los personajes pertenecen a la genial mente de Naoko Takeuchi


Serena POV

-Darien – solo puedo decir eso, se me ha ido el alma a los pies. Me mira, y luego a mi hijo, y otra vez a mi

-Serena – susurra como si en eso se le hubiera ido el alma

Noto que esta en estado de shock, así que aprovecho y rápido tomo a mi hijo de la mano y salgo corriendo de ahí, ¿Qué más podía hacer?, tendría dar explicaciones que no quería dar, que nunca pensé que tendría que dar. Subimos al auto y me pierdo en el tráfico de la tarde.

-¿Qué pasa mamá?, ¿Por qué la prisa?, ¿conoces a ese señor? – me preguntaba mi hijo, pobre, podía notar que se preocupo mucho por mi escapada del lugar.

-perdóname pequeño, pero es que recordé que tengo que ir a ver a tu tía Rei al templo, y ya sabes como es ella cuando llego tarde – mentí, pero no podía decir otra cosa.

-pero conoces a ese señor ¿no? – insistía con eso, mi hijo es muy inteligente, en eso también debe parecerse a su padre.

-no amor, no lo conozco – y sigo mintiendo, espero que corte ya el tema, no quiero dar explicaciones, a penas si puedo pensar claramente.

Como pude llegamos a casa de mis papas, tenia que ver a Rei, pero no quería que Endy escuchara.

-hola mama – saludaba a mi mama con mi mejor sonrisa falsa, esa mujer me conoce a veces mas que yo misma, pero no era el momento de platicar con ella, así que tenia que seguir fingiendo, Dios, creo que tengo que aprender a mentir mas, porque si no esto va a ser peor que una tortura

-Serena, hija, pensé que hoy no venias a vernos – me regala una de sus miradas comprensivas, ¿será vidente mi mama? O algo así, porque esa mirada me dio tranquilidad.

-es que tengo que ir a ver a Rei, y quería ver si se podía quedar Endy contigo hasta la noche, tratare de no tardarme mucho con Rei ¿te molesta?

-claro que no hija, sabes que yo encantada cuido de mi hermoso nieto, que cada día se pone mas guapo, como se parece a su mama – me guiña un ojo, como goza burlándose de mí

-mamá! – Trato de sonar molesta – lo siento pero llevo prisa, pórtate bien con la abuela corazón – me despido de los dos con un beso al aire y salgo como torbellino de la casa

En tiempo record y pasándome unos cuantos semáforos en rojo llego al templo, reviso mi reloj, son las 8, a esa hora ya debía estar Rei ahí, subo las escaleras como si me vinieran persiguiendo

-hola… Nicolás… ¿esta… Rei? – me encuentro a su esposo barriendo la entrada del templo, llego sin aire, y apenas si puedo hablar

-hola Serena, si, esta en el salón donde medita, pero ¿estas bien?, ¿vienes corriendo? – me pregunta divertido por mi falta de aire

-es que traigo algo de prisa – respondo apenada – con permiso, voy a ver a Rei – y me dirijo al salón

-hola Rei – casi no podía aguantar las ganas de llorar, ella solo me ve y me abraza, no aguanto más y lloro

-es por él ¿verdad? – me abraza con mas fuerza

-¿Cómo lo sabes? – no dejo de llorar

-porque tu mirada y tu tristeza es la misma de ocho años atrás, ¿Qué paso?

-nos lo encontramos en el centro comercial hace rato

-¿vio a Endy? – se notaba preocupada

-¿Qué si lo vio? – Que ironías de la vida – si hasta le compró una paleta, estuvo con él – me estoy empezando a poner histérica – Dios no se que cosas le habrá dicho a él de nosotros, o que le habrá dicho él a mi hijo

-y si estuvo con Endy porque sabe quien es – de la histeria voy al miedo – y si vino precisamente por él

-¿Qué?, no, eso no por favor, no voy a permitir que se lleve a mi hijo, es MIO – jamás nada ni nadie le va a alejar de mi – aunque – dudo un poco – ciertamente su reacción al verme… hubieras visto su cara, me vio y se le fue el color del rostro, luego vio a Endy, parecía que hacia cálculos complicados en su cabeza, no creo que sepa nada – quizá solo fue una casualidad que nos encontráramos, una maldita coincidencia

-bueno ¿pero que te dijo?

