aqui otro capi, espero no sea algo aburrido, para son demasiadas emociones en uno solo, pero eso me gusta y esero que a ustedes tambien
Capitulo 15 – "estoy aquí… no me ves?"
EdPOV
Me estaba preparando un jugo de naranja cuando escuche la puerta principal cerrarse de golpe "y ahora que!" pensé, dando por hecho que Rose se había vuelto a enojar con Emmett , pero no fue así, de reojo alcance a vera Bella que subía rápido las escaleras
–Bella…! –escuche a mi hermana gritarle y seguir tras ella. ¿Qué había sucedido? "¿Bella?" deje lo que estaba haciendo y salí a la sala, todos allí miraban expectantes las escalera, Jasper, incluso Emmett y Rosalie quienes yo pensé que habían armado la disputa. Corrí escaleras arriba escuchado los fuertes golpes en la puerta de la habitación de Bella.
–Bella! que sucede, abre la puerta–Alice tras la puerta le llamaba, pero de su habitación no se oía nada y la pieza estaba cerrada con seguro.
–que sucedió Alice? –le pregunte mientras me acercaba
–no lo sé! Entro de un portazo y subió corriendo, cuando la alcance, ¡me cerró la puerta en la cara! –estaba atónito Bella no era así, algo malo había ocurrido
–Bella! abre la puerta, ¿Qué sucede amor? –la llamé, traté de suavizar mi voz, pero ella no respondía, volví a golpear suavemente, pero nada…–Bella…! –golpeé más fuerte, el silencio cubrió el pasillo y pude sentir algunos sollozos–Bella! Bella! – la llame más desesperado, si algo le había ocurrido a mi ángel, si alguien le había hecho daño… lo mataría, no habría lugar donde esconderse de mi–Bella, amor, abre la muerta–
–"me mentiste"–creí escucharla decir, me giré a Alice para preguntarle si ella lo había oído mejor, pero solo la vi con la mirada sorprendida y perdida en la puerta de madera –ME MENTISTE…! –salte un paso atrás de la impresión de sus palabras, acaso… "lo sabe? como? cuando?" su llanto se intensificó y me volví a desesperar
–no, Bella! Bella! tenemos que hablar, abre la puerta!–me sentía morir, no podía ser cierto, ¿en verdad ella lo sabía?, justo ahora, justo hoy que planeaba decirle todo, abrirme de todo, "no!"–amor por favor… –suplique
–VETE! –me grito a todo pulmón y algo se partió en mi.
–amor, tenemos que hablar, por favor… no llores, no justifica..
–QUE – TE – VAYAAAASSS! –me volvió a espetar, retrocedí hasta topar con la pared contraria del pasillo
–Bella… te amo–murmuré, tenía ganas de dejarme caer, ahí mismo, en el suelo y no levantarme, "por que tenía que pasar esto?" yo sabía porque, pero… no podía admitirlo. Debía intentar, debía intentarlo, arreglar las cosas con Bella
–Edward –sentí a Emmett llamándome desde el final del pasillo– ven conmigo–me dijo, pero yo no pretendía seguirlo
–ahora no–contesté secamente mientras me incorporaba y me llenaba de determinación para aclarar las cosas entre Bella y yo
–cuando dije que vinieras conmigo no fue una pregunta–lo miré confuso
–ve Edward, ahora Bella no quiere verte, yo averiguaré que es lo sucedió, no te preocupes
–Edward! O vienes ahora o te arrastro–soltó Emmett, el no solía ser así conmigo. Me dirigí hacia él sin ganas y no sin antes de devolver la mirada a Alice para que ella me tuviera al tanto
–tranquila Bella–le escuche decir a través de su puerta cerrada–Edward no está aquí, abre y me cuentas ¿quieres? –pero no supe si le abrió o no.
Al final de las escaleras estaba Rosalie enojada como no se la veía seguido y con las manos en jarra sobre su cintura, mirándome con furia.
–eres un idiota! –atacó, yo estaba que humeaba, ¿¡que pretendía! –si!, no me veas así porque lo eres y lo sabes muy bien!
