¡Hola! Vaya, ha pasado un tiempo desde que me reporté por aquí (irresponsable) pero bueno que puedo decir, he estado ocupado un monton de tiempo (Pero no te has dedicado en nada a esto, flojo) así que espero que no hayan perdido la esperanza en esta historia, a la que ciertamente yo también le tengo un gran cariño (Mentiroso, si no no la hubiera olvidado), Pero bueno, gracias por su paciencia aqui tienen la continuación.
Capítulo 5: La Gran Biblioteca
Pisadas sobre las callejuelas era lo único que se oía en la Ciudad de la Academia de guerra, eran altas hora de la noche, una noche de luna llena cuya luz iluminaba casi a la perfección la metrópolis, siendo perturbada únicamente por sombras moviéndose a gran velocidad sobre los techos de los edificios de arquitectura oriental que conformaban el cuadrante D de la academia, Jonia y Freljord.
Sobre los pasillos laberínticos entre las edificaciones principales, una silueta corría desmesuradamente, era un joven cubierto en una túnica de invocador y traía un rollo de papiro aferrado con fuerza con sus brazos a su torso, su respiración era agitada y cada vez más desesperada conforme más corría. Volteaba ocasionalmente la cabeza esperando que sus persecutores lo hayan perdido, pero sabía que no era así, sentía sus pisadas acercándose más a él, sintió sus pasos arriba, en los techos, tenía que apresurarse.
- Es una, no, dos, no espera, tres… Sí, me cazan tres no puedo seguir por la calle, así que solo me queda- Sus pensamientos se interrumpieron cuando un pequeño Yordle apareció de entre un callejón, pero su presencia no lo asustó, ya que un invocador anticipa la presencia de su campeón.
- Amo, hay más sombras acercándose desde la 5ta Norte, no podremos llegar a tiempo al encuentro con Lady MeiLing- Dijo el pequeño shinobi corriendo a la par de su invocador.
- Tranquilo Kennen, tengo una idea, todavía podemos llegar por el alcantarillado, solo hay que buscar una entrada- Dijo el joven buscando entre los callejones anexos alguna tapa de alcantarilla.
- ¡¿Amo perdió la razón?!- exclamó Kennen con indignación- ¿Quién sabe que horrores todavía existen allá abajo?-.
- Es nuestra única oportunidad, rápido, busca una entrada al alcantarillado- Dijo para después girar hacia la derecha con la esperanza darle tiempo a su campeón de hacer lo encomendado.
- Como ordene amo- Dijo Kennen antes de aumentar su velocidad y perderse entre callejones.
El joven daba varios giros en diversas esquinas, giraba a la izquierda, atravesaba avenidas vacías por las horas que circulaban, pero siempre sin rumbo fijo, si el primer plan fallaba tenía que improvisar, y eso tenía en mente hacer. A su vez, el grupo de tres sombras corría con gran agilidad en su búsqueda siguiendo cada trayecto sin patrón que daba su presa.
- El objetivo parece errático, no sigue la trayectoria esperada, se dirige al Parque Central, cada vez más se acerca a la biblioteca ¿Qué ordena el Centinela?- Pronunció una de las sombras siguiendo al joven en su carrera frenética.
-Sigan siguiéndolo, el segundo grupo ya se dirige al parque para acorralarlo, elimínenlo y traigan el archivo intacto- Oyeron las sombras mediante un canal telepático, era la voz de un hombre de indeterminada edad cuya ubicación era desconocida.
-A la orden- Dijeron al unísono las sombras para luego acelerar su persecución.
El joven invocador llegó a un gran parque lleno de cerezos y puentes a través de riachuelos artificiales, huyendo de sus persecutores atravesando matorrales y puentes, llegó a una fuente en el centro de dicho parque, donde su carrera fue abruptamente detenida por otro grupo de 3 sombras que le cortaron el camino, el joven intentó darse la vuelta, pero el primer grupo le corto la huida, y viéndolo atrapado, las sombras se acercaron lentamente a él, pero de repente el joven lanzó una pequeña canica al suelo, estallando en una bomba de luz que iluminó el ambiente, desvaneciendo a las sombras momentáneamente.
- El fugitivo ha desaparecido- Dijo una de las sombras regenerándose con el termino del efecto luminoso- Al parecer emplea artes prohibidas, solicitando instrucciones al Centinela-.
-Busquen en los alrededores- Mencionó la voz distante- Solo usó un arte ilusoria, no debe estar lejos-.
- A la orden- Dijeron al unísono el grupo de sombras luego de reponerse por completo.
El joven salía del parque corriendo a toda velocidad, eso las mantendría ocupadas un rato, por lo que se introdujo nuevamente entre los callejones, a la espera de su campeón.
- ¡Amo, por aquí!- Dijo Kennen con un gesto de llamada tras una esquina cercana.
Sin perder el tiempo el joven siguió a su campeón, dando varios giros a través de las callejuelas paralelas a la calle principal, llegando a un callejón con una tapa en el medio y varios contenedores de basura. El joven abrió la tapa de la cloaca y miro a su alrededor chequeando que no hubieran sombras a su alrededor, pero para su horror una silueta paso por sobre sus cabezas, estaban buscando desde los techos, no tenían tiempo.
