hola mis queridas lectoras, mil gracias por todo su apoyo en este mi emprendimiento de literatura, espero les guste este capi
Capitulo 16 – Solo quiero estar contigo
EdPOV
–alo? –la voz suave de una mujer me contestó
–hola…
–Edward! Que..? –pero no la dejé continuar
–voy para allá–le dije y le corté, no quería que me preguntara nada.
En este momento solo ella me podría ayudar a intentar arreglar mi corazón…
…
Entre sin llamar a la puerta y allí estaba ella sentada en el sillón de la sala, esperándome. Como hace mucho no lo hacía me arrodillé ante mi madre y me aferre a su cintura, como si fuera un puerto seguro, una columna que no me dejaría caer. Ella solo estuvo ahí, acariciando mi pelo, sin decir palabra, esperándome.
–lo siento mamá, lo arruine todo, no pude decirle y ella lo descubrió–reí irónicamente– todos lo saben– le dije pensando en todos los canales de televisión, pero Esme sabia a quien me refería en especial, a mi Bella
–oh cariño, shh… tranquilo, se solucionará, todavía puedes hablar con ella hijo
–no quiere verme–refuté
–dale tiempo, se siente lastimada, se que ella te quiere, hace tiempo que lo vi en sus ojos, solo deja que su corazón se calme
–pero…-me aferré más a su cintura como si me estuviera por hundir
–Edward, Bella no está acostumbrada a esta vida pública como tú, tú mismo lo interpretaste así, debes pensar cariño, que esto para ella, esas fotos, esos comentarios, pueden pasar por reales y no farándula como estas acostumbrado
–los vistes? –la interrumpí, sintiéndome un mal hijo por mi actitud, debí protegerla de las habladurías, de todo este circo– lo siento, es que estábamos tan bien ayer y me olvidé de todos y de todo, no sentí ninguna presión, ni dolor, solo dicha al tenerla en mis brazos… sabes lo que es eso mamá? Dicha! –escuche su dulce sonrisa y levantó mi rostro para que la mirase directamente
–eso es amor hijo, y si, lo sé, es lo que siento por tu padre–volvió a sonreír– escúchame Edward–me dijo largando un suspiro–es tarde, porque no te das una ducha, mientras te preparo algo caliente, aquí en Forks está más frio que en Seattle, mañana hablaremos más tranquilos, con una mejor perspectiva de la vida, si mi cielo? –la calidez de su mirada me acogió y parte de mi pena se esfumo con su ternura
–Gracias mama–le agradecí, solo ella podía reconfortarme en una situación así, sentía tanta perdida como la que sentí cuando había muerto Tanya. Pesadamente me levanté y subí las escaleras a mi habitación, tome ropa cómoda para la cama y me bañe con agua tibia, tratando de soltar mis músculos tensos y que el agua se llevara los malos momentos. Cuando estuve en mi pieza nuevamente, la taza de cocoa sobre la mesita de luz me hizo reír "como cuando era niño", la tomé despacio, pensando en el chocolate, en esos preciosos ojos color chocolate, tan brillantes la última vez, tan tristes en el último momento.
…
Me pasé casi toda la semana en mi pieza encerrado o sentado frente al piano de cola, con las manos sobre las teclas pero sin soltar sonido alguno. Absorto como estaba ya casi no insistían en que me animara y creo que Alice y Rosalie pensaban que me lo merecía, es que no entendían que me ya nada tenía brillo sin ella? "que melodramático te has vuelto" me dijo mi voz interna, pero no lo podía evitar, más aun sabiendo que mi hermana, mi propia hermana sabia donde podría encontrar a Bella y no me lo quería decir
Flashback
Estaba a puto de salir de mi habitación por un vaso de jugo antes de acostarme a dormir, cuando escuche a Alice comentarle algo a Rose
–Rose! Rose! No sé que hacer, hoy fui al centro a comprar unos sobres al correo y la vi! –le dijo entusiasta
–a quien Alice?, cálmate
–a Bella a quien más! –en ese momento, al escuchar su nombre, mi corazón palpitó fuerte del entusiasmo y retuve la respiración escuchando tras la puerta–la seguí, no lo pude evitar y vi donde se está quedando
–está bien? –pregunto Rosalie con tono preocupado
–si, eso creo, la vi triste, ¡pero no se que hacer!, quería acercarme pero no me atreví
–es mejor así Alice, debemos darle más tiempo–espere porque revelara su paradero pero no lo mencionaba, me impacienté
–estás segura?, crees que es lo correcto?