–quien te crees pa…
–ven Edward, mira aquello–me señaló Jasper totalmente tranquilo sentado en el sillón, frente al televisor. Si antes estaba mal… lo que vi me cayó como un balde de agua fría, helada… Allí en la tele, los titulares decían la cosa más absurda que había visto en mi vida "La nueva conquista de Edward" y pasaban una y otra vez fotos nuestras, de Bella y yo en la playa ¡de esta mañana! ¿Cómo había podido ser tan descuidado? ¿tan tonto? ¿cómo podía haber comprometido así a Bella? ¿Exponerla? tuve que sentarme en el sillón, sentía que las piernas no me sostenían.
Los pasos de los zapatos de Alice me sacaron de mi penuria, rápido me levanté y pude ver la cara de sorpresa de ella, seguí la dirección de su mirada y vi que observaba las fotos, Bella era tan hermosa, que si no hubiera sido por las circunstancias en las que pasaban esas imágenes, hubiera pensado que eran hermosas fotos también.
–"es peor de lo que pensé"–escuche murmurar a Alice y luego nos dirigió la palabra a todos–Bella y yo volveremos a forks –sentí mi cuerpo tensar–a Charlie le darán de alta mañana y ella quiere arreglar todo para cuando él llegue–excusó, ¿eso era una escusa? ¡una mentira!, ella quería escapar de mi! –Rose me ayudas con el equipaje? –le preguntó a ella cambiando su tono autoritario a una más dulce
–NO! – grité desesperado, no quería que ella se fuera, no quería que se alejara, quería explicarle porque lo hice, ella debía escucharme, no era cierto lo que los paparacci decían, no era una conquista, ella me importaba de verdad, tenía que decirle! –no! –volví a repetir mientras me encaminaba a las escaleras, decidido a hablar con Bella
–no tu Edward! –escuché a Alice pararme en seco con un dedo acusador en mi pecho–para ya! –me retuvo hincando fuerte su dedo índice en mi pecho, acusadoramente–te lo dije! –me recordó– te lo dije y no me quisiste escuchar!, y te lo volví a recordar pero no me hiciste caso! … ahora te quedaras aquí!
–pero…
–pero nada Edward! –me cayó y me volvió a hincar haciéndome retroceder – te quedaras aquí y no dirás nada..Na-Da- nos dejaras ir y permanecerás como si no estuvieras en esta habitación, cayado, para ser un vocalista, lo que menos sabes hacer es decir las cosas cuando se deben, te diré una cosa más…–corto volviéndome a hincar más fuerte haciendo que me llevara la mano al pecho, a pesar de ser tan pequeña, Alice tenía mucha fuerza
–calma mi amor–le decía Jasper mientras la rodeaba en brazos, reteniéndola
–y tu Emmett te encargas de que se quede aquí–acotó–Edward… dejaras que nos vayamos tranquilamente, y si aprecias a Bella no la buscarás, y pensarás muy bien las cosas, cuál es tu situación en todo este lio y como arreglarlo y lo podrás ofrecerle al arreglarlo, para bien o para mal, no importa, pero decididamente–ordenó y con un lago suspiro cansado continuó–deja que se calme Edward–me dijo mi hermana tomando un tono más suave–ella piensa que le has mentido, cosa que es cierto, pero esa mentira que cree es por razones equivocadas y en este momento no está dispuesta a escucharte, espera que se clame y después de pesar, si lo has decidido… vuelve a intentarlo– se giró y dio un corto beso a Jasper, le dirigió una mirada a Rose y subieron las escaleras
Despacio me senté en el sofá y hundí mi cabeza entre mis manos apoyadas en mis rodillas. Estábamos tan bien… ayer… anoche… había sido tan especial, para ambos, había descubierto que realmente la amaba, había esperado tanto tiempo por alguien como ella, Bella había curado mis heridas y ahora se volvía una más, una que realmente dolía, ¿Cómo podía pensar Alice por un momento que me quedaría de brazos cruzados? "NO!" .
