Los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi


Serena POV

Después de dejar a Darien y Endy solos decidí caminar un poco por el pasillo, necesitaba pensar, que mi hijo ya lo sepa en parte es bueno, pero aun así me siento angustiada, sé cuan orgulloso y terco puede ser el niño, y también Darien, que pasará, no quiero elegir entre mi hijo y el hombre que amo, aunque sé que elegiría a mi hijo no quiero estar en esa posición, tengo miedo que todo salga mal, ahora que Darien y yo, bueno, digamos que empezamos algo juntos,

-hola Sere – Amy me sacaba de mis pensamientos – ¿Cómo esta Endy?

-hola Amy, está bien, dentro de lo que cabe – dije con tristeza

-me imagino – su voz era muy compasiva – ¿y que paso?, porque hace rato solo decías que era tu culpa pero no me explicaste nada, claro que no creo que hubieras podido hacerlo teniendo tanta angustia

-Endy ya lo sabe – dije soltando mi llanto sobre el hombro de mi amiga a la que abrace desesperadamente – lo sabe – repetí

-calma Sere – me confortaba sobando mi espalda – cuéntame ¿Qué paso?

-hoy iba a hablar con él como les platique – empecé tratando de calmar mi llanto – pero cuando llegamos a casa lo note como serio o triste, después de comer traté de retomar el tema, pero de algún modo él solo decía que no tenia caso, luego me pregunto quien era, yo no quería decirle – de pronto mis lagrimas me traicionaron de nuevo – pero el fue quien menciono a Darien, luego dijo algo que Hotaru le dijo y no lo quiso creer, no entiendo, no se como paso todo

-calma Serena, es mejor que regresemos con Endy a ver que pasa ¿si? – me jalo mi amiga hacia la habitación de Endy, no había caminado mucho, pero si estaba a una distancia donde no se veía ni el cuarto del niño

Cuando llegamos a su habitación el estaba dormido, y Darien no estaba, mi corazón se sentía triste y angustiado, por mi culpa las personas que mas amo están sufriendo, decido buscar a Darien en su oficina, es momento de hablar con él

-Amy, te puedes quedar a cuidar a Endy un rato – le pregunte en un susurro para no despertar al niño

-¿vas a ver a Darien? – solo asentí – ve – me regalo una sincera sonrisa, salí de la habitación y me dirigí a la estación de enfermeras donde la enfermera de guardia me dio las indicaciones de donde se encontraba, llegue pronto a su oficina, la recepción estaba iluminada por las lámparas, se veía la puerta del doctor Tomoe cerrada, y del otro lado la puerta que supuse era de Darien, estaba abierta pero no se veía luz, me acerque en silencio.

-es mi culpa, es mi culpa - de pronto escuche su llanto y su voz lastimera y susurrante – los perdí, los voy a perder – me dolía su dolor – quisiera morirme – al escuchar esto mi corazón se detuvo un segundo, entré pero no se percato de mi presencia, pude verlo sentado en el sofá, con sus codos en las rodillas cubriendo su rostro con sus manos, se veía tan pequeño y frágil, cerré la puerta y encendí la luz

-¿Serena? – levanto su rostro y se sorprendió de verme, pero no se movió de su lugar, al contrario, regreso su rostro a sus manos – Dios Serena, soy el peor hombre del mundo, no te merezco – camine hasta colocarme frente a él, toque su cabello con mi mano – yo no debí volver, debía quedarme solo y triste, al menos ustedes estarían tranquilos – levanto el rostro, me tomo la mano y la beso – ustedes estarían felices

-Darien, no digas eso – le dije levantando su rostro y acercándome más, de modo que lo abrace y coloque su rostro en mi pecho, él por instinto rodeo mi cintura con sus brazos, pero no me apretó – me alegra que estés aquí, y saber que me amas – dude un poco - ¿me amas?

-más que a mi vida – me apretó a su cuerpo – los amo a los dos – me tensé

-él… él… te lo dijo – titubee

-no – fue lo único que dijo – yo saque mis propias conclusiones

-Darien, Endy, yo, bueno, es que, no sé – de pronto empecé a decir muchas incoherencias

-shhh – me silencio – no digas nada, entiendo que tenias tus razones para no decirme – se levanto soltando el abrazo, pero tomando mis manos su llanto se iba calmando

-lo siento, yo debí… - no me dejo hablar puso un dedo en mis labios

-no digas nada – me abrazó de nuevo y recargo su barbilla en mi cabeza – sé que todo lo que hiciste fue porque creíste que era lo mejor para el niño – mis lagrimas me traicionaron – no llores, no soporto verte llorar – se le corto la voz

-yo tampoco quiero verte llorar – lo acerque mas a mí - ¿y que te dijo? – de pronto el se tensó, me soltó y se volvió a sentar en el sillón - ¿Qué te dijo? – repetí al ver que no respondía

