Los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi


Serena POV

Como agradezco que Darien haya llegado a tiempo, si no quien sabe que me hubiera hecho Diamante, no puedo dejar que se vaya solo, hice como que me despedía capaz que no me dejaba ir con él, cuando salimos a acompañarlo al auto, se subió con Andrew, así que no se dio cuenta que yo me subía con Richard y cuando bajo del auto me agache para que no me viera

-¿Qué haces aquí? – me preguntó

-pues no quise dejarte solo recuerda que dijo Amy que no era conveniente que te durmieras, además después de que me ayudaste lo menos que puedo hacer es cuidarte

-no era necesario que vinieras, te podías quedar con las chicas

-no hay problema – le sonrío – ¿nos vamos a quedar aquí?

-que tonto soy – sonríe y caminamos a los elevadores, subimos y llegamos al piso, avanzamos hasta la puerta de su departamento, abrió y entramos al departamento - ¿quieres algo de tomar? – me decía mientras cerraba la puerta

-no señor, usted no me va a ofrecer nada, se va a sentar en el sofá, y se va a relajar – le digo mientras lo jalo de la mano hasta llegar al sofá – mientras yo le preparo un té – entre a la cocina, no era muy grande, pero era espaciosa y sencilla pero elegante, puse agua, prepare té para los dos, ya que estuvo serví las tazas y las lleve a la sala tenía los ojos cerrados – no estás dormido ¿verdad? – me senté a su lado

-no, solo disfrutaba escucharte en la cocina – me sonroje por su comentario, por suerte aun no abría los ojos

-aquí tienes tu té ¿Dónde tienes los analgésicos?

-en el mueble del baño – me levante por ellos mientras él se enderezaba para empezar a tomar el té, su baño era sencillo, pero lo que destacaba era el pequeño jacuzzi que tiene, todos sus muebles son negros, con el piso y las paredes blancas, salí del baño aun maravillada, me pregunto si lo usara seguido, y esa pregunta me llevo a imaginarlo desnudo, creo que no fue buena idea venir – se te va a enfriar el tè – me gritaba desde la sala

-disculpa – me sentía sonrojada – pero estaba admirando tu baño – sonreí con pena mientras le entregaba los analgésicos

-la verdad tiene años que no uso el jacuzzi – empezó a decir tomando la medicina – seguro ya ni sirve – me regalo una sonrisa coqueta,

-jeje, yo ni tengo – me reí inocentemente - ¿Cómo te sientes? – me miro directamente a los ojos, y pude ver su brillo, me senté a su lado en el sofá, tomé mi taza y di un sorbo

-si tu estas a mi lado, me siento muy bien – me dijo volteándome a ver

-Darien, ¿Qué cosas dices? – me hice la loca y seguí tomando mi té

-Serena – tomo mi rostro para que lo mirara – quisiera decirte tantas cosas, pero por ahora solo puedo agradecerte que estés conmigo – sus ojos brillan con ¿amor?, no sé, pero me siento tan contenta y tan en paz, sería bueno escuchar sus razones toco su mejilla con mi mano y cierra los ojos

-Darien, sé que tenemos que hablar de muchas cosas – toma mi mano con la suya y la lleva a sus labios, y la besa, me hace estremecer – pero creo que no es momento de hacerlo – retiro la mano y abre los ojos – tú necesitas descansar – me mira como suplicando que lo escuche

-por favor, dudo que tengamos otra oportunidad de hablar – y en eso tiene razón, pero tengo miedo de escucharlo – no es que no quiera verte otra vez – me sonríe – pero creo que debemos aprovechar la oportunidad

-bueno, pero primero dime ¿Cómo te sientes? – estoy preocupada por su salud

-estoy bien, me duele un poco la cabeza, pero solo por el golpe, no estoy mareado – sonríe – ni confundido, ni alucinando, no quiero que pienses que lo que te voy a decir es mentira o solo por efecto del golpe – ciertamente ese es mi temor

