Hola a quienes leen esta historia. Lamento la demora, para compensar ello, trate de que el capítulo fuera un poco largo. Me gusto a la hora de escribirlo, espero les guste a la hora de leerlo.
Gracias por el apoyo que me han dado a través de sus comentarios. Ha sido sinceramente genial.
Acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro. Gracias también por tener mi historia en sus favoritos o alertas.
En fin espero que les guste mi historia. Besos.
Nota: Los invitó a leer mi nueva historia: Mi mamá, tú y yo. Piénsalo Iron man.
La vida nos lleva por rumbos que no esperábamos, nos conduce a caminos no planeados porque al fin y al cabo nos lleva a donde se supone pertenecemos.
Capítulo 2: Juega con el niño.
_ ¡Es insoportable!, ¡es imposible estar más de cinco minutos con él! - se queja la mujer de mediana edad lanzando la puerta tras su paso.
Una mirada de asombró se manifiesta en el rostro de Pepper y ella suspira antes de disponerse a entrar en la mansión. Sus tacones resuenan en el suelo firmemente a cada paso que ella da y entonces logra verlo sentado alegremente en el sofá regalándole una de esas sonrisas ridículamente sexys que solo él sabe dar. Esa sonrisa que debilita sus rodillas, pero es algo que ella jamás se atreverá a revelar.
_ ¿Que fue todo eso? - pregunta haciendo referencias a la persona que acaba de salir mientras coloca una serie de carpetas en el sofá.
Él se encoge de hombros. Y la sonrisa ridícula aún sigue allí. No pasan más de unos segundos después de que él se digna a responder.
_ Es la décimo octava niñera que sale de aquí en dos horas - se ríe para luego añadir - o la veinte aba, sinceramente ya no sé.
_ ¿Y no has hablado con el chico Tony? - ella suspira con resignación a sabiendas que el trabajo duro solo es realizado por ella en esa casa. - Pensé que teníamos un trato - alega mirándolo a los ojos, y por un minuto su mirada se funde con la de él.
_ ¡Ding, ding, ding, muy bien señorita Potts! - dice divertido. - Jarvis, dile lo que ha ganado. - Tony levanta una ceja y le da su característica sonrisa.
_ Esa pequeña sonrisa arrogante no va a funcionar conmigo, señor.
Inmediatamente frunce el ceño y ella frunce el ceño al ver su expresión.
_ No quiero hablarle – responde con sinceridad. Ahora está haciendo pucheros como un niño pequeño cambiando tranquilamente los canales de la tv.
_ ¿Por qué? – le pregunta.
_Él es pretencioso y arrogante – responde cruzándose de brazos.
_ Umm… Suena familiar - sonríe ella. - Si mal no recuerdo tuviste una serie de asistentes personales despedidas en menos de una semana. Ellas no te soportaban Tony - comenta ella ganándose una mirada de incredulidad de parte de su jefe.
_ ¡No me gustaban Pep, eran sinceramente horribles! – se queja él.
_ Tal vez lo mismo pasé con el niño. Eso sería simplemente lógico. Iré a hablar con él – afirma ella.
Se apresura a subir las escaleras seguida por su jefe y se detienen en el marco de la puerta cuando escuchan su voz.
Cuando la luna se pone grandota
Como una pelotota y alumbra el callejón – canta el pequeño armando una pista de carreras en medio de la habitación de invitados que ahora está repleta de juguetes.
Una sonrisa se instala en su rostro, es demasiado lindo para ser cierto. El niño canta sin dejar de moverse de un lado al otro, se nota que su concentración está en montar correctamente cada pieza de esa pista. Y ella no puede dejar de pensar lo mucho que él se parece a su jefe.
Se oye el maullido de un triste gato viudo
Y su lomo peludo se eriza con horror.
_ ¿Pero qué demonios? – Tony levanta la vista y hace una mueca ligeramente. – ¿JARVIS, ese niño te ha obligado a cantar?– Pregunta a Jarvis y Pepper deja escapar una risita contenida.