Me levante de un golpe al escucharlas bajar por la madera de los escalones
–Bella…–jadee al verla con aquello ojos tan hermosos rojos de llanto al igual que sus labios por morderlos tanto, ella me miro y me sentí desarmar, su mirada acunaba más lagrimas que se escaparon por sus mejillas y tuve ganas de corres a abrazarla y quitar ese dolor, pero una mano en mi hombro me detuvo, era mi hombro amoratado así que no pude resistirme pero la molestia no se comparaba con el nudo de mi estomago, a demás era Emmett
–luego la sigues–me susurro el al oído–pero ahora no puedo soltarte, todavía estoy decidiendo de que parte estar–me aclaró y yo estático
–lo siento–escuche apenas a Bella disculparse, ¿ella se disculpaba? "genial Edward, encima ella se disculpa, que bien lo has hecho" me dije con sarcasmo.
Al final, todo lo que tenia, mi voz, mi talento, mi música, la fama, el dinero, todo no valía nada, no me podía hacer que Bella volviera ahora, ni devolverle esa inocencia a nuestros corazones. Debía admitirlo… le había ocultado parte de mi, y al no contarle, le había mentido, si era un mentiroso, pero la quería. Solo había una persona con la que podía hablar ahora y sabría que hacer; salí del living y corrí a mi habitación por mi celular, rápido marque los números y el tono de espera me pareció interminable
–alo? –la voz suave de una mujer me contestó
–hola…
–Edward! Que..? –no la dejé continuar
–voy para allá–le dije y le corté, no quería que me preguntara nada.
En este momento solo ella me podría ayudar a intentar arreglar mi corazón…
BellaPOV
Abrí la puerta resignada, me sentía morir, así que solo me volví a tumbar en la cama, pude percibir como Alice se acomodaba suavemente en el borde de la cama y comenzaba a masajearme la espalda en un cariño reconfortador.
–Bella…dime que sucede–suplicó, entonces me percaté de que Alice también debía de saberlo, todos, todos lo sabían, ellos eran su familia, ¿como podían no saberlo?
–tu también? –le pregunté aun sollozando
–yo? No entiendo Bella…de que..
–tu también lo sabes y no me contaste nada! –le acusé, pero no me di vuelta a mirarle la cara. Pude sentir como cesaban sus manos y continué–tu sabias que Edward era "VanAngel"!–le acusé más fuerte–todos lo sabían y me lo ocultaron! Que soy acaso? La obra buena del mes?, una diversión?
–no, no Bella, no lo eres! –oí a Alice alterada y volteé para ver si esta vez me mentía o no, pero no pensé encontrarme con una Alice preocupara y a punto de llorar–no lo eres, te juro que nada de lo que has dicho es así… Edward el te quiere! –la sola mención de su nombre hizo que todo lo de esta tarde volviera a mi y no pude evitar volver a derramar lagrimas de dolor "usada" así me sentía–Edward quiere hablar contigo para explicarte, no me corresponde a mi–eso fue el colmo
–EXPLICARME! Que quiere explicarme, no tengo nada que escucharle… yo le pregunté Alice, él tuvo oportunidad de contarme todo, me conto lo de Tanya–Alice abrió grande los ojos, de seguro no se esperaba eso– o si me lo contó, pero algo que le pertenece a él, algo que forma parte de su vida, algo que nos concierne a los dos…
–a los dos?
–si porque… ayer… bueno ayer empezamos a salir..
–te refieres a …¿novios? –Alice se llevó las manos a la boca, "sorprendida claro" pensé, su hermano con una chica como yo
–si, pero no te preocupes, tu hermano está libre, tan rápido como empezó se acabó desde el momento en que supe quien es él–ella no daba crédito a lo que decía
–pero se ve que se quieren Bella, no puedes decir eso…–no me importaba lo que ella pensara, solo sentía dolor y rabia por todo ello
–no se quien es Edward Alice…–le declare–no se que parte es real y cuál es la ficticia, ya no puedo creerle–suspiré lento queriendo meter aire a mis pulmones, pero era inútil me faltaba él–sácame de aquí Alice–le rogué
–estás segura? –lo pensé un momento, no quería irme aun así no podía mantenerme allí, no podía verlo sin que se resquebrajara mi corazón, aun no
–por ahora es lo que debo hacer, a demás a papá le darán de alta en dos días y quiero arreglar todo para cuando regrese, si?