–no lo se… pero démosles más tiempo
–de acuerdo, pero ni se te ocurra decirle al tonto de mi hermano…
Mi razón se nublaba, ¿Por qué eran así conmigo? No es como si yo lo hubiera hecho con el fin de lastimarla! Era un reverendo "idiota" pero podría tratar de remendarlo, si me dejaran.
Así que hoy me levanté temprano con un propósito, desayuné como si nada y en cuanto pude me escabullí de ellas, era sábado así que de seguro el Jefe Swan tenía el día libre, papá me había comentado que le habían dado el alta del hospital y que empezaría a trabajar en la oficina de la seccional del pueblo, así que de seguro lo encontraba en su casa.
…
Las manos me sudaban de los nervios, tenía que preguntarle al padre de Bella la dirección de su hija, ¿y si ella le había dicho también que no me la dijera? Tenía que intentarlo. Toque la puerta con una inseguridad que hace mucho no me embargaba
– buenos días muchacho, que se te ofrece? –-me saludó despreocupadamente el jefe de policía.
– Buenos días Jefe Swan, ¿está Bella en casa? ¿Podría hablar con ella?
– Bella…?
–si bueno… si no está, tal vez… es necesario que hable con ella, ¿podría indicarme dónde encontrarla? es urgente–apremié, estaba nervioso, la cara de incertidumbre del Jefe no me daba buena señal, tal vez ella en realidad no quería hablarme para nada
–disculpa muchacho pero aquí no vive nadie llamado así, solo estamos Sue y yo, debe ser en la casa de al lado, estás seguro que esta es la dirección? –la realidad y mi equivocación me chocaron de frente
–oh… lo siento –me disculpe, había olvidado la situación del jefe Swan y Bella, en realidad él no sabía quien era ella– en realidad no estoy seguro–mentí– volveré a verificar, gracias
–de nada joven, que tengas suerte–me deseó cerrando la puerta y matando mi esperanza de encontrarla el día de hoy
Me senté totalmente abatido en el asiento de mi coche "porque te escondes de mi Bella? solo quiero estar contigo" resignado volví a casa, no le dirigí la palabra a nadie, estas eran por más, las peores vacaciones que me había tomado, empezaba a pensar seriamente en terminarlas.
…
¿Por que el tiempo pasaba en cámara lenta?, otra semana empezaba, por más que mis hermanos había intentado el fin de semana que saliera de mi encierro yo seguía sin ánimos, Dios… como extrañaba su sonrisa, si piel suave, su aroma a fresas…
"Que es lo que puedo ofrecerte mi amor…, fama y fortuna dirían, vida pública en revistas, televisión, eventos, bailes, hermosos vestidos como en el que te vi…claro que tu no eres así Bella" me dije a mi mismo "entonces?... puedo ofrecerte mi corazón, mi alma si la tuviera después de mentirte, podría ofrecerte mi amor, mi devoción, pero… aceptarías?" tenía miedo nuevamente de ser rechazado "eres un cobarde si no lo intentas" pensé, y tenía razón pero esta vez tenía que hacerlo bien "no me importan lo que digan" no me iba a importar lo que dijeran mi agente, la disquera, al diablo con la estúpida publicidad, no perdería un minuto más de tiempo con esas niñerías, yo vendía mi música, no mi vida. Cuidaría a Bella y la mantendría a mi lado todo el tiempo que ella quisiera, no importa por cuanto tiempo, meses, años, los disfrutaría
–"si mi amor, te disfrutaría" –le mencioné al aire, solo ella lograba que la pasión me inundara entero, ni siquiera con Tanya me había sentido tan vivo, en tan corto tiempo. De más buen humor, me levanté de la cama y puse en el equipo, el regalo que Bella me había dejado sobre la cama "mi anhelo" eso era lo que significaba ese regalo, por supuesto que el disco ya lo tenía, por ahí… en algún lado…, pero este, este compacto había estado entre sus manos, en su pensamiento, elegido con sus sentimientos, estaba seguro de ello. Despacio me recosté en la cama y me dejé inundar con la imagen de mi diosa, mi afrodita, mi Isabella.
