Buenas a todos, aquí publicando un nuevo capitulo de esta linda historia... para mi desgracia parece que no esta gustando tanto como hubiera querido puesto que no recibo ningún mensaje, así que la verdad solo es una hipótesis.
como sea, la idea es poder entretener, así que por favor escriban sus comentarios o preguntas con respecto si algo no queda claro, como pueden ver no todo es exactamente igual.
bueno, aqui les dejo mi trabajo
Cap 3
Unos días después de la visita a Lisbeth, Kiriko había vuelto a la línea delantera.
¿Qué quieres decir con que no puedo entrar a la mazmorra? – pregunto indignada al grupo que le estaba bloqueando la pasada.
Como dije, tu, la Beater, jugadora solitaria no tienes permiso para entrar aquí, así lo ha establecido el gremio de "Los Dragones Divinos" – respondió el guardia que custodiaba la entrada.
Solo quieren los ítems de la mazmorra antes que nadie – dedujo bastante moleta – muy bien, no entrare a la mazmorra, pero tampoco quiero que me busquen si quieren luchar contra el jefe del piso 73 – contesto molesta, los que custodiaban la puerta solo pudieron sonreír con satisfacción, todos sabían que la espada negra obtenía ítems de la mazmorra para cambiar su equipo, si podían hacer que ella no obtuviera ítems durante uno o dos pisos ellos podrían vencerla, ese era el plan de los Dragones Divinos.
Era el primer día de la mazmorra, todo el lugar por inspeccionar antes de encontrar la sala del jefe, Yuki sabía que Kiriko seria de las primeras en entrar por lo que apuro el paso para encontrarla en la entrada de la mazmorra, grande fue la sorpresa cuando la vio dirigirse al portal de la ciudad con claras intenciones de dejar el piso - ¿Kiriko? – Debido a la distancia no pudo escuchar al piso donde ella se iba – supongo que volverá – sin darle más vueltas al asunto se dirigió a su objetivo principal.
Si quieren que no ayude con la mazmorra, muy bien, no lo hare – dijo mientras cambiaba su mejor equipo por uno de nivel 20, su destino, el piso de mismo nivel – supongo que are de vaga por este piso un tiempo – había dejado la ciudad para no ser reconocida por alguien, estaba paseando por el bosque cuando escucho los gritos de ayuda de alguien, un grupo de Mantis habían rodeado a un grupo pequeño, estaban muy heridos, por lo que sin dudar entro entre ambos y elimino a las mantis con rapidez, pero no tan rápido como le hubiera gustado, su espada no golpeaba tan fuerte como quisiera.
Muchas gracias – agradeció uno del grupo – nos salvaste.
Solo estaba pasando por aquí – respondió rápidamente.
Ven con nosotros, te invitamos a comer algo como muestra de agradecimiento – y antes de darse cuenta la habían llevado de nuevo a la ciudad, mas especifico a una taberna para poder comer y celebrar – una vez más, queremos darte las gracias por salvarnos de esas mantis.
Están exagerando chicos – respondía con un poco de timidez, en lo que llevaba el juego no muchos habían sido amables con ella, por lo que no sabía cómo contestar.
No seas tímida, suficiente tenemos con Sachi en ese papel – al comentario la chica aludida trataba de contestar mientras todos reían – soy Keita y ellos son mi gremio, los Gatos negros de la luna llena – dijo contento y con orgullo.
Kiriko – contesto mientras tomaba un trago de su bebida, en eso Tetsuo se le acerca.
Kiriko-san, sé que puede sonar de mal gusto, pero ¿Qué nivel eres? – ante esa pregunta la chica dudo si contestarla con la verdad, si ellos sabían su verdadero nivel solo la tratarían como el resto del mundo, quería tranquilidad, sentirse querida por alguien.
20 – termino por decir aunque su nivel en realidad fuera cercano a 90.
Teniendo niveles tan parecidos juegas mucho mejor que nosotros, se nota que es por ser jugadora solitaria – dijo mientras reía - ¿Por qué no te unes a nuestro gremio? El único de la vanguardia soy yo.
Además también queremos que Sachi pase de lanza a espada y escudo para apoyar a Tetsuo – agrego Sasamaru.
Sabes que me da miedo luchar en la línea del frente así nada más – se defendía la chica del grupo.
Siempre una gatita asustadiza – ante el comentario del líder, todos rieron, Kiriko solo veía con una sonrisa y con un poco de envidia la relación entre todos los miembros, viendo esto y queriéndose sentir parte de algo Kiriko hablo.
Si no les molesta… podría unirme a su gremio – dijo un poco avergonzada, ante sus palabras el grupo solo rio y celebro, Tetsuo le extendió la invitación al gremio y ella acepto, fue así como Kiriko paso a ser de una jugadora solitaria a una integrante de los "Gatos Negros de la Luna Llena".
