Hola ryuhi-chan reportándose de nuevo antes de que los lectores intenten asesinarme, T.T
debo agregar que bleach no me pertenece, le pertenece a tite kubo-sama, si me perteneciera ya hubiera visto la nueva película de bleach, jajaja
bueno y ahora los dejo leer...
Estaba realmente furiosa, yami me había quitado lo que más quería, mi mente ya no respondía a la razón sólo a mi instinto asesino, quería vengar a toushiro, quería hacer desaparecer a yami, condenarlo, ya no me importaba nada, nisiquiera las personas que estaban a mi alrededor, mi instinto de supervivencia, ese que te dice que escapes cuando estas en peligro o eres mas débil que tu atacante había desapareció reemplazado por un único pensamiento: matar a yami.
-te lo advertí, te advertí que te mataría si lastimabas a toushiro- le dije con furia, de hecho las palabras salieron solas de mi boca, ya que mi mente ya no atendía a la razón
-crees que podrás derrotarme en el estado en el que te encuentras, ni siquiera lucida podrías matarme, mucho menos furiosa. En una batalla debes tener la mente fría, no debes mostrar tus sentimientos porque el enemigo los utilizaría en tu contra, además el ya ha muerto así que ahora tu vendrás conmigo, te lo dije antes y te lo repetiré tu serás mía cueste lo que cueste, que pena que toushiro no este aquí para verlo- me dijo al oído, -espera cuando se acerco-pensé, en mi momento de furia no me di cuenta que se había acercado, cuando reaccione intente cortarlo con mi espada en un hábil movimiento pero él lo esquivo.
-maldición- dije enfadada
-parece que no vendrás tan fácilmente, así que tendré que llevarte a la fuerza-
Se acerco a mi con la intención de calmar mi furia, pero mi enojo, mi dolor eran muy grandes, mi cuerpo era un remolino de sentimientos, culpa, tristeza, dolor, impotencia, furia, enojo, rabia, y muchos más, algunos indescriptibles, otros nuevos para mí. Liberé mi zanpakutou, quería terminar aquello rápido. Arde, akaryu, grite. Mi zanpakutou tomó la misma forma que aquel día que toushiro intento salvarle, otra vez mi pecho me dolía, tan sólo recordar aquel día… En mis entrenamientos con urahara había aprendido a controlar algunos de los ataques de akaryu, comencé con aquel que utilice ese día, tiempo después akaryu me dijo que se llamaba cuchilla de fuego, esta técnica creaba múltiples cuchillas de fuego que cortaban al adversario en diferentes ángulos, pero yami fue más rápido, con shumpo las esquivo y se lanzó al ataque, logré interceptar el filo de su zanpakutou, debía hacer todo lo posible por evitar que la liberara, de lo contrario caería otra vez en su control y ahora si eso estaba estrictamente prohibido. Nos alejamos tomando distancia para analizar la situación, debía encontrar su punto débil lo más rápido posible. Utilice shumpo para posicionarme rápidamente delante de el y propinarle una estocada, pero sólo logré hacerle un rasguño en su brazo izquierdo, nada de lo que él tuviera que preocuparse. Contraataco pero logré esquivarlo nuevamente, la batalla se volvía con cada minuto más peligrosa, el filo de nuestras espadas chocaba produciendo un eco metálico, pero ninguno quería ceder, él por sus razones y yo por las mías, aunque cada una muy alejada de la otra. Puse en práctica la segunda habilidad de mi zanpakutou, tormenta de fuego, la cual creaba un remolino de fuego que atacaba directamente al contrincante, además de manejarlo a voluntad, el remolino lo perseguía con insistencia, logró hacerle una considerable quemadura en el costado derecho de su torso haciendo que perdiera el equilibrio y el control de la batalla, aproveche ese momento para propinarle un fuerte puñetazo que logró hacerlo volar unos dos metros.
-ya no seré bueno contigo, aquí termina el juego, Sōsa, ayatsuri-ningyou- recitó y su zanpakutou se activo, en ese momento entre en un estado de desesperación, había dejado que la activará, esta batalla se iba a tornar muy peligrosa de aquí en adelante.