_Mis disculpas, señor.– Jarvis rápidamente agrega – El joven Stark me ha ofrecido amablemente que sea su acompañante en el dueto de esa canción específica señor.
_ No me acuerdo que cantar este en tu programación – Tony responde con un tono de desde en su voz.
_ Son ideas mías o alguien esta celoso de que Jarvis está cantando canciones infantiles y nunca haya cantado algo de AC- DC?– Pepper laza sarcásticamente.
Tony frunce el entrecejo, luciendo casi ofendido. – Eso es realmente estúpido, si quisiera que J cantará, lo haría para mí, cierto J? – Él contraataca preguntandandole a su IA.
_ Correcto señor – Jarvis responde, y si es posible, Pepper puede jurar que lo ha escuchado sonriendo.
_ ¿Viniste a regañarme cierto?– pregunta el pequeño sentándose junto a la cama y mirándola con preocupación, desviando toda la conversación con Jarvis.
_ ¿Puedo sentarme? – le pregunta desde el marco de la puerta y él asiente. Así que ella camina hasta sentarse junto a él, al tiempo que Tony se queda observándolos con intriga fuera de la habitación. – Muchas niñeras se han marchado de aquí el día de hoy. ¿Hay algo que quieras decir sobre ello? – sus dedos recorren lentamente su cabello chocolate y él fija su mirada en ella.
_ ¡No me gustaban Pep, son sinceramente horribles! – susurra él por lo bajo, y ella se sorprende por su confesión. Son exactamente las mismas palabras que su jefe acaba de usar. – Además preferiría que tú fueras mi niñera – un rubor cubre sus mejillas y el desvía rápidamente su mirada.
_ Yo no puedo serlo Tony. – Ella sigue acariciando su cabello y trata de ser dulce al explicarle a él sus motivos – No puedo estar todo el día aquí. Tengo una responsabilidad con la empresa. Es algo realmente importante y muchas personas confían en mí.
_ ¡Pero tú eres la niñera de Tony! – sus labios forman una línea delgada y sus cejas se juntan, y ella sabe por experiencia que ese rostro indica que él está enojado. – ¡Yo puedo ser un buen chico Pepper! – Él se cruza de hombros haciendo un mohín – Puedo ayudarte, soy bueno, muy bueno con los números. – Él afirma. – Yo solo quiero estar contigo – susurra tan bajo que ella cree que ha escuchado mal.
_ ¡Tony!
_ ¡Por favor Pep! – La mirada perrito herido de Tony se intensificó diez veces. – Solo déjame estar contigo. Haré silencio Pep. ¡Lo prometo!– Y luego esa sonrisa tierna y esos ojos marrones llenos de tristeza. Ella suspira, es imposible decirle que no. Lo abraza tiernamente y asiente. Ya lo ha dicho antes, es imposible decir que no a esos ojitos.
1 hora después.
_Puedes sentarte a mi lado Pep - el pequeño Tony suspira, como él ejerce toda su fuerza para sacar la silla de gran tamaño y ofrecérsela a la pelirroja. Para luego sentarse junto a ella en una silla más pequeña.
_ ¡Gracias cariño¡ – responde ella amablemente al sentarse detrás del escritorio. No es hasta que está segura de que el pequeño esta entretenido con un libro de números, el momento en el que abrió su portátil para comenzar a responder cada uno de los emails presentes en su correo.
Bufó cuando observó la cantidad de reuniones que tenía que reprogramar según su agenda, y la cantidad de personas a las que debía ofrecerle disculpas por el comportamiento poco profesional de su jefe, después de retirarse de su última reunión alegando que el aburrimiento lo llevaría a la muerte prematura.
_ ¡Basta, Tony! – le regaña la pelirroja al verlo pasar frente a su oficina por 12 vez.
_ ¿Con qué? – pregunta inocentemente, sin dejar de sonreír inconscientemente. Adora su rostro de concentración y como una hebra fina de cabello rojo cae sobre su frente.