Los días pasaban y ella practicaba con sus nuevos amigos, les enseñaba como luchar, cambiar, fortalecía sus habilidades como equipo y les enseñaba a usar distintas armas si querían cambiar las que ya usaban, todo eso durante el día, ya que ella tampoco podía dejarse estar, en las noches ella sola salía de caza a los pisos superiores para ganar un poco de experiencia, aunque no encontrara equipo de mazmorra seguía cambiando algunas piezas de vez en cuando, su nivel por mucho era el más alto del juego por lo que aunque se quede fuera de la caza del jefe del piso el resto no podría darle alcance hasta el siguiente piso, solo si ella se quedaba sin hacer nada.
Una noche cuando salió de casería pudo ver un grupo de gente en el área donde ella frecuentaba – Klein – vio al chico que le había ayudado cuando quedó atrapada en la sala del jefe, e mismo que ella ayudo a conocer el juego.
Pero si es Kiriko – dijo contento - ¡chicos, encárguense del resto! – A lo que tuvo a afirmativa del grupo, guardo su espada en la cintura y fue a recibir a su amiga – hace tiempo que no te veía chica ¿Cómo esta…? – la pregunta fue detenida al ver un icono nuevo en la barra de estado de la espada oscura – te uniste a un gremio – aseguro, ella no contesto, solo aparto la mirada con un poco de miedo a lo que le podrían decir.
Si, bueno… me tengo que ir – al decir eso pasó al lado del chico sin mediar más palabras, no quería escuchar lo que le podrían decir, Klein solo la vio retirarse con una sonrisa en la cara.
Me alegro de que ya no estés sola – dijo como si de un padre de tratar, las horas pasaron y fue tiempo de volver donde el resto, cuando Kiriko llego al piso donde se estaban quedando le llego un mensaje de Keita "Kiriko, Sachi ha desaparecido, la estamos buscando por las zonas de caza cercanas a la ciudad, si la encuentras por favor llévala a la posada" – Sachi… - cambando su equipo rápidamente para evitar ser reconocida también activo una de sus habilidades de rastreo, al ser jugadora solitaria esta habilidad le había salvado el pellejo muchas veces, busco pistas sobre la chica que buscaba y encontró sus huellas, sin dudar corrió siguiendo el rastro de pisadas, no paso mucho cuando encontró a la joven fuente de los problemas del gremio, estaba oculta bajo un puente en la ciudad, se acercó con cuidado de no asustarla – Sachi, todos están preocupados por ti – le dijo con cuidado.
¿Por qué tenemos que morir si perdemos el juego? – Pregunto de la nada, Kiriko no podía contestar ya que ni siquiera ella tenía la respuesta - ¿Cuál es el objetivo de todo esto?
Pude que no halla objetivo – contesto – pero no te preocupes, tu no morirás – al escuchar eso Sashi solo podía mirar con ilusión la figura de su amiga – no dejare que mueras, ni tu ni ninguno del gremio, todos viviremos hasta que el juego se complete, y luego podremos celebrar en el mundo real – con una sonrisa inspiradora de confianza Sachi comenzó a llorar de alegría – todos tenemos miedo de morir, la gente que se mantiene en los pasos inferiores con mayor razón, yo también, pero eso no impide mi deseo por seguir y salir de aquí – pensaba mientras llevaba a Sachi a la posada, ya había avisado a todos de que la había encontrado y que mejor no la interrogaran cuando llegaran, si bien no fue un interrogatorio todos la reprimieron por salir y preocupar a todos, ya cuando estaban solas.
Kiriko, ¿puedo dormir contigo? Todavía tengo miedo – ella solo le dejo un lado de su cama y ambas juntas entraron a los brazos de Morfeo.
Los días seguían pasando, seguían subiendo de nivel y Kiriko iba cambiando su equipo por uno mejor de vez en cuando para que no sospecharan de ella, todas las noches dormía con Sachi y siempre le repetía – "no morirás, no dejare que mueras" cuando la chica no podía conciliar el sueño, así fue durante un tiempo, hasta que.
Bueno, han pasado 2 semanas desde que Kiriko se unió a nosotros, gracias a ella hemos subido mucho de nivel, y no solo eso, sino que también hemos juntado dinero para poder comprar nuestra propia casa – todos estaban felices por la noticia, ya no gastarían hospedaje – también nos quedaría dinero para comprarle equipo a Sachi – dijo mientras le sonreía a la chica.
¿Eh? No es necesario – reacciono sorprendida.
