Hola a quienes leen mi historia, lo primero que debo decir es gracias, por sus comentarios y todo el apoyo que han aportado a lo largo de esta historia.
Lamento no haber actualizado antes, en serio lo hago. La universidad me tiene consumida, pero como he dicho antes, no abandonare mi historia, por favor espero no estén demasiado molestos conmigo.
Este capítulo, está dedicado a todas aquellas personas que comentan, que me siguen y que tienen mi historia en sus favoritos, y a quienes leen por primera vez, gracias por leer.
Así que solo me queda:
Acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro. Gracias también por tener mi historia en sus favoritos o alertas.
Besos y espero que les guste este capítulo.
La vida nos lleva por rumbos que no esperábamos, nos conduce a caminos no planeados porque al fin y al cabo nos lleva a donde se supone pertenecemos.
Capitulo
La vida es un juego complicado en el que muchas veces eres capaz de ganar, lo que crea en ti una felicidad infinita, te hace pensar que el mundo está en tus manos aun cuando no es así, el ganar es solo la oportunidad que se les da a los que sueñan, a los que creen en sí mismos, a los que defienden sus ideales de ser mejores cada día, pero si te da miedo jugar por temor a perder serás como aquel que tiene miedo de caminar por temor a caer, serás la presa del miedo, la victima de la soledad y la personificación del fracaso.
Y él personalmente no cree ser un cobarde, ha demostrado a través de sus enormes proezas como Iron Man ser un hombre capaz, valiente. Él no tiene miedo de ese sentimiento que está abrazando su pecho creando una capa suave que se aferra en un lugar específico entre su reactor y su corazón, no es que él haya tomado nota de la calidez y la emoción viva que siente cada vez que ella sonríe e ilumina toda la sala, o esa mirada que hace que tiemble por dentro, él está completamente seguro que no se ha fijado en que ella posee varios tipos de sonrisa, una que es elegantemente destinada para tratos comerciales y arreglos financieros, una sonrisa modesta para aceptar cumplidos por parte de los hombres que se arrastran por ella( que suelen ser muchos, y que quiere despedazar con su traje, no es que lo haya pensado antes) esa sonrisa tierna que solo logra ver en ocasiones cuando habla de su familia o las cosas que ella ama, y por ultimo su sonrisa divertida y atrevida, que lo ha puesto de cabeza desde las últimas dos semanas. Y no es que él se haya fijado. Por qué no lo es. Tony Stark no detalla ni retiene nada con referencia a sentimientos o sonrisas calmantes de almas. No, de ninguna manera, y menos si se trata de su asistente personal, alias el ángel que atormenta sus sueños, alias la pelirroja de hermosas piernas, alias Pepper.
Tony Stark es valiente, y solo admite que lo único que odia es que su mini yo este pasando mucho tiempo con Pepper. Tony gime internamente, está celoso un niño de seis, solo esa mujer puede hacer algo así con él, a veces no sabe lo que está mal con él. Es como si estuviera fuera de control en torno a esta mujer, en torno a esta hermosa y deslumbrante mujer.
-¿Qué demonios es lo que me pasa? – pregunta a nadie en particular.
-¿Aparte del trastorno de personalidad múltiple que pareces estar desarrollando? – dice una voz a su espalda.
-¿Eres psicólogo acaso? - lo acusa el castaño dándose vuelta para ver su sonrisa divertida.
Se encoge de hombros y se sienta en el sofá – Tengo seis pero me doy cuenta de muchas cosas.
-¡Oh, no me digas! – Exclama con una risita fingida – ¡Ilumíname por favor pequeño Freud!
-Tienes miedo de que Pepper no te quiera– dice con una sonrisa que Tony interpreta como una de las más audaces que él mismo posee.
Condenado niño genio.
-¿De dónde sacas eso? – pregunta con un tono casi de asombro en su voz, casi.
- Porque también tengo un poquito de miedo, de que cuando me vaya – se calla por un momento para luego agregar en voz baja - ya no me quiera más.
- ¿Así que a ti si te quiere? – levanta una ceja. Y el pequeño rueda los ojos, dejando escapar un suspiro, en ese momento no sabe quién es el adulto entre ambos.
- ¡Sí! – Afirma con seguridad – Pero no te preocupes compañero – dice dándole una palmadita en el hombro – algún día te querrá como me quiere a mí.
Él se ríe, definitivamente no estaba esperando escuchar eso. Tony se aclara la garganta. - Disculpa, ¿qué?
Sonríe con una sonrisa traviesa y contagiosa antes de decir en tono de broma -habéis oído.
