miles de discupas a todos por este retraso, la verdad que primero lo examenes finales y despues la salud de mi papa no me dejaron continuar con esgtos ultimos capitulos, espero sepan disculparme y les guste
Capitulo 18 – Momento InoportunoBellaPOV
Bella:
Bella como estas? No se nada de ti, me tienes preocupada.
Angy.
Bella:
Alice Cullen me envió un mail diciéndome que habías tenido un accidente pero que todo estaba bien ahora, ¡pero no he tenido noticias tuyas en dos semanas!
Por favor comunícate.
Angy.
Bella:
Bella! o me llamas o me llamas!
Angy.
Todos eran mails de Ángela y había unos veinte más, todo el tiempo que había estado en el hospital y en reposo por otra semana en casa de Edward, no me había fijado en mi correo ni comunicado con ella, claro que debía de estar preocupada…
Tome el teléfono y marque
–hola? –se escucho la voz de Ángela
–hola Ang–la saludé
–OH por DIOS, Bella, me tenias re preocupada, juro que si no sabía nada de ti en corto tiempo estaba pensando seriamente en ir para allí–me regaño, pero a su vez con tono de alivio
–lo siento Ángela, es que todo ha sido muy confuso estas últimas semanas, y estoy como en las nubes–le confesé
–en donde? –carcajeó mi amiga–todo bien con tu padre? como estas Bella? Alice Cullen me dijo que habías tenido un accidente pero no supe más de ti
–si papa está mejor, ya ha recuperado la mayoría de sus recuerdos, pero todavía somos como recientes conocidos–bromee– y en cuanto al accidente, bueno, viste lo torpe que soy…
–aja…–tonalisó irónico
–ok, me lastime la pierna y sufrí algo de hipotermia, estuve en reposo y luego me quedé en casa de Edward y ha estado todo tan bien que…
–Edward? –ahí me acordé que ella no sabía nada, pero no le diría todo al respecto, solo lo básico
–si Edward es el hijo del médico de papa–le explique
–mmm… huelo a hombre–insinuó– y a algo más que el hijo del médico de tu padre, desembucha! –exigió.
Así le conté a ella como lo había ido conociendo, obviando claro lo de que es famoso, no quería alardeos, y que bueno… eso de que ahora éramos algo más que amigo, "novios".
Le dije que no se preocupara, que estaba bien y bien cuidada, pero que tendría que hacer algo de terapia física y no podría volver a chicago, realmente me sentía mal por Ángela, con todo ese trabajo que recaía sobre ella si yo no estaba, pero acordamos seguir viendo los encargos de edición vía web, hasta que yo volviera y ella tomaría las entrevistas de mis trabajos editados con los clientes
–Angy eres un amor–le dije antes de cortar
–gracias, lo sé–alardeó–solo cuídate Bella, quiero a mi amiga de vuelta en una pieza–ambas reímos y nos despedimos
…
Ha pasado un mes y medio y la herida de mi pierna ya solo queda como una línea rosada en el lado interior de mi rodilla, me sentía incomoda con otra marca más en mi cuerpo, pero Carlisle me decía que no se vería cuando terminara de cicatrizar completamente "no te preocupes por eso, mi hermano ni cuenta se da" me decía Alice refriéndose a que a él no le importaba eso; otra cuestión era lo de mi tatuaje
Flashback
–bueno, al menos no necesitaré mucho rubor si la pones así Edward–comentó Rose
–nos vemos pronto mi princesa–me dijo Edward y salió de la habitación dejándome con "mis estilistas"
–ok Bella, déjanos ayudarte a que esta noche sea especial–me dijo Alice mientras dejaba todo sobre la cama–estarás divina! –decía mientras daba pequeños saltitos de emoción
–que es todo esto chicas? –pregunté, porque Edward estaba vestido así? Que eran todos esos cosméticos y cremas sobre el tocador?
