Los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi

Este capitulo esta dedicado a mi nueva amiga SalyLuna (Sandra): Nena, gracias por tu apoyo


Serena POV

Después que deje a Darien en el hospital me dirigí al supermercado, tendría que hacer las compras de la semana y ya que había prácticamente madrugado podía aprovechar, creo que hoy le voy a hacer su comida favorita a Endy, estoy preocupada, tengo que hablar con él y decirle de su padre, pero no sé… tengo miedo, quizá por lo pronto pueda terminar la conversación pendiente, también puedo preguntar cómo se siente con Darien, lo vi tan contento y animado con él ayer, cuando lo abrazo, sentí mi corazón tan lleno de emoción, y amor que creí que saldría disparado de mi pecho. Como amo a ese par, y nada me hará más feliz que verlos juntos, que vernos como una familia, bueno, quizá Darien no quiera formar esa familia conmigo, aunque también lo he visto feliz con el niño, cada vez me convenzo más que la sangre pesa y ese lazo que los une es muy fuerte, y aunque no lo sepan ellos se quieren, pero también conozco a mi hijo, es testarudo y hasta cierto punto orgulloso, definitivamente será una plática larga, el celular me saca de mis pensamientos

-hola… hola Mina ¿Cómo estás?... bien también, gracias… que cuentas… ¿ahorita?... si, está bien, de hecho Endy está en casa de Hotaru… entonces le llamo a Setsuna para ver si se puede quedar más tiempo con ellos, en un rato te llamo… adiós – después llame a Setsuna, ella encantada de tener a Endy en casa, ese niño se daba a querer, tiene el carácter de su madre, jeje me dirijo al templo donde me esperan mis amigas

-hola chicas – saludo al llegar, me miran, sonríen

-hola Serena – responden todas, me siguen viendo, oh Dios, creo que no debí venir, ya me imagino el interrogatorio, estaba tan metida en mis pensamientos cuando llamo Mina que no caí en cuenta para que era la reunión

-¿y bien? – me mira Mina como tratando de ver directamente a mi cerebro

-y bien ¿Qué? – lo mismo le dije a Andrew

-vamos Serena tonta, no te hagas, cuéntanos – me agredía Rei, como siempre, mientras yo me sentaba junto a ellas, en la mesa del salón - ¿Cómo te fue el viernes?

-y también el sábado, Andy me dijo que estuvieron en la fuente de sodas y luego se fueron al cine – me miró Lita de manera entre picara y divertida

-chicas – empezó Amy – no hostiguen a la pobre de Serena – de pronto su cara seria paso a una divertida – pero cuéntanos ¿sí? – esa tramposa, me mira con suplica en sus ojos

-bien – suspire no tengo escapatoria – que quieren saber

-TODO – gritaron las cuatro, ¿todo?, no esperaran que les de detalle de mi intimidad con él, sin querer negué con la cabeza

-vamos Serena, no seas así con nosotras, platícanos – me miraba Rei de manera seria, ella usualmente solo me insulta, pero cuando me da su apoyo es mi mejor amiga, las cuatro las son pero con ella el lazo extrañamente es más fuerte y poderoso

-bien chicas, pero ni sé por dónde empezar – empecé a comer un pastelillo que había en la mesa, cortesía de Lita, supongo

Flashback

- ¿recuerdas a la mujer que nos encontramos en la fiesta? – dijo con algo de molestia

-como olvidarla – dije rodando los ojos

-bueno, ella fue mi… pareja, bueno fue mi novia dos años, antes de conocerte habían pasado unas semanas desde que ella me dejo – su tono de voz se volvió triste, aunque el brillo de sus ojos no desapareció del todo – de hecho cuando te conocí estaba yo bastante triste, creía que me había roto el corazón

-me di cuenta ese día que tu tenias una tristeza muy grande, pero ¿Por qué dices que creías que te había roto el corazón?

