Hola a quienes leen mi historia, lo primero que debo decir es gracias, por sus comentarios y todo el apoyo que han aportado a lo largo de esta historia.
Lamento no haber actualizado antes, en serio lo hago.
Este capítulo, está dedicado a todas aquellas personas que comentan, que me siguen y que tienen mi historia en sus favoritos, y a quienes leen por primera vez, gracias por leer.
Aquí se responde una gran pregunta. Así que solo me queda:
Acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro. Gracias también por tener mi historia en sus favoritos o alertas.
Besos y espero que les guste este capítulo.
La vida nos lleva por rumbos que no esperábamos, nos conduce a caminos no planeados porque al fin y al cabo nos lleva a donde se supone pertenecemos.
Tony 2.0 Versión mejorada.
Está a punto de replicar cuando la puerta se abre, indicando que la cita de su mini yo ha llegado.
Él chasquea su lengua en reproche cuando se aleja de ella y sigue caminando, hay una expresión de sorpresa en su rostro, que está tratando de controlar, pero para su propia desgracia está fallando miserablemente.
Su vestimenta es sencilla, un par de jeans oscuros, una blusa blanca con colores rosas y colores pálidos de un tono aún más claro, y su cabello está suelto hasta sus hombros, pequeños y definidos rizos caen sutilmente.
Abre la boca con una expresión de ofensa fingida - ¡Oh! claro que no – añade con incredulidad - ¿Esto es en serio?
Ella toma una respiración profunda y asiente con la cabeza.
Antes que siquiera pueda preguntar algo más, el pequeño está al lado de la hermosa mujer, y la saluda con un abrazo y la sonrisa oficial de Tony Stark.
Ella suspira, ante lo raro de la situación, o tal vez por el simple hecho, de que es simplemente él siendo él, y es ella tratando de comportarse a su alrededor de manera respetable y simple.
Sigue mirándola con sus ojos marrones, ellos se abren tan amplios como sus grandes y suaves labios. Espera un minuto, se regaña a sí misma, ella no sabe si son suaves o no.
¿Por qué tenía que ser tan condenadamente lindo?
-¡Te ves hermosa Pepper! – su voz resuena, simple, ronca y aterciopelada. Podría jurar que está ruborizada con el cumplido.
Hay algo seriamente mal con ella, pero este definitivamente no es el momento para deducirlo.
-¡Sí! – Asiente el pequeño castaño sin dejar de sonreír – muy bonita. Esto es para ti Pep – la toma de las manos y le entrega un ramillete de rosas rosadas.
-Es muy dulce de tu parte Ed, muchas gracias – sonríe ella.
-Sí, sí que dulce enano - hace un gesto con sus manos apartándola de él - ¿Podemos hablar señorita Potts?
Ella asiente y lo sigue hacia su oficina.
-¿Una cita Pep? ¿Con él? – se queja Tony dando vueltas por el lugar.
-Me pidió que viera una película con él, dijo que no quería estar solo, ya que saldrías con Rhodey – explica ella calmadamente.
Pequeño astuto, piensa Tony. Su rostro se contrae.
-¿Qué es lo que tiene este chico?, parece gustarte – se escucha el tono de celos en su voz.
-No pude evitarlo - se defiende -Parecía un cachorrito, creo que son sus ojos.
-él tiene mis ojos – señala Tony – y sin embargo no te veo diciéndome ¡si Tony vamos a salir!.
-Sí, pero sus ojos de alguna manera son más cálidos, como si no se escondiera el secreto del peso del mundo sobre sus hombros.
Ah, y por último, ahí está. El elefante en la habitación. Es simplemente una dulce pelea de alguien que ya no recuerda ser, con la peor versión actual de él, claro todo según ella.
-No es el peso del mundo Pep, es solo genialidad y conocimiento. Pero disfruta tu cita. Pásala fantásticamente bien con el enano molesto – dice dejándola sola en la oficina.
Una sonrisa curva sus labios. Tony el multimillonario, filántropo, mujeriego, está completamente celoso de su mini yo.
Es algo que no podría creer.
Rodhey se ha ido, dejándolos solos con su peculiar situación, ya se enterará de los detalles mañana.
