siento haber hecho esperar, pero aqui esta otro capitulo
Capitulo 9 – La Verdad
EdPOV
…
–bueno, la película estuvo lindísima–comentaba mamá mientras comenzaba a levantar los platos de las palomitas de maíz y algunos vasos–llevaré esto a la cocina, para mi ya fue suficiente por esta noche
–yo ayudo–propuso Bella, tan atenta siempre
–oh gracias cariño
Los subtítulos seguían corriendo en la pantalla, y ellas desaparecieron tras la puerta de la cocina cargando varias cosas, no pude evitar seguirla con la mirada, casi toda la película me la había pasado observando su rostro, la luz de la pantalla se reflejaba en ella y un aire mágico la envolvía, estaba seguro de que algo había entre nosotros, en la tarde casi había podido confirmarlo, lo que recordaba que una pequeña personita sentada en frente, me las debía por interrumpir, Alice.
–yo no tuve la culpa y a demás así es mejor–me dijo, no entendí de que hablaba
–yo no dije nada–le reproche, pero lo pensé
–no, pero en este momento tu rostro te delata Edward, como podía saber que estaba interrumpiendo? A demás, te pasaste casi toda la película viendo a Bella… ¿que pasa Edward? – su tono se volvió serio pero dulce, como cuando éramos pequeños o más grandes y teníamos tiempo para sernos confidentes– dime que es lo que sientes por ella, dime en verdad–miré a los nombre aun corriendo por la pantalla, analizando lo que Alice me había preguntado, no tenía muchas dudas al respecto al respecto de lo que estaba sintiendo por ella, pero tenía miedo de lo que seguía después.
–me gusta…Alice yo…ella…no se como explicarlo–ella rio ante mi explicación, la indignación me recorrió, yo estaba tratando de responder seriamente y ella se reía
–lo siento Edward…–se disculpo recomponiendo la compostura–es que te ves tan enamorado–si, esa era la palabra que estaba buscando "enamorado"–pero…
–que?! –con que iba a salir ahora?
–no puedes seguir mintiéndole… se que no es gran cosa que no le digas que eres una estrella de la música–sonreí ante el titulo, no me consideraba tanto–no Edward, hablo en serio, si quieres entablar algún tipo de relación con Bella, amistad o más, debes ser sincero
–no es tan fácil
–si lo es–respondió enojada
–no Alice, no sabes lo que es vivir con ello, lo que puede lastimar, no me mal interpretes me encanta lo que hago, pero no es lo mismo involucrar a otra persona.
–explícame entonces–sus brazos cruzados me decían que estaba en plan de desacuerdo con lo que dijera pero igual se lo explicaría, suspiré
–las personas cambian… el dinero los cambia…sus prioridades se trastornan, la presión que te imponen a veces es agobiante Alice, es difícil mantener tus principios y ser quien en verdad eres o seguir siéndolo–trate de expresar–no quiero pensar en como me vería Bella si se entera, se como miran a los artistas, personas superficiales, avariciosas en ocasiones, consentidas…
–pero crees que con Bella será así? Crees que Bella es así? Entonces estas ciego Edward!–su tono elevado era enojado, no me pondría a discutir con ella, me levante–te escapas–me acusó
–se que ella no es así…no se lo que hará ella ante mi, no puedo leer su mente para saberlo…pero tengo miedo Alice, no se si yo pueda ofrecerle lo que me pida, la quiero junto a mi, cada minuto deseo que no se aleje, pero es inevitable Alice, siempre lo es– le confesé, en ese momento recordé a Tanya y pude ver la compasión de Alice por mi, no quería eso, no quería que todos me miraran así. Me habían arrebatado un gran amor lo sé, pero eso no significaba que mi corazón estuviera muerto, se que lo parecía pero intentaba demostrarlo en cada presentación, en cada uno de mis temas, en mi música, y todos podían verlo
–Edward date otra oportunidad pero sin engaños–me suplico mi hermana
–lo se, lo estuve pensando toda la tarde, se lo diré pero no se como, tuve la oportunidad de confesarlo pero lo deje pasar ahora temo que embarre más la situación, déjame pensarlo Alice–levante algunas escudillas que aun se mantenían en la mesita de la sala y me encaminé a la cocina.
