Los personajes pertenecen a la mente brillante de Naoko Takeuchi
Serena POV
-SERENA – me gritaban pero no me detuve, sentí mis lagrimas correr por mis mejillas, sin darme cuenta a donde me llevaban mis pies, cuando menos me di cuenta estaba ahí, frente a mí el parque donde estuvimos esa noche, aun hoy puedo sentir ese primer beso, sus brazos, tan fuertes, pero a la vez tan gentiles, sin darme cuenta empiezo a sollozar, desde ese día supe que se quedo con mi corazón, e independientemente de todo, me dejo el mejor de los regalos, no imagino mi vida sin Endymion, es el vivo retrato de su padre, quizá por eso siento que no se fue del todo,
Avanzo un poco por el camino que recorrí con él y recuerdo con más fuerza esa maravillosa noche que pasamos juntos, sus besos, su piel, su olor, fue mágico, ya mis lágrimas caen sin poderlas contener, el parque esta vacio por lo que solo se escucha mi llanto, de pronto llega a mí un olor, que hace mucho no percibía, pero que recuerdo como el primer día, siento cerca su presencia
-Serena – me dice en un susurro, creo que no quiere asustarme, mi llanto se hace mas fuerte, y mi garganta se queda muda, toca mi hombro, y su tacto me produce una descarga, una paz, y un calor, no lo pienso y me abrazo a él, no lo pensé, solo quise hacerlo, él duda un momento, pero después me rodea con sus brazos – shhh, shhh, - solo dice eso, como tratando de relajarme
-¿es un sueño? – Quizá mi mente me está jugando una broma - ¿estás aquí?
-pues si esto es un sueño, yo no quiero despertar – acaricia mi cabello con ternura – no hables, solo déjate llevar por el sueño – poco a poco mis lágrimas se fueron deteniendo, pasaron unos minutos, mientras él no dijo nada, solo me abrazaba y acariciaba la espalda, como yo lo hago con Endy cuando despierta de una pesadilla
-¿ya te sientes mejor? - me pregunta separándose un poco de mi sin soltarme, levanto mi rostro y veo esos hermosos ojos, me doy cuenta que en la tarde que lo vi no tenían esa luz que los ilumina ahora, yo solo asiento con la cabeza - ¿quieres ir a tomar algo? – Pregunta con un poco de temor, negué con la cabeza - ¿quieres que te deje sola? – puede sentir su miedo
-quisiera quedarme aquí un rato – siento como me va soltando, y siento un vacio en mi pecho – pero quisiera que me acompañaras – se detiene y sonríe
-Serena yo… - empezó a hablar, pero no quería hablar ni escuchar en ese momento, puse un dedo en sus labios, aun están suaves, el cierra los ojos, y suspira
-porque no nos sentamos en silencio en esa banca – el solo me siguió y nos sentamos, quería decirle tantas cosas, que no sabía por dónde empezar, quería poner mis ideas un poco en orden antes de empezar, yo soy muy escéptica, pero estoy empezando a creer que el destino quiere que este aquí con él, lo oigo suspirar, no, no es un suspiro, vuelvo mi vista del lago que tenia frente para mirarlo, esta sollozando, casi en silencio, pero pude escucharlo, no se da cuenta, que me coloco frente a él porque noto que tiene los ojos cerrados
Toco su mejilla con mi mano, la roso tratando de secar las lágrimas, abre los ojos y me mira con dulzura
-perdóname – su llanto se vuelve más intenso, no puedo verlo así, me duele mucho, lo abrazo, y recarga su cabeza en mi pecho, yo acaricio su cabello, era como tener a Endy en mis brazos, con sus brazos rodea mi cintura y se aferra a ella como si de ello dependiera su vida – persóname por todo lo que te hice, jamás quise lastimarte
-no digas nada, no te disculpes – empiezo a sentir un nudo en la garganta
-tengo que hacerlo, cometí un grave error contigo – lo empuje para alejarme, fui un error para él - ¿Qué pasa? – me pregunta extrañado se levanta y trata de abrazarme, yo retrocedo mas hasta llegar a la barda del lago
-no me toques – me defiendo – crees que fui un error en tu vida – me estaba empezando a alterar
- no quise decir eso – se detiene en seco – el error no fue conocerte, fue alejarme de ti, dejarte de la manera en que lo hice – me abraza como si temiera perderme – nunca debí dejarte sola - besa mi cabeza, mi frente, mi nariz, mis mejillas y lo detengo
-no, no tienes de que disculparse, eso ya paso – le digo en tono seco, no quiero que me bese, porque me perderé otra vez, y si después se va de nuevo, esta vez no lo soportare
-déjame explicarte porque hice lo que hice, no tengo justificación pero necesito contártelo, necesito que me perdones
-no tienes porque hacerlo, si quieres mi perdón lo tienes – solo está tratando de darle paz a su alma – lo siento pero tengo que irme – quiero alejarme de ahí para no verlo más pero me detiene del brazo, trata de no apretarme de mas.