-está bien, pero que te parece si preparo mas té – me dirigí a la cocina

-bueno, pero deja te acompaño – y se levanto y me siguió, se sentó en la barra de la cocina y yo puse mas agua para el té – la verdad – se empezó a poner nervioso, me senté a un lado de él – no sé cómo empezar – me sonrió y yo le devolví la sonrisa para darle confianza - ¿recuerdas a la mujer que nos encontramos en la fiesta? – dijo con algo de molestia

-como olvidarla – dije rodando los ojos

-bueno, ella fue mi… pareja, bueno fue mi novia dos años, antes de conocerte habían pasado unas semanas desde que ella me dejo – su tono de voz se volvió triste, aunque el brillo de sus ojos no desapareció del todo – de hecho cuando te conocí estaba yo bastante triste, creía que me había roto el corazón

-me di cuenta ese día que tu tenias una tristeza muy grande, pero ¿Por qué dices que creías que te había roto el corazón?

-pues él día que se fue me dijo muchas cosas feas, que yo era un medicucho mediocre que jamás sobresaldría, que no sabía cómo satisfacer a una mujer, que me quedaría solo, que nadie me querría, que no valía ni como hombre ni como nada - ¿Qué tendría esa mujer en la cabeza? – en ese momento me deprimí mucho, pensé que de verdad no valía la pena – agacho su cabeza, sentía que iba a llorar, tome su mano para darle apoyo, pero la retire para quitar el agua del fuego que estaba hirviendo, se quedo callado hasta que regrese con las tazas preparadas – se me había presentado la oportunidad de tomar mi especialidad en Londres, no lo pensé y acepte, estuve esas dos semanas arreglando todo para irme, no me sentía emocionado, solo huí, no quería encontrarla, ni ver los lugares donde creí había sido feliz – hizo una pausa y suspiro – el día que las conocí había ido con Andy a despedirme, le conté lo que había pasado, él nunca estuvo de acuerdo con mi relación con Beryl, bueno, el caso es que había quedado de escribirle y mantener el contacto – se quedo callado

-por favor, no te detengas, ya empezaste – le tome su mano y sonrió

-bueno, tú notaste que estaba triste ese día, era por eso

-sí, me dio la impresión que no me querías conocer, yo contándote mis cosas y no sentía que realmente te interesara – agacho la cabeza, no pude evitar tocar su cabello, era tan sedoso como antes levanto la cabeza, como agradeciendo mi tacto

-no era eso, desde que te vi llamaste mi atención, en verdad quería conocerte, pero estaba dolido, molesto, además me iría pronto, cuando te invité a pasear esa noche quería por lo menos conocerte más, quizá ser amigos a distancia – lo miré extrañada como ser amigos con lo que vivimos esa noche, digo no es malo, pero ¿solo quería mi amistad? – no me mires así, deja termino – yo asentí – como te decía, desde que te vi llamaste mi atención, a cada momento que te tenía cerca sentía algo extraño, paz, me sentía a gusto, sentí algo en mi corazón que en ese momento no entendí – a mi me paso lo mismo, aunque creo que siempre supe que lo amaba, aunque quizá en ese momento pensé que era muy pronto – y cuando caíste en mis brazos – me sonroje – ese sentimiento corrió por mis venas quemándome, por eso te besé y bueno, lo demás no tengo que contártelo – se sonrojo él y me causo gracia

-¿Por qué te fuiste? – esa pregunta me estaba quemando desde ese día

-bueno, yo me desperté antes que amaneciera, tu seguías dormida en mis brazos – me sonroje más y el sonrió – de pronto dormida murmuraste que creías que me amabas – yo puse cara de susto