–nop, eso no lo podemos responder–declaró Alice
–pero…
–Mira Bella–Rose se había plantado delante mío con los brazos en jarra y una expresión muy seria–podemos hacer esto de la forma fácil o… de la difícil, tu elijes–no quería pensar como seria de la forma difícil, así que con un largo suspiro me resigne a lo que ella me harían "no puede ser tan malo o si?" pensé
Mientras dejaba que las chicas me ayudaran a sacarme la ropa para cambiarme, escuche a Alice gritar
–OH MI DIOS! –ambas se habían congelado ante mi y me miraban incrédulas, eso me puso incomoda, ¿no veían que casi estaba desnuda frente a ellas? y ellas allí paradas como estatuas?
–QUE! –espeté–que pasa?
–que es eso Bella–me señaló Rose, yo seguía sin entender el alboroto
–OH DIOS! –volvió a saltar Alice, pero esta vez tenía una expresión de picardía y sonreía–cuando nos ibas a contar! No es justo que nos ocultes algo así! Vas a volver loco a mi hermano! –me dijo mientras giraba en un gracioso movimiento. Ambas se sentaron a cada una de mis lados en la cama y me miraron fijo, como queriendo que les contara algo, no sé que, y yo seguía semi desnuda.
–Chicas–miré a ambas–no sé de lo que me hablan y tengo frio
–de eso–volvió a señalar Rose, seguí la trayectoria de su dedo y divisé mi tatuaje, no pude más que ponerme roja de la vergüenza–como llego allí?
–cuando? –pregunto Alice
–donde te lo hiciste? –curioció Rose
–alude a mi hermano? Porque te hiciste ese dibujo? –siguió Alice
–desembucha de una vez! No nos dejes con las incógnitas–exigió Rosalie, ambas expectantes y yo aun colorada
–bueno… yo…–suspire–me lo hice la mañana del día después de llegar a Seattle, ustedes habían salido en la noche y nos dejaron a Edward y a mi solos, esa mañana decidí que haría algo al respecto para sentirme bien conmigo misma y me hice el tatuaje
–por mi hermano?–pregunto Ali
–no, por mi
–pero el parecido al diseño de su álbum... –contrarrestó
–si pero yo no sabía eso, ni siquiera sabía quién era él, bien?–las dos se quedaron en silencio, uno que para mi sorpresa fue bastante largo para ser Alice. Rose me sonreía complacida y en la cara de mi "cuñada" su expresión denotaba travesura
–a mi hermano le va a encantar–declaró–bien! manos a la obra! –dijo saltando de la cama y comenzando ambas a transformarme en una "Diosa" como decía Rosalie. Pero yo estaba atónita todavía, nunca se me había pasado por la cabeza que en alguna otra ocasión tendría que mostrarle el tatuaje a Edward, el rubor volvió a mis mejillas y Rose se sintió complacida por no tener que esforzarse demasiado en disimular mi palidez
Al otro día, todas las mujeres de la casa sabían lo de mi tatuaje, incluido Carlisle que me atendía como mi médico y sospechaba mucho que Jasper también, Alice nunca le guardaba un secreto, pero él lo negaba.
Fin flashback
Por suerte Emmett no lo sabía, no quería ni imaginarme si se enterara todas las bromas que me haría y a Edward aun no me atrevía a mostrárselo, aunque estos últimos días, tan cerca de él, me habían entrado, para ser sincera, unas terribles ganas de tenerlo solo para mí y en una situación muy comprometedora, como en aquella primera noche que sentí sus manos en mi, mucho más que sus manos.
…
–Edward esto no es necesario, puedo yo sola–trataba de convencerlo
–sí, eso ya lo he visto
–Edward, eso fue solo un desliz–refuté su ironía, haciendo alusión a lo sucedido unos días atrás
–pudo ser peor
–pero no lo fue–me queje por encima vez
–bien, yo me aseguraré de eso–ya podía caminar lentamente y sin que me doliera tanto la pierna, pero Edward me llevaba tomada de la cintura cada vez al bajar las escaleras. Hace unos días, había medio resbalado con el último escalón y caí sentada en el piso, desde entonces Edward me acompañaba como carne y uña cada vez que bajaba una y si no fuera por su madre que le decía que no fuera tan sobre protector, me llevaría en brazos cada vez que tuviera que hacerlo.
