Los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi
Serena POV
-Adiós mama – se lanzó a mis brazos y me dio un beso – Adiós Darien – le dijo y de pronto lo abrazó, a mi me dio mucho gusto verlo así – hasta mañana mama – corrió a alcanzar a Hotaru, pude ver en los ojos de Darien un brillo especial, creo que es cierto que la sangre llama, nos subimos al auto
-te llevo a algún lado – le preguntaba mientras arrancaba el auto, de pronto sentí sus labios en mi brazo, y fue subiendo mientras yo solo disfrutaba las sensaciones – Darien – jadee y preferí orillarme frente a un campo de futbol que estaba vacio
-tú me debes algo – me dijo mientras me besaba los labios – además no quiero que te quedes sola, ahora que Endy no va a estar – me decía en una especia de puchero, igualitos padre e hijo, yo sonreí
-¿tu vas a cuidar que nada malo me pase? – le dije de manera sensual
-solo cosas buenas te van a pasar esta noche – me decía al tiempo que mordía mi lóbulo
-creo que a ti también te van a pasar cosas buenas hoy – le dije lanzándome a sus labios y besándolos con pasión
Conduje hacia mi departamento mientras el acariciaba y besaba mi brazo, entre semáforos rojos nos besábamos o luego tocaba mi pierna subiendo del muslo a mi entrepierna, yo solo suspiraba, ansiosa de lo que venía. Llegamos al edificio, cuando entramos al elevador nos besamos como desesperados, beso mi cuello, mi hombro, tenía sus manos bajo mi playera me apretaba entre la pared y su cuerpo, podía sentir su creciente erección, yo tenía mis manos bajo su playera y enterraba un poco las uñas en la espalda, llegamos a mi piso salí y el atrás de mi pegando mi trasero a su entrepierna, él me abrazaba y tocaba mis pechos, besaba mi oreja, y mordía mi lóbulo, yo trataba de no hacer mucho ruido, los vecinos a veces son un poco molestos, entramos en el departamento, me rodo en sus brazos y me beso, pero había no solo pasión y deseo, había amor, ternura, sentía que me extrañaba, podía sentir su amor.
-quieres… algo… de…de… tomar – le decía ya jadeante
-quiero… tomar… te – decía el también jadeante, mientras me besaba el cuello y trataba de quitarme la playera, yo me separé, me miró extrañado y enojado, como un niño que le quitan su juguete - ¿Qué pasa?, ¿ya no quieres? – hizo puchero
-¿Qué no puedes tomarlo con calma? – Le dije caminando a la sala – deja te sirvo algo, café, agua, alcohol no tengo - de pronto me miro arrepentido de sus prisas
-perdón, es que me muero por estar contigo – se acerco y me beso tiernamente – pero no solo haciéndote mía – sonrió pícaramente, y se fue a sentar al sofá – que tal si me regalas agua, la comida me dio sed – fui a la cocina y serví dos vasos con agua helada – mejor platícame – empezó tomando su vaso y bebiendo, se veía sexy, Dios y yo quiero que vaya despacio – como vas con la empresa de tu padre – lo mire extrañada – Andy – chismoso, me senté junto a él en el sofá
-pues bien, es algo que me gusta, y sobre todo que sé hacer muy bien – sonreí, y me miro con orgullo – fue difícil al principio pero mi papa me apoyo mucho
-ayer cuando mandabas a los chicos te veías tan imponente, y tan sexy – me dijo y me beso, yo solo sonreí - ¿y qué paso con la fotografía o el periodismo?
-pues cuando llego Endy tuve que elegir lo mejor para darle una buena vida a mi hijo, así que decidí estudiar administración de empresas para después entrar a ayudar a papa – de pronto empecé a pensar que no era buena idea platicar tanto – en cuento a la fotografía pues he tomado algunos cursos, ¿quieres ver algunas de mis fotos? – le dije animada
-claro, eso sería genial – lo tome de la mano y lo lleve al librero que estaba al lado del comedor, tenía algunas fotos, de las chicas, de mis papas, de Endy, pero sobre todo de paisajes, pero de pronto pensé que tendría que dar explicaciones, creo que no es el momento, podía sentirlo tan cerca de mí, su olor, su cuerpo pegado al mío, de pronto busque sus labios desesperadamente - ¿Qué no querías tomarlo con calma?