El pequeño castaño se esfuerza por colocar todo en su sitio, un par de mantas, un tazón lleno de palomitas de maíz, y sodas en una mesa cerca, así como también observa un par de películas hasta encontrar una que parece gustarle.
-Pep, creo que te gustará esta película – sonríe y ella no puede evitar reírse de los ojos de cachorro que le está dando. Ellos son su actual debilidad.
– Seguro que sí, yo sólo estoy haciendo esto por esos lindos ojos que tienes – él se sonroja y ella sonríe.
-¿Acabo de oír que le gusta mirarme señorita Potts? – dice el mayor de los castaños con una sonrisa depredadora cubriendo su rostro. Le guiña un ojo divertido. Ella pone los ojos.
- Volver a la negación, aún sigues en esa fase – mueve su cabeza en sentido de desaprobación ante sus actos – ya veo.
Tiene un pequeño diablito en la cara cuando su sonrisa se extiende al tiempo que se siente en el gran sillón dejando caer pesadamente sus brazos. - Llama al sombrerero loco haremos una fiesta de té con invitados – le dice al pequeño divirtiéndose con su expresión exasperada.
-¡Vete Tony! – se cruza de hombros, haciendo un gran puchero.
-¡No! – Declara sin moverse - en realidad pienso que es una gran idea ver una película todos juntos.
-Vete, no quiero que estés aquí. Quiero ver la película con Pepper.
-Lamentablemente para ti, esta es mi casa y pienso quedarme tanto como quiera – se ríe de su ceño fruncido.
-¡Tony! – le grita utilizando sus manos para hacer palanca y lograr moverlo de su posición cómoda.
Ella frunce el ceño, pero se puede ver que ella está luchando contra el impulso de sonreír ante sus riñas infantiles.
-¡Alto los dos! – Dice haciendo énfasis en su palabras y evitando una risa – Vamos a ver la película los tres juntos.
-¡Bien! – se queja el pequeño tomando la mano de la pelirroja y sentándose junto a ella, sin dejar de mirar a Tony con enojo.
35 minutos después… la película es Robots
-Estoy seguro que podría crear un mejor robot que ese – comenta el pequeño inmerso en la película - Incluso podría volar.
-Sí, un par de turbinas de propulsión, un mecanismo de vuelo integrado y unos rayos laser lo mejorarían notablemente. Además el color podría cambiarse por un tono de…
- Rojo – completa el niño - Como el color del auto de papá – sigue el niño con una sonrisa.
Tony se remueve de su asiento para mover su cabello en burla. Solo ese pequeño gesto de complicidad entre ambos, hace que el corazón de Pepper salte. Él es completamente ajeno al efecto que tiene sobre ella y su corazón traicionero, no la ayuda en nada. Se emociona con tan solo tenerlo cerca, y desde hace días, eso ocurre con una facilidad que da miedo.
Él le está dando esa mirada otra vez. Esa que hace que su estómago haga un salto hacia adelante y atrás.
Es justo el final de la película, y esa mirada continua atormentándola. Otra cosa más, en la lista interminable de por qué es una horrible idea querer a Tony Stark.
-¡Bien!, hora de dormir enano – Tony sonríe haciendo señas al chico. - Pepper y yo podemos ir a la feria ya que la noche es joven.
-¡No!, es mi cita, yo iré a la feria con ella. Tu vete a dormir.
No queriendo una nueva discusión ella se apura por añadir – Mejor vamos los tres.
-Después de ti –responde Ed sencillamente viéndola levantarse del sillón.
-¿Por qué? - Pregunta Pepper divertida antes sus gestos.
-Porque eres muy bonita – agrega rápidamente seguido por la sonrisa registrada marca personal de Tony Stark.
-Aprendes rápido chico – susurra Tony cuando siente que Pepper no puede escucharlos.
El chico solo le da una mirada seria.
30 minutos después los tres han llegado al sitio, la feria que se asienta sobre la acogedora ciudad de Malibu.
El pequeño Tony mira con emoción todo el lugar, va corriendo a las estaciones de juegos y se aproxima a las atracciones mecánicas.
Qué fácil es deshacerse de un niño, piensa Tony para sí, mientras admira la belleza de su asistente, quien gracias a su ingenio, ahora es solo suya.
