Hola, a quienes leen esta nueva historia. Es mi primera historia de Iron Man y debo decir que me encanta la pareja Tony-Pepper.
Gracias, muchas gracias por sus comentarios. Me motivan a escribir.
Acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro.
En fin espero que les guste mi historia. Besos.
La vida nos lleva por rumbos que no esperábamos, nos conduce a caminos no planeados porque al fin y al cabo nos lleva a donde se supone pertenecemos.
Capítulo 1: Mini Anthony Stark.
El niño no dejaba de mirarlo asombrado. Observó como se movía de un lado a otro un tanto frenético, mientras pasaba sus manos desarreglando su cabello.
_¡vaya!_ exclamó luego de unos minutos... Esto es de locos… ¿cuántos años tienes?
_35_ le respondió. Aun le era difícil creer todo lo que estaba sucediendo.
El niño frunció el ceño. ´´Eres viejo, yo tengo 6´
_¡Oye!_ se defendió haciendo un mohín. El pequeño sonrió._ No soy viejo.
_Bien, basta de presentaciones… Dime ¿Cómo he llegado aquí?
_No sé_ se cruzó de hombros._ Ya te lo dije_ respondió sinceramente.
_Eso puede ser un problema. Uno realmente grande_ suspiro mientras tamborileada los dedos sobre una de las sillas en las que se había sentado.
Él estaba prácticamente destrozando su cabeza buscando una explicación, todas las ideas cercanas, parecían teorías erróneas, estaba tan desesperado buscando algo que remotamente explicará aquella situación que había comenzado a hablar en voz alta, parecía un loco.
Por supuesto eso no ayudo. El niño comenzó a llorar.
_¿oye que es lo que pasa?_ Tony le preguntó.
_Quiero irme a casa_ el niño lloró.
_Bien_ suspiro molesto._ Dame tu dirección, iré a dejarte.
_¿No sabes dónde vivo?_ le pregunto confundido secando las lágrimas que caían de su rostro.
_¡No!, nos mudamos una docena de veces.
_¿Nos mudamos doce veces?_ Él abrió los ojos asombrado.
_¡Sí! Eso es lo que significa mudarse doce veces. Una docena_ resoplo.
_¿Pero por qué?
_Yo que sé...lo imitó encogiéndose de hombros._ Jarvis puedes hacer una búsqueda exhaustiva de los últimos doce lugares donde me mude.
_Con gusto_ respondió rápidamente la IA.
_Señor me temo que las casas donde transcurrió su niñez son habitadas por personas ajenas al grupo Stark. _ Señalo la IA luego de unos cuantos minutos.
_¿Qué significa eso?_ su voz estaba triste.
_Que te quedarás aquí, hasta que resolvamos todo este asunto_ él casi le gritó._ Mejor vete a dormir. Arreglaremos todo por la mañana. Solo tienes que dejarme pensar.
Altas horas de la noche
Cuando la luna se pone grandotota como una pelotota que alumbra el callejón… cantó el niño que no podía dormir.
_Ummm…. Jarvis ¿Qué hora es?_ preguntó tirando una almohada sobre sus oídos.
_Se trata de 2 y cincuenta y cuatro de la mañana, señor_ dijo la voz fría de Jarvis.
Y el ruido, la canción seguía haciendo eco en sus propios oídos.
Cuando la luna se pone grandotota como una pelotota que alumbra el callejón…
Cuando la luna se pone grandotota como una pelotota que alumbra el callejón…
_¡Tienes que estar bromeando!_ se quejó levantándose de la cama. ¿Hey chico que haces levantado?_ le grito visiblemente molesto caminando hacia la sala.
_Chester ven aquí chico._ El pequeño silbo sin responder la pregunta de Tony ¿Dónde está Chester?
_¿Quién es Chester?_ preguntó sentándose en el sofá, a sabiendas de que él niño no tenía sueño y él gracias a su ayuda había perdido lo poco que estaba teniendo.
_Mi perro, el perro que voy a tener cuando sea mayor_ el niño explicó con ilusión reflejada en sus ojos… será el mejor perro del mundo, paseará en el auto conmigo, y buscará la pelota.
_Uh uh_ él tarareo._ Tengo una noticia…no hay perro_ dijo moviendo sus manos.
_¿De mayor no tendré perro?_ Sus ojos se llenaron de preocupación_ ¿Porque no tengo perro?_ preguntó afligido.