- Baja tu primero con el rollo Kennen, quiero asegurarme de bloquear la entrada- Dijo el joven dándole el rollo de papiro viendo como su campeón bajaba por las escaleras- Toma una linterna- Dijo lanzándole un cristal que empezó a brillar intensamente al entrar en contacto con la oscuridad de los pasajes subterráneos.
- Listo amo, baje ahora- Dijo Kennen, pero no recibió respuesta de su invocador, pero solo escuchó un chillido de metal, al parecer estaba jalando uno de los contenedores- ¡Apúrese amo!- exclamó con ansiedad.
- Busca una salida y entrégale el rollo a Lady Meiling- Dijo por fin el invocador desde la superficie.
-¿Amo?- Dijo Kennen imaginándose lo peor- ¡No lo haga Amo!-.
Sin escuchar a su campeón cerró la tapa y la bloqueó con el contenedor, antes de que pudiera voltearse, unas garras atravesaron su cuerpo, y luego de eso, solo se escuchó un grito rápidamente silenciado.
En la Grieta del Invocador se estaba llevando a cabo (Como es costumbre) una típica batalla en los campos de la justicia, el equipo rojo presionaba con fuerza al equipo azul dentro de su base, derribando dos torres y un inhibidor mientras el equipo azul trataba de reagruparse para sacar al rojo de allí. En las filas del equipo rojo una figura de una joven de cabellera rubia con un traje de cuero azul ajustado y un peto cubriendo su torso se movía con destreza entras las filas súbditos, corriendo a los alrededores de la base enemiga, utilizando su magia de luz para apoyar a su equipo con su daño explosivo.
- Invocador, a su derecha, el Jax- Dijo mentalmente la chica a la persona en control de su cuerpo, su invocador, Alex.
- Lo sé, quiere llevarse algo antes de perder- Pensó Alex con acertada deducción, puesto que el campeón de túnica purpura y farol como arma saltaba con elegancia y agilidad a la par de su mortífera habilidad para emplear dicho farol como arma se acercaba rápidamente a la joven.
- Lux ¿Está listo?- Mencionó Alex refiriéndose a cierta habilidad especial.
- 12 segundos- Respondió Lux a la duda de su invocador.
-No es suficiente ¡Leio!- gritó mentalmente comunicándose con un hombre alto y robusto, de pecho desnudo y marcado con un prominente bigote y armado con una "puerta" que usaba de escudo.
- ¡Tranquilo viejales!- Bromeo despreocupado desde la distancia iniciando una carrera hacia el duelo inminente entre Jax y Lux.
- Muy gracioso bigotón- Dijo Alex con tono de fastidio, pero sus pensamientos se interrumpieron con la aparición repentina del Jax a sus espaldas.
- ¡Te tengo!- dijo Jax girando su farol al aire.
Reaccionando rápidamente Alex saltó hacia atrás en una pirueta que lo sacó del rango de aturdimiento de Jax, y habiendo salido de dicho rango, comenzó su trayectoria hacía Leio , quién iba a toda velocidad hacia su encuentro, pero Jax saltó alto sobre sus pies y planeaba caer frente a él y cortarle el camino, afortunadamente Alex anticipó aquello y antes de que cayera activo su destello, apareciendo instantáneamente varios metros por detrás del aterrizaje de Jax y justo en el rango para que Leio use el "Detrás de Mí" de Braum para saltar directamente a su posición, activando a su vez su "Inquebrantable" para formar una pared gigante de hielo para defenderlo a él y a su compañero. El Jax, frustrado, activo su destello para lanzarse hacia Alex, pero Leio paró sus golpes con su gran pared de hielo y apartándolo bruscamente hacia atrás.
- Ya está listo invocador-Dijo mentalmente Lux.
- Vale, por favor no te emociones esta vez- Respondió conociendo muy bien a su campeona.
- No prometo nada- Dijo en tono juguetón.
Inmediatamente Alex lanzó un hechizo luminoso para aprisionar al Jax e infringiéndole cierta cantidad de daño, daño intensificaría su siguiente y devastador ataque, el cual activo lanzando su vara al aire y empezando a levitar, abrió los brazos lo más que pudo a la par que una luz roja se proyectó desde su pecho apuntando a la dirección del guerrero purpura y desató una descarga devastadora de luz que destrozó todo a su paso mientra gritó:
- ¡DEMAACIAAAAAA!-
- ¡LEGENDARIO!-
- Te dije que no te emocionaras- Dijo Alex al ver que el cuerpo de Jax se desvaneció con la chispa final.
- Y yo dije que no prometo nada- Dijo con una risilla.
- ¿Te parece si terminamos esto a la manera bigotuda?- Dijo Leio con una sonrisa carismática y el acento ruso característico de Braum
- Está bien- Dijo Alex proyectando la voz de Lux y una media sonrisa.
Y así, los dos junto a su equipo derribaron sin problemas el nexo azul.
- ¡VICTORIA!-
Aparecieron en la sala de enlace de la academia donde se daría el resumen de la partida, allí Alex apreció sus resultados casi perfectos a la vez que algunos de su equipo y el otro lo felicitaron y pidieron su contacto, pero a Alex le interesaba el certificado que un empleado de la academia le entregaba, este tenía escrito marcado un "Felicitaciones" y un numero 30 romano.
- Con esto ya no tengo más niveles que cubrir, ¿No es así?- Dijo Alex al apreciar el certificado.