-pues él día que se fue me dijo muchas cosas feas, que yo era un medicucho mediocre que jamás sobresaldría, que no sabía cómo satisfacer a una mujer, que me quedaría solo, que nadie me querría, que no valía ni como hombre ni como nada - ¿Qué tendría esa mujer en la cabeza? – en ese momento me deprimí mucho, pensé que de verdad no valía la pena – agacho su cabeza, sentía que iba a llorar, tome su mano para darle apoyo, pero la retire para quitar el agua del fuego que estaba hirviendo, se quedo callado hasta que regrese con las tazas preparadas – se me había presentado la oportunidad de tomar mi especialidad en Londres, no lo pensé y acepte, estuve esas dos semanas arreglando todo para irme, no me sentía emocionado, solo huí, no quería encontrarla, ni ver los lugares donde creí había sido feliz – hizo una pausa y suspiro – el día que las conocí había ido con Andy a despedirme, le conté lo que había pasado, él nunca estuvo de acuerdo con mi relación con Beryl, bueno, el caso es que había quedado de escribirle y mantener el contacto – se quedo callado

-bueno, tú notaste que estaba triste ese día, era por eso

-sí, me dio la impresión que no me querías conocer, yo contándote mis cosas y no sentía que realmente te interesara – agacho la cabeza, no pude evitar tocar su cabello, era tan sedoso como antes levanto la cabeza, como agradeciendo mi tacto

-no era eso, desde que te vi llamaste mi atención, en verdad quería conocerte, pero estaba dolido, molesto, además me iría pronto, cuando te invité a pasear esa noche quería por lo menos conocerte más, quizá ser amigos a distancia – lo miré extrañada como ser amigos con lo que vivimos esa noche, digo no es malo, pero ¿solo quería mi amistad? – no me mires así, deja termino – yo asentí – como te decía, desde que te vi llamaste mi atención, a cada momento que te tenía cerca sentía algo extraño, paz, me sentía a gusto, sentí algo en mi corazón que en ese momento no entendí – a mi me paso lo mismo, aunque creo que siempre supe que lo amaba, aunque quizá en ese momento pensé que era muy pronto – y cuando caíste en mis brazos – me sonroje – ese sentimiento corrió por mis venas quemándome, por eso te besé y bueno, lo demás no tengo que contártelo – se sonrojo él y me causo gracia

-¿Por qué te fuiste? – esa pregunta me estaba quemando desde ese día

-bueno, yo me desperté antes que amaneciera, tu seguías dormida en mis brazos – me sonroje más y el sonrió – de pronto dormida murmuraste que creías que me amabas – yo puse cara de susto

-¿estás seguro? – solo asintió y continuó

-en ese momento me asuste, no por lo que tu sintieras, sino porque en ese momento pensé que no tenía nada que ofrecerte, como te dije creí que me había roto el corazón, cuando solo tenía el orgullo destrozado, creí que si me quedaba no podría amarte del modo en que tú te merecías – agacho la cabeza – pensé que si te quedabas conmigo sufrirías – podía notar la amargura en su voz – pero te lastime – empezó a sollozar – y daría mi vida con tal de reparar ese daño – me miró y sus ojos estaban cristalizados, toque su mejilla, cerró los ojos y salieron dos traicioneras lagrimas, yo también empecé a llorar abrió los ojos y se hinco junto a mí para estar más cerca – no llores, sé todo lo que sufriste y lloraste por mi culpa – tomo mi rostro entre sus manos, besó mis mejillas – ojala no me hubieras conocido – puse mi dedo en su boca

-no digas eso, sí, sufrí mucho, pero también te puedo decir que fue lo mejor que me pudo haber pasado – lo decía por él y por Endy, sus ojos se iluminaron un poco, porque antes, mientras relataba lo de esa noche se llenaron de tristeza – tu nunca me ofreciste nada, quizá irte así solo dejando una nota no fue lo más propio, pero bueno tenias miedo – mi mano toco su mejilla, y él puso su mano sobre la mía – pero ¿Por qué decían en Londres que eras un muerto en vida? – Me miro extrañado – Amy nos contó los rumores del nuevo subjefe, aunque no me imagine que se trataba de ti

-porque el día que te dejé – besó mi mano, como pidiendo perdón y yo me estremecí – también dejé mi alma, mi vida ya no era mía – arqué una ceja – mi vida, mi alma y todo lo que fui y soy se quedaron contigo – yo me sonroje y suspire, pensé en Endy, pero entendí a lo que se refería

-no digas eso – solté mi mano de su agarre y me levante, se levanto y me atrapó en sus brazos

-se que no me crees – yo temblaba de emoción y nervios en sus brazos – y yo mismo me tardé ocho años en darme cuenta que te amo desde que te conocí, desde el momento que te vi, te entregué mi corazón sin notarlo

-Darien, no digas eso – traté de apartarme de sus brazos, pero no me soltaba, como si no quisiera perderme

-ojalá me dejaras demostrarte cuanto te amo – levante mi cabeza para ver esos ojos de perdición, brillaban con amor y sinceridad, me estire para acortar la distancia entre nuestros rostros

Fin Flashback

-lo sabia – dijo Rei de pronto

-ustedes lucen extrañas, en realidad parece que solo les confirmo lo que ya sabían

-pues veras Serena – empezó Amy nerviosa – es que en realidad ya habíamos hablado con él

-¿Qué…como…cuando…porque no me dijeron nada?