De pronto a media escalera del tercer piso un gran estruendo llego a nosotros. En el pasillo, la puerta de la habitación de Emmett yacía en el suelo, pero no solo eso, sobre ella estaba Emmett sin camisa y una muy sensual versión de Rosalie ¡a horcadas sobre él! las manos de ella sobre su musculoso pecho desnudo y las manos de él sobre las descubiertas y contorneadas piernas de ella.
–Edward que haces! –acuse mientras él me tapaba los ojos con una mano para evitar que obviamente viera la escena
–Eres muy inocente para ver esto–declaró aun tapándome los ojos e inmune a mis esfuerzos por zafarme, me enojé.
–Edward mírame! –le ordene en tono enojado, el deslizó su mano de mis ojos y la acuno en mi mejilla volteándome suavemente para que quedara de frente a él
–si…? –me dijo haciéndose el desentendido, "ya verás" pensé maliciosa y haciendo uso de las caras de Alice para expresar inocencia, contesté su pregunta…
–Edward…? –llame aniñadamente, mi cambio de humor lo llevo por sorpresa
–si? –mordí mi labio intentando parecer dulce y tentadora a la vez
–yo no soy tan inocente en eso…–señale con la cabeza la situación del pasillo, pero sin dejar de mirar sus ojos, Edward tragó dificultosamente y eso me dijo que mi actuación si tenía algún efecto en él
–mmm…–salió de su boca y mientras me miraba como si me comiera, podía imaginar todas esas imágenes pasar por su cabeza, imágenes que por la mía también pasaban, imágenes de las pocas noches juntos en que habíamos explorado un poco más nuestros cuerpos al desnudo, aun que aun sin llegar tan lejos
–tú te encargaste de eso… –terminé, recordando nuevamente la primera noche en que me tocó, en que nos dimos el primer beso. El cerró los ojos claramente en contención de si mismo y yo reí por lo bajo al saber que había ganado ese punto y terminé de bajar las escaleras sola, ya que Edward seguía allí inmóvil con los ojos cerrados; claro que cuando estaba en el último escalón el salió del estupor y bajó rápido a tomarme de la cintura para ayudarme.
Esme venia subiendo las escaleras alarmada por el ruido
–pero que ha sido tod…! –venía diciendo y al ver la escena, se paró en seco, bajo la vista a Emmett quien contenía la risa y le dijo en tono autoritario –Emmett esta fue la última vez, me debes una puerta–dijo dándose vuelta y volviendo a bajar las escaleras como si nada, "ósea que ha habido otras?" pensé
Carlisle que salía de la habitación los miró despreocupado, les dio una mirada de reprobación y dijo
–niños, compórtense–los regaño como si la situación no ameritara más para luego volverse a meter en la pieza de la que salió.
"Bueno, a todo el mundo se le dio por aparecerse?" Alice asomó la cabeza y los miró y vio divertida la situación
–rose! –la reprendió–no lo pensaba de ti, madura!—le dijo medio riendo y volviéndose a esconder en su habitación y desde atrás de ella Jasper…
–busquen un motel! –gritó, las carcajadas desde adentro no se hicieron esperar, Rose se puso medio roja y cuando Emmett se largo a carcajadas limpias, ella le propinó un puñetazos en el hombro antes de levantarse y pararse frente a él que aun estaba en el suelo. Realmente ella era una mujer hermosa y una de las más sexy que había conocido
–Emmett si eres un hombre inteligente, conseguirás esa puerta antes de esta noche, si no…–amenazó y Emmett como niño pequeño dejo de reír– dormirás en el sofá–declaró ella dándose vuelta sacudiendo su pelo dorado y haciendo "una salida de escena" espectacular, claro que el niño grandote se paro en el acto y fue tras su mujer
–pero Rosii…–suplicaba.