-no me quiere cerca de ustedes – dijo con la voz muy apagada y llorando

-no puede ser cierto – dije molesta, lo que hizo que me mirara directamente – él no puede ser tan egoísta, no puede decir eso tan a la ligera – iba a salir de su oficina, pero me detuvo

-sabes que tiene derecho a sentirse así – respiro profundo – sabes, yo perdí a mis padres cuando era pequeño – empezó a explicarme con mucha tristeza – sabia que me amaban, pero perderlos fue duro para mí, en parte puedo entender que mi ausencia le ha afectado, sé que hay padres que no merecen tener hijos, pero si Endy tiene tu corazón, estoy seguro que ha sufrido mucho – mis lagrimas brotaban libremente de mis ojos – y ahora al saber que su padre está cerca eso debe desubicarlo mucho

-sé que puede ser testarudo y egoísta – intente sonreír – pero también sé que tiene un hermoso corazón y es noble

-lo heredo de su madre – me dijo dulcemente

-y es inteligente como su padre – le dije besando su mejilla – solo debemos darle tiempo

-lo sé – besó mis labios dulcemente, con amor, con delicadeza, después me abrazo yo cerré los ojos – gracias – dijo de repente, rompiendo el breve silencio que se había formado

-¿de que? – pregunte aun sin abrir los ojos

-pues porque tengo un hijo – comento con algo de ilusión – que a pesar de todo me hace sentir una dicha especial

-¿de verdad?

-si – respondió y me encamino al sofá aun en el abrazo, se sentó y me coloco en su regazo, hundió su cabeza en mi cuello – como te decía, perdí a mis papas cuando era niño – podía sentir su melancolía – y eso me dejo un vacio en el corazón, cuando me separe de ti y me di cuenta que no podría amar a nadie más, también pensé que no podría formar una familia, porque solo te amo a ti, pero ahora – levanto su rostro y me beso la mejilla, sonriendo – ese deseo es una realidad, aunque – se volvió a poner triste – quizá nunca pueda formar parte de ella

-hay que esperar – dije rosando su mejilla – solo dale tiempo

-por lo pronto hay que ir a verlo – se levanto conmigo en brazos, para luego depositarme suavemente en el suelo – tengo que revisar sus signos

-podemos quedarnos otro rato – le suplique – me siento tan bien junto a ti – lo abrace fuertemente, él correspondió a mi abrazo y beso mi cabeza, levanté el rostro, me dio un beso cargado de amor y dulzura, el cual correspondí de igual manera, mis manos rozaban su espalda sobre la bata, poco a poco y sin proponerlo el beso fue subiendo la intensidad, y a pesar de la situación nuestros cuerpos reaccionan al estar en contacto, poco a poco, fue bajando su beso por mi cuello, mientras yo echaba la cabeza atrás para darle mas acceso, el abrazo se fue haciendo mas fuerte, queriendo romper las leyes de la física, metí mis manos bajo la playera, rosando su piel

-Se-Serena – decía con la voz un poco entrecortada – no es el momento – soltaba el abrazo y se alejaba un poco de mí

-lo siento – dije apenada – tienes razón, vamos con Endy – salimos de su oficina tomados de la mano, en silencio, cuando llegamos Amy estaba conversando un poco con Endy, el niño se veía triste, algo pensativo

-hola – dijo Darien algo serio y soltando mi mano, como para no perturbar al niño

-hola pequeño, como te sientes – me acerque hasta la cama y bese tiernamente la mejilla de mi hijo, él no dijo nada, Darien se limitó a tomar los signos vitales, ver el suero, la sangre, anotó algo en su carpeta

-bueno, todo está bien, sus signos vitales son normales – decía mirándonos intercaladamente a mí y a Endy - ¿te duele la herida?, ¿sientes algún malestar? – pregunto

-me pica la herida, pero no me duele, lo que si tengo es mucha sed – respondió mi hijo, pero su mirada estaba extraña, como si se debatiera en una lucha interna, después le preguntaré por ahora es mejor que descanse

- es normal que te moleste, porque esta cicatrizando la herida, pero no hay infección, en tus medicamentos esta un desinflamatorio y un antiséptico, para evitar infecciones posteriores – nos explicaba – la sed es por la anestesia, pero por ahora no puedes tomar agua, en cuanto puedas pediré que te traigan agua – nos sonrió tristemente – por ahora lo mejor es que duermas y descanses lo mas que puedas, si todo sale bien mañana por la tarde, bueno, hoy en la tarde noche te demos de alta

-¿escuchaste Endy? – Le dije a mi hijo, él sonrió, pero no se veía del todo feliz – muchas gracias Darien – mire sus ojos directamente para que viera el agradecimiento pero sobre todo el amor que le tengo, él solo sonrió

-voy a pedir a la enfermera que te traiga unas cobijas y una almohada y te ayude a arreglar el sofá cama, para que te quedes aquí – dijo acercándose a la puerta

