Capitulo 4 – EscondidasBPOV
Cuando estaba frente a las sodas, no podía dejar de pensar en esos hermosos ojos color verde, "que voz más sensual" pensé y en eso la escuché nuevamente, eso había mejorado mi dia aun más definitivamente.
Le había dicho al Dr. que iria a hacer las compras y me iria a descansar, pero no pude evitarlo, caundo me di cuenta ya estaba aparcada nuevamente en el estacionamiento del hospital en vez de casa. Pensé que en ese momento no me haría mal ver a mi padre solo un poco más; y menos mal que lo hice porque volvi a ver a Edward. Luego recordé de donde me sonaba su nombre, era el hijo del Dr. Carlisle, que pequeño es el mundo.
Primero me puso feliz de enconrarme con él nuevamente y de que se reencontrara con su padre, pero luego no pude evitar ponerme celosa de ellos, estaban juntos se tenían al uno al otro y yo no tenia nadie más que a papá y en no podía estar conmigo, "Charlie…" no pude permanecer más tiempo allí y me dirigí a la habitación de él.
No supe bien como paso todo, pero de un momento a otro estaba en compromiso para cenar en la casa de los Cullen. Y luego "escapé".
…
Increíble, aun sin aparente razón podía sonrojarme, bueno… no tan sin razón. Aquellos ojos verdes eran la causa, a pesar de que todo a mi alrededor poco a poco se iba derrumbando, él había aparecido y lo sentía como una gran bocanada de aire fresco.
Y aquí estaba yo, en mi camioneta, tratando de que no me defraudara de nuevo, tratando de que no me dejara a pie, "perfecto" pensé, para redondear había empezado a lloviznar, "acaso podía ponerse pero?" o si claro. Ahora tendría que caminar con todas las bolsas de las compras y debajo de la lluvia. Apoye mis brazos sobre el volante y derrumbé mi frente en ellos "DIOS… dame un respiro, por favor".
Tock… tock… tock. alguien golpeó mi ventana, pero no era cualquiera, era él…
–estas cómoda? – preguntó–digo… o solo estas descansando o algo no va bien
Debí quedarme mirándolo más de lo debido porque volvió a golpear la ventanilla y me miro con cara preocupada.
–estas bien?
–ehgem… si solo es que no arranca–dije a través del vidrio poniendo mala cara, lo que debió causarle algo de gracia porque puso una deliciosa sonrisa curva en sus perfectos labios. "mm…que sucede Bella, te gusta?" una vocecita interna me dijo y como siempre no pude hacer otra cosa, me sonrojé ante la idea.
–por eso no hay problema–dijo–yo puedo llevarte, a demás, mañana llega Rosalie y ella podrá echarle un vistazo a la camioneta ver que tiene.
No contesté, me había quedado en shock, aun que no quisiera admitirlo, Dios si me estaba escuchando, me estaba dando un respiro y por más que una parte de mi mente me dijera que me estaba aprovechando de la situación, la otra parte me pedía que fuera egoísta, solo seria por hoy.
–De seguro que te soy aun un desconocido–volvió a hablar Edward sacándome de mis pensamientos–pero te aseguro que no muerdo–volvió a sonreír y ahí me percaté de que yo todavía estaba adentro de mi camioneta, con las ventanillas cerradas y seca y él permanecía afuera bajo la lluvia, mojándose esperando que le conteste.
–Oh!! Cielos!! Te estás mojando–dije mientras abría la puerta de golpe casi haciéndolo caer al suelo nuevamente–disculpa, estas bien? Como lo siento–continué.
–tranquila, no es nada… entonces… te llevo?
–si, gracias–la timidez tenía que hacerse presente sonrosándome, ahora no me entendía ni yo.
Busque mis cosas y fuimos hasta el auto de Edward, un precioso Volvo. Estaba por abrir la puerta cuando él se me adelantó.
–Permíteme –dijo adoptando la misma actitud que en el supermercado, tomando mis bolsas y ofreciendo su mano para ayudarme a subir al perfecto estilo de un "caballero ingles".
Bueno si creí que con solo mirarme me podía tener a sus pies, el hecho de estar a solo unos centímetros cerca mío y en un ambiente cerrado repleto de su fragancia, realmente la situación hacía estragos en mi autocontrol.
Hicimos todo el camino en silencio, de todas formas no es que lo estuviéramos mucho tiempo, ya que de la forma en que conducía Edward, llegué a pensar que mi casa no quedaba tan lejos.