Edward no se quedó atrás y tras tomarme en brazos, a pesar de mis quejas, me saco del pasillo escaleras abajo a la cocina, donde nos dirigíamos en un principio. De pronto se me ocurrió algo… tan sexy como parecía Rosalie, yo podría pedirle consejo, podría pedirle que me enseñara algunos trucos de cómo seducir para llamar la atención de Edward, para darle una noche especial… más intima…
–si lo eres–me susurró Edward al oído sacándome de mis pensamientos y haciendo que todo mi cuerpo se estremeció ante su cercanía–si eres inocente… –continuó muy muy cerca–demasiado para tu bien–me dijo, mientras miraba para todos lados, en busca de alguien deduje, y me volvía a dar uno de los mejores besos de mi vida.
…
Como resultado de un plan bien planeado con las chicas, aquí estábamos de nuevo en Seattle, solo que esta vez Edward y yo éramos los únicos en la casa de playa. El primer día llegamos cerca del medio día y decidimos comer algo antes de desempacar. Me aseguré de recordar mi habitación y de esconder muy bien toda la indumentaria para una noche "de guerra" como decía Rose, velas, perfume, aceites y "lencería pecaminosa" según Alice, a mi modo de ver era demasiado yo prefería llamarle "lencería romántica" si la llamara de otra forma no pararía de ruborizarme. En los dos días anteriores me divertí mucho viendo como Edward se "disfrazaba" con gorras y lentes para disimular su fama, cuando le pregunté sobre que hacíamos si nos descubrían el dijo en tono serio "escapa, corre lo más que puedas" no pude evitar largarme a reír, la verdad que parecía una de esas frases de película donde la actriz principal debe escapar y correr por su vida, claro que después de eso no me salve de un ataque de cosquillas por mi… como dijo… "insensibilidad por sus sentimientos" más risas por ello.
Entonces hoy era la noche, había dejado todo listo en el baño para cuando llegáramos a la casa, pudiera ir directo allí a prepararme y darle una, esperaba, placida noche a mi novio. Pero antes nos pasaríamos a comer algo. Ver a Edward vestido con esa camisa de beisbol y gorra con lo lentes oscuros, como si fuera un fanático del deporte, lo hacía parecer tremendamente normal y terriblemente más sexy. Era su "disfraz" dijo él, para que no lo reconocieran o por lo menos para despistar lo suficiente.
Lo había mandado a comprar unas hamburguesas y papas fritas con gaseosa, mientras yo lo esperaba sentada en una de las mesas del piso de comidas; después de recorrer algunas tiendas, tomados de la mano y dedicándonos sonrisas mi mundo se centraba en una burbuja donde solo estábamos los dos, sin embargo, para no comérmelo con la mirada desde donde estaba, decidí hacer otra cosa, mirar la gente pasar; fuera de lo que otros pensaran me pareció una tarea bastante difícil de realizar, porque cuando me daba cuenta estaba de nuevo viendo a Edward esperando en la fila para comprar nuestros menús, volví a mi distracción…
Dos mujeres se me quedaron viendo mientras caminaban y me pareció totalmente desubicado
–Es ella–dijo una–lo sé. La otra mujer se volteó descaradamente a verme, me sentí incomoda, pero luego siguieron su camino, eso, había sido raro. Aunque no acabó ahí, en mi fin de observar otra cosa caí en la cuenta de una parejita sentada cerca de mi que cuchicheaban entre ellos y me largaban vistas furtivas
–no se–le decía su novio
–Estoy segura de que es ella, que fue lo que le vio–dijo ella, esto estaba siendo realmente incomodo, disimuladamente me di vuelta para ver si había alguien más a mis espaldas, pero solo estaba yo, decidí que cuando viniera Edward le pediría que fuéramos a comer al parque.
