Aclaraciones:
Mi idea siempre fue un final "ambiguo" como dice una chica a la que quiero mucho, así que espero no estén muy molestos conmigo.
Este capítulo ha sido subido con su epilogo (capitulo 25) al mismo tiempo, así que lo podrán leer cuando terminen éste.
Capítulo 24:
The end of one journey…
Fleur sintió un escalofrío recorrerle desde la nuca, pasando por la garganta y hombros y terminar en la punta de los dedos, era una magia que nunca había experimentado y no deseaba volver a experimentar. Observó el cuerpo inerte caer de espaldas con los ojos hacia el horizonte, una sonrisa grotesca se había quedado plasmada y su rostro era de un color más pálido del que tuvo en vida. Fleur bajó el brazo que estaba temblando y dejó salir el aire que ignoraba tenía contenido en el pecho.
- ¿Qué hiciste? -la voz de Hermione rompió el silencio en el que había quedado el bosque- ¿Qué hiciste? -Inquirió de nuevo con mayor fuerza, la pregunta iba dirigida hacia Fleur pero sus ojos marrones no se despegaban del cuerpo sin vida de Oriana que yacía a un lado suyo- ¿Qué hiciste? -la castaña al fin fue capaz de moverse y arrastrarse unos metros hacia el cuerpo de Oriana- Por Dios, Por Dios -la mano temblorosa de la castaña se acercó a la mejilla de Oriana y trató de hacer que reaccionara pero sus ojos seguían estáticos y no había respiración alguna. Hermione retiró la mano, completamente asustada- Está… muerta
Fleur tragó la saliva con dificultad mientras sentía un corriente de aire helado recorrerle el cuerpo- Se supone que lo esté
Hermione levantó la mirada, sorprendida por las palabras de la rubia- Pensé que me matarías… pero la has matado -Hermione sintió que la garganta comenzaba a dolerle, sentía un nudo que le impedía hablar con propiedad- ¿Cómo pudiste?
- Tu no ibas a tener el valor -la voz de Fleur también comenzaba a quebrarse- Era necesario, no lo entiendes… ella
- ¡Ella! -Hermione levantó la voz mientras señalaba el cuerpo- ¡Ella fue lo más cercano a una madre que tuve!
- ¡Era una maldita! -la rubia sentía las lágrimas rodarle por la mejilla pero el miedo le impedía moverse
- No tenía que terminar así -Hermione bajó la mirada mientras se secaba las lágrimas con la mano- Ya ha muerto demasiada gente
Fleur sacudió la cabeza- No es cómo si muchos vayan a lamentarse su muerte -su tono se había vuelto frío- Tú no sabes lo que ella me hizo pasar… Todo ese tiempo encerrada teniendo que soportar sus amenazas y palabras
- ¿De eso se trata? -Hermione dio un par de pasos atrás- ¿Es esta tu venganza? Por haberte tratado como te trato
- No -Fleur negó con fervor aunque no muy segura de sus palabras- mi bebé no estaba seguro… Ella estaba ahí, amenazándome constantemente… planeando cosas con mi hijo
- Pero yo no iba a dejar que nada les hiriera
- No podías saberlo -Fleur permaneció unos momentos en silencio- Tenía que hacerlo…
- Había otras formas -reiteró la castaña
- ¡No! -la rubia sentía su respiración acelerada- No las había y lo sabes… Ella nunca nos iba a dejar en paz, a mi o mi bebé
-Nuestro -Hermione levantó la mirada con una expresión acusadora- Deja de referirte a él como si sólo fuera tuyo
- ¡Es mío! -vociferó la rubia- ¡Tú no estabas ahí!
