Hola otra vez ryuhi-chan reportándose con otro nuevo capítulo, espero que les guste

por cierto, bleach no me pertenece, le pertenece a tite kubo-sama, si yo tuviera sus derechos todos mis sueños se verían cumplidos, jajajaja

bueno y ahora no queda más que leer...


-porque tienes tu ese anillo y como lo conseguiste- pregunte con reproche

-que maleducada ni siquiera preguntaste mi nombre, eso esta mal karin-chan- me dijo la extraña

-bien, quien eres y porque tienes ese anillo?- pregunte ya enfadada

-ahora esta mejor, me llamo hikari kuno y la verdad es un placer conocerte-se presentó

-no me has contestado porque tienes ese anillo- le recordé

-todo a su debido tiempo, karin-chan- me dijo con una sonrisa, me desesperaba que me diga karin-chan pero quien se creía, ni siquiera la conocía y me trataba con tanta familiaridad.

-por ahora deberías descansar mi amo llegara pronto- me aconsejo y comenzó a caminar hacia la puerta.

-quien es tu amo, tu me trajiste acá?- pregunte

-todo a su debido tiempo karin-chan, en la mesa tienes la comida, nos vemos- me dijo y cerro la puerta

Me levante de la cama y camine hacia la mesa, no sabia donde me encontraba pero me habían agarrado ganas de comer, en ese instante me di cuenta que estaba en mi uniforme shinigami, parece que estaba en mi forma de alma, donde estará mi cuerpo real?- pensé

No le di muchas vueltas al asunto y comencé a comer, estuve un rato así cuando se abrió la puerta nuevamente.

-mi amo a llegado y quiere verte, ven- me dijo hikari

Caminamos por unos pasillos que estaban iluminados tenuemente (N/A: si este también tiene el complejo de los pasillos que tiene aizen, me pregunto si también será un oráculo como aizen, después de todo aizen lo sabe todo, me encantaría preguntarle mi futuro, jajajajaja), parecía no haber nadie allí además de nosotras dos, al final llegamos a una gran sala (N/A:por si las dudas les informo que no es las noches), en el centro de esta había un gran sillón y a su lado una mesilla con una taza humeante (N/A:repito no es las noches).

-hola karin-chan- ahí fue cuando me di cuenta que no estábamos solas, cuando estuve a suficiente distancia me sorprendió lo que vi, ahí sentado en el sillón estaba el maldito estudiante nuevo

-yami-sama le traje a la prisionera- dijo hikari

-que haces aquí maldito?- pregunte con odio

-así me tratas karin-chan, que cruel que eres, y yo que fui tan bueno contigo- dijo descaradamente

-tu bueno, si acosarme es ser bueno que será ser malo- dije con sarcasmo

-porque me secuestraste, que esta pasando aquí?- pregunte con enfado

-mmmm, no se si contártelo, no has sido buena conmigo últimamente, me has estado evitando este ultimo tiempo- dijo burlonamente

-no juegues conmigo bastardo, y dime inmediatamente que esta sucediendo aquí- dije con mucho valor, tanto que me sorprendió a mi misma, después de lo que había pasado con el esa tarde le había tomado miedo, pero luego me jure que nunca más le temería y que nunca más me mostraría débil ante el.

-uh de donde sacaste tanto valor sino mal recuerdo en el último tiempo huías de mí como perro asustado- me dijo

-yo nunca le tendría miedo a un maldito como tu, eres una basura- le dije con todo el odio que tenía acumulado para con él.

-ah me halagas karin-chan, creo que ahora si te lo contare, pero déjame que empiece desde el principio, por favor hikari-chan traerías otro sillón y otra taza de café, esto tomará tiempo-

-bueno, veamos por donde empezar….ah ya se- comenzó

Yo pertenecía a una familia de la nobleza de la sociedad de almas, la familia bagashama, especialistas en el espionaje, yo como el hijo mayor tenía la obligación de ser el futuro líder de mi familia. Todos tenían grandes expectativas sobre mí y querían que fuera como mínimo un capitán del gotei 13, así que me enviaron a la academia de artes espirituales.