-yo me voy contigo Darien – hablo Amy que había permanecido en silencio – tengo que ir con Setsuna y avisarle a las chicas

-buenas noches – dijeron Darien y Amy saliendo de la habitación

-buenas noches – respondí y Endy dijo algo que parecía un buenas noches pero que no se entendía

-bien pequeño – decía a mi hijo arropándolo – será mejor que duermas, para que te recuperes pronto – quería decirle tantas cosas, pero sabía que no era el momento

-buenas noches mamá – cerro sus ojos y suspiro - ¿mamá? – hablo pocos minutos después, aun con los ojos cerrados

-¿Qué pasa cariño? – acaricie su frente

-me quieres ¿verdad? – pregunto con cierto temor

-claro que si amor, te amo con toda el alma – bese su mejilla – descansa

-hasta mañana – después de un rato me di cuenta que ya estaba dormido, un rato después llego la enfermera y me ayudo a alistar el sofá cama, me acosté pero no tenía sueño, eran demasiadas cosas las que habían pasado hoy como para conciliar el sueño, solo dormitaba, pasaron algunas horas, no se cuentas, y escuche que entró alguien, abrí los ojos y me enderece, para ver a Darien observando a su hijo, podía ver el amor y la tristeza mezclada en sus ojos, después me miro y sonrió, reviso de nuevo los monitores y después se dirigió hacia donde estaba y se hinco frente a mi

-hola hermosa – susurro en mi oído, y me estremecí - ¿te desperté? – besó mi mejilla suavemente

-estaba despierta – respondí igual en un susurro – no he podido dormir mucho – lo miré bien y se notaba que el tampoco había dormido mucho, aunque supongo que esta acostumbrado a las guardias, se veía algo derrotado, triste, su brillo no se veía como antes

-descansa, aun es temprano – beso mis labios dulcemente – te veo después

-Darien – le dije antes que se levantara me miro a los ojos – sabes que te amo ¿verdad?

-no tanto como yo a ustedes – bromeó – descansa – yo solo sonreí, él salió de la habitación, cerré mis ojos y el sueño me venció, en realidad dormí poco pero al menos descanse algo, quizá haberlo visto me animaba un poco

Más tarde fueron las chicas a visitar a Endy, se alegraron que solo fuera un susto, Lita le llevo un pastel de chocolate recién hecho, Mina le llevo una revista, Amy un libro, y Rei un amuleto del templo, para su recuperación, él estaba feliz, pero cuando entró Darien para revisarlo, se puso serio, triste, en realidad jamás había visto a mi hijo así, todos salieron y nos dejaron a los tres solos

-bueno – empezó Darien algo seco – el niño ya puede ser dado de alta, es necesario que venga una vez, cada dos semanas a que se les revise las puntadas de la herida los golpes en la cabeza, el brazo y las costillas rotas – iba yo a decir algo pero Endy se adelanto

-quiero que sea el papa de Hotaru quien me revise – yo no supe que decir

-como gustes – respondió Darien muy serio, pero triste, creo que va en serio eso de mantenerlo lejos de nosotros, y me siento mal por ellos – bueno, yo me retiro – pude oír que la voz se le quebraba, iba a salir tras él pero Endy me detuvo y Darien salió a toda prisa

-mamá – empezó – me quiero ir, vámonos a la playa por favor, vámonos, no quiero estar aquí, por favor – empezó a llorar, este no era uno de sus típicos pucheros

-pero amor – trataba de calmarlo – te tienen que revisar la herida y los golpes

-habla con el papa de Hotaru, pídele que nos ayude, vamos a la playa, a la casa de los abuelos, por favor

-solo dime ¿Por qué quieres irte? – se quedo pensando un momento, como queriendo arreglar sus ideas

-la verdad – se quedo callado

-si por favor, se sincero conmigo

-no quiero ver a Darien – eso me dejo helada

-pero Endy, por favor, él es tu… -no me dejo terminar

-no lo digas – empezó a gritar – no lo quiero, no lo quiero, no lo quiero – repetía una y otra vez

-amor, cálmate, te va a hacer daño – trataba de mantenerlo quieto porque se movía mucho – por favor, vamos a platicarlo mas en calma en casa ¿si?

