Disclaimer: los personajes de Tokyo Ghoul son toditos del Sui Ishida.
Aviso: Esta serie de drabbles participa en el reto libre "Dame un prompt" del foro de Anteiku: la cafetería para los fans de Tokyo Ghoul.
Bondad
Conoce de bondad en los cuentos e historias de príncipes y plebeyos, en la ficción de un mundo que es perfecto y misericordioso y justo y sabe dar a cada quien lo que se merece. Y piensa y articula, entreteje estos ideales plásticos y perfectos, y se hace de una cobija –cálida como la voz de Arata – que le proteja del frío del exterior, con sus verdades punzocortantes y realidades decepcionantes.
Inevitablemente, sin embargo, llega el día en que la cobija se deshace desde las costuras y solo quedan atrás retazos que no protegen del frío del todo. Y el exterior es frío. Cuán frío. Protestan sus entumecidos dedos bajo la inclemente ignorancia e indiferencia de una ciudad que no ha hecho nada más que quitarles todo, nunca dar.
De pronto no conoce de bondad. Pues las calles son todo menos bondadosas; son hogar de amantes de la comida – que gustan de todo menos compartir–, de hombres-pájaro que no buscan migajas como uno pensaría, de monstruos y humanos que no hacen otra cosa que pasarlos de largo. Y piensa que está mal, dentro de su tierna psique parece tener sentido, que el mundo no debe ser así –no puede ser así– y que debe haber algo más…
Pero no lo hay.
Eran las noches no tan frías, el resguardo de la oscuridad incipiente, los callejones oscuros, un pequeño descuido… los verdaderos actos de bondad. Un poquito más de suerte, un poquito menos hambre. Toma todo lo que puedas, no esperes nada.
Por eso no entiende ya más de sonrisas y palabras amables, de favores, ni conductas afables. Es por eso que le desconcierta tanto la sonrisa de ese hombre viejo y sus palabras y su mirada, es estúpido, un sinsentido. No traga su cordialidad para con el mundo que les ha dado nada más que puro infortunio, para con ella… que es una perfecta extraña con una mala actitud y pocos modales.
Le sabe amargo el sonido de la palabra bondad…
Y aun así,
aún con todo
piensa que su sonrisa es lo más parecido a las seis letras.