_No quiero tener perro, me la paso en misiones, viajando no tengo tiempo para tener un perro.
_¿Entonces eso quiere decir que soy piloto?_ se maravilló y comenzó a dar vueltas por la sala._ Soy piloto_ grito con todas sus fuerzas.
_No, no exactamente así._ Tony se rió._ Tengo una compañía.
_¿Ah?
_Les dices a todo el mundo que hacer... y no haces nada.
_¿Y dónde está la señora?_ junta sus ojos como si quisiera adivinar algo.
_¿Una mujer que viva aquí?, ¿eso es lo que quieres decir?_ Tony intuyo, el pequeño asintió en comprensión. vivo solo._ fue su respuesta.
_¡Tienes 35 años!… exclamó nuevamente asombrado.
_Si… aunque lo sigas diciendo no es como que cambiará_ él sonrió divertido.
_Tengo 35 años no estoy casado, no tengo perro y no soy piloto._ Sus ojos se abrieron como platos dándose cuenta de la realidad… ¡ de grande seré un fracasado!
Tony soltó una carcajada sincera ante el análisis del niño. Para nada era un fracasado, tenía una mansión espectacular, una compañía famosa a nivel internacional, era el playboy, millonario, filántropo que todos querían conocer.
_Y soy un superhéroe. Presumió.
_Soy un superhéroe_ él grito emocionado… Eso es… Fantástico… ¡Oh vaya! Seguía gritando emocionado.
_Sí, es realmente fantástico_ Tony sonrió como un niño. Ahora a dormir. ¡YA!_ le gritó y el niño corrió rápidamente a la primera habitación que encontró.
Primeros rayos del sol.
_¡Tony, Tony despierta!_ grita el niño saltando en la cama, el hombre no se inmuta, ni siquiera para mover las sabanas y lanzarlas sobre sí mismo. Así que el pequeño continúa su labor gritando aún más fuerte que la vez anterior. ¡Tony, Tony despierta!
_Mmmm_ es su respuesta todavía dormido y confundido. _¿Sigues aquí?_ lanzó un bostezo mientras se levantaba de la cama._Pensé que habías desaparecido.
_No sé cómo desaparecer. Responde con naturalidad el niño.
_Señor la señorita Potts y el Coronel Rhoney están por llegar a la casa. Anuncia educadamente Jarvis.
_¿Tu robot?_ dice señalando el techo.
_Algo así, es el programa que controla la casa.
_Wao… un mayordomo súper digital.
Tony no puede dejar de reír.
_¿Pepper está en camino?_ concluye cuando logra terminar de despertarse.
_Eso es correcto señor.
_Ven_ dice tomando al niño de los pies, y alzándolo fácilmente. Escóndete en el armario.
_¿Pero porque?_ protesta el pequeño haciendo un mohín.
_Después te explicaré.
Sus tacones golpearon furiosamente en el suelo con cada paso. Oh, él estaba seguro que va a conseguir una conversación bastante molesta en altas horas de la mañana. Definitivamente ya había visto la cocina, todo el lió en lo que se había convertido la sala.
Sintió su corazón latir cuando el pomo de la puerta de su habitación se abrió. Él sonrió instantáneamente sentándose en la cama.
Al ver la expresión de su cara, ella supo de inmediato que él estaba tramando algo. Ella lo conocía lo suficientemente bien como ahora a notar su sonrisa medio nervioso inusual.
_¿Qué está pasando?_ Pepper preguntó.
_Hola a ti también, Pep_ respondió Tony con una sonrisa. ¿Por qué usted piensa que algo está pasando?
_La mirada en su cara_ respondió inmediatamente. Usted está haciendo algo, ¿qué es?
Tony sonrió, realmente feliz de que ella lo conocía lo suficiente ahora para darse cuenta.
_¿Qué hiciste anoche?-preguntó ella mientras no dejaba de observarlo.
_Nada… Yo era un buen chico…. Es solo algo que tengo que decir… es esto uh…
_Tony… para de divagar y comienza a explicarme que sucede y por qué demonios la cocina está completamente patas arriba.
Él iba a comenzar de explicar cuando un ruido de un auch provino del armario. Pepper lo miró con severidad al comenzar a abrirlo.
_No quieres ver eso, _ se apresuró a bloquearle el paso.