Como su réplica ingeniosa se pega a su lengua, el taconeo incesante se establece en el lugar. Dejando ver la imagen de la diosa que resplandece en su vestido de seda azul marino, que cae en forma uniforme sobre su cuerpo, abrazando con perfección cada una de sus maravillosas curvas. Su cabello cae sutilmente con algunos rizos definidos. Sus ojos literalmente se han salido de la órbita. Es realmente hermosa.
-¿Heriste a alguien hoy? – pregunta con una sonrisa sutil mientras besa la mejilla del pequeño castaño y lo abraza suavemente.
-No pero aún es temprano – le guiña un ojo y le dedica una de sus sonrisas. - ¿No consigo el beso y el abrazo señorita Potts? -Agrega el último comentario en tono de burla hacia ella, lo que le vale un golpe del pequeño junto a él, su expresión indica un ¡por favor compórtate!-¿Así que viniste a ser la supervisora del parque infantil?
-Bueno es que sé que cuando dos hombres juegan juntos sin supervisión tienden a – se va apagando - ya sabes intentar matarse el uno al otro.
Él se queda callado.
-Soy Tony Stark, genio, filántropo, millonario, playboy- imita ella como él no responde – no me peleo con niños.
Se echa a reír, por último. Ambas cejas levantadas mientras mira con sorpresa. ¿Así es como suena?
-No - Ella le dedica una sonrisa. - Así es como me imagino que tu subconsciente suena cuando estás sentado allí todo pomposo.
Se ríe de nuevo. - Confía en mí, mi ego es lo más alejado de mi mente en este momento.
-¿Ah, sí? ¿Qué es lo más cercano? – juega con él.
Él la mira detenidamente por un segundo, leyendo su expresión, el sonríe lobunamente a ella.
Por qué tenía que mirarla así, no podía respirar cuando lo hacía, pero es su culpa, ha iniciado su tormentoso y rutinario juego de seducción.
-Llegaremos tarde, vámonos – el niño interrumpe su entretenida conversación.
El castaño le da una mirada, dejando ver su exasperación, él siempre arruinando momentos.
-Luces como toda una nueva especie, tal vez alguien de discovery channel te note – se burla molestando al pequeño, quien arregla el nudo de su corbata frente al espejo.
Pero claro, el pequeño ha aprendido bastante de su ejemplo, y replica ingeniosamente a él.
-Tómale una foto, duraría más - Las comisuras de sus labios retorciéndose hacia arriba en una pequeña sonrisa al ver la mirada de su yo mayor hacia Pepper.
Tony reprende, chasqueando la lengua juguetonamente. A continuación, una pequeña sonrisa se desliza hasta sus labios, y sus ojos se abren con diversión. Cierto lo había olvidado, luce hermosa.
Abre la boca, pero no sale ningún sonido.
-¡Te ves absolutamente deslumbrante!, Quería decirte cuando apareciste por primera vez, pero las palabras parecen haberse atascado – Tony admite mientras abre la puerta.
Ella sonríe tímidamente y se introduce en el coche. A medida que se instala en el asiento del conductor se vuelve hacia él.-También te ves muy guapo.
Él se ríe mientras arranca el coche.
La gala es como cualquier otro beneficio que ha asistido antes, aburrido para su gusto, lleno de personas incesantes y hombres escalofriantes que se pelean por obtener un trozo de su bien conocida empresa a nivel mundial.
Ha dejado a Pepper con su molesto mini yo en una de las mesas hace poco, para ir por un necesario trago.
-¿Lo que tiene que hacer una mujer para bailar con el famoso Iron Man? – pregunta alguien a sus espaldas.
Él se da la vuelta sonriente, y besa cariñosamente la mano de la mujer. Esta alrededor de los 70 años, pero luce increíblemente hermosa, con su vestido color malva, Beatrice ha sido una de las pocas personas que conoce desde hace años, es excepcional y de buen corazón, él realmente la quiere como una figura materna, desde que era un joven.
Él acepta su invitación con una sonrisa, una de esas sonrisas cálidas, las dedicadas solo para personas importantes.
Toma su mano y la conduce a la pista, sus ojos se posan en la cantidad de mujeres que sonríen hambrientamente para él, su ego se agranda, si es que puede hacerlo más, después de todo, él es el infame Tony Stark.
Pero por supuesto ninguna es ella, que alegra la vista de cada uno de los hombres de la habitación, su sonrisa parece irradiar una confianza increíble, y aun así parece incluso la mujer más amable y humilde que se pueda encontrar.
Ella es sinceramente perfecta, tan perfecta que a veces le cuesta respirar con tan solo mirarla.
Estaría mintiendo si no admite que el sonido de su risa hace que un cosquilleo se produzca en su cuerpo con un poco de excitación nerviosa.