-karin-chan, karin-chan, te estas portando muy mal, estas haciendo que me enfade y no querrás verme enfadado- me dijo advirtiéndome
-no te tengo miedo- le dije con confianza, en ese momento no podía, no debía temerle, tenía que vengar a toushiro.
-intentas vengarlo, pero que lograrás con eso. Después de matarme que harás, él ya esta muerto, no lo revivirás con eso- dijo para confundirme, sin embargo él tenía razón no lograría nada, sólo preocupar a las personas que me querían, la venganza es una acción vacía sin sentido, no lograría traerlo devuelta, sólo lo hacía para intentar emendar mi error, para calmar la culpa, para convencerme a mi misma de que con ello toushiro descansaría en paz. Y otra vez caí en la duda, y así volví a tropezar con la misma piedra, yami aprovecho mi momento de incertidumbre y me atacó con su zanpakutou, volvió a tomar control de mi mente, pero ahora con una técnica diferente.
-te encantara está técnica, sabes la tortura psicológica es la mejor arma en una batalla- me dijo, comenzó a hacer realidad mis temores más ocultos. Tal vez mi cuerpo era fuerte en ese momento, pero mi mente seguía siendo tan débil como antes, por más que intentaba resistirme, no lo lograba. Cuando me creyó lo bastante aturdida, me propino un golpe que me mando a volar y me estampo contra una pared, comencé a sentir un líquido cálido brotar de mi cabeza y mis labios, estaba conciente de que estaba malherida, intente recuperarme pero ese golpe me había fracturado algunos huesos y eso me impedía mover. Comencé a sentirme mareada y la vista se me nublaba. El intento asestarme el golpe final, pero alguien lo detuvo, era una voz masculina que no reconocía.
-hermano- dijo la nueva vos
-tu, que haces aquí, hikari que significa esto?- preguntó yami
-no se suponía que debías alertarlo de mi presencia- dijo
-lo siento yami-sama pero esta locura se debe acabar, no sólo estas lastimando gente inocente, sino que también te estas haciendo daño a ti mismo, has estado ciego de venganza por muchos años y por ello nunca te has dado cuenta que el verdadero culpable de tu desgracia eres tu, sólo lamento no haber llegado antes de que le hicieras eso a hitsugaya-san. Tu sabes mejor que nadie que ni hitsugaya-san, ni tu familia tienen la culpa de nada, tu eres responsable de tu vida y de cómo quieres vivirla, te cegó tu envidia y tu egoísmo, así como tus deseos de poder, si no hubieras estado tan centrado en ellos podrías haber sido un gran shinigami pero a causa de ellos perdiste todo lo que más querías, a tu familia, tu puesto como líder, tu sueño de ser capitán, si tan sólo no te hubieras descontrolado ese día, si tan sólo hubieras utilizado tu cerebro nada de esto estaría pasando, tu mismo te has metido en esta oscuridad, nisiquiera te das cuenta de lo importante que eres para algunas personas- le reprocho hikari
-importante, para quienes, mis amigos me hicieron a un lado y mi familia me desterró y abandono cuando más los necesitaba, todos pensaban que era demasiado inútil- respondió
-eso nos es verdad- dijo su hermano
-yo nunca pensé que lo fueras. Tu eras mi todo, mi modelo a seguir incluso después de que fuiste derrotado yo nunca deje de pensar en ti como mi héroe, aún después de eso quería ser como tu, quería que la gente me quisiera como a ti, quería tener amigos- dijo
-yo nunca tuve amigos, o pretendes que piense que esos que me humillaron y me creían un perdedor eran mis amigos- le reprocho
-tienes razón esos no eran tus amigos, pero tu deseo de ser admirado, ser respetado, que todos te quisieran fue tan grande que te aparto de tus verdaderos amigos, hikari es una ejemplo de ello, ella te ama pero tu estas tan empecinado en esta venganza que la rechazas y la ignoras-
-como puedes saber tu lo que sentí, como osas condenar mis acciones, tu que siempre viviste en ese palacio, a ti nunca se te pidió que fueras el mejor, siempre te protegían, no sabes lo que fue la presión de ser él mayor- dijo