Cada una empezó a explicar lo que había pasado a cada una, Amy en el hospital, Lita con Andrew, y Rei y Mina en el centro comercial y lo que ellas habían platicado el viernes en la mañana antes de llegar yo con ellas

-por eso estaban misteriosas ¿no? – les reclame, se veían apenadas

-no nos lo tomes a mal, llegamos a la conclusión que ustedes tenían que hablar – empezó Amy – han sufrido mucho los dos, y estamos seguras que se merecen la oportunidad de estar juntos

-además se aman – continuo Lita – porque tu lo amas ¿no? – Yo solo asentí – lo ves

-además Endy merece tener a su padre y a su madre juntos, y más si se aman – continuo Rei – por cierto ¿Darien ya sabe? – Negué con la cabeza - ¿Por qué?

-por miedo – me miran extrañadas – en un principio fue porque pensé que no lo vería más, después porque a pesar de saber que se quedaba y que me ama, temía que se fuera otra vez, y además, no sea cual sea la reacción de Endy

-Andrew me dijo que Endy se veía feliz con Darien – continuo Lita - ¿a que le temes?

-saben que nunca he mencionado nada respecto a Darien con Endy, y ayer en la mañana trate de hablar un poco del tema, pero en sí se molesto un poco, hoy quiero conversar con él, antes de decirle la verdad, tengo que saber cómo decirlo, para que le afecte lo menos – suspire

-tranquila Serena, Endy es muy inteligente – empezó Rei – probablemente lo heredo de su papa – yo la miro con odio fingido claro, y le saco la lengua – hay Serena, que infantil eres – íbamos a empezar a discutir cuando Mina nos interrumpió

-bueno Serena y ahora lo más importante – pone mirada picara, ya sé lo que va a preguntar – ¿Qué paso el viernes?

-ya te die, hablamos – pero me empiezo a poner roja recordando toda la increíble o increíbles noches que he pasado con él

-no, no solo hablaron y no me mientas, tu cara lo dice todo – me señala Mina y las demás ríen

-anda Serena cuéntanos – decía Lita – no con detalles pero dinos, ¿paso algo más? – empecé a afirmar con la cabeza y todas gritaron emocionadas y esperando que dijera algo mas

-la verdad es que el viernes después que me dijo que me amaba, no pude resistir más – suspire – no saben cuánto extrañaba sus besos, sus brazos, su aroma, su pasión, pero saben que – me miraban expectantes – sobre todo su amor, lo sentí la primera vez que estuvimos juntos, pero creo que ninguno fue consciente de ese sentimiento y ayer lo pude sentir

-¿ayer? – preguntaron todas

-es que estuvimos juntos el viernes y el sábado – dije apenas en un susurro y con los ojos mirando el suelo

-SERENA – gritaba Mina – eres una picara – yo solo reí – ¿y qué tal estuvo?

-MINA – le recriminaban las demás

-pues si la primera fue maravillosa, estas fueron como llegar al cielo, fueron mágicas, especiales, fogosas – hasta sentía calor – uff, no sé que mas decir

-tu cara dice más que mil palabras – suspiro Amy

Nos quedamos un rato platicando, Mina como siempre con sus picardías, que si posiciones, que si masajes, que ropa sexy, Amy, Rei y Lita, me trataban de ayudar a ver cómo era mejor hablar con Endy, por lo pronto hoy solo he decidido preguntarle por Darien y en general terminar la conversación de ayer. Me despedí y me dirigí a casa de Setsuna, recogí a Endy y lo lleve a casa

-¿y cómo te fue amor? – empecé mientras recogía las compras del supermercado, él me ayudaba con algunas cosas

-me fue bien – se notaba algo perturbado, como pensativo

-¿estás bien? – le pregunte tocando su rostro, tenía la mirada baja y triste – te noto preocupado

-hmm, quisiera irme a descansar un rato – dijo con pena –quisiera irme a dormir, nos desvelamos viendo una película ayer – me dio la impresión que no me decía la verdad, pero en esos casos es mejor no forzar las cosas

-ve a dormir un rato mientras preparo la comida – le di un beso, me correspondió, pero, lo sentí extraño, como preocupado, ¿Qué le pasará?, me preguntaba, me siento inquieta, cuando comamos le pregunto.