-creo que me arrepentí – dije pegando mi cuerpo mas al suyo, no tardo ni dos segundos en reaccionar y presionarme y devorarme los labios con la misma pasión el beso termino por falta de aire, lo tome de la mano y lo lleve al sofá, lo senté, le quite la playera, me iba a jalar hacia él pero lo detuve – ahora yo te compensaré por dejarte solito – ya no dijo ni hizo nada, le desabroche el cinturón, y el pantalón, se levanto un poco para que lo pudiera bajar, le quite los tenis y los pantalones, solo quedo con un bóxer blanco, en eso sonó su celular, después de controlar su furia y su excitación, que yo me alejara un poco y encontrara el teléfono contesto
-Dr. Chiba… si Dr. Tomoe… mañana... sí no tengo problema… esta bien… lo veo mañana… hasta luego, saludos a su esposa… gracias, ciao
-¿paso algo? – pregunte desde un lugar lejos de sus manos
-era mi jefe, quiere que mañana tome la guardia desde el domingo hasta el lunes, de 8 a 8 – se acomodaba en el sofá
-¿te tienes que ir a descansar? – rogaba porque dijera que no – esta pesada tu guardia
-aun es temprano, y creo que estaré mejor aquí contigo, que solo en casa – hizo un puchero fingido y se me ocurrió una idea
-bien, no te muevas de aquí – fui corriendo a mi habitación, busque una mascada, me quite la ropa, dejando solo mi lencería, blanca, con pequeños tréboles diminutos, salí de la habitación con las manos en la espalda ocultando la mascada, cuando me vio se levanto – no te muevas – se detuvo – siéntate – y lo hizo – vamos a jugar un juego – puso cara de no entender – vamos, se que los vas a disfrutar – me moví de manera sexy y mi voz fue un ronroneo, él sonrió pícaramente
-tu mandas yo obedezco
-bien, primero, pon las manos atrás de la espalda – me miro raro pero lo hizo – acomódate bien, no te vayas a lastimar – se acomodo como si fuera gato buscando el hueco en el sillón, después se quedo quieto, me estaba mirando y podía ver su deseo, se veía tan bien así casi desnudo – bueno ahora – me fui acercando – quiero que cierres los ojos – me miro un segundo y luego los cerró en ese momento lo besé mientras le colocaba la mascada en los ojos, quiso cortar el beso pero no lo deje – bien, las reglas es que no puedes tocarme hasta que yo te diga ¿de acuerdo?, si lo haces, buscaré la manera de castigarte
-Serena, no me hagas esto – decía removiéndose en su asiento como niño regañado –eso no es justo
-vamos lo vas a disfrutar lo prometo – le susurraba al oído, para después morder su oreja, me senté sobre él a horcajadas y rose su erección con mi centro
-Serena – jadeo fuertemente y me causo gracia, aunque trato de reprimirse
-grita amor, dime todo lo que sientes, ¿te gusta? – empecé a besar su cuello, sus hombros, su pecho, mientras mis manos le jalaban su cabello
-me… encanta – decía entrecortado y moviendo un poco las caderas para hacer más fricción conmigo, lentamente le fui bajando los bóxers, me ayudo levantándose un poco, suspiro al sentirse liberado, me acomode a modo que su miembro sintiera mi tanga – Oh Serena – decía entre gemidos, yo reía por lo bajo, me quite el brassier y con el acaricie su rostro - ¿Qué es eso?, parece de encaje – la colgué a su cuello
-lo importante es lo que eso significa – le dije de manera sensual, atraje su cara y en especial su boca a mi pecho, al sentir uno de mis senos no lo pensó más, y lo devoró chupando y lamiendo, yo gemía de placer y me arqueaba dando mas acceso, primero lo hizo con uno y luego le moví el rostro para que hiciera lo mismo con el otro
-¿Por qué no me dejas ver tus perfectos pechos? – decía como en un puchero, mientras yo sentía cada vez mas dura su erección