- Así es, ahora ya tienes casi todos los beneficios que la liga ofrece a sus participantes- Dijo Lux ya desenlazada de su invocador.
- ¿Segura que con esto podré acceder a los archivos profundos?- Preguntó Alex.
- No a todos invocador, se cuenta que la academia tiene sellados algunos de magia prohibida, pero seguramente podrá encontrar lo que busca con su nivel actual- Dijo con un guiño en el ojo- Cada cuadrante tiene su propia biblioteca, pero la del Cuadrante A es la más recomendada ya que los Jonianos tenían conocimientos más profundos de la magia, su isla es una gran convergencia de energía mágica-.
- Solo esperemos que sea así- Dijo Alex caminando hacia la salida de la Academia.
El dúo caminó hacia la entrada noroeste, aquella que daba hacia el cuadrante A, donde la salida daba a una redoma cuya parte central estaba conformada por flores de todo tipo de colores y tamaños puestos organizadamente, teniendo en el centro de aquel colorido jardín un árbol de cerezos podado milimétricamente para formar un perfecto circulo en la isla central, teniendo a los bordes el camino de ladrillos que conformaban las calles de la ciudad. Saliendo de la Academia, Álex y Lux se encaminaron hacia la avenida principal, la cual daría eventualmente al parque central y después a la Gran Biblioteca Jonia-Freljoriana.
- ¿Contactaste a Hikari esta mañana?- Pregunto Álex a su campeona mientras caminaban por la concurrida y espaciosa avenida de la ciudad oriental.
- Si Invocador, nos dijo que nos esperaría en la entrada del parque central, fue muy conveniente que se le haya ocurrido llamarle- Respondió Lux caminando a la par de su invocador.
- Ella es Joniana ¿No es así? Debe saber algo de la magia de su país de origen- Dijo Álex.
- Bueno, ella fue estudiante en la academia, ella debería saber acerca de los énfasis de las naciones en su estudio de la magia- Agregó Lux al comentario.
- Ahora que lo pienso, a pesar del nombre, la Academia de Guerra parece de todo menos una escuela, incluso en el edificio principal pareciese que el centro de las actividades fueran los campos de la justicia en vez de la educación- Deducía Alex meditativo.
- Bueno, recuerde que la academia es más una institución que maneja los balances de poder de las naciones para evitar un conflicto como el de hace 50 años, y para ello necesita que todo individuo con potencial mágico tenga que venir acá para estudiar magia, es una maniobra política de los directivos, centralizar todo el estudio de la magia en una institución neutral y evitar así que una nación se sobreponga sobre las demás- Aclaró Lux con su dedo índice tocando su mejilla y en su típico tono informativo.
- Mmm… Parece más una excusa de centralizar el poder, pero bueno, la política de este mundo tampoco debería importarme- Pensó Alex para sí mientras seguía su camino.
Luego de unos minutos de caminata por las calles orientales del sector Joniano, la pareja llegó al final de la avenida, la cual estaba formada por una intersección en forma de T que esataba perpendicular a otra avenida del cuadrante, quedando frente a ellos la entrada de un gran parque que se extendía varios kilómetros a la distancia, estando este plagado de áreas verdes, camineras, plazas y fuentes, así como transeúntes y puestos de comida y diversiones, dándole un ambiente vivo y a la vez relajante al área. Los jóvenes sin perder el tiempo caminaron en línea recta a través de una gran caminera por donde una considerable cantidad de gente pasaba tanto en la misma dirección como en la contraria de estos. Ya después de un considerable recorrido, pudieron distinguir por encima de la multitud las cabeza de un can negro, imposible de no destacar por entre las caras circundantes, y casi sin pensarlo se dirigieron hacia esa silueta de can antropomorfo que pertenecía a Nasus, el campeón de Hikari.
Al lado del can gigante, allí estaba una joven de una gran cabellera lisa y vestida con un vestido oriental con ilustraciones de flores de dicha región, los jóvenes cayeron en cuenta de inmediato que era Hikari, la cual llevaba una sombrilla para taparse del sol y estaba hablando mediante su cristal catalizador, la herramienta que todo invocador utiliza para comunicarse y organizarse, o Celular de Piedra como le llamaba Álex.
Hikari tenía una expresión seria mientras hablaba por su cristal, al parecer era importante, y suponiendo aquello, la pareja decidió acerárseles sin llamar su atención para no interrumpir, y así mientras se acercaban podían poco a poco oír lo que decía Hikari en dicha llamada.
- Así serán las cosas ¿No?- Dijo- Entendido, lo haré… Y… ¿Ellos están bien?- Mencionó con un aire preocupado- Okay okay, adiós- culminó colgando el teléfono, o cristal, Álex aún no se decidía.
- ¿Interrumpimos algo?- Dijo cordialmente Álex.
- No, para nada- respondió de igual forma Hikari- Al parecer mi hermano tuvo unos problemas en el sector B, andaba con Leio en una tienda cuando de repente Leio se subio de cabeza en un estante y formó desastre al caer, y por lo que veo uno grande- Dijo Hikari resignada.
- Sigo sin verle el sentido a su afición de colgarse de cabeza- Dijo Álex de la misma manera que Hikari.
- Dice que la sangre en el cerebro le hace pensar con claridad- comenta Hikari en relación a su extraño amigo.