–dile a Bella que la espero en su pieza–dijo ella subiendo rápidamente la escalera.
…
No pude evitar oírlas, sabía que estaba mal quedarme allí parado escuchando su conversación, pero cuando estaba por entrar para dejar los platos una pregunta me detuvo
–así que… te gusta mi hijo? –preguntó mamá, tan directa, imagine la cara de Bella, de seguro había logrado que se sonrojara
–como dice? –en ese momento la curiosidad me alentó a seguir en silencio, no podía evitarlo, una parte de mi quería conocer cuál era su respuesta pero la otra tenía dudas de conocer la verdad.
–mi niña, he visto como lo miras… tu ojos brillan, soy una mujer grande y sé lo que es estar enamorada… así que cuéntame, no es justo que ambos estén asi–mamá presionaba, sabia que lo hacia por mi, pero no quería que fuera de esa forma
–yo…–hubiera esperado su respuesta si solo en ese momento no hubiera estado tan inseguro de lo que diría, sin más entre haciendo mucho ruido
–aquí están los demás platos mamá, ah y Alice te llama Bella, dice que la busques en tu pieza, yo me encargo de seguir ayudando– tenia que hablar con mama por lo de casamentera. Bella salió de la cocina y yo di un gran suspiro, que claro no pasó desapercibido por Esme.
–Edward…? –el mismo plato de cinco aun estaba secándose entre mis manos, lo termine de secar y lo deje en la mesada. De pronto sentía mi cuerpo pesado
–gracias mamá–dije mientras le propinaba un beso en la mejilla– pero no tienes que hacer de casamentera, siento haberlas escuchado, fue de casualidad–mamá me miró dulcemente y acaricio mi mejilla
–esta bien, si es lo que quieres, pero Edward?...a ella le gustas
Esas palabras me trajeron alivio, pero no el suficiente, que démonos estaba pasando conmigo, "soy una persona segura, que siempre trata de superarse, que siempre…a quien engaño…?" esa persona si era yo, pero solo en el arte, en los negocios, en el amor siempre fui otra cosa.
Con Tanya las cosas casi que fueron a escondidas, ella no podía ser vista conmigo de forma muy cariñosa, ninguna mujer, por "publicidad" decía el contrato, yo quería gritarlo a los cuatro vientos pero no podía, así que la forma fueron mis canciones. Nos escondíamos de tras de bastidores y allí podía besarla, pero siempre me alejaba por temor a ponerla en problemas.
El amor era otra cosa en mi mundo, tal vez eso compartiera con Bella… el amor para ambos era una fantasía, ella lo encontraba con finales felices en sus libros y yo no lo podía encontrar en la realidad, estaba cansado que se marchitara por el amarillismo de los medios, había decidido que estaba bien solo, que la música me llenaría, sin embargo eso estaba cambiando, mi determinación a cambiar se estaba volviendo más fuerte, yo quería a Bella a mi lado…
Cuando pasaba por la habitación de Bella, las escuché, que más!! Si dejaban la puerta abierta!! "es que no aprendes!?" me regañé, otra vez sucedía, esa pequeña duende me lo estaba poniendo más dificil, de seguro me había escuchado pasar y largo la bomba
–Bella que tienes con mi hermano? He visto como lo miras–Bella rio
–casualmente tu madre me preguntó lo mismo en la cocina…pero–su pausa se me hizo eterna, que era lo que ella pensaba? – no lo se Alice, en este momento no debería tener más cabeza que para cuidar a mi padre…yo me siento insegura…
Eso fue todo, me iría a la cama… yo tratando de conquistar el corazón de Bella y ella estaba lidiando con el accidente del Jefe Swan, estaba siendo insensible. Bella no necesitaba de esta situación, ella necesitaba un apoyo, un amigo que ofreciera el hombro, una mano de ayuda, no el muchacho hormonal en el que últimamente me había convertido. Mañana pensaría que hacer, como le diría que era un famoso de la música, mañana…
Así me quedé dormido…rindiéndome a luchar por ella, pensando… dando un último recorrido al deseo de besarla, a la esperanza de poder perderme en sus preciosos ojos color chocolate, sin tener que excusarme del porque.
