siento, siento la demoraaaa!, pero espero que este capi lo compense,
gracias por toda su paciencia, por todos los reviews, me animan mucho a escribir, besos
Capitulo 19 – Entre tiros y aflojes
EdPOV
Regresaba con la bandeja cargada de comida cuando vi un montón de gente rodeando a Bella, mi corazón saltó de angustia, no había reparado en que ella también podía ser blanco de la prensa y me regañé por ello. Deje la comida en la mesa más cercana dispuesto a llevarme a Bella lejos de allí, pero cuando estuve lo suficientemente cerca para escuchar las preguntas que le soltaban, vía un chico de gran porte y moreno, de pelo largo y negro rodeando la cintura de mi chica, la sangre me hirvió "quien se cree que es!" justo cuando me preguntaba eso…
–Soy el prometido de Bella– dijo en tono demasiado seguro y eso hizo poner mi mundo patas para arriba. Bella y aquel tipejo salieron corriendo de la mano escapando de los periodistas, no pude evitar llamarla…
–Bella! – tenía que haber una explicación, estaba preocupado, ella no podía correr pero no tuve tiempo de averiguar todas las preguntas que en mi cabeza se formaban ya que al llamar la atención todas las personas a mi alrededor me reconocieron como el famoso cantante Edward Cullen, sus gritos me perturbaban, no estaba de humor para todo eso en ese momento y dado aquello me tuve que fiar de los guardias de seguridad del establecimiento para llegar a mi coche y poder escapar de allí.
No sabía dónde estaba Bella, ni quien era aquel con quien se había ido, él decía ser su prometido pero Bella nunca me había dicho nada, "no pudo haberme ocultado algo así!" pensé a su favor, sin embargo el nudo que sentía en el estomago al llegar a la casa de playa me estaba impidiendo respirar con normalidad. No sé cuánto tiempo me quedé sentado en el coche esperando sentir algún vehículo acercarse a la casa y esperar que fuera mi Bella, pero no sentí ningún coche detenerse, no llegó nadie, nadie llamó, rendido me decidí por entrar.
Sin siquiera molestarme por prender la luz, me senté en el sofá y prendí la televisión para distraerme, cambiaba los canales sin ser consciente de lo que en realidad veía, no le daba importancia, pero su foto me llamó la atención y paré en seco
"A DOS PUNTAS" decía el periodista mientras mostraba escenas de Bella siendo fotografiada por los paparazzi, tomada de la cintura por el chucho ese y su declaración en el patio de comidas –"Soy su prometido" –esa frase se repitió con demasiado eco en mi cabeza, pero el abrazo que le propino ella, sus brazos alrededor de su "asqueroso" cuello, las fotos de como él la tomaba en brazos, Bella amarrado a su cintura en esa motocicleta… fue todo lo que pude soportar "Masoquista!" me dije a mi mismo por continuar viendo aquello, no sabía que pensar, Bella no era así, ellos no podían estar diciendo la verdad, él seguro que estaba equivocado, "ES MI BELLA!" grité en mi fuero interno, sin embargo estaba consciente de que no era así, Bella era mi novia no mi propiedad. Decidí no darle más vueltas al asunto y saque un par de botellas del mejor vino patero, necesitaba calmarme los nervios y aire fresco
…
Me sentía flotar, todo era confuso, tenia calor, sentí mi cuerpo moverse en espasmos pero no pude reaccionar, miré a la distancia y me di cuenta de que el cielo estaba oscuro, volví a sentir moverme pero esta vez alguien me llamaba
–Edward! –esa voz era dulce y sabia que deseaba con todas mi fuerza besarla, pero ella no era quien había pensado quien era, me giré hacia ella, "Isabella, mi bella Isabella" su rostro se veía preocupado, agonicé un momento por su expresión pero luego recordé que me había mentido y la rabia se apoderó de mi
–P…porque no me dijishte que estabaz compro…metida? –solté arrastrando las palabras como pude, ja! Se hacia la sorprendida! ella giró su cara enfocando a algo y yo seguí su mirada. Allí estaba él, a pesar de todo tenia la desfachatez de presentarse delante mío, los dos! Tenían la cara de presentarse juntos. Recordé sus mugrientas manos en la cintura de Bella, sosteniéndola en brazos–TU…! –acuse con un dedo–TU! –todo era su culpa, si él no hubiera venido yo estaría con Bella, tranquilos, ella me amaría y no estaría comprometida con él, sentí la ira dominarme y darme fuerzas para levantarme de la silla, la cabeza me martilló y casi pierdo el equilibrio, pero no podía detenerme allí, tenía que descargarme
–Edward! Que sucede? –escuche la voz lejana de mi princesa, pero mis ojos solo tenían un objetivo
–tú tienesh la culpaaa–acuse de nuevo a aquel hombre parado frente a mí y con todas mis fuerza arremetí contra él promanándole un puñetazo en el estomago, me regodeé por aquello, me hervía la sangre y me sentí muy bien, sus golpes no me hacían nada, estaba como anestesiado por el alcohol, acerté varios golpes más, pero ya me estaba cansando de eso
–Edward PARA…Jacob! –escuche a Bella gritar, "lo defendía!" me enfurecí más y reuní todo la fuerza en un último golpe.
