Los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi

Serena POV

Después de estar con Darien me sentía feliz, pero ya me estaba preocupado mi falta de periodo, el cual ha sido muy regular, y mis mareos y nauseas matutinas solo las he sentido cuando esperaba a Endy, llegue a casa y me asome a la recamara de Endy, estaba dormido, después encontré a mi mama en el pasillo

-te ves preocupada, pero contenta – dijo mi mama – ¿a dónde fuiste? – preguntó pícaramente

-fui a ver a Darien – y sentí mis mejillas arder

-y entonces, porque estas así como preocupada, sé que las cosas con Endy se arreglaran – entramos a mi habitación

-creo que estoy embarazada mama – dije nerviosa

-¿estás segura hija? – se notaba preocupada

-no lo sé mama, el lunes iré a hacerme unos análisis

-¿y qué vas a hacer?

-no lo sé, estoy algo nerviosa, pero, hasta que no sepa no diré nada, creo que mejor voy el domingo a hacerme los estudios, y después que me los den veo que hago – entre más rápido sepa mejor

-sabes que cuentas con nuestro apoyo hija – mi mama siempre apoyándome, agradezco a la vida que me ayudaran cuando nació Endy, pero ahora las cosas debían ser diferentes

Después de arreglar todo y como le había dicho a Darien nos fuimos a casa, Endy inicia estudios de nuevo el lunes, y hay que arreglar muchas cosas, mi hijo está tranquilo, aunque no ha querido hablar de Darien, eso me tiene triste, y si estoy embarazada, no sé que vaya a pasar, sé que Darien nos ama, pero, ¿tendré que pasar por esto yo sola otra vez?

El domingo fui a hacerme los estudios, estarían el lunes en la tarde, ese mismo día fuimos a comprar lo que hacía falta para la escuela además del mandado de la semana, al otro día Endy se fue a la escuela y yo a la oficina, aunque estuve trabajando desde casa estos meses no es lo mismo que estar en la oficina, después en la tarde me llevaron los resultados a la oficina, como había pedido, pero no los quise abrir hasta estar en casa, cuando llego esta Endy en su recamara, yo entro a mi cuarto, y abro el sobre, mis manos tiemblan y siento la boca seca POSITIVO leo en la primera hoja, donde viene la interpretación de los resultados , en la segunda hoja vienen los conteos de no sé que, esa hoja y el sobre lo escondo bajo el colchón, la de la interpretación me la meto al baño, no sé porque lo hice pero al entrar al baño queme la hoja, no es que no quiera que nadie lo sepa, de todos modos esas cosas no se ocultan tan fácilmente, toque mi plano vientre, un hijo, de Darien y mío, un hermanito para Endy, soy tan feliz, y a la vez me siento tan preocupada, que no puedo evitar empezar a llorar, ahora no sé qué haré, solo sé que las cosas no tienen que ser como cuando nació Endy, al día siguiente deje a Endy en la escuela y fui al hospital a ver a Amy, tendría que empezar mi tratamiento de vitaminas, trataré que este pequeño ser no padezca la amargura que seguro Endy sintió

-Sere, ¿Qué haces aquí? – Me miro extrañada – tengo una cita ¿vienes de visita? – negué con la cabeza

-yo soy tu cita – sonreí aun en la puerta

-Serena, no me digas que… - asentí con la cabeza y corrió a abrazarme – Serena, que gusto

-bueno, ¿me vas a atender? – ella me sentó en la silla frente a su escritorio, me hizo preguntas de rutina, y luego me hizo el ultrasonido, lloré al ver a esa cosita, como un chicharito, pero que es un pedacito de Darien y mío

-pues bien amiga, debo decirte que todo luce bien – sonrió Amy – tu bebe, según mis cálculos nacerá para marzo

-que bien – me siento tan contenta pero a la vez tan asustada que se refleja en mi rostro

-animo Serena – me sonríe mi amiga – verás que todo saldrá bien

-claro Amy – salí del consultorio de Amy cuando me fije que delante de mi iba Darien, iba a acercarme, pero cuando lo observe mejor pude ver que no venia solo, venia con Endy, en parte eso me daba gusto, pero… a que habrá venido mi hijo, si se supone que está en la escuela, no me quedo con la duda y cuando regresaba e iba a subir al ascensor me acerco – hola doctor sexy - por suerte no hay gente cerca, pero me pongo roja por mi propio comentario, voltea a verme

-Serena – sonríe ampliamente y me da un casto beso en los labios - ¿Qué haces aquí? – Su cara cambia a una de preocupación - ¿estás bien?