_ Con todo, por favor deja de dar vueltas. Estoy trabajando aquí. – Señala haciendo énfasis en los papeles esparcidos en su escritorio. – Deberías aprender de Ed que está sentado tranquilo con su libro.
_ ¿Ed? – ambos preguntan mirándola fijamente.
_ Si creo que sería una buena idea llamarlo Ed – Ella se sonroja – ya sabes por Edward para evitar cualquier malentendido. ¿Solo si estás de acuerdo ?– pregunta ella acariciando su cabello castaño con suavidad.
_ Ah, ah, ah d Ah, ah, ah – dice ladeando la cabeza y meneando su dedo. Sus ojos se estrecharon. – ¡Está bien! – sonrió tiernamente a Pepper. – Pero solo tú puedes llamarme Ed, Pep. – Nuevamente esa sonrisa tierna.– Tony tiene que llamarme Súper Ed.
Él gime en respuesta, al igual que un niño de cinco años.
_ Muy maduro, Tony.
_ ¡Bien, bien! – acepta no muy complacido. – Chico ven aquí. – Le llamo desde la puerta – Rhodey dijo que eras increíble en los juegos de video. ¿Una competencia?
_ ¡Por supuesto! – sonríe el niño casi corriendo a la puerta. – ¡ Te voy a ganar! – grita el pequeño sentándose frente al enorme sofá de la sala.
Los escucha desde la oficina, el juego elegido es Mario Bross. Y Dios sabe que sucederá entre dos personas que odian perder.
_ ¡Vamos, toma el hongo, tómalo, tómalo! – son los gritos de Tony procedentes de la sala.
_ ¡Ouch!... ¿Viste eso, lo viste?….
_ ¡Sí!, ¿has visto mi puntuación? ¿La has visto? – Tony grita emocionado – Imposible de vencer enano.
_ ¡Te voy a ganar!…
_ ¡No, no lo harás!.
Una hora más tarde….
Ella ha preparado unos aperitivitos para todos, en vista de que deben comer. Y que si bien conoce a Tony, sabe que estarán por horas jugando sin percatarse de nada.
_ ¡Oh, estás perdiendo! – se ríe el hombre y puede escuchar algunos comentarios sarcásticos del pequeño. ¡Genial!, está aprendiendo con seis años como ser sarcástico. Piensa Pepper mientras continúa su tarea, sirviendo jugo de manzana en tres vasos.
_ ¡Pepper, Pepper ¡ ¡ Tony me está mojando! – le llama el pequeño dando gritos por toda la sala y corriendo para estar frente a la cocina.
_ ¡Tony! - Ella respondió con severidad, estuvo a punto de regañarlo, pero decidió optar por otra opción. - ¿Crees que esto es divertido?- le preguntó rociando casualmente un poco de agua a través de la pistola que el pequeño le ha entregado, tratando de contener una sonrisita divertida en su rostro.
Tony negó con la cabeza, con una mirada inocente en su cara, sus ojos al mejor estilo de cachorro.
_ Entonces deja de hacerlo y compórtate como un adulto, mientras tu mini yo esté aquí. Al final de cuentas hay que enseñarle buenas cosas ¿no?
_ No creo que pueda enseñarle las cosas que yo considero buenas- movió las cejas sugestivamente y sonrió coqueto. Pepper solo rodó los ojos.
_ ¡Muy bien! - el pequeño que entra a la habitación le cortó. - Me muero de hambre y los sándwiches se ven grandiosos.
Luego de comer.
Tony puso su vaso en la mesa e hizo un pequeño baile de la victoria. – ¡Gane!, Gane, gane! – grita el hombre al pequeño, que frunce el ceño ante la octava derrota que Tony le está dando.
Su expresión la hace querer reír en voz alta, es realmente infantil, y se encuentra luchando contra una sonrisa cuando le saca la lengua y el pequeño finge un puchero a él. Son adorables, tiernos y aún no se dan cuenta de que se llevan bien.