-por favor, no te vayas – puedo notar su miedo a ¿perderme?, o ¿Por qué quiere que me quede, si ya lo perdone?
-ya es tarde
-tu esposo se puede preocupar ¿no? – lo pregunta con molestia con ¿celos?, pero porque, bueno, me vio con Endy, seguro cree que me case
-no es mi esposo pero es el hombre más importante de mi vida – sus ojos tienen una furia incontenible, pero me suelta
-perdón, no quiero importunarte – su mirada paso de la rabia a la tristeza, eran como los de la tarde, vacios, se veía decepcionado me dio pena – al menos deja te acompaño a tu casa o a tu carro, como dices ya es tarde –hubiera querido que me acompañara al auto, pero recordé que estaba en el templo, no quería encontrarme a las chicas, pobres, mas tarde les llamo
-llegue a pie ¿me acompañas a casa? – sonrió, pero fue más por agradecimiento
Caminamos en silencio, era agradable tenerlo cerca, pero, ya no quiero que me lastime, además solo quería dejar atrás el remordimiento de dejarme en ese cuarto, para no variar me tropecé, como siempre, y como esa vez, unos fuertes brazos evitaron que llegara al suelo, pero esta vez no podía ser igual
-gracias – me aleje de é, pero podía sentir mis mejillas arder
- siempre es agradable que un ángel caiga a tus brazos – me sonrió coquetamente, pero de seguro les dice eso a todas
-de seguro a ti te caen seguido – ahora yo me sentí molesta
-con esta solo dos veces a caído un hermoso ángel
-¿Cómo? – me estaba confundiendo o esos ojos me dejan tan tonta
-en otras palabras tú eres un ángel, el único y más hermoso que pueda existir – me regala una sonrisa, coqueta, pero también puede ser de burla
-no te burles de mí – le dije molesta
-jamás lo haría, quisiera decirte tantas cosas – me detengo en la esquina cerca de mi casa, se dio cuenta y regreso los pasos que había adelantado – en verdad no me burlo de ti
-no es por eso, es que llegamos a mi casa – de pronto se volvieron a apagar sus ojos, cuando evito mi caída los vi brillar de nuevo, pero se apagaron otra vez y me dio tristeza
-bueno, aquí te dejo, no quiero causarte problemas – se noto la tristeza y diría que los celos
-gracias por acompañarme – le extendí la mano para despedirme, quería tocarlo aunque fuera por última vez, quizá nunca lo volvería a ver y eso me dada tristeza, tomo mi mano y la beso, sentí ese fuego en mi piel y seguro me sonroje
-buenas noches Serena, que descanses – me miro con ¿amor? – me dio gusto verte
-igualmente, que descanses
-Serena
-dime
-saludos a tu hijo – en ese momento sentí que se me iba el alma, apuesto que estaba blanca de la impresión, me miro extrañado
-gra-gracias – me fui acercado a casa, cuando llegue a la puerta voltee a verlo y seguía donde lo deje, alzo la mano a manera de despedida
Las luces de casa están apagadas, solo se ve la luz de la cocina, me asomo por la ventana, y ya no esta
-es él ¿verdad? – Mi madre me asusto, pero yo solo puedo asentir y tratar de contener mis lagrimas -son idénticos
-lo sé, siempre lo he sabido, al menos sé que no me dejo del todo
-¿te dijo algo?