…
Desperté en una habitación que no reconocía, a mi lado una hermosa mujer de cabellos dorados enrulados y tez de porcelana me miraba juguetona
–te conozco–le dije somnoliento tomando uno de sus mechones y llevándolo a mi boca para besarlo
–yo también te conozco–me dijo con picardía–a que juegas? –me interrogó, en parte divertida en parte acusadora
–jugar?
–sip, a que juegas? A las escondidas?, te gustan las escondidas?
–a las escondidas? Yo no juego a las escondidas, si estoy aquí, contigo, entre mis brazos, en la cama, los dos, yo no juego–le aclaré, ella se rió claramente provocativa
–Tanya! Dos minutos! –alguien la llamó de detrás de las cortinas, eso me desconcertó, ya no estábamos en la habitación, estábamos en el estudio de fotografía, ella abrazando mi cintura y yo esperando mi turno ante las cámaras
–así que no juegas he? pues me parece que si te gusta esconderte–sentenció–también te escondes con Ella? – "Ella?"–si… tu corazón me dice que no solo te escondes con "Ella" si no… ¡de Ella también! –me dijo sorprendida
–Tanya, no se de que hablas–le reproché, porque hablaba tan rebuscado?
–no querido, yo no soy Tanya, soy Bella–me dijo su con su voz dulce y al verla claramente, en realidad mi a tua cantante estaba en mis brazos– a que juegas Edward? –me volvió a preguntar
–Bella! –la apreté más en mi pecho y ella respondió con un cálido abrazo, no pude soportarlo más, tenía que besarla, sentir sus labios, me estaba volviendo loco sin su contacto, así que sostuve su mentón y me fundí en un desesperado beso de amor, trasmitiéndole todos mis sentimientos, todo mi cariño... pero al dejar sus dulces labios, su toque en mi boca me supo a despedida–porque te vas? –le urgí
–porque eres un desconocido y no se habla con desconocidos–me dijo como niña pequeña–yo no se quien eres
–si me conoces, soy Edward!
–no, supe conocer un tal Edward… pero el murió al mentirme…adiós extraño–me saludó alejándose de mi, y yo corriendo tras ella sin poder alcanzarla
–regresa Bella! vuelve! Amor! No…! BELLA…! –la llamé
Me desperté agitado del esfuerzo y asustado de la premonición, a duras penas conseguí sentarme en la cama, estaba tan ensimismado que no percaté del golpeteo de la puerta y de la persona que la había abierto intentando llamar mi atención
–Te diré una cosa hijo…–papá me miraba desde la puerta de mi habitación, con total despreocupación y su mirada compasiva–he sugerido a Bella que tenga una cena con su padre antes de que vuelva a Chicago–me sobresalté ante esa noticia "ella no puede irse!" me desesperé "debo explicarle! Ella debe comprender!" me levanté bruscamente y me acerque a la puerta
–dime que no es cierto! que ella no se irá! –le exigí
–lo siento hijo, ella me lo comentó en la consulta pasada –sentí que el tiempo jugaba conmigo, que no me dejaba y me había tomado de punto, que siempre me quitaba todo lo que amaba y no me dejaba expresar–Edward, comprende que ella tiene una vida fuera de aquí, un trabajo, responsabilidades, así como tú también las tienes
–entonces que hago papá, ¿la dejo ir? ¿Me rindo? Acaso… yo se que me equivoque, ¿pero eso significa que no tendré una segunda oportunidad? –le solté con aspereza
–no Edward, solo te digo que le sugerí que tuviera una cena con su padre esta tarde– hizo una pausa y me palmeó la espalda–de ahí en más…puedes hacer con la información lo que te plazca–me dijo sugerentemente. Sabía que Bella me había estado evitando, y no sabía donde se estaba quedando, claro que su padre no conocía donde ella vivía ahora y la mujer que lo cuidaba, Sue, me había dicho que Bella no quería que se lo contase a nadie, pero si podía encontrarla hoy, ya no la dejaría escapar.