-creo que nuestros padres cometieron un gran error al hacerlo, tal vez no pueda comprender por lo que pasaste pero no justifica lo que estas haciendo, en verdad quisiera comprender el dolor que sentiste, pero se que nunca podré entenderlo porque no viví la misma vida, pero no tienes porque lastimar a otras personas, admito que no debieron presionarte, papá era un hombre muy severo y no se lo complacía con facilidad, pero por favor ya deja de luchar, ya deja tu deseo de venganza, nunca lograras llegar a nada con ello, no te devolverá nada de lo que perdiste, con él solo perderás lo poco que te queda, cuando logres tu venganza te arrepentirás, sólo deja el pasado atrás déjalo ir, te prometo que te reincorporarte a la familia pero deja esto ya, mira a tu alrededor, acaso quieres asesinar a esa chica, que lograrás, sólo que te odie más y aunque puedas tenerla no compraras su amor, eso es algo que se gana y no estas haciendo nada para ello, no puedes obligar a una persona a amar porque es un sentimiento incondicional, por favor hermano…-
-ya cállate, no vas a lograr que me retracte así que se bueno y deja que termine lo que vine a hacer- le dijo yami
-debo terminar con esta batalla y luego ocuparme de ti y de mis padres-
-no podrás ellos ya murieron- le contó
-mejor para mí sólo quedas tú y esos estúpidos ancianos, eso lo hará más sencillo-
-pero hermano-
-cállate-
-ahora en que estaba, ah sí- dijo y me miro, levanto su espada para terminar con lo que empezó, pero alguien se interpuso, era hikari
-entonces si no piensas entrar en razón, te considerare mi enemigo, no dejaré que ensucies más tu alma-
-eres una traidora, tu no eres muy diferente a mi familia ni a mis supuestos amigos, todas las personas son iguales- dijo empezando a patear a hikari
-maldición, pensé- otra vez, otra vez estaban intentando ayudarme, otra vez era débil, debía ayudar a hikari, ella había hecho todo lo posible por ayudarme, se lo debía, no podía rendirme no ahora, -toushiro- susurre, él quería que no luchara con yami, no sólo por mi bienestar sino para que no terminara como él, perdida en un deseo de venganza que al consumarlo moriría con mi corazón. Lo iba a derrotar pero no por venganza, lo haría por todas las personas a las que quería, para protegerlos de la misma manera que me protegió toushiro tantas veces, él no lo hizo por venganza lo hizo para mantenerme a salvo, solo puedes disfrutar de una persona mientras esta viva cuando muere la pierdes, para eso se debe luchar para conservar a las personas que quieres con vida, la razón principal por la que quería luchar y dominar mis poderes era para proteger a toushiro, pero mi propia debilidad me lo impidió, no cometería el mismo error debía ser fuerte eso es lo que toushiro hubiera querido, mi castigo por haberlo matado y mi promesa para con él sería vivir…
-al fin lo has comprendido, creo que ya estas lista para liberar tu verdadero poder y como un fénix resurgir de las cenizas, ahora grita conmigo el nombre de tu bankai- me dijo akaryu
-BANKAI, jotei akaryu (emperatriz dragón rojo), se produjo una explosión de fuego, sentí como mi fuerza se restauraba y mi poder aumentaba unas diez veces más, mi zanpakutou una espada en su forma shikai se transformo en un hermoso báculo dorado, en su extremo superior formaba un aro con el extremo superior abierto, este presentaba puntas en lo extremos laterales y en los que no estaban unidos, este aro semiabierto estaba dividido en dos secciones iguales, por la continuación del palo principal pero este estaba torneado y también era puntiagudo, además presentaba un aro en su centro, se podía observar tres llamas, dos de ellas estaban ubicadas una a cada lado del palo divisor, dispuestas en su unión al báculo e inclinadas, mientras que la tercera se encontraba en el centro del aro central, en su extremo inferior se divisaba una punta afilada, debo agregar que el báculo además de ser eso tenía filo, según akaryu con él podía controlar grandes cantidades de fuego a voluntad, como una especie de piroquinesis (capacidad de crear y manipular el fuego). A mi uniforme estándar de shinigami se le había agregado un haori rojo con ribetes de color dorado y un dragón dorado bordado en la espalda, como el que porta akaryu en su forma humanoide.