…
En la mañana me levanté temprano, no había podido dormir muy bien y ya no tenía sentido seguir intentándolo. Después de una ducha y vestirme, me fui a la cocina a preparar el desayuno, nadie se había levantado aun y de todas formas yo también estaba en capacidad de hacerlo, no era un niño mimado, nunca me gustó serlo, les haría el desayuno a todos. Hace tiempo le había pedido a mamá que me enseñara a hacer panqueques, ella pensaba que eran para mi, pero al día siguiente se los hice para el día de la madre, recuerdo que logre sacarle dos cosas que no pensaba podían ir juntas "lagrimas y sonrisas" .claro no me salieron tan perfectos como los de ella pero con el tiempo he ido mejorando.
Preparé todo. Al rato escuche a alguien bajar por la escalera
–no Alice no puedo bajar así…–escuche protestar a Bella, me reí internamente ¿que era lo que Alice le hacía?
–vamos Bella, si puedes si no, no sería un piyamada–entre en duda, ahora si ¿Qué era lo ella trataba de hacerle? Justo en ese momento las vi entrar en la cocina y me quedé pasmado– desayunar en piyama es obligatorio, es tradición!
Bella se había quedado estática en la puerta y Alice le tiraba de la mano, pude ver como sus mejillas se volvían color carmín y de seguro yo no estaba tan lejos de sentirme igual de avergonzado, ambas habían bajado a desayunar en ropa de cama, claro Alice era mi hermana y no me afectaba, pero… pero Bella era otra cuestión y no solo eso… ella llevaba el mismo camisón azul de la otra noche. De pronto me sentí excitado por la aquella visión "una Diosa" una criatura sumamente hermosa estaba allí para traer regocijo a mis ojos…
–se quema!! –gritó mi hermana
–que? – estaba tan embobado que no me percaté que había dejado la sartén aun en el fuego, sentí el olor a quemado y rápido la aparté metiéndola bajo el agua. Estaba avergonzado, Bella me había visto quemar la comida por suerte había una pila de panqueques en buen estado– Buenos días "hermosas damas"–galanteé, que más podía hacer, "Aquí no ha pasado nada…"–les he preparado el desayuno
–eres divino Edward–me dijo mi hermana propinándome un beso en la mejilla mientras yo maniobraba con el sartén
–no es para tanto, sabes que me gusta… bueno tienen café, té, he cocinado panqueques…
–mmm… como me consientes!! Siéntate Bella, vamos a probar de todo–ambas se sentaron en el desayunador, en la mesa puse de todo, fruta cortada, dulce, queso, los panques, huevos revueltos, tocino, todo para el que quisiera comer no se quedara con ganas
–que deseas Bella? –coloqué el repasador en mi brazo a modo de camarero y tomé una actitud servicial, eso hizo reír a ambas, pero me alegraba que lo hicieran, por lo menos alguien podía sentirse feliz, tal vez el día a diferencia de la noche no fuera tan mal, tal vez podría ser un buen día.
Desayunamos entre conversaciones amenas y risas, al poco tiempo bajaron mamá y papá, ambos se sorprendieron ante el banquete de la mañana, eso les agradó, yo también podía consentirlos, sobre todo a mamá.
Cuando fue hora Carlisle se fue al trabajo y Bella y Alice subieron a cambiarse. Bella iría luego al hospital a visitar a su padre, reuniría valor para decirle… no más mentiras.
–Bueno yo me despido–anuncio Mi Bella, si ojala ella fuera mía, pero debía desistir de ello, aunque fuera por ahora, ella debía estar con su padre. Comenzó a despedirse de todos.
–adiós cariño, gracias por la visita me ha encantado volver a verte, ya sabes que puedes venir cuando quieras, verdad?
–si lo sé Esme, gracias–le dijo mientras se abrazaban– nos vemos luego Alice.
–en serio no puedes quedarte? podemos hacernos la maniquiur, ¡o mejor! Podemos ir a un spa! Y hacer que nos mimen!! –comenzó a saltar, esa pequeño duende no cambiaria nunca
–lo siento Alice, deseo ver a mi padre, pero prometo te acompañare un día de estos, de acuerdo? – sonreí ante esa idea, Bella no sabía donde se metía con esa promesa.