La revista de al lado de mi mesa me proporcionó otra forma de distracción, era una revistas de chismes, no me gustaban mucho pero eso era mejor, los vestidos de las celebridades y consejos de moda y eso me mantuvo ocupada un momento aunque algo aburrida, hasta que lo vi, allí en esa hoja laminada con titulo en amarillo estaba la foto de Edward y yo, él saliendo de un salón de fiestas de gala y yo saliendo ¡del local de tatuajes! ¿Cuando habían tomado esa foto? "Podemos permitirlo?" decía el titulo y el articulo hablaba de mi falta de gracia y desconocida procedencia, de que me estaba aprovechando y de que la única forma de que el famoso en cuestión se fijara en mi era por lastima. Cerré la revista con indignación "¿¡ que saben de nosotros!" grite en mi fuero interno.
De pronto, un montón de flash de cámaras cerca de mi me sacaron de mi ensimismamiento, los paparazzi aparecieron de la nada y comenzaron a hacerme preguntas indiscretas y sacar fotos, me levanté de golpe tratando de alejarme, pero cada vez me encerraban más
–están saliendo juntos?
–que beneficios obtienes de él?
–de que color usas la ropa interior? A él le gusta? –esas preguntas estaban haciendo que me pusiera colorada de la vergüenza, ¿no tenían sentido del decoro? Cada vez retrocedía más hasta que golpee con una silla con la pierna y caí al suelo de dolor. Me sentía como la cenicienta acosada por sus hermanastras, estaba a punto de llorar cuando alguien me tomó de los hombros y me ayudo a levantar
–Jacob! –grité mientras me colgaba de su cuello en un abrazo, hace tanto tiempo que no lo veía y justo aparecía en el preciso momento en que lo necesitaba, como siempre
–Bella quién diablos son todos estos–me dijo mientras me ayudaba a ponerme de pie, los "periodistas amarillistas" al ver que me conocía, comenzaron a propinarle preguntas y más flashes a el tambien
–quien eres?
–la conoces?
–son familiares? O algo más?
Cada cuestionamiento aceleraba mi corazón, encima no veía a Edward por ningún lado, me estaba desesperando
–soy el prometido de Bella–aclaró de pronto sin dejar de sostenerme–vámonos de aquí– me dijo mientras se hacía paso a la fuerza entre el gentío que nos rodeaban y tiraba de mi mano apresuradamente, no podía creer lo que había hecho, esto lo empeoraba todo aunque no fuera su intención. Me comenzaba a doler la pierna, por suerte entramos al ascensor y todo estuvo más calmo
–Jake, que bueno que estas aquí–le dije, ya un poco más aliviada
–te estaba buscando–me dijo mientras me daba un beso inocente en la mejilla, como siempre lo sabía hacer–estas bien? quienes eran todos esos?
–eso te lo contaré más tarde, como me encontraste?
–bueno, llame a Charlie, que por cierto lo escuche medio raro, y me dio el número de una tal Alice, le dije a ella que te estaba buscando y era importante que te encontrara cuanto antes, entonces me dijo que estabas aquí en Seattle
–te dijo donde estaba? –pregunté algo incrédula, Alice no era de esas que daban información así porque así, Jake debía de haber sonado bastante convincente
–si–me dijo encogiendo los hombros como si no hubiera sido nada, "gato encerrado"–y hoy como recién salía de trabajar algo tarde, decidí pasarme por el centro, sabes que me encantan las hamburguesas de aquí, estaba por comprarme una cuando, mira mi sorpresa te vi allí, parada frete a toda esa gente
–si bueno, ahora tenemos que irnos, no me los quiero cruzar de vuelta–justo la puerta del ascensor se abrió en la planta baja del centro comercial y salimos como si nada–te extrañé tanto! –le dije mientras le daba un merecido abrazo–como has pasado tu posgrado en Europa?
