Nota

Perdón por la demora, investigue mucho sobre la Alemania de comienzos de los años 20 (recuerden que en el anime Ed llego en 1921) para que sea todo realista y si, en los años 1921 - 1922 aún se bailaba el vals en las fiestas de gala xD

Sigan el fic ^^


CAPITULO 4

Pasaron los días y faltaba muy poco para la noche del baile, Edward y Alphonse se encontraban en la tienda que les recomendó su jefe para arrendar los trajes. Alphonse fue el primero en salir del vestidor y luego salió Edward, cada uno vestía un smoking de corte recto, solapa satinada terminada en punta y tres botones al frente, camisa blanca y corbata de moño negro.

- Creo que este traje me queda muy justo mejor pido una talla más grande… – decía Ed revisando sus mangas

- Yo creo que esta bien – comentó Heiderich sonriendo

- Muchachos! Están listos? – preguntó una señora mayor afuera de la habitación

- Si! – respondieron los muchachos

Entro a aquella habitación la señora, de rostro amable que era la esposa del dueño de la tienda, el dueño se encontraba en el recibidor hablando con un cliente que se marchaba

- Vaya! Si son unos jovencitos muy guapos – exclamó la señora alegremente

- Jeje gracias – musitó Alphonse

- Señora…. – dijo Edward – este traje me queda bien? Necesito una talla más grande verdad?

- Ese traje le queda perfecto, se ve excelente joven

- Amm – expresó Ed algo decepcionado (esperaba haber crecido más)

- Entonces nos llevaremos estos trajes – dijo Alphonse

- Muy bien – respondió la señora amablemente

El día ya estaba atardeciendo y de regreso al apartamento Edward y Alphonse se quedaron unos momentos conversando con la señorita Gracia en la florería.

Durante estos días Alphonse notó que Edward se comportaba de una manera diferente cuando hablaba con Gracia y con el oficial Hughes, cuando Ed hablaba con ellos su expresión cambiaba, era como si se comportara más abiertamente y eso era extraño en él ya que siempre se cerraba a las demás personas, esto era algo que le preocupaba a Alphonse, aún no sabia cual era la razón del sufrimiento de Ed pero en estos días ya había pensado en una manera de apoyarlo, para extenderle una mano amiga.

Después de platicar con Gracia los muchachos entraron al apartamento, Alphonse se dirigió a la cocina a calentar agua en la tetera y Edward fue a sentarse a un sillón.

- Ya faltan pocos días para la fiesta de las rosas… – comentó Ed dando un suspiro – ya me estoy poniendo nervioso, si hacemos algo mal el señor Obelt…

- No te preocupes – dijo Heiderich mientras se dirigía a sentarse en un sillón- la señorita Gracia ya nos enseño a bailar, todo saldrá bien

- Si pero… por que tenemos que ir?

- Jajaja no te quejes

- La verdad… solo quiero concentrarme en el proyecto

- Vamos, apuesto que te divertirás – dijo animadamente

- Mmm… - solo expresó Ed mientras volteaba su mirada hacia la ventana para mirar en cielo rojizo del tardecer

- Además – continuó Alphonse- irán algunas personas importantes, escuche que también ira un socio del señor Obelt que trabaja en Norteamérica

- Enserio? – preguntó Edward más motivado

- Si, seria bueno conócele no crees?

Luego se escucho hervir la tetera, Alphonse se levanto a apagar la cocina y de pronto recordó

- Cierto, ya estamos a fin de mes tendré que pagar el arriendo

- Alphonse, disculpa… por el trabajo no he podido buscar bien un apartamento

- Descuida no lo dije por eso, no te preocupes puedes quedarte cuanto quieras

- Gracias

Los chicos pusieron la mesa para tomar el té, después de estar sentados Alphonse comentó

- Oye Edward estuve pensando… me convendría tener un compañero de apartamento

- Que? – dijo Ed sorprendido – quieres que compartamos el apartamento?

- Claro, así la renta saldría más barata pagando la mitad

- Eso seria genial! Pero estas seguro?

- Si, claro, si tú quieres

- Pues claro, también me saldría más económico además estamos cerca del trabajo y la verdad ya me acostumbre a vivir aquí jaja

Los dos chicos comenzaron a reír animadamente

Edward había pensado antes que seria bueno vivir con Heiderich, así podría apoyarlo más ya que notó que por alguna razón él tomaba el trabajo mucho más enserio, como si tuviera una razón personal más importante además de recobrar el orgullo de su país. Edward estaba seguro que así podría apoyarle más.

En los días que siguieron los chicos continuaron con sus trabajos normalmente hasta que llego la noche del baile.

El viento soplaba de vez en cuando, se podía observar las estrellas en el cielo nocturno y la luna casi llena alumbraba con su luz plateada las calles de Munich.

Dos chicos rubios vestidos elegantemente se encontraban parados al frente de la puerta de una gran casa situada cerca del centro de la ciudad.

- Bien ya estamos aquí… – dijo Alphonse un poco nervioso- menos mal que el señor Obelt nos prestará su auto para llegar a la fiesta

- Si.. este… Alphonse podrías conducir tú?

- Ehh?

- Es que la verdad no se conducir – musitó Ed un poco avergonzado

- Jajaja de acuerdo

- Oye! no te rías! – dijo Ed frunciendo el ceño y de pronto la puerta se abrió, apareció una mujer con traje de sirvienta

- Ustedes deben ser los señores Edward Elric y Alphonse Heiderich, pasen por favor

Los chicos entraron y al pasar fueron recibidos por su jefe y su esposa

- Muchachos! Ya llegaron, se ven muy bien

- Gracias – respondieron los dos chicos

- Esperen un momento las chicas se están arreglando

- Descuide – dijo Edward

- Chicos les presento a mi esposa Rachel

- Mucho gusto – dijo la señora de unos 40 años de cabello rubio claro y ojos color esmeralda vestida también elegantemente con un vestido color crema

- Mucho gusto – contestaron los muchachos

- Gracias por ser los acompañantes de mi hija y su amiga – continuó la mujer

- Es un honor para nosotros señora – contestó Heiderich

- Nosotros iremos a la fiesta un poco después que ustedes junto con los padres de la amiga de mi hija - continuó el hombre de bigote- cuando lleguen diviértanse de acuerdo? después de todo la fiesta de las rosas es especialmente para los jóvenes jaja

Mientras los cuatro conversaban cortésmente dos chicas los observaban desde el segundo piso, en el corredor a un lado de las escaleras, preocupadas de que no las vieran

- Allí estan! Kyaaa son muy guapos ya me puse más nerviosa Rosemary

- Tranquilízate Aubrey aunque siii! Son muy guapos…- luego por unos momentos Rosemary se quedo observando detenidamente a Edward – Bien – dijo seriamente- mi pareja será el chico de cabello largo

Ehh? De acuerdo – dijo Aubrey algo extrañada.