Alice había accedido a mi petición, ella y Rose, me ayudaron a empacar, y mientras lo hacían me dirigí a la pieza de Edward donde había dejado la última maleta. Al entrar su perfume me traspasó, su esencia seguía siendo embriagadora, no podía quedarme mucho más, junté mi ropa y deje sobre la cama el regalo que le había comprado; esperaba que con ello, me entendiera, necesitaba tiempo, tal vez su mentira no fuera tan grave y sus escusas si lo justificaran, pero en ese momento me sentía traicionada "él no había confiado en mi"
…
Ese mismo día en que Alice me dejo en casa de mi padre, hice mis maletas enteras, sabiendo que Charlie volvería, no podía quedarme e incomodarlo con mi presencia, no podría presionarlo a recordarme. Limpié gran parte de la casa, sobre todo su habitación y la mía, sacando todo y guardando algunas en cajas, tal vez Sue quisiera usar esa pieza mientras se quedaba a cuidar a papá, solo faltaba la comida. Fui a la tienda hacer algunas compras para llenar las alacenas y que él no tuviera que moverse de la casa, aun recordaba que no sabía cocinar muy bien, tal vez podría hacerle algunos menús para que los calentara.
Pasando por los pasillos me quedé estática en uno en especial, allí dónde tropecé con Edward, lo recordaba como si fuera ayer, el tropiezo, las galletas, sus ojos, su sonrisa, cogí un paquete y salí de aquel lugar. Acercándome pude ver a Mike, no tenía ganas de hablar con él, siempre insinuándose, me tenia harta pero no estaba en mi ser descortés.
–hola Bella, como sigue el jefe? –preguntó por mi padre, ya todos sabían lo que había pasado, su memoria y eso, odiaba que las señoras de allí me miraran con tanta compasión, menos Mike el me miraba distinto y no me gustaba, parecía que quisiera comerme!
–bien mejor, ya le darán el alta a mañana, cuanto es? –quería escapar de todos los curiosos
–son 20 con el paquete de galletas–busque en mi bolso el cambio–me preguntaba… si… me preguntaba si querrías…–oh no ahí va de vuelta, esta vez sería más rápida
–gracias Mike, debo preparar todo para la llegada de Charlie, guarda el cambio, nos vemos–lo deje así estupefacto y con las palabras a medio salir, como había mencionado, no estaba de humor.
Antes de volver a casa, decidí pasar por un motel, allí dejaría todo mi equipaje; no podía permitir que los Cullen intentaran contactarme, aun estaba reacia a hablar de lo sucedido. ¿Por qué él no dijo nada cuando me fui? Sus ojos se veían tan tristes, pero no hizo nada, no puede evitar sentirme culpable y me disculpé, aun así no se movió, eso me hizo entender que yo no le importaba y dolía, dolía mucho.
Pasaron las semanas y mis días se reducían a lo simple, en la tarde trabajaba en las ediciones que me mandaba Ángela y en las mañanas viajaba hasta la casa de Charlie a preparar el desayuno y alguna que otra comida para congelar para cuando Sue no pudiera venir. Antes de que papá despertara por la mañana llegaba Sue y yo me iba, por eso él pensaba que era ella quien preparaba todo, Sue quería contarle lo contrario pero yo prefería mantenerlo en secreto, me gustaba cocinarle cuando quedamos solo él y yo, siempre me gustó y no quería incomodarlo con ello.
–Bella estas muy delgada–me supo decir Sue
–solo te parece, pero veras que estoy igual es el color de la ropa–últimamente se me daba de vestir de negro, lo hacia inconsciente, supongo que reflejaba como me sentía, pero era verdad que había bajado unos cuantos kilos, era solo que no tenía hambre
–porque no desayunas un poco más? –me dijo ofreciéndome un poco de huevos y tocinos que yo había preparado
–como sigue Charlie?
–Charlie? Y que pasó con papá? – me encogí de hombros
–debo acostumbrarme a llamarlo así, no quiero hacerlo sentir incomodo
–eso es absurdo!–contradijo, yo solo me volví a encoger de hombros como si no me importara, pero en verdad si lo hacía, solo debía acostumbrarme–bueno, el Dr. Cullen le ha dicho que puede volver al trabajo pero si no es esfuerzo físico, así que la semana que viene empezará con un puesto temporal de oficina hasta que sane totalmente
–eso realmente me alegra–le dije a Sue dándole un abrazo, eso ayudaría a papá a recobrarse–bueno debo irme y Charlie ya estará por despertar
–pero no has comido nada–me reprochó ella, solo salí corriendo. En realidad la noticia de que él volvería a trabajar me alegraba… pero eso significaba que sería hora de volver a mi casa en chicago y no estaba preparada aun.
