No rompemos el abrazo, alguien lo rompe.
-¡Katniss! ¡Katniss!
Me doy vuelta para ver, y veo a Peeta que corre hacia mí. Voy hacia él, y se sorprende cuando lo abrazo, pero igual corresponde el abrazo. Se separa de mí y me dice:
-¿Estas bien?
-Si, ¿por qué?
-¿Cómo que por qué? ¡Te dije que me esperaras!
-Bueno, no me acordé.
Flashback:
Íbamos caminando Delly, Peeta y yo. De la nada, me detuve recordando lo que pasaría hoy.
-¿Katniss? ¿Qué ocurre?- me pregunto Peeta
-¿Me prometen que no me van a creer loca?-ambos asintieron.-Esperen.-me fijé que Prim ya estaba con sus amigas y agarré a Madge que estaba a unos metros de nosotros.
-Tuve un sueño, más bien una visión. Hoy va a haber un accidente en la mina. Por eso le pedí a mi papá que no vaya a trabajar; no quiero que termine explotando en pedazos.
Todos me miraron, pero yo solo veía a Peeta. No le podía contar todo el sueño.
-Katniss, ¿cómo sabes que es una visión?- me pregunto Delly.
-1) Nunca me equivoco y 2) el sueño lo tuve hace un semana. Además todo es tal y como lo soñé-o algo así-, así que no me lleven la contra.
-Yo te creo.-las tres miramos a Peeta.- Alguien lo tiene que hacer. Además dijiste que no te tomáramos como loca.
Nos reímos, y seguimos rumbo a la escuela. Cuando las chicas entraron al curso, Peeta me detuvo, y me dijo:
-Katniss, si llega a pasar, lo de la mina, espérame que te acompaño.
Sonreí. - Gracias.
FIN DEL FLASHBACK
-Me habías preocupado.
-Peeta, Prim no sabía. Se iba a ir con Madge, pero hubiese preferido ser yo la que la acompañara.-luego de pensar bien lo que le preguntaría a Peeta, me cruzo de brazos y frunzo el ceño.
-¿Qué?
-Peeta, ¿por qué te preocuparías?
Veo que duda, pero responde:-Porque eres mi amiga, digo somos amigos, ¿no?
Yo le sonrió. -Claro, somos amigos.
-¡Pero Peeta!
-¡Lo siento, Katniss!
-¡¿Por qué no?! Sabes qué, mejor olvídalo. Adiós.-dicho y hecho salgo hecha una furia de la panadería.
-¡Katniss, regresa!- me grita Peeta, y de reojo veo que viene corriendo hacia mí, y sí que corre.
Me agarra de las muñecas y me gira para que lo vea.- Katniss, dime para qué quieres que lo haga, por favor, y veo si lo puedo hacer. Solo dime por qué quieres que lo haga.
Suspiro.-De acuerdo.-sonríe.- Pero no aquí. Vamos a la plaza, todos, o están en cama luego de la explosión, o tienen miedo de ir. -el solo asiente y lo agarro de la mano. Se sonroja mucho y yo le sonrió.- Te queda bien el color tómate.-eso lo hace sonrojarse más y baja la mirada con vergüenza.
-¿Vamos?-me pregunta con una sonrisa de oreja a oreja.
Yo le sonrío.-Vamos.
Cuando llegamos, nos sentamos en un banco. Yo estaba muy nerviosa, Peeta podría pensar que soy una loca, y obvio que no quiero eso, no dejaría que Peeta se aleje de mí por ese pensamiento.
-¿Y bien? ¿Me vas a contar por qué quieres que vaya?
Respiro hondo y suspiro antes de poder hablar. Justo cuando abro la boca para hablar, me largo a llorar, recordando todo lo que pasé y pasó el. Los dos juegos, el bombardeo, la muerte de su familia, la tortura que le hizo pasar Snow, la guerra. Todo eso por mi culpa. Mi culpa. Eso ni el mismo lo puede negar. Aunque fue solo un sueño/visión, sé que si no se lo digo, le va a pasar todo eso.
-Katniss, ¿qué ocurre?-me pregunta Peeta mientras toma mi cara en sus manos y me limpia las lágrimas con su pulgar. Lo miro a los ojos, a esos hermosos ojos azules que es lo único que necesito ver para poder hablar
-No es qué, -dejo escapar un leve suspiro cortado por el llanto- es quién.
-Entonces, ¿quién te hizo llorar?-me pregunta dulcemente.
Lo miro fijo a los ojos por un rato, y veo que para el cada segundo es una eternidad, porque está moviendo el pie arriba y abajo muy rápido, señal de que tiene impaciencia.
-Tu.
Veo en sus ojos sorpresa, luego confusión y por último, tristeza.
-¿Yo? Katniss, ¿por qué yo?- veo que piensa y abre los ojos- ¿Acaso te golpe o. . .o no te gusta que te abrace o. . .? Claro, abrazarte no está bien. . .