Me posicione con suma rapidez en frente de yami, debo decir que mi shumpo no tenía nada que envidiarle al de yoruichi, interceptando su golpe con una sola mano, me sorprendió que su fuerza no me haya movido ni un centímetro y al parecer a él también, porque en cuanto me vio abrió los ojos como plato y se espanto, lo que aproveche para alejarlo de hikari.
-tu…tu…tu..tu…p…per..pero no puede, obtuviste el bankai en estas condiciones, esto es imposible- dijo entre confundido y aterrado
-al parecer no porque aquí esta y ahora en que me había quedado pagaras muy caro todo lo que has hecho, si las palabras no te hacen entrar en razón entonces haré que razones por la fuerza-
Manipule el fuego para que lo atacara directamente, pero lo evadió. Así que utilice una de mis nuevas habilidades la prisión infernal, esta crea una prisión literalmente de rejas de fuego, tenía que mantenerlo quieto un momento, luego utilice otra técnica llamada dragón llameante, que crea un dragón parecido a la habilidad de hyorinmaru pero completamente de fuego y acertó en el blanco, eso lo debilito mucho, así que intente asestarle un golpe mortal en el corazón pero antes de que pudiera hacerlo hikari intercepto el filo de mi espada con la de yami.
-por favor no lo mates, te lo ruego- me pidió, estaba llorando desconsoladamente.
-haré lo que quieras pero no lo mates, tu sabes mejor que nadie lo que se siente perder a la persona que amas- me dijo
-pero yo, después de todo lo que hizo- dije, y recapacite lo haría por ella para devolverle el favor pero no podía dejar que yami siguiera lastimando a las personas así que utilizando todo mi autocontrol atravesé su saketsu inhabilitando de esa manera sus poderes shinigamis, ese era el mejor castigo para él vivir lo que le quedaba de vida como un alma ordinaria del rukongai, aquello que desean tanto el poder se los mata al impedir que lleguen a él. Al destruir sus poderes shinigamis la barrera que aprisionaba a los shinigami se destruyo en miles de pedazos, luego de esto mi visión se nublo, empecé a caer y antes de sentir el dolor de la caída todo se oscureció.
Cuando desperté me encontraba en un hermoso jardín, estaba sentada sobre el césped, soplaba un agradable viento cálido, que hacia danzar los pétalos de las flores y las hojas de los árboles, había todo tipo de flores como, narcisos, rosas, iris, camelias, fresias, campanillas, tulipanes, lirios y muchas otras que no reconocía, además había muchos cerezos rosa y blanco en flor, cuyos pétalos danzaban hasta posarse en el césped y el agua del lago que se encontraba cerca, se sentía bien estar ahí, mi mente se sentía liberada y en calma, mi cabello se mecía con el viento. El clima era templado y agradable, el cielo estaba despejado y soleado, lo único que se me ocurrió fue suspirar, escuche una vos que me resultaba muy familiar,
-karin debes despertar, hay personas preocupadas por ti, además hay alguien que te está esperando- dijo la vos
-karin despierta, karin- esa vos si la reconocí era la de ichi-nii, mis ojos se abrieron lentamente, me sentí muy extenuada pero no sentía ningún dolor, todo lo que sucedió vino de repente a mi mente, me levante de golpe.
-cálmate aún no te recuperas, has dormido tres días seguidos- me comentó
-donde estoy, que sucedió?- dije alterada
-cuando te calmes te lo diré- me dijo, me relaje para que me contara
-estas en el cuarto escuadrón, luego de la batalla quedaste muy mal herida, aunque debo admitir que has luchado muy bien nunca pensé que te harías tan fuerte, bueno luego de que te desmayaste él comandante ordenó aprisionar a bagashama hasta su sentencia, a la chica la dejo libre, la perdono ya que no había participado abiertamente, mandó que te llevarán al cuarto escuadrón, llamé a orihime para que te ayudará a sanar, estuviste durmiendo durante tres días y eso es lo que nos trae aquí, te sientes mejor?-
-si solo un poco exhausta, los demás se encuentran bien?- pregunté
-si-
-karin?- dudó, sentí un reiatsu muy familiar que hizo latir fuerte mi corazón
-toushiro- susurre pero lo suficientemente audible para mi hermano
-puedo sentir su reiatsu, pero eso no tiene sentido ya que el está muer…muer…- no podía pronunciar esa palabra, sólo quedaba atascada en mi garganta.
