Capitulo 3 – AcercándoseEdPOV

Antes de llegar a casa le daría a mi padre una sorpresa, nadie sabía que venía y quería ver su cara, me reí mentalmente.

Cruzando las puertas del hospital, me encaminé para su oficina, mi padre era el director y eso tenía ciertos beneficios de espacio, pero también una gran responsabilidad a con la gente, eso era lo que me encantaba de él su dedicación a cuidar de la vida y no solo cuidar, como él decía "curar, cuidar y prevenir".

Como es el destino ¿no?, hace unos días me presentaba a mi mismo como una gran "estrella" llevando a la gente lo que más me gusta, la música, con la intención de entrar en sus corazones y sembrar aunque sea una parte de lo me hace feliz. Hace unas horas deje todo eso para llevar a mi familia lo que extrañan y lo que añoro hace tiempo, pasar con ellos un tiempo de "cariño", con mi madre, mis hermanos, mi padre. Hace solo unos minutos había encontrado un inmenso tesoro llamado Isabella y también se me había escapado, derrumbando el piso donde me encontraba. Hace solo segundos era infeliz. Ahora al doblar la esquina de la sala, el sol brillaba para mi aun bajo techo.

Ahí frente a la máquina de gaseosas estaba ella, eligiendo una bebida, con su seño fruncido por la indecisión. Me adelantaría y retribuiría el favor de las galletas.

–Hola "Isabella" – susurré en su oído lo más sensual que pude.

Vi con satisfacción como serraba los ojos ante mis palabras y el escalofrió que hice recorrer su cuerpo, desee que fuese de placer.

–Mm… hola – el silencio nos volvió a embargar.

–así que… ¿indecisa? – Continué haciendo una seña a la máquina de sodas, coloqué un par de monedas y me saque una coca, luego volví a colocar otro par no dándole la oportunidad de rechazar mi ofrecimiento – ¿y que quieres Isabella? – sus ojos mostraron confusión, medio reí ante su incomprensión, tal vez había causado algún efecto después de todo o tal vez estaba pensando en otra cosa – me refiero a que soda deseas, ya esta pagada–aclaré.

–eh... una coca–respondió rápido.

De pronto una lluvia de preguntas me invadió ¿Qué hacia ella acá? ¿Estaba enferma? ¿Conocía a alguien que estuviera aquí? ¿Venia acompañada? Preguntaría, pero una a la vez.

–dime Isabella…–comencé.

–"Bella" por favor dime Bella, Isabella suena muy "ostentoso"–me sonrió avergonzada.

–Bien, parece adecuado–la mire intenso, "Bella" si eso era lo que era… bella– dime Bella ¿qué te trae por aquí? –su seño se frunció en dolor, ¿Qué había preguntado?

Luego de un momento incomodo me respondió, suave, casi en un susurro.

–mi padre… el está hos…. – se detuvo en seco y me miró con asombro – "Cullen!!" ya sé de donde me suenas – dijo en un tono un poco elevado. Por fin se había dado cuenta de quién era, bueno ahora eso cambiaba las cosas o no? –eres el hijo del Dr. Carlisle!.

–SI! Soy el hijo de Carlisle!? – mi afirmación sonó medio a pregunta, ¿acaso esa era su deducción respecto a mi? ¿En verdad no me relacionaba con la música? ¿En verdad no sabía quién era? Un momento… Carlisle? –¿Cómo conoces a mi padre?

El era el Dr. Cullen para todos, ¿Por qué lo llamaba así? ¿Qué relación tenia con él?

–bueno…–titubeó, otra vez su rostro reflejaba dolor– él es el Dr. de mi padre–no comprendía ¿su padre? ¿y eso?. Debió de notar mi confusión y aclaró – si mi padre esta hos…

–Bella!!– una voz conocida desde mi espalda saludo a bella, sin percatar en mi e interrumpiendo nuestra conversación– Que agradable sorpresa!

Mientras se acercaba, Bella sonrió forzadamente.

–hola de nuevo Dr.… Carlisle

–pensé que te había dicho que tenias que descansar y comer algo saludable– continuo con fingido enojo– no puedo cuidar a dos pac… ¿¡Edward!? – "hasta que percató en mi" pensé.

–hola papá– que bueno una gran sonrisa se dibujo en el rostro de mi padre y al mismo tiempo reflejaba la grata sorpresa que deseaba causar con mi visita.

–¡¡Edward hijo!! Que alegría tu visita, me has sorprendido – dijo mientras nos abrazábamos efusivamente–pero… ¿que haces aquí?

Me reí

–¿acaso no puedo tomarme un tiempo para mí y mi familia? me he escapado–sentencie. El rostro de mi padre era de desaprobación, como lo había pensado–calma papá, pedí "vacaciones de inspiración"– ambos reímos ante el nombre que les había puesto.

–eso hará muy feliz a tu madre.

–lo se, estaba aquí con Bella... –señalé, pero ella no estaba.

