ALTO hahaha dudo que esto los detenga...
Bueno quien sabe hahahaha este capitulo contiene LEMON yo solo aviso por si ha alguien no les gusta leer este tipo de historias!
Y bueno que decir solamente gracias por darse un tiempo y leer mis historias!!
Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto!
- Sakura tu…
- ¿Acaso no es hermosa? Me gusta venir sobre todo en las noches. Paso largos minutos observando las luces neones que se reflejan en las aguas del Támesis. Son mis noches de neón, noches que paso sola, siempre sola. Estos reflejos me hacen reflexionar sobre mi vida; la cual tengo la impresión de que es a blanco y negro. A veces no sé si debo aceptar que el no conseguir algo que deseamos sea un golpe de suerte. Llevo años viviendo en las sombras, es por eso que cuando observo estas luces siento que por un momento mi vida se pinta de colores y cobra sentido. Pero tan pronto llego a casa me doy cuenta de que la vida que estoy viviendo es y seguirá siendo incolora.
Es tan doloroso tener tanto en el corazón y no poder darlo por completo solo porque la otra persona no lo quiere recibir. Mas sin embargo, ¿Quién soy yo para quejarme de ese dolor que tambien estoy causando en ti? ¿Qué diablos es el amor? La gente dice que el amor es de color rojo, pero yo no lo veo ¿Acaso estaré ciega? O para sumar más desgracias a mi vida ¿será que soy daltónica y por eso no lo veo? ¿lo confundo con algún otro color? –ese último comentario provoco una leve risa en el rostro de Lee –
- Sakura pienso que es admirable que a pesar de que estés triste aun puedas decir cosas graciosas –ella le devolvió la sonrisa –
- Sabes… nunca pensé que se sentiría tan bien venir a este lugar acompañada por alguien… nunca pensé que me agradaría tu compañía –se le acerco y le susurro al oído – ¿Te gustaría ir a mi departamento? –el no respondió – Supongo que eso es un sí o pronto lo será–Camino de nuevo hacia los ventanales y se puso a contemplar los reflejos neones que descansaban en las aguas. Sonrió ampliamente cuando las primeras gotas de la lluvia chocaron contra esos ventanales. –La lluvia es algo con lo que me identifico aquí en esta ciudad. En fin mira ya termino el recorrido.
Tendremos que tomar un taxi para llegar más rápido a mi departamento si no terminaremos resfriados –Lee permaneció callado todo el camino. Se sentía culpable por aprovecharse de la situación. Ella estaba dolida por eso lo llevaba a casa y eso a él no le importaba. No le importaba, la quería a ella y estaría dispuesto a sacrificar todo lo que tenía aunque lo que ella le ofrecía era poco. Ese poco significaría mucho para él. Seria egoísta y accedería a todo lo que ella quisiese, pues esa sería la única vez que podría tenerla aunque solo fuese por un capricho de ella.
Al bajar del taxi tuvieron que caminar una cuadra para poder llegar al departamento donde vivía Sakura.
- Toma Lee esta es la llave de mi departamento. Yo necesito hacer una llamada telefónica –dijo ella volviendo su mirada hacia las típicas casetas londinenses que estaban frente a la puerta de su edificio –Es el numero 34 puedes entrar y esperarme allí. Es importante que hable con esta persona…
- ¿Sasuke? –pregunto con resignación mientras miraba al lado opuesto de la calle; evitando la mirada de Sakura –
- Te entiendo, pero si no quieres pasar la noche conmigo por favor no me lo digas. Al final del pasillo hay unas escaleras que te guían hacia la parte trasera del edificio. Si realmente crees que esto es un error deja la llave bajo mi tapete y vete. En cambio si decides dormir conmigo espérame en mi recamara. –Lee entro al edificio dejando a Sakura quien se apresuro hacia la cabina telefónica.
La memoria de sus dedos marco ese número que conocía a la perfección. Pero como de costumbre fue la voz del buzón la que contesto y no la que pertenecía a Sasuke. Le dolía decir cada una de las palabras que en esos momentos musitaba su boca, pero necesitaba decírselas aun sabiendo que a él no le afectarían. Colgó el teléfono despues de haber grabado su mensaje y camino lentamente hasta la puerta del edificio lo que provocó que se empapara casi por completo. ¿Estaría esperándola en su cuarto? Subió y al estar frente a su puerta busco la llave bajo el tapete, pero no estaba.
Intento sonreír al saber que el ya estaba dentro, pero no lo consiguió ¿se arrepentiría de hacer lo que estaba a punto de hacer? Entro al departamento y coloco el seguro a la puerta. A continuación se dirigió a su cuarto. El estaba leyendo una revista, pero al verla entrar a la habitación esta se le resbalo de las manos y por inercia se puso de pie.