-No Peeta. Sé que nunca te atreverías a golpearme, y claro que me gusta que me abraces.-me sonrojo con solo pensar en lo que dije pero, en cambio, él sonríe.- Es solo que. . . ¿Te acuerdas que dije que no me crean una loca por lo del sueño?-el asiente.- Bueno, acuérdate de eso.
- Pero, ¿por qué?
-Antes de decírtelo, necesito que me respondas para poder saber si es verdad lo que soñé.
-Claro.
-¿Yo te gusto?-abre los ojos que parece que se le van a salir. No me responde, pero entonces me dedica una sonrisa torcida antes de hablar.
-Sí.
Nos miramos con una sonrisa cada uno, pero yo estoy algo sonrojada. Luego me acuerdo de lo que le tengo que decir, borro mi sonrisa y bajo la mirada. Peeta me mira y yo tomo todo el valor que tengo, y comienzo a hablar:
-Mi sueño es sobre Prim, sobre los Juegos, sobre los vencedores, sobre Snow, sobre mí, y sobre. . .-ahora lo agarro de las manos y el me mira algo extrañado.- ti. Peeta, en mi sueño ambos vamos a los juegos, dos veces. En el primero tú vas porque tú nombre sale elegido en la cosecha. En cambio yo voy por presentarme voluntaria por Prim. Cuando vamos a los juegos, tú te unes con los profesionales y yo me uno con la niña del Distrito 11, pero, cuando muere, -siento una lágrima cayendo por mi mejilla.- deciden que puede haber dos ganadores, siempre y cuando sean del mismo distrito. Pensé en ti y, al día siguiente, te fui a buscar. Cuando te encontré estabas. . . estabas camuflado y casi te piso.-noto que estoy temblando.- El tributó del 2 te lastimó y no tenía con que curarte, así que fui al banquete para conseguir tu medicina. Tuvimos que actuar de "los amantes trágicos" para poder salvarnos, pero tú me dijiste que para ti no era una actuación, y la verdad para mí tampoco.- esto lo digo más bajo para que Peeta no escuche, pero de reojo veo que tiene una leve sonrisa y ruego que no haya escuchado- Al final quedamos tú, yo y el del 2. Yo lo maté.- otras lágrimas se me escapan, haciendo que su leve sonrisa desaparezca.- Cuando. . . cuando estábamos por ganar, retiraron la última regla y saque unas bayas con las que murió la del 5, haciendo elegir a los Vigilantes tener dos vencedores o no tener ninguno. -Peeta presta atención a cada palabra. La verdad es mucha atención para alguien de once años.- A ese simple gesto, el presidente lo vio como un gesto de rebelión, pero no lo era.
En la Gira de la Victoria, teníamos que hacer que los distritos no lo vieran como un acto de rebeldía, sino como uno de amor. Tú me propusiste matrimonio. -Peeta susurra algo, y sacude la cabeza cuando lo miro con una ceja encarnada. - Provocan. . . provoque. . .
-Tú y yo somos responsables de lo mismo.-es la primera vez que me detiene. Y, como no me dijo nada de que puedo ser una loca, sé que sabe que mi visión/sueño, va a pasar.
-No del todo. Como decía, nosotros-remarco bien el nosotros, como para que Peeta sepa que lo escuche.-provocamos que nos odien, pensando que éramos parte de ellos, del Capitolio. En eso, a Snow se le ocurrió hacer para el Vasallaje de los Veinticinco que vallan los vencedores de cada distrito. Dos hombres y un mujer en el 12. Yo, obviamente, fui elegida. Tú te presentaste voluntario por Haymitch, para ir conmigo a los juegos. No te voy a contar todo lo que pasa en el Vasallaje, mejor lo resumo: van los vencedores, la arena es todo jungla, se. . .- empiezo a temblar mucho- se te paró el corazón, te revivió Finnick Odiar, del 4, Mags del 4 murió en un gas venenoso para que nosotros podamos vivir, -claro que no le iba a decir que se suicidó por el-nos aliamos con Vetee y Wiress, ambos del 3, Johanna, del 7, más Finnick. El tributó del 1, Gloss, mató a Wiress, Johanna, a Cashmere, y cuando quedamos nosotros y ambos del 2, Beetee diseño un plan para que, cuando nos fuéramos de la playa, los del 2 se electrocutaran. Cuando llegamos al árbol donde caía un rayo al mediodía y a la medianoche, Beetee nos pidió a Johanna y a mí que fuéramos a dejar el cable al mar para que, cuando caiga el rayo, se valla la energía al agua y se mueran los del 2.-Peeta me mira con el ceño fruncido.-Nos. . .