- O le atrofia el sentido común- Responde Álex rodando los ojos.
- Hahaha- Rio levemente Hikari- Cambiando de tema ¿Cómo te ha ido superestrella? Al parecer llegaste al fin al nivel 30- Menciona con una sonrisa en los labios.
- Ehmm… Bueno… Bien supongo- Dijo rascándose la nuca con la mano derecha y sonrojándose por la belleza cautivadora de Hikari- Lux te dijo para que te llamamos ¿No es así?-.
- Quieres buscar información de viajes interdimensionales ¿No?- Dijo intentando adivinar para luego ser respondida con un asentimiento por parte de Alex- Vale, para empezar esa información es un poco difícil de conseguir, ya que es obvio que los viajes entre dimensiones son cosas que no se toman a la ligera, tanto en su uso como en su funcionamiento, no estoy segura si información de ese tipo estará al alcance común, pero por lo que se del tema, es magia de la antigua Shurima-.
-¿Shurima?- Pregunto Álex.
- Shurima es una antigua civilización que existía en el actual desierto de Shurima, se cree que poseía el pináculo del desarrollo tecnológico y mágico de toda civilización en Valoran- Dijo Lux en su tono informativo mientras hablaba con Nasus- Pero por razones que se perdieron, esta civilización decayó y desapareció en el desierto, dejando ruinas y misteriosos artefactos de lo que alguna vez fue la mayor potencia del continente-.
- ¡Oh! Que mala educación de mi parte- Dijo Hikari con sorpresa un tanto fingida- No te saludado como es debido Lux ¿Cómo andas? ¿Cómo vas con tu invocador?- Pregunta sin importarle que el tercero se encontraba a su lado.
- Todavía intento que deje de mostrar apatía ante todo y todos, pero estamos bien, gracias- Responde Lux cordialmente, riendo por lo bajo al ver la mueca de enfado que se dibujó en su invocador.
Hikari respondió al comentario de la rubia con una risilla divertida- Es bueno escuchar eso, pero volviendo al tema, creo que soy la persona menos indicada para hablar de Shurima, Nasus ¿Podrías hacernos el honor?-.
- A su orden mi señora, efectivamente,, Shurima poseía un conocimiento de la magia que sobrepasaba todos los limites conocidos actualmente, pero si sabían de la magia dimensional es algo que no puedo recordar, pero si recuerdo que había interés en los gobernantes sobre " Dominar todos los mundos", pero más allá de eso no se nada, después de un tiempo el imperio cayó decadencia e inevitablemente cayó en la guerra y la discordia- Dijo Nasus haciendo uso de sus vastos conocimientos de su antiguo país.
- Pero si ellos hubieran desarrollado el viaje interdimensional o alguien más lo hubiera después hecho en base a sus conocimientos es algo que no sabemos es algo que no sabemos- Dijo Álex volteando a la gran edificación que se veía a las cercanías, la que correspondía a la gran biblioteca Joniana.
- ¡Pues vamos!- Exclamó Lux encaminándose a paso veloz a la entrada de la biblioteca.
- ¡Espera!- Exclamo Alex disgustado intentando alcanzar a su campeona.
- Son muy unidos ¿No lo cree mi señora?- Dijo Nasus refiriéndose a la pareja que tenían delante.
- Si, igualmente lo eran Tracian y ella- Dijo con un suspiro de preocupación.
-¿Debería decirle del riesgo de la Srta. Lux?- Dijo Nasus mirando fijamente a su invocadora.
- Si, pero en condiciones más seguras, pronto alcanzará su máximo potencial, así que los directivos estarán en su búsqueda- Dijo la joven un tanto melancólica.
Cuando Álex finalmente puso un pie dentro de la biblioteca se quedó anonadado, era una edificación de lo más impresionante, desde la entrada se veían un total de 5 pisos de puras estanterías que llegaban desde el techo al suelo, todas repletas de libros, y al mismo tiempo, se podía ver el cómo los pasillos de estantes y libros se sumergían hast pisos por debajo de la tierra, de igual manera la biblioteca estaba iluminada por cristales rúnicos que flotaban en faroles que les brindaban un brillo azulado. Ciertamente parecía sacado de una fantasía, la gran biblioteca, al mismo tiempo, se extendía en una distancia de 200 metros de punta a punta, no le decían gran por nada.
- Vaya…- Soltó finalmente Álex al ver semejante escenario, estaba sorprendido y a la vez perdido ¿Cómo se supone que encontraría la información que buscaba, ciertamente debería estar ahí por la cantidad de conocimiento, pero ¿Dónde?
- Sígueme Álex- Dijo Hikari luego de entrar por la biblioteca, dirigiéndose está a un escritorio donde un hombre de avanzada edad leía un libro bastante extenso acerca de botánica del sur.
- Disculpe ¿Anciano Wirgurf?- Dijo Hikari para llamar su atención.
- Oh, Srta. Hikari- Dijo el anciano con una voz no muy gruesa pero que delataba su paso de edades- Hace tiempo que no la veía por estos lares ¿En qué puedo ayudarla?-.
- Verá anciano Wilgurf, este joven que ve acá es mi amigo Álex, y vino para buscar información- Dijo Hikari.