- Sakura yo…
- No te pongas de pie. Quédate cómodo, me alegra que hayas decidido quedarte –la pelirrosa se sentó en un sillón rojo que estaba frente a su cama. Y con paciencia comenzó a quitarse los zapatos; intencionalmente abriendo las piernas de manera seductora para que Lee pudiera apreciar la delicada prenda interior que se escondía entre sus dos muslos. –Te ves nervioso ¿acaso nunca antes has estado con una chica? –pregunto burlona –
- No… yo sí. Por supuesto que sí–Sakura dejo escapar una leve risita –
- Es verdad yo… yo he estado con una chica, su nombre era Tenten –dijo nerviosamente –
- Lee tranquilo estaba bromeando no era necesario que me contestaras y mucho menos que me dijeras con quien. –Le tranquilizo con un tono serio mientras se ponía de pie. Camino moviendo sus caderas con voluptuosos movimientos y al llegar a donde él estaba sentado se detuvo. Lo miro a los ojos por largos segundos para despues acomodarse entre sus piernas, pasarle los brazos por el cuello y comenzar a besar su oreja.
Lee estaba tenso, Sakura lo noto y tomo sus manos guiándolas hacia la falda de su vestido; incitándolo a que la acariciara. Pronto pudo sentir sus manos recorriendo su cintura. Ella por su parte se concentro en quitarle la camisa. Para despues recostarlo en la cama y comenzar a deshacerse de su pantalón. Finalmente y mientras le veía a los ojos le despojo de su ultima prenda. El ya estaba completamente desnudo en cambio ella aun llevaba puesto su vestido.
Ella lo veía maliciosamente con media sonrisa dibujada en el rostro. Lee cerro los ojos por un segundo y los abrió al sentir las gotas de lluvia que resbalaban del cabello de la pelirrosa. Se encontró a si mismo cerrando los ojos de nuevo mientras ella lo besaba apasionadamente. Ella succionaba su labio superior con fuerza mientras que en otros momentos invadía su boca con su juguetona lengua. Un escalofrió de placer recorrió su espalda cuando ella comenzó a rozar su intimidad con su miembro masculino. Podía sentir el acabado satinado de las bragas de ella sobre su delicada parte masculina. De pronto ella dejo de besarlo y se incorporo para despojarse de su vestido el cual cayó sobre un florero que albergaba unas rosas ya marchitas. Pudo apreciar la blancura de sus senos pues la pelirrosa no llevaba sostén solo unas provocativas bragas de satín azul marino.
La tersura de su piel lo hacía estremecerse. Sakura bajo su rostro para besar a Lee nuevamente solo que esta vez tomo la mano de él y la guio al interior de sus pantaletas; suplicándole que la tocara. El temía por su falta de experiencia no quería arruinar ese momento… su único momento junto a ella.
- Tócame aquí – le susurro al oído mientras acomodaba los dedos de Lee en su interior para despues comenzar a gemir con la respiración entrecortada. –Lee deshazte de mi ropa interior ya no puedo contenerme quiero sentirte – el obedeció y con movimientos torpes logro deshacerse de las bragas de Sakura.
Ella no espero y tan pronto se encontró libre de su ultima prenda tomo el miembro de Lee y lo llevo a su interior. Ambos gimieron placenteramente al sentir la calidez de sus cuerpos ya unidos. Aun no se atrevía a tocarla, no sabía cómo hacerlo. En realidad no tenía la confianza para hacerlo. Ella y Sasuke… Sin darse cuenta comenzó a sentir celos y esto lo hizo parecer ausente. Sakura se detuvo precipitadamente y le miro recriminándolo. -¿Por qué no me tocas?
- Es que yo no sé qué…... Sasuke.
- No te preocupes por Sasuke… desde el momento en que te bese he dejado de pensar en el. Así que por favor olvídate de él, no pienses en el que yo no lo estoy haciendo. Ahora en lo único que pienso es en tu tacto. Tócame, acaríciame. En estos momentos solo quiero desvelarme toda la noche sintiéndote en mi interior.
Lee no supo si en realidad fueron esas palabras las que le dieron el valor para relajarse y disfrutar la noche. Pero a partir de ese momento dejo de ser cohibido y se dedico a darle placer, a acariciarla insaciablemente. A obligarla a que gritara su nombre y le halara de los cabellos una y otra vez mientras las oleadas del placer los llevaban a la deriva. Y así continúo toda la noche, sin dejarla descansar así se lo habia exigido ella y el la complació. Toda la noche ella grito su nombre con fuerza cada vez que un orgasmo la sucumbía.
