Capítulo 5 – Cena y memorias
EdPOV
A las 7:20 ya estaba frente a su casa, no había podido esperar, me aferre al volante y respiré acompasadamente, estaba nervioso.
Salí del auto y me dirigí a su pórtico, seguía lloviendo, un poco más intenso que a la tarde, así era Forks. En cuanto estaba por tocar la puerta sentí mis manos transpirar de nervios, ni minutos antes de cada uno de mis conciertos me había puesto tan nervioso como ahora, si, todavía me ponía nervioso al salir al escenario, pero vamos, parecía un adolecente en su primera cita con una chica.
–ya voy!! – la escuché gritar, no había tocado aun la puerta, ella me estaba esperando, eso me hizo sonreír.
La puerta se abrió apresuradamente y me quedé estático, una delicada figura me miró con unos preciosos ojos color chocolate, Bella se había puestos unos vaqueros negros ajustados que resaltaban más sus largas y esbeltas piernas y una blusa color chocolate que al parecer se cerraba en un moño al costado en su cintura. Eso me hizo flaquear, en ese instante le había sacado una fotografía, me había deleitado con su silueta de reloj de arena y la nos había imaginado de mil maneras, mientras desanudaba su camisa y le recorría el escote que le hacía que se formase, sacándole la pesada tela de sus vaqueros y le recorría sus piernas entre besos y caricias, la imaginé jadeando ante el profundo beso que tenía ganas de darle hasta que sus labios se hincharan.
Jadeé y me reprendí a mi mismo por pensar de esa manera de una señorita, pero Bella era… tan apetecible, tenía algo que me hacía perder el control. En los segundos que mi paz se fue por el caño y logre recomponerme, desee que no se hubiera dado cuenta de mi deseo poco decoroso por ella.
–estas bella Isabela– jugué con las palabras, y para mi deleite pude disfrutar de su sonrojo, me gustaba como sus delicadas mejillas de porcelana, podían cubrirse de color– nos vamos? –le dije mientras le ofrecía mi brazo.
–gracias Edward, por todo, en serio no era mi intención molestar– estaba nerviosa, podía notarlo– la cena, el que tuvieras que llevarme, realmente no quiero incom…
–Shh…–la corté–no estás incomodando a nadie, es más mi madre se mostró muy entusiasmada porque fueras a cenar y para mi… para mi es todo un placer–dije con doble sentido.
–gracias– dijo tímidamente de nuevo mientras tomaba el brazo que le ofreció, y en ello pude sentir su escalofrió, tal vez fuera el aire que se había tornado más fresco, pero desee ser yo quien lograra ese efecto en ella.
Ya en el auto, me volvió a inundar su perfume, me pregunté donde se lo pondría y ante el camino por el que me llevaban mis pensamientos, opté por cortarlos, debía distraerme.
–quieres escuchar música? –dije mientras prendía la radio. Mala idea.
–"Aquí la 101.7 les habla su estimado locutor Eric y esa fue "Eyes On Fire" para todos ustedes…"
"si supiera" pensé en cuanta verdad tenía ese título, realmente al mirarla mis ojos parecían quemar del deseo. Debía respirar profundo y tranquilizarme, o aparecería el reciente adquirido adolecente hormonal.
–"la fama les llega a todos, pero no tanto como a este personaje en particular, Oh si señoritas!, ustedes saben de quien hablo…"–decía el locutor
Si lo sabría yo, cuando menos lo esperé allí estaba una productora ofreciéndome un contrato, por tener que hacer eso que a mi tanto me gustaba, cantar. Quien sería la nueva sensación? Que desgraciado se regodearía en la fama y se daría cuenta de que todo no es color de rosas? Solo esperaba que aquel tipo, suponía, gustara de aquello. El inconsciente me lo decía, pero mi mente estaba en otro lado, hasta que presté más atención.