-no, quiero irme lejos – ahora si estaba haciendo berrinche, pero en sus condiciones era mejor que estuviera calmado

-bien – cedí – nos vamos a la casa de la playa, hablaré con Tomoe, pero – no iba a dejar las cosas así – después, cuando estés mas tranquilo hablaremos, jovencito – me molestaba su actitud, pero primero estaba su salud, ya tendría oportunidad de reclamarle algunas cosas, se quedo mas tranquilo y no dijo nada – voy a pagar la cuenta y por tus cosas que me trajo Mina para ti – salí de ahí dispuesta a hablar con Darien, afuera de la habitación estaban Andrew y Lita y por sus caras habían escuchado todo pero no dijeron nada

-chicos, necesito ir con… - ellos solo asintieron – les encargo al niño

-ve, no te preocupes – me dijo Lita y me abrazó, caminé hasta la oficina de Darien, pero no estaba, me atendió su asistente, una chica vulgar, me dijo que estaba en cirugía, preferí no dejar recado, de todos modos me dio la impresión que no se lo daría, de todos modos quizá después lo llamaría, aunque sea para que sepa que estaremos bien

Cuando regresé con Endy volví a notarlo extraño, como triste y con demasiada información en la cabeza, pero era mejor no perturbarlo, después de salir del hospital fuimos a casa de mis padres, de ahí nos organizamos para ir a la casa de la playa, entre tanto movimiento pasaron 3 días, hasta que llegamos a la misma, y de ahí en adelante la historia no mejoró mucho, para resumir, las veces que intentaba hablar con Endy las cosas terminaban en pelea, jamás pensé que mi hijo fuera tan testarudo y tan berrinchudo, pero creo que eso debió de sacarlo de mí, de vez en cuando venían las chicas, las visitas del Tomoe eran constantes para revisar que su salud fuera recuperándose, lo cual afortunadamente se dio a las mil maravillas, yo, le avise a Darien que nos iríamos, que me perdonara, de vez en cuando nos mensajeamos pero las cosas no fluyen mucho, creo que de algún modo el se siente culpable por todo esto, yo no se como ayudarlos a los dos, se que se necesitan, pero las cosas no fluyen con Endy, han pasado casi dos meses desde el accidente y mi salud se ha deteriorado mucho, en últimos días no me he sentido bien del estomago, tengo nauseas y mareos, quizá sea porque no he comido bien, ni tampoco dormido, ya casi inician las clases y debemos volver, tenemos que arreglar las cosas, pero últimamente no me he sentido con ánimos de nada, esta situación me está deprimiendo demasiado.

Darien POV

Cuando di el alta de Endy tuve que asistir a una cirugía que duro cinco horas, así que no los pude ver, me sentí triste, pero de todas maneras no hubiera servido de nada, al salir de la cirugía Andy me esperaba en mi oficina

Flashback

-hermano, te ves cansado – me decía, sin bromear como acostumbra – ¿Cómo están las cosas con Endy? – pregunto como sabiendo algo

-mal hermano – me senté en el sofá abatido – no quiere verme

-animo Dar, dale tiempo – se quedó callado – la distancia será buena para todos

-¿la distancia? – Pregunte extrañado – de que hablas hermano

-hermano, ellos se van a ir a la playa – me quedé helado al oír a Andrew, pero que podía hacer, ellos necesitaban espacio, al menos el niño – Sere quiso hablar contigo pero estabas en cirugía

-no me dijeron nada

-creo que ella después te llamará – me dijo tratando de animarme – no te desanimes hermano, dale tiempo al niño

-espero que algún día me perdone – me entristecí pero sé que tengo un hijo y una mujer que me ama, y aunque no estén conmigo los amaré siempre

-lo sé hermano, y Sere también – me regaló una sonrisa sincera, mi guardia había terminado hacia tres horas y yo no podía salir del hospital, pero Andy me llevo a la fuente de sodas cuando salí y desayune con él y Lita, me trataron muy bien, en especial Lita.

Fin flashback

Días después me encontré con Amy en el hospital y su trato fue tan amable como si fuéramos amigos de toda la vida

Flashback

-hola Darien – me saludaba en el pasillo de la cafetería - ¿Cómo te sientes? – preguntó con preocupación en su voz

-pues bien, dentro de lo que cabe – dije cabizbajo

-animo Darien no te desanimes – toco mi hombro en señal de apoyo

-gracias Amy, eres muy amable – dije sonriendo

-espero que pronto puedas ir a casa a cenar a Richard le dará gusto volver a verte – dijo animada

-gracias, espero poder ir pronto

Fin flashback

Aunque este lejos de ellos me anima pensar que están bien, y que de algún modo sus amigas no me odian, pero no dejo de sentirme vacio, siento que me falta algo, solo pienso en sus besos, y su olor, su suave piel, cuanto la amo. Y así paso tres semanas desde que se fueron, yo andaba tratando de mantenerme ocupado trabajando, aunque no como cuando estaba en Londres, las amigas de Serena me han ayudado mucho

Flashback

-hola Darien – decía Rei cuando me la encontré en el centro comercia

-hola Rei ¿Cómo esta Nick? – pregunte amablemente

-bien gracias, y tu ¿Cómo estas? – Se preocupaba por mí – después de todo ahora te abandonaron a ti – dijo un poco en broma

-si, es cierto – sonreí aunque sin muchas ganas – ahora me abandonaron a mi, jaja

-animo Darien, Endy es muy inteligente – sonrió sinceramente – eso lo saco de ti, pero tiene un buen corazón como Sere