- ¡Por los astros!- Exclamo con sorpresa- ¡Pero si eres el chico del que todo el mundo ha hablado recientemente! El que venció a un profesional en un duelo, que honor… Conocerme- Dijo mientras un brillo apareció en su ojo derecho.
- ¿Disculpa?- Dijo Álex aturdido por el comentario del Viejo.
- Claro, tu, un joven prodigioso que busca conocimientos para enriquecerse, y que mejor lugar para conseguirlos que conmigo en mi biblioteca, y que suerte la tuya que alguien tan sabio y estudiado como yo, el guardián de la biblioteca, pueda ayudarte en tu búsqueda, deberías sentirte afortunado…-
- Ehh… ¿Hikari?- Susurró Álex a su compañera- ¿Hace eso siempre?- Preguntó mientras una gota caía por un lado de su cabeza al mismo tiempo que escuchaba los alardes del anciano.
- Bueno, digamos que tiene una gran confianza en sus méritos- Responde de la misma manera y una sonrisa nerviosa-.
- Jejeje… Y bueno muchacho, ¿Qué clase de saberes estás solicitando- Pregunta mirando directamente a Álex.
- Magia de tele transportación- Dice Álex mirándolo con seguridad.
-¿Te refieres al hechizo invocador no es así?- Responde mirándolo con curiosidad.
- Algo así, pero me refiero a tele transportarse a otra dimensión- Replica el pelinegro con seguridad.
El semblante del anciano se ensombreció un poco, miró fijamente al joven y frunció el ceño.
- Hijo, es algo muy serio lo que estás pidiendo- Dijo con cejo de desconfianza en mirada, a pesar de que las gafas que usaba para leer se iluminaron hasta taparle los ojos.
- Estoy seguro que sí, pero lo crea o no, necesito saber cómo llegué aquí- Dice Álex dejando ver un poco su preocupación.
- Creo que necesito una explicación más detallada- Dijo mientras se recostaba sobre su silla y se peinaba su barba larga y frondosa con sus dedos.
Álex suspiró resignado, era lógico que le pidiera razones, a fin de cuentas, tanto en Runaterra como en La Tierra la idea de viajes inter dimensionales sería un tema muy serio de haber una forma de hacerlo posible. Miro al anciano Wilgurf con una expresión seria y procedió a contarle todo acerca de su situación, de quien era en su mundo, como era la vida en él, el cómo despertó hace un mes en el alcantarillado y de cuan desorientado se sentía, luego de su explicación el bibliotecario frunció el señor para verlo con mayor claridad, y cuando comprobó que Álex no mentía, se volvió a recostar sobre su silla.
- Veo que no mientes muchacho, y vaya dilema en el que te encuentras, pero lamentablemente un caso parecido nunca ha pasado en Runaterra, o al menos nunca se han registrado, por lo que no puedo asegurarte de que haya registros de una manera de viajar entre dimensiones- Le dijo manteniendo su expresión seria.
- ¿Pero?- Agregó Álex negándose a rendirse en su problema.
- Que chico tan perspicaz- pensó el guardián con una sonrisa para sus adentros.
- Pero si han habido registros de incidentes relacionados a esto, e inclusive campeones que se presume provienen de otra dimensión- Dijo completando su explicación.
- ¿Entonces debería ir y preguntarle a uno como lo hizo?- Dijo Álex.
-No- Respondió el anciano- Los campeones que provienen de otra dimensión o son monstruos que van más allá de nuestro raciocinio o son criaturas con vastos poderes, pero ninguno que sea en su defecto humano, y aquellos que han entrado en contacto con fuerzas de este estilo, a menudo o no regresan o no vuelven a ser los mismos-.
- Kassadin- Dijo Hikari citando dicho caso.
- Exactamente- Le dio la razón el bibliotecario- Los conocimientos de Runaterra acerca de los viajes interdimensionales están ligadas usualmente a catástrofes y a sectas de cuya naturaleza se acerca a las artes más oscuras, usualmente a la llamada dimensión del vacío-.
-¿El Vacío?- Preguntó Álex.
- Una dimensión paralela en la cual viven una serie infinita de monstruos de todas las formas y cuya presencia en este mundo podría desencadenar un desastre más allá de la nuestra comprensión, los pocos campeones que pertenecen a esa dimensión o que le han rendido culto, o si quiera han tenido contacto con ella poseen un ahora siniestra y de oscuridad absoluta, es por eso que al mismo tiempo que la Academia se ha esforzado en prohibir el contacto con tal espacio, han existido sectas que le han rendido culto con el objetivo de liberar lo que sea que viva allí- Dijo Lux a espaldas de Álex con su tono.
- Como puedes ver joven, este tema es muy serio, y si no tienes cuidado podrías desencadenar una catástrofe, no creo que la Academia dejara a alguien aprender del vacío así como así, así que dudo mucho que puedas encontrar la información por ti mismo- Agregó el anciano.
-¿Sin embargo?- Dijo Álex anticipándose nuevamente al sabio.
- Sin embargo tengo algo que puede ayudarte, puede que arriesgue a la civilización entera al ayudarte, por lo que confiaré en que no cometerás una equivocación, puesto que he visto que tu problema es verídico, tengo bueno para eso ¿Sabes?- Terminó señalándose el ojo izquierdo- Sígueme, iremos a lo profundo- Dijo para luego levantarse de la silla y caminar hacia las escaleras que dirigían abajo.