Me dispuse a preparar la comida, cuando mi celular sonó, era un mensaje de Darien te extraño y no dejo de pensar en ti, te mando un beso y mi amor. Darien, me hizo sonreír y por un momento me olvide del agua que había puesto para cocer un espagueti, yo también te extraño, besos y abrazos, espero verte mañana le respondí y continué con la comida. Después de una hora más o menos llame a Endy a comer, se sentó en el comedor, pero no se veía adormilado, seguía serio

-¿te pasa algo? – Me anime a preguntar – te veo extraño, no confías en mí

-estoy bien – respondió un poco más animado, pero me daba la impresión que fingía

-¿Cómo te fue con Hotaru? – le pregunte para empezar conversación, creo que es mejor esperar a que acabemos de comer

-bien, estuvimos jugando, y vimos una película, platicamos de algunas cosas – su mirada se veía extraña – sin importancia – cambio el tema hacia cosas mas de chicos de su edad, así transcurrió la comida, serví helado de chocolate y nos fuimos a sentar a la sala, por un momento recordé mi noche con Darien, y me dio calor, pero tenía que mantener la compostura

-corazón, tenemos una plática pendiente – en vez de molestarse lo note como esperando algo

-¿sobre qué? – pregunto aun serio

-pues sobre tu papa – empecé pero él se tenso – recuerda que ayer hablamos de él

-sí, ya recuerdo, ¿pero que caso tiene?

-claro que tiene caso corazón, quiero que me digas ¿te gustaría conocerlo?

-pues no se – seguía serio, algo le preocupa o le molesta – aun no entiendo que caso tiene ¿Por qué quieres saber?, él no quiere conocerme ¿o si?

-pues es que aun no sabe de ti

-¿Por qué? – pregunto el niño algo molesto

-porque soy una cobarde – me mira como no entendiendo – temía que nos lastimara, que te lastimara, que se fuera de nuevo

-él volvió ¿verdad? – me pregunto de pronto con un cierto reproche en su mirada, estaba molesto y confundido

-pues – dude un poco, mi hijo es inteligente – sí, el volvió

-¿Quién es? – me miro como si temiera algo

-primero quiero que me digas si lo quieres conocer – no dijo nada – sé que debe ser difícil para ti, no quiero lastimarte – él empezó a querer llorar, se veía entre enojado y triste, de pronto se levanto y camino por la sala, como meditando algo

-es Darien ¿verdad?

-¿Cómo sab…? – es lo único que pude pronunciar y su cara fue de lo sabia

-es él ¿verdad? – Me dijo casi gritando – todo este tiempo me has mentido – dijo llorando – Hotaru tenia razón y no le quería creer – murmuro mas alto de lo que debía, porque lo escuche

-¿Hotaru? – pregunte extrañada

-ella me comento algo, que nos parecíamos y esas cosas – dijo como sin darle mucha importancia

-entiéndeme por favor – alcance a decir, yo me quedé clavada en el asiento

-no puedo, no quiero – dijo como queriendo despertar de una pesadilla

-ENDYMION – grité cuando lo vi salir corriendo fuera del departamento, trate de alcanzarlo, pero solo lo vi desaparecer tras las puertas del elevador, tome las escaleras, cuando llegue a la calle no había ni rastro de él, corre rápido, también me di cuenta que no tome mi celular, así que regresé al departamento, sintiendo una punzada en el corazón, estaba preocupada, como un mal presentimiento

Darien POV

Después de haber hablado con Andrew me dedico a trabajar un rato, la ventaja es que los domingos casi no hay trabajo, así que estaba tranquilo. De pronto me empezó una nostalgia por mi niñez, cuando perdí a mis padres me adoptaron unos tíos míos, siempre fueron amables conmigo, aunque siempre sentí la ausencia de mis padres, de algún modo una parte de mi murió con ellos, aunque agradezco a mis tíos por cuidar de mí, al recordarlos me dio por llamarlos, así que marque el numero de su casa

-hola tía Luna… ¿como estas?... yo también bien, volví hace ocho días… sí, me voy a quedar… estoy como subjefe de pediatría… gracias, espero poder visitarlos pronto…oye tía, tendrán algunas fotos de cuando era niño… bien, mejor… entonces espero que Taiki las mande… sí, gracias, saludos a tío Artemis… adiós – no sé porque me dieron ganas de ver mis fotos de cuando era niño, sería bueno verlas, solo esperaré que mi primo mandara el mail con las fotos, de pronto sentí una punzada en el corazón, algo extraño que no recuerdo haber sentido, era como un mal presentimiento, pero…¿de qué?