No seas tan reservada, has hecho un buen trabajo – Ducker la animaba a tener mejor equipo – además no podemos tener a Kiriko protegiéndonos para toda la vida.
Además, se acerca navidad – dijo Tetsuo al recordar la fecha – puedes tomarlo como tu regalo adelantado – con todo dicho, al día siguiente Keita tomo el dinero y se fue para comprar la casa para el gremio.
Que emociónate, vamos a tener nuestra propia casa – Sachi no podía ocultar su felicidad, al igual que el resto de sus amigos.
Vamos de casería, así podremos juntar algo más de oro y comprar algunas cosas – propuso Sasamaru.
Podremos comprar muebles, camas y esas cosas- Kiriko también estaba emocionada.
Pues bien, vamos al calabozo del piso 30 – propuso Ducker y tubo la afirmativa de casi todos sus amigos.
¿Qué? El piso 30… ¿por qué no vamos a nuestra zona de caza habitual? – a Kiriko ya le estaba sonando mala la idea de ir a cazar.
Nuestro nivel es suficiente, además conseguiremos el dinero más rápido, vez, dos pájaros de un tiro – Tetsuo, quien apoyaba la idea dio su punto a favor, por lo que después de unos segundos todos estaban en el calabozo del piso 30, el lugar ya había sido explorado por lo que sabían a donde ir para no perderse, las criaturas aparecían y eran derrotadas – Kiriko es una exagerada, este lugar no es la gran cosa – Tetsuo lleno de confianza atacaba y derrotaba a los monstruos que aparecían.
Tengo un mal presentimiento de esto – los pensamientos de la espada oscura hacían que fuera extremadamente cuidadosa mientras se movía con el grupo, era primera vez que tenía que asegurar el perímetro más de tres veces antes de avanzar, claro, todo eso sin que ellos se dieran cuenta evadían a los más fuertes y donde habían grupos muy grandes.
Miren encontré un pasadizo inexplorado – Ducker apretó algo en la pared donde luego apareció una puerta.
Chicos, no entren allí – pero las advertencias de Kiriko fueron ignoradas por el grupo al ver un cofre en la habitación, en eso un mensaje apareció en el panel de Kiriko "Feliz navidad adelantada nueva líder de los Gatos Negros de la Luna Llena" era el mensaje, rápidamente manipulo su panel para verificar, era ella la nueva líder del gremio, hubiera estado feliz en otro momento, pero este no era el caso, ya que cuando Ducker y Tetsuo abrieron el cofre este cerró la puerta dejándolos a todos atrapados.
¡Es una trampa! – grito Sachi.
¡Todos salgan de aquí! – Kiriko tomo su espada al ver aparecer varias criaturas en la habitación.
¡No podemos, los cristales no funcionan! – Sasame había intentado usar un cristal para volver a la ciudad, pero este no seria efecto, el grupo tuvo que valerse en esa estrecha habitación llena de criaturas hostiles, las cuales comenzaron a golpearlos a todos.
¡Ducker! – el chico había sido golpeado y había caído al suelo donde varias criaturas aprovecharon para saltarle encima y así darle muerte, Tetsuo al ver morir a su amigo perdió la concentración y fue atravesada por una criatura.
¡Tetsuo! – Sasamaru Sachi y Kiriko vieron como morían sus amigos, la última con su espada trataba de eliminar a la mayor cantidad de enemigos posibles – tengo que salvarlos, ¡tengo que salvarlos! – En su mente gritaba con desesperación mientras se acercaba a Sachi, en eso Sasamaru es arrojado contra Kiriko la cual lo recibió para evitar que se hiciera más daño, pero cuando esta lo iba a tomar este desapareció en polígonos en el aire – Sasamaru… Sachi – en un intento de encontrar a su amiga salto y arremetió contra lo que fuera, habían objetivos por todas partes - ¡Sachi! – pudo verla totalmente rodeada de monstruos, y ella ya con poca vida, Sachi al verla solo susurro algunas palabras antes de que la eliminaran del juego - ¡Sachi! – con dolor e impotencia Kiriko tomo con fuerza su espada para eliminar a todos los objetivos en su campo de visión.