-me pidió perdón, pero creo que solo fue para no sentir remordimientos por dejarme en ese cuarto – me senté en el sofá de la sala, sin siquiera prender la luz
-¿estás segura? – me pregunta sentándose a mi lado
-¿a qué te refieres?
-¿Por qué dices que es solo por calmar sus remordimientos?, ¿así te lo dijo?
-no, pero, ¿Por qué otra cosa sería?
-quizá porque se dio cuenta que te ama
-¿Cómo crees?, él no me ama, si me hubiera amado jamás se habría ido
-quizá en ese momento no se dio cuenta que te amaba, quizá ya lejos reaccionó
-no, eso no puede ser, porque no volvió cuando se dio cuenta que me amaba – ya me estaba sintiendo tensa y de malas, jamás me amo y jamás lo hará
-quizá fue por miedo a que lo rechazaras, por vergüenza – pero que tonto hubiera sido - ¿Qué más te dijo, te explico porque se fue?
-quiso hacerlo pero no lo deje
-¿Por qué? – no veía a mi madre, pero se escuchaba consternada
-pues porque no quise
-y no te da curiosidad saber
-pues no sé, quizá fue miedo a lo que me iba a decir, de todos modos no tiene caso, no nos veremos otra vez – me dio sentimiento esto último, yo por mi lo vería toda la vida
-¿Qué no le dijiste de Endy?
-no te he contado todo
-¿Qué paso?
-en la tarde antes de ir con Rei nos lo encontramos
-¿vio a Endy?
-y no solo eso, al parecer estuvieron platicando
-¿y no dijo nada del niño?
-no, quizá lo sabe y se está haciendo el loco
-quizá no sepa nada
-¿tú crees?
-Endy no anda divulgando su vida y la tuya, es muy inteligente y sabes que no platica con extraños así como así
-en eso tienes razón, pero… en fin, ya tengo mucho sueño y mañana hay que madrugar
-Endy está con Sammy, creo que deberías escuchar sus razones y sobre todo hablarle de Endy
-lo pensare mama
Salimos de casa de mis padres para ir al departamento, Sammy me prestó su auto ya que el mío se quedo donde Rei, le llame del auto y le dije que me disculpara, que mañana hablaríamos, me pregunto si me encontraba bien, y le dije que sí, que mañana las veía en donde Andrew, llegamos al departamento
-¿quieres algo de cenar?, ¿o cenaste con la abuela?
-cene con la abuela, solo voy a tomar un vaso con agua, ¿quieres algo de la cocina? – siempre era muy atento conmigo, de cierta manera y para su edad, se tomaba muy en serio ser el hombre de la casa
-no corazón gracias – yo me senté en la sala a esperar que saliera de la cocina – corazón, necesito hablar contigo un momento – tengo que preguntar de modo que no sospeche
-¿Qué pasa mama? – se sienta a mi lado y guarda silencio esperando a que yo hable
-en la tarde que estábamos en el centro comercial ¿Qué paso?, ya no deje que me contaras, con las prisas de ver a tía Rei
-pues estaba en los juegos, y llego una banda de varios chicos, como de 15 años, y no me dejaron subirme, traté de hablar con ellos pero solo me empujaron, estaba enojado y frustrado, así que empecé a llorar – pobre de mi niño, es un poco llorón como yo – entonces llego ese señor, me pregunto que tenia y le conté – en ese momento deje de respirar un segundo – fue amable conmigo, me llevo a comprar una paleta, no sé, pero me dio mucha confianza, aunque claro, sé que estuvo mal – cree que lo voy a regañar – pero en verdad fue amable…
-bueno, sé que eres un niño inteligente y perceptivo, si te dio confianza fue por algo – hable con calma y ternura, no quería inquietarlo – pero sabes bien que debes tener cuidado.
-sí, lo sé
-y bueno ¿platicaste con ese señor?
-pues yo empecé a platicarle algunas cosas, de la escuela, de mis amigos, sin dar datos relevantes - yo diría que mi hijo es genio – pero creo que se acordó de algo, se perdió en sus recuerdos, y dudo mucho que me haya escuchado, se notaba triste – de nuevo se me encogió el corazón y sigo sin entender porque
-y él ¿no te dijo nada?
