Un ruido ensordecedor llena el cuarto de Perla, ésta rueda por la cama en dirección al estruendo y busca a tientas el movil, siendo sábado no debería estar sonando la alarma, aunque normalmente la apagaba viernes antes de acostarse.
-Oh dios... apaga eso quieres?- Dice una voz pastosa a su espalda
Un torrente de imágenes de la noche anterior le vienen a la mente, sumadas a la voz hacen que Perla se sobresalte y caiga de la cama por el borde, quedando encogida en el suelo en un montoncito lioso de piernas y brazos delgados y paliduchos.
-Te has caído de la cama? No te acordabas de que dormía en tu casa? Es decir, me invitaste tu misma- Susurra la misma voz
Haciendo memoria, algo doloroso después de la noche de alcohol de el día anterior, recuerda que en el bar conoció a una chica bajita, y que puesto que su coche no funcionaba y no tenía a donde ir, ella de buena fé le ofreció su piso para dormir.
Claro que ella esperaba que durmieran cada una en un sitio distinto. Aunque ahora que lo piensa tampoco recuerda mucho a partir del momento en que subieron al ascensor.
Una corriente de aire fresco la hace encogerse, algo normal teniendo en cuenta que solo lleva puesta la ropa interior. Casi al instante, un pequeño rubor se mezcla con cierta sensación de ansiedad mientras busca algo con lo que tapar su delgado cuerpo.
Una carita redonda y soñolienta asoma por el borde de la cama, entre mantas y la observa con gesto burlón.
-Hey, veo que sigues viva!- la saluda con una pequeña carcajada
Perla coge una camiseta que hay tirada por el suelo y se la enfunda sin comprobar la talla o el dueño.
-Si... Aunque lo dudo por momentos... oye.. que pasó anoche desde que entramos al ascensor? No consigo recordar nada..-
Viendo aquí la oportunidad de conseguir animar la mañana Amatista decide comprobar hasta que punto Perla es capaz de recordar.
-De verdad que no te acuerdas? Conforme entramos a tu piso te me abalanzaste como una leona y me hiciste de todo aquí en tu cama, justo después te pudo el alcohol y te quedaste dormida, estuviste increíble...Nadie me había follado así antes...- Contesta juguetona fingiendo vergüenza
La cara de Perla se cubre de rubor mientras intenta asimilar la información que acaba de asaltar su recién despierta conciencia.
-Pe-Pero eso no es posible... S-Si y-yo... S-si yo nunca... – Responde tapando sus mejillas con las manos
-Tu nunca que? No me digas que no te acuerdas?-
-N-no, n-no, p-pero si yo nunca.. N-nunca..- a la delgada muchacha empiezan a notársele signos de ansiedad mezclados con la vergüenza ya presente en el rostro y esta comenzando a hiperventilar
Amatista se da cuenta, y piensa que ya ha llevado la broma demasiado lejos
-Es normal que no te acuerdes, no pasó nada, tal cual conseguimos entrar te caíste a la cama y te quedaste dormida de golpe, me costó muchísimo dejarte al menos en ropa interior, me pareció cruel dejar que te murieras de calor por la noche-
Perla suspira algo aliviada, se levanta del suelo y se sienta en su borde de la cama, la otra muchacha rueda bajo las mantas y asoma la cabeza por la parte de la almohada.
-Gracias..-
-Pooor cierto, que es eso que tu nunca has?- Pregunta Amatista haciendo énfasis en las ultimas palabras
-P-pues, yo nunca he...- La muchacha delgada nota como se le forma un nudo en la garganta, -Nunca he... Ya sabes...- cada vez se le hace mas difícil hablar y las palabras se le traban en la lengua
-Ya se que?-
-P-pues que nunca he... – las palabras que la otra empiezan a sacarla de sus casillas
-Sii?-
Perla ya no puede mas y estalla -Que nunca he follado joder! Que soy virgen coño!- Contesta furiosa ante la insistencia de la otra chica
Ésta no puede aguantar la respuesta de la primera y suelta una gran carcajada
-Vamos, va en serio? Nunca lo has hecho con nadie? Al menos te habrás besado con alguien no? -
-S-si, eso si, pero nada mas.. – Contesta con las mejillas al rojo vivo
-Vaya, por tu actitud imaginaba que serias una folladora nata, y ahora resulta que eres una novata en todo- Una sonrisa burlona se dibuja en su rostro
Volviendo a echarse un vistazo, Perla reconoce que la camiseta que lleva puesta, efectivamente no es suya.