A las cuantas horas Keita encontró a Kiriko, ella con su barra de vida en amarillo y con su mejor equipo, ambos estaban en la entrada del calabozo del piso 30 – Kiriko, ¿Dónde está el resto? – La chica no quería verle la cara su amigo y se negó a responder - ¿Por qué tienes tan buen… - después de verla se percató de la espada negra en su espalda - ¿Por qué tienes una espada negra…? ¿Dónde está Sachi, Tetsuo, Sasami y Ducker? – El silencio de la joven respondía sus preguntas, no era necesario abrir su panel para verificar que sus amigos estaban muertos – tu… ¡Tú eres la Beater! – palabras llenas de odio fueron dirigidas a la joven q solo podía sollozar y recibir las criticas - ¡tú los trajiste a este lugar y los dejaste morir! – Cada acusación era como una daga en el corazón, la persona que confiaba en ella y le entrego su hermandad ahora la tachaba como el resto – ¡confiamos en ti y nos traicionaste! ¡Nunca tuviste el derecho de estar con nosotros! – dejando caer las llaves de la casa que recién había comprado Keita tomo su espada, Kiriko espero que él la atacara, la golpeara, que la matara por haber dejado morir al grupo, pero eso nunca paso, al ver hacia adelante pudo ver como Keita se había atravesado la garganta con su propia espada.
¡Keita! – en un intento de ayudarle se acercó a él pero fue detenida por los ojos llenos de odio y rencor del chico, después de unos segundos la figura de Keita se rompió en polígonos, fue allí cuando Kiriko rompió en llanto y grito con todas sus fuerzas, lo había hecho, había acabado con un gremio entero otra vez.
Mientras tanto en el piso 50
Uff, por fin termine todo el set – Lisbeth había estado trabajando subiendo su nivel de herrero y forjaba cada vez mejores piezas de armamento, gracias al material que Kiriko le había dado tenia para subir a nivel máximo su profesión, por lo que pudo crear la espada que ella y agregándole un poco de oridecon la espada tomo un color negro, no solo se limitó a forjarle la espada, sino que también se hizo todo un set, conocido como "Valkyriam Armor" de tonalidades oscuras – seguro estará feliz con este regalo – dijo al ver sus obras maestras – y justo a tiempo para navidad, si no mal no recuerdo, hay un evento navideño mañana en el piso 73, seguro la encontrare allí – con ese plan guardo el set en una caja de regalo – no puedo esperar a ver su cara de sorpresa.
Yuki estaba en el piso 73, había oído hablar del evento de navidad por lo que había estado buscando a Kiriko para estar juntos esa fiesta, pero por más que buscaba en los pisos superiores no podía encontrarla, había escuchado a algunos jugadores de la Alianza que Kiriko había sido "vetada de la mazmorra del piso 73" por no tener grupos, eso era lo más estúpido que había oído, por lo que estuvo buscando a su amiga durante días, pero nunca la encontró, al saber del evento supuso que la podría encontrar pero en los días que llevaba esperando en la ciudad del portal la chica nunca apareció – Kiriko… vendrás mañana… ¿no? – pensaba el chico mientras miraba el portal desde una taberna cercana.
En el piso 20, en la casa del gremio de los Gatos negros, su líder yacía llorando desconsoladamente, haber tenido amigos, y haberlos perdido era algo demasiado doloroso, portando toda la culpa de sus muertes peso en tomar su propia vida, su espada reposaba en la pared, quería ser lo bastante valiente para cortarse la cabeza ella misma, pero no podía, aun le temía a la muerte, no quería morir, pero entonces ¿Cómo lidiar con el sentimiento de culpa?, después de unas horas recordó el evento de navidad – navidad… dicen que el jefe del laberinto navideño da un ítem que puede revivir a alguien… - entre lágrimas recordó los susurro de su amiga antes de ser trasformada en polígonos – Sachi… - las lágrimas volvieron a caer por su rostro – te traeré de vuelta, y escuchare tus maldiciones, todo lo que quieras decirme – con un poco más de energía decidió reponer fuerzas en una cama de la casa.
Al dia siguiente tomo su mejor equipo y partió al último piso desbloqueado, lugar donde se realizara el evento de navidad, al llegar vio a mucha gente, pero ella no les dio importancia y camino hacia donde estaba la entrada al laberinto.
Para su desgracia su entrada a la cuidad no fue desapercibida ya que tanto Yuki, Klain y Lisbeth la estaban esperando cerca del portal, pero para desgracia de los tres ella ni siquiera se dio por enterada, y salió por otro lado.
¿Kiriko? – los tres solo la vieron salir, Klain temía algo y mando a llamar a su gremio para seguirla, Lisbeth también quería ir pero fue detenido por Yuki, quien le advirtió que debido al evento los monstruos eran más fuertes que de costumbre y que mejor esperara en la ciudad, a muy regañadientes el herrero decidió obedecer.
Ya afuera de la ciudad se podían ver las huellas de la espada oscura encaminadas al laberinto – no me digas que esa loca quiere hacer el evento sola – Klain junto a los FuurinKazan corrieron para darle alcance a la chica, Yuki los seguía de cerca pensando en que había llevado a Kiriko a hacer tal desfachatez, que había pasado en esas semanas las cuales estuvo alejada de la línea delantera.