Solo sé que escuche el ruido de sillas caerse, a Bella gritar, el cielo estrellado, Bella tirada en el suelo y todo se volvió negro…
BellaPOV
–jacob, porque has hecho eso!–reté mientras me levantaba tambaleante del suelo y me arrodillaba al lado de Edward. Yacía en el suelo semiinconsciente boca arriba, quejándose; al ver que el golpe de Edward me había pegado a mi en vez de a él, jacob le había propinado un fuerte porrazo dejándolo tirado en el duro azulejo del borde de la piscina
–Tenía que tranquilizarse–se excusó– ayúdame a llevarlo a la ducha está totalmente borracho– me dijo mientras señalaba las botellas al costado de la reposera
Entre los dos llevamos a Edward a su habitación y lo metimos a la bañera, Jake abrió el agua fría y como era de esperarse, eso hizo saltar a beodo de Edward, ambos lo mantuvimos quietos y luego mientras Jake lo sacaba de allí yo lo envolví en toallas secas para recostarlo en la cama, aun con la ropa mojada
–acompáñame Jake–le dije antes de dejar un beso en la frente de mi vida y guiar a mi amigo fuera de la habitación
–no me gusta nada ese tipo! –empezó una vez cruzada la puerta– primero te deja sola, después no te protege y ahora… se emborracha! y no distingue a que le pega!–continuó mientras tomaba mi mentón y ladeaba mi cabeza para ver la pequeña hinchazón que se me formaba a costado de ojo
–es solo un roce–me zafé–el no es así Jacob, lo sé, pero algo debió de pasar para se comportara de ese modo! –acusé poniendo mi índice en su pecho–el escuchó que decías que eres mi prometido Jacob, como no se va a poner así?
–lo hice por costumbre–se defendió–vamos Bella! hace más de un año que no te veo! Que podría yo saber! –levantó la voz– yo solo quería verte y contarte como me ha ido! Que podía yo saber que estabas con ese… con ese…–balbuceo buscando la palabra adecuada para describirlo según él.
–basta! –no podía soportarlo, estaba tensa y estaba peleando con mi mejor amigo–Jake–baje el tono de voz usando uno más dulce– lo siento, gracias por ayudarme, pero debo arreglar esta confusión–suspiré–mañana hablaremos mejor, si?
–bien, yo me voy a mi casa–anuncio girándose y dándome la espalda, todavía se sentía resentido, siempre le costaba más perdonar
–no Jake, por favor–lo detuve–puedes quedarte en una de las otras habitaciones–lo vi dudar y aplique "arma Alice"–por favor…–suplique en un puchero–mañana veras de lo que hablo, que Edward en una buena persona
–Es un niño mimado, pero me quedaré–se dejó, el alivio me recorrió y relaje un poco los músculos–es tarde, pero ya veremos mañana como se comporta el niñato, tendrá que hacer merito–acordó
Dejé a Jacob quedarse en la habitación de Emmett y le preste algo de su ropa, ya que la suya se había mojado un poco por la ducha. Después fui a la cocina y envolví un par de compresas congeladas en unas toallas para llevárselas a Edward.