Me quedé parado allí en el marco de la puerta, estático, ideando todo aquel plan que me permitiría estar junto a ella, aunque sea para darme la oportunidad a explicarle mis acciones y ella pudiera decidir si era suficiente para justificarme o no, solo faltaba una persona en mi estratagema
–¿qué es tan interesante en la pared? –preguntó Emmett que pasaba por el pasillo "justo la persona indicada" pensé
–¿estás de mi lado? –le pregunté seriamente haciendo referencia a aquella ocasión en la sala, cuando Bella se iba
–¿que? –Emmett me miró con incertidumbre, pero luego un ápice de comprensión surco sus ojos
–voy a buscarla–aclaré–¿estás de mi lado?
–bien hermano! –carcajeó Emmett, mientras me palmeaba la espalda fuertemente haciéndome perder un poco el equilibrio–me has hecho ganar la apuesta! Claro que te ayudaré!–"que apuesta?" la comprensión de que había hablado de más le cayó encima– bueno… no puedes culparnos por eso… Jasper y yo apostamos a cuánto tiempo aguantarías antes de decidirte a buscar a Bella definitivamente y yo he dicho que no durarías ni dos semanas así que Jasper dijo qu…–le lance una mirada reprobatoria, definitivamente estaba hablando de más, Emmett cerró su bocaza reprimiendo una sonrisa–iré a buscar a Jasper –dijo visiblemente divertido
–no me causa gracias que apuesten sobre mis pesares, pero más vale que te apures que tenemos mucho que preparar
Después de que Ali había dejado a Bella, ella había estado muy protectora en cuanto a su paradero, sabía que ella lo sabia pero no me lo quería decir "hasta que Bella esté preparada" había dicho y por supuesto Rose se había puesto de su lado, incluso no dejaban de acompañarme a todos lados con la escusa de que solo yo podía hundir más la situación, ya se empezaban a parecer a mi agente, por eso me había tomado estas vacaciones, para no encontrarme en un buen tiempo con esta incomodidad, pero con lo de Bella… todo se había podrido de nuevo. Tenía que hacer algo para distraerlas.
Jasper daría el primer paso
–Alice? –la llamo desde arriba de las escaleras–puedes venir a ver con que camisa me queda mejor este pantalón? Debo dar una buena impresión–le soltó claramente en el punto débil de ella, la moda
–claro amor, ¿cuál es? –le dijo mientras daba saltitos hacia él y desaparecían juntos en los pasillos de las habitaciones
En un momento, mientras Emmett y yo jugábamos al wii en la sala, "el segundo acto…"
–Rose, cariño–llamo mamá desde la puerta de la cocina–puedes ayudarme con esto?
–claro Esme, ¿que es? –genial primera fase completa, "vía libre"
–Vamos–apremié a Emmett mientras poníamos en reproducción el vídeo juego para que no sospecharan. Primera parada: "casa de Jefe Swan". Subimos al Jeep y salimos a toda prisa, esperaba poder encontrarme con Bella allí.
Pero al llegar su camioneta no estaba, miré la hora, las 8:40 pm.
–no está Edward, que hacemos?
–si en 15 minutos no llega, me bajo a preguntar–y así esperamos esos largos 15 min pero ella no llegaba, o… "tal vez ya se fue" me dijo mi mente–espera aquí advertí
Rápido me bajé del auto y corrí el trecho hasta el hall, estaba empezando a lloviznar más fuerte, golpee la puerta apremiadamente.
–ya voy…–se escuchó desde adentro y unos pasos pesados le siguieron antes de abrir la puerta, no esperé a que me preguntara
–jefe Swan, debo hablar con Bella, es un asunto de suma importancia pero no he podido dar con ella, usted debe saber donde encontrarla– le dije en forma apresurada, pero él se quedó como quieto, como tratando de asimilar lo que le pedía
–ah… tu eres el muchacho del otro día–me dijo pausadamente, ajeno a mi apresuramiento–si ya lo recuerdo, bueno déjame pedirte disculpas, porque en ese momento no era consciente de quien era Isabella–fruncí el ceño ante como había llamado a su hija–bueno, ella…, ella me ha dejado un sobre con sus datos, pero no lo he abierto aun
–es importante que la encuentre–lo volví a apurar
–pues pasa, pasa–me dijo mientras se corría de la puerta dándome lugar a entrar– deja que busque el sobre–como si fuera en cámara lenta me guió hasta la cocina y me tendió el sobre sobre la mesa, apresurado pero conteniéndome de no parecer descortés, abrí y leí su contenido, ella estaba aquí en forks, se hospedaba en un motel del centro "tan cerca y tan lejos" pensé. Agradecí a su padre y rápido le conté a Emmett donde debíamos ir.