-no, me hubiera gustado preguntarle al menos como se llamaba
-¿Por qué?
-pues… vas a decir que estoy loco, pero… - yo lo miraba expectante, ¿será cierto eso del llamado de la sangre? – no sé, pero me agrado estar con él, y me dieron ganas de conocerlo es extraño ¿no?
-pues eso no es malo , aunque tampoco te sé decir porque que te paso eso – he dicho muchas mentiras el día de hoy – será mejor que vayamos a dormir, mañana tengo una junta temprano ¿tu vas a ir a jugar con tus amigos?
-sí, mañana organizaron un partido con unos chicos de otra escuela
-bueno, nada más ten cuidado,
-después Kelvin me va a llevar a casa de la abuela
-bueno, está bien, por cierto saluda a los papas de Kelvin – le doy un beso en la frente – ya vete a dormir, descansa pequeño
-hasta mañana mama, dulces sueños
Mientras me quedo en la sala, como les voy a explicar su parentesco a esos dos, quizá sea muy injusta con ellos, pero no puedo decir nada, quizá él se vaya y no lo vuelvo a ver, esa idea me estruja el corazón, esta mas guapo que antes, pero, ¿Por qué tenia la mirada tan triste?, eso me da tristeza a mi, se que estoy mal, pero me dieron ganas de protegerlo, de quererlo, de mimarlo, de cuidarlo de amarlo, ¿amarlo?, no, eso no, como podría amarlo, ¿podría amarlo?, y que tal si él es casado o encontró al amor de su vida, esa idea me causa una rabia, pensar que alguien más pueda sentir sus besos, sus manos, su piel, ¿pero que estoy pensando?, que afortunada aquella que lo tenga con él pero, ¿Por qué quisiera ser yo esa mujer?
Darien POV
Una vez que la vi entrar a su casa me regrese unas calles para dirigirme a mi departamento, eran casi las 11, y después de todo con un día en mi país, el cambio de horario aun me afectaba, pero me afectaba más ella, está más hermosa que nunca, sus curvas se acentuaron mas, en parte por ser madre, aunque se mantiene esbelta, su cabello lo tiene igual, su sensualidad, es perceptible hasta en el ambiente, aunque dudo que ella se dé cuenta. Me da rabia pensar que ella sea de otro, me da celos pensar que su piel es tocada por otro hombre, y que su cuerpo se estremece ante otro cuerpo que no sea el mío, pero ella no me permitirá estar con ella nunca más, cuando la empecé a besar en el rostro la sentí temblar, pero no me dejo besar sus labios, me morí de ganas de besar esos hermosos labios, deseaba tocar su piel, perderme en ella toda la vida, pero, es de otro, y hasta tiene un hijo, una familia es sagrada, yo no pude disfrutar a mi familia, al menos espero que sea feliz, aunque sus ojos, no son como antes, Andrew tiene razón, debió sentirse muy mal, al menos ella se recupero
Al llegar a mi departamento no puedo evitar sentirme solo, mi mayor anhelo toda la vida fue tener una familia, pero creo que eso nunca será posible, no puedo amar a otra mujer que no sea Serena, pero ella, es feliz con alguien más, en parte me siento bien, si ella está bien, pero en parte me odio a mi mismo por perder a ese ángel, ella ahora podría ser mi esposa y ese niño podría ser mi hijo. Mi hijo, es extraño, ese niño me ha causado tanta emoción, siento que mi pecho se hincha de orgullo, solo de pensar en él y quiero cuidarlo, y protegerlo, y enseñarlo a ser un hombre de bien, ¿es acaso mi deseo de ser padre lo que me hace querer a ese niño?, también pude ser por ser el hijo de Serena, aunque esa sensación la tuve desde que lo conocí, con todo esto en la cabeza me quede dormido, estaba tan concentrado que de manera automática llegue a mi departamento, y me fui directo a la cama.