-hola amor – sonrío – estoy bien vine a visitar a Amy

-¿y eso? – me mira sospechosamente

-vine de visita… social – mentí y su rostro se puso entre serio, triste o enojado, no supe descifrar

-ya veo – iba a tomar el ascensor

-espera – lo detengo - ¿Qué hacia Endy acá? – se pone aun más molesto

-si tu no me dices tus cosas, yo no tengo por qué decirte las mías – respondió molesto y sin más se metió en el elevador, yo no podía dejar las cosas así, se trataba de mi hijo, así que lo seguí, tome el otro elevador, llegue al piso de pediatría y pude verlo a lo lejos dirigirse a su oficina, corrí para alcanzarlo en recepción

-te recuerdo que estamos hablando de MI HIJO – lo tome del brazo y lo gire para que me mirara

-eso sí lo recuerdas ¿verdad? – me tomo de los hombros y me sacudió un poco, yo me asuste, me soltó y entro a su oficina, la secretaria me miro pero no le hice caso y entré tras él, cerré y puse el seguro, él estaba de píe delante del sofá

-¿de qué hablas? – Dije también molesta, no entendía su actitud - ¿Qué te pasa? – me acerque a él

-¿a qué viniste con Amy? – preguntó de nuevo y yo me puse nerviosa

-ya te dije, de visita – mentí, pero no creía que fuera el momento de contarle la verdad

-mientes – me gritó molesto – y quieres que te diga a que vino Endy – pregunto con sarcasmo, yo me quedé callada – ¿Qué?, no dices nada

-Darien yo… - me entrego un papel que sacó de su bata, se me hizo familiar

-¿Por qué Serena? – Noté la tristeza en su voz - ¿Por qué no me dices la verdad? – Yo me puse nerviosa, quería hablar primero con Endy y rogar si era necesario que perdonara a su padre – no me tienes confianza

-no es eso – dejé mi bolsa en la mesa que estaba cerca del sofá

-o es acaso que el niño que esperas no es mío – ya sabe que estoy embarazada, pero como dice que no es suyo, me está ofendiendo, sin más lo abofeteo

-¿Cómo te atreves a decir eso? – lo iba a abofetear de nuevo pero sostuvo mi mano me abrazo fuerte y me beso, pero era un beso fiero y cargado de rabia, lo aparte de mi – eres un idiota, ¿Cómo puedes decir que no es tuyo?, si tu eres el único hombre en mi vida – dije sumamente ofendida

-dime que nadie te ha hecho estremecer como yo – dijo besándome – que nadie te toca como yo lo hago – toco mis senos y mi espalda, luego mi trasero, yo empecé a gemir – anda Serena, dime que nadie te ha hecho el amor como yo – no sé en qué momento acabé recostada en el sillón con el encima de mí, la falda la traía enroscada en la cintura, y me estaba empezando a desabrochar la blusa, rozando mis senos, mientras dejaba húmedos besos en mi cuello

-Darien… no… creo… que… sea… correcto – trataba de detenerlo, aunque no me esforzaba yo mucho, ya mis senos estaban fuera de mi sostén y los lamia salvajemente

-solo no grites – mordió mi oreja, y yo tuve que ahogar un gemido –pero dime que me amas – rogo en una especie de puchero