El viejo agarró del suelo unas varas y las guardo en su túnica, siendo seguido por el cuarteto, bajaron por las escaleras hasta el último piso del sótano de la biblioteca, a partir de ahí no había iluminación y las estanterías habían sido reemplazadas por paredes de piedra húmedas que formaban los pasillos de aquella mazmorra, estaba tan oscuro que ni se podía ver, por lo que el anciano sacó una de las varas de su túnica y las froto en un movimiento fluido contra el suelo, haciendo que de inmediato se prendiera una llama en la punta, iluminando el pasillo hasta unos cuantos metro delante.
- Lo que ven ahora es el camino a la bóveda de la biblioteca, los archivos más valiosos de esta edificación están almacenados aquí, muchos son de artes prohibidas, por lo que están sellados en una habitación más adelante- Dijo mientras caminaba en línea recta por el pasillo.
- ¿Pero ese tipo de archivos no debería estar bajo custodia en la sede principal de la academia?- Preguntó Lux.
- Esos viejos burócratas no pueden con la maña de este viejo jovencita, si bien algunos podrían catalogarse de peligrosos, otros son muy valiosos para entender el cómo las cosas funcionan como lo hacen, sin mencionar archivos históricos que se creían perdidos durante las guerras rúnicas, y de haberlas dejado en sus manos, no podría existir el orden que hay ahora-replicó el sabio.
Varios segundos después, el grupo visualizo una puerta de hierro con incrustaciones de gemas con grabados en su centro, el anciano Wilgurf saco un colgante de su cuello, el cual terminaba en una gema azulada que empezó a brillar cuando fue puesta cerca de las gemas de la puerta, las cuales a su vez brillaron y emitieron un sonido metálico. Cuando todas las gemas brillaban en un haz de luz azulado y cegador, la puerta se abrió por sí misma, el sabio se colocó al lado de una pared y con un gesto invitó al grupo a pasar, y cuando lo hizo, cerró la puerta tras de sí.
- Por precaución- Dijo al ver las expresiones de sorpresa de los 2 invocadores- Les agradecería que no leyeran nada, no quiero que se revele algo que no debe ser revelado, inclusive si son de confianza, no quiero que el conocimiento se riegue de forma imprudente- Dijo para luego buscar entre las pocas estanterías de la habitación, siendo seguido por Hikari y Nasus, dejando a Lux y a Álex a sus anchas.
Mientras el anciano miraba por las estanterías por aquello que buscaba, Álex decidió inspeccionar la habitación, viendo que poseía además ciertos objetos que dedujo tenían gran valor histórico.
- Invocador- Susurró Lux- El Anciano nos dijo que no viéramos nada- susurró para no llamar la atención.
- Dijo que no leyéramos nada, no creo que pase algo malo solo por ver que hay aquí, a fin de cuentas ¿Quién sabe cuántas reglas habrá roto con solo traernos aquí- Dijo mientras observaba los objetos en vitrinas, de entre los cuales se incluían vasijas, armas y hasta instrumentos musicales.
- ¡Ommpph!- Refunfuñó Lux por lo bajo para luego seguir a su invocador y asegurarse de que no haga algo estúpido, pero algo en una de las vitrinas le llamo la atención, un objeto que reconoció al instante pues estaba relacionado con ella casi como su cabello rubio- ¿El cetro de iluminación? ¿Qué hace aquí?- Pensó mientras se acercaba a él, había algo especial en ese cetro que la animaba a tomarlo, algo casi espiritual que guiaba a él.
Pero de repente el suelo se derrumbó bajos sus pies.
-¡Aaaahhhh!- Gritó mientras caía la oscuridad absoluta, aterrizando milésimas de segundo después sobre su trasero- Oouchh- se quejó mientras intentó levantarse, al parecer el alcantarillado pasaba justamente debajo de aquella habitación, cosa que la asustó mucho conociendo lo peligroso que era aquel lugar.
- ¡¿Lux?!- La llamó Álex desde arriba- ¿Estás bien?- Le preguntó parándose al borde del hoyo por el que la rubia cayó.
- Si invocador, por favor busque ayuda- Suplicó esta con las manos entrelazadas y puestas sobre su pecho.
- Tranquila, voy por ayuda- Dijo Álex dándose la vuelta para ir a buscar al resto, pero cuando dio otro paso una grieta salió de aquel hoyo, haciendo que este se expandiera y haga que Álex cayera de la misma forma que su campeona hace un minuto.
-Oouchh- Se quejó Álex sentado sobre el suelo.
- ¿Esta bien Invocador?- Preguntó Lux preocupada ayudando al joven a levantarse.
- Si- Dijo aceptando la ayuda de su campeona para levantarse- Al menos no caímos muy profundo- Dijo apreciando la altura desde la que cayeron.
- ¿Cree que nos escuchen desde aquí?- Pregunta Lux.
- Usaré el cristal catalizador para llamar a Hikari- Dijo sacando dicha piedra para contactar a su compañera.
-A-ayuudaa- Escucho por lo bajo Álex antes de llamar.
-¡¿Quién dijo eso?!- Exclamó Lux asustada y aferrándose del brazo de su invocador.
- Viene de allá- Respondió Álex un poco crispado señalando una dirección del pasillo de las cloacas.