Kiriko miraba el lugar, había liquidado a un grupo de hombres de las nieves cuando sintió que alguien se acercaba – tengo que apurarme – pensó a lo que comenzó a correr – ese objeto es mío – evadiendo ataques llego a un claro del mapa, un poco antes del enfrentamiento con el jefe del evento, allí vio a sus perseguidores – Yuki… Klain – les vio esperándola en el claro, rápidamente oculto sus ojos de ellos, puesto que hasta hace poco seguía llorando por la culpa que cargaba.
Kiriko ¿Qué estás haciendo? – Pregunto Yuki preocupado – si quieres hacer el evento pudiste decirnos, juntos podemos vencer al jefe.
No tiene sentido si no lo hago sola – fueron las palabras de la chica, estas congelaron a sus amigos durante unos segundos.
¡Es que acaso quieres morir! – Le grito Klain - ¡no te rindas tan fácilmente!
¡Tú qué sabes lo que he tenido que pasar! – Kiriko respondió rápidamente y con tal fuerza que los chicos pudieron hacer contacto visual con ella, y por un segundo pudieron ver todo el dolor que ella trataba de ocultar – tú qué sabes… - volvió a susurrar
Déjanos ayudarte – le propuso Yuki pero no fue escuchado ya que Kiriko desenvaino su espada haciendo que todo el grupo tomara actitud defensiva
Parece que los siguieron – y como si fuera la señal para entrar un grupo grande de la alianza de Dragones Divinos apareció en el claro.
Estos tipos están dispuestos a todo por un ítem raro – Klain sabia porque estaban en ese lugar, el ítem de resurrección – maldición... Kiriko tu ve al jefe, nosotros te cubrimos – al escuchar la orden todos los miembros de KuurinKazan formaron una especie de muralla entre los Dragones Divinos y Kiriko.
Te daremos tiempo, pero no mueras – Yuki también tomo parte de la línea defensiva, Kiriko solo guardo su espada y siguió su carrera, cuando esta atravesó el portal para el área del jefe los chicos de la alianza se miraron entre ellos.
Bueno, supongo que ahora nos queda esperar a que ella muera antes de poder entrar – dijeron calmadamente, ante esas palabras Yuki se alteró.
¿Qué quieres decir? – pregunto alterado
Esa área de evento es especial, no deja pasar a nadie una vez empezó el evento, así que si queremos entrar solo podrá ser si ella muere o el evento termina, pero como es solo uno contra un jefe lo más probable es que muera – dijo sin más mientras la alianza se retiraba a esperar su turno.
¡Kiriko! – Yuki corrió lo que más pudo pero al llegar al portal fue como chocar contra una pared, no podía pasar – tienes que sobrevivir, por favor… ¡Kiriko!
Al otro lado Kiriko podía ver un gran árbol de navidad, bajo el un hombre gordo de ropas rojas y barba blanca con una sonrisa angelical – jo, jo, jo, Feliz navidad pequeña – le dijo cuando ella estaba lo suficientemente cerca.
¿Santa? – pregunto extrañada al ver al hombre.
Veo que has superado los obstáculos de mi bosque – dijo aun con tono risueño – por lo que he decidido recompensarte, puedes tomar cualquier regalo bajo este árbol – de la nada bajo el árbol aparecieron pociones raras, armas, equipo, ropa, dinero, todo lo que cualquier jugador podría querer, pero no estaba el objeto que ella buscaba.
Quiero el objeto que puede revivir a un muerto – dijo calmadamente.
Jo, jo, jo, lo que tú quieres es mi corazón – le dijo el hombre – no es algo que pueda darte por solo haber pasado el bosque.
Entonces tendré que sacártelo a la fuerza – tomando su espada y colocándola entremedio de ella y el viejo hombre este comenzó a crecer, dejando su apariencia de bonachón por una más hostil, la linda barba blanca se tornó gris, su pansa despareció dando lugar a músculos en todo su cuerpo y la bolsa de regalos que llevaba en el hombro se transformo en un mazo enorme y para finalizar su nombre cambio, de ser "Santa" paso a ser "Nicolas el Renegado" – tal parece no será fácil… esto va por ti Sachi.
Pasaban las horas y no se veía que el evento terminara ni tampoco que Kiriko saliera del área, Yuki ya estaba bastante nervioso, y los mensajes preocupados de Lisbeth no lo calmaban mucho al joven que caminaba una y otra vez por el mismo lado – podrías por favor calmarte – le pido Klan que estaba recostado sobre la nieve.
¿Cómo quieres que me calme? Ella está luchando sola y yo aquí sin poder hacer nada – le expreso molesto más consigo mismo que con el peli rojo.