Habría querido que esta noche fuera especial, había preparado todo para que así fuera, pero con lo ocurrido no había querido acercarme a mi pieza, si no, me habría derrumbado en llanto, en la impotencia de ver así a mi ángel. Estaba tumbado boca arriba y respiraba lento, acompasado, aun como estaba me parecía el hombre más hermoso del mundo. Despacio saque sus zapatillas y medias, sus pies estaban fríos así que los cubrí con parte de la colcha, terminé de desabotonar la camisa de béisbol, esa que me había parecido tan sexy horas antes, ahora empapada, tomé una toalla seca y la pasé lento por su pecho secando todas esas diminutas gotas de agua, pero él no se inmuto
–Edward, mi amor… –susurré, pero él yacía en sueños. Hubiera querido que, lo que estaba por hacer fuera en otras circunstancias, sonrojada de seguro desabotoné el vaquero, estaba tan mojado que me costó sacárselo. En sí, desvestir a Edward y meterlo dentro de las sabanas fue toda una hazaña física y psicológica, incluso despojarlo de su bóxer había sido difícil, aun lo pequeña de la prenda, fue lo más difícil para mí autocontrol. Edward respiraba profundo y acompasado, su mejilla izquierda estaba medio colorada y en su bien formado pecho comenzaban a formarse cardenales.
Suspiré en resignación, hoy había comenzado bien, pero terminado muy mal. Me recosté a su lado sobre la cama y despacio acaricié su mejilla mala, pude percibir una mueca de dolor y con más cuidado aun, le coloqué una de las compresas de agua fría y la otra la sostuve cerca de mi ojo. Estaba quedándome dormida cuando lo escuche llamarme
–Bella? –susurró Edward, estaba despierto pero mantenía cerrado los ojos
–Estoy aquí–avisé en tono bajo
–Bella me estoy muriendo–dijo en voz agónica– no me dejas respirar–continuó, sus ojos cerrados, me incorporé un poco sobre la cama pensando que lo estaba aplastando, pero yo estaba a su lado, no sobre él
–te cuesta respirar? –pregunté suave y alarmada, miré su pecho desnudo que subía y bajaba sin dificultad y volví a su rostro, eso si me dejo sin aliento. Sus ojos me miraban tristes, estaban brillantes pero no de aquel brillo cuando me decía que me amaba, más bien de aquel de lágrimas contenidas
–Bella… no entiendo…tu… yo pensé…–suspiró–no puedo pensar con claridad–confesó–ante mi solo se aparece una y otra y otra vez lo que aquel tipo dijo, como te sostenía, como lo abrazabas, yo… me estoy muriendo de dolor Bella –me anunció llevándose la palma al pecho, al corazón. No pude más que sonreír ante su gesto, él me amaba, lo sabía–porque sonríes? –me acusó sin comprender mi expresión
–Déjame explicarte amor–le dije.
Le conté todo, aquel incidente en la facultad, como Jacob me había defendido y por eso recibido también algunos cortes de navaja por mi culpa, como después de llevarme al hospital y de que nos atendieran me había llevado a mi casa. Le conté como después de aquello se volvió mi mejor amigo y como se había vuelto muy receloso a la hora de que yo me juntara con otros chicos
–es culpa mía–describí–yo había desarrollado una especie de pánico si me encontraba sola con otros chicos, solo con él me sentía segura –confesé–entonces Jake comenzó a decir a todo el mundo que yo era su prometida y claro, los chicos no se acercaban con más intenciones–Edward hizo amague de tomar mi mano pero se contuvo y eso dolió un poco–eso ayudó, pero se volvió una costumbre para ambos presentarnos así
–pero…ustedes están…–"hay mi amor…" pensé, parecía un niño pequeño así como estaba, con tantas dudas y sin sentido, debía sacarle ese miedo de perderme porque no amaría nunca a otro hombre que no fuera él
–no estoy comprometida con nadie Edward– le aclaré–yo solo te amo a ti–una sonrisa apareció en sus labios y una corriente eléctrica recorrió mi estomago, como mariposas, miles de mariposas–…siempre–le dije
–Te amo–susurró y mi corazón no pudo más que latir en un estrepitoso palpitar, estaba tan contenta por escuchar esas palabras de su boca