-sobre eso tengo que comentarte algo- me dijo, pero volví a sentir su reiatsu mi cuerpo se levantó sólo de mi cama, ignore a mi hermano y comencé a correr hacia ese reiatsu, llegué hasta una habitación y entré sin preguntar, allí en una camilla se encontraba toushiro, tenía puesto un suero, pero eso no tenía sentido, el suero se le pone a las personas cuando están vivas para mantenerlas alimentadas no a un cuerpo muerto, a menos que…
-no está muerto- dije sin pensar
-no, no lo está, luego de la batalla descubrimos que toushiro aún respiraba, la capitana unohana lo mantuvo estable mientras traíamos a orihime para que lo curara, toushiro tuvo mucha suerte perdió mucha sangre pero debo admitir que tiene una voluntad muy fuerte-
-una cosa más aunque lo han curado entró en estado de coma pero su vida no corre peligro, la capitana unohana dice que no sabe cuando pero despertará, así que sólo te queda esperar a que abra los ojos-
-le quedaran secuelas-
-no-
-yo…yo…yo- caí de rodillas y comencé a llorar en silencio, estaba llorando de felicidad, él estaba a salvo solo debía esperarlo, por primera vez en muchos meses experimente una pizca de esperanza y felicidad.
-toushiro- susurre entre lágrimas, me acerque a su camilla y tomé su mano
-despierta pronto, yo estaré aquí esperándote- le prometí
Me quedé en el cuarto escuadrón hasta que me curé completamente, aunque la verdad pasaba la mayor parte del tiempo allí, cuidando de toushiro, le hablaba y algunas veces le leía un libro, tal vez lo hacia porque de esa manera sobrellevaba mejor su ausencia. Unohana decía que cuando yo lo visitaba a toushiro lo rodeaba un aura de serenidad. A veces me quedaba dormida a su lado a pesar de las negativas de mi hermano, siempre le traía flores blancas para alegrar la habitación y a veces solo lo observaba pensando en lo que le diría cuando despertará. Yami fue condenado a morir pero dos semanas después de su condena escapo, según los testigos se produjo una gran explosión y cuando el humo se disipo ya no se encontraba ahí, fueron en su búsqueda pero no pudieron detectar su reiatsu, todos dicen que lo ayudaron a escapar puesto que había perdido sus poderes shinigami, estaba segura que había sido hikari y lo confirme un día después cuando fui a visitar a matsumoto, como era costumbre ella no estaba allí, pero sobre el escritorio de toushiro había una pequeña cajita con un moño blanco y junto a ella una carta dirigida a mi que decía:
No se como agradecerte lo que has hecho, se que lo que él hizo no tenía perdón y por eso te pido disculpas, me lo llevaré lejos para que no cause más problemas, lamento ser tan egoísta como para no dejar que el cumpla la condena que merecía pero le debo la vida, quiero que sepas que te considero una gran amiga y que se que no hay nada en el mundo que pueda retribuir lo que has hecho por mí pero creo que lo que hay en la caja es un comienzo, te deseo la mejor suerte y espero que hitsugaya-san despierte pronto y que puedan ser felices, espero nos veamos nuevamente, con cariño, hikari.
Cuando abrí la cajita mi corazón dio un vuelco, dentro de ella estaba el anillo que toushiro me regaló en navidad, ella lo había cuidado como me dijo estaba intacto, lo saque de la cajita, le quite la cadena y lo volví a poner en mi dedo, ya no había razón para esconderlo, además quería que todos sepan lo mucho que amaba a toushiro y que estaba esperando que despertara.