-sabes que te amo tonto – susurre en su oído para luego lamerlo – te amo más que a mi vida – desabroche su camisa, mientras besaba su fornido pecho – te quiero en mi – demandé desabrochando su pantalón – por favor hazme tuya – saque su miembro y lo empecé a masajear, empezó a gemir un poco alto – shhh, ¿y me pides que no grite? – empezó a masajear mi clítoris, y me tuve que morder el labio para no gritar, hizo a un lado mi tanga y de un movimiento me penetró, salvajemente, nos besamos para ahogar el grito de placer que queríamos lanzar, me abrace a su cuello y jale su cabello

-¿te… gusta… así? – preguntaba dándome rápidas embestidas

-ohh – fue lo único que pude pronunciar

-dime… que… te… gusta – demando siguiendo con sus fuertes embestidas

-sí…me… me… gusta…pero… me… gusta… más… cuando… cuando…me… dices…que… me… - estaba llegando al clímax – dime… que… me… amas –demande casi alcanzando el orgasmo

-te amo – embestida – más – embestida – que a mi – embestida – vida – susurro a mi oído mientras llegábamos al orgasmo, nos besamos para acallar los gritos, que amenazaban escapar de nuestras gargantas, después nos quedamos quietos, recuperando la respiración, después de un rato golpee su hombro con mi puño cerrado – ouch, ¿Qué te pasa? – preguntó reaccionando al golpe, se levanto y se sentó en la orilla del sofá

-eso es por dudar de mí - me hinque a su lado y lo volví a golpear – y eso por no querer decir a que vino el niño, y esto – tome su rostro en mis manos, lo acerque a mí y lo bese apasionadamente – por amarme como yo te amo a ti – le dije al finalizar el beso

-con que esas tenemos – sonrió pícaramente y me jalo a modo que quede recostada en sus piernas, me beso dulcemente – esto es por la cachetada – me beso de nuevo – esto por no decirme que estas embarazada, y esto – me dejo un chupetón en el cuello – por volverme loco de deseo

-oye, no es justo - le reclame y me removí en sus brazos, pero no me soltaba, trate de alcanzar su cuello pero no me dejó - ¿Por qué no me dejas hacerte un chupetón?

-porque no y ya – sonrió arrogante – mis admiradoras se pueden entristecer

-oye descarado – me levante rápido y me acomodé la ropa – que cínico eres – él se levanto y me iba a abrazar pero me moví para alejarme de él – no me toques – de pronto me acorralo entre la pared y su cuerpo – suéltame

-vamos Serena – me miro dulcemente – sabes que bromeo, no tengo ojos para nadie más – beso mi mejilla, mientras restregaba su cuerpo al mío y su erección iba creciendo – sabes que solo te amo a ti

-mas te vale – y sin darle tiempo me lance a su cuello y le deje un chupetón, el gimió bastante fuerte y me apretó más entre la pared y su cuerpo, su erección estaba muy dura, sin pensarlo me hinque y quede justo frente a su miembro – shhh, solo no grites – y lo metí en mi boca, succionándolo rápidamente, él solo se tapó la boca para no gritar

-Serena – dijo en un forzado susurro – no me tortures

-solo déjate llevar – dije antes de darle las últimas succiones antes de que se viniera en mi boca, podía escuchar cómo ahogaba sus gritos, me levanto y me beso con desesperación, sonreí como tonta

-te amo hermosa – me abrazó tiernamente, y yo me perdí en su olor, después de un momento camine a la mesa donde deje mi bolsa, mientras me iba terminando de arreglar la ropa

-te voy a mostrar algo solo si tú me dices a que vino Endy – me gire, él quiso tomar lo que llevaba en manos pero lo oculte tras la espalda y me abrazó tratando de quitármelo, pero no lo deje – anda, dime y te enseño

-eso se llama chantaje – me beso dulcemente

-anda – hice un puchero estilo mi hijo

-bueno – me soltó del abrazo me tomo de los hombros y me condujo a la silla frente a su escritorio para que me sentara – estaba preocupado por ti – lo miré extrañada – pensó que estabas enferma – sonrió – aunque esta enfermedad se quita en unos cuantos meses – sobó mi plano abdomen mientras se hincaba junto a mi

-pobre pequeño – dije triste – ¿entonces ya sabe que va a tener un hermanito? - él asintió con la cabeza - ¿Cómo lo tomo?