–"este hombre, el más sexy anunciado y con la voz más arrasadora! vamos señoras y señoritas, ya lo adivinaron?..."–continuaba haciendo más énfasis en sus palabras–"no lo pueden negar!! Para todos ustedes y el deleite de los oídos el nuevo éxito "Amor de ángel" de ustedes saben…"–estaba en problemas–"Edw…"
Corté la radio. "Diablos!! " pensé, lo había arruinado, se había dado cuenta. Me quedé en silencio esperando que Bella reaccionara, pero ella no dijo nada, así que me giré para verla y nuestras miradas se encontraron. Lo que vi me dejó pasmado.
Ella mostraba preocupación, en sus ojos había preocupación, "estaba cagado". Pero nada me preparó para lo que seguía.
–lo siento– comencé tenia que disculparme por no haberle dicho la verdad – yo no…
–no tienes que disculparte por nada–"lo sabe" concluí y sentí una punzada en mi estomago, ¿como me miraría de ahora en adelante? ¿sería muy diferente? No pude evitarlo y me volteé a verle, sus ojos mostraban ¿compasión? Que rayos…? – si el tema te trae malos recuerdos de ella, no tienes porque disculparte, lo comprendo y no me molesta– "malos recuerdos de ella?" como había llegado a esa conclusión? Mi desilusión paso de eso, a confusión y esperanza.
–como llegaste a esa…?
–conclusión? –siguió mi pregunta, definitivamente mi conclusión sobre lo que ella había interpretado era totalmente errónea e impredecible, todo había girado 180 grados y eso me regresaba a la esperanza, ella posiblemente aun no supiera que son famoso – bueno, mi padre lo hacía y no creo que sea algo vergonzoso en un hombre– me explicó
–tu padre? – "su padre, vergonzoso?" y pude ver que otro dolor mezclado con añoranza se reflejaba en su rostro.
–si, cuando murió mi madre–pausa, por un instante me quedé en shock, "Dios…" cuanto más dolor le daría la vida? Ella si era especial, una mujer muy fuerte y frágil a la vez– mi padre cuando prendía la radio y pasaban "el tema de ellos" cambiaba o apagaba el dial, no podía soportar escucharlo, la muerte de mamá lo afectó mucho–continuó
–lo siento por lo de tu madre–le dije, yo no sabría que hacer si no tuviera el apoyo de mi familia.
–no te preocupes–me dijo dibujando una sonrisa en sus labios con el fin de tranquilizarme – ella murió hace mucho, ya no me afecta, claro que bueno si me afecta, lo que quise decir es que ya no pesa en mi corazón, bueno yo pienso que su alma está en paz y eso me alegra por ella, claro que preferiría que estuviera aquí conmigo, no quise decir que me alegra que esté muerta– había comenzado a hablar rápido, pude notar que algo la había puesto nerviosa de nuevo, me alivio que ya no hubiera dolor en su corazón–me alegra que esté en un mejor lugar–balbuceó, tuve que reprimir una risa.
–te entiendo Bella, sabes…? –me puse serio, miré la calle sin quitar la vista, quería hacerle entender.
–que?
"eres hermosa, dulce, preciosamente inocente, fuerte, muy fuerte y más, me estoy enamorando de ti " no le dije todo eso, pero me tenté enormemente de decírselo.
–Eres una mujer fuerte–dije mientras giraba en el camino que nos llevaba a casa– muy fuerte…, pero esta noche no tienes porque esforzarte…– la gramilla se comenzó a sentir bajo las ruedas–esta noche deja que nosotros seamos tu apoyo…– habíamos llegado, levanté el portón del garaje, entré, apague el motor y me gire a verle.
La lluvia seguía cayendo más fuerte que antes, allí aun en el coche todo parecía ajeno a nosotros y no pude evitar sentir ternura ante lo que veía. Una pequeña lágrima resbalaba por su rostro y sus ojos, sus hermosos ojos mostraban signos de sollozo
–deja que sea tu apoyo–susurré mientras limpiaba el agua salada de su mejilla y dejaba allí mi mano, quemaba, ella cerró los ojos y me dieron ganas de abrazarla, de protegerla para siempre, de todo lo que atentara a su felicidad, quería hacerle sentir que yo la cuidaría y no debía preocuparse.
