A/N: Este capítulo es muy importante, me dejó agotada, espero lo disfruten y espero sus comentarios, besitos


Capitulo 23 : Dejándose llevar

BPOV

"Tú quieres saber que quiero? Te quiero a ti!

Cómo?, de verdad escuché bien? Antes de que pudiera reaccionar, me sujetó la cara y me besó, tener de nuevo los labios de Edward sobre los míos era una sensación maravillosa, mientras me besaba sentía su necesidad de mi, sus ganas de estar conmigo, así que me dejé llevar, yo también lo necesitaba a él, así que pasé mis manos por debajo de sus brazos y lo abracé, lo apreté fuerte contra mi cuerpo mientas movía mis labios al ritmo de los suyos en perfecta sincronía, él soltó mi cara y pasó sus manos por mi cuello, luego mis hombros, bajando por mis brazos, hasta llegar a la altura de mi cintura, la cual agarró y lo impulsó a apretarme contra su cuerpo. El beso iba creciendo en intensidad, necesitaba un poco de aire, así que abrí un poco mi boca y él aprovechó para introducir su lengua en ella, la sensación de estar tan conectada a él era indescriptible, cada vez crecía mas mi necesidad por él, así que pasé mis manos por su cabello y lo agarré por la nuca, profundizando el beso, unos segundos después nos fuimos separando poco a poco, no quería hacerlo, pero necesitaba respirar, nos separamos y dejó su frente contra la mía.

"Bella…"- Suspirando

"Edward…"- Susurrando

"Eso fue increíble, pero…"- Dijo mientras mantenía los ojos cerrados y los apretaba

"Shhhh…"- Dije mientras le ponía mi dedo en la boca- "No digas nada, por favor no lo eches a perder"- Me sentía angustiada, necesitaba este momento mas que nada

"Bella, por favor escúchame, no quiero que las cosas entre nosotros se pongan peor de lo que ya están"- Levantó la cabeza para mirarme y pude ver en sus ojos la batalla interna que estaba librando consigo mismo, por un lado, el deseo de estar conmigo, el cual era muy evidente, y por el otro lado, la situación en la que estábamos, no estábamos en buenos términos y podía terminar peor, pero a mi no me importaba, lo necesitaba

"Edward, por favor, te necesito, no te imaginas cuanto"-Dije mientras le agarraba el rostro para mirarlo fijamente, y mostrarle son mis ojos, las ganas que tenia de estar con él

"Por favor no me hagas esto, es muy difícil para mi estar separado de ti, por favor no me pidas que esté contigo porque no me voy a poder negar"- Cada vez se sentía mas su frustración

"Entonces déjate llevar"

Lo agarré mas fuerte y lo besé, esta vez con mas pasión, sentí como de su pecho salía un gruñido y puso las manos por debajo de mi trasero para levantarme, entendí la seña y pasé mis piernas por alrededor de su cintura y me enganché mientras pasaba las manos por su cabello de forma frenética. Sentí como maniobraba para subir las escaleras, y antes de que pudiera darme cuenta estaba en su habitación, cerró la puerta detrás de él y me colocó en el suelo, se desprendió de mi agarre y me miró fijamente y pude ver la resolución en sus ojos, ya no había marcha atrás, él me necesitaba tanto como lo necesitaba yo a él. Se acercó con movimientos felinos, agarró el borde de mi franela y la pasó por encima de mi cabeza, dejando mi pecho al descubierto, menos mal que hoy se me ocurrió ponerme mi ropa interior favorita de encaje azul, sus manos empezaron a acariciar mi rostro, pasando sus finos y largos dedos por mis labios, siguiendo por mi barbilla hasta llegar a mi cuello, tuve que cerrar los ojos por la sensación y sentí como se acercaba a mi cuerpo y enterraba su nariz en mi cuello y en mi cabello, aspirando profundamente mi esencia.

"Exquisito"- Susurró en mi oído, lo que causó que un escalofrío recorriera mi cuerpo.