No podemos hacer nada – pasaron unos minutos de silencio – oye… a ti te gusta Kiriko – fue más una aseveración a una pregunta, Yuki fue atrapado con la guardia baja, impresionado por verse descubierto tan rápido.
¿Por qué lo crees? – pregunto tratando de despistar.
Porque de otro modo no estarías tan alarmado ni tan ansioso por estar su lado – respondió tranquilamente – sabes, ella tiene muchos problemas, no puedo imaginarme cuantos ni de que tratan – le hablo seriamente – siempre que la veo puedo ver una especie de muro que la aleja de todos a su alrededor – Yuki también se había percatado de la distancia que siempre Kiriko ponía con todos – por lo mismo puedo decir que una vez estando cerca de ella, si dices algo mal puedes destruirla totalmente – las palabras del peli rojo impresionaban mucho a Yuki ya que no lo había visto de esa forma.
Ella siempre se ve tan fuerte, tan inquebrantable… - trataba de pensar en la imagen que tenia de ella, y luego superponerla a una donde ella estaba totalmente destruida, devastada, aquella imagen le formo un nudo en el estómago y le apretó el corazón – yo nunca le haría nada así.
Puede que tu no… pero parece que alguien ya lo hiso – analizo Klain.
¿Qué quieres decir? – Yuki solo tenía preguntas sobre preguntas.
¿Viste que ella es parte de una guild? – al no recibir respuesta supuso que no – tal parece que se unió a ese gremio recientemente, cuando la vi hace unas semanas ya estaba con el icono de gremio, por lo tanto supongo que algo paso allí que la tiene luchando sola contra ese jefe.
El ítem para revivir – pensó el voz alta Yuki – alguien murió y ella se cree la responsable.
Lo más probable – no pudieron seguir puesto que del portal cerrado apareció la joven que ocupaba sus pensamientos totalmente agotada con su armadura rota en múltiples partes y con un objeto en la mano, sus deceso de abrasarla y saber que estaba bien se detuvieron en el acto al verle a los ojos, ojos totalmente muertos, sin vida ni esperanza.
¿Kiriko? – pregunto Yuki al estar más cerca de ella, está en respuesta le arrojo el ítem.
El ítem para revivir, úsalo cuando veas a alguien morir frente a ti – después de decir eso ella solamente trato de marcharse.
Veamos… - al leer la forma de uso vio la triste realidad – "10 segundos después de la muerte de algún jugador" – eso quería decir que era casi inútil en este punto, solo podría salvar a una persona si la veía morir y tenía que ser antes de que esta se transformara en polígonos y se dispersara en el aire - ¡Kiriko! – le grito mientras le sostuvo la mano.
Déjame – le susurro pero fue ignorada - ¡suéltame! – le grito pero eso hizo que Yuki la abrasara con fuerza.
No te dejare ir, no otra vez – Yuki la abrazaba con la fuerza justa para que ella no se zafara del agarre, no quería dañarla más de lo que ya estaba – mírate, toda golpeada y herida, no te lastimes más – le recomendó.
Qué más da si me lastimo – dejando de luchar por zafarse – qué más da si me muero, todos estarán mejor sin mí – las lágrimas volvieron a aparecer en su rostro – nadie más morirá por mi culpa, no matare a nadie más – sus palabras calaban en sus amigos por lo que vieron su indicador, verde como un árbol en primavera.
No has matado a nadie – le susurro Yuki – no fue tu culpa – aun sin saber lo que había pasado podía hacerse una idea.
No… fue mi culpa – volvió a derramar lágrimas y dejarse caer, Yuki callo de rodillas con ella mas no la soltó – no les dije mi verdadero nivel, los engañe y ellos confiaron en mi… no pude detenerlos… de haber sabido quien era yo nunca se hubieran arriesgado a esa mazmorra… de haberlo sabido nunca hubieran muerto en ese lugar… - todos escuchaban atentamente mientras el peor temor de Klain se hacía presente, Kiriko totalmente rota – ellos hasta me nombraron líder del clan… justo unos segundos antes de que todos… todos… - incapaz de seguir Yuki solo la dio vuelta en sus brazos para abrasarla lo más fuerte que podía, tratando de calmar su dolido corazón, ella solo pudo sostener a su protector y no pudo aguantar más, lloro con fuerza, como si nunca hubiera llorado la perdida de sus amigos antes, después de unos minutos el cansancio de la pelea la venció y callo dormida aun abrasada a Yuki.
Sera mejor irnos de aquí – Klain vio a chica en los brazos de Yuki – tal parece que con esto te acabas de ganar su corazón – dijo pícaramente tratando de cambiar el ambiente triste que Kiriko había dejado, Yuki solo pudo sonrojarse cuando se puso de pie aun abrasando a la chica.