- ¡No estaba de vacaciones! -Hermione dio un paso al frente- Estaba intentando que
- Delacour –la presencia de Bellatrix al fin fue obvia, su rostro era más pálido de lo usual- Creo que has cometido un grave error
Fleur empuñó la varita a pesar de que ésta temblaba su mirada permanecía firme en los ojos azabache
Los ojos de Bella parecían desorbitados, aún no parecía procesar lo que acababa de suceder, sus palabras iban dirigidas hacia Fleur pero su mirada no se había despegado del cuerpo de Oriana- Me traicionaste
Fleur sintió la mano de Hermione sobre su hombro pero se negaba a despegar la vista de Bella, conociendo el potencial peligro que representaba- Oriana había perdido el rumbo… Sabes que era cuestión de tiempo para
- ¡Calla! –la quijada de Bella temblaba y al fin su vista se despegó de Oriana- No era tu decisión, no era parte del plan
Fleur soltó una risa sarcástica, el miedo que sentía comenzaba a desvanecerse- ¿El plan? Están traumadas con su maldito plan pero dime ¿En qué consiste ese plan? Porque lo único que yo he visto es una serie de eventos aleatorios. A mí me parece que el único plan aquí fue improvisar
- ¿Quién te devolvió la varita? –Bella había bajado la mano
Fleur había notado el cansancio en la mirada de Bella, la resignación en su voz y no podía asegurarlo pero creía percibir alivio en sus facciones antes el deceso de Oriana
- ¿No es obvio? –Narcisa apareció a un costado, se veía bastante cansada, el cabello completamente enmarañado y sus ropas cubiertas de lodo y sangre- He sido yo Bella
Bellatrix tensó la quijada y aquella fue la primera vez en que Bella pareció un real peligro- Me has traicionado ¿Por ellas?
Narcisa negó- Lo he hecho por Draco –ambas hermanas permanecieron una frente a otra- Como lo hiciste tú con Hermione
Los ojos de Bella vacilaron por un instante- Por favor, no compares esos sentimentalismos
Narcisa observó de reojo la curiosidad en los ojos castaños- Mejor dejamos esa historia para otra ocasión
- ¿Otra ocasión? –Bella dejó caer su varita al suelo- ¿Acaso no lo ves? Ya no me queda más para pelear –dirigió su mirada a Fleur- He sido débil todos estos años porque mi única voluntad era perseguir el sueño de otros pero… se ha desvanecido con un simple destello de luz verde
- Creí que querrías vengarte del resto del mundo –Hermione se animó a dar un paso hacia adelante, encarándose a ella
Bella soltó una risa seca- Abre los ojos, todos aquellos que alguna vez me hicieron daño están muertos o pronto lo estarán ¿o me equivocó Cissy?
Hermione observó la interacción de ambas hermanas y frunció el ceño, dirigió una rápida mirada a Fleur que esbozaba una ligera sonrisa. Sentía que entre ellas se había formado una rara conexión que no lograba entender.
- ¿No tienes un deber que cumplir Hermione? –Narcisa le esbozó una ligera sonrisa- Aquí ya no hay nada que puedas hacer
- No pienso dejar a Fleur con ustedes. Ni siquiera creo que darles la espalda sea una buena idea –espetó la castaña
Bella soltó una carcajada- ¿De verdad? No me vengas con esos arranques morales, has dejado a Fleur conmigo todo su embarazo ¿y ahora vienes a preocuparte?
Hermione notó que era la primera vez que Bella menciona el nombre de la rubia sin pretensiones, sin molestia o alguna otra emoción escondida- No es que me dieras muchas opciones ¿Cierto? –Observó a su progenitora entrecerrar los ojos- Me llevo a Fleur
- Disculpen –interrumpió Fleur- Pero no soy un objeto con el que puedan decidir, estoy aquí frente a ustedes y creo que puedo elegir libremente
- ¿De verdad crees que puedes conmigo? –inquirió sagazmente Bellatrix
- He matado a tu amante –Fleur se irguió con orgullo- ¿Qué te hace pensar que no haría lo mismo contigo?
Bella se adelantó unos pasos quedando frente a ella, era apenas unos centímetros más alta- ¿Qué te hace pensar que no te mataré por ello?
Fleur esbozó una sonrisa- Lo habrías hecho ya –avanzó un paso, quedando a centímetros de distancia- Pero resulta que te he hecho un favor, ¿Cierto?
Bella tensó la mandíbula y Hermione estuvo a punto de intervenir pero Narcisa apareció detrás de ella sujetándola del brazo, negando quedamente con la cabeza
- ¿Cuándo pensabas hacerlo? –inquirió Fleur mientras la mandíbula de Bellatrix se tensaba cada vez más- ¿Después de que Harry acabara con Voldemort? ¿Y después qué? Huir con mi bebé
Bellatrix no pudo contenerse más y soltó una carcajada, sosteniéndose del hombro de Fleur, La rubia negó con la cabeza mientras soltando una risa.
