Capitulo 2: La felicidad tiene nombre de mujer
Desde que tengo uso de razón, Tanya siempre ha estado conmigo, en las buenas y en las malas. Durante la secundaria éramos inseparables, siempre ganábamos los títulos en los bailes y éramos una de las parejas mas envidiadas. Al terminar la secundaria nos dimos cuenta que nos podíamos estar separados, éramos el uno para el otro, así que decidimos aplicar juntos para Darmouth y lo logramos, yo quería estudiar literatura y convertirme en un escritor famosos y hasta tener mi propia compañía de publicidad y edición de libros, mientras que Tanya quería estudiar periodismo y convertirse en una gran columnista de modas, a los que todos los diseñadores quisieran acudir para tener un poco de publicidad. Eramos ambiciosos pero teniamos todo para lograrlo.
Cuando estabamos listos para mudarnos a la universidad, mis padres me dieron de regalo de graduación un apartamento, no querian que viviera en el campus de la universidad, ademas que asi tendrian a donde llegar cuando fueran de visita. Aprovechando ese regalo, le pedi a Tanya que se mudara conmigo, pero prefirio quedarse en los dormitorios porque le daba vergüenza con mis padres, ahora, unos años después, puedo ver claramente porque no queria mudarse conmigo.
Después del primer año de carrera, las cosas entre nosotros iban de maravilla, o eso pensaba yo, asi que tome una de las desiciones mas importantes de mi vida, proponerle matrimonio.
"Edward, a donde me llevas?"
"Es una sorpresa, por que no te relajas y me dejas hacer lo que tengo que hacer"
"Muy bien, confio en ti"
Después de rodar un rato, la lleve a nuestro restaurant favorito, era un sitio hermoso y muy elegante y costoso, tal cual le gustan a Tanya, ibamos tan seguido que ya nos habiamos hecho amigos de los dueños, ese dia habia cobrado unos favores muy especiales para que la velada fuera inolvidable.
"Por que tanto misterio si veniamos para aca? Siempre venimos"
"Lo se, pero hoy va a ser una noche diferente"
Nos sentamos en la mejor mesa que tenian, ordene una botella de champaña y disfrutamos de una cena maravillosa, cuando terminamos de comer comenzo el acostumbrado show de medianoche, esta noche era un homenaje a frank sinatra.
"Amor estoy un poco cansada, sera que nos podemos ir?"
"Espera un poco, tengo una sorpresa para ti"
"En serio?" Su cara se iluminò como niño en jugueteria
"Si, ahora espera que viene lo mejor" Tome su mano y la besé
El imitador de Frank Sinatra termina su cancion y hace un alto antes de comenzar la otra
"Buenas noches damas y caballeros, espero que esten disfrutando de el show de esta noche. Hoy tenemos una petición muy especial y se que todos la van a disfrutar, quisiera llamar al escenario a mi gran amigo el sr. Edward Cullen"
Los comensales comienzan a aplaudir y me acerco al micrófono observando la cara de expectación de Tanya, siempre le ha gustado ser el centro de atención, y esta noche lo iba a ser mas que nunca.
"Buenas noches damas y caballeros, esta noche es muy importante para mi y no encontre mejor manera para hacer esto que asi, creando un espectáculo"
Todo el mundo empieza a reir y luego esperan que continue mi presentacion, asi que decidi bajarme del escenario y caminar hacia donde se encontraba Tanya
"Esta noche me acompaña una mujer que ha sido mi apoyo durante casi 6 años, ha sido mi amiga, mi confidente y el amor de mi vida, por eso esta noche, que estamos celebrando nuestro aniversario, he decidido que ya es hora de movernos mas alla, por eso, delante de toda esta gente y en este sitio tan especial para nosotros, quiero pedirte que me concedas el honor de ser mi esposa"
Solte el micrófono, me arrodille frente a ella y saque una caja de terciopelo rojo de mi bolsillo, lo abri y le mostre el anillo mas ostentoso y brillante que pude conseguir, perfecto para ella,
"Que me dices? Aceptas?"
Se llevo las manos a la boca por la sorpresa al ver la magnitud del anillo y con lagrimas en los ojos, lo tomo en sus manos, y se lo coloco en el dedo, levanto la mano para admirarlo y luego mirandome fijamente a los ojos me dijo.
"Por supuesto que acepto!"
Todos en el restaurant se levantaron para aplaudirnos, mientras que ella y yo nos fundiamos en un abrazo que parecio una eternidad. Al salir de alli nos fuimos a mi departamento a celebrar como es debido.