La mañana llego, hoy empiezo con mi nuevo cargo en el hospital, me desperté un poco más animado, sea como sea volver a verla fue como un bálsamo para mí, me infundio ánimos, me levante, me di una ducha y comí algo ligero, llegue al hospital a las 8 en punto me dirigí a la oficina del director de pediatría
-buenos días busco al Dr. Tomoe – me dirigí a su asistente
-buenos días, usted debe ser el Dr. Chiba, -levanto su vista para mirarme – permítame tantito – me regalo una sonrisa coqueta, era una chica de cabellos verdes, muy guapa, pero tenía el tipo de Beryl, rayaba en lo vulgar, llevaba un vestido negro que apenas cubría sus glúteos, y estaba tan entallado que se marcaban sus curvas, hablo por teléfono indicando mi llegada – pase por favor – y de nuevo me sonrío
-gracias – traté de ser amable pero sin dar pie a otra cosa
-buenos días Dr. Chiba – se levantaba de su silla tras del escritorio un hombre de unos 40 años casi de mi estatura, delgado de cabello cano y lentes – es usted puntual, me da gusto conocerlo por fin – me extiende la mano y lo saludo – trae muy buenas recomendaciones, ya veremos cómo es en el campo de batalla, jeje
-espero no defraudarlo
-bueno, vayamos a que conozca su nueva oficina, ya le iré presentando a algunos colegas – nos dirigimos a afuera de su oficina – deje le presento a Esmeralda, ella también será su asistente
-mucho gusto, soy Esmeralda y estoy a sus ordenes para lo que necesite – trataba de sonar seductora
-mucho gusto y gracias – será mejor mantener distancia con esta mujer, seguí al Dr. Tomoe hacia la oficina frete a la suya
-esta será su oficina – no era tan grande como la suya pero era agradable, el ventanal me regalaba una vista del patio del hospital, y a lo lejos se veía el parque, que me trae tantos recuerdos – aunque quizá dentro de poco se tenga que mudar de nuevo a mi oficina, jeje, bueno, lo dejo, si necesita algo estoy enfrente o llame a Esmeralda
-muchas gracias – en mi escritorio ya estaban los casos mas recientes, para que me fuera familiarizando con el trabajo, sin darme cuenta me dieron casi las 11 de la mañana hasta que mi celular sonó
-Dr. Chiba… hola hermano que cuentas… yo estoy bien, acabo de entrar a trabajar, estoy en mi nueva oficina… está bien hermano, creo que hoy salgo a las 6, te veo en tu "oficina" como a eso de las 8… ok, te veo luego – ese Andrew, como lo extrañaba, al menos no me odia tanto como pensé, tocan a la puerta
-Dr. Chiba – era mi asistente, sonríe y pestañea de manera coqueta, mientras va entrando – quería saber si quiere que lo lleve a hacer un recorrido por el hospital
-no, muchas gracias, ahorita estoy revisando estos expedientes – se ve frustrada, quizá piensa en conquistarme, debo andarme con cuidado
-bien, si necesita algo avíseme – se retira, bueno, continuaré mi trabajo
Y así pase, por lo menos hasta las 4, decidí buscar algo de comer, no tenía hambre, pero me caería bien caminar por el hospital y reconocerlo, ubique urgencias, la cafetería, el área de oncología, iba pasando por ginecología cuando choque con alguien y tiro sus papeles, así que le ayude
-disculpa venia distraído
-no te preocupes yo venia leyendo – nos levantamos, su cara se me hizo conocida
-perdón, te conozco de algún lado – donde la había visto, era una chica hermosa, peliazul
-no lo sé, tu rostro se me hace familiar, Amy Mizuno, mucho gusto
-¿Amy? – Donde la he visto - ¿conoces a Andrew Furuhama?
-si, de hecho, es novio de mi amiga Lita, y también es mi amigo
-hola, soy Darien – aunque me arrepiento de haberlo dicho, me mira con molestia – soy… el amigo de Andrew – le explico con pena
-te recuerdo – me responde molesta - ¿trabajas aquí? – se fija en mi bata
-sí, acabo de llegar hoy soy el nuevo… - ella no me deja terminar
-¿eres el nuevo subjefe de pediatría? – se notaba la sorpresa en su rostro
-pues sí, pero, ¿Por qué tan sorprendida? – se ruborizo ante mi comentario
-bueno, es que ya sabes cómo son los rumores, todos esperaban saber quién era el nuevo subjefe
-¿y qué tiene de sorprendente?
