Nota de la autora: Mil billones de perdones Hatters.. no pense que me quedaria sin internet... pero recien hoy me lo volvieron a conectar...
Espero que este nuevo capitulo les guste tanto como a mi al hacerlo
Disclaimer:
La historia está creada apartir de la película de TIM BURTON, los personajes no son mios sino de Lewis Carrol creador de Alicia en el País de las Maravillas.
Capitulo VII: "Eso no se puede llamar amor"
Despues de las declaraciones de Mirana, retrocedi y fui directo hacia la puerta. En un instante senti unas manos tocando mi espalda, cerré los ojos y abri la puerta, las mismas manos me pararon y cerraron la misma.
Era Mirana a unos centimetros de mi rostro. Baje mi mirada y agarrar sus manos y alejarla
-Mirana...-dije suspirando
-Shhh- Me calló colocando un dedo en mis labios - Dejate llevar
-No puedo -Dije bajando mi mirada- No me obligues
Mirana fue tan rápida que no me di cuenta, ella ya estaba sobre mis labios, mi cuerpo estaba frio, no sentia nada. Me separe de ella y tome una bocanada de aire.
-Te dije que no me obligaras a hacerlo, Mirana -Dije de nuevo con mis ojos cambiados de color.
Sabia muy bien que pasaba si mis ojos cambiaban de color, la ira empieza dentro de mi, el color y mi forma de hablar tan irlandesa que tenia.
Odiaba esta parte de mi pero es lo que me toco ser la familia.
Mirana se sentia culpable pero a la vez victoriosa. Su sonrisa en sus labios era de poder. Un poder lujurioso para ella, pero para mi era una forma de premio, para ella siempre fui un premio.
-Creo que me iré -dije con mi tono de voz ronco a causa de cambio.
Salí del castillo corriendo. No lo podia creer, se atrevio a besarme y no senti nada. Quise calmarme de las grandes variedades que podia hacerlo... pero nada de ello me servia.
Esa imagen seguia en mi mente, queria destruir todo, queria lastimarme a mi mismo.
Fui directo al molino, en donde me prepare algun té tranquilizante o algo para poder distraerme. Al terminar, me fui a la cama y cerré los ojos. Me quedé dormido, empezaba tan bien ese sueño hasta que... aparecia el rostro de Mirana. Me desperté de golpe, no podia volver a ver su rostro.
Porque me beso cuando yo no siento nada por ella?
Suspiré y quise volver a dormirme… pero todo era inutil… todo me recordaba a ello… Pero no era amor… Eso no se podria llamar amor…
Al dia siguiente, Chessur me visito a casa, como siempre con su calida sonrisa.
Yo estaba con mis ojeras que me delataban que no habia dormido, tuve una de las peores noches de toda mi vida.
-Vaya - dice asombrado- acaso no sabes lo que es una cama?
Solte una risita cansada, las tipicas donde mostras sinceridad.
-Desde anoche que no se lo que es, Chessur. -Sonrio observandolo con la mirada baja.
Chessur se acerca mas a mí, y se sienta en mis rodillas.
-Vamos Sombrerero, que es lo que pasa? - Me pidio con esos ojitos que dan lastima, porque con esa mirada hace lo posible para saber que es lo que le pasa a algun ser querido?.
Suspiré profundo y me quité el sombrero de mi cabeza.
-Ayer... -suspiro para no poder pronunciar esas palabras que tanto me aterran- Ayer... Mirana me besó.
Chessur quedó en shock, no sabia ue hacer ni que decir... No podia formular ninguna palabra.
-Chessur -dije sacudiendolo- Reacciona!
-Co...Coomo?! -dijo subiendo su tono de voz- Las has besado?
Levante mi mano para indicarle que se tranquilice.
-Ella me besó- dije- Ella me acorraló en la pared y plastarme su boca con mi boca -un escalofrio paso por mi espalda- Wacala... No quiero pensar mas en eso...