-Me podrías devolver mi camiseta? Hace algo de frío cuando te quedas sola en la cama sabes? –
-Oh, si, claro..llevas la ropa interior?-
Amatista saca los brazos de debajo de la manta y los cruza por detras de la cabeza
-Pues no lo se, se esta tan calentita aquí que no soy capaz de distinguir si llevo o no, tendrás que comprobarlo por mi, a mi me da pereza sabes?- Contesta despreocupada
-N-no lo dirás en serio verdad?- Un suave rubor sube hasta las mejillas de Perla
-Y tanto, me da pereza hasta levantar la manta para mirar-
La muchacha alta traga saliva y mete con cuidado la mano entre la cama y las mantas, poco a poco va notando que se acerca a la otra mujer por el calor que desprende, hasta que nota algo suave y cálido.
-Vale, frío frío, eso es mi estomago-
Perla sube lentamente las manos acariciando la suave piel de Amatista, en cierto momento sus manos llegan a una zona redonda, del tamaño de una naranja mas o menos y mucho mas blanda que el resto. Nada mas darse cuenta de lo que está tocando, El rubor sube de golpe a su cara, llegando incluso a las orejas, saca la mano de las mantas y se queda sentada en el suelo hiperventilando.
-Eeexacto! Nada de nada! 100 puntos para la Novata! – Grita la mujer bajita soltando una carcajada y las mejillas algo sonrojadas –Te ha gustado? Si quieres te dejo tocar la otra... – Sugiere poniendo una pose bastante provocativa
Perla enrojece mas aun, se levanta, se quita con suavidad la camiseta y la deja caer en la cama al lado de Amatista, busca a tientas con la luz del movil su sujetador y cuando lo encuentra se lo deja al lado de la camiseta. Se acerca a la ventana mientras la mujer bajita se viste y abre de un golpe la persiana. Solo para arrepentirse al instante
-HALA, TIA TU CUARTO ES PUTAMENTE ROSA!- Escucha a sus espaldas seguido de una profunda carcajada, y un golpe seco, que le indica que la otra mujer acaba de caerse de la cama.
El sentimiento de vergüenza que tiene ahora mismo es el peor que ha tenido en años, ahora mismo no sabe ni como reaccionar, se apoya contra la pared, se lleva una mano al pecho y la otra a la frente, mientras se lamenta por haber sido tan descuidada y haberse descubierto de una forma tan tonta mientras siente como la ansiedad se acerca a ella arrastrándose como un león agazapado.
Amatista asoma la cabeza por el borde de la cama, de un salto rueda por encima y se acerca a la otra mujer.
-Oye, estas bien?, perdona, no debí exagerarlo todo, todos tenemos gustos secretos al fin y al cabo, y bueno, aunque los tuyos sean algo ridiculos no esta bien reírse de ellos..-
Tras un par de minutos Perla consigue contestar –S-si, pero por favor, no le cuentes esto a nadie...-
-Bueno... Vale, si tanto te preocupa... Aunque quiero algo a cambio- Dice mientras le acaricia juguetona el pálido estomago
Un destello de suplica aparece en los ojos de la muchacha alta mientras mira a la otra
-L-lo que tu quieras...-
-Muy bien, dame tu movil-
Perla se queda de piedra, darle su numero a una desconocida? Bueno, desconocida hasta cierto punto, habían dormido juntas y la muchacha no parecía tener intención de hacerle ningún mal. Ademas su reputación caería de golpe si lo contara todo en el bar y para un sitio al que podía ir a desconectar de vez en cuando, que le gustaba de verdad...