Hermione escuchó a Narcisa reír ligeramente a sus espaldas y ella se encontró pérdida, no tenía idea alguna de qué se había perdido o lo que había generado la risa de aquellas mujeres
- Será mejor que te vayas –dijo Narcisa al fin- Podrían matar a Potter si no estás ahí
Hermione abrió la boca para replicar pero Narcisa continuó hablando
- No es necesario, Fleur está en buenas manos
- No sé por qué pero eso no me consuela –Hermione observó la media sonrisa dibujada en el rostro de la rubia, la observó en silencio, dándose cuenta que la Guerra no sólo la había cambiado a ella, que Fleur había librado su propia guerra y batallas que para bien o para mal la habían cambiado a una persona que la castaña desconocía. Observó que Bellatrix colocaba una mano sobre el hombro de la rubia.
Instintivamente la castaña se dirigió a la rubia, colocó su brazo sobre su cintura y la atrajo, estampando sus labios contra los de ella. Sintió que el lobo en su interior se regocijaba, profundizo el beso masajeando la lengua de la rubia con la propia hasta que Fleur la alejó de manera abrupta, Hermione pretendió protestar hasta que vio a la rubia sostenerse el vientre- ¿Estás bien? –Inquirió con evidente preocupación
Fleur asintió- Sólo está un poco inquieto
- Granger –Narcisa elevó la voz
Hermione asintió- Regresaré por ti
- Ve –fue lo único que atinó a decir la rubia.
Fleur observó la inseguridad en la mirada de la castaña que pronto dio media vuelta alejándose de ella. Desvió la mirada observando el cuerpo inerte de Oriana, sintió un nudo en la garganta mientras poco a poco iba cayendo en cuenta de sus acciones. El brazo de Bellatrix pronto la rodeó, giró para observarla y una sonrisa se formó en los labios de la pelinegra- ¿Quieres dar un paseo?
Fleur arqueó una ceja y sintió que Narcisa tomaba su mano entre las suyas- No temas, creo que te hemos demostrado que no queremos lastimarte
-O al bebé –agregó Bellatrix
- No confió en tus intenciones –comentó Fleur mientras miraba con escrutinio a Bella
- La intención de mi hermana nunca ha sido dominar al mundo –intercedió Narcisa- Quizás no te hayas dado cuenta pero es mucho más frágil de lo que aparenta
Bella soltó a Fleur- Tonterías, que tenga un poco de piedad a los mundanos no significa que sea débil
Narcisa esbozó una sonrisa- ¿Débil? Le has mentido en la cara al mago más tenebroso que he conocido, yo no usaría ese adjetivo contigo
Fleur sonrió- Hermione está viva gracias a ti ¿No es cierto? –tomó el silencio como una afirmación- Siempre pensé que Oriana la estaba utilizando, nunca creí que le importará, pero tú… Tú eres su madre
Bella gruñó, dándole la espalda a ambas rubias
- Y ahora comprendo lo que has pasado –Fleur tomó instintivamente su vientre- Lo has hecho para protegerla porque en el fondo la quieres… y te preocupas por ella. Incluso puedo decir que estás orgullosa de ella
- Es una blandengue –comentó al fin la pelinegra- una corajuda, insensata sentimentalista
-¿Gryffindor? –concluyó Fleur- No estás enojada por lo que es. Estás furiosa porque lo que no pudiste enseñarle a ser –Fleur observó una vez más el cadáver de Oriana- La varita la tengo yo –Fleur elevó su varita mientras la acariciaba con las manos- Harry, Voldemort y probablemente todos se enterarán pronto
Bella observó el cuerpo de su ex-amante- ¿Y el bebé? –inquirió sin dejar de ver el cuerpo de Oriana
Fleur lanzó un suspiro
- Está en peligro –sentenció Narcisa- Cuando sepan que es la mezcla de dos razas se desatará un conflicto –Narcisa tomó aire- Tampoco estás segura aquí Bella, querrán eliminar a todos los mortifagos y querrán regresarte a azkaban
- Sólo si pueden atraparme –Bella se tensó de imaginarlo
- Fleur –Narcisa se acercó a ella- ¿Estás dispuesta a seguir con el plan?