Puede ver a Pepper hacer los cálculos en su cabeza ante las palabras de ciertos magnates de las industrias, y para eso es esta gala, belleza, champan y montones de dinero.
-Creo que soy la persona más odiada en este momento – comenta haciendo pie en un inicio de conversación, y volviendo la mente del castaño a la realidad.
Él se ríe guiñándole un ojo – Ellas me siguen – comenta divertido al tiempo que da una vuelta en perfecta sincronía con su cuerpo.
-Si usan el GPS con nombre de ego inmenso – responde con un toque de diversión. Tony se ríe nuevamente ante su comentario, y le da una sacudida de cabeza.
-¿Cuándo sentaras cabeza? – le pregunta sintiendo como los ojos del hombre se pasean por el gran salón.
-¿Cuándo estarás disponible?- replica ingeniosamente, lo que gana que la mujer de mediana edad ruede los ojos.
-Hablo en serio – dice ella mirándolo con toda una vida de sabiduría pasando ante sus ojos.
-¡Yo también! – afirma sin dejar que ella gane el argumento.
-¿Esa chica tan guapa que no puedes dejar de buscar es tu novia?- pregunta con aire victorioso, y una sonrisa aparece al notar su expresión. Sinceramente ella no se equivoca, Tony luce completamente y vergonzosamente enamorado.
Pero claro, es algo que él es imposible de aceptar.
-¡No!- niega y cuando las palabras salen, duelen, duelen por no ser verdad - es simplemente mi asistente – mentiroso, le grita su conciencia.
Ella sonríe, como una de esas madres que ha descubierto la verdad en los ojos de sus hijos, aunque ellos mientan con sus tontas palabras.
-Me parece que se te van a adelantar – dispara cómicamente. Haciendo énfasis en que observe a la mujer que ahora habla con un pequeño castaño, que casualmente, le recuerda muchísimo a un pequeño Anthony Stark.
Su corazón está latiendo con fuerza contra sus costillas, y por un momento casi se desliza bajo su piel de puro shock. -¿Qué?
Casi odia la sonrisa en su rostro que sugiere que ella sabe exactamente lo que él está pensando.
-A nadie le gustan los monstruos verdes – sigue ella insistente con una sonrisa de complicidad en su rostro, pero él ya se ha disculpado y camina hacia ellos.
Toma una respiración profunda, su cabello está hecho un lío castaño, y la camisa de su traje está lleno de merengue rosa de una de las tortas que comió, sin embargo sus ojos y su sonrisa tierna lo hacen ser el pequeño más adorable que han visto sus ojos azules.
-Pepper – dice con la voz temblando - tengo una pregunta importante.
Ella lo observa expectante como se acercan a una de las mesas más alejadas del salón.
-Se que no nos conocemos desde hace mucho -una pequeña sonrisa se dibuja en su cara, y sin dejar de mirarla con toda la valentía que posee para ser un niño de 6 años, se arrodilla frente a ella. - Por si acaso y no encuentro otra ocasión -sus orejas empiezan a ponerse coloradas al igual que sus mejillas cuando habla lentamente -¿quieres casarte conmigo?
Y ese simple gesto hace que su corazón crezca más encariñado con él, con la esperanza de que algún día tal vez, Tony sea quien haga la gran pregunta.
Él solo la observa con miedo antes de agregar: ¿Es la diferencia de edad lo que impide que tu corazón haga bum bum por mí? ¿O es mi altura? porque voy a crecer- le asegura con ojos confiados.
Ella se arrodilla junto a él, pasando sus pulgares tranquilizadoramente por sus mejillas – eres un chico realmente increíble Anthony Edward Stark.
-¡Lárgate chico! – literalmente le grita tomándolo por los hombros, llevándolo consigo hacia una posición de pie, en un dos por tres.
Pepper frunce los labios en esa, manera que indica una falta de aprobación ante sus gestos, y se coloca la mano en la cadera - ¿En serio, que es incorrecto contigo? – pregunta mirándolo fijamente.
Él la mira, pero no dice nada.
Ella rueda los ojos - ¡Tony!, no tengo tiempo para lidiar con que seas un niño.
Él alza las cejas en un mohín infantil, con las manos detrás de la espalda.
-Tony déjalo en paz, ¿que no quieres saber mi respuesta? – ella habla mientras le da una mirada tranquilizadora al pequeño castaño.
-No, no tenía derecho a preguntarte nada – dice ofendido con una mueca rígida en su perfecto rostro.
Ella ora para que hubiera terminado, pero el tema está lejos de caer.
-Yo sí, quiero saber la respuesta – interviene el pequeño ruborizándose lentamente.
Ella se acerca, tomándolo de las manos, se agacha un poco para estar a su nivel y sonríe tiernamente a él, es apenas un susurro de su voz que hace que el corazón de ambos castaños esté a punto de explotar.