-nada, en cuento lo vi en shock salí corriendo de ahí, deje a Endy con mi mama y vine para acá

-ya veo ¿y que piensas hacer?

-no sé, quizá no lo vuelva a ver – si claro, eso quisiera

-y si no es así, y si te busca ¿Qué ves a hacer? – yo me quedo muda – ¿Por qué no llamo a las demás y platicamos?

-si, sería bueno contarle a las demás

-bueno, ya les llamo – se levanta y sale del salón dejándome en mis pensamientos mientras un recuerdo viene a mi mente

Flashback

A la mañana siguiente desperté con los primeros rayos del sol, me sentía extraña y adolorida, pero no reconocía el lugar, poco a poco fue recordando lo de la noche anterior, pero estaba sola en la cama, no vi su ropa en ningún lado, pero supuse que estaría en el baño, tome la toalla que tenia cerca y me envolví en ella, fui al baño pero tampoco estaba, me había dejado sola. Fijándome bien encontré una nota en el buró de noche que decía: Se que no tengo excusa para dejarte sola, pero es mejor así, por tu propio bien, yo no soy la persona que mereces. Espero que algún día me perdones. Te llevaré en mi corazón. Darien. No pude más y mis lágrimas brotaban de mis ojos sin control, sentía un hueco en el pecho, como si me hubieran arrancado el corazón.

Fin flashback

-¿perdonarlo? – ciertamente no se que pensar en estos momentos, a fin de cuentas el jamás me prometió nada, pero… sin darme cuenta esa noche le entregué mi corazón, y mi alma, ¿es que acaso no lo sintió?, quizá solo fui una aventura de una noche, quizá no lo vuelva a ver nunca, Dios, que bueno que va a llamar a las chicas, esto es demasiado para mi.

-ya llame a las chicas – me saca Rei de mis pensamientos

-creo que es lo mejor, cada vez me hago mas líos mentales - así que Rei empezó a hablar de temas mas mundanos, supongo que era su forma de distraerme un poco, mientras llegan las chicas, aunque trato de hacerle caso solo puedo pensar en él, Dios, ese hombre es como un adonis, a pesar de lucir un poco ojeroso y cansado se nota que aun es atractivo, aunque ciertamente su brillo no es el mismo, sus ojos lucen apagados, parece que tiene una tristeza muy grande, pero no deja de verse atractivo, luce mas atractivo que cuando lo conocí, no debería estar pensando en eso, pero no lo puedo evitar, si antes me atraía es evidente que ahora me atrae mas ¿pero que tonterías estoy pensando?

Darien POV

Veo como se aleja Serena, pero por más que trato de moverme no puedo, mi mente no acaba de entender quien es ese niño ¿será…?, mi corazón me dice en definitiva que Serena es lo mejor que me a pasado, y que debería de retenerla, o recuperarla, o no perderla, pero por mas que trato de moverme no puedo, ya ni siquiera los tengo a la vista, debería correr y no puedo. Después de unos segundos, que me parecieron eternos me siento en la silla donde estaba Serena. ¿y ahora que hago?. Creo que solo hay una persona que me puede ayudar.

Sin más me levanto y salgo deprisa a la fuente de sodas de Andrew, se que me aleje de el, pero es el único que podría ayudarme, a fin de cuentas el fue quien me la presento, y si no mal recuerdo ellos también eran o son muy amigos, además esta la amiga de Serena, novia de Andrew ¿o se habran separado?, ¿es que creo que no ha pasado el tiempo y las cosas siguen como cuando me fui? De todos modos tengo que intentarlo. Después de parecer que estoy en una película de Rápido y Furioso llego a la fuente de sodas

-¿esta el Sr. Furuhama? – le pregunto a un mesero que se acerca a mi cuando me siento en un gabinete

-si señor pero esta en la cocina, en un momento sale, ¿gusta que le avise que lo busca?