-pues lo sentí tenso quizá esté asustado – recargo su cabeza en mi hombro, yo bese su frente – pero solo necesita tiempo para asimilar todo – se enderezó – y ahora ¿Qué me vas a enseñar? – Me miró con picardía – yo sonreí y le extendí una foto

-toma – la tomó, percibí un brillo en sus ojos

-es nuestro bebe – dijo empezando a llorar, yo abrace su cuello y se recargo en mi pecho – no sabes cuan feliz me haces Serena – se enderezó y me beso, sus lagrimas me hicieron llorar, aunque sabía que eran de felicidad – gracias Serena, mil gracias

-no me agradezcas, soy yo la que debe agradecerte – de pronto se puso algo triste – no te pongas así, las cosas han sido difíciles, pero nos amamos, y eso es lo que importa – besé su frente – ahora lo importante es que podamos ser una familia

-¿y qué hay de Endy? – me tenia abrazada con su cabeza sobre mi hombro, y yo me sentía tan dichosa

-tenemos que hablar con él

-sí pero ¿cómo, cuándo? – podía sentir el nerviosismo en su voz

-relájate amor, ya se nos ocurrirá algo – besó mi cuello de manera provocativa

-me encanta cuando me dices amor – lamió mi oreja

-Dr. Chiba – fingí indignación – eres insaciable ¿verdad? – metí mis dedos en su cabello

-es lo que provocas querida – me encanto que me dijera así, pero no podía seguir todo el día haciendo el amor en su oficina, me levanté de golpe - ¿Qué pasa? – pregunto en un puchero fingido

-Darien, mejor me voy, tengo cosas que hacer y quiero ir por Endy a la escuela

-no lo vas a regañar ¿o sí? – me pregunto levantándose y acercándose a mí, poniendo carita de niño bueno

-Darien, no entró a clases, se puso en riesgo, y no me aviso – me puso cara de "que exagerada", pero siempre hemos sido sinceros los dos

-dale chance esta vez, estaba preocupado por ti, además, estuvo conmigo, ¡soy su papa! - dijo con mucho orgullo, eso me dio risa

-bien, esta vez no lo regañare – sonreí malévolamente – pero alguien tiene que pagar, y dado que tu lo defiendes – me aleje de él, rápidamente – usted queda castigado señor – fingí enojo y mano dura, puso cara de susto

-oye Serena – empezó a acercarse a mí pero coloque mi mano en su pecho para que no se me acercara tanto – no tenemos que llegar a esos extremos, ¿Cómo es que me vas a castigar a mí? – de nuevo ese puchero

-ya sabrás de mi castigo, por ahora me voy – dije tajante, aunque en broma y me acerque a la puerta, el se abalanzo a mí y trato de besarme, yo moví la cabeza esquivando el beso

-sin un beso de despedida – intentaba besarme – que cruel –

-tómalo como parte del castigo – bromee, pero su cara de frustración me causo mucha gracia y solté una fuerte carcajada, lo que lo puso muy tenso, me soltó y caminó hacia su escritorio, yo no me moví de mi lugar, se sentó resignado en su silla, tenia la mirada baja y triste, me remordió la conciencia, camine hasta ponerme a su lado, tomé su rostro y lo gire para que me mirara a los ojos – bien, olvida el castigo – lo besé tiernamente y sentí su sonrisa sobre mis labios – pero no creas que podrás disculpar a tu hijo todo el tiempo – sonrió mas ampliamente – me tengo que ir amor – lo besé más apasionadamente