-¿estás seguro? – solo asintió y continuó

-en ese momento me asuste, no por lo que tu sintieras, sino porque en ese momento pensé que no tenía nada que ofrecerte, como te dije creí que me había roto el corazón, cuando solo tenía el orgullo destrozado, creí que si me quedaba no podría amarte del modo en que tú te merecías – agacho la cabeza – pensé que si te quedabas conmigo sufrirías – podía notar la amargura en su voz – pero te lastime – empezó a sollozar – y daría mi vida con tal de reparar ese daño – me miró y sus ojos estaban cristalizados, toque su mejilla, cerro los ojos y salieron dos traicioneras lagrimas, yo también empecé a llorar abrió los ojos y se hinco junto a mí para estar más cerca – no llores, sé todo lo que sufriste y lloraste por mi culpa – tomo mi rostro entre sus manos, besó mis mejillas – ojala no me hubieras conocido – puse mi dedo en su boca

-no digas eso, sí, sufrí mucho, pero también te puedo decir que fue lo mejor que me pudo haber pasado – lo decía por él y por Endy, sus ojos se iluminaron un poco, porque antes, mientras relataba lo de esa noche se llenaron de tristeza – tu nunca me ofreciste nada, quizá irte así solo dejando una nota no fue lo más propio, pero bueno tenias miedo – mi mano toco su mejilla, y él puso su mano sobre la mía – pero ¿Por qué decían en Londres que eras un muerto en vida? – Me miro extrañado – Amy nos contó los rumores del nuevo subjefe, aunque no me imagine que se trataba de ti

-porque el día que te dejé – besó mi mano, como pidiendo perdón y yo me estremecí – también dejé mi alma, mi vida ya no era mía – arqué una ceja – mi vida, mi alma y todo lo que fui y soy se quedaron contigo – yo me sonroje y suspire, pensé en Endy, pero entendí a lo que se refería

-no digas eso – solté mi mano de su agarre y me levante, se levanto y me atrapó en sus brazos

-se que no me crees – yo temblaba de emoción y nervios en sus brazos – y yo mismo me tardé ocho años en darme cuenta que te amo desde que te conocí, desde el momento que te vi, te entregué mi corazón sin notarlo

-Darien, no digas eso – traté de apartarme de sus brazos, pero no me soltaba, como si no quisiera perderme

-ojalá me dejaras demostrarte cuanto te amo – levante mi cabeza para ver esos ojos de perdición, brillaban con amor y sinceridad, me estire para acortar la distancia entre nuestros rostros

-Darien – susurre, sonrió y me beso, era un beso suave como el primero, tierno y delicado, rodee su cintura con mis brazos y me apretó más a su cuerpo, poco a poco el beso se tornaba ansioso, cargado de necesidad, de todos los años que nos habíamos extrañado

Darien POV

Podía sentirla vibran en mis brazos, el beso empezó tierno, justo como la primera vez, Dios, como extrañaba sus besos, su cuerpo, aunque la tuve cerca desde el baile, esto no tiene comparación, como la necesitaba, el beso se fue tornando más apasionado, lleno de necesidad y pasión acumulada durante ocho años, la falta de aire nos obligo a separarnos, coloque mi frente sobre la suya

-te amo Serena – le dije en un susurro que nacía de mi corazón, ella me volvió a besar, devorando mis labios, sus manos llegaron a mi cuello y me jalo más hacia ella, yo la apreté más y mis manos viajaban por su espalda, me detuve y ella hizo un puchero, la tomé de la mano y la saque de la cocina, me coloque atrás de ella abrazándola mientras caminábamos a la sala - ¿quieres ver si aun sirve el jacuzzi? – le susurre al oído, y luego me concentre en dejar húmedos besos en su cuello y hombro, la escuche reír mientras se estremecía por mis besos

-Darien – pronuncio en un jadeo, y lo tome como un sí, la conduje delicadamente al baño, mientras dejaba besos húmedos desde su hombro hasta su cuello, ella se pegaba más a mi pecho y sus manos llevaban las mías hacia sus pechos, cuando los toque soltó un suave gemido, cuando llegamos al baño me senté en la orilla del jacuzzi y la atraje a mí abrazando su cintura profundizando el beso, ella metió sus dedos en mi cabello, aunque me dolía la piel por el golpe aun sentí una descarga por su tacto, mis manos buscaban el cierre del vestido en su espalda, pero no lo encontraba, aunque me agradara tocar su espalda empecé a frustrarme un poco - ¿Qué buscas? – me dijo separando sus labios de los míos riendo un poco