-lo sé – suspire – supongo que hay que dejar que el tiempo cumpla su ciclo

-claro, el tiempo es sabio

-¿y como está el niño, como va su salud? – pregunte

-pues hasta donde se esta bien, creo que la próxima semana le quitan los puntos, el brazo va bien, y los golpes – pero su explicación me dejaba casi igual

Fin flashback

Para saber por la salud de Endy decidí hablar con el Dr. Tomoe, pero tuve que esperar hasta una semana después de encontrarme a Rei

Flashback

-buen día Dr. Tomoe – salude desde la puerta de la oficina del doctor

-Darien, que gusto verte – me indicaba que pasara y me sentara en la silla frente a su escritorio – te ves algo cansado ¿has dormido bien? - me pregunto

-la verdad no, no he dormido bien – respondí algo apenado

-se nota – me miro un momento – sé que todo esto te debe tener muy mal – fingí no entender – no me mires así, sé lo de Serena y Endy – de algún modo me avergoncé – Endy y Hotaru son amigos desde pequeños, y Sere es parte de la familia – sonrió – dale tiempo al niño

-en realidad, entiendo al niño y no quiero presionarlo – suspiré – sé que en parte me lo merezco, solo que no puedo evitar sentirme triste

-animo muchacho, sé que todo se solucionará, solo recuerda que Dios sabe el momento indicado para cada cosa – sonrió

-tiene razón – sonreí de regreso – bueno, venia a saber la salud de Endy, y… - me detuve un momento – también quisiera saber como esta ella – él sonrió más ampliamente

-el niño esta bien, la herida cicatrizo bien, su brazo esta soldando pero aun debe traer el yeso por un mes mas, quizá un poco mas, pero eso ya veremos, las costillas rotas ya sanaron bien, pero debe tener cuidado, por los golpes ya casi no se notan, en verdad es un guerrero ese pequeño – yo no pude evitar sonreír lleno de orgullo y el doctor lo noto – en cuanto a Sere, ella también está bien, pero bueno, creo que anda algo triste igual que tú – mi corazón se estrujo, pero sé que ella es fuerte, casi no hemos podido platicar vía mensajes de celular, pero cada que tenemos oportunidad nos decimos cuanto nos amamos

Ya han pasado dos meses, el doctor me ha dado unos días de descanso, en realidad los acepto agradecido porque extrañamente me siento cansado, sin ánimos y hasta con malestares estomacales, pero quizá es todo esto, no he dormido bien, y desgraciadamente mi labor medica se ha visto un poco afectada, nada de cuidado pero tampoco es agradable equivocar los medicamentos, recuerdo que al poco tiempo de llegar a Londres me sentí de la misma manera, pero un poco menos fuerte, quizá sea parte de la tristeza, para descansar decido ir a la playa donde viven mis tíos, aunque Andy me ofreció que me quedara con ellos la verdad es que no tenia ganas, preferí ir con los tíos.

-Darien hijo – me saludaba mi tía desde la puerta, mientras caminaba al auto

-tía Luna, que gusto verte – la abrace, al bajar del auto – tantos años

-cierto, ya te habías olvidado de nosotros ¿verdad? – me reclamaba mientras golpeaba mi brazo

-ouch – fingí dolor siguiendo la broma – sé que soy malo, pero porque tanta agresividad – reía mientras me sobaba el brazo

-anda, caradura mejor entremos a casa, Artemis y Taiki no deben tardar de la playa – la casa de mis tíos era sencilla pero de cierto nivel económico, nunca fueron pobres, pero la habilidad en los negocios de mi primo les ha ayudado mucho estos años, él es 5 años mayor que yo, siempre ha sido serio, pero nos llevábamos bien. Es extraño como nunca me pude sentir en familia, por más amor que había y hay con ellos, siempre extrañe a mis padres, mientras esperábamos a los demás mi tía me platico algunas cosas sin relevancia sobre los negocios, que se resigna a no tener nietos, porque su hijo no se ha animado a conseguir novia, esposa, o lo que sea, me siento muy a gusto con ella.

-y dime hijo ¿tu no te piensas casar? – De pronto mi cara cambio totalmente, mi tía lo noto y me miró preocupada – cariño ¿Qué pasa?, ¿Qué dije?

-hay tía – suspire – hay tantas cosas que tengo que contarte

-sí son como 10 años de historia – dijo algo ansiosa mi tía – anda cuéntame, ¿Por qué esa cara?