Con un poco de terror Álex uso su cristal para hacerlo brillar y así usarlo como linterna, y funcionó, por lo que la pareja pudo ver lo que había alrededor por unos cuantos metros, y así se encaminaron con suma precaución y casi a rastras por aquel pasillo, guiándose por las leves y cada vez más calladas llamadas de auxilio, dieron la vuelta en una esquina y lo que encontraron los dejó impactados. Era un Yordle recostado contra la pared, pero lo que más los impactó fue el cómo el Yordle poseía heridas por todas partes de su cuerpo, y a pesar de estar vestido con un traje purpura a cuerpo completo que lo cubría de pies a cabeza dejando una abertura para sus ojos, estas se dejaban ver como grandes manchas de sangre que supuraban pus al no haber sido tratadas, dejando a su alrededor un charco rosáceo y maloliente. Álex y Lux estaban impactados por lo que veían, pero más Álex que se preguntaba que hacía un Yordle allí y por qué estaba en ese estado.
- Es un campeón invocador- Dijo Lux para aclarar a su invocador.
- ¿Un campeón?- Repitió Álex anonadado.
- Si, es un Kennen, un campeón mago y asesino- respondió Lux manteniendo su mirada inexplicablemente inexpresiva.
- ¿Qué haces aquí Kennen?- Preguntó Álex girándose para verlo.
- No… hay tiempo- Dijo débilmente el campeón- lleven… le esto a… Lady Meiling- Dijo sacando un pergamino de una alforja a su lado para luego extendérselo a Álex- Es algo… muy importante… Por f-favor… No me qued-da tiempo… llévenselo- Dijo cuándo sus ojos empezaban lentamente a perder brillo y de su cuerpo un extraño humo comenzaba a emanarse.
- ¿Pero quién es Lady Meiling?- Pregunta Álex perdido.
- B-búscala en… en… el templo de… la Tranquilidad- Dijo empezando a delirar- No le d-digas a-a n-nadie… ¿Amo?... Amoooo… Lo extrañiemphhh…-.
Álex vi impactado el como como el Yordle empezaba a emanar un humo que lo quemaba lentamente y hacia que se desvaneciera, dejando un tumulto de polvo sobre un charco de sangre infectada de pus. A su lado estaba el pergamino, el cual Álex recogió del suelo y lo guardo en el bolsillo interno de su chaqueta.
- ¿Cómo habrá pasado esto?- Balbucea Álex casi en estado de shock- ¿Quién lo habrá hecho?-
- Nadie le hizo nada- Dijo Lux detrás de Álex para romper su silencio, su semblante era inexpresivo y cínico, como si lo que acababa de ver fuera una de miles que haya visto antes- Simplemente no se enlazo con nadie-.
- ¿Que no se enlazó con nadie?- Pregunta Álex relacionandolo con la condición de los campeones.
- A que si un campeón no se enlaza con nadie o no se mantiene cerca de su invocador, eventualmente morirá de esta forma- Responde Lux pasando a un tono melancólico.
- ¡Chicos! ¡¿Están bien?!- Dice Nasus desde arriba.
- ¡Eh! Ehmm… ¡Sí!- Dijo final mente Álex saliendo de su trance- estamos bien, porfa ayúdanos a subir-.
- Ay estos jóvenes- Dijo el anciano Wilgurf con suspiro- Cuando les dije que no leyeran quise decir que no curiosearan-.
- Claro, como no anciano- Pensó Álex con una vena formándose en su frente.
- Los ayudaremos a subir- dice Hikari para después con un gesto mandarle a Nasus que les lance una cuerda para subir.
Una vez ambos subieron, el grupo salió de aquella habitación, el sabio cerró nuevamente y luego empezaron a caminar hacia las escaleras, repitiendo el trayecto que habían realizado horas atrás. Cuando ya estaban de vuelta a la entrada, notaron que afuera ya había anochecido, el viejo se dispuso entonces a recoger sus cosas, mando al grupo afuera y cerró la biblioteca con llave, dando a entender que la jornada ya culminó.
- Joven, tengo algo que puede ayudarte, pero te lo advierto, lo que aquí está escrito puede generar caos si no se emplea de la forma correcta, te aconsejo que nunca lo leas en voz alta y que jamás intentes curiosear su contenido más allá de lo que estés buscando- Advirtió el sabio frunciendo el ceño- Espero no equivocarme, que por lo que acaba de pasar, pareces ser un imán de problemas- Dijo para luego sacar de su túnica un diario muy viejo, con muchas páginas en amarillo y de cubierta negra y un tanto desgastada.
- ¿Qué es esto?- Pregunta Álex revisándolo con sus manos.
- El diario de Malzahar- Responde el bibliotecario- Sus mayores descubrimientos durante su contacto con el vacío están contenidos aquí, tal vez te sea de utilidad, o tal vez destruyas el mundo, confío en que no harás lo segundo-.
- Vale, creo que con esto sería todo, gracias- Dice Álex agradeciendo al anciano.
-Un placer darte mi imprescindible ayuda chico- Dice le anciano finalmente sonriendo.
- ¡Adiós anciano Wilgurf, nos vemos!- Se despide Hikari con una reverencia.
Y así el grupo se encaminó nuevamente por el parque, estaba vacío por ser ya muy tarde en la noche, por lo que andaban con precaución en caso de que alguien extraño los cazase.