_Tony ¡quítate por favor!_ ella lo sentenció con la mirada y él sin dejar de mirarla con ojos de cachorro a medio morir se desvió soltando un suspiro al sentarse nuevamente en la cama.
Pepper Potts estaba acostumbrada a ver miles de mujeres estándar de una noche en la habitación de su jefe. Estaba preparada, mejor dicho calificada para lo que podría encontrar. Pero su sorpresa fue grande cuando abrió las puertas del armario para encontrarse con unos ojos marrones que la miraban atenta.
_¿Y tú quién eres pequeñín?_ preguntó Pepper sorprendida al encontrar a un niño de seis años sentando bajo la ropa del armario frotándose la frente con una mueca de dolor.
_Anthony pero no puedo decirte más_ Susurra muy pero muy bajo.
_Eso está bien, yo soy Pepper_ ella sonríe y le tiende la mano para ayudarlo. _ Vamos a curarte esa herida que tienes en la frente. ¿bien?
Él asiente lentamente como se levanta del suelo del armario, la mira fijamente, como si buscará leerla, y luego después de unos segundos le da su pequeña mano.
Camina hacia el baño, lo levanta y lo coloca sobre el lavabo, busca el kit de primeros auxilios, y aun continua sonriendo, él no ha dicho nada solo permanece atento.
Ella comienza con ternura cepillando atrás un mechón de pelo de la frente. No puede apartar los ojos, luce como un mini Anthony Stark.
_¿Tú eres nuestra novia?_ se atrevió a decir el pequeño rompiendo el hielo, sus ojos marrones se posaron en ella, quien limpiaba la herida con un toque de algodón con alcohol_ ¿no es así?
Ella se ríe.
_Esa es una forma extraña de preguntar_ responde sin dejar de mirar los ojos chocolates del pequeño niño. _ Tony no es mi novio._ Ella aclaro rápidamente sintiendo como sus mejillas se coloreaban de rosa. Soy su asistente.
Él hace un mohín y ella suspira con una sonrisa.
_Tampoco tiene un perro_ fue su respuesta cruzándose de brazos.
_Apuesto que eso es un problema para ti ¿cierto?
Él se ríe divertido y Pepper puede apreciar la forma en la que brillan sus ojos marrones.
_¿Eres pariente de Tony?
_Uh uh_ él canturrea. Algo así.
_Son bastante parecidos_ ella afirma sin dejar de notar la cicatriz que el pequeño tiene en su cabeza. Una forma inusual escondida por su cabello castaño, jura que solo ha visto una cicatriz así en la cabeza de otra persona.
_Un montón_ él le susurra sin dejar de tamborilear los dedos sobre su propia pierna.
Ella abre la boca, pero sus palabras no salen. Hay algo único y especial en ese niño. Algo que ella ha observado muy de cerca en otra persona también única y especial. Ha visto similitudes antes entre personas, pero ninguna como estas. Sus ojos, cabello, su manera de hablar, de caminar y su forma de sonreír.
Esta pálida, como ella descubre la verdad. Sus manos están temblorosas cuando ella termina de ayudar al niño y le coloca una bandita de muñequitos sobre la herida.
Mientras tanto en la sala.
_Sabes Rhodes si su salario es bajo en el gobierno, siempre puedes venir a mi casa a limpiar, solo tienes que pedir_ agregó divertido al ver como su amigo recogía el desastre en el que se había convertido su cocina por segunda vez.
_¡Que gracioso! _ hizo una mueca. _ Yo solo ayudo a que Pepper no muera de un infarto el día de hoy porque usted está destruyendo todo a su paso_ enfatizó el coronel.
_Hmmm_ respuestas de Tony.
_¡Oh Dios mío!_ chillo Pepper ¡Nunca me dijiste nada!_ le gritó indignada mientras bajaba las escaleras.
Tony abrió la boca con asombro y Rhodey solo espero atento.
_Tienes un hijo...
_¡No!_ él rápidamente la corto_ eso es lo que intentaba decir._ Él apareció anoche.
_Y encima lo tienes abandonado_ su cara de horror se hizo presente y Tony se sintió completamente mal… eso es terrible Anthony.
Si, él probablemente estaba en problemas, pocas veces aquella mujer con hermosos ojos azules lo llamaba por su nombre de pila. Esto iba de mal en peor.
