Capítulo 14
EPOV
Después de recoger a Victoria en su casa, fuimos a uno de los mejores restaurantes italianos de la zona, siempre íbamos para allá por lo mucho que nos gustaba, ordenamos una botella de vino, comimos un delicioso plato de pastas y luego salimos de restaurant rumbo a su casa. En el camino, no hablé mucho, mi mente seguía vagando hacia Bella y el porque estaba en mi casa y cuanto tiempo me iba a tomar sacarla de allí, de nuevo, sin darme cuenta, ya habíamos llegado de nuevo a casa de Victoria, nos bajamos del coche y entramos en la casa.
La casa de Victoria era un espectáculo, era la casa que yo quería para mí, tenía muros de piedra que daban acceso al estacionamiento y a una puerta peatonal, adentro el jardín del frente estaba perfectamente podado con una fuente de piedra en el medio y muchas matas y flores de todos los tamaños y colores, la puerta principal era el doble del tamaño de Emmett y de madera de caoba pura con las manillas de hierro forjado, al entrar a la casa eras recibido por una estancia del tamaño de mi cuarto, con pisos de mármol, una mesa de centro y las escaleras para la segunda planta al fondo, a tu mano derecha se encontraba el comedor, con una mesa de caoba como la puerta con puesto para 12 personas, cuadros alrededor de las paredes y cortinas para atenuar la luz que entraba por el frente de la casa y una puerta al fondo que comunicaba con la cocina, para facilitar el acceso cuando tuvieran invitados, al fondo se encontraba la cocina, digna de un restaurant, toda blanca y con unos ventanales que dan hacia el patio trasero donde la experiencia de cocinar era mucho mas placentera, "Creo que Bella disfrutaría mucho esta cocina"- "De donde vino eso?, ya estoy perdiendo la razón". A la izquierda de la entrada, se encontraba el gran salón, muebles de cuero arruchado que parecían como nubes de lo acolchados que eran, una chimenea para las épocas de frió en Seattle, con una biblioteca que abarcaba toda una pared, llenas de pinturas y esculturas por doquier, mas al fondo se encontraba el estudio y cuarto de juegos, con un escritorio y otra biblioteca, una mesa de pool y un televisor y unos grandes ventanales que daban al jardín trasero y mostraban la fastuosa piscina, hecha con piedras y una cascada artificial, subiendo las escaleras se encontraban las habitaciones, 5 habitaciones y 7 baños. Caminamos hacia la habitación principal, nada que envidiarle a los grandes hoteles 5 estrellas, ni a los grandes palacios de emperadores, el cuarto era 3 veces el tamaño del mío, y el mío era bastante grande, tenia el baño dentro de la habitación, con regadera, y jacuzzi, y la cama era tan grande que toda mi familia cabía allí estábamos cómodos.
Cuando entramos a la habitación, Victoria me agarró por el cuello y empezó a besarme apasionadamente, a pesar de que mi mente no estaba con ella en ese momento, mi cuerpo reaccionó inmediatamente y la agarré por la cintura y la besé tan apasionadamente como ella lo estaba haciendo. Cuándo empezó a desvestirme, abrí los ojos un momento y en vez de ver su cara a centímetros de mi, la cara que apareció fue la de Bella, me sorprendí tanto que tuve que echarme un poco para atrás y sacudir mi cabeza para aclarar mis pensamientos.
"Que pasa bebé?"-Preguntó con preocupación
"Nada, solo que me maree un poco, eso es todo" –Dije tratando de agarrar un poco de aire y sentándome en el borde de la cama, Victoria se acercó a mi y se sentó a mi lado
"Que te pasa cielo?, has estado extraño toda la noche, donde está tu mente esta noche?"-Dijo acariciándome la nuca
"Es que han pasado cosas en mi casa y la cabeza me da vueltas"-Dije mientras recostaba los codos en las rodillas y enterraba mis dedos en el cabello
"Quieres hablar de eso?"- Me preguntó con voz tierna, exhale un suspiro y levante la vista hacia ella.
"Una amiga de mi hermana llegó de parís hoy y se está quedando en la casa y eso me está volviendo loco?"
"Por que? Te gusta esa muchacha?"-Preguntó con curiosidad, mas que por celos
"No esta fea, pero no me gusta, no la soporto, no la quiero en mi casa"- Empezaba a exasperarme
"Edward, si ni siquiera la conoces como puedes decir que no la soportas, además es amiga de tu hermana, no veo por que te pones así"
"Me pongo así por que es prima de Tanya!"-Dije levantándome de la camina y empezando a caminar por el cuarto
"Oh… ya entiendo"- Victoria sabía toda mi historia y el por que había decidido comportarme como me comporto con las mujeres, así que entendió perfectamente lo que quería decir
"No sé como voy a soportar estar en mi propia casa sabiendo que ella esta allí"- Me sentía derrotado
"Tranquilo, todo se va a arreglar, lo que tienes que hacer es ignorarla, pero algo me dice que vas a terminar enamorándote de ella"
"Pero que estas diciendo? Te volviste loca?"- Pero que le pasa?, pensé
"Edward, cielo, del amor al odio hay un solo paso, y si apenas llegó hoy y ya te tiene pensando en ella, para bien o para mal, eso solo quiere decir que ya estas jodido"- dijo con un tono de humor
"No le veo la gracia, y tu no te sientes ni un poquito celosa de que eso llegara pasar? Cosa que estoy cien por ciento seguro no va a suceder"
"Cielo claro que no estoy celosa, tu sabes muy bien el arreglo que tu y yo tenemos, tu sabes muy bien que yo nunca voy a dejar a mi esposo ni las comodidades y los lujos que me da, tu yo tenemos una relación abierta, tu puedes ir y acostarte con quien quieras y si te enamoras y no quieres estar mas conmigo no me voy a molestar, hay miles de peces en el mar cariño"
"La verdad, eres única, nunca había conocido a alguien como tu"
"Por eso es que estas conmigo y lo estarás hasta que quieras"
Y con esa se abalanzó sobre mi, besándome en los labios y quitándome la ropa lentamente, definitivamente por eso es que estoy con ella, una mujer seductora, que sabe lo que quiere y que no se da mala vida por nada ni por nadie, y con eso me perdí en sus labios y me olvidé por completo del demonio que vive en mi casa…creo