Sus manos siguieron su recorrido, pasando por mis hombros y removiendo las tiras de mi sostén, y mientras lo hacía, iba dejando un rastro de pequeños besos por donde sus dedos ya habían pasado, sentía que estaba a punto de explotar, no iba a poder permanecer mucho tiempo de pie. Sus dedos siguieron recorriendo mis brazos, mientras su nariz y sus labios pasaban por mi clavícula, concentrándose en la base de mi cuello y provocando que mi cabeza se echara para atrás para darle mejor acceso. Sus manos llegaron a mis costillas y se paseaban por mi espalda y cada vez que regresaban a mis costillas, sus pulgares jugueteaban con el borde de mi sostén tocando suavemente la base de mis senos, lo que causó que un pequeño gemido salera de mi boca, la sensación era muy fuerte, tres años sin que un hombre me tocara, era demasiado. Sus manos llegaron a mi estómago, causando pequeños pases de corriente que hicieron que tuviera que agarrarme de sus brazos para no caerme, insertó sus dedos índices en el borde de mis pantalones y empezó a hacerme caricias, para luego, con ayuda del resto de sus dedos, bajarlos lentamente y dejándolos caer, dejándome solo en ropa interior. Saqué los pies de los pantalones y él se separó un poco de mi, solo me veía de arriba abajo, su cara no transmitía nada, me estaba haciendo sentir incómoda y muy consciente de que estaba en ropa interior frente a él, moví mis brazos para cubrirme el pecho, pero el los agarró.

"No lo hagas"- Susurró- "Eres una mujer extremadamente hermosa para estar escondiéndote, eres lo mas hermoso que he visto en mi vida, eres perfecta"

Se acercó de nuevo a mi y poniendo una mano en mi nuca, comenzó a besarme, está vez con mas paciencia, había pasión en ese beso, pero se estaba tomando su tiempo, me estaba saboreando, al igual que yo lo hacía con él. No quería que este beso terminara nunca, pero decidí que si ya estaba expuesta ante él, entonces él tendría que exponerse ante mi. Mientras lo besaba, jalé su camisa por fuera de sus pantalones, y muy poco a poco comencé a desabotonar todos y cada uno de los botones hasta tenerla completamente abierta, pasé las manos por su pecho musculoso, sobé sus tetillas con la yema de mis dedos, causando que se estremeciera y luego seguí hasta sus hombros, quitándole la camisa hasta que ésta cayó al suelo silenciosamente, pasé las manos por sus espalda lentamente y lo apreté contra mi cuerpo. Podía sentir su erección a la altura de mi pelvis a través de sus finos pantalones de vestir, y eso provocó que todas mis inhibiciones salieran volando por la ventana. Comenzó a besarme el cuello y a mordisquearme las orejas asi que aproveché ese momento para soltar su cinturón y abrir sus pantalones, dejándolos caer suavemente. Volvió a besarme en los labios y me sujetó de nuevo por el trasero levantándome y yo volví a pasar mis piernas alrededor de su cintura y me llevó cargada hasta su cama, sentí como me iba bajando hasta que sentí el colchón en mi espalda y el peso de él, apoyando los brazos en la cama para no aplastarme.

"Eres la criatura más hermosa que he conocido"- Susurraba mientras removía hebras de cabello de mi cara

"Edward, te necesito"- Dije casi suplicando

"Y yo a ti"- Me volvió a besar y cuando sentí su mano pasando por mi espalda, me di cuenta de lo que quería hacer y arquee la espalda para darle acceso al broche de mi sostén, con un solo movimiento lo abrió y lo removió lentamente, dejando mis senos expuestos y completamente preparados para él

"Dios, eres hermosa"- Susurró sobre ellos y eso provocó un pequeño gemido de mi parte, lo tomó como una señal y empezó a trazar pequeños círculos con su lengua sobre mi pezón erecto, la sensación era increíble, lo hacía con tanto cuidado, lo lamía, lo mordía, jugaba con él y succionaba, era algo tan fuerte que tuve que morderme el labio para controlar el grito de placer que luchaba por salir de mi boca, luego se dirigió a hacer lo mismo con mi pezón derecho y con su mano derecha masajeaba mi seno izquierdo, tenía que distraerme con algo sino mi orgasmo iba a salir allí mismo, comencé a enredar mis dedos en su suave cabello cobrizo y a pasar mis uñas por su espalda. Cuando se cansó de jugar con mis senos, decidió bajar y en el camino fue dejando pequeños besos, mordisquitos y trazos con su lengua hasta que llegó al borde de mis pantaletas, allí se detuvo y comenzó a jugar con el borde.