Todos los nobles me consideraban un joven inteligente, sagaz, astuto y brillante en lo que se refería a ser un líder y un gran estratega. Y como esperaban entre en la clase especial de la academia, la de los mejores estudiantes, y los más prometedores. Mis notas estaban entre las mejores de la academia, estudiaba y entrenaba incansablemente para ello, lo que más quería era ser reconocido, llegar a sobrepasar a todos los anteriores lideres y si era posible en un futuro cercano llegar a ser el mejor shinigami, por supuesto nadie dudaba de que llegaría a alcanzar esas metas, ni siquiera mi padre, era un ejemplo para mi hermano menor que me veía como un modelo a seguir. Al poco tiempo de ingresar a la academia conseguí ganarme una reputación de ganador todos los profesores creía que en un futuro sería un oficial del más alto rango, además me hice popular entre los alumnos como el chico genio, era reconocido y admirado por todos.

Un día juntaron a los de la clase especial de cuarto con la clase especial de primero para hacer una competencia de kendo, consistía en perfeccionar las habilidades de los de primero y transmitirles como alumnos de mayor experiencia nuestro conocimiento. Cuando fue mi turno me toco con un niño muy extraño, parecía ser muy frío y reservado, y si lo veías por primera vez daba miedo, tenía el cabello extrañamente blanco como la nieve y los ojos turquesa, su carácter y seriedad no hacían juego ni con su edad ni con su estatura, parecía un niño de no más de 10 años. Me dije a mi mismo que sería fácil vencerlo porque era muy pequeño, parecía débil y era de primero no resultaría para mi un gran obstáculo, así que me puse en posición con mi espada de madera para comenzar la contienda no iba a tardar mucho y la verdad no duro mucho, no paso un segundo que el pequeño al que yo creí un debilucho me derribo y me hizo quedar como un idiota, luego se dio media vuelta y como si hubiera estado sentado tomando un té todo ese tiempo, empezó a caminar con la mayor tranquilidad posible.

No voy a olvidar nunca la burla de aquellos que me consideraban un genio después de haber perdido contra ese mocoso, él se quedo con el titulo de genio, perdí mi reputación como ganador y los profesores empezaron a decir que ese pequeño tenía más futuro que yo, incluso que sería un capitán a su corta edad, muchos dejaron de verme como un joven brillante y pensaron que talvez mis habilidades eran adquiridas pero no innatas.

-estas hablando de toushiro, no es así- pregunte

-si luego de ello me entere que el nombre del el chico que me derroto y desequilibro mi forma de vida era hitsugaya, hitsugaya toushiro, un niño que venía del rukongai, un simple plebeyo, un alma común que no tenía sangre noble- me contó

-un pequeño genio que te derroto siendo de primer año y siendo del rukongai- dije

-gracias por recordármelo- me dijo con reproche

-de nada- le conteste

-bueno prosigamos- me dijo algo enfadado

Retomando la historia, luego de ese incidente mi autoestima cayo al piso, pasar de ser el centro de atención a ser un don nadie no es algo que les guste mucho a los nobles como sabrás, en fin me sentía desplazado, nunca pensé que ese día llegaría, le tome mucho odio a ese niño y comencé a investigar más sobre el para saber si tenía algo que lo pusiera en evidencia, pero lo único que pude averiguar era que todos en el distrito donde vivía en rukongai le tenían miedo por su aspecto y que tenía una amiga de la infancia que se llamaba momo hinamori.

Cuando dijo ese nombre puse mala cara, no quería ni imaginar que podría hacer ella si yo no estaba vigilando, talvez ya había conseguido la atención de toushiro

-parece que no te agrada mucho esa chica- me dijo

-yo…digamos que no, pero tampoco la odio- dije

-mmm rival en el amor, que pena ahora debe estar consolando a toushiro-kun y sabes los hombres cuando están deprimidos son más vulnerables a caer en la infidelidad- me dijo con malicia

-urusai, el nunca haría eso, estoy 100% segura, yo confío ciegamente en el- le dije con seguridad

-si tu lo dices, bueno prosigo- dijo

Como dije no encontré nada que lo hiciera ver mal o que inspirara más desconfianza que su apariencia, el siguió siendo el favorito incluso de los profesores, como noble no podía tolerar que un simple plebeyo me ganara iba en contra de mi orgullo noble.