-si, dígale que Darien Chiba está aquí

-en seguida señor, ¿quiere que le traiga algo de tomar?

-no gracias – tengo la boca tan seca que no creo que entre nada, espero unos minutos, cuando veo salir a Andrew, jamás lo había visto así, parecía demonio, con los ojos rojos y lleno de furia, debe ser algo importante porque nunca lo había visto tan enojado, camina hacia mí, me levanto para saludarlo – Andrew – cuando estuvo cerca todo paso tan rápido, sólo veo su puño impactarse con mi cara, tal fue el golpe que caí hacia tras en el asiento, luego Andrew me toma de la camisa y me levanta, y me vuelve a dar otro golpe, regresándome al asiento

-TU, DESGRACIADO ¿QUÉ HACES AQUÍ? – grita hasta quedarse casi sin aire, ahora entiendo, podría defenderme, pero creo que entiendo porque esta así, y yo mismo quise golpearme muchas veces, solo lo dejare que me golpee hasta que se canse, o hasta que me mate, lo que suceda primero – anda maldito, defiéndete, sé que eres un cobarde, pero defiéndete – siento otro golpe en mi rostro

-no Andrew, no lo hare, me lo merezco, me merezco esto y más – quedó tan sorprendido por mi respuesta que bajó la guardia, y me miro, como extrañado y asustado, me toco el rostro y noto que en mis mejillas hay lagrimas, ni yo mismo me di cuenta que empecé a llorar, el no dice mas, y se sienta frente a mí.

Todos nos miraban extrañados, asustados, pero no me importo y veo que a Andrew tampoco, yo no digo nada, y solo sollozo, no me dolían los golpes, me dolía el corazón y no me importa lo que digan. Siento la mano de Andrew sobre mi hombro

-amigo yo… - parece que no sabe que decirme – es que me sorprendió y después de lo de Serena… tu te fuiste, te borraste del mapa… y ni siquiera llamaste cuando dijiste… pensé que solo te irías tres años y no ocho

-de hecho no pensaba volver, pero me ofrecieron un puesto en el hospital central, como subjefe del área de pediatría, bueno, casi me obligaron aceptar

-¿Cómo?

-mi jefe me dijo que quizá estando en casa nuevamente podría recuperar un poco de la alegría que nunca vio que tuviera trabajando allá. Que aquí podría no solo ser buen medico sino también podría ser feliz – que equivocado estaba – aunque creo que es todo lo contrario.

-Darien, se que te ibas por Beryl, pero ¿Qué paso con Serena? – yo solo lo miro a los ojos como tratando de encontrar razones a sus palabras – bueno, sé que paso entre ustedes – supongo que eso se lo conto Serena – pero, porque desapareciste al otro día, yo te fui a buscar esa tarde a tu departamento y el portero me dijo que te habías ido como a medio día, bastante apurado, y alterado, en palabras del mismo.

-hay Andrew, como explicarlo – dudo unos momentos tratando de encontrar las palabras, sé que a pesar de todo Andrew es mi amigo – ¿recuerdas que me iba yo porque Beryl me dejo muy mal?

-como olvidarlo

Flashback

-hola Darien – me saludaba mi amigo desde la barra de la fuente de sodas

-hola Andrew

-¿Qué pasa amigo, porque esa cara? – estoy ojeroso, y triste, me siento derrotado

-vengo a despedirme hermano

-pero ¿Por qué?

-Beryl me dejo, la verdad no tengo ganas de permanecer aquí, ¿a que me quedo?, no quiero ni encontrarme con ella, además es lo mejor, me iré a hacer mi especialidad, quizá me quede unos cuantos años por allá

-pero ¿Qué paso? ¿Qué te dijo? – a Andrew nunca le agrado Beryl, decía que era una falsa e hipócrita.