–Bella? Puedes hacerme un favor–esta era mi oportunidad
–claro
–puedes llevarme al hospital? Tengo que hablar con Carlisle– debía hablar con papá antes que nada. Antes de contarle y decirle que le había mentido
–seguro, nos es problema–el sonrojo de su rostro me pareció completamente tierno, aunque me hubiera gustado saber la causa de el.
Bella manejaba y podía ver su concentración en el camino, era muy cuidadosa eso decía mucho de ella; el completo silencio de la cabina de la camioneta no me molestaba, es más era un silencio cómodo entre ambos, pero si había algo que me exasperaba
–sucede algo Edward?
–¿por que lo dices? – "todo estaba bien"
–bueno algo te molesta, porque si no, tu rodilla no estaría tan inquieta–me dijo medio riendo, claro… estaba manteniendo el pie en un golpeteo que movía mi rodilla para mantenerme distraído
–"es que no puede ir más rápido?"
–lo siento… es que mi camioneta es un poco vieja–se disculpó, rayos! lo había dicho en voz alta
–oh no Bella, lo siento, me pongo nervioso cuando no conduzco mi volvo, es una costumbre que maneje yo–trate de arreglar y una tímida sonrisa apareció en sus labios, uff menos mal, no podía decirle que no soportaba la lentitud de su camioneta, 80 km por hora era lo máximo a lo que nos movíamos! Tortura si tienes prisa por llegar. Cuando le proponga ser mi novia lo primero que hare luego, será regalarle algo más rápido "WOW desacelera Edward" estaba pensando cosas que no debía.
Al entrar al hospital todo parecía más tranquilo de lo normal, "mejor" pensé, así podría hablar más calmado con papá
–EDWARD…!!! –sentí unos brazos cruzarse en mi cuello desde atrás, ya me imaginaba quien era– porque no me dijiste que habías vuelto! – me dijo simulando reproche
–lo siento Victoria, es solo que no he tenido tiempo–mentí, Victoria había sido compañera mía en el instituto de música, pero se dio cuenta que lo suyo era la enfermería, ja quien lo hubiera pensado? De todas formas podía ser un poco "pesada" y lo pero ella podía arruinarlo todo
–tienes que firmarme esto! –me dijo mostrándome un cuaderno, ya sabia yo que podía arruinarlo, el libro que llevaba en la mano era una edición especial con mi álbum que incluía fotos, por suerte la tapa no era muy sugerente solo llevaba las manos de una muchacha sosteniendo una manzana roja, mi publicista había dicho algo así como "representa la tentación, todos se tentaran a comprarlo" puras bobedades–di que si verdad, no me lo puedes negar! Mira que pasamos muchas cosas juntos–rogó, volteé a ver a Bella y me alarmé, estaba más pálida y su rostro mostraba dolencia.
Luego lo pensé, viene Victoria se cuelga de mi cuello y dice que hemos pasado por mucho, esa no era una buena imagen si yo quería a Bella de otra manera, junto a mi, ¡eso la alejaría!
–Bueno luego lo hago–pude ver sus labios en un puchero pero a mi no me engañaba–déjame presentarte a Bella–le dije señalándola–Bella… Victoria fue una compañera del instituto de música, en grupo ella era mi cantante y yo tocaba el piano–podía decirle eso, eso confirmaba lo del piano de cola, parte de la verdad, poco a poco me haría conocer de nuevo
–mucho gusto–dijo ella mientras bajaba la cabeza ocultándose tras su cabello, hay mi Bella, a veces era tan fácil de leer, sus inseguridades no la hacían verse como en verdad era ella, "perfecta"
–igual–le contestó Victoria despectivamente, quitándole importancia, eso me molestó– bueno nos vemos luego Edward, salgo a las 6, te espero recuerda que me debes…–menos mal que se alejó pero el guiño sugerente que me dio me hizo crispar, en su tiempo podría haber estado enamorado de su voz, pero solo eso, lo juro, ella era… pesada.