Por qué Tony no comparte, es un maniático egoísta, y mucho menos si se trata de Pepper, eso está absolutamente claro.
-¡Vamos Pep!, tenemos que subir a la montaña rusa primero – grita eufórico hacia ella tomándola de la mano.
-¿Por qué no subes con Tony primero? – le insta con el propósito de aliviar la tensión entre ellos. El camino desde la mansión a la feria, estuvo lleno de miradas de enfado y sacadas de lengua.
-Mi vida estará en las manos de copo de nieve aquí presente – dice señalando a Tony y una mueca viene después de eso - yo estaría más seguro de subir acompañado de nitroglicerina.
Ella se ríe, ¿de dónde saca esto niño esos comentarios? – está bien, vamos, yo subiré contigo.
Ambos castaños se miran, y el pequeño se ríe triunfante.
Por qué Tony no comparte, es un maniático egoísta, y es algo que suele hacer desde niño. Casi lo había olvidado. Nada podía ser tan fácil después de todo.
Se suben a un par de atracciones un par de veces, incluyendo las sillas voladoras, que por el rostro pálido de la pelirroja es probablemente una atracción peligrosa, horrible a la que nunca deben volver a subir.
-Dicen que si matas una estrella, ella vuelve con vida – comenta el niño, sacando un tema casual.
-¿Estás seguro que esa estrella no tiene pantalones cortos? Eso suele suceder en nickelodeon.
Hace una mueca a su comentario - Lo vi en un documental. ¿Te gustan los documentales Pep?
Ella asiente – disfruto de ellos cada vez que puedo, además de la lectura – una sonrisa de escapa de sus labios.
Pero es algo que Tony sabia ¿cierto?, bueno tal vez no, pero si lo suponía. Sus pensamientos son erráticos y su cabeza es un lio lindo sobre todo cuando su vista se posa en ella, Dios, seguro ella es un castigo por ser un mujeriego toda su vida, por hacer caer a todas esas mujeres noche a noche en su cama, y ahora el karma viene por él, en forma de ella, y su perfecta sonrisa, hermoso cabello, ojos radiantes y piernas delirantes.
-¿Me estas mirando a mí, o a ella? – Pregunta notablemente disgustado - porque comienzas a asustarme.
-¡Ya cállate enano!
Su mini yo le responde sacando la lengua visiblemente molesto, para seguir con su atención puesta en su inmenso algodón de azúcar, que no solo decora sus mejillas, sino también la blusa de la pelirroja, claro, eso fue totalmente un accidente. Uno que sucede cuando ellos se pelean por quien está más cerca de ella, y quien compra la comida para ella.
-Mi padre nunca me dejo comer tantos dulces a tu edad
- ¡OH¡ ¿Y es por eso que ya no sonríes? – alguien ha mejorado visiblemente en su sarcasmo, Tony lo nota.
Minutos más tarde...
-¡Ganaré un gran oso para ti Pep! – le dice con confianza apuntando una pistola cargada llena de agua a un globo de color verde,
-¡No!, yo ganare uno mejor, cincuenta veces más grande – compite el otro castaño por su atención.
Ambos explotan al mismo tiempo. Pepper sonríe divertida. Ha felicitado con un abrazo a los dos.
Bueno era divertido hasta que ellos se pelean por el oso de peluche rosa chillón que el vendedor parece no saber a quién darle.
-Es mi oso, yo gane primero, porque soy más rápido – apunta con el ceño fruncido.
-¡No!, yo lo hice, no hay nadie que pueda vencerme – exuberante confianza deslumbra el millonario.
-¡Es mío Tony! – se queja jalando el gran oso de las manos de su yo del futuro.
-¡No! , suéltalo pequeño, es mío - tira de un lado el hombre.
Pepper suelta un sonoro bufido. Se pasa las manos por el rostro, porque es divertido verlos reñir hasta cierto punto, pero no, por ejemplo, toda la noche.
-¡He dicho que lo dejes Stark! – aprieta entre sus manos, con toda su fuerza el oso.
-¡Nunca! – dice levantando al oso al aire y con eso al pequeño que se aferra al animal como si su vida dependiera de ello. Ninguno está dispuesto a darse por vencido y perder.
