Creo que siempre se me olvida decir que todos los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto!

En fin disfruten la historia, espero que no la odien mucho! Es que ha muchas personas no les gusta el LeeSaku!

Aun asi estoy cruzando los dedos para que les guste!!


La vio levantarse y caminar agraciadamente, sus cabellos se movían de lado a lado al compás de sus caderas mientras se alejaba. No podía evitarlo simplemente no podía. Cada vez que la veía caía deslumbrado por su belleza; sin poder evitar imaginarse así mismo besándola incansablemente.


Desde ese día no la volvió a ver durante varias semanas. Habia escuchado rumores de que visitaba el set frecuentemente, pero que nunca le permitían pasar. Se habia convertido en uno de los principales temas de conversación, sobretodo de las mujeres que allí trabajaban. Odiaba escuchar que se burlasen de ella ¿Qué diablos pensaba Sasuke? ¿Por qué no le daba su lugar? Algo muy parecido a una respuesta le llego días despues.

-Si viene dile que me espere porque estoy ocupado, pero por favor trátala con respeto. En caso de que no termine de filmar dile que se marche y que más tarde la alcanzare –le ordenó Sasuke a su asistente. Se preguntaba si realmente la amaría. Lee estaba consciente de que el mismo no amaba a Sakura, pero si estaba totalmente enamorado y bien sabía que si ella le diese una oportunidad él la amaría incondicionalmente. Trataría de siempre estar con ella y seria su prioridad jamás tendría que esperar por él.

De pronto sintió como el aire le abandonaba y un fuerte golpe lastimaba su estomago.
- ¿Por qué no lo esquivaste? No te distraigas si lo haces arruinaras la escena ¿acaso no escuchaste que el director indico que podíamos comenzar a actuar –le reclamo Sasuke un poco preocupado por haberlo lastimado –
- Lo siento, mi cabeza estaba en otro lugar –se disculpo con dificultad –
- No te preocupes de todas formas esta fue tu última escena y a pesar de todo quedo perfecta. Puedes retirarte a descansar Lee. Te veremos mañana –le dijo el director – ahhh y no olvides decirle a Gai que lo espero para platicar sobre tu contrato –

- Si muchas gracias señor director. En cuanto vea a mi profesor le diré que desea hablar con él –Como de costumbre se sentía agotado. Fue y tomo un baño a su camerino y se alisto para marcharse de nuevo a su cuarto de hotel. Mientras giraba en uno de los pasillos le pareció ver una cabellera rosada. Regreso un par de pasos y si, ahí estaba, su vista no lo habia engañado. Era ella y estaba de pie junto a uno de los elevadores.

Llevaba un sensual vestido color negro con tirantes de colores que en vano trataban de ocultar su espalda. Una vez más pudo ver la soledad de su mirada y recordó lo que Sasuke le habia estado diciendo a su asistente. En verdad la estaba haciendo esperar ¿Qué acaso no la habría visto? Ese vestido la hacía parecer una mujer de ensueño aunque siendo sinceros para él; Sakura siempre habia sido una belleza de ensueño. Decidió caminar sin hacer ruido y dejarla sola no quería distraerla, despues de todo ella estaba esperando a Sasuke.

- ¡Lee espera! –la voz lo llamo con inquietud, segundos despues pudo oler de cerca el perfume que emanaba de esa rosada cabellera –
- Sakura… Hola…
- Hola Lee ¿Ya termino la grabación?
- Si… no. Bueno mi parte ya se termino de grabar, pero aun están filmando la escena final con Sasuke. Como sabes mañana es el estreno de la primera parte y están llenos de trabajo.
- Si, lo sé pero… olvídalo yo llevo más de tres horas esperando y no… Lee ¿Hay algo que desees con toda tu alma? Algo que por más que te esfuerces en obtener siempre será inalcanzable.

- Yo… –era absurdo disimularlo, su mirada lo delataba. Delataba sus deseos, exhibía sus anhelos.
- Lo sé. Se muy bien qué es lo que deseas –aseguro ella con una sonrisa seductora, pero al mismo tiempo parecía deshecha, inconsolable. Se veía tan desamparada. – ¡vamos sígueme! –
- Lo siento yo…
- No perdóname tú a mí. Olvide por completo que todo el mundo está demasiado ocupado como para regalarme tiempo –hablo despechada mientras se daba la media vuelta , pero una mano la detuvo –
- Está bien vámonos –ella sonrió levemente mientras el caminaba junto a ella – ¿A dónde iremos?
- Me imagino que aun sigues sin visitar Londres ¿cierto?
- Si, aun no he podido conocerlo.