- Gracias Hikari, realmente me ayudaste allá- Dijo Álex con una sonrisa.
- No es nada, tranquilo, sabes que cuentas conmigo para lo que sea- Dice igualmente con una dulce sonrisa.
-¿Todavía estás esperando mi respuesta no?- Pregunta Álex relacionando con una propuesta que ella le hizo hace unas semanas.
- Claro que sí, se acercan los campeonatos, y sabes que alguien con tus capacidades nos sería muy útil- Dice sin cortar su sonrisa.
- ¿Estás diciendo que hiciste esto solo para intentar ganarte mi aceptación?- Dice Álex viéndola de reojo.
- ¡No no, para nada!- Exclama Hikari frenéticamente mientras juntaba sus palmas- ¡E-esto lo hago s-sin ningún ánimo de beneficio!-.
- ¿Por qué?- Pregunta Álex sin cambiar su mirada.
- Bueno…- Dice Hikari mientras sus mejillas se sonrojaban levemente- Porque eres mi amigo ¿No?- Dice mientras lo mira con una sonrisa tímida.
- E-está bien- Dice Álex con un leve sonrojo- Y sobre tu propuesta, lo pensaré, déjame llamarte mañana para darte una respuesta-.
Mientras ambos invocadores hablaban, detrás de ellos los campeones iban oyentes de su conversación, y mientras sucedía, Lux no puedo evitar llevarse una mano al corazón, el pecho le dolía y su rostro reflejaba tristeza sin explicación alguna.
- ¿Por qué me siento así?- Pensó mientras sus ánimos empezaban a decaer- Debería sentirme feliz de que mi invocador esté formando lazos con la gente pero… ¿Por qué siento me siento triste?-.
- Señorita Hikari, por aquí empieza el camino a su hogar- Interrumpió Nasus señalando una esquina a varios metros por detrás de los jóvenes.
- Es cierto- Dijo Hikari formando una sonrisa con pena- Aquí nos separamos Álex, espero que el libro te sea de utilidad, y trata de no destruir el mundo- Bromeó formando un rostro autoritario fingido, siendo respondido con una sonrisa divertida por parte de Álex- Jeje, bueno, estaré esperando tu respuesta, hasta mañana- Se despidió elevando levemente su mano izquierda y encaminándose por dicho camino, dejando solos a Lux y a Álex.
- Lux, dime una cosa- Dice Álex seriamente mientras retomaban su trayecto hacia el sector D- ¿Cómo es eso de que eso es lo que le pasa a los campeones que no se enlazan?- Dice Álex rememorando lo ocurrido hace unas cuantas horas.
- Cuando un campeón no encuentra un invocador con quien enlazarse en un periodo de 72 horas, por su cuerpo dejará de fluir el maná que mantiene su alma en su cuerpo, por lo tanto este último empezará a descomponerse lentamente conforme su alma se separa de el- Responde la rubia con un semblante frio y triste.
- ¿Cómo la gente puede permitir tal barbarie?- Dice Álex con un cejo de ira en su aura, ya sabía que los campeones de sus invocadores para poder vivir, pero que tengas que sufrir así por no tener alguno era algo ciertamente inhumano- Como quiero volver a mi mundo-.
- ¿Que cree que diga el pergamino que le dio el Kennen?- Preguntó Lux deseando cambiar el tema.
- No lo sé, pero esperamos a estar en casa para averiguarlo, dijo que no le dijéramos a nadie, esto hace que pueda ser peligroso- Respondió Álex.
La puerta del apartamento se abrió lentamente, la pareja se dispuso a entrar con cautela para no llamar la atención de algún vecino, encendieron la luz de la sala, Álex se quitó su chaqueta y la colgó en un perchero a su derecha.
- Tomaré un baño- Dijo Lux encaminándose al cuarto baño dejando a Álex solo.
Álex sacó el libro y el rollo y los colocó sobre la mesa del comedor, no se oía nada excepto el sonido de la ducha mientras Lux se bañaba, encendió una lámpara cercana y la puso sobre la mesa para poder ver mejor los objetos.
- Veamos que contienen- Pensó para sí mismo mientras tomaba aquel que le llamaba más la atención, el pergamino que el Kennen le dio antes de morir.
Recordaba que el Kennen dijo que se lo diera a una tal Lady Meiling, nunca había escuchado de ella, pero debería ir al templo de la tranquilidad para otorgárselo, ciertamente debe ser algo importante si este le dijo que no se lo dijera a nadie, tal vez lo llevé otro día. Viendo el pergamino, vio que el rollo tenía unos símbolos que parecía haber visto antes en su reverso, no sabía dónde, pero le resultaban familiares, viendo alrededor y sin notar algo más destacable, se dispuso abrirlo.
-¡¿Qué demonios?!- Pensó totalmente asombrado.
Continuará…
¡Y aquí lo dejo! Vaya, he formulado ciertas interrogantes que serán vitales para la trama, ¡Me muero por sabes que pasará! Esperen, ya lo se. xD
Pro siendo más serios, en serio lamento haber dejado así la historia, no saben cuantas veces he querido continuarla, pero o no estaba inspirado o quería hacer otras cosas, no lo se, meramente no me sentía animado, pero bueno, gracias a todos aquellos que me leyeron y leeran, trataré de escribir más seguido como hacía antes, esperosus review con asiedad ¡Nos leemos!