-Yo diría Ed- toma una respiración como si estuviera compensando de alguna manera sus palabras. -Que tendría que pensarlo, ya que alguna vez creí que era una idea horrible – admite cambiando su mirado para observarlo a él, y su expresión estoica que no revela nada - Pero a partir de algunos días atrás, ya no parece ser tan horrible.
Directo al grano, como de costumbre. Directo al lugar donde su reactor aprieta fuertemente contra su pecho y causa opresión, de dolor, de esperanza.
-Claro, porque estar conmigo es terrible – su sonrisa se cae.
-Tu... no - tartamudea Pepper, totalmente sin palabras - Él, me refiero a ti, quiero decir, Ed, quiero decir que - Ella suelta la mano del pequeño y se mueve hacia su versión mayor – ¿Realmente te gusto?
Tony está en silencio por un momento y Pepper espera con impaciencia, su cuerpo comienza a temblar cuando se da cuenta de que ella realmente se preocupa por su respuesta, y se odia por ello, aquí esta ella rompiéndose a pedazos por una persona que solo se preocupa por ella, que nunca cambiaria, que es solo un ejemplo de egocentrismo y machismo arraigado en un solo cuerpo.
-Absolutamente extraordinario ¿no? Que un sinvergüenza, un chico que nadie quiso nunca realmente pueda amar - Tony escupe, su tono áspero la sobresalta, pero cuando cierra los ojos y ella sabe que dice la verdad.
-No pensé que eras capaz de hacerlo.
Trata de no retroceder ante sus palabras y en su lugar adormece la cabeza hacia un lado para sonreír a su pereza, la arrogancia no llega a los ojos: ¿Quién dicen de que soy yo?
-Yo quería creer que podrías, tal vez, tú sabes, sentir algo por mí.
-Yo lo hago - dice con convicción.
La seriedad de sus palabras envía escalofríos por su espina dorsal. Debido a que eran poderosas. Debido a que eran verdad. Porque él las quería decir.
-Sí, bueno, todos no podemos ser tan afortunados en el amor como la señorita Potts, aquí presente – una voz habla celosamente a ellos.
Se produce una pausa. Todos voltean hacia esa chocante voz.
Christine Everhart y su estúpido vestido, cabello y su estúpida sonrisa de perversión que combina con sus ojos al detallar a Tony.
-¿Qué haces aquí? – su voz es resentida, sinceramente no es su persona favorita en el mundo.
- Yo podría darte una cátedra de por qué estoy aquí Virginia, pero siempre he asumido que sabes los secretos sucios de tu querido jefe – añade deslizando sus ojos sobre él.
Se queda inmóvil, con los ojos muy abiertos. Ella le da una mirada rápida a ambos, y siente como su corazón se acelera ante la expresión de su rostro. Es vergüenza, es repulsión, es dolor, y es allí donde Pepper se hunde.
-¿O no? – habla nuevamente, escupiendo veneno – ¡vamos Anthony!, porque no le cuentas a tu hermosa asistente lo buena que me he convertido en hacer reportajes de ti – ella sale de la escena con una sonrisa macabra.
Ella lo mia y la forma en que lo miraba rompe su corazón.
-Fue un error –dice él con tanto dolor escrito en su voz, que sale a relucir en el brillo de sus ojos.
Y su corazón se rompe, en miles de pedazos, se da cuenta de que su visión es borrosa antes de que ella se da cuenta que ella está llorando. - He cometido un estúpido error – su voz baja agrieta su pecho - creí que cambiarías- él puede ver la mirada de dolor, y eso lo mata- Lo peor de todo, es que él es un gran chico, podrías haber sido genial. Y con eso ella se ha ido.
- ¿Cuándo dejaremos de meter la pata así?- el pequeño se cruza de hombros seriamente.
Ganar es solo la oportunidad que se les da a los que sueñan, a los que creen en sí mismos, a los que defienden sus ideales de ser mejores cada día, pero si te da miedo jugar por temor a perder serás como aquel que tiene miedo de caminar por temor a caer, serás la presa del miedo, la victima de la soledad y la personificación del fracaso.
Un suspiro es lo único que sale de sus labios, allí está de nuevo esa sensación de opresión, de miedo, de perdida. Por qué a la final de la noche, Tony Stark, simplemente no gano.
Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar.
Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…
Besos, el siguiente capítulo depende de sus cometarios.
En caso de que usted no sabe qué hacer después de leer el capítulo tedioso, sólo tienes que seguir mi ejemplo:
Estimada Serenithy.
¿Cómo te atreves a durar tanto tiempo sin actualizar y escribir un capitulo tan raro?
¿Cuándo actualizas?
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