-para empezar tu edad – me causo gracia eso – de cómo has logrado tu puesto – eso me extraño, debí poner cara de extrañeza porque agrego – no es nada malo, solo que a todos nos sorprende que a tu edad tengas este puesto, se dice que has trabajado más que nadie en el hospital donde estabas
-es verdad, toda mi vida era el hospital – me dio tristeza recordar todo mi sufrir
-también se dice que eres un muerto en vida – lo dijo con pena, como si me fuera a molestar, pero todo era verdad, inconscientemente asentí con la cabeza – no quiero ser entrometida, pero ¿Por qué? – me sorprendió su pregunta, parecía que me compadecía
-no sabría cómo explicarte, en un principio había decidido irme de aquí porque me rompieron el corazón, o al menos eso creí, al final creo que solo fue que me hirieron el ego, después de conocerlas, digamos que cuando me fui deje el alma aquí, toda mi alegría se quedo y solo se fue un cuerpo vacio, que solo respiraba y sobrevivía por inercia
-¿a nosotras? O ¿a Serena? – su pregunta fue directa
-eres muy inteligente Amy
-gracias – se ruborizo ante mi comentario – pero entonces ¿te fuiste por lo que paso con Serena?
-no es como piensas Amy, no me arrepiento de haber estado con ella, pero en ese momento pensé que no era el adecuado para ella, es un poco difícil de explicar
-ella sufrió mucho – su semblante se puso triste, supongo que les debió doler verla así – casi la perdemos, literalmente, poco falto para que muriera
-y no sabes cómo me arrepiento de haberla lastimado, según yo me aleje para no lastimarla y ve – se me estruja el corazón – pero bueno, ayer estuve con Andrew y me contó como la paso, por suerte se fue recuperando, aunque temo que nunca fue la misma
-sí, por suerte llego un ángel a su vida – noté que se arrepintió de lo que dijo, porque se quedó callada, a mi me dieron celos, ¿celos?, tengo que aceptar que pensar en ese hombre tan afortunado me provoca muchos celos
-que afortunado ¿no te parece? – creo que pudo ver los celos en mis palabras y en mi rostro, definitivamente es una chica inteligente, pero no dijo nada – bueno, supongo que también ella fue afortunada porque se animo ¿no crees? – traté de desviar el tema cuando se escucho el altavoz del hospital
-Dr. Chiba, se le solicita en el área de urgencias, Dr. Chiba, a urgencias por favor
-bueno Amy, disculpa, fue un gusto verte pero, el deber llama
-gusto en verte, nos veremos seguido por aquí, y felicidades por el cargo
-Amy – no me podía quedar con la duda - ¿ella es feliz?
-de cierto modo sí, pero aun guarda tristeza en su corazón
-entiendo, si pudiera, haría cualquier cosa para remediar el daño que le hice
-¿de verdad?
-sí – iba a decir más pero se escucho de nuevo el alta voz – te dejo, ciao
Y salí disparado a urgencias, de ahí mí tarde se torno un poco complicada se vio algo movida, tan es así que hasta las ocho pude salir de ahí, así que ya no me dio tiempo de irme a tomar un baño y cambiarme de ropa, así que me dirigí a ver a Andrew. Cuando llegue estaba en la barra platicando con su novia, temí un poco acercarme así que me quede en la puerta
-no te quedes ahí, pasa, Lita no te va a golpear – se burlaba de mi, me acerque a ellos, aunque con atención, por si a la mera hora me trataba de golpear, al menos esquivaría el golpe
-buenas noches
-hola hermano, ¿Qué te sirvo? – su novia no contesto, solo levanto la mano, en señal de saludo
-un café y pastel de chocolate - Lita sonrió y Andrew la miro entre asustado y divertido – ¿pasa algo?