Por esa razón volví a retarlo, claro que lo hice pasar como un encuentro amistoso, mi determinación era mucha quería derrotarlo y demostrarle a los demás que lo que sucedió ese día fue coincidencia, que lo había dejado ganar, quería recuperar mi lugar en la academia, no permitiría que un mocoso como el me ganara, y menos un alma inferior.

Me puse en posición de ataque, se habían congregado muchos alumnos alrededor de nosotros, comenzamos el encuentro y en menos de dos segundo me venció, otro encuentro humillante, en ese preciso momento perdí toda la reputación que me había formado, mis compañeros y los demás alumnos me tacharon de perdedor, claro que no tardo tiempo en llegar a los oídos de mis padres y los ancianos de la casa bagashama, quienes empezaron a dudar de mi capacidad para liderar la familia después de ser derrotado por un niño plebeyo.

Cuando me recibí de la academia ingrese al décimo escuadrón como tercer oficial, en los próximo años intente recuperar mi reputación y lo logre en cierta medida, entrene arduamente para desarrollar el bankai y así convertirme por fin en capitán de esa manera mi capacidad no sería puesta en duda y lograría recuperar la aprobación de mi familia y mi tan anhelado puesto como cabeza de la familia, no pasaron unos años que me presente a las pruebas para ser capitán, sabia que se había presentado otro aspirante más pero no había sido informado de su identidad. Hice la prueba pero me rechazaron, estaba molesto, habían elegido al otro.

Un mes después el nuevo capitán fue presentado formalmente, todos los miembros del décimo escuadrón estaban reunidos en el salón principal del escuadrón, y ahí fue cuando lo vi entrar, era el ese pequeño bastardo (N/A:si sigues insultando a mi shiro-chan iré hasta ahí y te daré un paliza, imagínense a la autora con una mirada asesina, y a yami rogando porque lo disculpe, jajajaja) que me había derrotado en la academia. Mi odio creció hacia el, no solo me había derrotado en la academia, se había robado mi título, había arruinado mi reputación, me había humillado y ahora me quitaba el puesto que tanto quería. No podía soportarlo, porque, porque me derrotaba en todo- pesaba. En verdad lo envidiaba, quería ser el, el niño genio que había alcanzado el bankai y se había convertido en capitán en tiempo record. Intente reprimir mis deseos de venganza.

Tiempo después de su ascenso me enamore de hinamori, era bonita, dulce y considerada, la conocí un día que ella había ido a visitar a hitsugaya como lo hacía a menudo, estaba caminando deprisa y chocó conmigo, me pidió disculpas y en ese momento me enamoré…

-tienes la necesidad de nombrarla?- pregunté

-si, podrías dejarme terminar el relato?-

-lo siento, prosigue-

Bien, en donde estaba, a si, bueno me enamoré de ella, pero ella no sabía que yo existía, al poco tiempo me di cuenta que si bien ella adoraba a su capitán también sentía algo muy profundo por hitsugaya, un sentimiento que no albergaría por mi, lo supe ese día, habíamos ido a una misión yo, hitsugaya y su teniente matsumoto, en la misión entramos en batalla con el enemigo y por azares del destino hitsugaya y yo salimos lastimados, cuando llegamos nos mandaron al cuarto escuadrón, a la misma habitación, ahí fue cuando me di cuenta, hinamori fue a visitar a toushiro y a mi me ignoro completamente, como yo lo creía, ella no sabía que existía, en ese momento lo envidie mucho, envidie la atención que de ella recibía.

Ya no lo soportaba más, ya no, debía hacer algo contra eso, así que cuando nos recuperamos lo rete a un duelo a muerte por su puesto de capitán, veras una de las formas de convertirse en capitán es derrotar en batalla al anterior frente a una cantidad considerable de testigos, comenzamos la batalla y como intuirás, él salio vencedor, y como también intuirás no me mató, dijo que no valía la pena hacerlo.