-Bueno.. Vale, apunta-
Amatista coge su teléfono de sus vaqueros, que curiosamente estaban tirados por el suelo y se prepara
-Dispara Novata-
Perla ve la oportunidad de devolverle la jugada, así que se acerca, apoya una mano en su pecho y otra en su hombro y acerca los labios hasta el oído de la mujer bajita
Procurando que su voz sonara lo mas provocativa posible susurra
-728 492 561- da un pequeño soplido en el oído y se aparta de golpe sonriendo burlonamente –Lo tienes o te lo repito?-
La expresión de amatista es la de alguien que no esperaba algo como eso en absoluto, las mejillas algo sonrojadas y la boca seca, -E-eh, Eh, si! Si, a ver repíteme... Todo, básicamente, eso ha sido jugar sucio...- admite con un toque agrio
-728 492 561- Responde Perla mientras saca la lengua – Voy a darme una ducha vale? Creo que anoche sudé mas alcohol que sudor en si, y me estoy dando asco a mi misma, luego si quieres te puedes duchar tu-
Amatista acaba de guardar el numero en el movil y la mira –De momento estoy bien, ya luego si eso... Tienes algo para comer? Me muero de hambre-
Mientras coge ropa interior limpia y una camisa de la cómoda contesta –Si, ahí fuera en el salón hay una pequeña nevera y algo habrá en los armarios supongo, sírvete tu misma, aunque a juzgar por el día y porque ahora mismo debería estar comprando no creo que quede mucho-
Perla pasa al cuarto de baño y cierra la puerta, Amatista sale al salón, se acerca al frigorífico y coge un tupper con macarrones con queso, lo mete al microondas y mientras se calientan, destapa una cerveza y da un par de tragos.
La muchacha alta adora las duchas con agua caliente, esa sensación de limpieza, de piel brillante y suave, se enjabona el pelo con un champú con olor a fresa, y mientras hace efecto se pasa una esponja cargada de jabón olor melocotón por el cuerpo, se frota los brazos, piernas, nalgas, estomago y pechos hasta que la piel queda impregnada de fragancia, se aclara el cuerpo con agua caliente y vaporosa y se da una segunda pasada de champú. Cuando acaba de limpiarse la espuma del pelo sale con cuidado, se seca el cuerpo, se pone la ropa interior y la camisa abotonada hasta el ombligo y se seca el pelo con cuidado. Lo recoge todo y se dispone a salir.
Cuando el microondas pita, Amatista coge el plato y se deja caer en el sofá. Da otro trago a la cerveza y carga una pequeña cantidad de macarrones en el tenedor.
Cuando éste esta a medio camino entre el tupper y su boca, Perla sale por el pasillo tarareando. El tenedor no llega a alcanzar la boca de la muchacha bajita, y no es por espacio, pues la boca la tiene abierta de par en par, y se podría decir que el siguiente nivel estaría en desencajarse la mandíbula. No la alcanza porque enfrente de ella ha aparecido una imagen que la tiene completamente hechizada, Perla, está frente a ella con un culotte color verde pastel con un corazón rosa en la parte delantera, y una camisa entreabierta a cuadros azules y negros también de un tono pastel, por si fuera poco su piel se ve de un tono pálido rosado y la acompaña un aura de fragancia a frutas frescas. Perla cuelga las toallas en un pequeño tendedero eléctrico y se gira hacia ella. Amatista solo consigue salir de este paraíso para los sentidos cuando el tenedor golpea pesadamente el centro del plato con un " plof".
-Veo que has encontrado lo que sobró de la comida del jueves- Perla se acerca al frigorífico y coge otra lata de cerveza, se acerca al sofá y se deja caer en la otra plazas
-Ahora te cojeré un poco-
-S-si claro, es tuyo al fin y al cabo- contesta acelerada, intentando actuar. Por desgracia sus mejillas sonrojadas y su respiración entrecortada no saben de mentiras.
Como si la falta de alimento afectara también a su cerebro, por mucho que lo intenta no puede contenerse y exclama
-Madre mía, estas buenísima! Jooooder!-
-No digas tonterías, me he puesto lo primero que he cogido, bueno y una de las pocas cosas que quedaban limpias porque la colada también suelo hacerla los sabados por la mañana- Perla coge el tenedor y se echa unos cuantos macarrones a la boca
-No son tonterías, nunca antes había visto a una tia como tu, que culo joder!- grita amatista totalmente eufórica
Perla le da un par de pellizcos en los riñones –Calla y come anda, si no cuando te venga a buscar tu amiga no podrás irte y llegaré tarde a trabajar-
La muchacha bajita se echa un puñado de macarrones a la boca y mastica
-Granate tiene musha pashienshia shabes, por shierto, en que trabajash?-
Mientras le da otro pellizco contesta – No hables con la boca llena, es vulgar, que donde trabajo? Cuando me fíe un poco mas de ti te lo diré- coge un poco de queso y le mancha la nariz a Amatista
-Eh, eso es trampa!- Deja el plato en la mesa y salta sobre la otra mujer para intentar mancharla con el queso de su nariz. Apenas a unos centímetros de la cara de Perla el olor a frutas prácticamente le inunda los sentidos, es como una fragancia que le dice " adelante, continua". Cuando sus labios estaban a escasa distancia de los de Perla suena su teléfono, que se encuentra sobre la mesa.