El camino lo veníamos haciendo en silencio, mi mente divagando por todas las formas de hablarle a Bella, de disculparme. A pesar de las nubes y la fuerte llovizna, aun podía verse algo de luz en el horizonte, como una esperanza, un atisbo de reconciliación, la relación más corta de mi vida pensé, ¿como había sido capaz de declararme un día y perder a mi novia al siguiente?
–¿qué es eso? –Preguntó Emmett señalando adelante, un objeto negro en medio del camino– ¿una goma? – pero mi vista estaba clavada en otra cosa, aun lado de la carretera, un monovolumen rojo, "Bella" su rostro vino a mi mente y supe que algo no andaba bien
–Oríllate! Oríllate Emmett! –esto no se veía nada bien, no me gustaba nada, ¿Qué hacia la camioneta de Bella tirada en la banquina y sin una rueda? ¿Dónde estaba Bella?
Baje de un tirón del jeep sintiendo mi corazón oprimirse a medida que me acercaba al vehículo y por un segundo se paró completamente
–Bella! oh por Dios, ayúdame Emmett! –corrí hasta ella desesperado. Completamente empapada, vi a mi amor tendida en el suelo mojado, su mirada perdida en la nada, su piel pálida y sus labios casi sin color–Bella…–le murmuré acariciando su rostro, estaba muy frio.
Sentí a Emmett colocar el gato del jeep para intentar levantar la camioneta, fue allí cuando reparé en la pierna derecha de Bella estaba atrapada bajo la chapa del viejo trasto, sentí un enorme escalofrió que nada tenía que ver con la temperatura, era evidente por cómo se encontraba la tela de su vaquero, que había perdido ya mucha sangre
–AAHHH…– la escuche gritar de dolor, Emmett intentaba levantar a pulmón la poca distancia que faltaba para liberarla–AAHH..! –sus gritos me taladraban por dentro "mi amor…" grito mi alma de angustia
–rápido sácala de ahí! –me urgió Emmett y la arrastre por el suelo aun sabiendo que eso le causaría más agonía y cuando estuvo liberada, mi hermano soltó el monovolumen aplastando nuevamente la hierba bajo el.
Pensé se había desmayado, pero lentamente abrió sus ojos, esos hermosos ojos color chocolate.
–resiste Bella…–le dije mientras la levantaba en brazos para conducirla al auto, su rostro se quejó silencioso y con un leve gemido. La desesperación volvía a mi, ella en verdad estaba fría, me subí al asiento trasero del jeep y la senté en mi regazo acunándola entre mis brazos, tratando de darle algo de calor, pero ella cerraba sus ojos –Bella, Bella no te duermas! rápido Emmett!
–Eso hago hermano, eso hago! –gritó Emmett desde el asiento del conductor claramente preocupado tanto como yo
–Bella quédate conmigo– le dije dándole leves golpecitos en sus mejillas, Bella volvió a abrir los ojos y me contuve de un suspiro de alivio
–te estoy mojando–me dijo en apenas un murmullo, su voz sonaba débil y cansada, no era buena señal, traté de darle una sonrisa tranquilizadora pero en ese instante sentí el peso muerto de su cuerpo –ISABELLA! –la llamé, pero no respondía, tomé su pulso, era débil – por lo que más quieras Emmett, ve más rápido!