"Definitivamente el azul es tu color"- Dijo sonreído. Abrí los ojos para verlo y me miraba fijamente con esa sonrisa torcida que me vuelve gelatina. Se levantó de la cama y agarró mi pierna derecha

"Que haces?"- Pregunté

"Tranquila, no voy a hacer nada que te haga daño"- Dijo

En eso agarró mi pie y empezó a besarme, subiendo por mi tobillo, mordiéndolo suavemente, siguió por mi pierna, se detuvo detrás de mi rodilla, y pasó su lengua por allí, causándome un pequeño escalofrío de placer, mientras subía por el muslo, mi cuerpo se iba tensando por la anticipación, se iba a acercando a la zona que había descuidado por tanto tiempo y era la que mas necesitada de atención estaba, estaba ansiosa por que llegara allí y me saboreara con su lengua maravillosa, pero al mismo tiempo me sentía muy nerviosa porque era una situación muy íntima y que no a cualquiera le parecía muy agradable. Siguió acariciando y besando mi muslo hasta que llegó a mi cadera, agarró el borde de mis pantaletas, y lentamente empezó a bajarlas, acariciándome lentamente con sus dedos en el proceso, levanté mis caderas y dejé que las removiera por completo, dejándome total y completamente expuesta ante él.

"No me canso de admirar lo hermosa que eres"- No podía contestar nada, mi mente estaba en otra parte, pensando en como se sentiría sentir su lengua dentro de mi y en los alrededores de mi parte mas sensible. Me arrastró un poco al borde de la cama y se arrodilló frente a mi, puso sus manos en mis muslos y separó mis piernas, abriéndose paso hacia mi sexo.

"Dios Bella, estás tan mojada, todo esto por mi"- Susurraba

"No tienes que hacerlo... si no quieres"- Dije con la respiración entre cortada, por un lado me sentía nerviosa, pero por el otro lado no podía esperar a sentirlo dentro de mi

"Shhhh… solo déjate llevar"- Inclinándose hacia mi entrada

Su aliento rozó mis partes y causó un gemido mas fuerte y cuando menos lo esperaba, pasó su lengua desde la base de los labios hasta mi clítoris, tuve que cerrar los ojos fuertemente y agarrarme del edredón de la cama, siguió pasando su lengua por todas las partes externas de mi vagina, pero se concentraba en mi clítoris, lo mordía, lo lamía, lo succionaba, hacía lo que quería con el, a veces, cuando me relajaba un poco, mordía la carne a los lados de la vagina y me llevaba al éxtasis. En un momento paró sus movimientos y abrí los ojos para ver que sucedía, estaba mareada de tanto placer.

"Quiero que te relajes"- Me dijo mirándome a los ojos y no pude hacer otra cosa mas que soltar un suspiro y dejarme llevar, que hiciera lo que quisiera conmigo. Empezó a jugar de nuevo con mi vagina, pero esta vez con sus dedos, hasta que sin previo aviso, sentí como introducía uno de sus dedos dentro de mi.

"Ohhhh… Dios… Ohhhh… Edward"- No podía contenerme mas

"Dime si te molesta, no quiero hacerte daño"

"No… sigue por favor…mas…"

"Dios Bella, eres increíble…"- Introdujo otro dedo dentro de mi y empezó a bombear lentamente, ya a este punto estaba viendo estrellas, mi respiración se aceleraba y sentía como mi orgasmo venía formándose mientras él bombeaba y con su dedo pulgar rotaba mi clítoris.

"Edward… por favor… te necesito…"

"Déjalo que venga cariño, lo siento en la punta de mis dedos, déjalo salir, amor"- Y con esa exploté, se sentía como una ola de fuego que quemaba todo mi cuerpo, no podía controlar mi respiración y los dedos de Edward seguían dentro de mi, cuando los sacó sentí un vacío enorme.