_Es de esa Indira… ¿la sueca?… pregunto Pepper con frustración, el coronel no se atrevía a decir nada, la situación era intrigante, el hijo abandonado de Anthony Stark, ya podía imaginar los titulares.
_No, no_ se defendía Tony. El chico ni siquiera es rubio Pepper.
_No puedo creer algo así.
_No soy su hijo te lo prometo_ el pequeño la miro conforme bajaba las escaleras con una expresión que mostraba sinceridad en sus ojos. Soy Anthony Edward Stark. Mi papá se llama Howard. Y no vivo aquí, llegue anoche, eso creo.
_Él es del pasado. Es mi otro yo.
Pepper no recordaba haber estado mudo frente a él desde la primera que él la entrevisto. Y eso fue hace 10 años.
Ella se volvió hacia él con incredulidad.
Rhodey miró incrédulo. ´´¿Me está tomando el pelo con esto? ¿cómo puede decir algo así?´´
_No, la pequeña pesadilla_ dijo refiriéndose al chico_ apareció anoche y ahora no sé cómo hacer que se vaya_ respondió cruzándose de hombros.
_¿Cómo un viajero del tiempo? ¿Es un tipo de máquina o algo como volver al futuro?
_Esto no es una película Rhodas._ Tony suspiro_ No existe una máquina, porque obviamente yo la habría inventado.
Su excusa fue recibida con una mirada afectada._¨ No estás diciendo la verdad´´_ dijo ella más para sí que para ellos.
Tony miró fijamente por unos minutos antes de fruncir los labios… ´´Jarvis.´´
_El señor Stark dice la verdad. Las huellas del niño coinciden en un 100% con las de él. Jarvis confirma dejando a dos personas boquiabiertas.
Rhodey juntó las manos con satisfacción. _´´ Esto promete.´´
_¿Cómo es posible?_ Pepper pregunta_ ¿Qué no le explicaron algo así en la universidad?
_Cariño si esto lo explicaron en un seminario en la escuela de ciencia, yo no estaba ese día. No tengo idea de por qué él está aquí.
_¿Así que no sabes cuánto tiempo estará aquí, ni como ha llegado?
_Eso es correcto, Señorita Potts.
_¿Buscaras la solución a todo esto?
_Irrelevante_ dijo él, respirando hondo._ Apareció solo, que desaparezca solo.
Tony…lo llamo caminando por su sala, sacando de su bolso su móvil y su computadora portátil.
_¿Qué haces?_ preguntó a la mujer que movía sus dedos ágilmente por el teclado de su celular.
_Cancelando los compromisos que tienes en la mañana. Iremos a comprar ropa, comida y algunos juguetes para el niño.
_Pero…él se quejó.
_Nada, averiguaras como funciona y arreglarás todo Tony_ sentenció ella.
_Y pequeño vamos, iremos a darte un baño para que podamos salir.
_¡NO!, no me gusta que nadie me vea desnudo_ gritó el pequeño frunciendo el ceño rápidamente.
Pepper contuvo su sonrisa.
_Y yo que creía que usted era un exhibicionista desde que nació_ rió Rhodey divertido.
_Si usted quiere bañar a alguien, usted puede empezar conmigo_ sugirió moviendo las cejas con una sonrisa coqueta en su rostro.
_Me siento halagado Tony, pero tengo que declinar, es solo política de nuestra empresa_ dijo sonriendo. Tony suspiro y se contuvo para rodar los ojos. Mejor has lo que el niño y vete a bañar.
Una hora y media después, ella peinaba su cabello, arreglaba las trenzas de sus zapatos y le daba una sonrisa amable al pequeño.
_Pep… La voz ronca de Tony la llamo._ No tienes por qué hacer eso. No es como si fueras su mamá o algo así.
_No. Está bien. Él es realmente adorable. Ella afirmo.
_Soy adorable_ él repitió cuando el caminaba cerca de Tony. Tan bajo para que nadie más oyera.
_Usted es un enano con suerte_ él le respondió.
El centro comercial no estaba a menos de veinte minutos de la casa, era bien conocido por contener tiendas de comestibles, unas tiendas de ropa excelente para niños y la mejor juguetería de la ciudad.
El pequeño corría para obtener un carrito de comestibles, cuando ellos llegaron a la tienda. Al tenerlo se montó sobre él, esperando que Pepper entendiera lo que él quería decir.