Librada de mi tentación, ya refugiada en casa, había guardado todo, hecho un pastel de frutillas y chocolate, me había bañado y todo eso en hora y media, ahora llevaba dos horas viendo que me ponía para la cena, no sabía cuan adecuadas eran las prendas que había elegido para la momento, tampoco era que me hubiera traído mucha ropa de mi apartamento aquí, solo esperaba que fueran bien con la ocasión.
EdPOV
"fresas…y rosas" bello, simplemente hermosa. Cuando Bella subió al auto, lo inundó todo con su perfume, fresas y rosas, exquisito.
Tuve que controlarme muy bien en la carretera hasta su casa para no saltar y besarla. La sentía tan cerca y tan lejos aun. Ahora que la había dejado, debía prepara todo para la cena. "Ella" me tendría que ayudar. Saque mi celular y marqué.
–Alo?? –se sintió una vocecita detrás de la línea.
–hola Alice, como estas?
–¡¿Edward?! OH!! Edward!! –sí, Alice no había cambiado, seguía tan hiperactiva, hasta podía imaginármela saltando–Edward, MAMA!!! Es Edward al teléfono!!.
–Alice! Sigo al teléfono y mi oído tiene un límite de volumen, ¡no grites! –pero era Alice, ni caso me hizo.
–¿Cómo estas hermanito? ¿Sigues trabajando? ¿Cuándo vienes a visitarnos? ¿Ya tienes novia? ¿Es bonita? ¿Cuándo la vas a traer? –pausa, ¿acaso esperaba que le contestara todo? –y bien? –ja ja ja si, si lo esperaba.
–bien veamos… bien, no, ahora, aun no, si, a las 7:30 –veamos cómo se arreglaba con eso, me reí mentalmente, hasta podía oír lo engranajes funcionando –pero tienes que ayudarme.
–Oh… por… Dios..!, oh Cielos!!, MAMAaa… Edward vine a casa!!
–Alice! –la reprendí –sigo aquí me hoyes, No grites!
Escuché algo caerse y hacer mucho ruido.
–hola, hijo? –mamá… como extrañaba su voz
–si mamá, soy yo Edward–podía escucharla sollozar, pronto tendría una sonrisa.
–"mi cielo" que alegría escucharte, ¿es cierto? Alice dijo que vendrías, ¿Cuándo planeas venir para acá? Espero que sea pronto así podría tener a todos juntos nuevamente, dime ¿Cómo estás Edward? ¿Descansas bien? – ahí estaba el origen de que Alice sea así.
–tranquila mamá, jajaja, pronto te podré contar todo eso–hice una pausa, luego de decirlo debería alejar el auricular de mi oído –más bien como en 15 minutos estaré por allí y tendremos una gran cena – y "si que la tendríamos" pensé.
–Que…!!! 15 minutos?! – aleje el teléfono, dos voces a todo pulmón gritaron del otro lado de la línea; bueno después de todo si había continuado la sorpresa.
Comencé a contarle mi visita al hospital para sorprender a papá y como me había encontrado con la hija del jefe de policía, mamá ya estaba enterada del accidente, y después como había organizado una cena para todos.
–no te disgusta mamá?
–claro que no Edward, es más estaré encantada, a esa niña le hará bien despejarse un poco de las responsabilidades, deja que nosotras la atendamos.
–gracias mamá, te quiero–con eso mamá se comenzó a emocionar–puedo hablar con Alice?
–claro hijo, yo me iré a hacer los preparativos para la cena, besos mi niño… no vemos pronto! –y con eso me pasó a Alice, ella había estado muy callada…
–Alice? Tiene que hacerme un favor–silencio–Alice? En un rato más llego a casa –más silencio–Alice? Estas ahí?
– ¿cómo que "aun no" y que ella es bonita? ¿A las 7:30? ¿La traerás para cenar? ¿Acaso es Bella la hija del "jefe"? –ahí estaba el interrogatorio–Edward explícate! – me dijo en tono de reprimenda.
–si a todo Alice, ella es bonita, más bien hermosa, se está muy bien a su lado, la veo tan frágil Alice… quería que hoy se sintiera mejor, me entere lo de su padre y me parte ver la situación, Alice tienes que ayudarme a mentirle.
El silencio se prolongó, el ruido de las ruedas en el camino de gramilla se acentuó, ya estaba en casa, paré frente a la entrada y toque bocina avisando que ya estaba allí.
–Alice te cuento luego–y corté.
