, sus ojos se abrieron como platos, los cuales se quedaron mirando aquellas palabras acompañando al resto de su cuerpo en una total petrificación.

- ¿Pero qué es, Granger?- volvió a preguntar impaciente Draco.

Harto de esperar a que aquella roca llamada Granger dijese una palabra, resopló y se dirigió a las espaldas de Hermione, echando un vistazo por encima del hombro de ésta (no sin gran dificultad, pues ahora ella era más alta).

- ¿Qué pasa, trata de la exterminación de los muggles?- rió Draco.

Risa que se le atragantó en cuanto pudo leer aquel título:

En medio de la nueva página y escrito en una sencilla tipografía gótica en negro realizada con pluma gruesa rezaba:

"Anatomía de Malfoy" Guía completa del Rey de Slytherin.


Vaya capi mas raro, todo conversación ¡no hay acción! Ajjj que maaal.¡a ver si acelero esto xD!

Bueno como véis aquí está la causa del título...¡¡¡un libro!!! que creéis que puede haber dentro, instruciones para comportarse como él, un averdadera enciclopedia de lo él es en realidad, una biografía¡Comentarios!¡Comentarios!

Y tranquilos, que al volver de vacaciones esto se animará¡¡lo prometo!!

Hasta entonces...¡reviewsss! Jo, que guay sería volver en Septiembre y haber recibido muuchos reviews :))) Aunque con que sean de mis incondicionales suficiente¡¡¡os quierooo!!! pasad buen veranoooooooo! Yo lo hareee!

CHAU!