-bueno, pues desde hace un par de meses a estado extraña, nada de lo que hacia le parecía bien, me reñía por tonterías ,pero yo trataba de no pelear con ella, hace dos semanas le dije que teníamos que hablar, que me dijera porque estaba molesta conmigo, se burlo de mi, me dijo que era un tonto, que no valía la pena, ni como hombre, ni como nada, que era un mediocre, y que ella merecía algo mejor, que ya no me soportaba, que estaba harta de mi, que no soportaba que ni la tocara. Me sentí tan mal, tan miserable, que lo único que se me ocurrió fue irme de aquí, hable en la universidad, y por mis calificaciones aceptaron mi traslado a Londres para mi especialidad. Así que en tres días me voy

-pues hermano ¿Qué te digo?, nunca creí que Beryl fuera la mujer para ti, y creo que fue lo mejor que te dejara, yo creo que mereces algo mejor, y quizá lo mejor sea que te vayas, solo promete escribir, y no te olvides de los amigos – me dio un abrazo – ahora deja te presento a mis amigas, y a mi novia, por lo menos quédate un rato en la fiesta

-esta bien, pero solo un rato

Fin flashback

-bueno ¿y eso que tiene que ver con Serena?

-cuando me fui con Serena, ciertamente me la estaba pasando bien, aunque seguía triste por lo de Beryl con Serena me sentía diferente, tranquilo, como en paz

-si, ella causaba ese efecto en la gente, tiene un gran corazón

-¿como que causaba?

-no, bueno aun lo causa pero luego te explico, continua

-bien, supongo que sabes que pasamos la noche juntos – el solo asintió con la cabeza – bueno, cuando me desperté la escuche susurrar que creía que me amaba – el solo levanto una ceja – en ese momento no supe que pensar, ni que hacer, aun estaba dolido por lo de Beryl, me sentía poca cosa, y con el corazón destrozado, que podía ofrecerle a ese ángel – ahora me miraba con extrañeza – vamos Andrew, no me digas que no es un ángel, al menos cuando la conocí eso pensé de ella

-bueno es cierto

-me dio miedo lastimarla, que podía ofrecerle, fui un cobarde, lo sé, pero en verdad no sabia que mas hacer, pensé que ella merecía algo mejor, que podría ser feliz con alguien más - ¿y si se casó?, siento un hueco en el estomago, solo de pensar que es feliz con otro, me hierve la sangre, pero ¿Por qué?

-no tienes ni idea de lo que hiciste – me miraba con molestia, en eso se acerca una chica alta cabellera castaña amarrada en una cola de caballo, no cabe duda, es su novia

-cariño, voy a ver a las… - se queda callada al verme, puedo ver como su cara de ternura se transforma en una de odio, mientras Andrew se levanta – TU, MALDITO… INFELIZ – se abalanza sobre mí, tiene toda la intensión de golpearme pero Andrew la detiene la arrastra lejos de mi, la lleva hasta afuera de local, pero aun se pueden escuchar su gritos, claro que no entiendo nada, están ahí un rato, Lita se despide con un beso golpeado en los labios y cara de puchero, y se aleja, Andrew se rasca la cabeza mientras entra, yo seguía pensando en el encuentro de hace horas, se notaba que Serena había madurado mucho, aunque no creo que fuera infantil cuando la conocí, aun se notaba esa ternura e inocencia, pero había algo en sus ojos, no brillaban de la misma manera, pero su cuerpo, aun es hermoso y sensual, quizá mas que antes, es la mujer mas hermosa que he visto.

-entiendo que estén enojados porque me fui dejando sola a Serena – y es cierto, fui un patán – pero… ¿Por qué me odian tanto?

-hay amigo, si te contara

-pues dime, que paso

-amigo, tienes que entender que lo que te voy a contar es muy delicado, pero antes necesito que me digas ¿Qué sientes por Serena?, ¿Por qué no volviste antes?, ¿y que es eso de que no eras feliz haya?

-hay amigo, son muchas cosas, pero bueno por donde empiezo


Bueno chicas, espero que les guste este cap, los golpes a Dar se los merecia, por menso, jaja, diganme que opinan.

saludos

Angel Negro