Me olvide comentar que ahora el sereitei era mi nuevo hogar, una semana después de que me recuperé, fui llamada por el comandante, en presencia de los capitanes y mi padre
-la hemos citado aquí para discutir su futuro karin kurosaki- dijo el comandante
-verá la forma en que extrajeron su alma de su cuerpo material fue muy brusca, lo que causo que este se deteriorara impidiendo el retorno de su alma a él, siendo esta la situación hemos decidido dejarla vivir en el sereitei-
Me sentí terriblemente feliz, ahora podría vivir cerca de toushiro ya no tenía prohibido estar en la sociedad de almas, podría cuidar de toushiro hasta que despertará, lo podía cuidar durante el resto de mi vida, quería saltar, gritar, decirles a todos lo feliz que me sentía pero mi orgullo no me lo permitía, además estaba enfrente de todos los capitanes debía guardar compostura.
-además se le asignará alguien para terminar de entrenarla y poder nombrarla oficialmente una shinigami del gotei 13- finalizó
-hai- dije con mucha seriedad
-bueno, su entrenamiento comenzará dentro de un mes, pero por ahora debe descansar-
-hai, Yamamoto sotaicho- asentí
-puede retirarse-
-ah, mientras su entrenamiento se lleva a cabo vivirá en la mansión del capitán kuchiki-
-hai- dije con una pequeña reverencia, me di media vuelta y me retiré
Me instale nuevamente en la casa de byakuya, en la misma habitación, pero pasaba la mayor parte del tiempo con toushiro. En cuantó a mi viejo y yuzu, me dolió separarme de ellos pero el comandante dijo que podría visitarlos cuando quisiera, yuzu me deseo mucha suerte y me dijo que esperaría con ansias mi visita.
Cuando me estaba dirigiendo al cuarto escuadrón, me tope con hinamori en el camino, me dijo que la condición de toushiro seguía igual; luego de que me recuperé tuvimos una conversación en la que ella acepto que había perdido frente a lo que toushiro sentía por mi, le pregunté sobre el "video" que yami me había mostrado y dijo que intento acercarse a toushiro pero que el la rechazó en todas las ocasiones, me contó lo que había sucedido después de mi partida, lo deprimido y triste que se lo vio a toushiro, me contó que él nunca me olvido y que siempre estaba pensando en mi, que cuando supo de mi raptó intento por todos los medios ir a rescatarme y me confesó que nunca lo vio tan preocupado por alguien nisiquiera por ella, a la final quedamos en buenos términos, lo suficientemente buenos como para no intentar matarnos. Entre a la habitación y me senté en mi habitual sitio justo a lado de toushiro, el estaba tan sereno como siempre, antes de sentarme puse las flores que había traído en su lugar y lo besé suavemente en los labios. Abrí un poco la ventana ya era primavera, el clima estaba templado y el viento era cálido, quería airear un poco la habitación, además el viento era reconfortante, los pétalos de cerezo comenzaron a escurrirse por la ventana, uno de ellos cayó en el rostro de toushiro, se lo quite y noté que en su cuello tenía el collar que le había regalado, que tonta fui en todo ese tiempo no me percate que lo llevaba puesto, lo abrí sentía curiosidad por saber la foto de quien llevaba, aunque debo admitir que no me sorprendí tanto al verla, era una foto de nosotros dos la única que nos habíamos tomado juntos, fue un mes después de ponernos de novios, aún recordaba lo difícil que había sido convencerlo de tomársela.
Flash back
-vamos toushiro, es sólo una foto, no te estoy pidiendo que te pares en medio del sereitei y le digas a todos que me amas-
-no me gustan las fotos, son molestas- dijo él
-eres un aguafiestas toushiro, no lo harías nisiquiera por tu novia- le dije y como vi que no cedía, me le acerque sigilosamente y lo besé su cuello sin previo aviso, esto lo descoloco y aproveche ese momento para tomarnos la foto.
Fin del flash back
Claro que eso lo hizo enfadar, pero no le duro mucho cuando volví a besarlo, toushiro podría mostrarse muy frío y serio pero era muy voluble cuando yo lo besaba, me acerque a su rostro y volví a besarlo, llevaba la yukata un poco abierta lo que dejaba ver la cicatriz que le había hecho, me había percatado de ella un día después de que desperté. Creo que esa marca me recordaría para el resto de mi vida lo que hice, pero también me recordaría que debo protegerlo.