Me puse a revisar unos expedientes, llevaba una hora trabajando desde que hable con mi tía cuando escuche el sonido que indicaba un nuevo correo, lo abrí, era de mi primo Taiki, leí su correo, primero sus reclamos, felicitaciones y comentarios, había anexado una carpeta con las fotos de mi niñez había abierto la carpeta que se estaba cargando con el programa de fotoshop cuando…

-Dr. Chiba – me interrumpió una enfermera de emergencias

-¿Qué pasa? – pregunte levantándome de mi asiento, sin ver el archivo

-tenemos un niño que acaba de llegar, fue arrollado por un auto y está perdiendo mucha sangre

-pero ¿Cuál es el problema?, tienen que realizar una transfusión – pero me sentía ansioso y ¿asustado?

-el problema es que en el banco de sangre se termino su tipo, y es difícil de conseguir

-¿Qué tipo es? – pregunté saliendo de la oficina

-es tipo AB

-tiene mi tipo de sangre – quizá mi sangre le ayudará un poco mientras conseguimos más de su tipo – preparen un cubículo para que le hagan una transfusión con mi sangre, mientras que llamen a los hospitales cercanos para conseguir más – le daba instrucciones mientras salía deprisa a emergencias, lo que vi me provoco el miedo más grande que podría yo sentir, no es que nunca hubiera visto atropellados, y menos niños, pero ese niño en particular me provocó el miedo mas grande, él tenía que vivir, y me daba miedo no poder ayudarlo, me quedé congelado en la puerta hasta que la enfermera me saco de mi shock

-doctor, el cubículo está listo – reaccione y camine hacia el cubículo, donde me quite la bata y me recosté en la camilla, mientras rogaba a todos los dioses y santos que pudiera servirle mi sangre, y que pudiera yo salvarlo, una media hora después estaba levantándome de la camilla, estaba mareado, pero quería estar al pendiente del niño

-que tenemos – pregunte entrando en la sala de urgencias al médico encargado

-chico de aproximadamente 9 años, arrollado por un auto, tiene contusiones en la cabeza, un brazo fracturado, y dos costillas rotas, al parecer el auto tenía un adorno metálico en la carrocería, con lo que se le perforo un costado al niño, por suerte no perforo órganos, pero perdió mucha sangre, ahorita ya estamos controlando la hemorragia y con la transfusión es probable que se recupere pronto, solo hay que realizar la cirugía para cerrar bien la herida – decía el médico - por desgracia tiene fiebre, y es lo que no hemos podido controlar, vamos a administrarle una fuerte dosis de paracetamol para ver si con eso es suficiente – cada palabra que decía el doctor era como si la sintiera yo, revise al niño y podía escuchar sus susurros

-papa… no, no… tu no me quieres…ella mintió… me mintió… papa – me sentía tan desesperado, triste, preocupado, quisiera cambiar mi lugar con el de él, ¿Por qué no llamaba a su mamá?

-ya le avisaron a la familia – pregunte a la enfermera, ella negó con la cabeza, iba a hacerlo, pero la detuve – yo me encargo de eso, pero primero llame a la Dra. Mizuno de Ginecología, dígale que la necesito acá abajo – ella asintió y salió – preparen el quirófano, voy a cerrar su herida – dije a otra enfermera, me miraron extrañados, normalmente el que hace esos procedimientos era el médico de urgencias, pero por alguna extraña razón tenía que ser yo quien lo atendiera - ¿me escucharon? – pregunte molesto y todos empezaron a preparar lo necesario

-¿Qué pasa Darien? – pregunto Amy, quien ya no alcanzo a ver al niño porque lo estaban llevando

-Amy – tenía que explicarle – Endy está aquí – al parecer no entendió, porque lo buscaba en sala de espera – Amy, Endy tuvo un accidente – se asustó

-¿Qué paso?, Serena ¿Cómo esta ella?,

-ella está bien, el niño fue atropellado, ahorita lo van a subir a quirófano para cerrar una herida que tiene – empezó a sollozar un poco – necesito que llames a Serena y le avises, pero trata de que no se asuste, yo tengo que ir a la cirugía

-¿tu lo vas a intervenir? – Pregunto, yo solo asentí – sé que tu podrás, Darien, tienes que ayudarlo – me dijo con cierta exigencia

-lo sé, por ahora está estable, pero requerimos cerrar la herida – le dije, pero me maree un poco

-estas bien?