-¿Cuál cara? – Pregunto mi tío entrando por la cocina – Darien, llegaste antes – me dio un abrazo muy efusivo

-tío, que gusto verte – correspondí al abrazo, a su lado traían una hembra labrador color miel de mirada tierna, de seguro de dos o tres años de edad, a la que le caí bien desde el principio

-pero que viejo estas – bromeo mi primo a mi lado, luego palmeo mi espalda, para después darme un efusivo abrazo – ella es Caramelo – me dijo al notar la confianza que rápidamente nos tomamos la perra y yo

-hola nena, Caramelo te queda bien el nombre – decía acariciando a la perra, mientras ella movía la cola y me lamia las manos

-ya déjense de cosas, y dejen que Darien nos platique – dijo mi tía por demás ansiosa de que le contara mi historia, les di un breve resumen de todo lo que había vivido desde Beryl, Serena, mis ocho años en Londres, y después Serena y Endy, ellos no decían nada, no me interrumpieron, solo un ohh, ahh, de vez en cuando, a mi tía y a mi se nos escaparon unas cuantas lagrimas y mi primo me palmeo la espalda en señal de apoyo, mi tío no dijo nada hasta que termine la historia

-tienes que recuperar a tu familia y lo sabes ¿cierto? – hablo mi tío de manera seria

-pero no los puedo obligar, bueno, al niño

-tendrá que aceptarte, eres su padre y ni el gran creador puede cambiar eso – dijo muy decidido y en parte eso era cierto – además tu los amas, no puedes renunciar a ellos

-solo les estoy dando tiempo tío, no quiero presionarlos, bueno al niño, no quiero que me odie

-yo no creo que te odie, pero tiene que escuchar y entender tus razones

-pues después hablaré con él, por ahora todo esta muy reciente

La conversación no llego a más, así que decidimos cortarla por lo sano, mi primo y yo fuimos a comprar algunas cosas a la tienda cercana a la casa, la visión que tuve después de un rato entre estantes fue como tocar el cielo, ahí, en la tienda a alguna distancia estaba mi ángel, la mujer de mi vida, comprando cosas, en ese momento caí en cuenta que su casa de la playa podía estar cerca de la casa de mis tíos, no podía acercarme, pero me animo a mandarle un mensaje luces muy bella con ese vestido rosa. Darien cuando lo recibe y lo lee abre los ojos como platos y busca por todos lados en la tienda, yo me mantengo escondido pero observándola

-¿Qué haces aquí escondido primo? – me asusta Taití

-shhh – lo callo – ahí esta ella

-¿Quién? – me sigue el juego

-Serena

-¿Dónde? – Solo señalo con el dedo a su dirección – la rubia de vestido rosa, vaya, si que es linda

-¿linda?, es hermosa – mientras llegaba un mensaje a mi celular, ahora eres adivino, o me estas espiando a lo que respondo sí, soy adivino y no sabes cómo desearía arrancarte el vestido y hacerte el amor la seguía observando de lejos y cuando leyó mi mensaje pude ver como se estremecía y sus mejillas se sonrojaba, la observe mejor con detenimiento, siempre ha sido hermosa, pero ahora está un poco más delgada y algo ojerosa, pero sus ojos brillan de una manera especial, siento que podría amarla aun más de lo que ya la amo

-¿es mi sobrino? – Pregunto mi primo, no me había percatado que Endy se acercaba a su mamá, se veía tranquilo, contento, yo solo asentí – pero si es tu vivo retrato – sonreí con orgullo

-es guapo ¿verdad? – bromee

-jojana, yo no diría eso – bromeo, y su risa se escucho por toda la tienda, hasta Serena y Endy voltearon a ver a donde estábamos, pero solo vieron a mi primo

-mejor vámonos antes que me vean – salí de ahí sin ser visto, cuando llego un mensaje a mi también me encantaría hacer el amor contigo, te amo, en ese momento se me ocurrió una idea, platique con mi primo y fuimos por Caramelo al auto, yo desde lejos observaba y escuchaba mientras mandaba un mensaje deja que Caramelo nos ayude, confía en mí, te amo, al poco Endy y Sere salían de la tienda, mi primo paso con Caramelo junto a ellos y al parecer el animal me reconoció en Endy o su sangre tan amable la llevo a él

-hola nena – decía mi hijo acariciando al animal, mientras ella hacia fiestas - ¿Cómo te llamas?

-se llama Caramelo – dijo mi primo cerca de ellos

-¿Caramelo?, que linda – decía Serena mientras me dio la impresión que entendía el mensaje

-parece que le caíste bien amigo – decía mi primo agachándose a la altura de mi hijo – ella no se acerca a los extraños, - trató de llevarse a la perra pero ella no se movía, lo que no era en si parte del plan pero iba a ayudarme, diría que la perra sabia que tenía que hacer – ¿te gustaría ir a la playa a caminar con nosotros?, porque Caramelo no se quiere alejar de ti

-puedo mama – la miro con sus ojitos de puchero y a mí me dio risa, mi ángel miro a mi primo y sentí que desconfiaba un poco

-no desconfíe señora – mi primo le guiño un ojo y al parecer Serena reaccionó

-llámame Serena, y este maleducado es Endy – decía acariciando al niño, el cual se apeno

-yo soy Taití – se presento mi primo – estaremos por el malecón

-yo voy a dejar las cosas al auto y los alcanzo – era el momento, en cuanto se alejaron mi primo y mi hijo me acerque a ella por la espalda