….
Ya casi ha pasado otra semana y las cosas seguían igual, solo que el jueves veré a Charlie. Por sugerencia de Carlisle hemos quedado en juntarnos y conciliar… pronto volvería a Chicago y debía asegurarme de que estaría bien.
La cena transcurría en momentos incómodos; Charlie aun no recuperaba la memoria, solo tenía algunos recuerdos aislados con sus amigo y Bill de la reserva, le había contado embarazosamente que era su hija, los años que tenía y cuando había nacido, él no hablaba y pronto nos vimos sumidos en un silencio incomodo.
–como era ella? –preguntó papá, cortando la desagradable atmosfera que se había creado
–quien?
–tu madre
–ella..Rene …decías que era un ángel–concluí
–lo se…– dijo mirando la lejanía–que más? Como eran juntas?
–pues, nos reíamos mucho, ella siempre estaba bromeando y siempre me pedía que la acompañara a inscribirse en algún curso para aprender algo que en el momento le interesaba, nos anotábamos juntas y siempre terminaba por dejar por otra cosa de que le interesaba más–reí ante ello– recuerdo que una vez quería anotarme en natación, pero ella quería que nos anotáramos juntas en clase de danza, claro con, con lo patosa que soy…–hice una pausa y mire el rostro de mi padre, pero él no mostraba signos de recordarme–en fin hicimos una apuesta, le dije que no duraría una semana sin que cambiara de opinión, por supuesto ella con lo decidida que era…
–si así era ella, cuando decidía hacer algo iba por ello, por eso la amaba tanto–me interrumpió, otra vez se perdió en la distancia, pero luego me miro dulce y eso me trajo un confort que hace mucho no sentía–continua, que apostaron? –como decirle que el sabia que habíamos apostado, que él estuvo allí y no paró de reírse de nuestra apuesta hasta que ambas nos enojamos y lo dejamos solo, sonreí ante ese preciado recuerdo
–bueno ella dijo que no era cierto y apostamos que si en una semana ella no renunciaba yo seguiría con sus capricho y si no..
–tu entrarías al equipo de natación
–si!, lo recor…–pero el meneo su cabeza en negación
–lo deduje –la desilusión me invadió, pero le esboce una sonrisa para tranquilizarlo
–exacto, así que acabe participando natación y ya no tuve más moretones de tanto caerme por mis dos pies izquierdo–ambos reímos por mi comentario y seguimos hablando de mama– recuerdo que otra vez …
…
A pesar de todo, pude ver que nos seguíamos llevando bien, el era mi padre. Al final de la cena debía contarle de mi decisión de volver a Chicago, allí tenía mi casa y mi trabajo pero quería asegurarme de que estaría bien sin mí.
–bueno debo irme–le comenté
–eehh si claro, ya es tarde–según se parece seguíamos teniendo problemas con las despedidas, reí internamente ante ello
–te he dejado en un sobre, arriba de la nevera, todos los datos que necesites sobre como ubicarme si me necesitas, la dirección de mi casa, mi trabajo y mis teléfonos
–muy amable de tu parte–si… las formalidades volvían a aparecer, "aquí estoy papá, recuérdame!" le suplicaba internamente "no me ves? Soy tu princesita"–espero que tengas un buen viaje–me deseó, no pude evitar acortar la distancia y abrazarlo, uno fuerte, uno que evitara que me largara a llorar, nuestros lazos ya no serian los mismos y esto era despedida del pasado. Lentamente me alejé
–lo siento…
–esta bien–me dijo comprensivo, claro el sabía que yo era su hija, pero aún era pronto de mi parte como para que él se sintiera como un padre–ten cuidado pequeña–y con esas palabras regaladas me marché.
Habíamos hablado tanto de mama en toda la cena y todos esos recuerdos habían abierto algunos más, desee tener la amnesia de Charlie. Decidí no volver al motel donde me estaba hospedando e ir a tomar algo en algún bar, Port Ángeles no estaba lejos, podría ir y despejarme un poco.