-¡Ahh! – grita el pequeño dando patadas en el aire. El vendedor absolutamente divertido con la escena, así como la gente que los rodea. – Es mi oso.
-Lo romperás enano, suéltalo – grita el otro de los castaños. – Díselo Pepper.
- ¡Sí!, dile Pep, que es mío – pide el menor de los castaños.
-¿Pepper? – ambos preguntan viendo a la multitud, sin encontrarse con la pelirroja.
Es solo ese el momento en el que ambos sueltan el oso, que ahora descansa en el suelo junto con el pequeño.
-Pepper se fue por tu culpa Tony – dice mientras arregla su ropa y cabello hechos lio – Ha dañado mi cita.
- ¿dañarla? – Se ríe divertido – tienes 6, esto es solo Pepper siendo tu niñera enano. Nunca ha sido una cita, y….
-Les he traído algo – dice una voz a sus espaldas.
La pelirroja tiene en sus manos, dos autos de carreras rojos, exactamente iguales, que ha ganado en un puesto de lanzar dardos, mientras ambos se peleaban por el oso, es lo mejor que podía hacer ¿no?
-Gracias Pepper – dicen ambos tomando sus autos y sonriendo hacia ella.
-Enano, puedes quedarte con el oso – afirma Tony entregándole el gran oso.
Ella les devuelve la sonrisa, y besa a cada uno en las mejillas.
-Eso fue inusualmente amable de tu parte – susurra por lo bajo a él.
Tony se encoge de hombros.
Es una vergüenza, el hecho de que sólo la sensación áspera de su mano presionando firmemente contra su piel fría y húmeda puede enviar una onda cálida irresistible de confort y alivio que surge a través de sus venas.
-Yo solo quiero que la pases bien esta noche. Es lo que realmente importa aquí – dice sonriendo.
Sus palabras son sinceras, pero Pepper se dio cuenta de que su rostro se ha caído un poco y eso la divertía a ningún extremo, él estaba poniendo en un esfuerzo concertado para ser un caballero, para no hacer comentarios sexuales o juguetones y ser dulce con ella.
¡Por favor! Ella lo conoce mucho mejor que eso.
Tú lo has querido niño grande.
Y para su horror y la felicidad inexplicable, ella le da un beso en la comisura de sus labios. A diferencia de sus otros besos con otras mujeres, éste beso es mucho más sensual. Su boca se abre ligeramente, lo que le permite sentir su aliento caliente y húmedo.
Su respiración empieza a salir más estrangulado y ella jura que si no se aleja de él pronto, se desmayara.
Tony Stark, por primera vez en años se queda inmóvil. Su corazón se siente como si fuera a estallar.
Y su reacción le encantó. A ella le encantó.
-Necesito ir al baño – se queja una voz meciéndose de lado a lado.
-¿Qué? – su mente aún sigue girando.
-Necesito usar el baño Tony – se queja el pequeño nuevamente.
-Si, si yo también – dice moviendo su cabeza y saliendo de su ensoñación.
Definitivamente esa mujer es como un virus. No puede acceder fácilmente a salir de su mente. Y el tratamiento va a ser tan doloroso como la enfermedad misma. El virus se ha hecho amistad con el anfitrión, después de todo.
-¿No es algo divertido que tengamos que ir al baño al mismo tiempo? – pregunta con fascinación.
-Es una experiencia que seguro recordare de por vida – sentencia sarcástico poniendo los ojos.
Camina unos pasos para volver junto a Pepper, cuando Tony siente que la sangre comienza a hervir dentro de su cuerpo ante la perspectiva que se encuentra delante de sus ojos. Un hombre alto y con algo de porte coquetea con Pepper. Su Pepper. Y ella se ríe como si el despreciable hombre ha dicho la cosa más divertida del mundo. Tiene ganas de gritarle. De decirle que no se le puede acercársele más.
-¡Pep! – la llama el pequeño corriendo a su encuentro abrazándose con fuerza a sus delgadas y largas piernas. Sin dejar de darle una mirada seria al hombre.
-¡Hey! – Saluda Pepper con una sonrisa. – Él es mi amigo Erick. – dice señalando al hombre y sonríe a él.