Bella levantó la ceja- Veo que ustedes se hicieron muy buenas amigas
Fleur ignoró a Bella y asintió con la cabeza
- Bella reaccionó mejor de lo que pensamos y necesitas ayuda
-¿Disculpen? Sigo aquí
Fleur observó por largo rato a Bellatrix y sonrió- Supongo que ahora serás tú quién tenga que acatar mis condiciones
Bellatrix arqueó una ceja mientras cruzaba los brazos sobre el pecho, nada a gusto con el tono que utilizó la francesa.
Ginny tomó una gran bocanada de aire mientras veía a Pansy quejarse en el gran comedor, tenía varios rasguños sobre las mejillas y la piel manchada de suciedad. Por un momento deseo no ser ella quién tuviera que realizar tan dura labor.
Pansy levantó la mirada, encontrándose con los ojos de la pelirroja y elevó una ligera sonrisa, avanzó hacia ella sin premura y cuando estuvo lo suficientemente cerca comenzó a hablarle en tono burlón- Vaya, vaya, al fin te encuentro. Pensé que una acromantula había acabado contigo
Ginevra trató que la ofensa no le afectara- Pansy, hay algo que debo decirte
La pelinegra elevó la ceja esperando que continuara- ¿Y? –inquirió al darse cuenta que la pelinegra estaba tomándose mucho tiempo- ¿Vas a decírmelo este año?
Ginny tomó nuevamente aire- Murió alguien
Pansy lanzó un bufido- ¿En serio? –inquirió mientras extendía sus brazos- quizás no te hayas dado cuenta queridita pero aquí hay bastantes muertos –chasqueó la lengua- quizás estabas demasiado ocupada escondiéndote
-¡Pansy! –la pelinegra elevó la voz, llamando la atención de varios en la sala- Es tu madre
Ginny sabía muy poco de aquella chica, las contadas palabras que habían intercambiado usualmente eran insultos, no sabía sus gustos ni su historia pero aún sin conocerla fue capaz de darse cuenta que la noticia le atestó como un balde de agua fría. Detuvo cualquier movimiento y su cara se palideció aún más, incluso le pareció que su respiración se había pausado
- ¿Pansy? –Ginny se preocupó y acerco a ella, insegura sobre si debía darle un abrazo
Pansy retrocedió sacudiendo la cabeza- ¿Oriana?
Ginny se rascó la parte trasera del cuello, no deseando entrar en detalles- Si, su cuerpo… estaba en una colina trasera
- Mi padre siempre dijo que terminaría así –La mandíbula de la pelinegra estaba elevada peros sus ojos estaban perdidos en el horizonte, como si hablara consigo misma- Muerta, sola en algún lugar remoto sin que nadie le llorara
Ginny no supo que decir, ella había experimentado la muerte de uno de sus hermanos horas antes. Y justo en ese momento se preguntó dónde estaría su familia, dónde estaría su madre y su padre, qué estarían pasando o sintiendo. Un pensamiento aún más aterrador le llegó a la cabeza ¿Su familia aún seguía con vida? Había visto a Harry y Hermione rondar el castillo, el semblante de la castaña parecía temeroso y el de Harry, después de tantos años, de tantos muertos, al fin se veían tranquilo, cansado pero tranquilo.
No recordaba haber visto a sus padres desde hace horas, escuchó a su madre gritar el nombre de su hijo pero ella no había sido lo suficientemente valiente para quedarse ahí y ver el cuerpo inerte de su hermano. El sollozo de Pansy la sacó de sus pensamientos, en un acto instintivo se acercó a ella y la rodeó con los brazos, sintiendo que ésta se aferró a ella, apretándola con fuerza como si quisiera unirse y colocando su rostro en el cuello de la pelirroja, sus sollozos eran cada vez más audibles y su respiración entrecortada.