-nada, solo me acorde de algo – respondió Lita, entre divertida y como si no quisiera decir mucho
-dirás de alguien – completo mi amigo y se gano una mirada asesina de su novia – en fin, en seguida sale tu orden – y se perdió en la cocina
-Andrew me platicó de su conversación de ayer – empezó a decir Lita con bastante seriedad – yo no puedo opinar nada porque en realidad no te conozco, salvo por lo que me llego a contar Andy – se empezó a acercar a mi – pero donde vuelvas a lastimar a Serena te juro, que ni huyendo a la Patagonia te podrás salvar de que te de tu merecido – se me heló la sangre ante esa amenaza
-yo no quiero lastimarla, al contrario, haría cualquier cosa por remediar todo el mal que le hice – podía sentir miedo ante sus palabras pero ante todo soy sincero
-pues no te creo, y ya estas advertido
-de acuerdo, no me creas, pero digo la verdad – en eso llego Andrew con mi café y mi pastel, se me hacia agua la boca, hacia años que no comía pastel de chocolate, me lleve a la boca una probada y fue delicioso – hmm, esto esta muy bueno – claro que no tan sabroso como los besos de Serena, pero no estaba mal, sonreí como niño, me lleve otro bocado – en verdad esto es riquísimo – me miraban divertidos, aunque algo sorprendidos - ¿tengo migajas en la cara?
-jeje, no hermano, no nos hagas caso, veo que te gusto el pastel
-esta delicioso
-lo hice yo – decía con orgullo
-vaya Lita, además de hermosa eres una gran cocinera – ella se ruborizo, y Andrew se molesto un poco – solo es un cumplido con todo respeto de los dos
-veo que mejoró tu animo hermano ¿a que se debe?
-anoche vi a Serena – Lita murmuro algo que no entendí y Andrew me miro sorprendido – me la encontré en el parque, platicamos un poco… - me empecé a poner triste
-¿Qué paso?, porque hasta la cara te cambio – mire a Lita, ella también quería saber – si no se lo cuentas tu ahorita, yo se lo diré al rato, así que habla
-estaba llorando cuando la encontré, traté de consolarla, me quede un rato platicando con ella, y luego la acompañe a su casa
-¿de qué platicaron?
-le pedí perdón, le quise explicar porque hice lo que hice, me perdono pero no me quiso escuchar
-dale tiempo hermano, quizá algún día te escuche, solo no pierdas la esperanza
-al menos se que ella se recupero y es feliz – aunque yo me quede solo, y sin ella
-se recupero mucho, es cierto, pero no es del todo feliz, todavía hay cosas que no ha superado – la voz de Lita se escuchaba triste – en verdad dale tiempo, solo no te alejes esta vez
-no quisiera alejarme de ella, pero… ella ya tiene una vida, en donde yo no tengo espacio, no quiero causarle problemas con su… bueno, con su familia – me miraban extrañados
-bueno, tu solo mantente cerca – me guiño el ojo mi amigo
-bueno chicos, me retiro, voy a dormir, mañana empieza mi primer guardia, cuídense y Lita, felicidades por el pastel, estuvo delicioso
-descansa viejo y recuerda, no te alejes
-suerte Darien – al menos Lita ya no me ve feo
Mis pies me traicionaron y me llevaron de nuevo al parque, esta vez no estaba ella, pero me conformaba con los recuerdos, quizá era una forma de torturarme pero no puedo evitar pensar en ella, tengo que admitir que lo que sentía por ella no se ha ido, al contrario, este sentimiento crece cada día y mas desde que la he visto, ¿pero que es este sentimiento?
Pensando en esto sin querer camine rumbo a la casa de Serena, cuando me di cuenta estaba en la esquina, un auto esta parado en frente, veo salir a mi ángel del mismo, de la casa sale su hijo y una mujer de cabello negro, el niño corre a los brazos de su madre, y ella lo recibe con amor, puedo ver que se quieren mucho, en sus brazos el niño posa sus ojos en mí, como si supiera de antemano que estaba allí, me sonríe, yo no me puedo mover, no me puedo esconder, sin pensarlo le hago una seña para que guarde silencio, llevando un dedo a mis labios. El asiente y levanta un poco la mano para saludarme, le regalo una sonrisa, y me siento feliz, me siento lleno ¿Por qué?
Hola chicas, aquí les dejo otro capitulo, espero les guste,