-yo creo que te perdono la vida no por orgullo sino porque es una buena persona- le dije

-me dejas continuar- dijo con una mirada sombría

En fin, después de esa derrota fue desheredado de mi familia, haber atacado a mi capitán en mi familia se consideraba una deshonra y más el haber querido obtener ese puesto de esa manera, si en algo se destacaba mi familia era por el orgullo y por ser muy honorable, nunca conseguirían las cosas por el camino fácil y mucho menos con actos de traición, para ellos atacar a un capitán a traición y hacerlo para obtener el susodicho título de la forma fácil era un deshonra, así que aplicando sus leyes me desterraron de la casa de los bagashama y como había perdido y había atacado a mi capitán me destituyeron de mi puesto como tercer oficial del décimo escuadrón y como shinigami, termine en el lugar en el que menos pensaba terminar, como una simple alma del rukongai, mi título de noble y mi puesto como un honorable shinigami los perdí en una fracción de segundos, y ahora luchaba por sobrevivir en ese asqueroso lugar.

Pase ahí una buena parte de mi "vida", mi mente solo pensaba en venganza hacia ese capitán que había arruinado mi vida. En el rukongai conocí a una joven, no tenía nombre así que le dí uno, la llame hikari, junto con ella idee un plan para infiltrarme en la casa de los bagashama, así utilizaría su portal hacía el mundo humano y escaparía de ese molesto lugar. El plan fue un éxito, los primeros años nos ocultamos para que la sociedad de almas no nos detectara, si así fuera seriamos condenados por haber roto las leyes naturales. Luego oímos de urahara, le pedimos que nos hiciera unos gigai para poder interactuar con los humanos y tener una vida normal.

Hikari apaciguo un poco mis deseos de venganza, al tiempo lo olvide pero en el fondo de mi corazón todavía existía ese deseo. Lo reprimí hasta ese día, estaba caminando por las calles de Karakura cuando lo vi nuevamente, era el, toushiro hitsugaya mi ex capitán, , me percate que estaba observando a una humana, esa humana eras tu karin-chan, nunca en los años que estuve cerca de él lo vi mirar a una mujer de esa manera, en seguida me di cuenta que sentía algo por ti.

Espere a ver tu reacción ante su presencia en el mundo humano, parecía que te agradaba tenerlo cerca, observe sus comportamientos para con el otro, vi como te convertías en shinigami y me informe de tu partida a la sociedad de almas, así que los seguí hasta allí con cautela, los observe, también el día que se confesaron…

-queeeeeeeee- dije con enojo

-como se te ocurre espiar a la gente de esa manera- dije totalmente enfadada, no podía creerlo, en mi enfado intente crear un kidou pero no funciono

-cálmate gatita, en este lugar no puedes usar tus poderes de shinigami, esta habitación esta recubierta con una piedra que suprime tus poderes, así que es inútil que utilices kidou aquí- me dijo

-maldición- dije

-ya me estoy hartando con tus interrupciones si sigues molestando te atare a la silla y te amordazare para que no hables- me advirtió

Bien prosigamos, entonces se me ocurrió un plan, él me había quitado todo lo que me importaba, mi puesto como cabeza de la familia, mi reputación, mi posibilidad de convertirme en capitán, mi puesto como shinigami, la confianza de mis compañeros y la chica que me gustaba, entonces porque no quitarle lo mismo que me quito, empezaría por la persona que más ama, empezaría por alejarte de él, así que pensé en una forma de hacerlo, primero se me ocurrió hacerlos pelear pero eso era aburrido tenía que ser algo que lo hiciera sufrir más, así que pensé ella es humana y el un shinigami, un amor prohibido que tal si utilizaba eso para separarlos, el hecho de que eran de mundos completamente diferentes, uno estaba vivo, el otro estaba muerto