No seas idiota – reclamo pero fue cuando se dio cuenta, Kiriko estaba abrasado a él como si temiera perderlo, como si fuera a morir si la alejaban de él – vámonos – cargándola al estilo princesa decidieron volver a la ciudad.
Lisbeth los esperaba en la puerta de la ciudad, estaba muy preocupado, pero cuando les vio pudo tranquilizarse, verlos a todos vivos era ya un alivio, no pregunto nada, sabía que no todo estaba tan bien como aparentaba por lo que solo los llevo a donde había alquilado las habitaciones para poder descansar, dejaron a Kiriko en la cama y salieron de a uno de la habitación, querían prepararle una pequeña sorpresa en la habitación de al lado por lo que solo quedo Lisbeth unos segundos más en la habitación de la chica – quería darte esto antes de que fueras al evento – dijo mientras sacaba el regalo de su inventario – no sé qué pudo haberte pasado, pero esto es para ti – dejo el regalo al lado de la cama y salió de la habitación dejando sola a la chica la cual abrió los ojos cuando sintió cerrar la puerta, vio a su alrededor y vio el regalo, con curiosidad fue donde este y lo abrió, dentro todo un set de armadura y con él la espada que ella había encargado hace un tiempo.
Gracias Lisbeth – dijo contenta por la sorpresa, no esperaba un regalo de alguien, solo esperaba odio y rencor hacia su persona – supongo que esta no fue tan mala navidad – guardando el equipo en su inventario se lo coloco como equipo principal, el acero negro encajaba bien con su figura, sus piernas descubiertas y revestidas del metal protector, sus pechos también envueltos amablemente con la coraza protectora, el set venia equipado con telas que evitaban que el acero la tocara directamente, guantes y hombreras negras, todo muy bien elaborado, un conjunto fuerte y hermoso – si que le pusiste empeño en el trabajo Lisbeth – pensó mientras se veía al espejo – es como ver a una Valkyria – pensó al ver el casco, este parecía más bien una corona de metal que protegía la parte alta de la cabeza, adornado con algunas plumas blancas, hacia contraste con el color oscuro del metal - Valkyriam Armor… un buen nombre… - pensó mientras veía las características del set, todas de primera clase, y acorde a sus propuso puntos de fuerza, luego desvió la atención a la espada, tan fuerte como la que ya tenía – bien, ahora por fin poder ocupar bien mi habilidad sin que se rompa la espada – pensó y equipo la arma y comenzó a jugar con su panel mientras equipaba unas ropas casuales para relajarse, constaba solo de una falda hasta las rodillas, unas medias que llegaban a ocultarse en la falda, un top sin mangas y una polera bajo este, todo de color negro y blanco – bien, así es más fácil relajarse – luego recostándose sobre la cama comenzó a ordenar sus habilidades, ahora que tenía dos espadas quería modificar para solo usar una y cuando tuviera que usar las dos tener listo el panel para ver las posiciones iniciales hasta acostumbrarse.
No paso mucho tiempo cuando golpearon la puerta – adelante – dijo mientras miraba ya el cielo de la habitación.
No esperaba que ya estuvieras despierta – Yuki la vio ya más calmado de todo lo que había pasado.
Con dormir un rato te repones – respondió como si nada.
Te ves linda con esa ropa – le dijo consiguiendo su objetivo, ella se sonrojo y comenzó a tartamudear – ven conmigo tomándola de la mano la paro de la cama para que le siguiera a la habitación de al lado, Klain y su gremio que solo eran cinco personas más y Lisbeth tenían preparada una fiesta de navidad.
Feliz Navidad – le dijeron todos a la vez cuando entraron, Kiriko totalmente sorprendida no hallaba que decir.
Te daría un regalo – hablo Lisbeth – pero ya lo hice – al escuchar eso Yuki se puso un poco celoso, ¿ya le había dado su regalo? Cuando fue que no se dio cuenta – ¿podrías modelarlo?
¿Eh? Es vergonzoso usarlo solo para eso – contesto Kiriko dejándole en claro que ya lo había visto y lo tenía equipado con ella.
Me gustaría verte con tu regalo puesto – las palabras de Yuki fueron la carta decisiva ya que Kiriko lo vio totalmente roja, después de unos segundos comenzó a manipular su panel y equipo su set principal, todos quedaron impresionados, hasta el mismo diseñador, sin duda una navidad que no olvidara, la fiesta animada y celebrando todos felices, pero aun dentro de toda aquella alegría Yuki sabía que Kiriko se estaba guardando su dolor, las horas pasaron y todos se fueron a dormir, Kiriko había salido a tomar aire y Yuki la siguió como una sombra.