-tuve que dar de mi sangre para Endy, porque en el banco no hay su tipo – sonrió débilmente – va a estar bien, por favor avísale a Serena – asintió y salí a quirófanos

La cirugía paso tranquilamente, es un niño fuerte, resistió bien, la fiebre estaba cediendo, aunque seguía inconsciente, la operación duro una hora, yo me sentí algo cansado, pero tenía que asegurarme que estuviera bien. Pedí que lo trasladaran a una habitación privada, salí a sala de espera para encontrar a una Serena angustiada y que no paraba de llorar

-¿Por qué Amy? – Decía ella a su peliazul amiga, quien la tenía abrazada, y le ofrecía su hombro para llorar – es mi culpa, es mi culpa – se repetía una y otra vez, no me escucho acercarme

-Darien – hablo Amy y Serena enseguida corrió a mis brazos, casi me caigo, pero resistí

-¿Cómo esta mi niño? – pregunto Serena con desesperación

-el está bien Serena – le explique sin soltar el abrazo – tiene unos cuantos huesos rotos y golpes en la cabeza, la herida ya fue cerrada, y gracias a la transfusión de sangre no hay mayores consecuencias – besé su cabeza – vamos a verlo – la jale sin soltarla de mi brazo hasta llegar a la habitación, estaba tendido en la cama, con el brazo y la cabeza vendados, y una venda en su pecho cubriendo la herida, tenia conectado el suero y la sangre, en el brazo que no estaba roto, además de los monitores.

-¿va a estar bien? – preguntó Serena apenas en un susurro, como temiendo mi respuesta

-el estará bien, es todo un guerrero – de pronto me sentí orgulloso de él

-lo es – dijo con una sonrisa amarga – el nació prematuro, ¿sabes? – Empezó a platicar – nació sietemesino y míralo ahora aparenta tener más edad de la que en realidad tiene – iba a preguntar cuál era la edad del niño, pero este empezó a murmurar

-papa… ella no te dijo… ella no me dijo… tú te fuiste – Serena palideció

-tranquila, es por la anestesia, quizá despierte más tarde, no te preocupes – ella solo asintió, y se sentó en una silla junto a la cama

-ya mi amor, aquí esta mama – iba yo a salir de la habitación en silencio cuando sentí una mano en mi mano y que me hacia girar, solo sentí el abrazo de Serena, la apreté fuerte para transmitirle fuerza – gracias, por todo – me dijo y me dio un suave beso en los labios, luego regreso a su asiento, tomo la mano del niño y acaricio su frente, yo me dirigí a mi consultorio, no sin antes dejar instrucciones a la enfermera, empezaba a oscurecer pero no encendí la luz, me sentía ya más tranquilo de que el niño estuviera a salvo, solo habría que esperar a que despertara, sin querer moví mi mouse de la computadora y me di cuenta que estaba abierto en las fotos, las vi, empezaba con una de los tíos y de Taiki, luego otra donde estaba yo con ellos, miré mi imagen, continué viendo fotos, cada foto era más extraño, no me veía a mí, veía a Endy, había una en especial donde estoy solo, y en verdad era como ver a Endy, y de pronto empecé a atar cabos

Primero esta sensación extraña que siento con él cada que lo veo o estoy cerca de él, el parecido que tiene conmigo cuando era niño, somos del mismo tipo de sangre, y además Serena dice que aparenta más edad de la que tiene, cuando lo vi la primera vez tuve esa sensación de que algo nos unía, ese lazo de sangre que es innegable, pero ella me lo tiene que aclarar, me dirijo a la habitación del niño, pero antes de llegar me tope con Andrew

-hermano, ¿Cómo esta? – pregunto al verme

-el está bien – le dije, podía sentir mis músculos tensos

-¿Qué pasa? – pregunto al ver mi semblante

Acompáñame a mi consultorio – le pedí y nos dirigimos a este en silencio - ¿Qué te parece? – pregunte girando el monitor de la computadora

-¿Cómo es que tienes una foto de Endy? – Pregunto, pero luego se arrepintió de haberlo hecho, él me conocía desde esa edad, y reacciono tarde al ver que era yo el de la foto – amigo… yo – tartamudeó

-es mi hijo ¿verdad? – pregunte con miedo en mi voz

-hermano, creo que debes hablar con Serena – golpee mis puños cerrados contra el escritorio

