Capitulo 6 - Agua, Tormenta y Fuego
BellaPOV
El silencio nos inundó dentro del coche, la tormenta me ponía nerviosa y prefería prestar mucha atención al camino. Edward iba más despacio esta vez ya que tanta agua hacia difícil ver por el parabrisas.
–entonces… –irrumpió, giré a mirarlo y una gran sonrisa se dibujaba en sus labios, "muy apetecible" pensé
–¿si…?
–me preguntaba cómo lo pasaste hoy–continuó, definitivamente lograba distraerme un poco pero no tanto, aun oía los truenos y me sobresaltaban, aunque trataba de disimularlo, no se si lo lograba.
–bueno, para serte sincera, comenzó maso menos, luego dio un respingo de algo bueno, después decayó un poco, mi camioneta no funciona, Charlie sigue igual y por último apareció un caballero en caballo plateado y me llenó de dicha–bromeé – gracias Edward– Edward rio y yo también–en serio gracias por todo, esto me hizo recuperar fuerzas, Dios sabe las necesito–dije esto último más para mi.
–no tienes nada que agradecer "Princesita"–dijo él mientras volteaba a verme y me sonreía de esa forma que tanto me gustaba– fue un placer, a demás, mañana le pediré a Rosalie que le eche un vistazo, si algo nos da gusto a los dos son los autos, aunque es ella la que sabe de eso mejor que yo–carcajeó
Omití todo lo demás que me había dicho cuando me llamó así, el corazón me dio un vuelco, solo dos personas me habían llamado así en mi vida y esos eran mi madre y mi padre. Me quedé mirándolo con sorpresa "como lo había sabido, como sabia que ellos me llamaban así?". Entonces un fuerte refucilo de luz me sacó de mis pensamientos y el trueno que se escuchó luego, definitivamente me hizo saltar del asiento.
–estas bien? –me pregunto Edward con tono preocupado
–si… –dije con apenas de voz, ni yo me hubiera creído eso
–pues a mí me da otra impresión–medio rió–Bella…? –y me di cuenta, de estar mirando al frente giré para verle, no sé cómo habían llegado mis manos allí, estaba fuertemente aferrada a su brazo derecho arrugando su camisa, podía sentir los músculos formados bajo la tela– Bella… seguro que estas bien? Pareces un poco pálida–sentí mi cara arder ante mis pensamientos–nop, ahora estas… con más color–medió rió
–si, estoy bien–mentí aun viéndolo, ¿como podía estar bien si entre la tormenta y su presencia hacían desquicios en mi cabeza? Uno por calarme hasta los huesos y el otro por estremecer mi cuerpo en formas que nunca había sentido. "rayos"
–entonces tal vez puedas devolverme mi brazo así podré conducir mejor…– okey, si estaba roja, sentí mi cara arder aun más, era cierto, todavía lo sostenía, pero mis manos no reaccionaban, lo miré, sus hermosos ojos verdes también me miraba divertidos.
Y todo pasó muy rápido, el rayo, el trueno y la rama del árbol que caía frente a nosotros.
–EDWARD…!!! –grité asustada señalando al frente. Sentí los frenos y el cinturón de seguridad que me detenían del golpe, sentí las ruedas aun deslizarse por el pavimento mojado, la banquina, cerré mis ojos antes del impacto, un fuerte golpe levanto el auto y todo se quedó quieto…
–Bella? Shshh… ya pasó Bella, estamos bien, no paso nada malo, tranquila, no llores– me decía Edward mientras limpiaba mis mejillas, no se como había llegado a su abrazo, ya no tenía el cinturón y aun en el espacio reducido del auto estaba sentada acunada en su regazo, no me había percatado de que estaba llorando, comencé a calmarme en su arrullo–todo está bien Bella, ¿no te lastimaste? –despacio, hice un rápido chequeo
–estoy bien y tú
–si, no te preocupes– dijo devolviendo me una leve sonrisa que luego se transformó en ¿culpa? –como lo siento Bella, realmente fui un descui…
–shh… – lo silencie con mi dedo, el tacto de sus labios volvía a quemar–no fue tú culpa Edward, ahora… ¿que pasó? –cambie de tema mientras me pasaba de asiento y debí admitir que extrañé enormemente ese contacto.
–bueno... las buenas es que estamos bien y esquivé la rama– pausa, "Entonces" –la mala es que la rama se metió debajo del coche y quedamos atascados
–que! Atascados aquí! en … en este lugar …la…con la tormenta–dije nerviosa, no podíamos quedarnos allí, no con esa tormenta encima. De pronto me sentía encerrada, atrapada por un monstro enojado que me causaba pesadillas despierta.