-veté con cuidado ¿si? – se levantó y me acompaño hasta la puerta – y llámame mas tarde – decía al tiempo que abría la puerta de su oficina – te amo – me dio un rápido beso, la secretaria me dio una mirada de esas que matan, yo sonreía orgullosa, y me aleje, me sentía feliz, y haría todo lo posible, y hasta lo imposible por lograr que Endy perdone a Darien y podamos ser una familia los cuatro

Darien POV

Sería padre de nuevo, cuando Endy me dio la hoja de resultados, sentía ganas de brincar y gritar como un niño al que le acaban de dar el mejor regalo de Navidad, mi corazón esta que no cabe de orgullo, aunque tengo miedo sé que por lo menos Endy en el fondo me da una oportunidad, podía ir con Tomoe, pero me buscó a mí para que le dijera si su mama estaba enferma, en parte me hace pensar que conmigo se siente seguro, ahora tengo que pensar como arreglar las cosas con Endy, cuando vi a Serena y me dijo que vino con Amy supe por donde iba la cosa, pero me dio cierta tristeza que no me contara de inmediato, supongo que tenia miedo, la parte mas difícil de todo esto la ha llevado ella, pero ahora las cosas tienen que ser diferentes, por ella y por mí pero sobre todo por nuestros hijos, nuestros hijos, Dios, hace poco sufría por que pensé que nunca tendría una familia, y ahora tengo un hermoso hijo que es inteligente y de buen corazón, y aparte muy guapo, jeje, y ahora viene otro ser que es producto del amor que nos tenemos, se me está ocurriendo algo y Andrew y Lita me van a ayudar, le llamo a mi amigo

-hermano ¿Cómo estas?... yo bien, ya después te contaré… digamos que es sorpresa… jaja, por ahora necesito que me hagas un favor… necesito que – dude un momento – bueno, quiero que me apartes un área de la fuente de sodas, como para un cumpleaños… sí, sé que no es su cumpleaños, bueno – me siento triste pero tonto a la vez – ni siquiera sé cuando es su cumpleaños pero eso no importa ahora, ayúdame viejo... bueno, y también quiero un pastel de… en serio es su favorito… wow, ahora entiendo tu reacción el día que me invitaste… sí, por favor que lo haga Lita… ok, después me comunico con las chicas… como a las 10… hecho hermano, bueno, gracias, cuídate y saludos a Lita… bye

Terminé mi llamada, y me dispuse a llamar a las chicas, la idea y como se los explique a ellas era hacer una reunión tipo cumpleaños para Endy, sé que los regalos materiales no podrían compensar mis ocho años de ausencia, pero era un buen intento, todas me apoyaron contentas y poco a poco me fueron dando sugerencias de lo que le gustaba a Endy, al parecer la fotografía era algo que le encantaba, en especial al ver a su mama, futbol su deporte favorito, pastel de chocolate igual que a mí, sus películas favoritas aun son las de Disney y las de fantasía, adora a Harry Potter, ama los juegos de video, pero su mama no le ha querido comprar la consola, quizá me logré ganar puntos extras si le compro una consola, un punto crucial para que mi plan funcione es Hotaru, esa niña por lo que me di cuenta es muy importante para Endy, me dirigí a la oficina de Tomoe, quizá ella esté con él como todas las tardes

-buen día – saludé al entrar a la oficina

-Darien, adelante – me dijo muy animado Tomoe – que gusto verte, increíble que aunque estemos cerca no nos veamos tan seguido

-así es doctor, hola Hotaru – salude a la pequeña que estaba sentada en el sillón de la oficina

-buenas tardes doctor Chiba – saludo tímidamente

-dime Darien – me senté junto a ella, y me sonrió – quisiera hablar contigo de Endy – me miró sorprendida, pero a la vez como esperando que lo hiciera, sonrió mas abiertamente

-los dejo un momento a solas para que hablen con confianza – dijo Tomoe al tiempo que se levantaba y salía de la oficina

-gracias – alcance a decir cuando cerraba la puerta – necesito que me ayudes – le dije sinceramente

-no sé en qué te puedo ayudar – se puso triste – él ha estado muy triste, y no sé cómo ayudarlo – sentí una punzada en el corazón