-¡Hola Ed! – saluda el hombre educadamente revolviendo su cabello castaño. – Pepper me ha contado que tienes seis años, eso es genial. Mi sobrina tiene tu edad, tal vez un día podamos salir los cuatro a comer un helado. – Sonríe el hombre. – ¿Te parece pequeñín?
¡Oh claro!, eso es perfecto, se queja Tony en su propios pensamientos. Ganándose al niño con helados. ¡Que imbécil este tipo!
-Uno – dice el pequeño enumerando con sus dedos –Soy Edward, no Ed – aclara rápidamente el pequeño. – Dos: No me gustan los helados y tres: no soy un pequeñín.
Pepper pone los ojos, por supuesto que él iba a hacer esto. Si hablamos del futuro Tony Stark, sólo espera que su yo mayor no haga una escena.
-Él es perfecto para su edad. No es pequeño – sentencia la voz del hombre de los hermosos ojos marrones.
Erick lo observa arqueando una ceja, no hay un solo movimiento que indique que se ha intimidado o enojado de alguna manera.
-Hola Soy Tony Stark, de Industrias Stark. Ceo de la compañía. –Sonríe ladinamente como se presenta de manera arrogante. – Aunque muchos me conocen como el genio, filántropo, y el superhéroe Iron Man.
Pepper lo mira enojada por su comportamiento ególatra y luego fija su vista en su amigo.
-Erick y yo estudiamos juntos – explica la pelirroja con una sonrisa.
-Yo creo fue algo más que eso Ginny - coquetea el hombre ganándose una mirada de odio por parte de ambos castaños. Pepper se ríe. – Ginny fue mi mejor amiga durante toda mi niñez y mi primer amor. – Comenta el hombre divertido. ¿Ya saben lo que dicen del primer amor no?
-¡Sí!, que muere tan rápido como empieza – declara Tony sin dejar de observar al hombre con rabia. ¿Que se cree este tonto? ¿Acaso tiene algo en su cerebro? ¿Quién en su sano juicio hace eso? Acaba de decirle que es Iron Man, lo que significa que podría destrozarlo por tan solo mirar a Pepper como lo está haciendo, y hace algo mucho peor, le coquetea frente a él.
Esta hirviendo, su visión esta nublada. Muy nublada, aprieta su puño fuertemente evitando golpearlo contra el suelo repetidas veces para borrar esa ridícula sonrisa de su rostro.
-¡Pep, estoy cansado!. ¡Quiero irme a casa! – bosteza el pequeño sin ganas. Y Tony sabe exactamente que está mintiendo, que esta tan lleno de energía que podría correr por toda la feria. Pero entiende lo que él está tratando de hacer. Chico Inteligente.
-¡Muy bien, es hora de regresar!. – responde Pepper calmadamente. – ¡Fue un placer verte Eick!
-¡Lo mismo digo Ginny! – se despide el hombre sin hacer algún movimiento. Y Tony da a gracias a Dios por ello, un beso sería algo por lo que lo podría matar en este instante.
-Necesita ortodoncia – se burla el castaño. Pepper le da una mirada seria evitando reírse, pero al final falla y se ríe con ellos.
Por qué ha sido a pesar de todo, una cita extraordinaria. Eso la hace recordar, y entonces se agacha para estar a la altura del pequeño, quien la mira con unos ojos chocolates hermosos y llenos de vida.
-Ha sido la mejor cita de mi vida, gracias por ello Ed- sonríe y besa su mejilla tiernamente.
El joven salta y señalaba hacia ella con una expresión de triunfo en su rostro al mirar a Tony.
-Y va a ser la mejor de la mía Pep – afirma con seguridad con la firma sonrisa que abarca su rostro, es simplemente honestidad la que reflejan sus ojos pequeños.
Y Tony no podría estar más de acuerdo con ello.
Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar.
Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…
Besos, el siguiente capítulo depende de sus cometarios.
En caso de que usted no sabe qué hacer después de leer el capítulo tedioso, sólo tienes que seguir mi ejemplo:
Estimada Serenithy.
¿Cómo te atreves a durar tanto tiempo sin actualizar y escribir un capitulo tan raro?
¿Cuándo actualizas?
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