-Nos separaron. Los del 2 cortaron el cable y fue cuando empezó todo. Brutus mato a Chaff, yo mate a Brutus. Cuando me di cuenta estaba en medio de la jungla, buscándote. Escuché que gritabas mi nombre y corrí guiándome por tu vos, y entendí que gritabas para que vayan a ti y que yo pueda vivir. No lo permitiría, así que empecé a gritar tu nombre para que vengan por mí, y que tú vivas. Luego vi una flecha que se dirigía al campo de fuerza con el cable de Beetee, y tú eras la única con flechas. Fue cuando exploto todo. Vi que un aerodeslizador te llevaba y me puse como loco. Otro aerodeslizador me llevo a mí y pensé que te iba a volver a ver, pero no fue así. A mí me llevaron al Capitolio y a ti, al Distrito 13. Te perdí. Me torturaron, golpearon, azotaron, me pusieron veneno de rastrevípulas, todo para poder olvidarte. Lo horrible fue que cuando te intentaba recordar, solo veía recuerdos borrosos u horribles sobre ti. Mientras, me obligaban a hablar en las entrevistas con Caesar, a ti, a hacer esas propagandas inútiles. Cuando me rescataron, todos mis recuerdos de ti, eran horribles: tu intentando matarme, tu matando a mi familia, todos las cosas horribles que pudiste haber hecho, las hiciste. Me modificaron la mente para odiarte, pero una parte de mí se negaba a hacerlo. Te intente matar dos veces, y la verdad es que no quería. Cuando me enteré de que te mandaron a la guerra, Coin me mando a los pocos días esperando que te matara, pero no lo hice. En una semana, solo quedamos Cressida, Polux, Gale, tú y yo. Cuando no quise ir, me besaste.
Llegamos a la casa de una mujer y tú la mataste. Nos tuvimos que poner ropa del Capitolio para que no nos reconozcan: a Cressida y a Polux los podría reconocer alguien conocido, a Gale lo podrían reconocer por las propos y a ti y a mí, nos conocían todos los habitantes de Panem. Cuando nos separamos, no aguanté y corrí para estar contigo. Entonces escuché unos tiroteos y vi que el suelo se estaba abriendo, y que tú estabas colgando del borde. No te podía gritar, porque te podían reconocer y luego vi que Gale estaba entrando a una casa, y ni siquiera se le ocurrió ir a ayudarte. Entonces lo agarraron los agentes de la paz y te gritaba que le dispararas, pero no lo hiciste. Entonces te fuiste a la mansión de Snow, y te subiste a un poste para poder ver. Yo intente llegar a ti, pero no pude, había mucha gente. Me subí a una pared donde había gente, así que me camufle entre ellos. Cuando vi que estabas mirando la mansión, dirigí la mirada hacia allá y vi que unos paracaídas caían en los niños que había ahí. Cuando los abrieron, explotaron. Desde bebes hasta chicos de dieciocho años, y, cuando vi que los agentes de la paz iban a ayudarlos, supe que no fue el Capitolio el que los tiro, sino el 13. Fue cuando llegaron los médicos, entre ellos Prim. Los demás paracaídas explotaron, matando a Prim. Coin la mando, y tiró los paracaídas, para matarla, y así hundirte. Tú fuiste para alcanzarla, y yo te seguí; ambos nos quemamos, en especial tú. Cuando estábamos "curados", aunque no del todo, Coin nos llamó para una reunión, ya que era la ejecución de Snow. Cuando llegaste, tenías una rosa blanca, igual a las de Snow. Nos miramos, igual que la mañana siguiente de que te tire el pan quemado que te salvo de morirte de hambre, fue por un segundo y luego giramos la cabeza. Coin nos dijo que se quería hacer unos Juegos del Hambre para los niños del Capitolio, y los vencedores tendríamos que elegir si se hacían o no. Yo pase por torturas, dos juegos y una guerra para que no hayan juegos, mejor dicho TODOS, y eligieron que sí. Me fui hecho una furia y esperé a que me llamaran para ir a la ejecución. En vez de dispararle a Snow, le lanzaste la flecha a Coin. Corrí para evitar que te tragaras la jaula de noche y llegué a tiempo. Cuando te condenaron, me eligieron para vigilarte, pero me negué, pero un día pase por ahí y te escuche cantar. Todo el tiempo cantabas, así que me quede a vigilarte. Cuando cumpliste tu condena, te llevaron al 12, y un día me dejaron a mí y con el tiempo nos fuimos uniendo.
Peeta sabía, tuvo el mismo sueño.
-Peeta. . .
- Al parecer no fue solo un sueño.- cierra los ojos y luego, cuando los abre, los tiene de color negro. - Eso pasó. Pasó de verdad.
Holaaaa! Perdón por no subir ayer, es que este capítulo es algo largo, y no lo iba a subir taaaaan corto.
¿Qué les pareció el capítulo? Dejen en los comentarios que quieren que modifique o de que se puede tratar el próximo cap.
Chaito!