La llovizna no se hacia esperar por el camino, finamente podía verla correr por el parabrisas y no inmutarse por todo lo que la rodeaba, a ella le gustaba caer en picada, yo… no soportaba la idea, porque después de dos semanas si verlo, a él, a Edward, así me sentía, "caer en picada" . Intenté sacar de mi mente esos pensamientos y concentrarme absolutamente en el camino, la lluvia me deprimía.
PAFFF….! Escuche una explosión en la parte trasera de la camioneta y casi pierdo el control de la misma, rápido me tiré a la banquina "Dios… que no sea una goma" le rogué, pero era demasiado tarde para pedírselo. En efecto la goma trasera estaba pinchada, por suerte traía una de repuesto, pero tardaría en cambiarla "pues empieza ahora" me dijo mi voz interna, así que bueno me dispuse a cambiarla. El pasto estaba resbaladizo, así que avanzaba despacio en busca de la nueva "rueda", ya había asegurado el gato y sacado la pinchada, pero bueno mi suerte sin caerme no podía durar mucho, menos en una superficie nada estable como el césped mojado, resbalé con goma y todo
–genial–dije irónicamente en voz alta, nadie me escucharía–maldita lluvia –la goma nueva había ido a parar en medio del camino, me apoye pesadamente para levantarme, con tantas ganas y suerte que volví a resbalar golpeando un poco el gato del auto, me asusté, aun siendo un poco eso bastó para que este comenzara a resbalar también y mi pierna derecha estaña bajo la camioneta, no tuve tiempo de reaccionar, el dolor agudo en mi pierna casi me deja inconsciente.
Estaba segura de que habían pasado horas, sin embargo solo fueron minutos "que podía hacer" no se veía a nadie, no podía pedir ayuda, la camioneta era pesada y… me volvía a lamentar en gritos cuando sentí el vehículo desplazarse más, así que me estire con todas mis fuerzas y alcance la goma pinchada y la puse como soporte para que no siguiera cayendo.
Ahora si estaba segura de que había pasado por lo menos una hora, estaba empapada y el frio comenzaba a calarme los huesos, sin contar el punzante dolor de mi pierna
–por favor que alguien me ayude!–solté al aire, sabía que nadie me escucharía, estaba sola en medio de la nada. Y como si me equivocara sentí un auto en la distancia, pero ya no me quedaban fuerzas para levantarme, solo quería dormir, tenía mucho mucho sueño…
Los frenos se clavaron en el asfalto y escuche portazos
–Bella! oh por Dios, ayúdame Emmett! –sabia que el auto se había detenido, pero no podía verlos, mi vista se nublaba de a periodos, pero podría reconocer esa aterciopelada voz donde fuera
–AAHHH…AAHH..! –grité de dolor cuando sentí la chapa moverse
–rápido sácala de ahí! –gritó otra voz, "Emmett " pensé solo el podría levantar semejante cosa. Me moví pero seguía sin poder verlos, claro… tenía mis ojos cerrados, cuando los abrí, allí estaba él, mi amor, mi amor no correspondido
–resiste Bella…–sentí como me levantaba en vilo en sus brazos y otra vez me quejé del dolor, estaba cansada, deseaba dormir y sentirme para siempre entre sus brazos–Bella, Bella no te duermas!–pero me costaba mantener los ojos abiertos–rápido Emmett!
–Eso hago hermano, eso hago!
–Bella quédate conmigo–apremió, sentí sus manos dando golpecitos en mis mejillas, volví a abrir los ojos, sus manos eran cálidas en contraste de cómo sentía mi cuerpo, entonces recordé que me tenía en sus brazos
–te estoy mojando–le dije con apenas un murmullo, no tenía fuerzas para más alto, pude escuchar su dulce riza y eso me bastó para relajarme y dejarme abandonar en su calor, aunque ya no sentía mi cuerpo… lo último que escuche mientras todo se volvía negro profundo.. fue mi nombre recitado de sus labios "Isabella"
gracias de nuevo por sus mensajes, me encanta leerlos y le repito que como loca estoy pendientes de ellos, me hacen ilusion a seguir escribindo
comenten que le parece lo de Charlie
y que piensan como responderá Bella, lo hacemos rogar a Eddie?