- él… él dijo que ella –Pansy tuvo que tomar aire para seguir hablando entre sollozos- ella no, no merecía ni una lágrima
Ginny acarició el pelo negro mientras asentaba suaves besos en su cabeza- A veces –Ginny se mordió el labio, conteniendo las lágrimas que comenzaban a formarse en sus ojos- hay personas que no merecen nuestro amor –La imagen de su madre pasó por su mente, la sonrisa de su padre, la suave risa de su hermano fallecido- Pero no elegimos a quién amar –las lágrimas ya habían escapado de sus ojos. Pensó en la imagen de la castaña, había deseado tantas veces besar sus labios, poseer su cuerpo y corazón- Y a veces las decisiones que tomamos no son las correctas –Sintió un nudo en la garganta que detuvo momentáneamente su hablar- Pero las personas que nos aman, lo hacen sin importar que.
Sentía sus mejillas mojadas a causa del llanto y a pesar de que sintió que los sollozos de Pansy disminuían sabía que su estado aún era frágil. Aun así se separó de ella, la pelinegra estaba cabizbaja pero Ginny tomó su barbilla con la mano y la elevó, de tal manera que sus miradas se encontraran. Ginny le dedicó una sonrisa triste- Querer a tu madre no te hace una tonta –Ginny le acarició la mejilla con suavidad- Quizás tomó las decisiones equivocadas –Ginny bajó la mirada un instante al verse reflejada en sus palabras- No tuvo la oportunidad de razonar sus acciones o quizás le pareció que lo que hacía era lo correcto pero ella fue tu madre y estoy segura que muy a su manera –comentó mientras se encogía de hombros- te amó
Pansy se arrojó a sus brazos. Ginny tardó unos segundos en responder el abrazo y por un momento sintió sus mejillas enrojecerse, cerró los ojos intentando convencerse que sus padres y hermanos estaban a salvo. Por ahora, tenía que cuidar de su familia, porque sin importar las circunstancias ahora Pansy Parkinson era su familia y si quería hacer algo mejor con su vida, debía de empezar a cuidar y querer a aquellos que la rodeaban.
- Hey –Gaby tomó asiento a un lado de Luna- ¿Estás bien?
Luna lanzó un suspiro- Si, es sólo que he hablado con Hermione –dijo mientras tomaba la mano de la francesa y entrelazaba sus dedos- no planea regresar a Hogwarts
Gaby se mordió el labio y se arrodilló en el piso, quedando frente a Luna- Te prometo que no sé dónde está Fleur, desapareció desde la batalla y ni yo ni mis padres tenemos idea dónde pudo ir
Luna colocó su mano sobre su mejilla- Lo sé… es sólo que después de todo lo que nos ha quitado la guerra, me parece injusto que Hermione esté pasando por esto
Gabrielle desvió la mirada- Me gustaría poder darte consuelo –
- Pero –inquirió Luna, sabiendo cuál sería la respuesta
- Pero sabes que pienso que es la mejor decisión
Luna esperó a que continuará con el dialogo que tantas veces había usado- ¿por la familia?
Gaby asintió- Fleur no iba a estar segura aquí
- Ella podía contar con Hermione
Gaby soltó una risa burlona- ¿Con un hombre lobo? Tú sabes muy bien la reacción que tuvo el mundo mágico cuando se dio a conocer el "secreto" de Hermione.
Luna bajó la cabeza, consciente del caos mediático que esa revelación había causado. Aparentemente ni ser la heroína de la guerra le daba inmunidad- Pero Hermione le querría
- Y Fleur a ella, yo fui testigo del amor que mi hermana le profesaba
- Entonces ¿Por qué no pueden estar juntas? ¿Por qué Fleur la dejó así? Tenían un hijo
- Tienen un hijo –aseveró Gaby- y quizás no es el momento adecuado para que estén juntas, quizás en algún momento o en algún lugar coincidan
Luna gruñó, sin estar de acuerdo con la postura de su novia
Gaby se levantó y abrazó a Luna, dejando su cabeza reposar sobre el hombro de la otra- Sé que suena egoísta pero, ¿Podemos olvidarnos de ellas ahora? –Gaby soltó un suspiro- Pronto te irás a Hogwarts y yo me quedaré sin ti
Luna sonrió, sabiendo lo sentimental que la francesa podía ponerse, el resto del mundo tendría que esperar un momento.
Ginny observó el reloj arriba de la chimenea, sabía que su invitada llegaba tarde y se maldijo por creer que ésta vendría de buena gana a su hogar.