–Te amo–susurré también, no quería romper esa atmosfera tan intima que se había creado. Sus brazos me tomaron y me hicieron recargarme sobre él, sobre su pecho, hizo una pequeña mueca de dolor y me vi con intenciones de levantarme pero Edward no me dejó
–puedo soportarlo–me dijo–solo quiero tenerte muy muy cerca y besarte–declaró, sin dejar de ser suave sus labios me besaron con ansia y pasión contenida, llevo una de sus manos a mis cabellos recorriendo mi nuca como sabia que me relajaba mientras la otra se ceñía en mi cintura, estaba totalmente embriagada por las sensaciones que me propinada aquel contacto, hasta que todo se volvió más demandantes, sus besos, su recorrido por mi espalda y sus caricias por mi rostro atrayéndome más a él
–mmm…–me quejé por su toque en el moretón que de seguro se había formado en mi ojo izquierdo, Edward me retiró despacio y me examinó la cara, pude ver su consternación
–Como–exigió saber, mordí mi labio, no quería explicarle aquello
–Mientras peleaban– conté, pero su rostro me mostró que no sabía de lo que hablaba, tal vez no lo recordara–estabas un poco tomado y bueno las circunstancias sin aclarar hicieron que ambos riñeran–expliqué, Edward abrió grande los ojos por aquella noticia–intenté separarlos pero…
–te golpeo? –me preguntó visiblemente agarrando coraje
–no fue él–aclaré apenas con mi voz, pero no dije más. El susto de sus ojos transformó su rostro en pánico por lo que le estaba revelando
–f…fui… fui yo? –tartamudeo
–No eras, no estabas en tus cabales Edward– me apresuré a refutar la culpa que empezaba a sentir
–Dios–exclamó tirando su cabeza hacia atrás y cerrando fuerte los ojos–lo siento, los siento, perdóname–suplicó atrayendo mi cabeza a su pecho y besando mi coronilla–Bella yo… no se que decirte estaba fuera de mi, a penas lo recuerdo, no es escusa, cuanto lo siento–yo sabía que Edward no era así, habían sido todas esas botellas
–shhh… tranquilo–traté de tranquilizarlo–estoy bien, fue un accidente–dije levantándome un poco–Edward estoy bien–volví a expresar
–yo…–intento decir algo pero lo calle con un corto beso, cuando nos separamos de nuevo esa sonrisa que tanto me gustaba apareció en sus labios
–estas cansado, tuvimos un día agitado, no? –él asintió con la cabeza–voy a cambiarme y nos dormiremos sin preocupaciones por esta noche, de acuerdo? –pregunté como quien reprende a un pequeño
–si mamá–contestó y soltó su agarre. Esa noche dormimos juntos, abrazados y en el completo paraíso por estar juntos–te amo– pronunció bajito antes de sumirse en el sueño.
A la mañana siguiente desperté temprano y con mucho cuidado me separé de Edward que rodeaba mi cadera con su brazo, casi despierta pero logré eludirlo, prepararía el desayuno para hacer las paces entre mi novio y mi mejor amigo.
Estaba tarareando mientras hacía más tostadas, ya que Jake como de glotón que es no había dejado nada, cuando unas tibias y conocidas manos me rodearon por detrás, era Edward que colocaba pequeños besos en mi cuello, me giré para tenerlo de frente y como si ya no me importaran las tostadas ni nada comencé a besarlo ansiosa, saborear sus labios, aspirar su perfume
–egemm…–alguien se aclaró la garganta y recordé donde estaba y con quien estábamos, si el tomate era rojo yo debería de haber sido su hermana por lo colorada que me había puesto, aun así Edward no desvió la mirada hacia el invitado, más bien me dio un corto beso en las mejillas tibias y hablo
–buen día mi amor–estaba tan atrapada en su mirada, en sus ojos verdes esmeralda que apenas me salió la voz para contestarle
–Buen día–pronuncie despacio y tímida, me parecía una situación demasiado intima para el público que teníamos–bien! –dije entusiasta después de unos segundos tratando de cortar esa atmosfera– Edward, el es Jacob mi mejor amigo, Jake el es Edward mi novio–presenté a ambos. Por un momento el ambiente se volvió denso y no pude evitar preocuparme por la paz de la cocina en ese instante
–mucho gusto Jacob–dijo Edward extendiendo su mano en símbolo de saludo