Bella no dijo nada, sabía que algo le incomodaba sin embargo no me lo diría, comenzaba a creer que la conocía de toda la vida y siempre me sorprendía más. El camino a la habitación de su padre fue otra vez en silencio, uno que gritaba a gritos algo oculto de los dos, nuestros sentimientos
–disculpe señor? –una pequeña de unos 6 años se me tiró de camisa para llamar mi atención, sus ojitos estaban iluminados de emoción y eso me pareció dulce, ¿Qué persona o que podía poner esa luz en sus ojos? Desee ser yo la persona que podría hacer que Bella tuviera esa mirada– usted es "VanAngel" Ed… Edw…– tartamudeó, yo conocía ese apodo, lo llevaba en todos mis discos. Hoy todo se empecinaba en romper con mis planes, ¿acaso la verdad no me dejaría contarla por mis propios labios? Opté por dejarme llevar por la corriente, tal vez ella si quererlo me llevara a buen puerto.
–si pequeña el mismo–le dije, mientras miraba de reojo la reacción de Bella pero ella solo tenia una sonrisa en la boca, esos labios que tanto deseaba besar
–si mamá es él!! –gritó, reí ante esa reacción, siempre era inevitable para los fans y más para una tan pequeña como ella–pue… puedes… firmarme un auto…utoglafo? –jeje estaba nerviosa
–claro pequeña–ella extendió sus manitas y me dio la caja de mi disco, siempre llevaba una pluma encima sin embargo ella extendió su lapicera, toda con plumas de colores "muy mona" pensé y la acepte para firmar.
Tomó contenta su adquisición y se fue corriendo junto a su madre, ella me esbozo un gracias silencioso. Algunos de estos momentos era por lo que me gustaba seguir en mi profesión.
– al parecer hoy estas muy solicitado Edward– la voz de Bella me sacó de mis pensamientos, su sonrisa era hermosa, me quedé embobado por ella unos minutos, quizá demasiado porque carraspeó llamando mi atención–bueno, nos vemos luego, cuídate– se despidió pero yo no lo haría
–luego te veo Bella, estaré por aquí–ella entro en la pieza de Charlie y yo me fui a buscar a mi padre.
Entre a la sala de espera del consultorio de Carlisle y ahí estaba Jessica, en realidad era cortes con ella porque ayudaba mucho a mi padre no obstante no soportaba sus continuas insinuaciones
–hola Edward, como estas?
–bien gracias, esta mi padre ocupado?
–no tiene ningún paciente hasta dentro de 2 horas–me informó–sabes he comprado tu nuevo éxito y ya que estás aquí sería una buena oportunidad para que lo firmes–siempre tan directa, pensé–lo haces Edward? Me das tu autógrafo? Di que si, por favor… –medio suplicó
–si donde firmo? –su imitación de una niña pequeña me exasperaba, definitivamente no iba con ella y… cualquier cosa por sacármela de encima. Para mal de colmos luego de que lo firmara lo colocó sobre el mostrador como cual trofeo. Si Bella lo veía estaba en problemas, más me valiera no dejarla aparecerse por aquí.
Toque la puerta del consultorio
–pase! –se escuchó del otro lado de la puerta, respiré hondo, me sentía como un adolecente pidiéndole consejo a su padre sobre una chica, bueno en si eso era lo que iba a hacer pero como que ya estaba un poco grandecito para eso, me carcajeé de mi mismo
–hola
–hola hijo! No te hacía por aquí
–quería hablar contigo, puedo?