No tomo mucho tiempo, cuando ella se apoderó del carrito y lo empujo a través de la sección de productos. El niño sonreía divertido.
_¿Tony que estás haciendo? _ Ella dijo con la mayor calma posible.
_Tomando un carrito, ¿no me pasearas en él?_ le preguntó con carita de cachorro herido.
Pepper le dio una mirada severa, pero no dijo nada.
_Um, ¿no?_ Tony frunció el ceño.
_Eso es correcto.
_¿Por qué no?
_Usted no es un niño Tony_ ella aclaró divertida tomando los alimentos escritos en la lista que ella había realizado antes.
_Estoy herido_ Él puso su mano sobre su corazón como él la siguió.
_Usted puede vivir con eso.
La mujer siguió tomando los alimentos: las principales carnes, verduras, algunos cereales, pan y huevos. El pequeño aun paseaba en el carrito de comestibles, ganándose una mirada de reprimenda de Tony. El niño no le importa en absoluto. Él le sacaba la lengua divertido.
_¿Pep puedo tener helado de chocolate?_ pregunto el niño regalándole una sonrisa.
_Claro que si cariño_ respondió amablemente sacudiendo su cabello castaño con ternura.
_¿Pep puedo tener gomitas azucaradas?_ le preguntó Tony con una sonrisa divertida en sus labios.
_Por supuesto que no Tony. Usted debe comer cosas nutritivas, esta todo el día en ese taller sin comer más que golosinas. No es sano_ aclaro la mujer.
_Eso es tan injusto._ Él se quejó en voz alta.
Ella lo miro con ironía.´´ Estas siendo un niño grande Tony.´´
El resto de las compras fue tranquilo, hicieron una cola bastante larga para pagar. Y ambos hombres se detuvieron a descansar, luego de dejar las bolsas con comida en el auto.
Pepper argumentó que lo mejor sería ir a comprar la ropa con el pequeño a solas, evitando una discusión posterior entre ambos Stark.
Tony por primera vez no dijo nada. Se quedó esperando junto al coronel, aliviado de que no tendría que ver a su pequeño mini yo, por al menos una hora.
Hablaba entretenido con su amigo, hasta que la vio reírse con el pequeño. Una risa, y luego otra.
Definitivamente el enano se tenía que ir. Nadie hacía reír a su Pepper, como él lo hacía. Nadie, ni siquiera ese pequeño impostor del pasado.
Pero había algo más, ella tomaba su mano. Eso lo enojo.
_¡Hey, hey alto allí!_ alzo su voz mirándolos de arriba a abajo_ ¿Qué significa esto?
_Que hemos terminado de comprar la ropa para el pequeño Tony_ respondió Pepper con un tono neutro en su voz.
_¡No!… movió sus ojos hacia sus manos entrelazadas. ¡Suéltala chico!_ le ordeno rápidamente.
_¡Tony!_ le advirtió subiendo un poco el tono de su voz.
_Pepper usted lo conoce hace dos horas y ya deja que tome su mano_ él se cruzó de brazos haciendo un mohín. Ella odiaba cuando interpretó ese truco.
Sacudió la cabeza como si estuviera hablando con un niño difícil.
_Él tiene 6 años, es un centro comercial grande Tony. Podría perderse.
_¿y que hay si yo me pierdo?, ¿Quién me da la mano?_ preguntó como si fuera un niño de cinco años.
Pepper puso los ojos con horror sorprendida, pero ella no podía dejar de reír.
_Rhodey puede tomar su mano. Él aludido se apartó de inmediato dándole a entender que jamás tomaría su mano.
_Pep nunca has tomado mi mano_ sigue él haciendo un mohín.
_Eso es diferente Tony. Usted es mi jefe y eso sería sobrepasar los límites.
_¡Y esto no lo es!_ exclamó haciéndose el ofendido. Ha roto como mil barreras.
_¡Ya déjalo Tony!_ le corto la mujer que poco a poco perdía la paciencia.
_Te diré que haremos, usted toma mi mano y todos estamos bien. Sonrió con ese toque travieso en sus ojos.
_¡NO! _ gritó el pequeño. Haz la fila Stark, y espera tu turno ella está sosteniendo mi mano.
El coronel no podía evitar reír, era como ver a dos niños discutiendo por el cariño de su mamá. Pobre Pepper, esa mujer era una santa.
_Mejor entremos a la juguetería_ sugirió el Coronel, y la pelirroja le regalo una sonrisa de gracias por haberme salvado.