Los cálidos abrazos de mamá y Alice me recibieron en el momento, Jasper el marido de Alice y gran amigo mío, solo pudo tenderme la mano ya que las dos mujeres no me dejaban. Era todo risas y felicidad. Baje mis maletas y las llevé a mi habitación, mi vieja habitación, todo estaba igual, la gran colección de disco compactos, la cama en el centro de la pieza y frente al gran ventanal que daba al bosque, la luminosidad de las paredes pastel. Respiré profundo y pude sentir mi colonia, arrugué la nariz, no era que no me gustara, pero en ese momento preferí el olor a fresas y rosas. Me senté en la cama apoyando mis brazos en las rodillas y contemplando el paisaje que comenzaba a atardecer, ¿cómo iba a hacer esto? ¿Mentirle? ¿Valía la pena? ¿Debería dejar que todo siga su curso?... No me quería arriesgar.
No me había dado cuenta de que una personita me miraba desde la puerta abierta y como si supiera qué decisión había tomado, me sacó de mis pensamientos.
–dime Edward, ¿qué quieres que haga? ¿En que debes mentir? –me giré para ver a mi hermana apoyada en la puerta con los brazos cruzados en señal de desacuerdo, pero sus ojos reflejaban ¿felicidad?, y se percato de mi confusión– no me mal interpretes Edward, estoy feliz de que hayas venido a casa luego de tanto tiempo sin verte y de que al fin encontraras una mujer que te ilumine el rostro– fruncí al ceño ante su comentario– oh si, se te ilumina la cara, no lo puedes negar y menos a tu hermanita que lo sabe todo–reí, ella tenía razón, pero su rostro cambio a afligido– pero no entiendo porque quieres mentirle, me explicaras después, ahora dime qué quieres que haga.
–no era que lo sabías todo?
–Al grano por favor–me corto Alice.
–Quiero que escondas todo de mi, todo lo que haga alusión a que soy una "estrella de la música"–Alice me miraba confusa, le expliqué–verás no soy tan popular como pensaba
–no entiendo, no rodees
–ella no sabe quién soy, bueno sabe que soy el hijo del Dr. Cullen, que vine de visita, pero no sabe que soy cantante, no sabe de mi fama, ¿entiendes Alice?
–¿y quieres que oculte los portarretratos de tus conciertos, los premios, los discos, tus "objetos del éxito" para que ella siga sin saber y te siga mirando igual? – mis ojos se abrieron en grande de sorpresa, era como si Alice supiera lo que siento– si hermanito sé lo que sientes, pero déjame decirte unas cosas, la forma en que ella te mira no cambiará por saber en que trabajas o que tanta fama tienes, si mis intuición no me falla esa no será la razón, lo que haces ahora si lo será
Sabía a donde quería llegar, pero no podía arriesgarme, nunca había conocido a una mujer que no le interesara mi fama, bueno solo una vez, después nunca más y ahora no quería averiguarlo.
–no estoy preparado para eso Alice, déjame hacer las cosas a mi manera, por favor
–solo por ahora Edward, ¿entiendes? yo me encargo de los detalles, de decirle a mamá, a papá y Jasper, a tu otro hermano y Rosalie no puedo decirle hasta que lleguen, antes de que llamaras me dijeron que estaban abordando el avión, por el resto de las personas no me hago responsable –mi rostro debió de reflejar algo de pánico, no había pensado en eso – oh si Edward, si vas a mentirle eso involucra a toda la familia, por ello debes tener una muy buena razón, pero las mentiras tiene patas cortas Edward, y ahora me voy a preparar todo, tú tienes que cambiarte e ir a buscar a tu doncella en apuros son las 7.
Y con ese discurso mi hermanita se marchó dejándome con allí, solo y con la decisión que había tomado, pensando en las consecuencias que iba a tener que afrontar.
Iba a esconder parte de mi "yo", iba a hacer que mi familia mintiera, iba a mentirle a ella, "solo hasta que esté preparado para contarle la verdad" traté de convencerme, pero estaba asustado de lo que sentía por Bella, había movido mi mundo, hace mucho que nadie lo hacía, solo la música, pero ella no puede darte la clase de amor que buscaba, la música no puede amarte, Bella tal vez si podría y no por la fama y el dinero, por eso no estaba dispuesto todavía a revelarle todo de mi. La gente cambia por la plata y el oro, lo he visto.
muchas gracias por recibie mi historia tan bien,
me encanta que la haya puesto como favorita y que me escriban reviews, eso me alienta a seguir
espero que les guste, esto y poniendo en ella mi experiencia y recuerdos de mi vida en esta historia
asi que es muy especial para mi