Tomó un sorbo de la bebida en su vaso y dejó caer su espalda en el sillón. Pensó en lo que estaría haciendo Pansy en esos momentos. Pesé a sus diferencias, ambas habían logrado entablar algo similar a una amistad, decididas a hacer su "relación" lo más cómoda posible, al menos hasta que tuviera la posibilidad de deshacer la unión sin salir perjudicadas. Confiaba el trabajo que estaba haciendo Harry en el ministerio y creía que el chico que alguna vez considero su amigo pudiera romper con aquellas viejas leyes y permitirle a Hermione, Pansy, Luna, Lupin, a ella misma un mejor estatus dentro del mundo mágico. Permitirle caminar por la calle sin prejuicios, soltó una pequeña risa al pensar que Fleur también lo merecía.
Una sonrisa permaneció en su rostro mientras pensó en todo el tiempo que había pasado intentar sabotearla e incluso eliminarla. Si alguien le hubiera dicho que terminaría en esta situación se hubiera reído de esa persona en su cara. Las cosas habían cambiado mucho en el mundo mágico desde la derrota de Voldemort pero no todas habían sido para bien. La gente le temía a lo que podía llegar a convertirse en algo grande, poderoso. Hermione que alguna vez había sido visionada como una de las mentes más brillantes y con un futuro prometedor había visto su destino derrumbarse en un par de horas, cuando la gente comenzó a pensar que la poderosa amiga de Harry Potter podía volverse contra él.
Escuchó un chasquido proveniente de su chimenea y se puso de pie inmediatamente, regalándole una sonrisa a su invitada
- Pensé que no vendrías
- Al grano Ginevra –murmuró la castaña
Ginny observó que era uno de los tantos días que no estaba de humor, había pasado su último año en busca de la rubia sin obtener resultado alguno, su rostro demacrado y su cuerpo debilitado era una clara señal. Ya no era más aquél lobo imponente que algún le pareció- Podría matarte si me apeteciera –comentó la pelirroja- Tu cuerpo pide a gritos un descanso
Hermione giró los ojos- ¿Eso era lo que tenías que decirme? Tengo cosas más importantes que hacer
- Ir recorriendo centímetro a centímetro el mundo no cuenta como algo importante y menos si no puedes hallar a quién buscas –Observó que el entrecejo de la castaña se arrugaba en clara señal de enojo pero continuó- Quizás ella no quiera ser encontrada, quizás ya no le inter-
No pudo continuar la frase porque Hermione tomó su garganta entre sus manos, sus pupilas se habían delatado claramente y aunque Ginny dudó de la fuerza de la castaña, era evidente que aún con lo precario de su estado seguía siendo muy imponente
- Dame una razón para que no acabe contigo –siseó la castaña- Como debía hacerlo muchísimo tiempo atrás
- Sé –Ginny trataba de hablar pero la presión sobre su garganta le impedía formular palabras- Donde está
Hermione soltó a la pelirroja de inmediato, haciendo que ésta cayera al suelo. Sus ojos no ocultaban la sorpresa-¿Qué dijiste?
Ginevra tosió un poco, la garganta le dolía pero aquello no le impidió continuar con su revelación- La vida en manada no me va tan mal
Hermione apretó la mandíbula, sabiendo que a la pelirroja le encantaban los rodeos pero consciente de que ésta la tenía en sus manos
- He movido a algunos de los mejores elementos de la manada –Aclaró Ginny mientras se ponía de pie y recobraba la compostura- Y logrado averiguar dónde se alojó un tiempo
Hermione esperó ansiosa
- Ella ya no está más ahí –Ginny caminó por la sala, seguida muy de cerca de la castaña
- Era un pequeña villa al norte, nada importante, no dejó nada, ningún rastro de olor o cualquier otro documento –Ginny llegó a un pequeño cajón y lo acarició con la yema de los dedos- Podría decirte dónde es pero ya hemos revisado y no hay señal de ella
Hermione continuó callada, sin saber qué esperar o decir
- Simplemente desapareció –continuó Ginny- sin dejar rastro… excepto –Ginny esbozó una sonrisa para darse un efecto dramático. Abrió el cajón con cuidado- Esto –Ginny extendió un sobre a la castaña- y no –agregó rápidamente al ver la sospecha en los ojos castaños- No lo he abierto. En aquél cuarto no había nada, excepto este sobre
Hermione lo tomó con las manos temblorosas. Lo abrió y encontró en su interior un pedazo de corteza de algún árbol y una carta. Cerró de inmediato el sobre.