Sé que estas allí – le dijo al salir a la calle - ¿quieres acompañarme a caminar un rato?
Si vas a salir, podrías abrigarte un poco mas – Yuki le dio un abrigo nuevo, pero en lugar de ser negro, como todas sus otras ropas, esta era de color blanco.
Muchas gracias – dijo mientras se dejaba arropar por el chico, caminaron charlando de lo que había pasado en la mazmorra durante el tiempo que ella había estado "desaparecida" hasta que Yuki le pregunto.
Kiriko… sé que puede ser difícil hablar de ello – empezó – pero me gustaría saber ¿Qué hiciste durante todo este tiempo? – la chica solo lo miro y entendió, era preocupación por ella, verdadera preocupación de un hombre que la quería y no la despreciaba para nada, aquel que vio desde el principio como se dieron las cosas y la entendía, fue que comenzó a narrar toda la historia de las semanas con los Gatos Negros, como los conoció, sus inseguridades, sus problemas, lo unidos que eran, todas anécdotas graciosas, una linda vida sin la presión de tener que explorar para salir del juego, pero todo fue cambiando mientras más avanzaba la historia, supo de los temores de Sachi y de la promesa que fue rota, de cómo se vieron atrapados en una trampa y cómo fue que todos murieron, en la mente de Yuki todo pasaba como si de una película se tratase, tan nítido que podía sentir el dolor del corazón de Kiriko como propio, si él se encontrara en la misma situación lo más probable es que se sentiría de la misma forma, y para colmo, la cereza sobre el pastel, fue cuando ella le contó como fue que se enteró el anterior líder del gremio y cómo fue que este murió. Ella había vuelto a llorar y él la abrasaba protectoramente.
Fue mi culpa – comenzó a decir
No lo fue, no tienes la culpa de eso – la interrumpió mientras de sus propios ojos salían lagrimas – tú no tienes la culpa de lo que paso, no podías hacer nada – le dijo mientras le sostenía la cara entre sus manos - y en el fondo lo sabes – en ese momento un mensaje le llego a Kiriko, ella lo vio.
¿Sachi? – al escuchar el nombre de la chica muerta Yuki abrió los ojos mientras Kiriko abría el mensaje, de él salió un cristal de voz.
Una grabación – aseguro Yuki mientras Kiriko la reproducía.
Kiriko-san, Feliz navidad – la voz de la difunta se podía escuchar claramente, Kiriko se llevó una mano a la boca mientras Yuki la abrasaba – si estas escuchando esta grabación es porque ya estoy muerta, lo más probable es que te lamentes por ello, pasábamos todas las noches juntas y siempre me repetías lo mismo, no dejare que mueras… sabes, tus palabras me dieron mucha fuerza para seguir en este mundo, eres fabulosa Kiriko-san, sé que puede ser doloroso, pero tienes que seguir adelante, y terminar este juego en donde alguien tan débil como yo se vio involucrada… no me lamento nada, ya que gracias a este juego pude conocerte, además sé que tan fuerte eres – Kiriko solo se sorprendió al escucharlo – me sorprendí cuando supe que tu nivel esta bordeando los 90.
¿Estas cerca del nivel 90? – pregunto Yuki.
92 – respondió para callarlo y seguir escuchando.
Pero me dio mucha felicidad, el saber que eras tan fuerte y que aun así eras amable con nosotros me dio fuerzas para confiar en que podríamos salir de aquí, no quiero que desperdicies tu vida ahora que estoy muerta, quiero que vivas – el sentimiento de fuerza de Sachi se podía sentir en su mensaje Kiriko solo podía llorar al escuchar su vos y Yuki la abrasaba para darle confort – aún me queda un poco de tiempo… bueno como es navidad te voy a cantar una canción – y de la grabación se comenzó a escuchar un villancico interpretado por Sachi, Kiriko casi podía sentir a la verdadera Sachi a su lado, colocando su mano sobre ella y diciéndole "sigue adelante" – bueno, me tengo que ir, adiós Kiriko-san – el aparato dejo de funcionar dejando a la pareja con lágrimas en los ojos.
Adiós Sachi – susurro Kiriko mientras la imagen de la muerte de su amiga se repetía en su mente, y con el mensaje que le había dado podía entender lo último que le dijo "Muchas gracias por todo y adiós".
Aquí lo dejo, bueno, espero que les halla gustado leerlo como a mi me gusto escribirlo. espero que esta vez llegue algún comentario de su parte, recuerden, con comentarios me es mas fácil inspirarme a escribir, básicamente por que se que a ustedes les esta gustando lo que yo estoy escribiendo.
nos leemos en el siguiente capitulo