Así que sin más, ella está sonriendo contenta por tener no solo a un jefe infantil, si no a dos guapos y adorables Tonys Starks.
_ ¿Qué tal una competencia Stark? - desafía ella, sabiendo que él tiene una debilidad por los retos. Le guiña un ojo al pequeño, quien le sonríe de vuelta.
_ ¿Sabes que voy a ganar cierto Pep? - sonríe ladinamente a ella.
Sus mejillas enrojecieron y ella sonrió, pero no dijo nada.
_ Yo no estaría tan seguro - afirma el pequeño tomando una barra de caramelos para llevarla a su boca. - ¡Vamos Pepper, yo sé que le ganarás! - le anima el pequeño.
_ ¿Qué obtiene el ganador? - Tony le pregunta visiblemente interesado desviando el comentario que considera traidor de su pequeño mini yo.
_ ¿La satisfacción de ganar?- ella propone sonriendo.
Él niega con la cabeza.
_ No es divertido Pep - argumenta - Si gano - pensó antes de que sus labios se curvaron en una sonrisa - Me dejas besarte - decide.
_ Hablando de personas desesperadas– apunta el pequeño divertido, ganándose una mirada de enojo del castaño mayor.
_ ¿Estás tratando de seducirme? Sabes Tony, soy demasiado inteligente para caer en tus palabras y sonrisas seductoras.
_ ¿Así que crees que tengo una sonrisa seductora? le pregunta sonriendo ampliamente.
_ Mejor juguemos - rompe el pequeño, dejando a Pepper con una respuesta sarcástica en sus labios.
Pepper busca en la lista de juegos, hasta conseguir algo que le llama la atención. Mortal Kombat, lee en la caratula, y sonríe, al saber que un juego de pelea, es lo mejor que puede conseguir, por el simple hecho de que él, es Tony Stark, alias el superhéroe Iron man, Pepper sabe que tiene que vencer a Tony en su propio juego. Tiene que ganar para demostrarle que es arrogante y creído y eso no está bien. Y que un beso no es tan fácil de ganar como él cree.
Ella toma el control fuertemente, y le regala una sonrisa antes de enfocarse en elegir el personaje.
_ ¡Alguien está impaciente! - Él bromea sin dejar de preguntarse por qué su increíble asistente, ha elegido un juego, donde tiene todas las de perder. ¿Realmente quiere ser besada por él?, se pregunta y algo en su estómago comienza a girar. Y está seguro que es algo que no ha sentido antes. - ¡Va a ser divertido! - dice antes de dejarse llevar por sus interrogantes y por ese sentimiento que parece apoderarse de su estómago con fuerza.
Ella pone los ojos en blanco - Si sigues mi ejemplo, te prometo que estarás a salvo. - Susurra él a su oído.
_ ¡Comienza el juego! - el niño grita emocionado. - ¡Vamos Pep!
Pepper toca absolutamente todos los botones, no ha jugado en años un video juego, pero está decidida a no perder, y le está resultando bien, lo que hace, una patada por aquí, un golpe aquí, allá….Suerte de principiante debe decir.
_Oooh... una luchadora- sonríe Tony sin dejar de evitar los golpes que Pepper le está dando - ¡Ese lado de ti, me gusta mucho Pep!
Pepper se sonroja y aparta la mirada rápidamente de él para concentrarse en el juego.
_ ¡Siiiiiiiii! - grita Pepper cuando su personaje gana el primer round. Se levanta del sofá gritando y agitando los brazos por encima de su cabeza, junto a un pequeño Stark quien brinca de un lado a otro a un punto alto de emoción.
Ella se sienta de nuevo con una mirada satisfecha en su rostro mientras se deleita con la cara de Tony sonriente.
_ ¡Este juego no ha terminado todavía!, aún queda un round.- Se defiende Tony sonriendo como un tonto a una Pepper muy emocionada.
_ ¡Ya ganamos, ya ganamos! - corea el pequeño.
_ Sigue soñando enano. – Se ríe Tony. – Te he dejado ganar Potts, ya sabes, hay que ser un caballero a veces.