- Bueno pues empezaremos por la plaza más hermosa - comento la pelirrosa mientras empujaba una de las puertas para luego llegar a la calle. ¡Corre Lee ahí hay un autobús! –ambos comenzaron a correr y lograron alcanzar al autobús. No habia lugar en el primer piso así que les toco subir al segundo. Le parecía fascinante observarla vestida tan sensual.

El contraste de su belleza con el asiento roto y sucio en donde iba sentada le parecía suficiente para empezar una filosofía. No podía creer que estuviera en ese autobús y compartiendo el mismo asiento que Sakura. No le importaban las razones que ella habia tenido para invitarlo. Le importaba más el hecho de tenerla allí tan cerca. – ¡pronto Lee esta es nuestra parada! –grito Sakura poniéndose de pie del asiento y jalando a Lee bruscamente –

- ¡Este lugar es fantástico! –decía asombrado –
- Lo sé, es uno de mis lugares preferidos…. Tengo hambre ¿te gustaría comer comida china? O ¿extrañas a Japon demasiado y prefieres comer algo de nuestro país?
- No importa Sakura. Lo que tu prefieras estará bien.
- Muy bien entonces comeremos comida china, despues te llevare a mi lugar favorito en toda la ciudad.
- Sí, claro –a penas logro articular cuando ella lo tomo de la manga de su chaqueta y comenzó a caminar.

La comida habia estado deliciosa, pero no la habia disfrutado por completo. Todas las personas que allí comían no dejaban de obsérvalos. Incluso algunos hacían comentarios desagradables. El entendía, sabía bien que una chica como Sakura no debía salir con él. Simplemente no debía ni respirar el mismo aire. Ambos eran de una naturaleza distinta y al parecer la gente que los rodeaba lo sabía tambien. Por eso no dejaban de hablar por lo bajo y decir que esa chica merecía algo mejor, alguien más atractivo. El martirio siguió un poco mas hasta que Sakura se puso de pie y dejo varios billetes en la mesa.

- Vámonos Lee o de lo contrario se nos hará tarde.
- Sí, pero al menos deja que sea yo quien pague.
- Nada de eso yo te invite. Además… ¡Vámonos! –dijo abruptamente mientras comenzaba a caminar. Lee se puso de pie y ante las miradas antipáticas de la gente la alcanzo–Nuevamente abordaron un autobus, pero esta vez les toco ir de pie junto a una ventana. Lee podía observar claramente el reflejo del rostro de Sakura en una de las ventanas.

Aun se veía afligida la única razón debía ser Sasuke. Quien más si no él; desde el momento que ella lo invito a salir sabía bien que lo hacía por despecho. Mas no le importaba verla triste, claro que haría cualquier cosa por consolarla, pero no funcionaria. Ella amaba a Sasuke y el tenia que conformarse con disfrutar ese día que sería el único. No importaba si las sonrisas que ella le regalaba eran falsas o si su expresión solo denotaba tristeza. Tan solo el poder recibir algo de ella lograba conformarlo, aun si ese algo era falso.
- Hemos llegado –sonrió la pelirrosa, pero esta vez parecía con mas sinceridad – ¿la ves?

- ¿Qué cosa Sakura?
- La rueda de la fortuna… el ojo de Londres.
- ¡Ohh si la veo! De hecho la he visto un par de veces camino al estudio de grabación.
- Yo vengo casi todas las noches. El paseo dura más o menos como media hora, pero siempre pago para pasear dos vueltas. ¡vaya si tenemos suerte la línea no está muy larga! Tal vez esperemos unos cinco minutos.

La espera fue incomoda pues una vez más la gente empezó a susurrar y a comerse a Lee con la mirada. Era suficiente ¿Que acaso ellos no se daban cuenta de que él mismo estaba de acuerdo con ellos? Sabía que Sakura era inalcanzable; entonces ¿Por qué la gente insistía en recordárselo? El nunca lo olvidaba siempre lo tenía presente ¿por qué rayos la gente lo miraba así?
- Señorita con su permiso –dijeron unos jóvenes –
- Lo siento queremos ir solos necesitamos privacidad –alego Sakura mientras jalaba a Lee y subían al móvil de la rueda de la fortuna. Los jóvenes los miraron molestos, pero esto no pareció importarle a Sakura.

- No pensé que fuese grande –exclamo Lee impresionado –
- Si, caben 25 personas, pero por lo visto hoy no hay muchos turistas.
- Debiste dejar que esas personas subieran
- Claro que no ya me tenían harta, además… aun hay más móviles a los cuales pueden subirse.
- Sakura tu…