-quisiera desaparecer su tristeza, créeme, yo también sufro mucho - se me quebró un poco la voz

-Endy es bueno, no es rencoroso, solo creo que esta asustado

-yo también creo que está asustado, y que debe ser difícil, estoy pensando hacerle una fiesta, sé que no es un niño interesado, pero tengo que empezar con algo

-pues podrías comenzar regalándole el juego de ajedrez de Harry Potter – me dijo muy sonriente – eso le encantaría

-lo tendré en cuenta, dime – me daba miedo preguntar pero tenia que hacerlo - ¿Qué te contó de su papa?, digo antes de saber de mí

-en realidad no mucho, nunca mencionaba el tema, pero cuando había día de padres e hijos el optaba por no venir – me dolió su respuesta – creo que tienes mucho trabajo Darien – sonrió – pero en verdad es buen niño – sus ojos brillaron de manera especial

-gracias Hotaru, ¿te veo el sábado donde Andrew? – Ella asintió alegre – bueno nos vemos – salí y fui a mi consultorio, con muchas emociones encontradas

El resto de la semana estuvo tranquilo, tuve mi guardia el miércoles y el jueves fui temprano a comprar lo que necesitaba, compre el famoso juego de ajedrez "mágico", le compré unos nuevos tenis de futbol, unas rodilleras y un balón autografiado por Beckham, la consola pensé en comprarla, pero sería como retar a Serena y eso no me convenía, decidí llevar los regalos ya envueltos a la fuente de sodas para no andarlos paseando, esa misma tarde en mi departamento saque una caja con los pocos recuerdos que tenia de mis padres, casi todo deje que se perdiera, solo tenia una foto de nosotros tres, por alguna razón quería dársela a Endy, quizá mis padres desde el cielo, que siempre me han cuidado me puedan ayudar, el viernes en la mañana llamé a Serena para decirle todo lo que tenía planeado, ella quedó en llevar al niño con Andrew a la hora convenida, me empecé a poner nervioso, espero que no se enoje conmigo. El sábado llegó más pronto de lo que quise, me fui desde temprano con Andrew para ayudarle con las cosas.

-espero que esto funcione hermano – decía Andrew mientras movíamos unas mesas

-yo también lo espero, pero al menos no dirán que no lo intenté si todo sale mal

-animo hermano, no pierdas las fe – palmeo mi espalda – mientras creo que mejor siéntate aquí porque ahí vienen todos – gire para ver que en efecto todos iban llegando desde distintos puntos de la calle, Amy con Richard y Lita, Rei y Nicolás, Mina con Serena y Endy, entraron muy animados, y la sonrisa de Endy no tenia precio

-gracias mama – decía alegre el niño mientras se sentaban en el área reservada

-no me agradezcas a mí corazón – en ese momento me coloque atrás de él – yo no organice esto – Serena me miro y Endy giro para mirarme, su rostro cambio en dos segundos, se puso tenso, serio y algo triste

-hola Endy, espero te guste la sorpresa – sonreí ´pero su seriedad me puso tenso

-Endy, dale las gracias a Darien – le dijo su mama, yo negué con la cabeza, no quería presionarlo

-déjalo Serena, no importa – dije abatido

-gracias Darien – respondió Endy como en un susurro, yo sentí un rayito de esperanza

-te traje algunos obsequios – señale los regalos que estaban en la mesa de a lado – sé que no compenso la ausencia pero… - se levantó y me miro directamente a los ojos

-no quiero nada de ti – grito, y me sentí mal – no quiero tus regalos ni nada tuyo – iba a salir, se acerco a la puerta

-Endy, no seas grosero – le grito Serena, que luchaba por contener las lágrimas

-Endy vuelve aquí – lo alcance, y lo agarre del brazo

-suéltame – se soltó de mi agarre – tú te fuiste, nos dejaste – supongo que se sentía ofendido – y vienes con tus regalitos y así esperas que te perdone