–claro Edward, siéntate–me señaló la silla frente a su escritorio, una sonrisa alumbraba su rostro, hacia tiempo que no conversábamos de hombre a hombre–soy todo oídos hijo
–yo…–comencé, no sabia como explicarle–no se por donde empezar
–por el principio parece una buena opción–sonreí ante su comentario
–es sobre Bella…–solté
–mm…
–he decidido contarle que soy cantante, pero no se muy bien como lo tomará, más bien me da miedo como lo tome–hice una pausa midiendo mis palabras y lo que sentía– tu eres un gran medico y sabes lo que es estar en el ojo del publico… me has enseñado a ser fiel a mi mismo y tu confianza en mi como persona me hace ser querido pero… en mi caso es distinto
–Explícate Edward –estaba dando muchas vueltas
–mi medio se basa en la imagen, en el "icono" que puedo ser para mi público, ellos me seguirán y yo seré su ejemplo, en ese mundo soy yo, mi música, mis emociones, todo es sincero no obstante "censurado" no soy completamente salvo al llegar aquí, a casa, con ustedes…–en ese momento recordé como conocí a Bella y en lo libre que me sentí–cuando conocí a Bella… ella no sabía quien era yo, en realidad no me conocía como "figura publica" no pude dar crédito a aquello, me sorprendió y de algún modo me atrapó en esa tierra en el que vive ella…
–Edward ella sufrió mucho con su corta edad, el incidente de su adolescencia con su madre la alejo un poco de la gente, se refugió en otro ambiente que la llena, ambos viven en realidades distintas pero ambas se tocan, de alguna manera son iguales–que me estaba tratando de decir, que yo también me refugiaba? Que huía de la gente? Yo no era así o si? – a que le tienes miedo hijo?... ¿a lo que ella piense cuando le cuentes? ¿a lo que pueda cambiar? O… ¿a enamorarte de nuevo?
Papa tenía razón, desde lo de Tanya estaba huyendo, me escondía, todos lo veían pero yo no me quería darme cuenta, era el momento de avanzar
–me estoy enamorando de ella Carlisle… cada minuto que pasa me enamoro más de ella– le confesé y una sonrisa sincera apareció en su cara, yo sabia que él ya se esperaba esa mi revelación, tal vez incluso lo supo antes que me diera cuenta igual que Alice.
–entonces se sincero, no importa lo que conlleve tu estilo de vida, lo que vale es lo que sientes, eso deja marca, lo que eres en verdad no lo que muestras y si puedes reflejar ambas cosas en un mismo espejo seré el padre más feliz–ambos nos abrazamos
–pero un queda una cuestión…–le dije, justo en ese momento una enfermera golpeó la puerta y la abrió de golpe
–Dr. Cullen se le solicita en la habitación número 202 con urgencia
–enseguida voy… hijo espérame un momento–ambos salieron apresurados del consultorio y yo me quedé allí aun pensando como prepararía todo para invitar a Bella a una linda tarde y contarle más de mi, toda la autenticidad de mi
Carlisle se estaba
tardando un poco, recordé el número de habitación "202…" ese número me sonaba de algún lado, yo lo había visto, ¿pero quién estaba allí? Entonces un nombre me vino a la mente "Charlie".
Salí lo más aprisa que me permitía el piso resbaladizo del hospital, la pieza 202 le pertenecía al Jefe Swan, "Bella…" no debí dejarla sola, al doblar la esquina la vi.
Bella estaba al mitad del pasillo con la vista perdida, su piel estaba pálida, más pálida, al acercarme pude ver que en sus ojos no asomaba ni una pisca de brillo
–Bella? –la llamé pero ella no reacciono–dime lo que sucedió Bella–pero ella seguía en silencio y perdida; unas lagrimas comenzaron a bajar por sus mejillas y las tomé en mis dedos tratando de secarlas pero tras ellas más ocupaban su lugar–Bella no… dime que pasó–comencé a desesperarme y la moví por los hombros–Bella!
–Edward? –Bella me miró pero sin verme, sentí como sus piernas cedían ante su peso y la levanté sentándola en mi regazo, colocándonos en una silla del pasillo en frente de la habitación, su llanto silencioso me partía en pedazos
–Bella? –volví a susurrarle–cuéntame…– suplique
–yo…yo… ya no tengo a nadie en este mundo…
Sus palabras me dejaron helado. Acaso Charlie había… él había…
que tal? un poco de paz y otro poco de no, jejeje que piensan que ha pasado con Charlie
espero les vaya gustando mi manera de escribir, no soy tan talentosa como otros, pero lo intento y eso gracias a sus comentarios
sigan asi!! besos espero disfrunten de esta historia
debido a mi trabajo y el estudio tal vez comience a actualizar cada dos semanas en vez de una como lo estuve haciendo antes, gracias por la paciencia