Luego pensé en como propiciar esa separación, así que recordé que las ordenes dictadas por la central 46 eran absolutas y no podían ser contradecirás, me infiltre en la central y utilice mi zanpakutou con ellos, obligándolos a dictar esa orden, cuando todos se enteraron y fuiste enviada devuelta al mundo humano, yo te seguí para vigilar que hitsugaya no se acercara a ti, quería verlo sufrir poco a poco…

-maldito, como pudiste separarnos, te odio y me las vas a pagar- le dije con toda la furia contenida

-acaso no dije que te callaras, hikari ven- dijo

-si yami-sama que sucede?- le preguntó

-por favor mantén callada a karin-chan viene la mejor parte y no quiero que interrumpa más- le pidió

-si claro- agarró unas cuerdas y me ató a la silla, luego me tapo la boca con un pañuelo para que no hablara (N/A:hubiera sido más emocionante que lo haga con kidou pero no podían usar sus poderes de shinigami, así que recurrí a la forma clásica para maniatar a una persona)

Espero poder terminar ahora, quería acercarme a ti además de vigilarte así que me hice pasar por un estudiante de la preparatoria de Karakura, luego intente ganarme tu confianza y en parte lo logre pero por extrañas razones del destino termine enamorándome de mi víctima, así que entre el amor que sentía por ti y las ganas de venganza que tenía hacía hitsugaya me atreví a besarte, quería que me pertenecieras, luego intente pasar a mayores, quería hacerte mía y que hitsugaya lo supiera, mataría dos pájaros de un tiro, tendría a la chica que quería y humillaría y destrozaría a hitsugaya, siempre dicen que el dolor psíquico es peor que el físico porque el primero nunca sana, sin embargo no pensé que fueras tan fuerte y decidida ni tampoco pensé que le profesaras a hitsugaya tanta fidelidad y confianza, así que viendo fallido el plan de tenerte decidí secuestrarte y eso es lo que nos trae aquí.

-puedes retirarte hikari- le dijo a su compañera

-si yami-sama- diciendo esto se dispuso a retirarse, ahí fue cuando recordé el anillo

-mmmmmmm- dije intentando articular palabra

-espera que te quito esto- me dijo y me retiro el pañuelo que tapaba mi boca

Cuando estuve libre pregunté –y el anillo porque ella tiene el anillo?-

-ah eso creo que me había olvidado, recuerdas cuando te salvé de los gamberros?- preguntó

-lamentablemente, pero eso que tiene que ver?-

-bueno, cuando te besé sin que tu te dieras cuenta te quite el anillo-

-para que?-

-bueno ya que te secuestre me intereso que hitsugaya supiera que te tengo prisionera- luego de decir eso se acerco a mi, me desató y me tomó por la barbilla

-realmente quiero que seas mía karin-chan-

-yo NUNCA seré tuya, ahora devuélveme el anillo y deja de tocarme- le dije estallando, aparte su mano inmediatamente de mi rostro

-no te preocupes todavía no lo haré, primero haré desaparecer a hitsugaya y cuando tenga la vía libre tu serás mi una preocupación, muñequita- me dijo

-no te atrevas a tocar a toushiro, porque sino, porque sino…- lo intente amenazar

-porque sino que?- me retó

-yo no voy a permitir que lo lastimes, me escuchaste- volví a amenazarlo

-eso no lo dice normalmente el hombre- me dijo burlonamente

-te lo advierto, no me importa lo que me pase a mí pero si le tocas un pelo te juro que aunque muera en el intento tú la pagaras-

-que tierno la verdad muy tierno pero no me atemorizas así que porque no vuelves a tu habitación ya es tarde y la verdad quería dormir para mañana poder levantarme temprano y proseguir con la siguiente fase de mi perfecto y malévolo plan- me aconsejo

Hikari regresó y me pidió que la acompañara, así lo hice luchar para salir de ahí sin un plan sería en vano puesto que no podía usar mis poderes como shinigami, volvimos a la habitación en la que me encontraba antes, mi zanpakutou había desaparecido, de seguro la tenía ese maldito, eso dejaba menos posibilidades, cuando llegamos por primera vez tuve una conversación con hikari

-lo siento- me dijo

-qué?- pregunte algo desconcertada primero me secuestraba y luego me pedía perdón.