De un golpe se levanta lo coje y contesta –Si? G? Dime, si, has encontrado el sitio? Vienes en 15 minutos dices? Muy bien, hasta ahora- Cuando cuelga, la muchacha delgada esta aun recostada sobre el sofá, con las mejillas sonrojadas, la camisa semi abierta en la parte del cuello, revelando su piel pálida y suave.
-Una pena que tengas que irte, ahora que lo estábamos pasando tan bien- Susurra con un toque sensual en su voz, coronado con una risa pícara – Tu tienes mi numero, pero yo no tengo el tuyo, trae mi movil y mándame un mensaje anda, esta en mi mesita de noche-
Mientras Amatista va a buscar el movil de Perla, en su mente se arremolina el preámbulo de una pequeña discusión que va a tener luego con Granate, sobre interrumpir ciertos momentos y la ventaja de los mensajes sobre las llamadas.
Vuelve al salón y le da el movil a la muchacha alta –mándame un mensaje o algo y come un poco mas anda-
La muchacha baja manda un mensaje al movil de Perla y se sienta a su lado, coge el plato y sigue comiendo sin poder evitar echar alguna que otra fugaz mirada a las redondas nalgas de ésta. Cuando lleva medio tupper considera que ya que le ha salido gratis comer, estaría bien dejarle la mitad al menos a la anfitriona. Ésta se incorpora, coge el plato y come con tranquilidad dando ocasionales sorbos a la lata de cerveza.
Cuando acaba de comer lo lleva al fregador, lo lava y lo pone a secar.
Un mensaje llega al movil de Amatista "Estoy abajo. Sal", por el estilo de escritura debe ser Granate
-Mi amiga esta abajo ya-
-Muy bien nos vestimos y te acompaño abajo- Contesta Perla con una sonrisa cálida
Amatista se pone sus pantalones y recoge sus cosas del suelo, la otra se pone unos leggins negros, coge las llaves y el teléfono y salen al ascensor.
El ascensor baja piso a piso lentamente, perla está apoyada en la pared trasera revisando el móvil mientras que la muchacha baja espera en el centro a que las puertas se abran.
Una mano le aparta con suavidad la melena del lado derecho y siente un fuerte mordisco en el cuello, entre el hombro y la mandíbula, el mordisco dura unos segundos, y después acaba con un suave beso y un par de caricias que devuelven la melena a su sitio.
El ascensor llega al portal, las puertas se abren y en la calle espera un coche color azul profundo con el motor en marcha, Amatista sale completamente roja y en silencio hasta la puerta.
-Hablamos luego vale- susurra Perla agitando el movil y guiñando un ojo
-Va-vale- contesta la mujer bajita, llega hasta el coche y entra en silencio
Cuando el coche arranca, la muchacha alta sube en el ascensor a su piso, recoge sus cosas en una mochilita, coje el delantal y vuelve a bajar encaminandose a la cafetería tarareando alegre.
En el coche, Amatista esta completamente roja y tiene la mirada perdida hacia el frente
-Y bien?- Pregunta Granate con una sonrisa sincera en los labios
-Un dia de estos te juro que te mato o te bloqueo en el movil...-
-Y eso?-
-Cuando llamaste estaba encima de ella, a nada de empezar a liarnos... –
-Perdona, sabes que los sábados tengo ocupada casi toda la mañana... Y esa marca?-
Amatista se echa la mano al cuello en el lugar donde Perla había mordido, baja el parasol y abre el espejito para ver si tiene marca. Un moraton enrojecido con forma de mandíbulas se ve estampado a unos dos dedos de su hombro, justo en la yugular.
Sus mejillas toman un fuerte color rojo y desvía la mirada hacia la ventanilla.
-No tengo ni idea...-
Granate sonríe burlonamente