-¿Cómo se saca esto? – le dije señalando su vestido, ella sonrió y se movió quedando de lado frente a mi, levantó su brazo y pude notar un diminuto cierre, lo baje suavemente, mientras mi dedo rozaba su piel que quedaba descubierta, cuando llegue al final del cierre pensé que el vestido caería, pero no - ¿y luego? – ella tomo el hombro de su vestido y lo desabotono, y con eso el vestido poco a poco fue cediendo al peso, la vista que me regalo era divina, su conjunto de encaje sin tirantes y diminuto era totalmente sensual, se detuvo de mi hombro para deshacerse por completo del vestido, lo arrojo a un lado y se quedo parada regalándome una bella vista de su cuerpo, yo me voltee a llenar el jacuzzi, mientras sentía sus delicadas manos deshaciendo mis botones de la camisa, cuando termino con sus manos rozo mi pecho haciéndome soltar un gemido, luego subió de mi pecho a mis hombros para sacarme la camisa, yo la abrace, y ella empezó a besar mi hombro, mordió mi oreja y solté un gemido, a estas alturas mi miembro estaba bastante duro – Serena – alcance a decir

-bésame – susurro a mi oído, y yo cual esclavo obedecí, la bese con pasión y ansia, mientras desabrochaba su brassier dejando sus perfectos pechos expuestos deje sus labios para atender sus senos, devore uno de manera desesperada, besando, mordiendo, lamiendo, chupando, como estando hambriento de ellos, ella solo jadeaba y gemía, atendí el otro de la misma manera, ella se estremecía más, su respiración era errática, y eso me excitaba más, sin dejar su seno alcance a cerrar el agua, ella por instinto enredo sus manos en mi cabello, aunque me queje un poco por el contacto, aun me dolía un poco – pe-perdón… te… lastime – me decía jadeando y sacando sus dedos de mi cabello

-no… estoy… bien – rose la orilla de su tanga y gimió un poco más alto, fui bajando su prenda tratando de tocar lo mas de piel que se pudiera en el proceso, ella levanto sus piernas, primero una y luego otra para retirar su prenda, me levante mientras me lanzaba a sus labios y los devoraba, mordí su labio y ella jadeo después nos movimos para que ella se sentara, me hinque frente a ella tome su zapatilla, y se la quite mientras dejaba besos húmedos desde su tobillo hasta su rodilla, ella solo apretaba sus manos al borde del jacuzzi y gemía, repetí el proceso con el otro pie, me encamino a su centro, continuando el recorrido de besos, llegando a su entrada primero la beso, y luego le doy una lamida, su sabor es tan dulce como la primera vez, quizá me parece que sabe mejor que antes

-Darien – dice jadeando, lamo y chupo si clítoris, haciendo que sus jadeos y gemidos resuenen por todo el baño, la penetro con mi lengua – Oh Dios – exclama mientras arquea la espalda, continuo mi tarea hasta que siento como su esencia es liberada a causa del orgasmo y me llena de su sabor, mientras ella solo gritaba de placer, me enderezo para besarla y abrazarla fuertemente mientras ella corresponde a ambos con la respiración entrecortada – levántate – me decía sobre mis labios, y yo obedecí, una vez de pie me desabrocho el cinturón, luego desabrocho mi pantalón y con algo de desesperación lo bajo junto con mis bóxers, mi miembro se sentía aliviado y yo gemí de alivio, se quedo observando mi miembro y después de un momento lo empezó a besar y lamer, yo cerré los ojos y empecé a jadear ya que estaba como roca y totalmente erecto lentamente lo introdujo en su boca, despacio, como queriendo saborearlo completamente, primero empezó a meterlo y sacarlo de su boca, mientras yo me sostenía de la pared para no caer y gemía cada vez más fuerte