_ Lo que digas Stark– ella sonríe y choca las manos con el pequeño, quien le da palabras de ánimo.
Cuando el segundo round comienza, Tony no se centra en lo hermosa que Pepper se ve, ni en el agua que corre por su rostro, cortesía del pequeño enano. Su atención está más allá de todo, está en ese beso de recompensa, y él es alguien que toma cada reto en serio. Él no está acostumbrado a perder, y no es ese momento en el que comenzara a hacerlo.
Una serie de patadas, golpes y luego un knockout perfecto (K.O) en tan solo dos segundos.
_Y la multitud grita enaltecida: Tony, Tony – Grita en señal de triunfo moviendo sus manos como antes lo había hecho Pepper. – Ha ganado Tony Stark. – Dice con su mejor acento de comentarista de deportes.
_ Ya déjalo, Stark. Falta el desempate – comenta el pequeño, salpicando de agua al castaño.
_ Voy por ese beso – se inclina hacia ella para susurrar las palabras a su oído, enviando una serie de escalofríos por su espina dorsal.
_ ¡Gánale Pep! – se acerca el pequeño sentándose entre ellos y rompiendo la tensión creada en tan solo pocos segundos entre ambos.
Ella lo mira de reojo y siente como su rostro imita muy bien su cabello rojo fresa, trata de respirar y siente la mirada no de uno, si no de ambos Tonys. Eso la vuelve aún más nerviosa.
Tony sonríe, y es evidente que no hace esfuerzo alguno para ocultar el hecho de que él la está mirando atento. Sus miradas se funden por segunda vez ese día y si no es porque su teléfono suena, está completamente segura, de que aún estaría hechizada por esos increíbles ojos marrones.
_ ¡Mira la hora! – Suspira la pelirroja después de leer un mensaje de su hermana – ya debes ir a la cama Ed. Y mañana tengo que trabajar temprano…
_ ¡No!… aún es temprano – se queja el pequeño – y aún no terminas el juego.
_ Es un juego terminado chico – Tony la observa atento. – Ve a dormir enano.
_ Vamos cariño, subo en un minuto. – Pepper sonríe y el pequeño acepta a regañadientes, dejándolos solos.
Está a punto de recoger sus pertenencias, cuando Tony ccoge sus manos y tira de ella hacia él, sus mejillas rozando entre sí. – ¿ya no quieres jugar?
Su corazón empieza a latir salvajemente y siente que cada vez le falta el aire.
Su mejilla se apoya en la suya cuando lentamente se vuelve hacia él. Siente el roce de su barba. Él suavemente aprieta un suave beso sobre su mejilla izquierda, y su corazón comienza a latir más rápido. Pepper puede notar su mirada llena de pasión y algo más que no sabe cómo interpretar que la está volviendo loca. Puede sentir su aliento cálido colándose por sus labios mientras su corazón golpea fuertemente su pecho, es el beso que espera, ese beso que cambiará todo después de diez años.
Y en este instante Pepper se sintió perder...
_ Bang-Bang... el niño grita, mientras apunta con una pistola de agua en dirección de pecho de Anthony, antes de activar el mecanismo, y rociando agua sobre él. – ¡Estás muerto! – El niño añade.
Ambos se separan rápidamente, ruborizados y cubiertos de agua. Pepper puede decir que él no está contento cuando deja soltar un bufido y trata de eliminar el agua de su ropa.
_ ¿Qué crees que haces? - le pregunta apuntándolo con su dedo. Sus ojos se abren como una sonrisa de complicidad aparece en su rostro. - Lo siento, pensé que ya no tenía agua – se defiende el pequeño sin dejar de sonreír.
_ ¡Por supuesto! – la incredulidad subrayó el tono burlón.
Se encogió de hombros con indiferencia. – Pensé que estaba salvando a Pepper, parecía como si quisieras comértela o algo.
Ella se sonrojó y sacudió la cabeza ante el comentario del pequeño.