- Gracias
Fue a penas un susurro pero Ginny alcanzó a oírle, dio media vuelta para servirse un poco más de alcohol- ¿Sabes? Nadie creería que íbamos a terminar en esta situación, incluso yo misma estoy sorprendida de que te ayudará a buscar a Fleur, pero… hay muchas
Ginny detuvo su hablar y se dio media vuelta. Soltó un gran suspiro al darse cuenta que estaba sola en la sala- De nada –susurró al aire
Luna apareció en la casa de Harry y de inmediato comenzó a llamar su nombre. El chico no tardó en aparecer frente a sus ojos con un semblante preocupado, ni siquiera se molestó en reprender a la rubia por acudir a su hogar a esas horas y sin avisar.
- Harry –Luna sentía que le falta el aire- ¿Es verdad? Gaby me dijo pero… me rehúso a creerlo
El pelinegro bajó la mirada- Es verdad. Hermione me dejado una nota y sólo tres palabras Luna –El chico dejó caer una lágrima- No me busques –Harry reacomodó sus gafas- después de tantos años de amistad eso es todo lo que tiene que decirme ¿Cómo me pide eso?
- Hermione le envió una carta a los padres de Fleur –Luna comenzó a hablar- Al parecer Ginny se la dio
Harry asintió- leí el contenido de esa carta. Les pide perdón a sus padres y les asegura que está bien y a Hermione…
Luna notó cómo se tensó el muchacho, ella desconocía el contenido de la carta pero sabía que no era nada grata de leer
- Hermione realmente la amaba y ella le deja un ridículo pedazo de pergamino diciendo que se olvidara de ella y su hijo ¿Cómo puede hacerle eso? -las lágrimas comenzaron a fluir de los ojos verdes- Y Hermione… su apartamento está intacto pero ella no está por ningún lado. Ni siquiera se ha llevado su varita
Harry limpió su rostro con el dorso de su mano
- Harry –Luna se acercó a él, acariciándole el hombro- Fleur sólo estaba asustada y probablemente Hermione sólo necesite tiempo, debe ser complicado estar en su posición
Harry sonrió ligeramente
- Ella también nos ama, dale tiempo para asimilar todo… -Luna apretó el hombro del chico ligeramente, para darle un poco de ánimo- Hermione nunca abandonaría a las persona que ama
Harry asintió con la cabeza, deseando que todas aquellas palabras fueran ciertas.
Y sin embargo, no lo fueron.
Harry tomó el primer sorbo de su café expreso, sentado en un restaurante muggle contempló hacia el horizonte. Su labor como Ministro de Magia había terminado en esa ciudad pero había decidido tomarse un momento lejos de su caótico mundo. Se recostó sobre la silla sintiendo la ventisca de aire. Tratando de recordar cómo era la risa de su amiga, cómo se sentía su tacto, la imagen de su rostro vino a su mente, recordando aquellos rizos castaños.
Le hubiera gustado saber qué fue de ella, 6 años no podían borrar la preocupación y ansiedad de verla a aquella chica que era como su hermana. Soltó un suspiro mientras observaba aquellas pintorescas casas y escuchando al aire soplar y arremolinarse por las calles. Quizás su amiga, algún día, en otro momento, se asomaría con una sonrisa bajo el sol, el crepúsculo arrebolado o la luna.
Observó la inmensidad del firmamento y pensó que quizás, aunque fuera de forma efímera, la volvería a ver, igual que a la Luna Escarlata que se posaba aquella noche en el cielo: Grande y resplandeciente. Pero mientras aquello sucedía, podía disfrutar de la noche. Harry sonrió mientras tomaba otro sorbo a su café.
Quisiera poder darle un agradecimiento personal a todos y cada uno de las personas que me acompañaron a lo largo de este viaje pero las palabras no me bastan para ello.
Así que lo resumiré dando gracias a todos los que comentaron en algún momento, a los que simplemente leyeron e incluso a los que llegaron a odiarme en algún punto.
Gracias por esperar las actualizaciones y por las sonrisas que me regalaron.
Pueden leer el epilogo si gustan algo más concreto