-le ayudo con las bolsas señorita – fingí la voz en una más grave, aunque casi me gana la risa

-no muchas gracias puedo sola – dijo sin voltear a verme, así que la abrace y bese su cuello

-óigame – empezó a gritar – que le pasa – se giro y sus ojos se abrieron como platos, yo puse cara de inocente con una sonrisa cautivadora

-qué manera de saludar – bromee, tiro la bolsa

-Darien – se lanzo a mis brazos y atrapo mi boca en un beso desesperado

-ese saludo me gusta más – decía separándome de ella para luego besarla apasionadamente – Dios Serena, no sabes cuánto te he extrañado – la abrace con fuerza y ella correspondía a mi abrazo, después la ayude con su bolsa y caminamos al auto, el cual estaba en el estacionamiento techado y sin muchos carros cerca

-¿Qué haces aquí?, ¿Cómo nos encontraste? – pregunto entre curiosa y extrañada

-destino – dije con un tono de fatalidad

-¿destino?, de que hablas – pregunto, poniéndose un poco molesta

-el chico que esta con Endy es mi primo, yo vine con ellos a pasar unos días, cuál no sería mi sorpresa al verlos aquí

-pensé que no tenias familia – dijo un poco defraudada

-es cierto nunca te había contado, pero en realidad no nos hemos contado muchas cosas – dije casi en un susurro besando su cuello y la abrazaba por detrás, mientras ella metía la bolsa de las compras a la cajuela – tenemos poco tiempo de conocernos si somos sinceros – mordí su oreja, y ella gimió – nos hemos dedicado a conocernos de otra manera – mis manos subían la falda de su vestido y pegaba su trasero a mi entrepierna, mi miembro reaccionaba a cada rose

-da-dar… - solo gimió al sentir mi mano rozar su centro sobre su tanga que empezaba a estar húmeda, ella empezó a restregar su trasero en mi ya crecida erección, mientras tocaba sus propios senos con deseo

-déjame ayudarte – con la otra mano subí hasta su seno y lo masaje descontroladamente, mientras me sincronizaba con el roce de su centro, ella solo gemía y mi autocontrol se estaba yendo a la basura, ella paso su mano por mi trasero y lo apretó

-te… te… deseo…amor… te… necesito… hazme… tuya – iba a girarla cuando el ladrido de un perro a lo lejos nos asusto, después escuché la voz de mi primo

-te…llamo…luego – dije intentando controlar la respiración, le di un suave beso y salí corriendo al otro lado

Ya después me explico mi primo que al niño se le había olvidado que sus abuelos llegaban hoy y que había que ir por ellos a la estación del tren, y que por eso regresaron pronto, mi primo dice que mi hijo es muy inteligente, pero que no cuenta mucho de su familia, lo que es bueno, porque una vez más confirmo que la seguridad lo es todo. Un par de horas después me escribió Serena lamento la interrupción, tengo un par de horas libres, porque no nos vemos solo de pensar lo que podría hacer en un par de horas con ella me estremecí, hubiera preferido toda una noche, pero dadas las circunstancias unas horas eran excelentes así que le respondí dime a qué hora y yo me organizo y te aviso, quedamos de vernos a las 5 el lugar podría parecer algo inadecuado pero nuestro deseo era más fuerte, así que me pareció adecuada, la luz del sol entraba por el balcón de la habitación, a la hora en punto tocaban a la habitación, me sentía un colegial, nervioso, mi corazón a mil, y hasta las manos me sudaban

-hola – dijo tenuemente regalándome un sonrisa entre tierna y apenada, podía ver el leve sonrojo de sus mejillas, me daba la impresión que ella también estaba nerviosa, yo no dije nada y la abrace con fuerza, en el pasillo, como temiendo que fuera una ilusión – al menos déjame pasar ¿no? – dijo divertida, regalándome esa risa cantarina, que llena mi corazón

-pero que tonto soy – decía mientras la metía aun en mis brazos – es que me pones muy mal, ¿te has dado cuenta?

-yo ando en las mismas – suspiró – te extrañé – y se aferró más al abrazo

-yo también – dije con tristeza – los extraño a los dos – pude sentir algo de tensión en su cuerpo

-Darien, Endy – se puso triste – no he podido hablar del todo bien con él, de ti

-no te preocupes hermosa – besé su frente – hay que dejar que el tiempo arregle las cosas como debe, y no quiero ser egoísta – sonrió al sentir que rosaba su espalda – pero tenemos solo un par de horas – bese suavemente sus labios – deberíamos aprovechar ¿no crees?