"Como te sientes?- Dijo apoyándose a mi lado, yo no podía abrir los ojos y todavía temblaba mientras el orgasmo pasaba.

"No tengo… palabras"

Me voltee para tenerlo de frente y lo besé con toda la fuerza que tenía, podía saborearme a mi misma dentro de su boca, siempre pensé que era desagradable, pero con él, todo era increíblemente sexy, apoyé su espalda en la cama y me senté encima de él, sintiendo como su miembro palpitaba por la necesidad, decidí que era hora de que el también sintiera lo que me hizo sentir a mi, nunca lo había hecho, Jake nunca me provocó esas ganas, ahora entiendo porque, pero con Edward era otra cosa, necesitaba sentirlo de todas las formas posibles. Comencé a besarlo en el cuello cuando me separé de sus labios, conseguí un punto debajo de su oreja izquierda, que por su reacción, me di cuenta que había dado en el clavo, sus manos se aferraron mas fuerte a mi cintura, y su pene luchaba por salir de sus boxers, al mismo tiempo que soltaba pequeños gemidos. Fui bajando poco a poco, pasando mi lengua por sus tetillas, una zona muy sensible para él por lo que pude notar, seguí mi camino hacia abajo, mordiéndolo suavemente mientras el jugaba con mi cabello, cuando llegué a donde quería llegar, le mordí suavemente la punta del pene, a través de la tela de sus boxers

"Bella!... Dios…"- Dijo cerrando los ojos y apretando el puño.

"Ahora es mi turno de hacerte sentir bien"- Dije con voz seductora, no se de donde salió, pero este hombre estaba provocando cosas inimaginables en mi.

"No tienes que hacerlo… de verdad…"

Lo ignoré y agarré el borde la liga de sus boxers y liberé su pene del encierro, no podía creer que después de tantos años de imaginarme como sería por fin lo tenía frente a mi en toda su gloria, era mas perfecto de lo que me hubiera podido imaginar, realmente nunca me habían parecido atractivos pero este era clase aparte. Primero, su tamaño era digno de un semental como Edward, algo me decía que esto iba a doler, estaba tan erecto y tan listo para mi, que veía como se habían brotado todas sus venas y como pulsaban a través de la fina piel, podía ver como la punta brillaba al haber expulsado su lubricante natural, no aguanté mas, tenía que tenerlo, aunque fuera por una única vez. Lo agarré desde la base y pasé mi lengua por la punta, jugué con el como si estuviera lamiendo un helado de cono, levanté la mirada para ver la reacción de Edward y podía ver como se mordía el labio inferior y apretaba la colcha con los puños, al ver su reacción me motivó mas y e introduje la punta en mi boca.

"Maldición… Bella… Dios!"- No podía articular palabra, empecé a succionarlo poco a poco, hasta que me decidí y me preparé para terminar de introducirlo en mi boca, sabía que no iba a caber todo, pero iba a meter lo mas que pudiera y sin pensarlo dos veces, abrí mas la boca y lo introduje.

"Joder!... Bella, no voy a resistir mucho…Dios…"

Empecé a recorrer su pene con mi boca, pasaba mi lengua alrededor, cada vez que lo introducía de nuevo, lo succionaba y cuando lo iba a sacar, pasaba los dientes a través del largo hasta llegar de nuevo a la punta, él puso las manos en mi cabeza y suavemente guiaba mis movimientos de cómo quería que lo tocara, sentía como su orgasmo venía creciendo y como las pulsaciones en sus venas se hacían mas rápidas y evidentes.

"Bella… cariño… no voy a aguantar mucho tiempo"- Lo ignoré y seguí succionando, ya que estaba en esto iba a hacer el trabajo completo, quien sabe si esta sería la primera y última vez que iba a tener la oportunidad de probarlo, y en eso si darme cuenta, explotó en mi boca.