Y eso es algo que realmente no sabremos, gracias a ti pensó Tony para sus adentros.
_ ¡Vamos niño, vete a dormir! - hace señas con su mano, apurando al niño, quien no se ha movido un solo centímetro de su posición.
_ ¡No! Me quiero quedar con Pepper - él se acerca a ella y la abraza por las piernas.
_ ¡No!
_ ¡SI!
Ella sacudió la cabeza, riéndose entre dientes.
_ ¡Déjalo, Tony!
Tony se encoge de hombros. Y el pequeño niño se jala el párpado inferior de un ojo y le muestra la lengua a Tony a modo de burla al salir corriendo por las escaleras. Tony se apresura toma la pistola de agua del sillón y aprieta el agua que corre alrededor de la pared.
_ ¡ Lero, lero, no me diste! - se burla divertido. Y le saca la lengua otra vez.
_ ¡Si hubiera querido darte ya estarías muerto! ¿Me oíste? ¡Muerto! -Tony también le muestra la lengua y se da la vuelta indignado para sentarse en el sillón.
_ ¡Yo no voy a advertirlo una vez más, Tony!
_ ¡Pero Pep!, quiero que se vaya a dormir - Ella sacudió la cabeza, riéndose entre dientes ante el tono de niño malcriado que estaba usando.
_ ¡Cállate gigantón! - se burla el pequeño. - Y mejor suerte al apuntar la próxima vez.
_ ¡Tú eres malcriado! – bromea mientras sus manos toman las del pequeño para guiarlo a la habitación.
_ Creo que al niño le gustas Pep – Él dice como ella sale lentamente de la habitación.
Le sonríe a los celos que él está mostrando. – Puede ser, pero parece como si sólo quiere demostrar algo. – Por cierto,¿Te has divertido?, Ed parecía haberlo hecho.– Ella sonríe tranquilamente.
Se encontró con su mirada dura, cruzando los brazos sobre el pecho.
_ Es un malcriado y un llorón – él hace un mohín. – Odio como era a esa edad.
_ Él es un buen chico Tony – ella afirma con seguridad.
_ Cuando lo miro solo recuerdo cosas horribles, cosas que he intentado olvidar toda mi vida.
Ella mira a los ojos marrones. Hay un nota de tristeza en sus ojos, y eso la está matando, no es su jefe tratando de coquetear o diciendo una de sus ejemplares líneas, es solo Tony, él está siendo sincero, está diciendo la verdad.
_ ¡Tony!
_Ni siquiera recuerdo si mi padre me amaba cuando era un niño. – Él baja su mirada al suelo, y ella siente como su corazón se cae ante sus palabras, si hay un momento de confesión, es precisamente este.
Los ojos de Pepper se llenan de lágrimas.
_ ¿Cómo puede alguien no amarte? – ella le responde mientras acaricia su rostro gentilmente con un dedo.
Tony suspira pesadamente. Pero antes de que tuviera tiempo de hacer otra cosa, Pepper lo abraza tiernamente, dejándolo sin palabras ante su gesto.
Puede escuchar como su corazón late suavemente y eso lo calma, cuando se separan, él no puede dejar de preguntarse que estaba mal en primer lugar. Se encuentra sonriendo y él le guiña un ojo, volviendo a su típica postura macho alfa.
_ ¿Eso quiere decir, que un día volveremos a jugar?, Estoy seguro de que ganaré y conseguiré mi premio – le pregunta divertido, tragando sus palabras y el efecto que tiene su respuesta en él, su estómago está loco y su arco está en llamas ante su sonrisa.
_ Tal vez, solo tal vez. – Ella responde – ¿Eso es todo Stark?
_ Eso es todo Potts. Feliz noche. ….
Y solo por ese instante, Tony no se siente solo. Él por primera vez se siente amado. Y ansioso por volver a jugar.
Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar.
Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…
Comenten ayúdenme a mejorar. Saludos y besos. Por fa díganme si les gusto o no para continuar, el siguiente capítulo depende de sus comentarios.