-solo para cerrar el tema en dos días regresamos a la ciudad, Endy inicia clases el próximo lunes – decía colgándose de mi cuello y mordiendo mi labio inferior, como se tuvo que poner de puntas aproveche, la tome por la cintura y la cargue, ella rodeo mi cintura con sus piernas, después la besé, de manera apasionada, quería terminar lo que habíamos empezado en el estacionamiento, ella se aferro a mi cuello y se pegaba mas a mi cuerpo, sentía su desesperación y deseo, que eran iguales al mío

-te amo – susurre sobre sus labios, para después besar su cuello, camine hasta una silla que estaba cerca, me senté con ella en mi regazo, sus piernas colgaban a mis costados – te he amado desde que te conozco – la mire a los ojos, ella acaricio mi cabello y me dio un suave beso

-yo también te amo – dijo después del beso, sonrió maliciosamente, apretó mi camisa y de un tirón la abrió, haciendo caer algunos botones debí poner cara de asombro porque se carcajeó

-con que esas tenemos – iba a hacer lo mismo, pero puso cara de susto, creo que no sería correcto que llegara a casa con el vestido roto, así que después de hacer el ademan de romperlo, solo fui desabotonando uno a uno los botones, mientras la besaba con pasión, pero eran bastantes, a la mitad solo lo baje, a modo que me diera acceso a sus perfectos pechos que estaban duros para mí y sin la molesta tela de su brassier, me fui directamente a chuparlos y lamerlos, alternando los mimos entre uno y otro, ella solo gemía de placer mientras jalaba mi cabello, un rato después se echó atrás apoyando sus manos en mis rodillas, lo que yo aproveche para tocar su centro con mi pulgar, sus gemidos eran cada vez más fuertes, estaba mojada y empezó a mover sus caderas para afianzar el roce

-por… favor – gimió frustrada – ya… no… aguanto – se enderezo y con su mano masajeó mi entrepierna, sin mucho reparo desabrocho mi botón y cierre del pantalón, metió su mano bajo mi bóxer y liberó mi miembro el cual estaba bastante duro, gemí al sentirlo liberado, y ella lo envolvió con su mano y dio un masaje de arriba a abajo, subiendo de velocidad poco a poco, la tome del trasero, cargándola un poco, la coloque sobre mi miembro y ella lo guió a su entrada, de un solo movimiento entre en ella, haciéndonos gritar de placer al mismo tiempo, apreté más fuerte su trasero, y ella se colgó de mi cuello, y empezó a mecerse sobre mí, de manera desesperada, besaba sus labios, mordía su oreja, mientras ella me jalaba el cabello, al momento de llegar al orgasmo ella me araño la espalda, lo que me hizo gemir aun más fuerte, el dolor resulto algo excitante, con lo que llegue también al orgasmo, después recargo su frente sobre la mía, mientras controlábamos nuestras respiraciones, nos quedamos quietos, en silencio, lo único que se escuchaba eran nuestras respiraciones, después de un momento la acomode en mi regazo como niña pequeña la abrace y recargó su cabeza en mi cuello

-te amo – dijo rompiendo el silencio – te amo mucho Darien

-yo te amo más que a mi vida – le dije estrechando mas el abrazo – sé que ahora las cosas son difíciles, pero también sé que las cosas tienen su momento y lo nuestro se solucionará pronto

-¿de verdad lo crees? – podía oír el temor en su voz

-sí, estoy seguro – bese sus labios de manera delicada y suave – solo hay que tener fe – suspiro, me levante con ella en brazos, camine hasta la cama y la senté a los pies de la misma – no podremos tener estas escapadas toda la vida – se sonrojó

-tienes razón – sonrió - ¿Qué hora es? – Pregunto buscando un reloj, lo encontró – las 6.45 – se quedo pensando – aun es temprano – me miro coqueta - ¿me podría dar un regaderazo? – preguntó y su voz sonaba sensual quitándose el vestido y las bragas, yo me quede embobado un momento – ¿entonces?

-solo si me dejas ayudarte – reímos, después de un sensual baño la lleve a casa, cuando llegamos cerca la besé

-gracias Darien – de repente se puso pálida

-¿estas bien? –pregunte y yo sentí ganas de vomitar, pero estaba preocupado por ella

-sí, me maree un poco – sonrió levemente – es que no he dormido bien – me miro detenidamente – ¿tu estas bien? Estás verde – dijo algo divertida

-¿verde? – me mire en el espejo retrovisor, y era verdad estaba verde – creo que algo me cayo mal al estomago, pero tu ya vete a dormir

-si amor, y tu toma algo para tu estomago –me dio un suave beso

Nos despedimos y yo me fui a casa de mis tíos, de pronto sentí algo en mi corazón, como mucha felicidad, pero no sabia porque, no era solo por que ella se preocupara por mí y por haber estado con ella, era otra cosa, que no puedo explicarme, pero que hace que mi corazón se inunde.


chicas, gracias por sus rw, pocos o muchos ya entendí, vienen del corazón, sé que les gusta mi historia, pero la escribo porque me gusta, jeje, me da gusto que le agrade a alguien mas, jeje.

espero que les gusten el capitulo

Angel Negro