Mi entrenamiento comenzó en la fecha asignada, como mi maestro fue asignada rukia, ella me enseño lo que me faltaba aprender de kidou y manejo de la espada, mientras que, y aunque no lo crean, byakuya me ayudó a controlar completamente mi bankai, parece que me tomó cariño. Cada día tenía que huir de kempachi porque me vio luchar contra yami y quería retarme a un duelo, por suerte su sentido de orientación era terriblemente malo porque sino ya estaría bajo dos metros de tierra, creo que ichi-nii tenía razón cuando decía que era un sádico que lo único que le importaba eran las luchas. Me hice amiga de casi todos los shinigamis y volví a enrolarme a la asociación de mujeres shinigamis, mi mejores amigas eran rukia, matsumoto y me encontraba, como dije en buenos términos con hinamori, además me llevaba excelentemente bien con ukitake y kyoraku aunque con el último tenía sumo cuidado cada dos por tres me invitaba a beber sake, hice amistad también con Kira, renji y hisagi, y me llevaba bien con las mujeres de la asociación.
Me habían tomado la prueba para decidir en que puesto estaría, mostré desde mi excelente uso del kidou, hasta mi perfecto control del bankai, muchos se sorprendieron por mi rápido aprendizaje, fui nombrada capitana de la quinta división con hinamori como teniente, que ironía. Ya había pasado un mes desde mi elección y ya debían de llamarme para presentarme formalmente como capitana.
Estaba sentada leyéndole un libro a toushiro cuando un mensajero vino.
-dentro de una hora será su presentación formal, aquí tiene el haori que la identifica como capitana-
-hai-
Me puse mi haori y quince minutos antes de mi presentación me despedí de toushiro, para dirigirme al primer escuadrón
-ya vuelvo- le susurre
Recorrí el sereitei utilizando shumpo hasta llegar al gran portón, llame para que me dejaran entrar y recorrí los pasillos del primer escuadrón hasta la sala de reunión de los capitanes, esta ves estarían presente también los tenientes. Entre cuando el comandante dijo mi nombre, debo decir que estaba muy nerviosa porque me presentaría frente a todos.
-le doy la bienvenida capitana kurosaki al gotei 13-
-es un gusto para mí formar parte del gotei trece espero cumplir sus expectativas-
-estoy seguro que lo harás- me dijo el comandante
De repente irrumpió hanataro
-que significa esto?- preguntó enojado el comandante
-lo siento, pero el capitán hitsugaya ha despertado- dijo agitado
-toushiro- susurre y sin previo aviso, sin siquiera pensar en donde estaba, salí corriendo a su encuentro.
-capitana kurosaki?- alcancé a oír de lejos
-vamos yamaji déjela ha estado esperado que despierte por mucho tiempo- oí que kyoraku me defendía
-creo que lo dejaré pasar por esta vez-
Corrí y corrí, más que en toda mi vida, hasta que llegue al cuarto escuadrón, mi corazón estaba acelerado pero no por el esfuerzo sino por lo ansiosa que estaba por verlo, corrí por los pasillo hasta llegar a la ya conocida habitación donde se encontraba toushiro, antes de abrir la puerta respire hondo para calmarme, estaba realmente ansiosa, feliz, tenía tanto sentimientos juntos que no sabía como encarar la situación. Abrí la puerta y allí estaba, sentado en la cama mirando por la venta, sus hermosos ojos turqueza brillaban con una intensidad que no había visto nunca, o tal vez después de tanto tiempo lo olvide, sus cabellos se movían al compás del viento primaveral, su semblante estaba sereno nunca lo había visto así, se voltio y me miro con intensidad y luego sonrío de esa forma que me derretía.
-karin- me dijo, escuchar su profunda y masculina voz hizo que mi corazón diera un vuelco, le sonreí dulcemente.
En ese momento lo supe, supe que todo estaría bien…
Bueno hasta aquí este capítulo, vieron no lo maté, así que por favor no intenten asesinarme T.T, yo nunca mataría a shiro-chan eso estaría fuera de toda razón...
Espero que le haya gustado
Agradezco muchos los reviews que me dejan, y espero más reviews, jajajaja
nos vemos, cambio y fuera, ryuhi-chan