Que me había hecho Bella para que sintiera esto que inundaba mi pecho? Mi corazón? "tal vez con un beso ella lo percibiría ella…"
"Plop…" la burbuja se rompió.
–Bella!!! – grito mi hermana abriendo la puerta del copiloto, sacando a Bella del auto y abrazándola fuerte– como estas?
–Alice…–ahogó Bella–no puedo contestar si me asfixias– dijo, para luego ser soltada por la pequeño duende– bien Alice, mejor ahora que puedo respirar– rió ante el puchero que hizo mi hermana
–Bueno no es para tanto Bells– me giñó Alice, "un momento, Bells?"– Edward te vas a quedar junto al auto o vas a entrar?
–se conocen? –solté
–oh si claro! Cierto Bella–dijo una Alice entusiasta saltando, enarque una ceja.
–si es una larga historia, bueno no tan larga, pero alude a mi torpeza
Ok, eso ameritaba que me contaran lo que sucedió, "la curiosidad"
–Entremos y lego me cuentan–para mi gusto pude ver como Bella se sonrojaba, eso sería interesante, pensé.
…
La cena se había retrasado un poco ya que debimos esperar a papá, que había terminado tarde unas consultas. Había presentado a Bella con mamá y Jasper, y luego de que estuvimos todos comenzamos con la comida, unos deliciosos tallarines con dos salsas y champiñones. La conversación entre todos era fluida, más tarde debía agradecerle a todos por su silencio.
Y la curiosidad me picó
–oye Alice–interrumpí–como se conocieron?
–bueno hermanito, esta historia es una de mis favoritas–comenzó– estaba yo en el café del hotel que haría mi desfile, necesitaba un poco de café para los nervios…
–amor eso te da más energía y te altera, no te tranquiliza– le dijo Jasper, lo que ella le devolvió sacando la lengua e hizo que todos riéramos
–como decía, para los nervios… cuando lo vi, lo había esperado hace ya tanto tiempo– un momento "lo había esperado?" que me estaba contando? –fue como si todo lo que hubiera estado haciendo hubiera tenido la razón de llevarme allí, hasta el punto en que debía encontrarlo…–suspiró i miró intensamente a Jasper quien le devolvió una tierna sonrisa.
–Alice para, que no me refiero a como conociste a Jasper–Alice hizo un puchero
–ha no?, pero si Bella quiere seguir escuchando, ¿cierto Bella? – se dirigió Alice, haciendo un nuevo puchero para ella, lo que causó que Bella posara alternadamente su mirada de Alice a mí y de mi a Alice, para luego volver a mi con una gran sonrisa que me ganó. Había escuchado esa historia un millar de veces incluso la había hecho una canción, pero esta noche cobró otro significado para mi, me decía que Bella era una romántica. Y la volvería a escuchar solo para ver como regocijaba a Bella, "mi Bella"
–Está bien Alice continua–le dije haciéndome el resignado.
–todo lo que había estado haciendo me había levado a ese café, a esa hora, para encontrar a mi único verdadero amor…
–yo estaba en un viaje de negocios, y estaba enfadado con mi socio por haber llegado tarde al vuelo que lo traería a Chicago para cerrar un importante trato, debíamos estar los dos y solo estaba yo, ¿como podía tranquilizarme? Así que decidí ir al café del hotel–continuó Jasper –percaté en una hermosa señorita sentada en la barra, pero no me podía dar el lujo de distraerme, debía pensar en una estrategia para poder retrasar el cierre del trato y que este no se escapara de nuestras manos– una sonrisa picara se dibujó en la cara de Jasper, yo sabia porque, ya conocía la historia, pero a Bella le causó curiosidad, fascinante.