-lo siento, pensé que te gustarían – en eso llegó Hotaru y lo detuvo, porque iba otra vez a la salida

-Endy, no seas así, sé que siempre has querido tener a tu padre – dijo Hotaru a punto de llorar – y lo tienes frente a ti, él te quiere

-Endy, por favor – gritó Serena desde su asiento, llorando

-Endy, pensé que las cosas podían mejorar – me hinque para quedar a su altura – pero no quiero presionarte, perdóname, solo déjame darte esto – estaba aguantando las ganas de llorar, pero me traicionaron las lagrimas, aunque traté de mantenerme calmado – esta fue la última foto que tengo de mis padres y mía, sabes que yo los perdí cuando tenía 6, siempre soñé con tener una familia, y la tengo, pero no quiero presionarte, ni obligarte – recordarlo hacia que mis lagrimas se intensificaran, él miraba la foto, puse la foto en sus manos – sé que es extraño y ni yo entiendo, pero quiero regalártela, espero que algún día me perdones – me levante, besé su cabeza mientras él seguía mirando la foto, no dije más, no miré a nadie y salí del local, caminé hasta la esquina

-Darien – escuche que me gritaban, pero no quise voltear – papá – escuche de nuevo, y me giré inmediato, vi a Endy correr hacia mí en la mano llevaba la foto, se detuvo frente a mí, él también lloraba, me hinque y abrí los brazos y se lanzo a ellos, nos abrazamos como si nada hubiera pasado, como si siempre hubiéramos estado uno con el otro, como si yo jamás me hubiera ido,

-perdóname Endy, jamás quise dejarlos, pero yo no sabía de ti, me equivoque, nunca debí irme, pero si me hubiera enterado antes de ti hubiera vuelto, para estar con ustedes – seguíamos abrazados y llorando, a lo lejos vi a Serena acercarse, podía ver que lloraba, pero sus ojos brillaban de agria – vamos con mama ¿si? – asintió, nos soltamos, caminamos juntos, sonriendo

-perdóname mami – dijo Endy y la abrazo – no quise hacerte sentir mal

-no te preocupes pequeño, ya todo esta bien ¿verdad? – Endy asintió con la cabeza aun abrazado a ella – volvamos, nos espera un rico pastel de chocolate – caminamos hacia la fuente de sodas, todos nos miraban con lagrimas y sonriendo, Endy se acerco a la mesa, y yo me quedé abrazando a Serena por la cintura, me sentía tan feliz, de pronto sentí que Serena se desvanecía, mientras el rostro de todos los presentes se ponía tenso, se veían asustados

-Serena amor ¿Qué tienes? – La sostenía en brazos, se veía muy pálida y parecía que sudaba frio – Serena, despierta, Amy – le grite a la peliazul para que se acercara, mientras la recostaba en un gabinete cercano, le tomé el pulso pero en su estado nadie mejor que su amiga, la toco, y la reviso rápidamente

-Darien es mejor llamar a una ambulancia – me asuste al escucharla

-mami, despiértate – Endy lloraba y sacudía un poco la mano de Serena

-cálmate Endy, todo va a estar bien – lo tomé de los hombros, mientras llegaban los paramédicos y la checaban, la colocaron en la camilla, ya tenia mas de 15 minutos desmayada, y yo me sentía impotente – Endy – le dije hincándome frente a él – me voy con tu mama en la ambulancia, tú vete con tío Andrew, ´¿de acuerdo? – Acepto con la cabeza – no te asustes, todo estará bien, te quiero – lo abrace y besé su frente, me levante y camine junto a los camilleros, también iba Amy con nosotros, cuando llegamos al hospital no me dejaron entrar con ella

-no te preocupes Darien – fue lo único que dijo Amy antes de desaparecer en una de las salas de urgencias, yo me quede en la sala de espera pero parecía león enjaulado, caminaba de un lado a otro, a los 10 o 15 minutos llego Endy con Lita, mientras Andrew llegaba mas atrás, cuando me vio corrió a mi lado, me abrazó, yo sobaba su cabello, para que se mantuviera tranquilo, y yo en automático me calme para no ponerlo mas nervioso