-Dios…Serena…eso…se…siente…muy – no pude terminar la frese, empezó a chuparlo primero lento y luego fue aumentando la fuerza, mientras sin poder evitarlo me vine en su boca, ella trago toda mi esencia deleitándose con ella. La levanté para poder besarla y probar mi propio sabor combinado con su sabor, era una combinación excitante. Nos introdujimos al jacuzzi, me senté y la ayude a colocarse a horcajadas sobre mí, encendí el masaje, suave, - lamento no tener esencias aromáticas – sonreí

-por mi está bien, lo único que importa es lo que tengo frente a mí – me beso apasionadamente, sus manos recorrían mi pecho, bajó una mano a mi miembro que se estaba recuperando, lo masajeo hasta que quedó duro, yo por mi parte masajeaba su centro con mis dedos, después introduje un dedo, después de un rato de mutuo masajeo coloque mi miembro en su entrada, colocó sus manos en mis hombros para deslizarse delicadamente envolviéndome, la sentí que la incomodo la entrada del visitante

-¿te duele? – pregunte acariciando su mejilla

-es la falta de uso – me respondió introduciéndome por completo, nos quedamos quietos un momento, mientras se acoplaba a mí

-¿Cómo que falta de…? – no me dejo acabar, me beso y empezó a mover su cadera, la sensación me hizo olvidar mi nombre, coloque mis manos en sus caderas para ayudar sus movimientos, poco a poco los movimientos se hicieron acelerados y fuertes, nos abrazamos, mientras llegábamos a un placentero orgasmo, mientras le dejaba un chupetón en su hombro

-que salvaje – me dijo divertida, nos quedamos quietos unos momentos, tratando de recuperar el aliento, yo seguía dentro de ella, se recargo en mi hombro, mientras yo la apretaba más contra mí

-será mejor salir de aquí – ella asintió, se movió sacándome de ella y la oí gemir, me causo risa, en silencio salimos del jacuzzi, y yo la cargue en brazos para dirigirnos a la recamara, mientras ella me daba besos en la oreja y el cuello, mordió mi lóbulo – Serena – ella se rió - ¿te burlas de mí? – le dije mientras la dejaba en la cama – ya verás – empecé a besarla y hacerle cosquillas, ella reía sin control

-me rindo, me rindo – me dijo, y al verla tan hermosa, sexy y totalmente para mí no pude mas que hacerla mía otra vez, con deseo, pasión y amor, el amor que siento desde que la conozco pero por tonto no supe reconocer, ella solo gemía, gritaba y pronunciaba mi nombre, mientras con su cuerpo me demostraba que sentía lo mismo que yo, pero no me decía nada. Después de hacer el amor varias veces nos rendimos al sueño

Desperté cuando los rayos del sol se colaban en mi habitación, me sentía feliz, lleno de vida, tan pleno, cuando me di cuenta que ella, la razón de mi vida no estaba entre mis brazos, pensé que estaría en el baño, tome un bóxer y salir a buscar, no estaba en el baño, me dirigí a la sala, y pasé a la cocina, no había rastros de ella, su ropa no estaba. ¿habrá sido un sueño?, quizá por efecto del golpe, pero no, al mirarme al espejo de mi habitación pude notar un chupetón que me hizo en el pecho, lo toque y me dio risa, se vengó del que yo le hice, cuando vi una nota en el buro de noche, se me hizo un nudo en el estomago, sentí lo que quizá ella sintió cuando la deje, sentía un miedo recorrer todo mi cuerpo, después de pensar un momento, tomé la nota, cuando la leí no sabía si gritar o llorar o que, me senté al borde de la cama


Que tal el cap, gracias por sus rw, he contestado sus rw, pero quiero mas =P, jeje, no pero gracias por el apoyo, saludos a shessid, quien no tiene cuenta pero gracias, me agrada que te guste la historia

Saludos