-por que?- pregunte luego

-por todo esto, yo en realidad no quería que el lo hiciera, solo se lastima a sí mismo con esto, con la venganza, creó que el capitán hitsugaya no tiene la culpa de su desgracia, fue su propio egoísmo, en los últimos años, desde que lo conozco he intentado que olvidara su pasado y que se redimiera pero al parecer no lo he logrado, no quiero que se lastime ni que lastime a otras personas, lo que esta haciendo contigo es muy cruel, me encantaría devolverte el anillo pero si ve que no lo tengo se pondrá furioso, te prometo que lo protegeré como si fuera mío, en cuanto a tu zanpakutou, toma aquí tienes, pero no podrás usarla ya que no puedes utilizar aquí tus poderes espirituales- me confesó y me entregó a akaryu, parecía una buena persona, así que decidí no atacarla, podría lastimarla o meterla en problemas con el maldito.

-dime sientes algo más que admiración y amistad por bagashama no es así?-pregunté

-si, yo lo amo, no estoy celosa de ti, porque se que tu no me lo quieres quitar, solo me gustaría que me mirara como te mira a ti- me dijo

-creo que seremos buenas amigas- le dije

-dime una cosa sabes que planea hacer bagashama?-pregunté

-la verdad no me dice mucho, solo me cuenta cuando el plan se esta llevando a cabo, pero según me dijo, quiere vengarse no solo del capitán hitsugaya, sino también de su familia- me confesó

-podrías obtener más información tengo que saber que hará exactamente cual es su plan- le pedí

-haré todo lo posible, solo quiero que el no salga lastimado y que no lastime a nadie- me dijo con total sinceridad.

-dime como lo conociste?-pregunté

Verás yo vivía en uno de los distritos del rukongai más pobres y peligrosos, mi poder espiritual era considerablemente alto, cada día que pasaba allí era un infierno, no lo soportaba me moría de hambre y vivía con miedo, un día unos salvajes estaban persiguiéndome, corrí y corrí pero al estar tan débil por la falta de alimento me tropecé y caí, cada vez se acercaban más a mi me sentía como una presa que ellos intentaban cazar pero con la que primero querían jugar, cuando estaban a punto de alcanzarme el llegó y me rescato. M e salvo la vida y me alimento y cuido, yo le debía la vida, así que dedique mi vida a devolverle el favor y es lo que intento hacer ahora salvar su vida, el no es tan malo como crees sino sintiera esos deseos de venganza verías su verdadero ser, es una persona amable cuando se lo propone.

-lo entiendo pero no se si pueda perdonarlo después de haberme separado de toushiro y mucho menos si intenta lastimarlo- le dije

-entiendo- me contestó

-que descanses, vigilare que no te moleste mientras duermes- se despidió

-si gracias, buenas noches a ti también- me despedí

Me acosté en la cama, cerré lo ojos y me quede dormida pensando en todo lo que había sucedido.


Esta ves me redimí y no los deje con la duda, bueno más o menos aún esta la duda de que pasara en el siguiente capitulo

Les agradezco a todos sus reviews y le mando un feliz cumpleaños a lunashinra y le dedico este capítulo como me lo pidió, se que es un día después pero vale la intención

bueno espero que dejen reviews, o sino ya verán, jajajaja era broma pero lo de los reviews no, jajaajaj

la autora: yami te matare si le tocas un pelo a mi shiro-chan

yami: pero tu eres la autora tu dices que pasará después, si lo lastimo o no

la autora: dije que si le tocas un pelo lo que te hará karin-san será una pavada

yami: esta bien autora-sama, tendré en cuenta su amenaza para cuando me encuentre con hitsugaya

la autora: no es hitsugaya, es hitsugaya taichou, es que nunca viste la serie, es que nadie escucha a shiro-chan

yami: pero tu no lo llamas así

la autora: es que las fans de shiro-chan tienen una patente especial permitida por él para llamarlo así

yami: aja (yami con una gotita en la cabeza tipo anime)

bueno nos vemos en el próximo capítulo, se despide cambio y fuera ryuhi-chan...