-va a estar bien ¿verdad? – pregunto el niño con temor

-si pequeño, va a estar bien

-¿y mi hermanito? – pregunto aun más asustado

-los dos van a estar bien – sabia que con dos meses de embarazo los riesgos eran mas altos, pero no podía perder la fe, después que las cosas mejoraron con el niño – no te preocupes

Nos quedamos cerca de una hora, anduvimos sentados, de pie, caminando, parecíamos estar conectados en las sensaciones, me paraba, se paraba, me sentaba, se sentaba, o es que quería estar cerca de mí como sea, la angustia era compartida, después de esa tortuosa hora salió Amy

-¿Cómo esta? – pregunté angustiado

-calma Darien, ella está bien – sonrió y me tranquilice – tuvo una descompensación de azúcar, además de que ha dormido poco y las emociones de hoy, bueno, creo que fueron demasiado – quise preguntar por el bebe pero pareció entender mi rostro – los dos están bien, tranquilo, pueden pasar a verla, pero solo unos momentos, luego es mejor dejarla descansar – tomé a Endy de la mano y caminamos hacia su habitación, parecía estar dormida, pero en cuento entramos abrió los ojos

-¿estás bien? – pregunte tímidamente, tenia conectado el suero, y el equipo para medir sus signos vitales, podía notar que estaba tranquila

-mis amores – estiro la mano, se escuchaba algo adormilada, pero quizá le pusieron algo para relajarla – verlos juntos es todo lo que necesito para sentirme bien – nos acercamos y tomamos su mano, los tres tomados de la mano, ella nos miraba feliz, radiante

-nunca vuelvas a asustarnos así – amenacé, para después besar tiernamente sus labios, mi hijo fingió una tos, y sonrió – oye, acostúmbrate – bromee y sonrió mas

-mama, me asustaste – ella le desordeno su cabellos

-lo siento, no quise asustarlos, pero por verlos juntos sufro lo que sea – dijo muy contenta y orgullosa

-no te hagas chistosa – dije serio – en verdad no nos asustes así

-este bien – sonrió y se acomodo más en la cama, como un gatito

-ahora descansa – bese su frente, y Endy su mejilla – te vemos después – salimos de la habitación – quieres ir a comer algo, vamos a la cafetería – él solo se dejo llevar, aun se veía perturbado, en la sala de espera nos encontramos a Andrew, le explicamos que todo estaba bien, se fue y quedó que llamaría a los demás para avisarles, después llegamos a la cafetería, pidió un trozo de pastel de chocolate y un vaso con leche

-gracias – dijo de pronto, ya que había permanecido un rato callado, yo solo lo veía comer

-¿de que? – pregunte extrañado

-de todo – sonrió – de la fiesta, los regalos, por estar aquí, por querernos – me dio ternura, palmee su hombro y desordene su cabello, le causo risa

-no tienes nada que agradecer, al contrario – no entendía – soy yo quien tiene que agradecer que me hayas perdonado, y me estés dando una oportunidad

-estaba viendo la foto que me diste cuando saliste de con tío Andy, y bueno – se apeno un poco – me vi a mí en la foto, y supe que quería una familia – me miro – supongo que estoy loco

-pues ya somos dos – sonreí y el sonrió mas animadamente – porque yo también deseo que seamos una familia – ahora solo quedaba algo pendiente – Endy, necesito que me ayudes en algo – brevemente le explique en qué consistía mi plan

-claro que te ayudo – respondió animado y eso me dio mucho gusto, ahora las cosas estarían bien

Muchas gracias a todas por sus reviews, son muy importantes para mi, a cada una respondí al menos este cap, jeje, pero las que no tienen cuenta en el fanfic también les agradezco:

shessid, Junis, fans de sailor moon, Annie

Espero que no me falte nadie, si no, perdonenme, pero no dejen de leerme, las quiero

Angel Negro