-solo dime, lo que yo ya sé – le pedí casi llorando – por favor

-si hermano, Endy es tu hijo – le iba a reclamar, pero el continuo hablando – tienes que entender que la que debía decirte era ella – empezó a explicar

-pero ¿Por qué no lo hizo? – pregunte asustado, enojado, decepcionado

-porque tenía miedo – arquee una ceja – tenía miedo que te volvieras a ir, no quería que lo lastimaras a él también – de pronto me sentí mal. Sentía la culpa en mí

-por favor hermano - le pedí – platícame de él

-bien, pero después tienes que hablar con ella – yo solo asentí con la cabeza – bien, recuerdas que te dije que estuvo muy mal cuando te fuiste – volví a asentir – bien, ella estaba mal, aunque no la había visto, hasta un par de meses después, cuando nos informó a sus amigos y a su familia que esperaba a Endy, al principio tanto sus padres como nosotros no entendíamos que pasaba, nos explico, a groso modo lo que había pasado entre ustedes – me sonroje – sus padres la apoyaron desde el principio, al igual que su hermano, también nosotros la apoyamos en todo lo que pudimos, entre Amy y su mama controlaron el embarazo, todos la consentíamos – de pronto se quedo callado

-continua por favor – le pedí

-a los siete meses nació Endy, fue un poco complicado, creemos que aunque se cuidaba una parte de ella seguía triste – me sentí mal – pero se recupero el niño y en verdad que ella se dedico en cuerpo y alma a él, pero como te dije, jamás fue la misma, al año siguiente entro a estudiar administración de empresas, y desde entonces trabaja con su padre, hace un par de años se mudo a su departamento con su hijo – de nuevo se quedo callado – ese niño es su luz, su ángel…

-el hombre más importante de su vida – complete yo, de pronto me sentí tonto

-tú lo has dicho – dijo Andrew – de todos modos tienes que hablar con ella

-lo sé pero no es el momento – él asintió con la cabeza – Dios hermano, esto es… - ni siquiera tenía palabras – tengo un hijo – de pronto mi rostro se lleno de una sonrisa, que sentía de oreja a oreja – un hijo – mi amigo me sonrió feliz, de pronto pensé en Serena y todo su sufrimiento desde que me fui, y me vuelvo a sentir culpable y miserable, y mi rostro reflejo mi sensación

-¿Qué pasa hermano?

-pobre Serena – de pronto siento ganas de llorar – ella ha sufrido mucho

-en parte sí, pero como ella dice, le diste lo mejor que pudo tener – eso era cierto – pero tienes que hablar con ella y también con Endy – de pronto pensé en él y lo que me dijo

Flashback

¿Y tú papa? – el negó de nuevo y se puso triste

-digamos que él no cuenta – lo dijo con algo de molestia y sentí una punzada en el corazón – aunque eso es algo que creo que te debe explicar mi mama, porque yo sé poco al respecto, solo sé que no sabe de mí – lo dijo con tristeza, y me sentí mal por él – creo que tienes una oportunidad – dijo de pronto con una sonrisa de oreja a oreja y se me lleno el corazón de esperanza

-de que platican – decía Serena mientras se acercaba

Fin flashback

-creo que él me odia – le dije a Andrew, sintiendo una angustia y una tristeza en el corazón, le explique lo que hablamos el sábado

-no te odia, solo no sabe la historia completa – me animaba mi amigo – pero por ahora es mejor dejas las cosas en calma, ya cuando él esté recuperado y Serena más tranquila podrán hablar

De pronto le conté lo que había decidido antes de saber lo de Endy, ahora no tenia duda

-cuando sea el momento me ayudaras ¿verdad? – le suplique a mi amigo

-si que son idénticos – bromeo, supongo que puse la misma cara de suplica de Endy y me dio risa, de pronto sentí que mi pecho no aguantaría a mi corazón, lo sentía tan grande, tan lleno de orgullo y amor, mi hijo, ¿Cómo no me di cuenta antes?, y eso que soy inteligente, que idiota he sido – pero claro que te ayudaré – era un trato, tendría que arreglar todo lo mal que hice desde hace ocho años, mi amigo se despidió y yo me dirigí a ver a Endy, no solo para ver su salud sino para estar con él el mayor tiempo posible, sin querer me quedé tras la puerta de la habitación al escuchar que Serena hablaba con Endy, al parecer había despertado, tenía poco

-perdón mamá – decía con lágrimas en los ojos – nunca quise preocuparte

-ya pequeño, no llores – decía ella de manera muy dulce – sí, me asustaste, pero ya todo paso – decía tratando de contener las lagrimas

-iba corriendo, venia para acá – empezó a explicar, pero a que venía al hospital – pero no pensé llegar de este modo – trato de bromear – cruce un calle sin voltear… solo… - empezó a llorar de nuevo – sentí un golpe… y no recuerdo más

-pero ya todo está bien pequeño – hizo una pausa - ¿a qué venias? – pregunto y podía notar su temor en la voz

-quería verlo – dijo algo arrepentido – creo, ni yo entiendo, mis pies me traían para acá – hizo una pausa – es extraño ¿no?