–se veía preocupado y eso me afligió–siguió Alice– sentía que hace mucho esperaba por él y ahora aparecía así, en ese estado, así que me acerque y le dije:
–"me has hecho esperar mucho tiempo" – dijo Jasper
–"lo siento señorita" contestaste– dijo Alice tomando las manos de él y mirándolo profundamente a los ojos.
La escena se había vuelto tan intima entre ellos dos, que Bella apartó la mirada sonrojada, mamá sonrió tiernamente ante ese amor que se proferían, papá carraspeó sacándolos de su burbuja y yo no pude más que reír.
–y así fue como comenzó todo–terminó Alice entusiasmada, dándole a Jasper un fugaz beso en los labios, entonces miré a Bella y yo también deseé poder besarla y envolverme de ese amor con ella.
Suficiente, ahora si era el turno de mi curiosidad.
–entonces tú y Alice…se conocieron…?–salte con la pregunta, a lo que Bella se puso roja como un tomate.
–vamos Bella no es para ponerse así, resulta que estaba buscando a papá en el hospital, para preguntarle a qué hora iría a casa, había llegado Port Angeles de compras y estaba llena de bolsas, iba distraída revisando por todos lados cuando una muchacha que caminaba delante mío, resbaló y cayó encima de mí, tirando todas mis compras–tuve que contener mi risa, la escena me parecía familiar.
–sí, lo siento por eso Alice–dijo una Bella totalmente avergonzada.
–oh vamos, ya dije que no fue nada–le dijo mi hermana resoplando, al parecer ya se había disculpados más veces por aquello.
–y por qué una alusión tu torpeza? –le pregunté divertido, recordando lo que había mencionado
–porque tropecé en una superficie totalmente plana
–mmm…–dije– yo que pensé que habían sido mis encantos los que nos habían llevado a una situación similar– no pude más que reír a carcajadas, entre Bella que se había puesto más roja, Alice y mamá que abrieron tanto sus ojos por la sorpresa de mis palabras y la confusión de papá, no pude más
–no es gracioso–me reprocho Bella, pero mirándola más, ella también rompió a reír, que hermoso sonido.
–nos explican? –dijo mamá ahora curiosa.
Habiendo terminado ya con la comida y luego de los elogios por el postre que Bella había preparado, les contamos como nos habíamos conocido ella y yo, las distracciones y los tropiezos fuero repetición de las risas de todos, la casualidad de encontrarnos de la misma manera que ella se encontró con mi hermana, pero omití todo lo que me hizo sentir.
…
–Muchas gracias por invitarme– se despedía Bella
–no tienes porque mi niña, cuando quieras, sabes que nuestras puertas están abiertas para ti–la abrazo mi madre–pero estas segura de que no puedes quedarte? La lluvia ha crecido mucho y puede ser peligroso–señaló preocupada.
–no te preocupes mamá… yo la cuido–interrumpí, no quería poner en compromiso a Bella, tal vez le incomodara
–puedes venir unos minutos Edward?–llamo mi hermana
–ahí voy–conteste–ya estoy contigo Bella–me dirigí hacia mientras la dejaba despidiéndose.
Alice me apartó un poco de todos
–no me vas a dar las gracias? – me dijo mientras ponía las manos en la cintura
–gracias? – su rostro reflejo enojo y caí en la cuenta de lo que decía.
BellaPOV
La cena había estado deliciosa y me había divertido mucho con las reacciones de Edward ante la historia de su hermana, muy romántica. Ojala hubiera sido lo mismo con él y conmigo, pero Edward era demasiado para mi, alguien tan guapo y grácil no podría fijarse nunca en una chica como yo, y aun que lo hiciera, nunca hubiera cumplido con sus expectativas, nunca lo había hecho antes y no creía que eso hubiera cambiado demasiado.
De todos modos, reímos, hace mucho tiempo que no reía con ganas, sobre todo de mi torpeza, en realidad había sido muy gracioso como nos habíamos conocido, quien hubiera pensado que las caídas serian motivo para encontrar personas tan amables como los Cullen.