–QUE! Que pasa! – me apremio mirando por el espejo retrovisor
–se me va Emmett, se me va! –rápido me saqué la campera y la coloque sobre su cuerpo frio, "hipotermia" aquella vez que caí en el lago frio patinando me vino a la mente, "calor" necesitaba darle calor, comencé a frotar sus brazos, pero recordé la herida en su pierna y la pérdida de sangre "Dios porque le haces esto?" pregunté internamente. El sonido en el bolsillo de mi campera me asustó, saqué mi celular y atendí
–hijo dice tu madre que a que hora llegas para cenar
–papa! Ve al hospital, es Bella papá
–Bella? que sucedió!—preguntó con tono preocupado
–ella…ella–las lagrimas de angustia comenzaban a aparecer–tuvo un accidente…–mi voz se cortó por el nudo de mi garganta–ve…
–voy para allá–enseguida cortó y levanté mi rostro al cielo, adelante el hospital
–Tranquilo hermano, todo saldrá bien–me dijo Emmett, tratando de consolarme, pero a partir de allí mi mente se irguió como en inercia y cada movimiento de mi cuerpo se sumió en una completa falta de sensibilidad, me sentí en una nube sin conciencia.
Las escena de una película muda corría ante mis ojos, Bella en la camilla, Emm sosteniéndome impidiendo que la siga, mi madre abrazándome, Papá yendo a la sala de emergencias, Alice llorando y Rose consolándola, Jasper ofreciéndome un café, mi madre llamándome, pero me sentía en shock solo el sonido de su nombre "Bella" me sacó de mi estado de aletargo
–Carlisle como está Bella? –pregunto mi madre cuando papá apareció–se pondrá bien?
–si calma, ella está bien ahora, claro que hay que mantenerla en observación, sufrió algo de hipotermia y la herida en su pierna le hizo perder mucha sangre por lo que debimos hacerle varias transfusiones
–oh cielos! –se espantó mamá y yo también lo estaba, cuantas, cuantas cosas más la sometería la vida? –pobre mi niña… podemos verla Carlisle?
–si papá podemos? – el suplicó Alice
–ella aun está descansando, tuvimos que enyesar a demás su pierna y esta con sedantes … – explicó, de alguna manera junté la fuerza para levantar mi rostro y mirarlo
–por favor–le rogué, quería verla, quería asegurarme con mis propios ojos que ella estaba bien–por favor–volví a pedir en un apenas audible susurro
–Edward–llamó mi padre–te aseguro que ella está bien, pero solo una persona puede verla, imagino que serás tú–ante sus palabras me levanté rápidamente de la incómoda silla–solo unos minutos, lo siento al resto, mañana por la mañana podrán hacer más visitas
La habitación estaba casi a oscuras, salvo por la luz de las farolas de afuera, ella dormía tranquila, el pitido de la maquina que indicaba el ritmo de su corazón comenzó a exasperarme, ella no tendría que estar aquí, ella tendría que estar conmigo, entre mis brazos, a salvo, la aguja de la intravenosa en su brazo y ella que odia tanto las agujas, me supo comentar una vez, parecía hacia tanto tiempo ya
–déjame quedarme–solté a la oscuridad, sabiendo que Carlisle estaba a mi espalda
–Edward…hijo, mira como estas, no puedes quedarte, no estás en condiciones…–el dijo algo más pero no le presté atención, solo me vi la ropa, húmeda y con rastros de sangre, fruncí el seño al recordar la imagen de Bella tirada en el césped
–yo… necesito, lo necesito–suplique–tu no entiendes–apremie– otra vez no papá, no otra vez, yo…–sentí sus manos en mis hombros, en señal de confort –necesito saber que estará bien por mi mismo, no podría vivir de nuevo la incertidumbre que pasé con lo de Tanya papá…–el leve apretón de sus manos, me hizo girar y pude ver el entendimiento de mi agonía
–tranquilo, le diré a las enfermeras que te quedarás y a tus hermanos que te traigan algo de ropa, solo…–suspiró–solo tranquilo, no le pasará nada malo–desee que sus palabras fueran verdad
Entonces me senté allí, a su lado, tomando su delicada mano entre las mías, algo frías aun, pero no heladas como antes, "despierta mi bella durmiente"
–Bella? –la llamé aun sabiendo que no me respondería, estaba muy sedada–Bella… Te Amo mi amor–apoyé mi cabeza en su regazo y todo el cansancio de las últimas horas me sumió en los terrenos de Morfeo.
claro que es un poco melodramatico, pero tenia que mostrar el arrepentimiento de Edward, debemos perdonarlo, no lo podemos culpar o si?
espero que en el proximo capitulo, una inspirada reconciliacion me atacque y no haga sufrir mas a los personajes, bueno eso espero jejeje, pero quien sabe
besos, espero hayan disfrutado