–¿Bella?... así pobre niña– la preocupación volvió al tono de mi padre y ante mi mirada, respondió a mi pregunta silenciosa– su padre es el Jefe de policía de Forks

–si, eso lo deduje

–bueno… su padre tuvo en un accidente en auto cumpliendo con su deber y la persecución de un delincuente concluyo en la situación de dejarlo en estado de coma– no daba cabida de lo que me contaba.

Por eso la mirada de ese ángel reflejaba tristeza y dolor, como había alguien haber podido ser capaz de causar semejante pecado.

–y… ¿como se encuentra? – al ser mi padre medico, sabia algo de estos casos, eran desalentadores, tanto para la medicina por su poco conocimiento aun en investigación de los casos de coma, como desbastadores para los familiares que padecían el escenario de su ser querido.

–bueno el padre de Bella lleva un poco más de dos semanas en ese estado, sabes como es esto hijo.

–si, lo se

–Ahora me está preocupando ella, no ha estado comiendo bien y a sufrido algunos desmayos–su mirada se torno paternal– no quisiera tenerla a ella también de paciente, ¿comprendes? Pero… –ahora me miraba con ojos inquisitivos –¿como la conoces?

Mientras le contaba como había conocido a Bella, nos encaminamos a la habitación que albergar su padre. Mi padre seguí haciendo su ronda y cuando nos encontró estaba camino a verificar su estado.

Al abrir la puerta de la habitación, lo que vi causo un fuerte dolor en mi pecho. Ella estaba allí, con su mirada perdida en la distancia y las mejillas, sus delicadas mejillas reflejaban un sinuoso camino de lágrimas recientes. Al vernos rápido se limpio sus ojos y esbozó una leve sonrisa.

–lo siento, ya me estaba yendo en serio Carlisle, hoy compre cosas para hacer la cena –a medida que hablaba su voz se iba apagando. No podía permitir que estuviera asi, debía hacer algo para animarla.

De pronto recordé los sentimientos que me hizo tener al conocerla y mi voluntad para hacer algo que tenía intenciones de hacer desde el principio…

–por eso como papá me estaba diciendo, es bueno para tu salud comer bien–mi padre me miraba curioso y Bella ¿asombrada? –así que hoy podrás probar la deliciosa comida de mamá, veras que bien sabe.

Mis palabras asombro a ambos, pero una rápida mirada con mi padre, le hizo comprender mis intenciones.

–si Bella, le comentaba a Edward que nos encantaría que cenaras con nosotros esta noche, a demás con la visita de mi hijo y tu presencia Esme se pondrá contenta–levante una de mis cejas, "¿contenta? ¿solo eso?"–bueno más que contenta–medio rio Carlisle, he hizo que Bella esbozara una leve sonrisa, aunque esta cargaba más entusiasmo.

–mm… no lo se, no quiero molestar, yo no …

–tonterías! – a interrumpí, me acerque a ella junto a la cama y tome sus manos en las mías, que suaves eran, que delicadas y finas– Bella… –le dije serio esta vez–debes cuidarte también, sabes que te hará bien, es solo una cena en familia– sus ojos me miraron suplicantes de negación, pero ya veía mi convencimiento en ella–date un respiro por esta noche.

–está bien–susurro bajando la cabeza y retirando sus manos, ansié en contacto nuevamente–pero debo dejar las cosas que he comprado en casa y no se la dirección.

Podía ver que a pesar de haber aceptado, inconscientemente se resistía a la idea, yo se lo facilitaría, después de todo deseaba con ansias tenerla de vuelta junto a mi, tenía esa gran necesidad de protegerla, de refugiarla ante cualquier dolor y tristeza, deseaba volver a tocar sus delicadas manos, deseaba acercarme más y más a ella.

–no te preocupes, yo pasaré a buscarte como a las 7:30

–pero…

–asi será mejor, no te perderás y será más conveniente–la interrumpí, no quería escusas

–bien! Arreglado– saltó mi padre, rompiendo la tensa atmosfera–ahora Bella ve, yo me encargo de tu padre.

Lentamente se levanto de la silla donde permanecía sentada y besó en la frente a su padre, en esos momentos desee ser yo a quien besara, luego despacio se dirigió a la puerta y desde allí su mirada brillo un segundo.

–gracias Edward… nos vemos luego Dr. Carlisle.

Me quedé a acompañar a mi padre un poco más. Por más que quisiera no pensar de esa manera, no podía evitarlo, si bien sabia que iva a ser una cena familiar, no podía evitar pensar en que había aceptado mi invitación, ella me había aceptado.

Debía preparar todo, la sorpresa había llegado hasta aquí, debía avisar a mama de mi llegada, de la cena, de Bella, y de que no quería que se enterara de quien era.

Si no quería que ella supiera que era una "gran estrella", que siempre estaba de gira, que era perseguido por los fans, esa apariencia no me importaba, prefería seguir siendo el hijo del doctor, quería que nada cambiara, que me siguiera viendo con los ojos de ahora. Debía preparar todo.

Por alguna razón, mi corazón en estado de coma hasta entonces, había despertado y solo la quería a ella para curarlo.