Gran error se dijo Pepper a si misma cuando entraron. No solo era un niño emocionado por ver juguetes, eran dos hombres (Rhodey- Tony) jugando con sables láser de luces imitando a dos personajes de la guerra de las galaxias. Esta visita, sería una de esas visitas largas.
_¡Ven Pepper, ven!_ la llamo el niño emocionado al ver una pila de robot transformables.
_Pepper, Pepper mira_ gritaba el niño corriendo al lado de la juguetería observando una pista de carreras.
Ella no hacía más que sonreír, la visita larga se estaba transformando en una agradable visita a la juguetería.
_Solía tener un oso parecido cuando era un niña_ Pepper le contó al pasar por el pasillo de animales de peluche.
Él la observaba muy atento a cada movimiento que ella daba, como tocaba cada juguete, como hablaba amablemente con él, muy diferente a las personas que conocía y lo cuidaban. Que siempre asentían a lo que él decía y solo les importaba cuanto le pagaban.
Pepper lucia genuinamente interesada. Realmente le gustaba Pepper.
_¿Y ese oso se transformaba en algo?
Ella sonrió, estaba segura que era el tipo de pregunta que le haría su propio jefe.
_No_ ella negó con su cabeza. Pero puedes escribirle en el centro del corazón_ dijo señalando al oso. ¡Era divertido! _Suspiro recordando. _ Mi hermana y yo nos escribíamos mensajes a través del oso. Y luego para que nadie los leyera, lo lavábamos, era mágico, porque se borraba.
Él sonrió, y se apresuró a tomar el oso rosa colocándolo en el carrito de compras cuando la mujer no miro.
Al otro lado de la tienda.
_No entiendo que le ve. Solo es un niño _ él suspiro molesto. Al tiempo que observaba de reojo a la hermosa mujer pelirroja que sonreía al pequeño niño que le mostraba uno a uno los juguetes de la tienda._ ¡Pepper, Pepper mírame, mírame!_ lo imito Tony. Rhodey rodo los ojos evitando una carcajada.
_Es igualito a ti. Es como un Tony 2.0 Versión mejorada.
Tony le dio una mirada exasperada._´´ Yo no consigo ver el parecido.´´
_¡OH!_ él se rió. Si lo hay._ él asintió. _ Ambos están locos por la atención de Pepper.
_¡Él me está robando a mi asistente!_ Tony se quejó.
_¿No estas hablando en serio?_ le preguntó con una mirada divertida.
_Yo si lo hago. Ella es…
_¿Tuya?_ pregunto riendo.
_¡Ya cállate platypus!
Una hora y media, después que Tony se encargó de pagar una cantidad enorme de juguetes que pertenecían más que todo a él. Se apresuraron en salir de la tienda para volver a la casa.
_Tony apresúrate, tenemos que llegar a la reunión._ Comentó la mujer respondiendo los emails de su computadora portátil.
_Ya sé, ya sé_ él le respondió mientras tomaba una bebida energética del refrigerador._ ¿Qué hay con el pequeño mini yo?
_Rhodey se quedará con él_ Pepper respondió.
_Bonito canguro_ Tony se rió. Y el coronel le dio una mirada seria.
La mujer le reprendió con la mirada y tomaba su bolso, junto con un par de carpetas dispuesta a salir cuando, la voz del pequeño con el cabello revuelto más lindo que había visto, la llamo.
_Pepper
_¿si cariño?_ ella fue a su encuentro.
_Esto es para ti_ dijo tímidamente dejando ver un pequeño oso color rosa que escondía tras su espalda.
Ella lo miro sorprendida. Él no la miraba directamente, sus mejillas estaban coloreadas de rojo. Y ella no podía dejar de pensar que él era adorable. Un adorable pequeño mini Stark.
Ella lo abrazó al tomar el oso, depositando un beso en sus mejillas y él le sonrió con un brillo que pocas veces ella había visto en los ojos de su jefe. Amabilidad.
El oso tenia escrito en el centro de su corazón la palabra ´´Gracias´´.
Y ella no podía pedir algo más, sonreía tiernamente al pequeño…
Tal vez nada no estaba perdido, después de todo.
Si él era adorable, quizás un día no muy lejano, ella podría apreciar la misma característica en su jefe. Tal vez. Solo tal vez.
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Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…
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