–eso te lo contaré luego–cortó, su cara mostró enojo en otra dirección, cuando me voltee me di cuenta de que no todo había acabado–vamos–me dijo Jake mientras volvía a tomar mi mano y me guiaba afuera, claro que resbalar está en mi naturaleza y eso fue precisamente lo que hice, un tiró en la rodilla me hizo quejarme y Jacob no lo pasó por alto
–Me lastime–le conté, eso fue todo lo que necesitó, me cargó en brazos y a pesar del color carmín en mis mejillas, hizo caso omiso a mi resistencia. Una vez afuera fue hasta su moto y me sentó en ella
–este es mi bebe–dijo pasando la mano por el asiento, me tendió el casco y subió–póntelo, sostente fuerte–aconsejó, me puse el casco y casi caigo nuevamente al arrancar, me aferré fuerte a su cintura y salimos de allí–a donde vamos Bella! –gritó a través del viento
–a casa de Edward Cullen! –respondí, como si eso pudiera explicar un poco los últimos acontecimientos
En el camino le conté rápidamente de mi relación con Edward y de lo sucedido con papá y mi accidente, esto claro no le gustó nada de nada. Cuando volvimos a la casa de playa, el sol casi se había ocultado
–quieres pasar? Te presentaré con Edward–le indique mientras abría la puerta principal. Me pareció raro, todo estaba oscuro, como si no hubiera luz, sin embargo al prender la lámpara de la sala esta se encendió
–seguro que hay alguien? –preguntó Jake que miraba todo como yo lo había hecho la primera vez
–Edward? –llamé, pero nadie contestaba. Unos ruidos en la parte de atrás de la casa llamaron nuestra atención–tal vez esta en el patio, ven quiero que lo conozcas, se que te va a gustar, en muy bueno conmigo–comenté buscando su aprobación
–Te dejo sola hoy–refutó Jake
–nos separamos, no fue apropósito, verás… el me hace muy feliz Jacob–quería que entendiera que me sentía protegida con Edward, que ya perdía mis miedos y el amor que habíamos logrado me llenaba de júbilo, que ya no tenía que protegerme como lo hacía hace años–el me cuida
–eso lo decidiré yo–me dijo entono protector, como si fuera mi hermano, aunque sabía que no lo era
Afuera solo estaban prendidas las luces de la piscina, la figura de un hombre contrastaba con ellas y supe de inmediato que era Edward, pero al acercarme a él algo llamó mi atención, en el suelo junto a donde estaba sentado había un montón de botellas vacías
–Edward?—llamé, pero él no contestó, me acerqué hasta quedar frente a él, estaba desaliñado, algunos botones de la camisa de beisbol arrancados y desprendidos, la gorra en el suelo aplastada, su cabello más despeinado todavía
–Edward! Que paso, que te pasó!– pregunté alarmada, miré a Jacob preocupada pero en su rostro se reflejaba desaprobación, la mandíbula tensa y sus ojos mostraban rabia, desvié mi atención a mi amor y me arrodille junto a él –Edward? –volví a llamarlo suave, sus ojos que estaban perdidos en la distancia me miraron tristes, viéndome pero sin fijar la vita, me estaba preocupando más –Edward! –lo llame mientras lo zamarreaba un poco. Él me miró, ahora encontrándonos, pero el brillo en sus ojos… más bien la falta de ello me "mató"
–Porque no me dijiste que estabas comprometida? –soltó tomándome por sorpresa, él había escuchado a Jake
EdPOV
Regresaba con la bandeja cargada de comida cuando vi un montón de gente rodeando a Bella, mi corazón saltó de angustia, no había reparado en que ella también podía ser blanco de la prensa y me regañé por ello. Deje la comida en la mesa más cercana dispuesto a llevarme a Bella lejos de allí, pero cuando estuve lo suficientemente cerca para escuchar las preguntas que le soltaban, vía un chico de gran porte y moreno, de pelo largo y negro rodeando la cintura de mi chica, la sangre me hirvió "quien se cree que es!" justo cuando me preguntaba eso…
–Soy el prometido de Bella– dijo en tono demasiado seguro y eso hizo poner mi mundo patas para arriba.
Besos a todos y escribanme aunque sea para retarme jejeje,saluditos