"Bella!... Owww… Bella…. Owww…"- Me tragué hasta la última gota de su ser y luego lo saqué de mi boca, me senté sobre mis pies y me quedé observando su rostro, emanaba una paz y una tranquilidad, pero al mismo tiempo, seguía temblando, pasando los efectos del orgasmo, cuando abrió los ojos, se encontró con los míos y me dio su sonrisa característica

"Eso fue increíble"- Dijo sin aire

"Realmente lo fue"- Die sonriendo. Me apoyé sobre él y comencé a besarlo con pasión, todavía no había tendido suficiente de él, y por la reacción en su parte baja el tampoco había tenido suficiente de mi. Rodamos por la cama y el quedó encima de mi de nuevo, me acarició de arriba abajo con sus manos mientras me besaba y pasó sus dedos por mi vagina.

"Creo que estas lista para mi"- Dijo mientras me besaba

"Te necesito"- Dije entre gemidos

"Qué necesitas, cielo?"- Dijo mientas me besaba

"Te necesito a ti… dentro de mi…"

"Y yo necesito sentirte"- Abrió mis piernas con un movimiento de las suyas y se posicionó en el medio, podía sentir la punta de su pene en mi entrada y no podía aguantar la necesidad de sentirlo dentro de mi

"Edward, te necesito…ahora, por favor"- Dije gimiendo y suplicando mientras enredaba mis dedos en su cabello.

"Tus deseos son mis ordenes"- Y con eso, con un solo movimiento de cadera, guió su pene con la mano hasta mi entrada, y cuando ya estuvo en posición, fue poco a poco introduciéndolo, primero la cabeza y luego poco a poco el resto, muy suavemente y con mucho cuidado, no tengo palabras para describir lo que estaba sintiendo, había pasado mucho tiempo, y el tamaño de Edward hacía las cosas un poco mas intensas. Cuando terminó de introducirlo nos quedamos quietos, abrazándonos y acostumbrándonos a las dimensiones del otro.

"Oh Dios, tan estrecha, tan cálida…"- Dijo susurrándome al oído

"Ha pasado un tiempo desde la última vez"- Dije con la respiración entrecortada

"Me gusta, se siente bien, se siente increíble"

"Si, se siente muy bien"

Poco a poco se fue moviendo, entrando y saliendo, lentamente para no hacerme daño, cuando ya estábamos completamente cómodos, empezó a acelerar el paso, sentía como crecía mi orgasmo con cada pulsación adentro y afuera, podía sentir el de él también por la manera en que aceleraba el ritmo, nuestras respiraciones se aceleraron, y solo se podía escuchar el sonido de nuestros gemidos y el golpe de nuestras caderas cuando chocaban la una con la otra con cada entrada.

"Bella…"

"Edward…"

"Bella… Owww…"

"Estoy cerca… muy cerca…Owww! …"

"Owwwwww! …."

Y así, en perfecta sincronía, los dos nos vinimos juntos, liberando los orgasmos mas poderosos que hubiera conocido, era la primera vez que tenía dos orgasmos en un mismo día, y solo él lo podía lograr. Nos quedamos allí, inmóviles, él encima de mi, y con nuestras respiraciones aceleradas, no quería separarme de él, no quería que esto terminara, quería tenerlo así para el resto de mi vida, pero sabía que eso era imposible.

"Estas bien?"- Dijo apoyándose sobre los brazos y mirándome a los ojos

"Perfecta, nunca me sentí mejor"- Dije con una sonrisa

"Fue maravilloso, no tienes ni idea de lo que me hiciste sentir"

"Si lo sé, porque yo también lo sentí"

Me besó en los labios una vez mas, se separó de mi y se recostó a mi lado, movió las sábanas y nos metimos dentro, pasó las manos por detrás de mis hombros y me acercó hacia su pecho, no necesitábamos decir mas nada, no había nada que decir, fue una experiencia maravillosa, nunca me habían hecho sentir tan querida y tan apreciada como él lo hizo, me acurruqué en su pecho, y dejé que mi cuerpo, mi mente y todos mis sentidos disfrutaran del momento, tenia el presentimiento de que no iba a durar mucho.


A/N: Este capítulo fue muy dificil de escribir para mi, así que de verdad apreciaría sus comentarios, besos.