-porque es parte del juego – me levante de él, por lo que gruño – tranquilo, esto todavía no acaba – le decía mientras le abría las piernas y me hincaba frente a su miembro, pude oír como jalaba aire, presintiendo lo que venía
-Se...re…na – decía entre jadeos y gemidos, eso es música para mis oídos, lo fui introduciendo en mi boca lentamente – oh – lo succione un poco – hmmm – es lo único que él pronunciaba, de pronto empecé a sacarlo y meterlo en mi boca, al principio lento pero de a poco fui aumentando la velocidad – Sere… voy… a… acabar… - decía llegando a su punto máximo, yo no dije nada y continué con mi labor hasta que se vino en mi boca, mientras el dejaba escapar un grito ronco y sensual – eso fue… fue… maravilloso – decía con la respiración entrecortada, yo me levante para besar sus labios
-tú – beso – eres – beso – maravilloso – beso apasionado – pero esto aun no termina – tome su miembro en mis manos y lo masajee, se recupero rápidamente, me quite la tanga y me senté en sus piernas pero dándole la espalda, de modo que su pecho rozaba mi espalda, - puedes tocar pero no te quites la mascada – le advertí porque me costo trabajo mantenerme en esa posición y necesitaba sus brazos, tanteo mi cuerpo con sus manos para intentar saber en que condiciones me encontraba, rozo mi espalda para luego dejar húmedos besos, después masajeo mis senos, sin dejar de besar mi espalda y hombros, bajo su mano a mi centro, masajeo mi clítoris, mientras yo apretaba mi trasero a su miembro, me masajeo hasta que estaba totalmente húmeda y lista, me acomode y lo introduje en mí, despacio, como queriendo alargar ese momento, una vez dentro siguió masajeando mi clítoris, fue entrando y saliendo de mi al ritmo que marcaba, poco a poco subí la velocidad, mis gemidos inundaban la sala, su otra mano estaba en mi seno, torturándolo, llegamos al clímax en un sonoro gemido, con la respiración entrecortada, quede sobre él recargando mi cabeza en su hombro
-ya me puedo quitar la mascada – me pregunto
-aja – fue toda mi respuesta, se la quito y me abrazo fuertemente
Darien POV
-estuviste maravillosa – besé su cuello y mordí su oído, ella gimió y sonreí– esa compensación fue muy buena, pero tendré que hacerlo mejor que tú – decía mientras le amarraba la mascada a los ojos – no te muevas o me enojo – decía cuando trató de levantarse, después me levanté del sofá con ella en brazos ¿Cuál es tu habitación?
-la del fondo – caminé hacia ella y con cuidado abrí la puerta, cuando vi la habitación, apenas iluminada por las luces de afuera me quedé helado - ¿Qué pasa? – me pregunto al ver que me detuve
-tu habitación me resulta muy familiar – le dije y ella se espanto y metió su cara en mi cuello
-cuando decore la habitación inevitablemente me traiciono el subconsciente – decía aun sin levantar la cara, la habitación aunque mucho mas lujosa, era sin duda muy parecida a la habitación de hotel donde estuvimos hace ocho años, donde yo comencé a amarla
-ya veo – eso es bueno... creo yo, era una forma de recordarme ¿o no? - ¿en que me quedé? – traté de retomar lo que iba a hacer, besé su cabeza, ella sonrió y saco la cabeza de su escondite, dejando sus labios expuestos, los cuales devore desesperadamente, ella entrelazo sus dedos en mi cabello, me acerque a la cama y la deposite suavemente, pero sin terminar el beso, me coloque sobre ella apoyándome en las rodillas y brazos, me acaricio la espalda, fui directo a su centro el cual torture con mi lengua mientras ella solo gemía hasta que llego al orgasmo