–¿tan malo…? Bueno sé que no nos conocemos mucho, pero nunca te haría daño Bella–su expresión mostraba tristeza, me había mal interpretado–lo siento…–debía alejar esos pensamientos erróneos de su cabeza
–no Edward, no es eso, son malos recuerdos–le calmé; pero no a mí, todo volvía, ¿por qué siempre todo volvía a mi memoria?
–que sucede Bella, porque estas tan intranquila– ¿acaso se estaba preocupando otra vez por mi?
El silencio volvió a cargar el interior del auto, podía escuchar mis latidos, mi pecho agitado y su suave respiración; podría contarle.
–mamá murió…–le conté–¿te acuerdas que comenté que mi madre había muerto?
–si lo recuerdo
–bueno ella murió una noche así, con tormenta, con mucho ruido, muy lastimada y …a ella la mataron cuando tenía 15…–suspiré tomando aire, las manos me temblaban
–yo lo siento… no tienes que contarme nada– sentí sus manos detener mis lágrimas
–está bien pasó hace mucho
–Bella.. no hace falt…
–necesito…–le corté–vivíamos en Phoenix, papá era policía allá, esa semana había tomado el turno de noche, ese sábado llovía como nunca cuando regresaba de la casa de una amiga, cuando entre a mi casa mama estaba en la sala, ambas nos sonreímos, yo regresaba temprano para no preocuparla y ella me esperaba preocupada… alguien me siguió–hice una pausa, ahora venia lo feo–no había alcanzado a cerrar la puerta cuando un par de hombres me empujaron adentro, fui a parar contra la mesita del living me golpeé la cabeza y quedé desorientada… recuerdo los truenos, recuerdo los gritos de mamá apagados por la tormenta, peleando porque no me violaran, claro la tomaron a ella, recuerdo los gritos ahogados de mi boca que nunca salieron –cerré mis ojos y lo vi todo de vuelta– un poco más despierta…vi como la acuchillaron en el pecho, sus ojos me miraban llorosos y se que en su cara se reflejaba la preocupación por mi– hice una pausa.
Sentí unos brazos sujetarme fuertemente, y el aroma a la colonia de Edward me envolvió.
–papá llegó temprano, justo cuando ellos me intentaban… oí dos disparos y ellos cayeron muertos a mi lado, no me hicieron daño pero… mamá a penas respiraba, nos acercamos a ella, con una mano tomó la mía y con la otra acarició la mejilla de papá–pensé lo había superado, pero las lagrimas habían vuelto–ella se estaba muriendo y aun así nos sonrió, fue una de esas que te embargan de amor y sus ojos destilaban cariño, la perdimos, allí en la sala, sin poder hacer nada y la lluvia se volvió nuestras lagrimas–ahora lloraba su perdida, lloraba por ella, por Charlie, por el tiempo que no estuve con ellos, por el tiempo que perdí, me recliné en él y escondí mi cara en su pecho–después de eso regresamos a Forks pero yo no podía aguantar más tanta "agua", tantos malos recuerdos y luego de terminar la secundaria me fui a Seattle a la universidad, he perdido tanto tiempo Edward, y ahora estoy sola, que voy a hacer Edward… –lloré, lloré más aun, sentía que no tenia ningún lugar a donde llegar a flote.
–tranquila Bella, no estás sola, puedes contar conmigo, puedes apoyarte en mi familia, se que ellos también te quieren.
–gracias –dije en una voz apenas audible. Me quedé así, apoyada en su pecho, él abrazándome, embargándome de su consuelo.
…
Cuando estuve más tranquila me separé avergonzada, ¿cuando me había dejado llevar por aquello?
–bueno Bella…– me dijo cortando el silencio– ¿sabes conducir? – lo mire confusa, ¿en verdad me preguntaba eso? ¿Acaso mi camioneta no contaba? ¿ que quería decir con "sabes conducir"? me entró el enojo.
–no se dímelo tú, a menos que mi camioneta no cuente–le reproché.
–cierto… digo…¿si puedes conducir mi auto?–replanteó, no entendía, "su auto", debió de entender mi desconcierto porque…– pon primera y cuando te diga, aceleras y yo empujo.
Entonces mire afuera, seguía lloviendo fuerte, es más apenas se veía algo, lo miré a él y de nuevo afuera ¿acaso iba a salir?
–Edward sigue lloviendo, ¡no puedes salir! ¡Te vas a empapar!
–Bien pero si queremos salir y no quedarnos toda la noche aquí, debemos intentar desatascar el coche–lo pensé, no estaba segura, pero antes de que me decidiera Edward ya había abierto la puerta y salido del coche–cuando yo te diga Bella–me gritó desde atrás del auto. No lo pensé, rápidamente me cambié al lado del conductor, encendí las luces, arranque el auto y puse primera prepararapara cuando me diera luz verde– ahora, acelera!