-en realidad no sé qué decir – de pronto oí voces acercarse así que entre en la habitación lo más natural que pude

-hola campeón – dije entrando en la habitación –veo que ya despertaste

-hola – dijo entre serio y tímido, pero no sé porque su reacción, Serena no dijo nada, creo que el ya sabe todo, y me siento preocupado

-vamos a ver tus signos vitales – me acerque al monitor y al suero y la sangre – bien, veo que todo está bien, tus signos son normales – me acerque a revisar sus pupilas y la herida y se tensó – tus pupilas están bien, la herida va a cicatrizar casi al punto de que no se note – de pronto suspiro resignado

-no te preocupes campeón, pronto estarás como nuevo – traté de bromear pero él se mantuvo serio

-necesito hablar con él – le dijo a su madre

-¿estás seguro? – Pregunto ella notoriamente asustada, pero la mirada del niño era de completa decisión, de pronto me sentí nervioso – bien, los dejo solos – beso la frente de su hijo, y me dedico una tierna mirada, como pidiéndome perdón, yo le sonreí y salió de la habitación, nos quedamos en silencio un momento, no sabía que decir y el tampoco

-de pronto no sé qué decirte – empezó fingiendo una sonrisa – aunque sabía que tenía que venir a verte

-¿Cómo? – Fingí no entender – ¿venías a verme hace rato? – pregunté

-pues si – dijo nervioso

-¿necesitabas algo? – Pregunte, recordando que me había ofrecido a ayudarlo cuando necesitara algo - ¿te puedo ayudar en algo? – me senté en donde estaba Serena, buscaba sus ojos pero el miraba hacia la puerta

-¿sabes quién soy yo? – entendí perfectamente sus palabras, se quedo pensando como que quizá no era la pregunta adecuada, pero no dijo nada, esperando mi respuesta, su mirada transmitia miedo, tristeza, preocupación y me sentí mal

-me acabo de enterar

-¿ella te dijo?

-no, vi unas fotos mías y ate cabos – explique con calma y cautela

-yo también ate cabos, con ayuda de Hotaru – empezó a explicarme – pero la verdad aun no se qué pensar, que hacer o decir

-no puedo imaginar cómo te sientes, pero sé que estás en tu derecho de odiarme – le dije con el corazón echo nudo

-no te odio – sentí un rayo de esperanza – pero tampoco sé que hacer, no sé si te quiero cerca de nosotros – sentí que mi corazón se paralizaba

-Endy… - dudé – Endymion – mi voz sonó seria, pero con un dejo de tristeza, y vi en sus ojos también esa tristeza cuando hable así – yo no tengo derecho de pedir nada, porque los lastimé mucho a los dos – mis palabras iban cargadas de arrepentimiento – solo te pido cuando estés listo una oportunidad de explicarte que paso, bueno, de explicarte muchas cosas – me levanté de la silla y camine a la puerta – por mientras soy tu doctor y tienes que descansar – iba a salir

-Darien – escuche que me llamo, me gire, me miraba como queriendo decir muchas cosas – gracias

-buenas noches – respondí y salí, no lo puedo culpar, quizá no me odia pero tampoco me quiere, y tampoco me querrá con su madre, me sentía triste y debatido, me dirigí a mi oficina, no vi a Serena por ningún lado, quizá fue a la cafetería, no tengo ganas de verla, me siento tan culpable, tan tonto, tan vacio, llego a mi oficina y no enciendo la luz, me siento en el sillón y me pongo a llorar, no me había fijado que deje la puerta abierta, son las 2 o 3 de la mañana, no se escucha nada mas que mi llanto, todo lo que tenía planeado ya no tendrá caso, espero que algún día me quiera escuchar y me llegue a perdonar…


Estoy triste por la falta de rw, se que no son obligatorios pero, cuando no hay muchos uno se desanima y se me están quitando las ganas de seguir escribiendo, pero bueno, espero les guste este cap.

Gracias

Angel Negro