-haz… me… tu…ya – devoré sus labios con pasión y con todo el amor que le profeso, coloque mis brazos entre su espalda y el colchón en un abrazo, ella correspondió el abrazo, mientras la penetraba suavemente, mutuamente nos besábamos, los labios, el cuello, los hombros, mientras mis embestidas eran fuertes pero lentas, llegando hasta el fondo de su centro, gemía, mientras rodeaba mi cintura con sus piernas – te… amo… Darien – decía al momento en que llegaba el clímax en un susurro, y con eso llegue yo al mismo
-re…pi…te…lo – le suplicaba en su oído, mientras que le quitaba la mascada de los ojos
-TE AMO – grito – desde que te conocí, a pesar de la distancia y los años, te amo, y no pensé que esto podía crecer, porque te amo más y más – mientras el abrazo trataba de romper las reglas de la física y nos queríamos volver uno
-yo también te amo, más que a mi propia vida – le decía mirándola a los ojos pero sin terminar el abrazo, nos besamos, despacio, suavemente, tratando de hacer el momento eterno, después me acomode en la cama y la atraje para que quedara a mi lado
-esta vez no me vas a dejar sola ¿verdad? – me pregunto y podía sentir su temor
-si despierto antes que tú, te despertare, después de observarte dormir, jeje – le bromee – jamás volveré a hacer esa tontería, te lo juro – bese su cabeza y percibí el aroma de su pelo
-te amo Darien – me decía suspirando – soy feliz de estar a tu lado – bostezo – pero debemos descansar, mañana tienes que ir a trabajar ¿no?
-buenas noches amor – decía mientras cerraba mis ojos
-buenas noches – decía ya casi dormida
La mañana llegó, en un suspiro, se veía el alba entrar por las ventanas de la habitación, estaba de lado, de cara a la ventana, casi en la orilla de la cama, me gire para buscar a la mujer que me quita la respiración, pero no estaba, me encontraba solo en la enorme cama, me asuste, y por instinto busque alguna nota en el buró de noche, pero ese miedo paso rápido, ¿Cómo me va a abandonar en su propia casa?, me dio risa mi propia conclusión, me levante, me envolví en la sabana y salí a la sala, podía escuchar ruido en la cocina y percibir el olor a comida, de pronto se me abrió el apetito como en años no lo había sentido, busque mi ropa en la sala, tome mis bóxers, tire la sabana
-Dr. Chiba – me giré y pude verla frente a la mesa con un plato en las manos – eso se ve mas apetitoso que el desayuno – me dijo señalándome, yo estaba completamente desnudo con mi bóxer en la mano, me miro de manera picara
-no tanto como tú – le decía mientras me acercaba a ella, quien solo tenia una playerita de tirantes entallada y unos shorts muy pequeños –buenos días amor – la besé de manera desesperada, dejando que nuestras lenguas se entrelazaran y la abrazaba, pegándola a mi cuerpo para que sintiera mi creciente erección
-es el… mejor saludo… de buenos días que he recibido – decía separándose de mí aun jadeante – pero tú tienes que ir a cambiarte para que te vayas a trabajar – me regañaba
-vamos Serena – decía mientras la abrazaba y besaba su cuello y hombros – bien que quieres, tu cuerpo te delata – estaba temblando y suspiraba, en eso mi estomago gruño de hambre
-y tu cuerpo, o más bien tu estomago quiere otra cosa – me decía botada de la risa – y sinceramente el mío también – decía sobándose el estomago – comamos ¿si? – Me besó tiernamente y regreso a la cocina – y vístete – me gritaba desde la cocina, yo me puse el bóxer y después el pantalón
-¿y tú que vas a hacer hoy? – le pregunté cuando nos sentamos a la mesa, había preparado café y jugo y unos deliciosos huevos a la mexicana (NA Perdón pero tengo hambre en este momento )
-pues nada en realidad, necesito platicar con Endy algunas cosas – se noto algo tensa
-¿algún problema? – le pregunte, quería apoyarla en todo, cuidarla y protegerla - ¿te puedo ayudar en algo?