Aceleré, el volvo apenas se movió del mismo lugar, escuché unas ramas romperse bajo el auto, lo que hicieron que se moviera un poco bajo el peso.
–PARA Bella!! Para!! – escuché a Edward gritar, apagué el motor. Estábamos igual, no había servido de nada.
Sentí la puerta del copiloto abrirse y la perfección cruzo por ella, ahí estaba Edward empapado, con su camisa tan mojada que todo su pectoral se marcaba a pesar de la tela, su cabello bronce estaba levemente más oscuro goteando agua como perlas y así, todo mojado, se veía realmente sexy, mordí mi labio ante la imagen, esto era una prueba ante mi control, quería abrazarle y besarle furiosamente, lo acongojada se me había pasado para llenarme de puro deseo, "que!! ¿acaso tenía 16 años?" me sentía como una adolecente, levanté la vista para encontrarme con su mirada divertida, y la vergüenza hizo que me tiñera de rojo, me había quedado mirándole más de la cuenta.
–mmm… ¿ves algo que te guste? –preguntó con la voz más sexy que escuché jamás
–yo este… estas mojado–solté, "estas mojado?" que otra cosa más estúpida podría haber dicho? Eso era obvio!
–uhm… si, lo noté–dijo mientras me guiñaba el ojo, Dios! Que hombre más sexy. Entonces me percaté, allí en su ojo izquierdo asomaba un gran cardenal rojo y no pude más que extender mi mano y tocarlo–oye…!! –se quejó Edward, alejándose.
–disculpa, ¿cuando te hiciste eso Edward? ¿Te duele mucho?
–no es nada Bella, fue al impactar, me di contra el volante, pero no es nada–minimizó
–en serio? – dije intentando tocarlo de nuevo pero él se alejó– bien, entonces porque no me dejas revisarlo– continué intentándolo de vuelta, logrando que se alejara más, había probado mi punto, si le dolía.
–Bella solo es un golpe y ya pasó, me duele cuando lo tocas, si?– se defendió– pero no entre al auto por eso–dijo
–no? –reí internamente, parecía un niño pequeño, bueno con ese cuerpo no tanto, pero tierno si.
–no, lo que pasa es que al acelerar se rompieron varias ramas pequeñas y eso nos llevó más a la banquina, hay más barro allí y así no lo podremos sacar, por lo que debes girar las ruedas a la izquierda al acelerar, tal vez así salgamos, ¿de acuerdo? – me explico
–si–asentí y él salió nuevamente.
Me sentía culpable, otra vez yo estaba adentro y seca y Edward con la lluvia como compañía. Me preparé para su señal.
–AHORA!!! –gritó. Aceleré y giré a la izquierda, pero entonces sentí el auto sobresaltar y resbalar a la banquina–PARA!! – algo salió mal.
Edward golpeó la ventanilla del conductor y la abrió la puerta indicándome que me corriera, se sentó pesadamente y apoyó la cabeza hacia atrás en el asiento, después de un minuto pregunte
–que sucedió
–el… el tronco se metió… en… en medio del coche y nos ti… tiró al costado…– tiritó, sabía que no era buena idea que saliera– no podremos moverlo, en la mañana llamaré a una grúa, pero nos quedaremos aquí esta noche–dijo recomponiendo las voz, pero frotándose los brazos.
– lo siento, si no te hubiera distraído con lo de mi miedo, podrías haberlo esquivado
–Bella–me dijo serio–fue un accidente y no tienes nada que ver con que haya podido esquivarlo o no, ¿me entiendes? – Asentí con la cabeza, pero no estaba convencida con ello–la rama cayó en medio de la calle, no la habría podido esquivar.
Bocina, alguien tocaba la bocina desenfrenadamente, unos enormes faros alumbraron el volvo y un enorme jeep se aparcó a nuestro lado en el camino, Edward bajó la ventanilla a pesar de que entraba el agua.
–¡¿Emmett?! –preguntó desconcertado, "¿quién era Emmett?"
–quien más que tu hermano, ¿vienes o te quedas? –carcajeo aquel hombre desde su móvil
–hola Edward–saludó una mujer desde el copiloto, su voz era hermosa, no podía verla, pero de seguro sería hermosa para tener esa voz.
–¡Rosalie!! –Allí estaba de nuevo ese nombre
La primera vez que lo escuche sentí estrujar un poco mi corazón pero traté de no darle importancia, ahora lo volvía a escuchar, Emmett era su hermano pero quien sería Rosalie? seria de la familia? Sería la novia de Edward?, nadie me había contado de ellos.
gracias por todos sus rewiews y alertas y agregarme a sus favoritos, se siente fenomenal que les vaya gustando la historia
gracias por su paciencia tambien por la espera de los capitulos,
cuentenme que les pareció,
besos y que esten bien