–que tal–contestó Jacob algo seco y por aquello casi lo fulminé con la mirada, Jake se dio cuenta y rodeó los ojos–mucho gusto–respondió de nuevo aceptando la mano que le ofrecía Edward
Mientras tomábamos el desayuno, Jake por su segunda taza de café y Edward uno bien fuerte para la jaqueca, todo se volvió más ameno
–lo siento–se disculpó Edward–no estaba en mi ayer a la noche, espero poder formarte otra mejor impresión de mi…–a Jake que no le gustaba mucho las "cursilerías" de las disculpas, como él las llamaba, por lo que lo corto anunciando otra cosa
–bien, bueno, otra vez será–interrumpió
–Jacob–lo reprendí, a lo que él me sonrió con la sonrisa más grande que le vi nunca
–tengo que contarte algo Bella–callo un momento y luego carcajeó, yo no entendía nada y Edward nos miraba uno a otro en intenciones de que le explicara lo que sucedía–veras Bella esa tal Ali… no se cuanto
–Alice–aclaré
–si ella misma me dijo que estabas aquí en Seattle y me sorprendí ya que después de que yo me fuera al extranjero me habías comentado que te habías mudado a Chicago porque aquí te recordaba mucho a otras cosas–contó, vi el seño fruncido de Edward en abatimiento por lo que Jake decía y lo tranquilicé colocando una de mis manos en su rodilla, me sonrió
–entonces…–apremié, estaba dando muchas vueltas y metiéndose en terreno pantanoso
–en fin, ella me dijo que estabas aquí después de mucho insistirle porque le dije que me casaba y necesitaba contarte la noticia personalmente ya que eras mi mejor amiga– "Jacob se casa?" una gran "O" se formo en mi boca y no pude hablar "Jacob se casa?"
–felicitaciones–anuncio Edward de pronto
–gracias–respondió cordial Jake, pero yo seguía atónita, cuantas cosas habían pasado en nuestras vidas–ella es hermosa Bella, es la criatura más bella que vi en la tierra, es linda, simpática, sonriente, le gusta la mecánica, puedes creerlo? Y las moto! –contó entusiasta–claro que le gusta viajar, se recibió en el área de turismo, allí es donde la conocí, pidiendo direcciones en la agencia de turismo y yo nunca pido direcciones, lo sabes–era cierto, a Jacob le encantaba viajar, justamente se había ido al extranjero para terminar sus posgrado en ingeniero mecánico para podes viajar y conocer lugares y el nunca pedía direcciones era terco
–OH JAKE! –me levanté de un salto y fui a abrazar a mi mejor amigo, podía ver lo feliz que se veía al contarme de su amor, de su prometida. Nos pasamos toda la tarde hablando de ello, de ella y otras cosas amenas.
Cerca de la tardecita despedimos a jacob con el ultimátum de que me enviara la invitación de bodas y nos reuniéramos pronto para conocer a su prometida. Una vez que estuvimos solos Edward tomo mi mano en silencio y me llevó al salón, como aquella vez en su casa, me sentó en el taburete frente al piano de cola, entre sus piernas y volvió a tocar la hermosa pieza, esa que inundó mi corazón. No sé cuánto tiempo lo pasamos allí entre besos, notas y caricias, pero ya estaba oscuro cuando me di cuenta
–Edward?
–si amor…? –me dijo abrazándome fuerte "mmm…" tenía tantas ganas de quedarme allí, entra sus brazos y tomarlo a besos, pero tenía un plan que poner en marcha
–para relajarte… – balbucee algo tímida, de pronto me ponía tímida–pensaba que podría prepararte un baño y mientras yo cocino algo rico tú te relajas hasta que te llame, que te parece?
–mm, podría ser buena idea, que vas a cocinar? No quieres que te ayude? O quieres acompañarme? –la oferta era muy tentadora, pero debía abstenerme solo al plan…
–estoy bien Edward, puedo arreglarme sola, a demás quiero hacerte algo especial y no se hará solo– mentí, entonces podría mientras él se baña preparar mi noche romántica antes de que salga, al levantarme oí su queja y me reí internamente–bien, te llamo cuando prepare la ducha para ti, si? –pregunté esperando que estuviera de acuerdo
–Está bien–contestó, mientras subía las escaleras pude seguir escuchando los acordes del piano y sabiendo que Edward estaba abajo, puse manos a la obra con la empresa "Seduciendo a Edward"
bueno creo que habra un capi mas y esta historia terminará, gracias por todo su apoyo