-no te preocupes, todo esta bien, solo tengo que… digamos que mi vida va a sufrir algunos cambios importantes – se puso nerviosa
-¿yo formo parte de esos cambios? – pregunte algo tenso, quería formar parte de su vida, para siempre
-sí – suspiro – pero por ahora no te puedo decir nada, tengo que arreglar algunas cosas ¿te molesta? – me besó de manera tierna
-no te preocupes, arregla tus cosas y cuando sea el momento tú me dirás lo que tengas que decirme – le regrese el beso – te amo, no lo olvides – sonrió ampliamente, y se sentó en mis piernas
-yo también te amo – me besó apasionadamente, sus manos recorrían de mi cuello a mi espalda, y las mías tocaban sus senos bajo la playera – no, espera – se alejo un poco – tienes que irte a trabajar - ¿te quieres bañar aquí? – me pregunto
-solo si tu me acompañas – se levanto y nos dirigimos al baño, entre besos y caricias nos bañamos los dos – te importa si me doy una ultima enjuagada – le dije mientras la ayudaba a salir de la regadera, necesitaba agua helada para apaciguar mis deseos
-bien, te veo afuera – me dijo mientras se envolvía en una toalla el cabello y otra en su cuerpo, cuando salí estaba mi ropa sobre la cama y ella ya vestida se cepillaba el pelo, llevaba un vestido suelto, largo hasta los tobillos, de manga corta, y sandalias, se veía tan hermosa - ¿te llevo al hospital? – me preguntaba mirándome por el espejo mientras me vestía, tenia una sonrisa picara
- si no es molestia – le decía acercándome a ella y abrazándola por detrás, quería llenar mis pulmones con su olor
-no te preocupes, tengo que ir de compras antes de ir por Endy – cerro los ojos como queriendo conservar el momento eternamente mientras rosaba mis brazos – será mejor irnos – me decía, me acabe de vestir y salimos, estaba fresca la mañana pero agradable, platicamos de cosas sin importancia en el camino, nos dimos nuestros números celulares, para estar en contacto, nos dimos un último beso y un te amo de parte de los dos antes que me bajara de su auto y entrara al hospital.
Empezó mi guardia muy tranquila, quizá estaría tranquila todo el día, solo tenia en mi mente a Serena, como la amo, me arrepiento de haberme ido, si mi ego lastimado me hubiera dejado ver que ella fue y es la mujer de mi vida, ahora seriamos una familia, Endy seria mi hijo, es extraño, pero quiero a ese niño, pobre, no conoce a su padre, yo perdí a los míos muy chico, así que en parte lo entiendo, aunque seguro Serena compensa esa ausencia, tengo que preguntarle por el padre de Endy, una idea empieza a darme vuelta en la cabeza ¿Cuántos años tiene Endy?, lo de Diamante fue hace diez años ¿no?, tomo mi teléfono
-hola hermano ¿Qué cuentas?... yo estoy de guardia, ¿Cómo esta Lita?... salúdala de mi parte… oye hermano, tengo algo que preguntarte pero… se que no es adecuado por teléfono, pero acabo de empezar la guardia saldría hasta mañana y… - me quede callado, en realidad no era adecuado preguntar pero no me aguanto la curiosidad, si Diamante es el padre de Endy, claro que no me importaría pero – tengo mucha curiosidad… veras… quiero que me digas ¿Quién es el padre de Endy?... – escucho que Andrew se atraganta, luego se queda mudo – hermano… estas ahí… entiendo… tienes razón… cierto… ella no ha dicho nada, y no la he querido presionar, debe ser difícil… oye… ¿Cuántos años tiene… - no pude terminar porque corto la llamada, no se si no me escucho o no me quiso responder, que extraño. En fin, he tomado una decisión, y es importante, quizá sea pronto pero solo sé que quiero estar con ella y su hijo toda mi vida.
Hola chicas, aquí esta un nuevo cap. Ya casi se acaba esto pero… estoy aun con problemas para definir como hacer que se enteren del parentesco, tiene que ser algo bueno, que valga la pena.
Gracias por los rw, me animan mucho
Angel Negro