No deseaba irme, pero no quería ser más inoportuna de lo que ya había sido, estaba segura de que Edward me había invitado por cuenta propia, una obra de caridad ante la situación con mi padre, deduje, y todos habían aceptado, eso se los agradecía.
–Muchas gracias por invitarme– le dije a Esme mientras me despedia de ella con un la intención de darle un beso en la mejilla, pero ella me sorprendió
–no tienes porque mi niña, cuando quieras, sabes que nuestras puertas están abiertas para ti–dijo mientras me abrasaba de forma maternal, eso me hizo derretir–pero estas segura de que no puedes quedarte? La lluvia ha crecido mucho y puede ser peligroso–reparó en la ventana, yo quería quedarme pero…
–no te preocupes mamá… yo la cuido–salvada por la campana, Edward había notado la situación y no me puso en compromiso, debía agradecerle.
–puedes venir unos minutos Edward?–llamo su hermana
–ahí voy–contestó–ya estoy contigo Bella– me dijo mientras se dirigía s donde lo llamaba Alice.
Mientras me despedía de todos no pude dejar de notar algo en lo que no había reparado antes, un gran piano de cola junto a un ventanal en el otro extremo de la sala, ¿quien tocaría? Y como si hubiera sentido mi curiosidad, Jasper se situó a mi lado viendo el objeto que yo veía
–cuando Edward era pequeño, tocaba el piano– me giré sorprendida, bueno no tanto, como no esperarlo, encima de guapo, talentoso.
–toca?
–no lo sé, hace mucho que no escucho que haya tocado "ese piano"–especificó, lo que resulto extraño el énfasis.
Pasé mi vista del piano a Edward que seguía hablando con Alice y pude ver su cara de sorpresa, los observé mientras hablaban hasta que nuestras miradas se cruzaron. Mariposas, eso fue lo que sentí cuando me miró, debía desechar estos sentimientos antes de que la caída fuera más dolorosa por volar tanto. Todo lo que quería se me seguía escapando de las manos, de la vida.
Por primera vez en toda la noche pensé en Charlie, y se me encogió el corazón, alguien lo debe de haber notado porque cuando me di cuenta Edward me guiaba suavemente a la cochera.
–se que estás cansada–dijo–te llevaré a casa… estas bien? –me dijo levantando mi mentón para que lo mirase. "Sus ojos son dulces" pensé, "ojala no fuera por lástima que me ve así"
–estoy bien solo que pensé en Ch… solo necesito descansar un poco–me corté no quería arruinarle la noche con mis preocupaciones.
–está bien…pero sabes que puedes contar conmigo ¿verdad? – lo mire perpleja ante sus palabras, y le devolví el gesto con una sonrisa, claro que este maravilloso hombre además debía de tener un hermoso corazón, no podía ser de otra manera.
Asentí con mi cabeza, no podía hablar.
Tal vez esa noche si pudiera, a pesar de la tormenta, dormir bien; tal vez con aquel ángel que se había perdido de camino y dado conmigo pudiera descansar plácidamente, porque estaba acostumbrada a que la vida no me diera todo lo que quisiera, y cuando me lo daba y comenzaba a disfrutarlo, me lo quitaba, había aprendido que solo en los libros podría disfrutar del puro gozo de ser feliz, pero esta noche me permitiría soñar, mañana podría volver a las responsabilidades, esta boche descansaría.
Salimos de la cochera y el exterior nos recibió furiosamente, las tormentas podrían asustarme, el volvo de Edward resonó fuerte en el camino, las tormentas podrían asustarme desde aquella vez, pero estando con él eso me llegaba afectarme.
hola gracias de nuevo por incitarme a continuar
Little Hope, karito CullenMasen, marijo cullen, Natalie aka Isabella, Sunicolita, Aiiram
muchas gracias por sus reviews
espero que le este gustando la historia, deben se pacientes porque es la primera que hago, estoy haciendo un esfuerzo de actualizar pronto
